Se podría decir que esto esta narrado desde el punto de vista de la chica llamada Sakura
Durante todo su turno había tratado de convencer a su jefa para que le diera el día de mañana libre, la razón era bien simple. Desde mañana tanto como Karamatsu y Osomatsu comenzarían sus nuevas vidas en la cuidad de Tokio, además de iniciar su nueva vida como amantes… por ende tanto ella como Yuri querían hacerle una pequeña fiesta, para celebrarlo.
Desde que tenía memoria, cuando quería algo hacia hasta lo imposible con tal de conseguirlo, y esta ocasión no sería la excepción, por fin pudo llegar en un acuerdo con ella. Ya feliz con su resultado se disponía a terminar con lo que quedaba del turno.
No fue hasta que recibió una llamada, la cual hizo que dejara todo a un lado y corriera hasta el hospital que le había indicado el de sudadera roja, durante todo el trayecto lo único en que podia pensar era en Karamatsu, aun no podia procesar la poca información que le habían dado por teléfono, pero eso no importaba… tan solo las palabras "Karamatsu... grave…atropello" fueron suficientes para ir donde su amigo.
Una vez en el hospital se dirigió a la sala de espera en donde pudo distinguir a Osomatsu, se le podían apreciar ciertos raspones, pero nada grave… pero lo que más le preocupo era la mirada de su amigo, una sin brillo y vacía, ahora no era el Osomatsu que ella conocía.
Lo único que podia hacer era darle todo su apoyo, más aún cuando se habían enterado de que el de mirada azulina había caído en una especie de coma y los médicos no daban esperanzas a que se despertara.
Ya estaba amaneciendo así que dejo al de rojo en la habitación donde habían instalado a Karamatsu para poder realizar algunas llamadas. El primer llamado fue a su jefa, la cual le explico la situación en la que estaba, dando a entender que se tomara el tiempo que fuese necesario… okey en ocasiones su jefa era bien bipolar en cuanto a dar los permisos, pero en el fondo agradecía que la entendiera.
El segundo llamado fue a su hermana, debía explicarle por qué no había vuelto en la noche, pero tan solo recibió un "comprendo y dales todo mi apoyo", debía admitir que los hermanos Matsuno no eran tan amigos de ella, pero no importaba, por lo menos la apoyaría en esta situación.
El ultimo llamado era el más difícil de realizar, como decirle a una familia que unos de sus hijos estaba entre la vida y muerte, mientras que el otro parecía que en cualquier momento le daría un ataque de pánico. Así que solamente mando un mensaje al número del menor de los sextillizos explicando la situación.
No tardo en recibir un llamado de parte de Totty, exigiendo respuesta y a la vez preguntando por su hermano mayor, así que no tuvo más remedio en contar la historia, para que al final escuchara un "iremos inmediatamente". Una parte ya estaba hecha, solo faltaba lo más difícil… recibirlos.
Los restantes de la familia Matsuno no tardaron en llegar, era la primera vez que conocía a los otros hermanos de su amigo. Pudo distinguir a los padres de este así que solamente se acercó a ellos, explicándole la situación, tanto de Karamatsu como la de Osomatsu.
Quería estar con su amigo, pero sabía que el de rojo estaba con él, tenía que darle espacio, de un momento a otro pudo distinguir como unos de los hermanos, el de sudadera morada específicamente, arrastraba por el gorro a Osomatsu, quería seguirlos, pero dedujo que tenían que hablar cosas de hermanos, por otra parte, no había nadie en este momento con Kara, así que podia ir a verlo… pero al momento de entrar pudo distinguir como un enfermero se encontraba atendiendo a su amigo… pidió disculpas por la interrupción y se dispuso abandonar la habitación no sin antes percatarse de como el enfermero inyectaba una sustancia a su amigo, además de dedicarle una mirada que pondría nervioso a cualquiera.
Al parecer no podría ver a su amigo, así que se dirigió donde los padres para despedirse de ellos, además de los hermanos que estaban con ellos, necesitaba un buen descanso, pero no pudo seguir al escuchar como los médicos entraban desesperados a la habitación de su amigo… al parecer había entrado en paro y trataban por todos los medios de estabilizarlo.
La familia ya estaba entrando en desesperación, a los pocos segundos se les unieron los hermanos restantes, pudo apreciar como Osomatsu tenía toda su cara golpeada, no tuvo tiempo de preguntar que le había pasado, ya que al instante se abalanzo dónde se encontraba Karamatsu, siendo retenido por unos enfermeros, solo atino en ir a calmar a su amigo, de nada servía perder los estribos en esta situación… pero el de rojo solo logro calmarse al escuchar cómo el medico en jefe dictaba la hora de muerte de Karamatsu.
De un momento a otro se desplomo en el suelo sacando toda su frustración mediante gritos, la madre de los sextillizos se desmayó al escuchar al médico, al parecer el estrés y la desesperación le jugaron en contra, el padre junto con el de sudadera verde atinaron a socorrerla, aunque se le podia ver claramente que también estaba muy mal.
Por otro lado, los de sudadera rosa y amarilla lloraban a mares y pedían que le devolvieran a su hermano doloroso, más el de sudadera morada solo estaba con su vista fija en Karamatsu, además de que por sus ojos no dejaban de salir lagrimas traicioneras.
Y ella solo podia prestarle el hombro al mayor para que se desahogara, era lo único que podia hacer…. Ella también quería llorar, había perdido a su mejor amigo por culpa de un imbécil.
Pero a pesar del momento de sufrimiento que estaba pasando, cierta imagen del enfermero que vio hace poco le vino a la mente, además de cierta sustancia inyectada en su amigo. Algo hizo ese tipo, no estaba segura, ni si quiera tenia prueba alguna, pero algo raro ocurrió y lo iba a averiguar.
Nos leemos luego :3
