se que es un capitulo corto pero como dice su titulo, es uno explicativo ;)
CAPITULO 3 EXPLICACIONES
- ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?, ¿PERO QUE?! ¿ESTOY EN LA LUNA?! Pero… ¿Qué es eso? – mientras comenzaba a caminar – parece un templo, ¿pero que estoy haciendo en la luna?, es mas ¿esto es un sueño?, si… ¡SI! ¡eso debe ser! O ¿acaso adquirí cualidades que me permiten vivir sin la necesidad de aire?, en todo caso… ¿Cómo es que estoy en la luna, como llegue aquí?, todo parece tan real… – mientras sacaba sus conclusiones de como llego a la luna, cuando menos se dio cuanta ya estaba a las afueras del templo, apenas se disponía a abrir la puerta cuando el escenario cambia a su alrededor, apareciendo ahora dentro del templo.
Fijando su vista al frente ve a una persona, específicamente ve a una mujer, una joven y hermosa, muy hermosa mujer, vestida con una especie traje de sacerdotisa, la mujer se encontraba hincada con los ojos cerrados, a lo que poco a poco comienza abrirlos, algo había llamado su atención para hacerlo, y en ese momento al fijar su vista al frente, se sorprende de tal forma que solo logra abrir su boca para decir algo, pero las palabras no salían de ella.
La joven visitante, tratando de reconocer a la persona en el suelo, trata de avanzar a hacia ella, pero algo la detiene, no puede moverse, intenta hablarle pero de igual forma que a la sacerdotisa solo de su boca sale silencio, en el momento en que su mano se levanta un poco para poder acercarse más a la sacerdotisa de la misma forma en que apareció sobre la superficie lunar, asi mismo desaparece de ahí, seguido de una intensa luz que le hace cerrar sus ojos, al momento de intentar abrirlos nuevamente para saber que pasaba a su alrededor y poderse encontrar nuevamente con esa mística joven, cuál fue su sorpresa cuando al aclarar la vista después de haber sido cegada momentáneamente por la intensa luz, se encuentra boca arriba mirando el techo de su cuarto. Aun confundida por su sueño se levanta pesadamente para iniciar sus actividades si es que todo eso había sido un sueño por que para ella había sido mucho más real.
- Tenía que haberlo sabido desde antes, solo fue un sueño, es imposible que yo pueda ir a la luna, de imaginarlo me da risa, me pregunto si…, si… estoy segura… algo me hizo mal anoche para que pudiera tener ese sueño, si no de qué forma pude haber imaginado algo asi? Ese templo parecía sacado de la mitología. Pero aun asi… ella… ella me parecía tan conocida… estoy segura de haberla visto antes… y aún sigo sintiendo en que fue tan real…
(En la luna…)
- ¿Qué… que ha pasado?, ella estaba aquí lo se…
- Tus poderes de sacerdotisa están recuperándose.
- ¿Recuperándose? Pero…
- En la última batalla ambas sacerdotisas utilizaron todas sus energías y poderes para sellar al Orochi, así que ya pasado un tiempo, en el cual has recuperado conciencia es normal que sus poderes vuelvan a manifestarse, el templo de la luna una de sus funciones es el sanar los poderes de la sacerdotisa, durante el tiempo de tu descanso o sueño el templo se encarga de curar y fortalecerte para la próxima batalla, el que la sacerdotisa del sol se haya presentado justo aquí, es una señal de que tus poderes se fortalecen con rapidez, y de igual forma su poder se incrementa igual que el tuyo, ella al sentir tu poder intentar acercase, pues de la forma en que están hechos sus poderes de forma natural se atraen. Y también hay que tener en cuenta que… si ella logro entrar aquí… fue porque tú la trajiste sacerdotisa
- ¿yo? Pero… - y un sonrojo aparece en sus mejillas al recordar sus últimas acciones, pues un momento antes de ver a Himeko, había estado pensado en ella, recordando por lo que habían pasado, los sentimientos, la convivencia, todos sus momentos juntas, y al recordar su despedida final, es cuando decide abrir los ojos, pues aun a pesar de ser un recuerdo, podía sentir muy cerca su presencia, sus recuerdos eran tan recientes, que sentía que podía tocarla, poder probar una vez esos labios, pero todos esos sentimientos se vieron interrumpidos por lo que creyó que era una broma de su mente, algo producido por su encerramiento e impotencia de salir, no podía creer que lo que más deseaba estaba enfrente suyo, viéndola fijamente, con una mirada curiosa e incrédula, mientras que ella, simplemente la miraba más que sorprendida y sin poder hacer nada, pues su mente se debatía entre si era solo una simple alucinación, o era real, cuando decide confiar en sus instintos y tratar de acercarse, la imagen de Himeko desaparece, confirmándole que lo visto no era una ilusión, dándole fuerzas a sus pensamientos de que un reencuentro podría estar muy cerca, cumpliendo así sus deseos.
Había una frase que no podía quitarse de su mente: "mi templo, mi poder"… - será que es posible… ya lo he entendido – diciendo esto último ya en voz alta, esperando que el dios la escuchara – pero necesito algunas explicaciones; y espero que me las puedas dar. – Y sin esperar respuesta alguna añade – Este es mi templo y mi poder como sacerdotisa está regresando ¿cierto?
- Así es…
- Dime… si pude lograr hacer que Himeko viniera hasta aquí, ¿es posible que lo vuelva hacer?
- Hay muchas probabilidades en ello.
- Pero dime, ¿será posible que sea yo la que pueda ir con ella?
- Eso sacerdotisa, no te corresponde, estas en lo correcto al suponer que puedes traer a la sacerdotisa del sol, pues este es tu dominio y tienes el control sobre él, pero tú no puedes ir con ella, puesto que la sacerdotisa del sol es la que tiene el poder sobre la tierra, ella es la única que podría llevarte hasta ella.
- Pero entonces no lo entiendo, si eso es cierto, porque no me llevo con ella a la tierra, o es que ¿acaso no le importo? – y al decir esto siente como la voz se le corta y siente un par de lagrimas recorrerle el rostro. – No, eso no puede ser posible, debe de haber otra explicación! – elevando un poco la voz
- Se ve que aun no lo entiendes del todo, ella decidió no llevarte de nuevo a la tierra, no aun, sino hasta que sus poderes regresen por completo, ella sabe a la perfección que el que te encuentres aquí en el templo este se podrá encargar de sanar todas tus heridas y que recuperes tus poderes, además si lo notaste ella no te reconoció, esto es que la parte que lograste traer es la parte que se encuentra activa en la tierra, la que tú conoces está dormida o en su inconsciente, por así decirlo.
- Bueno si es así, ¿por qué ella no está en su templo?
- Por que a diferencia tuya, la tierra es su templo
- Pero aun así, ¿por qué no me llevo con ella? – sonando su voz ya un poco más insistente.
- ¿tienes idea de que hubiera pasado si tu existencia en la tierra hubiera sido desde un principio luego de la batalla con el Orochi? – la joven sacerdotisa solo niega con la cabeza – si la sacerdotisa del sol, te llevara a la tierra y tú sin haber recuperado tus poderes, simplemente la sacerdotisa de la luna no hubiera existido en esa época. Para poder existir necesitas recuperarte completamente.
De una forma natural en una época donde no hay Orochi ustedes se encuentran y se conocen, son capaces de hacer una vida juntas pero esto es solo posible porque tiene que ver con sus poderes de sacerdotisas, como ya te lo he dicho, se atraen, si estuvieras en la tierra sin esa energía que te atrae a la sacerdotisa del sol, ustedes tal vez se verán, y no pasaría nada más, no serían más que dos simples desconocidas. ¿Ahora entiendes el por qué digo que la sacerdotisa del sol utiliza su reencarnación a su conveniencia? - al escuchar las palabras del dios comprende las acciones de Himeko, su estadía en el templo y así un par de lágrimas vuelven a brotar, más que de tristeza eran lágrimas de amor y de gratitud hacia Himeko. – te lo dije antes, la sacerdotisa del sol elige un mundo con el Orochi solo para poder conocerte, pero para poder hacerlo, ella tiene que mandarte aquí a este templo para que te recuperes y poder sentir tu poder, sin tu poder como sacerdotisa ella seria incapas de encontrarte asi estuvieras frente a ella.
Ha pasado ya una semana desde que las sacerdotisas se encontraran en el templo lunar por primera vez, y a partir de ese día, cada noche se volverían a ver, no se decían nada, solo algunas miradas de intriga y admiración, además de que su encuentro solo era a lo mucho por un par de minutos, los cuales para cierta joven de ojos azules parecían más ser solo un par de segundos.
Una noche en uno de sus encuentros Chikane la sacerdotisa de la luna estaba de pie, en eso se acerca su contraparte lentamente y antes de que Himeko desapareciera junta toda la energía que le es posible y se acerca a Himeko un poco mas logrando llegar hasta estar cerca de su rostro para susurrarle al oído unas palabras, dejando a Himeko un poco consternada, después de eso, Himeko vuelve a desaparecer de la luna regresando a la tierra, mientras Chikane solamente se queda con una sonrisa, porque al fin había podido decirle algo a Himeko después de tanto tiempo, y esperando que ella comprendiera su mensaje.
