Es un capitulo corto y quizá lo vean como un capitulo de relleno al estilo Naruto, pero es algo explicativo para poder seguir el hilo de la historia mas adelante
Chikane12 gracias por tus comentarios ;)
iPokerZ: espero y esta historia te siga atrapando como hasta ahora ;)
CAPITULO 4 – Y EN LA ACTUALIDAD
Himeko, al despertar estaba más confundida que en otras ocasiones, después de haber tenido los sueños con la princesa de la luna, como la había llamado, en su mente aun estaban aquellas palabras que sin saberlo cambiarían su destino. En lo visto y también ahora escuchado durante su sueño, a pesar de que al momento de despertar tenia sentimientos extraños, lo tomaba como eso, como un sueño, así que todo lo vivido ahí tenia lógica, por ser un sueño, pero por más que lo asimilaba de esa manera no podía quitarse ese sentimiento desconocido para ella, además de que una parte de su interior le seguía insistiendo en que todo estaba bien.
(En la luna…)
- Por lo que has hecho, puedo suponer que has entendido lo que he dicho, si no, no creo que te hubieras atrevido a hablarle a la sacerdotisa del sol.
- No solo he entendido, sino que he recordado, el ciclo de reencarnaciones es irrompible, lo que cambia en cada una de ellas, es que no en todas hay un Orochi, pero un factor que no cambia es que de una u otra manera Himeko y yo nos encontramos.
- Y eso solo es posible gracias a los deseos de la sacerdotisa del sol, la que al final tiene la decisión e escoger el mundo donde reencarnara – Chikane no puede evitar sonreír al escuchar lo último.
- Así que por lo tanto, en estos momentos debo poseer un cuerpo mortal, el cual no tiene ni idea de todo esto, pero cuando se encuentre con Himeko eso cambiara, yo podre salir de aquí y estar en ese cuerpo y poder estar cerca de Himeko nuevamente.
- Se ve que has pensado mucho las cosas, pero has pasado algo por alto y es el hecho de que no será en un primer contacto cuando estés de vuelta en tu cuerpo mortal – lo dicho por el dios de la espada hace que la sonrisa de Chikane se esfume por completo de su rostro – tu cuerpo mortal tendrá que hacer contacto emocionalmente con la sacerdotisa del sol y eso tal vez no sea tan fácil, y además cuando lo logre y tu entres a ese cuerpo mortal, tienes que recordar que no tendrás un control total sobre este, sino que pasaras a formar parte de un serie de sentimientos y pensamientos, serás como la conciencia de ese cuerpo – ante ello la tranquilidad que por un momento Chikane había perdido, está vuelve nuevamente ante ella.
- no estoy preocupada en ello, pues estoy segura que Himeko me recordara y de alguna forma podrá hacer ese contacto, ese es el don que ella tiene, ella tiene ese encanto el cual sé que derretirá el corazón de mi yo en la tierra, - y con una sonrisa añade – pues estoy segura que mi personalidad es siempre la misma, la de la llamada "princesa de hielo".
- Pareces estar muy segura de eso.
- Y sobre que me pasara una vez que forme parte de aquel cuerpo, la verdad tampoco me preocupa, pues con tal de estar cerca de Himeko soy feliz, y si me convierto en un sentimiento, que mejor aun, pues podre estar más cerca de ella, pues mi sentimiento siempre será el mismo hacia ella.
- La confianza que tienes te da más fuerza, solo espero que la misma confianza no te haga hacer caer más de lo que esperabas, las cosas no siempre resultan como se planean.
- Creo que… para mi es lo menos importante ahora… pues como bien debes saber y ya lo he mencionado, el encuentro entre Himeko y yo, es inevitable, lo de mas dependerá de ella y confió plenamente en que lo conseguirá, ella antes de despedirse me prometió no olvidarme y por lo tanto es con lo único que cuento – y con eso ultimo el dios de la espada dejaba sentir nuevamente su ausencia en el templo volviendo a dejar sola una vez más a Chikane, pero a diferencia de la vez anterior, Chikane se encontraba llena de calma, pero a su vez ansiosa de los próximos hechos.
Habían ya pasado algunos días desde que Himeko había tenido el ultimo sueño con Chikane, aquel donde la sacerdotisa de la luna le dirigió unas palabras, palabras que dejaban a Himeko confundida, pero el hecho de que ella lo tomara como un simple sueño hacia que no le diera mayor importancia que eso, hasta llegar al punto de que Himeko ya no se detenía a pensar en la chica de la luna y mucho menos en esas palabras.
Desde el momento en que Himeko comenzó con esos sueños tenía el sentimiento de cómo si estuviera al alcanzando una meta o como si de laguna manera y de una fuente extraña estuviera recibiendo energías y motivantes para seguir adelante, y cada que tenia esos sueños a la mañana siguiente despertaba con tanta calma y paz en su interior que se sentía satisfecha. Pero eso había sido en días atrás, después de que dejo de soñar con ese templo en la luna simplemente se quedo con todos esos sentimientos pero ella sentía que le gustaría volver a ver una vez más a esa princesa lunar.
Himeko aun siendo muy niña poseía una sonrisa mágica, capaz de alegrar a cualquiera, una sonrisa como un sol, pero la vida de Himeko no había sido muy fácil, desde muy pequeña, había perdido a sus padres quedándole de ellos un simple recuerdo transformado en una concha de mar que ahora usaba como un dije en un collar.
Después de ese hecho, su sonrisa no se perdió del todo, pero ya no poseía el mismo brillo y calidez que antes, ante los demás siempre trataba de mostrarse feliz y tranquila, pero…, por dentro era todo un mar de lagrimas y tristeza, añadiéndole que además, con la perdida de sus padres ella había quedado al cuidado de unos parientes los cuales no la trataban muy bien, lo único que había logrado que pudiera sobrellevar aquel maltrato fue que logró hacerse de dos amigos, uno de ellos era Makoto. Una chica algo hiperactiva que siempre trataba de hacer cualquier cosa para ver sonreír a Himeko, además que siempre la defendía, dado que Himeko no le iba muy bien en la escuela, con respecto a lo académico siempre sacaba buenas notas pero había algunos niños de su mismo grado que siempre la molestaban, Himeko siempre fue algo asustadiza eso hacía que otros chicos la molestaran aún más, pero para esos momentos siempre Makoto estuvo con ella.
Su otro amigo era un chico de nombre Souma, el al igual que Makoto, se encargaba de ver que Himeko estuviera bien, fue el, el que le hizo ver a Himeko que tenía talento para las artes como el dibujo y la pintura; talento que Himeko no tenía ganas de sacar a flote después de la muerte de sus padres.
Souma con el tiempo se le declaro a Himeko y ella muy sorprendida y conmovida ante este hecho y de la forma más amable que pudo lo rechazó, argumentando que lo apreciaba mucho, pero que no sentía lo mismo por él, que ella solo lo quería como un amigo o incluso más, que lo quería como un hermano. Souma no pudo objetar eso y tiempo más tarde sin saber cómo conoció a una chica con la cual actualmente estaba comprometido.
Si bien Himeko tenía especial talento para el dibujo y pintura, ella no se dedicaba a eso, ella era una fotógrafa y una muy buena. Ella vio su gusto y también talento en la fotografía gracias a Makoto que en una ocasión, en un picnic que habían hecho en la playa los tres amigos, Makoto llevo una cámara para recordar ese día y dejo que Himeko tomara las fotos, después cuando las revelaron se dieron cuenta de que eran muy buenas así como Himeko se dio cuenta de su gusto por la fotografía.
La primera cámara fotográfica de Himeko, fue un regalo de Makoto, cámara que aún conserva como uno de los mejores regalos que le hayan hecho.
Ahora ya han pasado algunos años desde entonces, Himeko sigue frecuentándose con Makoto cuando tienen oportunidad. Mientras que el contacto con Souma es a larga distancia pues es un importante investigador que viaja frecuentemente y donde actualmente se encuentra residiendo en la India.
Makoto es una deportista sobresaliente, mientras que ahora Himeko es una gran fotógrafa la cual se está empezando hacer camino dentro de esta gran industria, tiene grandes metas y ya tiene un pequeño estudio el cual poco a poco se va dando a conocer, pero esto es solo el principio de lo que hay en el futuro para ella, pues aun hay personas y encuentros que tendrá que superar.
