Hola lector, plis lean la nota al final si :)
Su cuerpo dolía a mares, por cada movimiento que trataba de realizar sentía que mil cuchillas se clavaran en él. Trato de abrir los ojos, pero una fuerte luz le cegó por unos breves segundos, cuando su vista comenzaba a normalizarse pudo distinguir a un sujeto con bata blanca que se encontraba revisando unas máquinas que estaban conectados a él.
-Veo que ya has despertado…. Bien iré al grano contigo, sufriste un pequeño accidente, pero veo que tu cuerpo es lo bastante resistente, así que no tardaras mucho en recuperarte…. Lo que le facilitara las cosas a mi jefe. — decía mientras que a la vez se dedicaba a revisar el cuerpo de Karamatsu.
El de mirada azulina aún no podia procesar lo que le había dicho el medico… ¿un accidente?, en que momento había ocurrido, no recordaba el momento exacto, es más, no recordaba absolutamente nada.
El medico pudo observar la cara de confusión que su paciente tenía, una posibilidad surco por su cabeza, era mejor salir de la duda antes de realizar cualquier otra tarea… - dime… ¿sabes tu nombre?, ¿Qué edad tienes? …. ¿qué es lo último que recuerdas? -.
El mencionado solo pudo mantenerse en silencio, no podia, por más que tratara de recordar algo, nada le venía a la mente. – Que a-acabo de d-despertar-, las palabras salían por un hilo de voz, técnicamente lo último que recordaba es que se despertó en lo que parecía ser una especie de bodega.
-Ya veo… parece que sufres de una amnesia, talvez sea debido al fuerte golpe que te diste en la cabeza— antes de poder continuar, había recibido un mensaje. Al momento de leerlo una gran sonrisa torcida surco por sus labios.
-Como te decía… tienes amnesia, pero no hay de qué preocuparse, en un momento llegará mi jefe y él te contara toda tu vida… por el momento es mejor que descanses un poco Karamatsu-san—y sin más abandono el lugar, dejando al pobre Karamatsu con más dudas que respuesta.
-¿Kara…matsu?, con que así me llamo… vaya, que nombre más ridículo—y sin más se dispuso a hacer lo que el médico le había recomendado, por algo era el doctor.
No supo cuánto tiempo había pasado desde que se durmió, pero al momento de despertar frente a él se encontraba un sujeto de traje marrón, de por si su sola presencia hacia que se pusiera un tanto nervioso.
-Vamos no es necesario ponerse esa cara…. Así es como tratas al que te ha cuidado, harás que se me parta el corazón—decía de forma dramática. Karamatsu juraría que por su ojo se le escapaba una pequeña lagrima.
-L-lo s-siento…. Y gracias, pero…. Acaso, ¿acaso eres tú el que me diría sobre mi vida? —lanzo su pregunta, necesitaba recuperar su memoria lo antes posible, algo en él le decía que debía recordar algo muy importante.
-En efecto mi pequeño, para empezar, tienes cinco hermanos idénticos, es decir, que provienes de sextillizos… pero ellos te creen muerto e incluso están muy felices por eso, e incluso a tus propios padres les dabas asco- decía cada vez más fuerte, debía sonar lo más convincente posible, - La verdad es que en realidad nunca les importaste, si sufrías cualquier daño ellos se alegraban, no te amaban, no te respetaban, te insultaban, te golpeaban, ignoraban tu presencia y aquí entre nos… fueron ellos los que causaron tu accidente. – soltaba sin pelos en la lengua.
Había dicho la verdad, modificándola un poco a su favor, si quería que este chico lo ayudara a obtener a su tesoro, necesitaba que odiara con toda su alma a su querida familia.
--Por si no me crees… aquí tienes—decía mientras del bolsillo de su chaqueta sacaba las fotos que había tomado en el velorio del segundo. En ellas se podia ver claramente a los sonrientes hermanos, además de algunas en donde mostraban a los padres de este felices.
Karamatsu no lo podia creer, en el fondo creía que lo que estaba diciendo era verdad, pero algo en él deseaba que fuera una mentira, era imposible que una familia odiara a un hijo en específico, si es así, para que lo había traído a este mundo. Por mucho que le doliera todo el cuerpo, trato de salir del lugar, necesitaba ver esto con sus propios ojos…. puede que no recordara nada, pero eso no significaba que creería en lo primero que le contaran.
Tougo pudo ver el pobre intento de escape del segundo, debía reconocer que le causaba gracia, además sabía que iría donde estaba su familia, y eso era algo que no podia permitir. –tranquilo chico, sé que es difícil de creer, pero te lo puedo demostrar—y sin esperar respuesta del otro, comenzó a mostrarle más fotos, algunas fueron modificadas para que aparentaran de que lo que decía era la pura verdad.
Para el de azul no fueron suficientes más pruebas, le habían lanzado prácticamente un centenar de fotos en donde claramente se le podia ver a él sufriendo, siendo menospreciado por los que se hacían llamar sus hermanos, muchos sentimientos comenzaron a colarse en su corazón y mente, dolor, sufrimiento, tristeza… ira. Ese último fue más fuerte, si su "querida familia" lo pensaba muerto, pues bien, que fuera así… ya vería después como se cobraría de todos los malos ratos y maltratos que le hicieron pasar.
-Je...Jeje… entonces no soy más que una basura que nadie quiere…. Entonces, porque me estas ayudando, ¿qué ganas con ayudarme? —por muy increíble que pareciera, la persona frente de él era la única en quien podia confiar. - ¿Quién eres? -
- Para ti soy Tougo, y puedo darte lo que tu corazón más desea, respeto, poder, el mundo bajo tus pies…. A cambio me ayudaras a traer a mi lado a mi preciado tesoro, es algo simple, pero que requiere de tu ayuda, entonces qué me dices…. ¿Tenemos un trato? – finalizo mientras estiraba la mano en frente de Karamatsu.
El segundo no dudo en responder el apretón de mano, talvez no era la mejor manera, pero se sentía dolido y si la única persona que realmente se preocupaba por él necesitaba de su ayuda, no dudaría en dársela, – Trato hecho Tougo-sama. – un nuevo Karamatsu crecería entre las sombras.
Tougo estaba más que complacido, ya no podia esperar para tener a su pequeño niño entre sus brazos.
Ya habían transcurrido cerca de dos meses desde el entierro del segundo Matsuno, la relación que tenía con sus hermanos fue mejorando de a poco, ya no discutía tanto con Choromatsu, trataba de pasar más tiempo con Jyushimatsu e incluso Totty ya no se avergonzaba tanto de él, y le hablaba cada vez que lo veía en la calle, aun si estuviera acompañado de chicas.
Con el único que no había mejora era con el cuarto de ellos, Ichimatsu, todos los días trataba de acercársele, pero este simplemente lo ignoraba o salía huyendo. No lo culpaba, al parecer aun no podia superar la muerte de Karamatsu, y no era la excepción. Por más sonrisas falsas que mostrara a la gente, en su interior el dolor y la culpa se hacían cada vez más grande.
Necesitaba desahogarse, pero con la única que podia hacerlo era Sakura, pero no se habían vuelto hablar desde el velorio. Quiso despejar su mente y salió de la casa con dirección al puente en donde el segundo solía buscar Karamatsu girls. Era el único lugar en donde podia sentir más cerca al de azul.
Una vez en el puente pudo apreciar que no había nadie alrededor, lo que era raro considerando que era medio día, no le dio mayor importancia y se dispuso colocarse en el lugar de siempre. Los minutos fueron pasando, hasta convertirse en horas, no supo en que momento había caído la noche, solo se preocupaba en recordar los momentos que vivió junto con Karamatsu.
No lo demostraría en frente de los demás, pero realmente su ausencia le dolía, en ocasiones, cuando se encontraba solo en la casa, se colocaba la tan preciada chaqueta de cuero, era como su tesoro más preciado, aún tenía el olor del segundo impregnada en ella, con ella era como sentir nuevamente el abrazo de su amado. Tuvo que limpiarse las lágrimas con el antebrazo, no se percató en que momento estas habían salido.
Ya un poco mejor, se dispuso a regresar a casa, en si ya era bastante tarde y si no llegaba para cenar ahora si se llevaría un buen reto. Y sin nada más que hacer en el lugar puso marcha a su caminata.
Cuando ya llevaba un rato caminando, sintió algo similar a como lo estaban siguiendo, miro hacia atrás pero no había absolutamente nada, prosiguió con su andar, pero la sensación aun no desaparecía, podían tacharlo de loco, pero desde que el segundo había muerto tenía una sensación de que lo estaban vigilando. Ya con eso apresuro un poco más sus pasos.
Cada vez estaba más cerca de su hogar, solo bastaba en doblar la esquina, caminar unos cuantos pasos más y listo, estaría en su cálido hogar, hace unos minutos una sensación de miedo lo había invadido, desde hace mucho que no sentía un miedo así, misma razón apresuro aún sus pasos, llegando a prácticamente correr. Llegando a la esquina que debía doblar.
Pero no pudo seguir avanzando al sentir como alguien lo agarraba por el gorro de su sudadera, trato de forcejear, pero unos sujetos habían aparecido de la nada e inutilizaron tantos sus brazos como piernas, aun así trato de luchar para poder liberarse, - ¿PERO QUE MIERDA CREE….—las palabras quedaron al aire al sentir como colocaban un pañuelo que cubría tanto su boca como nariz.
Podia sentir como de a poco su juicio se iba, aún estaba consiente, pero por alguna razón ya no tenía fuerza, los sujetos lo habían soltado, pero no escapo, no pidió ayuda…. Estaba completamente "ido", por así decirlo, de repente sintió como lo levantaban al estilo princesa y lo metían en una especie de ban, además uno de ellos hacia una llamada a quien sabe quién, y los otros no paraban de dedicarle miradas lascivas, dios si las miradas violaran de seguro no podría levantarse en semanas, quizás meses.
-Así es… lo tenemos… entendido— una vez terminada la llamada, el sujeto puso en marcha el vehículo para dirigirse al lugar que le fue indicado por el teléfono. En cambio, Osomatsu solo pudo cerrar sus ojos, sus parpados comenzaban a pesarle y sin más se dejó llevar por los brazos de Morfeo.
No supo en que momento lo habían bajado de la ban, ni siquiera sintió el golpe que se dio cuando lo tiraron bruscamente al suelo, de a poco comenzó a recuperar sus sentidos, aun así, no se podia mover, se percató de que estaba amarrado de pies y manos. Eso fue suficiente para hacerlo enojar.
-¿¡PERO MIERDA CREEN QUE HACEN!?, SUELTENME, NO HE HECHO ABSOLUTAMENTE NADA—decía un furioso Osomatsu, no sabía porque estaba en un lugar como ese, ni quienes era estos tipos, estaba completamente seguro de que no había hecho nada malo como para que alguien contratara unos sujetos de segunda y lo secuestraran.
-Cierra tu puta boca ya me tienes enfermo—unos de los sujetos ya se le había acabado su paciencia, se acercó al de sudadera roja, tomándolo del mentón y dedicándole una mirada lasciva –porque no mejor te callas y usas tu linda boquita para otra cosa—y sin más comenzó a desabrocharse el cinturón, ante la mirada atónita de Osomatsu, pudo apreciar como los otros sujetos comenzaban hacer los mismo que el tipo.
Un gran miedo comenzó apoderarse de su cuerpo, no le apetecía ser violado esta noche, ni ninguna otra, quería pedir ayuda, pero las palabras simplemente no salían…. De un momento a otro un nombre se le vino a la mente, "Karamatsu", no supo porque lo llamaba a él, pero de nada le servía, los muertos no pueden ayudar a los vivos.
Pudo ver como el tipo sonreía de oreja a oreja… aunque no le duro mucho. Un disparo se escuchó en la sala, dándole directamente en la cabeza del tipo que estaba frente de Osomatsu, cayendo muerto al instante, los otros sujetos se alejaron lo más rápido posible de este, pudo ver como en sus rostros se deformaban por el miedo.
Giro su cabeza para ver quien fue su "salvador" en esta situación, pero al momento de enfocar su vista, quedo más que sorprendido…. En frente suyo, con uno que otro raspón, y más vivo que muerto se encontraba el amor de su vida, Karamatsu, aunque lucía un poco diferente, su mirada ya no desprendía ese brillo característico que tanto amaba, más bien desprendía un odio y crueldad que no tenía idea de que tales sentimientos pudieran estar juntos en el cuerpo de su hermano.
-¿Quién dijo qué podían tocarlo? … ¡DIGANME! – un furioso Kara exigía respuesta, pero ninguno se atrevía a responderle, más uno trato de contestar sabiendo que si no respondían les iría peor.
-L-lo s-sentimos m-mucho Kara-sama…. Pero el chico no dejaba de hablar y…. Beta solo quería…. Silenciarlo…. Digo, quería que su boca…. Estuviera ocupada, señor—se podia notar de lejos que el sujeto sudaba a mares producto del miedo, habían cometido un error, un muy grave error.
-¡Y por eso pensaron que la mejor manera era que se las mamara!... imbéciles- a paso lento se dirigió donde el sujeto que había respondido y en un movimiento rápido puso su pistola en la cabeza del tipo, el sujeto ya estaba temblando e inclusive llego a orinarse por el miedo. –Dime…. ¿crees que se vería linda una de mis balas en tu cabeza? -.
-Por favor perdóneme Kara-sama, no lo volveremos hacer…. Pero por favor perdóneme—el sujeto prácticamente se había tirado al suelo, sujetando los pies de Karamatsu mientras rogaba por su vida.
- Eso espero—fue lo único que contesto el de mirada azul y sin más retiro el arma de la cabeza del sujeto. Todo ante la atónita mirada de Osomatsu. - K-Kara…matsu… ¿eres tú?, ¿r-realmente eres t-tú? -
El mencionado se dirigió donde se encontraba el de rojo, pudo ver como a este se le formaba una gran sonrisa que hizo que su corazón diera un pequeño vuelco, no supo el porqué, pero lo disimulo perfectamente. Una vez en frente de Osomatsu, y antes de que pudiera soltar alguna otra palabra, le propino un gran golpe en la boca del estómago, causando que perdiera el aire como también la conciencia.
Ya desmayado lo cargo para poder dirigirse donde su jefe. Tal como había prometido, le entregaría a Tougo su gran tesoro. - Desháganse del cuerpo y limpien el lugar… no quiero más errores. -
-¡LO QUE ORDENE KARA-SAMA! - prácticamente habían gritado la frase, pero no le importo, tenía poder, respeto, todos se arrodillaban ante él… siempre lo deseo, pero algo en el fondo de su corazón le decía que no debía entregar al chico a su jefe, no le dio importancia alguna y se dispuso abandonar el lugar junto con un desmayado Osomatsu.
-¿Qué te hará tan especial… eh? -
Hola de nuevo, en primera agradecer a si es que han llegado hasta aquí, eso significa que la historia no es tan mala después de todo xD. En fin, como se menciono en el prologo esta historia esta siendo publicada en Wattpad y ahora están a la par ambas partes ¡YEI!.
Se publico un aviso en Wattpad diciendo que la historia estaría en pausa por algunos problemas familiares de la autora, yo solo soy una amiga que publica los capítulos que ya estaban escritos, por eso eran tan seguidos :P. La cosa es que la historia estará en pausa por unas tres semana, puede que más, no lo sé realmente... solo espero que no pierdan el interés de la historia :(
PD: Créanme que soy la más quiere que continué con la historia lo más pronto posible.
PD de la PD: ¡Viva el KaraOso! :3
PD de la PD de la PD: Nos vemos :)
