Hola aqui un capitulo mas, espero y les agrade, espero sus comentarios ^^
Chikane12: gracias por leer, que bueno que siga gustandote esta historia
jako. : pues aqui ya esta el siguiente ^^, espero y sea de tu agrado este nuevo capitulo
iPokerZ: etto... gracias n_n
Capítulo 8.- Persiguiendo un camión
Edificio Himemiya…
- Y bien… ¿que tenemos para hoy? – dice Chikane desde su escritorio en su cómoda oficina del tercer piso.
- Te traigo las fotos que se pondrán en las academias, en sus diferentes áreas para promocionar y decorar el evento, y solo esperamos que las veas y las apruebes. – responde Hiregi extendiéndole un gran y pesado portafolio a la empresaria.
- Déjame ver… - Tomando la carpeta donde había más de 50 fotos y diseños, Chikane las observa una a una sin hacer ningún tipo de comentario ni expresión alguna, al finalizar cierra la carpeta dejándola frente suyo.
- Y bien ¿Qué opinas? – se ve a un Hiregi emocionado.
- No me gustan – responde Chikane de forma muy neutral.
- Claro son muy bu... espera ¡que! ¿No te gustan? ¿Ni una de las 50 fotos del portafolio? Pero… si se buscaron a los mejores fotógrafos para ello… - Chikane lo interrumpe.
- No es que no me gusten, las fotos están bien tomadas y son buenas y pueden llamar la atención, pero no es lo que estoy buscando… les falta algo a esas fotos, no sé lo que es pero no me convencen, tienes que conseguir otro fotógrafo, ¿aún hay tiempo, no? – responde Chikane levantándose de su silla frente al escritorio para ponerse frente a la ventana y mirar hacia la ciudad accione que le gustaba hacer mientras meditaba las situaciones que se le presentaban.
- Si… aún hay tiempo…, pero son los mejores fotógrafos los de estas fotos – vuelve a ser interrumpido por la joven, con un ademan de mano.
- Hiregi…el que sean los mejores no quiere decir que sea lo que estoy buscando, asi sea el fotógrafo más reconocido del planeta, pero no lo niego, son muy buenas fotos, mas no es lo que estoy buscando… - sin dejar de mirar por la ventana.
A Hiregi solo venían a su mente los recuerdos del trabajo realizado días antes, los permisos que pidieron y las noches en vela, y haciendo una expresión de resignación y levantando los hombros desiste de tratar de convencerla de que se queden con esas fotografías, y sin opción alguna, acepta las indicaciones de Chikane, sabía muy bien que con ella era imposible contradecirla, no le podía ganar, cuando algo se le metía en la cabeza no hay marca atrás.
- De acuerdo… veré a quien más puedo conseguir ¿te parece bien para esta tarde? – dice Hiregi empezando a dirigirse hacia la puerta.
- Confió en ti Hiregi, sé que podrás encontrar lo que… - Chikane, que se encontraba de espaldas hacia Hiregi, y mirando hacia la ventana, mira hacia un punto fijo donde en ese momento estaba pasando un camión, que en uno de sus lados traía una publicidad, en si no le intereso que anunciaba, sino la imagen que presentaba. – La luna…
- ¿La luna?, Chikane ¿estás bien?, son las tres de la tarde no hay luna. – dice un Hiregi un poco consternado.
- No… no es eso – responde Chikane.
- ¡Ha! ¡Ya se!, quieres una luna en las fotografías, de acuerdo eso será más fácil, pues las tendrás solo que tardaran un poco más, no sé si esta noche salga la luna… - vuelve a ser interrumpido por Chikane.
- No - en un tomo muy neutral.
- ¿Entonces? ¿Quieres un ambiente lunar? ¿Quieres ir a la luna, acaso? – comienza recitar Hiregi haciendo ademanes con las manos, y enumerando con una de sus manos.
- Hiregi… ¬¬! – la cara de Chikane expresaba, algo de molestia por las ocurrencias de su representante, que ahora jugaba el papel de asistente.
- ¡Espera! Quieres al conejo de la luna – decía Hiregi dando un par de saltos.
- ¬¬! Hiregi…. ¿Quieres ponerme atención por favor?, quiero decir que… ¡oh! ¡No! Se está yendo…
- Si la luna se va… - decía Hiregi sarcástico.
- Si se va, no espera, la luna no se va, ¡el camión se va!
- ¿Camión? ¿Cuál camión? – y hasta ese momento que su mirada coincide con lo que veía Chikane desde la ventana, era un gran camión que en uno de sus costados se ve una imagen, en la cual una modelo con la vista hacia el horizonte, los brazos extendidos al frente de ella, como si estuviera llamando a alguien, y luciendo un vestido largo color blanco de tirantes muy sencillo pero elegante, en donde de fondo se veía la silueta de dos árboles uno a cada lado de ella y como fondo central y que proporcionaba la mayor luz a la imagen era una hermosa luna llena.
- El camión se va, ¡tienes que alcanzarlo! – decía una Chikane impaciente.
- ¿Pero qué dices? ¿Cómo que alcanzarlo, no te referirás a…? - Chikane mas exasperada aun, pero sin perder su gran estilo suspira.
- Hiregi, es que ¿acaso no lo ves?, el camión lleva una publicidad, el contenido de ese camión lleva esa publicación, quiero saber de donde es, quien la elaboro, es fotomontaje, o ¿Qué es? – decía Chikane volviendo a su postura normal. - ¿me has entendido? Así que te recomiendo que te apresures, si no quieres batallar más en encontrarlo, pues recuerda que esta avenida es muy transitada y al finalizar esta calle, esta la intersección con la carretera, así que después de ahí, no sabremos nada de ese camión. – y con la mayor velocidad que le permitió el cuerpo de Hiregi, salió corriendo del edificio Himemiya, para ir detrás de un camión.
"Lo que uno hace por los amigos" – era lo que pensaba Hiregi al ir corriendo. – Esto si te va a costar Miya-sama.
Hiregi y Chikane son buenos amigos, se conocen de hace tiempo y él como pocos si no es que el único trataba a Chikane de una forma nada especial, no le guardaba distancia, y le tenía mucha confianza, había roto hace mucho tiempo la barrera de las formalidades con ella, solo lo hacía, cuando estaban en la oficina o frente a los demás, pues a pesar de todo él era su representante, conoció a la joven trabajando inicialmente como su asistente personal, con el tiempo se ganó la confianza de Chikane, y esta le permitió en llamarse con más formalidad. Después de algún tiempo Hiregi ascendió como representante de Chikane, pero como ella aun no designa a un nuevo asistente, a Hiregi le toca jugar los dos papeles. Hiregi admira mucho a Chikane, más no en exceso como lo suelen hacer los demás, pues sabe muy bien que a pesar de toda la fama que pueda tener, ella sigue siendo aún una joven, una joven que esta demás decir que es sumamente hermosa, y que solo quiere algo de normalidad en su vida.
Mientras en la oficina de Chikane…
- Tengo que hacer algo… de donde será… - toma el teléfono del escritorio - ¿seguridad? Necesito que salgan, he mandado a mi asistente a buscar un camión que estaba en la avenida principal, quiero que lo localicen y lo ayuden a conseguir la información que le he encargado, por favor se los encargo. – al otro lado del teléfono se escucharon voces para concluir con una afirmación, para después colgar.
Hiregi había salido en busca de ese camión que tanto le interesaba a Chikane, y que ahora solo él deseaba maldecir, y cuando creyó que ya lo había perdido, lo vuelve a ver dando vuelta justo en la avenida donde él se encontraba. Al ver la imagen en el camión, pudo identificar en una de las esquinas del mismo el nombre del producto que promocionaba.
¿HOSHI?, ¿Dónde lo he escuchado? - Y como una iluminación divina o eso creyó él, comienza de nuevo a correr pero esta vez en sentido contrario a la dirección en la que se dirigía el camión buscando con la mirada un local en específico, corrió unos cuantos metros, y se había encontrado con los hombres de seguridad que Chikane había mandado. Les dio instrucciones de regresar a los guardias rumbo a la oficina, mientras él seguía buscando un local o tienda por las calles. Una vez que encontró lo que buscaba, no lo duda y entra a una pequeño local. Pregunta sobre una publicación en especial, cuando el encargado muestra lo que Hiregi había pedido, una revista y de él, surge una sonrisa de satisfacción, paga en caja la revista, y se dispone a ir de vuelta con Chikane.
En el camino de regreso al edificio Himemiya.
- Buenas tardes, casa editorial Medior en que le puedo ayudar… - dice una voz al teléfono.
- Buenas tardes, quisiera comunicarme, con el director de la revista HOSHI por favor, mi nombre es Onichi Hiregi y hablo de parte de la empresa Himemiya. – la voz al otro lado del teléfono al escuchar ese famoso apellido, se impresiona.
- Disculpe señor pero en este momento el director se encuentra ocupado, si pudiera marcar en un par de horas más, para poderlo comunicar, pues el Sr. Takaeda se encuentre ahora mismo a bordo de un avión.
- Entiendo, si no tengo otra opción llamare más tarde… gracias – Hiegi, cuelga el teléfono, pensando en el próximo regaño que recibirá de Chikane en cuanto regrese a la oficina. Recién guardaba su celular en el bolsillo cuando vuelve a sonar.
- Aquí Hiregi, si ya veo, de acuerdo voy de inmediato – la llamada era de parte de una de las academias, tenían problemas con algunas solicitudes del evento, así es como Hiregi se dirige en lugar de ir a la oficina de Chikane, rumbo hacia las academias.
En otro lugar…
- Sr. Takaeda, mientras estuvo en su vuelo recibió una llamada por parte del asistente de la señorita Himemiya
- ¿Himemiya? ¿Acaso hubo algún error en el anuncio que les publicamos?, eso es imposible, comunícame de inmediato con ella, conozco a su padre y hace tiempo que no la veo, pero, aun así me intriga su llamada.
En la oficina de Chikane
- Siento la demora Chika… ohh lo siento – Chikane hablaba por teléfono, y le hacía señas de que guardara silencio y se sentara frente a ella.
- Sr. Takaeda, es bueno hablar de nuevo con usted, pero si entendí bien lo siento señor pero yo no intentaba comunicarme con usted, no por el momento, mas pensaba hacerlo para agradecerle por el apoyo de promocionar nuestro evento en su editorial.
Hiregi que al escuchar el apellido de Takaeda, entendió la conversación, saca la revista de su portafolio, y se la pone enfrente a Chikane y comienza a hacerle señas para que lo viera, pero ella no lograba verlo, estaba demasiado concentrada en la conversación y Hiregi estaba a punto de hacer señales de humo para captar su atención cuando ella mira hacia el frente, fue así como Chikane al ver los ademanes del hombre frente a ella, fija su vista a donde el señalaba que era la revista sobre su escritorio, y el dedo de Hiregi apuntando hacia el nombre de la editorial. A Chikane se le iluminaron los ojos al ver la portada y al ver la editorial entiende todo.
- Disculpe Sr. Takaeda, aquí mi asistente me acaba de informar de forma oportunamente discreta – la última palabra dicha más como un susurro después que Hiregi dejaba de jugar con su encendedor con el cual pretendía hacer señales de humo para que lo vieran. – Que él fue el que intento comunicarse con usted, y esto es para solicitar su ayuda nuevamente – decía Chikane, mientras giraba sus ojos ante ver a un Hiregi que empezaba a jugar con las cosas de su escritorio.
- ¿Mi ayuda?, hubo algún problema con la publicación, si es asi lo arreglare de inmediato – respondía un editor muy confuso.
- No, no es eso, no se preocupe, por lo que me informaron esta mañana la publicidad esta correcta, pero…Como bien sabe estamos comenzando con la campaña publicitaria para el evento que está organizando las empresas Himemiya, y quisiera pedirle de por favor si pudiera prestarnos a uno de sus fotógrafos…
- ¿A uno de mis fotógrafos? Por supuesto, no creo que haya inconveniente alguno, si me permite esta misma tarde le mando una relación de mis mejores fotógrafos… - comenzaba a decir Takaeda entusiasmado.
- No es necesario Sr Takaedam de hecho, quisiera uno en especial, quisiera saber si es posible que me pusiera en contacto con… - Hiregi toma de nuevo la revista y revisa el pie de página de la fotografía que le había llamado la atención a Chikane – que me pudiera contactar con Kurusagawa-san.
- ¿Kurusagawa-san? - sonriendo por la petición
- Así es, vi la foto de portada de una de sus revistas y quisiera contar con ese fotógrafo, debe ser el mejor.
- Me temo que eso es un poco complicado.- decía un Takaeda con voz seria.
- Si es por dinero, no se preocupe, usted diga cuanto… - Pensando que la quería extorsionar. Pero conociéndolo sabía que no sería capaz de eso, ella sabía que él era un hombre muy correcto. Así que debía ser algo más complejo.
- No es eso Miya-sama, lo que pasa… es que para empezar no es uno de nuestros fotógrafos fijos, nosotros como revista le encargamos trabajos para cada mes, y por más que nosotros insistimos en que acepte nuestro contrato se niega. Es fotógrafo independiente.
- Ya veo… en ese caso ¿podría proporcionarme algún numero o dirección en la cual pueda contactar? – sacando una pequeña agenda y un bolígrafo para anotar.
- Por supuesto, en un minuto te comunico con mi secretaria para qué te de la información que necesitas, y déjame decirte algo, puede que Kurusagawa no tenga contrato fijo, pero no encontraras a mejor persona, no pudiste haber hecho una mejor elección, tal vez exagero, pero ella puede ser lo mejor de este país, y Miya-sama si solo es eso, fue un gusto haberte ayudado, si necesitas algo mas no dudes en llamar. – terminaba de decir con gran satisfacción y orgullo hacia Kurusagawa. – en pocos minutos entro a una reunión, fue un placer hablar contigo nuevamente, cuando veas a tu padre dile que, aun tenemos pendiente esa apuesta.
- Gracias señor Takaeda, así lo hare, y también ha sido un gusto el hablar con usted. Y sobre mi padre el ansia ajustar ese asunto también, no le gusta deber nada – decía con una pequeña sonrisa, después de esto, su llamada era transferida con la secretaria de Takaeda.
Takaeda de forma deliberada había omitido decir detalles sobre HImeko, conocía como era Miya-sama y sabía que Himeko tendría muchas oportunidades para mejorar, pero si Miya-sama estaba interesada en el trabjo de Himeko, quería que Miya-sama descubriera a Himeko como era, el conocía a Chikane desde niña y le agravaba bastante, así que tenía la ligera esperanza de que si se conocían, podrían ser amigas, y ayudarse mutuamente, el con lo poco que convivía con Himeko se había dado cuenta de esa sombra que opacaba la mirada de la rubia, y esperaba que con esto que hacia las ayudara, a las dos.
Continuara…
