"Bullets and roses
Capitulo: 4
Hoooolis mis queridos lectores perdón por la tardanza tan larga pero finalmente termine este capítulo ;) espero les guste:
Miro los ojos de color rubí y no podía gritar ya que no consideraba que estaba siendo atacada.
-shsss no diga nada-
Le dijo tranquilizándola.
-señorita-
Escucho después la voz de Claude e instintivamente miro hacia donde el probablemente venia.
-Clau…-
Sebastián Apretó más su mano en su boca.
-no-
Murmuro mientras miraba de reojo hacia la casa.
-suéltala-
Amplio sus ojos cuando sintió algo contra su espalda.
-ahora-
Elizabeth miro hacia donde sentía una presión en su cuerpo.
-no te atrevas-
Claude apretó la mandíbula cuando comprendió que estaba acorralado.
-deja me ir y no le pasara nada-
Su mirada dorada voló a la asustada de Elizabeth antes de que volviera a meter su arma en su bolsillo.
-lárgate ya!-
Sebastián de un salto se puso de pie.
-Claude-
Elizabeth se abrazó al mayordomo desesperada por refugiarse en su protección.
-ya todo está bien-
Miro al ojirubí que le dio una mirada antes de irse huyendo.
-síganlo-
Ordeno a los hombres que venían con él.
-si señor-
El tomo su cara entre sus mano.
-volvamos a adentro su abuela está muy preocupada por usted-
Deleitándose en su contacto asintió
-vamos-
Murmuro separándose de el sin siquiera mirarlo a los ojos ya que no encontró el valor para hacerlo sin avergonzarse en el camino.
-ho, Elizabeth que bueno que estas bien-
Dijo su abuela yendo a revisarla en busca de algún golpe ho herida pero con alivio corroboro que estaba bien.
-quienes eran abuela-
Pidió Elizabeth.
-simples ladrones que quisieron aprovecharse de que solo somos tú y yo en esta casa-
Contesto la anciana mientras se iba a sentar en el sofá.
-ash los de seguridad lograron alcanzarlos?-
El peliblanco negó.
-perdón mi señora pero escaparon-
Victoria casi rompe en dos la taza entre sus manos.
-muy lamentable-
Dijo aguantándose las ganas de hacer una rabieta muy impropia de su edad.
-vuelve a tu habitación Elizabeth-
Miro al ojidorado.
-acompáñela mayordomo faustus-
El asintió.
-vamos señorita-
Apenada porque él le tocara el brazo; ya arriba ella se giró a ver a el ojidorado.
-gracias por lo de hace un rato-
El sonrió.
-no fue nada-
Ella negó.
-me volviste a salvar-
Miro hacia el pasillo que daba a las escaleras.
-gracias-
Se inclinó y le dio un beso en la mejilla para luego huir a su habitación dejando a el mayordomo hay de pie con una expresión sorprendida mientras se tocaba la mejilla.
_:)_
En la mancion phantomhaive Vincent iba y venia de un lado a otro molesto de nuevo con sus sirvientes que le habían vuelto a fallar, el hombre mayor sentado junto a la chimenea dio un suspiro exasperado por el comportamiento de su socio, enviando a sus matones a robar en vez de estar planeando un movimiento más efectivo.
-estuve conversando con la señora victoria-
Vincent detuvo sus pasos.
-como su abogado me llamo para un asunto importante-
El viejo abogado embozo una sonrisa malvada pues sus años fingiéndose fiel a la dicha señora por fin habían dado resultados.
-y?-
Vincent se fue a sentar en el sillón.
-ella quiere dejarle los diamantes a su nieta-
El pelinegro seguía sin entender eso en que le beneficiaba.
-que no sabes cómo es que la chica quedo bajo la tutela de victoria?-
Se encogió de hombros eso era algo que no le importaba.
-ella la adopto del orfanato donde la dejaste tras la muerte de sus padres-
Vincent frunció el ceño no le gustaba eso de recordarle sus fallas. Había planeado esconder su existencia de su abuela pero esta había movido cielo y tierra con sus poderosas influencias para encontrarla y bueno el no pudo evitarlo.
-no entiendes esta es nuestra oportunidad-
El abogado corrupto se puso de pie.
-hasta ahora ella jamás a desconfiado de la identidad de la chica es más desde que la trajo del orfanato no le hizo ni un examen de sangre para demostrar que es en realidad la hija de Francis y Charles-
Vincent lo miro con una ceja levantada.
-eso no fue necesario ella está segura que es la hija de mi hermana y su esposo-
Ante esto el ensancho a un mas su sonrisa.
-exactamente Vincent ella jamás ha tenido motivos para desconfiar antes pero ahora –
Hizo una pausa.
-la única forma de conseguir que ella nos entregue esos diamantes es con una nieta falsa-
Vincent negó.
-es imposible ante el minio indicio de sospecha haría pruebas-
El no mostro vacilación.
-esos son cabos que atare más tarde ahora consigue una sustituta lo mas parecida a tu difunta hermana-
Con eso se puso de pie y salió de la oficina de su socio parándose solo en la puerta de la mansión para mirar a los sirvientes de Vincent sentados en las escaleras.
-a partir de ahora están a mis órdenes-
Ordeno causando los tres fornidos hombres lo miraran expectantes.
-el señor acaba de ordenarlo-
Ellos se miraron entre sí.
-más tarde vengan a mi oficina-
Asintieron ya sin poder oponerse si su jefe lo ordenaba tenían que obedecer.
_:)_
Para cuando ya había amanecido y Elizabeth estaba lista para la escuela se encontró con un extraño suceso en la cocina, desde su posición podía escuchar la voz de Claude discutir con alguien la curiosidad no le permitió ir y alegarse se asomó para después apartarse con un shock tremendo en la cara.
-señorita-
Murmuro Claude que fue el primero en notar la presencia de la rubia.
-ho, yo…lo siento-
Se dio la vuelta y salió corriendo de la casa Claude la habría ido a detener pero hanna a un le tomaba por el brazo.
Sonó el timbre y ash fue a abrir encontrando al antiguo abogado de la familia que otra vez venia de visita.
-señor landers esta madame victoria-
Pregunto entrando a la casa.
-ash y Elizabeth?-
Bajando por las escaleras victoria pregunto a él peliblanco que cabeceo hacia su invitado.
-ho, señor Scottland yard que sorpresa está todo bien?-
El anciano miro con seriedad a victoria.
-tenemos que hablar sobre algo importante-
Captando su urgencia asintió.
-ash busca a mi nieta-
Orden antes de ir al salón con su abogado.
-como ordene-
Camino hacia la cocina encontrando que Claude y hanna estaba discutiendo otra vez.
-ho, interrumpo algo?-
Claude le fulmino con la mirada.
-claro que no-
Ash asintió.
-bueno en ese caso no has visto a la señorita?-
Claude se apartó de la sirvienta peli morada.
-no está en la…-
El recuerdo de haber escuchado el estruendo de la puerta le dio la respuesta.
-a dónde vas?-
No respondió salió a el jardín.
_:)_
Afuera en un auto color negro los ojos grises del rubio buscaron a su víctima que estaba llorando mientras caminaba más adentro de los espesos jardines.
-hay esta señor-
El frunció el ceño.
-que!-
Grito mirando a los hombres frente a él que dieron unos pasos atrás asustados.
-perdón vizconde druitt-
Se apresuraron a decir ya que sabían que a su jefe le justaba le llamaran de esa forma tan excéntrica.
-mantengan la puerta abierta ahora vuelvo-
Se metió el también en los jardines de rosas caminando lento detrás de la rubia que por estar llorando no se dio cuenta hasta que el empezó a hablar.
-buenos días pequeño canario-
Elizabeth asustada volteo.
-que…-
Antes de que gritara le puso un pañuelo en la nariz.
-ahora duerme-
Trato de resistirse pero el aroma dulce que impregnaba la tela de seda puso más contra sus sentidos.
-Elizabeth!-
Frunció el ceño tenía que darse prisa. La cargo en sus brazos y salió de los terrenos dejando solo donde había estado parado el pañuelo que Claude después encontró.
_:)_
En el salón las palabras que le decía su abogado le provocaron la espina de la duda.
-quiere decir que Elizabeth pude no ser mi nieta?-
El abogado asintió.
-me temo que si usted no hizo exámenes de sangre a la niña cuando la trajo del orfanato esa puede ser una probabilidad-
La miro.
-su verdadera nieta puede estar por ahí careciendo de las comodidades que se merece-
Sonrió aprovechando que ella no lo veía ya estaba a mitad del camino de un plan perfecto.
Fin de este capítulo mis queridos lectores perdón por la tardanza espero les gustase este capítulo hasta la próxima bye, bye :)
