Ya habían pasado unas dos semanas desde el encuentro con su familia, más se sentía como prisionero en su propia casa, ya que, constantemente se encontraba acompañado…. Por dios, incluso para ir al baño estaba siendo acompañado. Entendía perfectamente que aun persistiera el miedo por el tema del secuestro…. Pero no había necesidad de preocuparse, Tougo se encontraba muerto, fue el mismo Karamatsu quien se encargó de ello.

-¿Dónde estás Karamatsu? …-, se encontraba sobre el tejado de su hogar, el único lugar en donde podia estar un momento a solas, donde podia pensar tranquilamente en su hermano desaparecido. Desde que se devolvió a su ciudad natal, nunca perdió el contacto con el teniente Takeshi, era el único que podia saber la ubicación del segundo Matsuno, le hizo prometer que cualquier noticia que supiera lo contactaría inmediatamente.

Pero ya se estaba impacientando, se podría decir que la paciencia no era su mejor característica, -Osomatsu-nissan… ¿Qué estás haciendo? -, fue Choromatsu quien lo saco de su pequeño trance, podia apreciar el rostro preocupado de este.

-Nada… solo estoy… solo pensaba en Karamatsu-, no sacaba nada con ocultar las cosas, de verdad estaba pensando en su hermano…pero los demás creían que el mayor aún se culpaba por la "muerte" del segundo.

-Sabes perfectamente que su muerte no fue tu culpa, estoy seguro que a él no le gustaría que estuviéramos tristes…. Ya que, tan solo venía a decirte que la cena ya está lista, para que bajes-, sin nada más que decir bajo del techo, por más que quisiera ayudar a su hermano no sabía cómo hacerlo.

Vio a su hermano bajar, estaba más que claro que todos trataban de ayudarlo para que volviera a ser el mismo… pero para volver a ser como era, necesitaba tener a Karamatsu a su lado… necesitaba al amor de su vida. Dio una última mirada hacia el cielo, ya estaba anocheciendo, la brisa helada acariciaba su rostro… más se dispuso a bajar del tejado para ir a cenar en familia.

Mientras se dirigía al comedor de su hogar, algo detuvo su andar…. Se percató de que se trataba de un mensaje que habían mandado a su celular, más el contenido de este hizo que se congelara por completo.

-¿Qué ocurre Osomatsu-nissan? -, fue Ichimatsu quien se percató del extraño comportamiento de su hermano mayor, esto fue escuchado por toda su familia, la cual enfocaron su atención en el primogénito.

-Osomatsu… qué ocu…- su madre no pudo terminar la preguntar, ya que al instante vio cómo su primogénito salía despavorido de la casa, sin siquiera escuchar los gritos de sus hermanos.

Jyushimatsu y Choromatsu habían salido de la casa para poder darle alcanza, más una vez en la calle se dieron cuenta que el rastro de su hermano había desaparecido.

Corría con todas sus fuerzas, sus piernas le dolían, aun así, no se detuvo…. No se podia detener, necesitaba saber si el mensaje era real o no, necesitaba comprobarlo con sus propios ojos.

Te estaré esperando en el muelle… Kara

Por fin había llegado al lugar de encuentro, trataba de normalizar su respiración, las piernas ya no le respondían lo que causo que estas cedieran producto de la gran corrida que les hizo pasar, digamos que el muelle no que daba tan cerca de su hogar, a pesar de eso, corrió todo el camino. Con la vista trato de ver si podia apreciar a alguien, más no vio absolutamente a nadie.

Un poco descansado se colocó de pie, y trato de buscar por los alrededores. Según el mensaje él lo estaría esperando en el lugar, más no veía a nadie…. Era una noche bastante fría, el hielo ya estaba calando por su cuerpo, ni siquiera se preocupó en sacar algún chaleco al momento de salir. Pero la emoción de volver a reencontrarse con su hermano no lo dejo pensar con claridad.

Una corriente de aire hizo que su cuerpo comenzara a temblar, trato de calentarse a sí mismo, pero fue inútil. De repente sintió como a su cabeza era tapada por una especie de tela, cuando pudo sacársela vio que se trataba de una chaqueta, se quedó mirándola un tanto confundido.

-Sera mejor que te lo pongas sino quieres coger un resfriado-, fue lo que escucho a su espalda, sabía perfectamente a quien le pertenecía dicha voz. De inmediato se dio la vuelta para confirmar que la voz pertenecía a su querido hermano…. a su amado Karamatsu.

-V-volviste-, decía Osomatsu aun sorprendido, mientras se colocaba la chaqueta que le habían lanzado a la cabeza. No quería verse como un bebe que lloraba por cualquier cosa, pero podia sentir como las lágrimas comenzaban agruparse en sus ojos. Estaba feliz de volver a verlo.

Ante la escena, Karamatsu comenzó acercarse donde su hermano, por el camino empezó a sacarse la bufanda roja que traía puesta, colocándosela en el cuello a Osomatsu mientras que con ella atraía su rostro para poder besarlo. Este no espero en colocar sus brazos alrededor del cuello del azulino, creía que, si lo soltaba este volvería a desaparecer.

Fue un beso bastante largo, tuvieron que separarse por la falta de aire, más un pequeño hilo de saliva aun juntaba sus bocas, sus rostros estaban endemoniadamente cerca. Fue Osomatsu quien esta vez corto la cercanía, necesitaba sentir nuevamente los labios de su amante, lo que cual Kara no se lo negó. Es más, comenzaba a pasar sus manos por debajo de su ropa.

-E-espera… no podemos…no aquí-, trataba de hacer entrar en razón a hermano, por más que quisiera ser poseído por él… no podían hacerlo en plena vía pública, además con este frio.

-Tienes razón-, decía con una sonrisa pícara, así que levanto a Osomatsu sobre sus hombros, dirigiéndose a lo que pareciera ser una especie de mini bodega. Una vez adentro no espero para poseer nuevamente los labios de este.

Ambos estaban conscientes de que no era el mejor lugar para demostrarse amor, pero no les importaba, necesitaban estar juntos…. Necesitaban demostrarse cuanto se habían extrañado.

Mientras acomodaba sus ropas, una pregunta rondaba por su cabeza…. necesitaba saber si es que esta vez su hermano volvió para quedarse o para despedirse… Rogaba por que fuera lo primero.

-Karamatsu…. ¿piensas quedarte? -, lanzo su pregunta una vez que su ropa fue acomodada.

-Talvez unos días, tengo algo que resolver primero-, decía mientras prendía un cigarrillo, como a la vez abandonaba el lugar.

-Oeh, espérame - de inmediato salió con tal de dar alcance a su hermano, podían decirle paranoico, pero pensaba que nuevamente lo volvería a dejar, más su sorpresa fue al verlo sentado en el muelle, admirando el paisaje. Aún era de noche, dentro de algunas horas amanecería, estaba seguro que cuando volviera a casa se llevaría la reprimenda de su vida… pero no le importaba, Karamatsu valía la pena.

De a poco se fue acercando donde su hermano para poder sentarse a su lado, debía de reconocer que se veía un tanto diferente, no actuaba como Karamatsu, su hermano…. tampoco actuaba como el frio y serio de Kara…. Tan solo se veía diferente.

-¿Crees que deba ir a visitarlos? -, la pregunta lo saco de sus pensamientos como a la vez también lo sorprendía.

-Creo que tiene derecho a saber que el segundo hijo está vivo. -

-Aun sabiendo que quizás no vuelva a ser quien era antes…. Aun sabiendo que he matado y torturado, ¿crees que serían capaces de aceptarme? -

Un nudo se formó en la garganta de Osomatsu, realmente no sabía cómo los demás se tomarían la noticia. Desde que había regresado no quiso decir ninguna palabra sobre lo que tuvo que vivir durante el tiempo en que se encontraba secuestrado. En cierta manera era una forma de proteger a Karamatsu.

-Eso creí -, ya sabía la respuesta, tan solo necesitaba que el de mirada carmesí se diera cuenta de la verdad, - Prometo pensármelo-, decía dándole un último beso a Osomatsu para después abandonar el lugar.

Esta vez no pudo detenerlo, por primera vez se planteó la idea de que quizás Karamatsu realmente no deseaba volver. No quería aceptarlo, no quería aceptar que quizás tenía que dejar a ir a su hermano.

Habían vuelto a la casa cansados, tenían la esperanza que su hermano mayor se encontrara en ella. Mas la cara de preocupación de sus padres indicaba todo lo contrario.

Ya no sabían dónde más buscar, habían pasado horas recorriendo la ciudad en busca de su hermano, habían ido a sus lugares favoritos, le habían preguntado a todo el mundo si es que alguien lo había visto, pero nada…. Era como si a Osomatsu se lo hubiese tragado la tierra.

-¡Tenemos que llamar a la policía!, Osomatsu-nissan no puede desaparecer de la nada-, gritaba un alterado Todomatsu, la idea de volver a perder a su hermano lo estaba aterrando.

-Osomatsu no lleva ni un día desaparecido, no podemos hacer la denuncia aun-, esta vez fue la madre de los ninis la que hablo, por más preocupada que estuviera por su hijo, no había nada que ellos pudieran hacer. Tan solo les quedaba rogar a que este volviera por su cuenta.

-¡Pero debemos hacer algo!, ya buscamos por todos lados…. ¿Qué pasa si es que ese loco de Tougo realmente no murió y nuevamente se lo llevo? no podemos simplemente quedarnos sin hacer nada-, esta vez fue Ichimatsu quien perdió el control.

Ante la sola idea de que lo dicho por Ichimatsu fuera verdad, las lágrimas no se hicieron de esperar por parte de los dos menores. El miedo comenzó apoderarse de la familia, cuantas desgracias tenían que pasar para que pudieran vivir tranquilos.

-No lo creo…. Vi como su cuerpo se desplomaba por el disparo en la cabeza-, una voz había sorprendido a los presentes. Más cuando enfocaron su vista hacia donde provenía la voz…. Grande fue su sorpresa al tener enfrente suyo al segundo hijo de la familia Matsuno, Karamatsu Matsuno.

-Un disparo que yo mismo ejecute-, finalizaba por decir el azulino, ante la atónita mirada de los demás.

-K-Kara…Matsu-n-nissan, ¿eres tú?, ¿realmente eres tú? -, fue Jyushimatsu quien rompió el incómodo silencio que se había formado, más no dudo en abalanzarse hacia su hermano, quería saber que era real…. Quería sentir con sus propias manos que su hermano estaba vivo… que no era una simple ilusión.

El nombrado tan solo pudo quedarse quieto en el lugar, no sabía si responder o no al abrazo, pero ver llorar al de amarillo hizo que sentimiento de culpa naciera en él. Fijo su vista en los demás integrantes, los podia reconocer fácilmente, más los recuerdos que tenia de ellos no eran los mejores. De repente vio como la mujer que decía ser su madre se le acercaba, pasando sus manos sobre su rostro…. como si se aseguraba que fuera real y no un farsante o un fantasma.

-¿Por qué? - fue lo único que salió de sus labios de Matsuyo.

-Antes de hablar, necesito que estén todos aquí-, y de inmediato saco su celular para poder presionar el botón enviar. Tan solo hacía falta esperar a que el de rojo se dignara aparecer.

Nuevamente se encontraba corriendo como si su vida dependiera de ello, no supo en que momento Karamatsu había puesto un celular en su chaqueta, el suyo se había apagado por falta de batería, más el mensaje que recibió hizo que inmediatamente se dirigiera hacia su casa.

Estoy en tu hogar… será mejor que vengas rápido

Nunca pensó que iría a visitarlos de inmediato, durante su corrida se imaginó la cara de sus hermanos, de seguro se habían quedado sin habla… no quería ni imaginarse la expresión que habrían puestos sus padres… rogaba con que no le hubieran pasado algo, considerando que ya estaban algo viejos.

Tan solo hacía falta dar una vuelta en la esquina y por fin estaría en su casa, una vez en ella se dirigió directamente a la sala, en donde pudo encontrase con todo el mundo, además de un gran silencio incómodo. Todos estaban bastantes serios, a excepción de Jyushimatsu, quien no paraba de mostrarles fotos a Karamatsu, además de hacer sus típicas poses y decir las frases raras que solamente el entendía… en parte se le hizo gracioso.

Cuando Choromatsu vio entrar a su hermano mayor, se abalanzo contra él, estampándolo contra la pared, comenzó a gritarle, -TU… ¡LO SABIAS, LO SABIAS DESDE UN PRINCIPIO Y NO FUISTE CAPAZ DE DECIRNOS QUE NUESTRO HERMANO SE ENCONTRABA CON VIDA!... ES QUE NO SABES POR EL SUFRIMIENTO QUE HEM…-, más sus palabras quedaron al aire, ya que de un rápido movimiento Karamatsu hizo que el tercero soltara al primero, además de mandarlo hasta el otro lado de la habitación.

Fueron sus padres y Todomatsu quienes se acercaron al Choromatsu para ver cómo se encontraba, al parecer el segundo no había medido su fuerza, -Tsk… no era necesaria tanta fuerza- se quejaba el de verde.

-Kara…Matsu-, Osomatsu estaba sorprendido sobre la acción del segundo, al igual que Jyushimatsu e Ichimatsu.

-Lo siento…. Pero sé que estás enojado, que todos están enojados, pero no es culpa de Oso…fui yo quien le pidió que no digiera nada. -

-¿pero por qué… somos tu familia? -, esta vez fue Matsuzo quien hablaba, en todo este rato prefirió guardar silencio, tratando de comprender las acciones de su hijo.

Ante la pregunta el segundo tan solo pudo guardar silencio, fue en ese entonces que Osomatsu hablo, - lo que sucede papá, es que Karamatsu sufre de amnesia…. Tan solo posee extractos de su memoria-

-Es mentira…. ¡ES MENTIRA! Si lo que dices fuera cierto, ¿Cómo es que dio con la casa?, ¿Cómo es posible que se sepa nuestros nombres? -, nuevamente Ichimatsu había perdido el control, todo esto le parecía una absurda mentira.

-Pues la verdad…. hace casi siete meses atrás me desperté sin tener la menor idea de quien era, más una persona me tendió la mano cuando más lo necesitaba, misma persona que me entreno, misma persona que me metió en su oscuro mundo… misma persona a la cual termine asesinando…. Misma persona a la cual obedecí firmemente, causándole un gran sufrimiento a Osomatsu-, posiblemente no le creyeran, más era lo que menos le importaba. Necesitaba desahogarse.

-Espera… no me digas que…-, Choromatsu ya sabía a quién se estaban refiriendo, más esperaba que fuera una broma.

-Está hablando de Tougo…. Él fue quien planifico el accidente, fue el quien nos hizo pensar que Karamatsu había muerto, fue el quien le ordeno secuestrarme…. Fue él, el causante de toda esta pesadilla-, decía un desanimado Osomatsu, no le gustaba tener que recordar al hombre que le hizo pasar por un infierno.

-Entonces… no eres más que una simple victima mi niño, pero ya no tienes de que preocuparte, junto veremos que recuperes tu memoria- decía una alegre Matsuyo, no le importaba saber lo que hizo el moustro que ataco a su familia, lo sabía perfectamente, más estaba contenta con tener nuevamente a sus seis ninis.

-SIII, NISSAN ESTA DEVUELTA, ¡HUSTLE, HUSTLE… MUSCLE, MUSCLE! - el amarillo comenzó a saltar por la habitación producto de la felicidad.

-Comenzaba a extrañar tu doloroso estilo-, decía un aliviado Totty, talvez no le admitiría en público, pero siempre le causo gracias es estilo de su hermano mayor.

-¡Esto merece una celebración! -, gritaba Matsuzo, el que un hijo vuelva de la muerte merecía ser celebrado.

A Osomatsu le causaba gracia las actitudes que tomaba su familia, en un momento se encontraban enfadados y al otro ya planeaba una gran fiesta de bienvenida, más su mirada fue dirigida donde Karamatsu, este simplemente estaba serio, pudo notar algo de tristeza en sus ojos…. Algo le estaba ocurriendo.

-¡CALLANSE! - gritó el segundo mientras que a la vez golpeaba la pared más cercana, esto hizo que de inmediato todos guardaran silencio, además de estar impactados por la forma en que les hablo, e incluso Osomatsu se sorprendió que era el que se encontraba más familiarizado sobre la nueva actitud del segundo.

-Entiendan…yo no vine a quedarme para jugar a la familia feliz, el Karamatsu que conocían está muerto, yo solo soy un simple asesino que tiene su mismo rostro-, decía mientras las lágrimas salían de sus ojos, -yo no pertenezco a este lugar…. yo no merezco su cariño… no merezco tu perdón Oso…-, no pudo seguir lamentándose, al sentir como el mismo Osomatsu le daba un fuerte golpe en la cara.

-¡Grábatelo bien esa cabeza dura que tienes! …. ¡No me importa si has asesinado, no me importa su has torturado, no me importa si fuiste tú el que me entrego a Tougo en primer lugar!… te dije que siempre te apoyaría, entiéndelo de una buena vez, no eras tú en ese entonces… No permitas que un maldito imbécil te aleje de las personas que te aman…. ¡IDIOTA! -, prácticamente se había desahogado con Karamatsu, deseaba haberle dicho más, pero eso expondría su relación al descubierto.

Todos se habían quedado mirando sorprendidos a Osomatsu, nunca pensaron que reaccionaria de ese modo, más Jyushimatsu no dudo en abalanzarse contra Karamatsu para envolverlo en un fuerte abrazo, las lágrimas no se hicieron de esperar, el hermano mayor tenía razón…. No podían permitir perder al segundo hijo, otra vez. No importaba los actos que había cometido hace un tiempo…. Eran familia y la familia siempre te apoya.

No tardaron en unírseles los hermanos restantes, Choromatsu, Todomatsu e incluso Ichimatsu, todos ellos se habían abalanzado hacia su segundo hermano mayor. Era lo que deseaban hacer desde que volvieron verlo, mas Osomatsu solo pudo contemplar la imagen que tenía enfrente, prefirió dejar que sus hermanos estuvieran con él todo el tiempo que quisieran, total él ya le había dado su abrazo de bienvenida, además de otra cosa.

Por otro lado, los padres de los ninis, no paraban de llorar, pero de felicidad, tener nuevamente reunidos a todos sus ninis los llenaba de una gran felicidad.

Pero el más sorprendidos de todos era Karamatsu, siempre pensó que por las acciones que había cometido ya no tendría un lugar al cual pertenecer… por eso tan solo pudo corresponder al abrazo que le daban sus hermanos, además de sentir como las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.

Para Osomatsu la escena en frente suyo quedaría guardada en su memoria por un largo tiempo, ver como sus hermanos se reencontraban hizo que el sentimiento de orgullo lo invadiera, estaba seguro que la vida le había dado una segunda oportunidad a su hermano, al igual que su amigo Hayato…. Y era el momento para que le tomara la suya.

-Mamá, papá…. Tengo que decirles algo-

Después del momento emotivo, Jyushimatsu convenció a todos a que fueran a mostrarles los álbumes de fotos a Karamatsu, para ver si es que alguna foto se le hacia familiar, además de mostrarle algunas de sus pertenecías.

Los únicos que se habían quedado en la sala fueron Osomatsu y sus padres, más este se encontraba nervioso… ya había dicho la verdad sobre la relación que mantenía con Karamatsu, tan solo esperaba alguna opinión o respuesta por parte de ellos.

-Entiendes de que se trata de tu hermano… poseen la misma cara… ¿Qué lo hace diferente en comparación al resto? -, preguntaba Matsuzo, no podia entender cómo es que alguien se podia enamorar de una persona que tenía la misma cara.

-Si te soy sincero, ni yo mismo lo sé, tan solo me enamore de mi hermano papá…. -, quiso agregar algo más, pero fue interrumpido por su madre.

-Osomatsu…. ¿eres feliz, aun sabiendo que no te recuerda en absoluto? -, se podia notar la preocupación en las palabras de Matsuyo, no le importaba que sus hijos mayores llevaran una relación incestuosa, lo que le preocupaba era que Karamatsu nunca recordara los momentos que había vivido con su hermano.

-Soy feliz teniéndolo a mi lado…. Y aunque no pueda recordarme, me encargare de hacer recuerdos nuevos-, decía con una gran sonrisa. La misma sonrisa que había perdido desde el día del velorio del segundo.

-Ya no se diga más…. Tienen mi bendición, lo que importa es que ustedes sean felices, y si cada uno es la felicidad del otro, yo no puedo negarme-, decía Matsuzo, que clase de padre seria sino apoyaba a sus hijos en las decisiones que tomaban, puede que aún no las entendiera, pero si sus hijos eran felices, bien por él.

-P-papá-, estaba sorprendido por la respuesta de su padre, pero a la vez agradecido por el apoyo que le brindaba, tenía que admitir que en el fondo sentía miedo por las reacciones que este pudiera tener. Más solo faltaba la opinión de una persona más. -¿Qué me dice tu mamá? -

-¿quieres saber mi opinión sobre la relación incestuosa que llevan mis dos hijos mayores? -…. Bueno si lo decía de ese modo podia sonar mal, -Estoy feliz por ustedes… para serte sincera siempre tuve una leve sospecha, la forma en que mirabas a tu hermano era de verdad muy lindo…. Y dime, ¿Quién es el de abajo? - decía de forma picara, más la pregunta hizo que Osomatsu se atragantara con su propia saliva, he hicieron que los colores le subieran a la cabeza.

-¡PERO QUE ESTAS DICIENDO MAMÁ! -, no podia creer que su propia madre le estuviera preguntando sobre eso, recordó el momento en que tuvo que contarle todo a Sakura. Que una amiga supiera los detalles era una cosa, pero que tu mamá te preguntara era algo muy distinto.

-¿de qué está hablando tu madre Osomatsu? -, preguntaba su padre, era el único que pareciera no entender sobre a que se referían.

-De nada…. No hablamos de absolutamente nada-, reía nervioso, ya después tendría una conversación en privado con ella.

Pero aparte de eso estaba feliz de poder contar con el apoyo de sus padres, tan solo hacia falta que sus hermanos supieran la verdad…. Bueno solo tres de ellos.

Mientras se dirigía la habitación que compartía con sus hermanos pudo escuchar las risas de estos, tal pareciera que se estaban divirtiendo, se sorprendió ver a Karamatsu salir despavorido de la habitación.

-¿Qué sucede?, ¿problemas con tus hermanitos? -, comentaba mientras trataba de aguantar la risa, ver la cara de que tenía en ese momento le causaba mucha gracia.

-No es eso… tan solo no estoy acostumbrado a todo ese amor-, decía un tanto desconcertado, las muestras de cariño que le dedicaban sus hermanos se le hacía un tanto extrañas. Pero dejando el tema de lado, se acercó lo suficiente a Osomatsu, para poder tomarlo de la cintura juntando ambos cuerpos, mientras que besaba sus labios de manera pasional.

-Del único que me interesa recibirlo, es de ti-, decía mientras se dedicaba a observar la cara sonrojada de Osomatsu.

-I-idiota…- fue lo único que pudo decir, ya que de inmediato volvió a juntar sus labios, en ese momento se había olvidado que se encontraban en medio del pasillo, con toda la familia en casa… además de estar a metros de sus hermanos.

-Karamatsu-ni…. ¿PERO QUE ESTAN HACIENDO? -, Totty había salido en busca del segundo, aún tenían muchas cosas que mostrarle, más se llevó la sorpresa de su vida al ver como sus dos hermanos mayores prácticamente se comían a besos.

-Eh Totty, puedo explicarlo…- trataba de excusarse el mayor, tenía la intención de contarle sobre el tipo de relación que tenía con Karamatsu, más no esperaba que fueran descubiertos de esa manera.

--¡SI TANTAS GANAS TIENEN DE HACERLO VAYANSE A UN HOTEL! -, y sin más se devolvió hacia la habitación, fingiendo que no vio absolutamente nada. Dejando a un confundido Osomatsu.

-Se me olvido decirte que tus hermanos ya saben de lo nuestro… al aparecer fue el tal Ichimatsu quien soltó la noticia… realmente son raros, talvez los extrañe un poco-

-Eh… ¿es que aun tienes pensado irte?, después de todo lo que hablamos…. Aun piensas en abandonarnos…. Aun piensas en dejarme-, decía mientras se soltaba del agarre, no podia comprender como después de que su familia lo haya aceptado a pesar de las cosas que hizo, este aun deseaba marcharse.

-Aún tengo que arreglar algunos asuntos pendientes… Tengo que resolver algunos errores que he cometido-

-Significa… que has venido a despedirte-, dicha frase había dejado impactado a los demás hermanos, estos se encontraban simplemente espiando toda la conversación.

-Talvez de ellos, pero será por un tiempo-, decía mientras le dedicaba una cálida sonrisa, que hizo que Osomatsu se sonrojara…. Pero lo último que dijo lo dejo un tanto confundido.

-¿Cómo que de ellos?, no querrás decir que…-, fue en ese entonces por fin se había dado cuenta a lo que quería llegar Karamatsu. Olvidaba que a veces era un despistado.

-¿Qué dices?, no te gustaría emprender un pequeño viaje conmigo-, decía mientras le tendía la mano, esperando a que este aceptara.

Ante tal propuesta, Osomatsu no dudo en abalanzarse hacia los brazos de su amado, mientras que respondía su pregunta con un "¿Qué estamos esperando?" ….. No importaba donde se encontrarán, el estar juntos era lo más importante.

Por su parte los hermanos solo podían resignarse a que desde ahora serían tan solo cuatro caras, pero si ellos eran felices, quienes eran para amargar su felicidad.

Cabe decir que esa misma noche tuvieron una pequeña fiesta, tenía que celebrar que el segundo hijo de la familia Matsuno había regresado, como también era una forma de desearle suerte a la nueva pareja.

-Ne, ne… Karamatsu-nissan, prométenos que cuidaras de Osomatsu-nissan-, decía el de amarillo mientras abrazaba al segundo en una forma de despedida. Después de la fiesta Karamatsu les había comentado que tenía que partir.

-Oye, me puedo cuidar solo-, decía a modo de reclamo.

-Trata de ser suave con el…. Sería una molestia que quedara invalido- decía el cuarto Matsuno con una sonrisa maliciosa.

-¡ICHIMATSU! -, podia ver como sus otros hermanos se contenían las ganas de reír, en como su madre comenzaba a soñar despierta y como su padre lo mirada confundido, al parecer aun no entendía del todo.

-No hay de qué preocuparse…. Lo cuidare con mi vida-, dicho esto los dos mayores se subieron al vehículo que los llevaría al aeropuerto para poder emprender viaje a su nueva vida.

Fue un viaje bastante largo, el de rojo aún se encontraba sorprendido por el lugar donde se encontraba... Nunca se imaginó que tales asuntos se encontrarían al otro lado del mundo.

-¿Por qué no me dijiste que tales asuntos se encontraban en Londres? -, decía en un tono de reproche.

-Lo siento, fue un detalle que se me escapo…. Pero no tienes de que preocuparte, una vez terminemos podremos volver-, decía el segundo mientras se acomodaba en la enorme cama del hotel en donde se hospedaban.

Cambiando su cara a una más seria, Osomatsu lanzo la pregunta que desde hace rato quería decir, -Karamatsu… ¿eres feliz? -

-¿A qué viene esa pregunta? -

-Me refiero a que, si realmente eres feliz haciendo todo esto, no tienes por qué fingir conmigo-, desde un principio supo que el tema de arreglar sus errores era una absurda mentira. Sabía perfectamente diferenciar cuando su hermano estaba mintiendo.

Ya no sacaba nada con seguir actuando, había sido descubierto, misma razón atrajo el cuerpo del de rojo hacia él, obligándole a que se posicionara encima de su cuerpo.

-¿No sé realmente?, solo te necesitaba a mi lado- decía mientras abrazaba el cuerpo de Osomatsu, atrayéndolo más al suyo.

Era egoísta de su parte, desde un principio sabía que nunca podría dejar el estilo de vida que llevaba, y aunque quisiera existía gente que no descansarían hasta verlo muerto. A pesar de todo eso, necesitaba que Osomatsu estuviera a su lado… necesitaba tener a la persona que más amaba en el mundo estuviera a su lado, con eso se aseguraría de que estuviera a salvo.

Más el de rojo solo pudo sonreír ante tal confesión, ya se esperaba una respuesta parecida, sin más comenzó a besar los labios de su hermano, no le importaba que se volviera uno de los criminales más peligrosos, el siempre estaría a su lado, siempre lo estaría apoyando, ya sea en las buenas o en las malas.

Ya habían tomado una decisión…. Esta vez no desperdiciarían la segunda oportunidad que se les fue brindada…. Aprovecharían cada momento para estar juntos, aunque no fuera el mejor camino.

Estaban juntos…. Y eso era lo que realmente importaba.


N/A: Hemos llegado al final de la historia... puede que no sea el mejor, pero es el final que más me gusto :9

En unas horas subiré el epílogo :3