Hola! aqui les traigo un nuevo capitulo y, les comento que apartir de este momento quiza las actualizaciones se tarden un poquito mas porq al ser capitulos completamente nuevos mi cerebro no siemprefunciona como deberia, asiq tardo un poco en escribir e imaginarme las situaciones en como deberian ser y todo, por que a veces comienzo a escrbir no me gusta lo borro y vuelvo a escribir, todo a mano para despues transcribir mis geroglificos a la PC , espero y les agrade este capitulo.
IPokerZ: no puedo hacer los capitulos mas largos, no por que no quiera sino porq van segun como veo la trama de la historia, cambios de escenario y como va pensando mi mente sobre la siguiente situacion, aun asi me agrda que sigas leyendo este fic y sobre todo que sea de tu agrado. ^^
Capitulo 9.- Encuentro Fallido
En alguna parte del centro de la ciudad, Himeko se encontraba en una tienda buscando algunos materiales. Si bien era cierto que Himeko no pintaba desde hace años, la noche en que soñó que su princesa de la luna le hablo, en el momento en que se despertó había tomado los pocos materias de pintura que aún conservaba, y si bien pudo muy fácilmente solo dibujarla, ella se decidió a plasmarla en pintura, así es como se encontraba en esa tienda buscando reponer su material, por en caso de que volviera a soñar con ella, quería volverla a pintar, hasta ahora era la única cosa que a Himeko la impulso de forma fuerte y emocional para que ella tomara una vez más el pincel.
- mmm, creo que también llevare este – decía al encargado del mostrador que la atendía en ese momento y señalando uno de los pinceles que estaba al centro de toda una gama de tamaños y estilos, estando a punto de pasar a otra sección con el dependiente detrás de ella para ayudarle con sus compras, su celular empieza a sonar y sin alcanzar a ver quien le llamaba solo contesta mientras comienza a caminar por la tienda para seguir comprando. - ¿si, bueno?
- Kurusugawa Himeko!
- Si?
- ¿Por qué no me dijiste que una de tus fotografías seria portada de revista?
- ehhmmm? Perdón?
- ¿Cómo que perdón?, tu castigo será que me vas a invitar hoy a comer hoy, para festejar que tu trabajo está en portada!
- Mako-chan… festejar? Si sé que es importante pero no creo que sea para tanto, además sabes que no es la primera vez que está en portada algo.
- Como que no es para tanto Himeko?, si tienes razón no es la primera vez, pero si es la primera vez que está en la de mejor prestigio!, las otras no son malas, pero no son tan importantes! Además esto te puede llevar más lejos, no lo sé quizá y tengas la fortuna de fotografiar a Miya-sama?
- A Miya-sama… ¿no crees que exageras?, presiento que haberla visto el otro día tan cerca te sobrecalentó el cerebro y ahora solo alucinas con ella, realmente en este punto no creo que pueda yo hacer tal cosa, y sobre todo poderla conocer siquiera, no porque sea tu ídolo, me tocara tomarle foto. Y pensándolo bien… ni siquiera se realmente como es ella, nunca me ha tocado ver una foto de ella realmente, solo sé que tiene pelo obscuro y piel blanca, estoy segura que no sabría reconocerla si la llego a ver. – empezaba a divagar en su discurso mientras el dependiente de la tienda solo la seguía por todos los pasillos, pensando que quizá Himeko ya había olvidado donde se encontraba.
- Himeko… Himeko… no tientes a tu futuro, cuando te llegue a pasar, te acordaras de mí y me harás un monumento! Estoy segura que en cuanto la veas lo primero que vas a querer hacer es fotografiarla para que sea una de tus modelos!, sabes… quizá deberías ver más los artículos de deporte, ahí es donde puedes verla un poco mejor, ella al ser una celebridad es difícil conseguir una buena foto sin un permiso adecuado, pero en los deportes las reglas son más flexibles, ahí la podrás ver mejor… ella es tan…
- Mako-chan disculpa que te corte la inspiración pero tengo otra llamada entrante, te hablo más tarde, está bien?
- Solo porque te están llamando, y yo tengo que irme si no pensaría que me callas a propósito… - Himeko solo piensa que si no es porque le llego esa llamada nueva tendría que volver a aguantas escuchar a Mako-chan divagar y perderse entre su mente y Miya-sama, ocurría eso cada vez que hablaba de ella. Makoto realmente divagaba con Himemiya, y no tanto por su belleza, si lo hacía, pero la mayor parte del tiempo solo podía alabar sus habilidades deportivas.
- Muy bien Mako-chan te hablo luego, - hace el cambio de llamada y ve un número desconocido. - ¿si, diga?
- Kurusugawa-san?
- Si, así es, ¿con quién tengo el gusto?
- Mi nombre es Onichi Hiregi, y quisiera hacerle una oferta de trabajo
- ¿Disculpe? – el tono de Himeko sonaba algo indeciso
- Lo siento!, sé que mi comentario pareció algo pretencioso, no era mi intención, a lo que quiero llegar, es que el Sr. Takaeda nos recomendó con usted, y hay un proyecto para lo cual necesitamos unas fotografías para la promoción de un evento que está realizando la Señorita Himemiya Chikane.
- ¿Ha dicho Himemiya? – Por su mente solo una persona vino a su mente, "Mako-chan", ¿Es que acaso puedes ver el futuro, o tendrás algo que ver con todo esto? Solo porque le habían mencionado al Sr. Takaeda, si no su segunda opción era muy viable.
- Así es, a la Señorita le ha gustado una de sus fotografías y quiere contratarla para que tome las fotos para los promocionales de los eventos deportivos y culturales.
- Vaya, así que es eso… - Hiregi al escucharla decir eso pensaba por un momento en que Kurusugawa rechazaría la oferta. – Pues… como lo veo hasta ahora no le veo inconveniente alguno, ¿cuándo desea que nos reunamos para los detalles? – y ante eso dicho Hiregi solo puso soltar un suspiro de alivio.
- Se que puede ser algo imposible, pero ¿podría ser ahora mismo?, vera el tiempo que tenemos se nos reduce con mucha rapidez por lo tanto necesitamos verla de inmediato, en caso de que no pudiera ser hoy, dígame cuando para arreglar todo.
- No se preocupe en este momento estoy libre, puedo ir enseguida.
Hiregi estaba entrando a la oficina de Chikane, ella al verlo le iba a preguntar el que había conseguido de nuevo con el tal Kurusugawa, pero al ver que hablaba por teléfono se contuvo de hacer comentario alguno,
- Me parece perfecto, ya tiene la dirección de las oficinas y en recepción ya saben de su visita, asi en cuanto llegue diga su nombre y le estarán dirigiendo con nosotros, la Señorita Himemiya estará encantada de conocerle. Y diciendo esto voltea hacia Chikane mostrándole una sonrisa guiñándole un ojo y con una de sus manos un pulgar hacia arriba de que algo había salido bien. Chikane se tranquilizo por un momento, pero le inquietaba el saber con quien hablaba, y si era referente a la foto que le había llamado la atención, y esperando que fuera eso y no otros de los encuentro arreglados que a veces su padre o Hiregi le organizaban, el segundo más por ordenes del padre de la Chikane que por placer, aun que a veces si veía un buen prospecto, lo hacía con toda la intención, de que Chikane pudiera conocer a alguien. Descarto que fuera una nueva cita sin su permiso pues no solían ser llamado a la oficina, sino directamente en algún café o restaurant.
- Gracias por atenderme y aceptar esta solicitud de forma tan repentina, un placer hablar con usted, y aquí le estaremos esperando. – y cuelga el teléfono- Me merezco un premio decía sonriente hacia Chikane.
- ¿Por qué debería de hacerlo?, por tenerme nerviosa en si has conseguido comunicarte con el tal Kurusugawa, o ¿por no saber si estabas planeando una nueva cita? O ¿por hacer tratos con alguien sin consultarme antes? – señalando su teléfono.
- mmm ¿por las tres? – Mostrándole una sonrisa – y que… ¿acaso la gran Miya-sama esta celosa de con quién su servidor estuvo hablando por teléfono?, debo decir que tenía una voz hermosa – sentándose en uno de los sofás de la oficina. – además, sigo sin entender por qué te preocupa que fuera una cita, sabes que eso solo fue una vez, y después de esa noche, me quedo absolutamente claro todo. – guiñándole el ojo una vez más.
- Por supuesto que no estoy celosa!, es solo, que todo este evento me tiene bastante nerviosa, nunca habíamos hecho algo así de grande, y no sé exactamente como van las cosas. – sentándose frente a Hiregi en la pequeña sala de la oficina.
- Te entiendo bien, y permíteme explicarte todo, pues desde esta mañana tu me has hecho pasar por toda una travesía, por seguir uno de tus caprichos, y no hablo del café de esta mañana, sino de que me mandaste a perseguir tu querido camión, fue asi como conseguí la revista que te traje, y el cómo contacte con el Sr. Takaeda con quien tu ya has hablado.
- Lo siento, no quería meterte en problemas, por lo menos con lo del camión, con respecto al café de esta mañana fue tu culpa por haberte tomado el mío sin preguntar de quien era antes. – Hiregi solo hace un ademan de disculpa, pues al recordar el inicio del día, donde tuvo que atravesar toda la ciudad solo para ir a una cafetería que quedaba cerca de un parque, a la cual a Chikane le gustaba ir, la pequeña cafetería ofrecía un gran servicio, y un café único natural y con un sabor un tanto casero y tradicional, por lo tanto por haber cometido el error de tomar ese café, Chikane lo mando a comprar uno nuevo tomándole por lo menos un par de horas de su mañana en a causa del trafico y la distancias. – Regresando un poco al tema… se que parecerá tonto, pero cuando vi esa fotografía, vi algo que me hizo sentir, que eso es lo que estaba buscando, fue una sensación extraña.
- Y ¿Por qué no la observas de nuevo? y piensas bien que fue lo que te gusto, y luego tratas de explicármelo. – Hiregi se levantaba del sofá para ir por la revista que estaba en el escritorio de la joven, la toma, le da un vistazo a la portada, y la pone sobre la mesa de centro justo frente a Chikane para que pudiera contemplarla mejor, ante una Chikane con una mirada un tanto incrédula.
- ¿A qué te refieres, que tratas de hacer?
- Solo mira la foto una vez más. – Desde que Hiregi le llevo la revista no había tenido tiempo de volver a ver esa portada que tanto le había gustado.
- ¿Estás bien?, parece que te impacto mucho esa foto, pues no la has dejado de mirar por lo menos en un par de minutos – señalando su reloj.
- No, bueno si lo que pasa es que… - y al no encontrar palabras, suspira para retomar un poco de aire y comenzar hablar. Bueno si lo admito, no quiero decir que me impacto como tal, pero si me gusta mucho, y hay algo demasiado atrayente de esta foto que no lo puedo explicar, es como si tuviera vida, como si pudiera entender los sentimientos de la foto, siento como si fuera real, como si me estuviera dando un mensaje, siento como si yo misma hubiera estado en la escena, si! eso es, es como si pudiera adentrarme al escenario expuesto en esa fotografía con tan solo mirarla. – daba su explicación mientras sonreía ligeramente.
- Vaya en verdad te gusto, podrías pedirle una copia de la foto cuando contactemos cuando nos veamos con Kurusugawa.
- ¿cuándo nos veamos?, ¿has podido contactarte?
- Así es, acepto la oferta que le hice, hay que ver detalles y explicarle el proyecto, pero ya hay una cita.
- Eso me anima mucho el día, y dime Hiregi, tu ¿qué vez en esa foto?
- ¿Yo?... mmm… si admito que es extraordinaria, nunca había visto algo igual, y concuerdo contigo en que tiene algo que te llega a atraer, y que Kurusugawa tiene un don para la fotografía, pero eso sí, no me pasa nada de pertenecer al escenario ni nada de lo que describes, la veo como una muy buena fotografía, y a mi parecer, o te enamoraste de esta foto, o necesitas descansar. – Chikane solo abre los ojos ante tal comentario. – Pero siendo tu… Chikane Himemiya corazón de hielo, encuentro difícil que una foto así, te enamorara, o será el fotógrafo? – y suelta una carcajada. – o solo ¿me estaré equivocando?
- Cuida tus palabras Hiregi, que recuerda que aun sigo siendo tu jefe. – al escuchar esto Hiregi vuelve a ponerse en una posición más seria callando su risa.
- Pero siéndote sincero, nunca te había visto asi por algo, se que cuando algo te llama la atención, mueves cielo, mar y tierra por ello, pero nunca tan precipitadamente, y mucho menos que me hagas perseguir un camión a medio dia, y tu interés en esta ocacion es muy diferente a otras, pero sea lo que sea me alegro por eso. – Chikane iba a responder a eso cuando el teléfono de su escritorio suena.
- Entiendo, subo de inmediato, gracias por avisarme.
- Hiregi, continuaremos con esta platica luego, hay una reunión y por ausencia de mi padre tengo que ir a ella, aún tenemos detalles que arreglar sobre el tal Kurusugawa, y cuando lo veremos, ¿te parece si nos vemos en el restaurant de la calle 32 para que me digas que acordaste con él?
- Sobre eso… - Hiregi se pasa una mano por la cabeza.
- Si?, hay algo importante? – dice Chikane, ya a punto de salir de la oficina.
- No…, está bien no hay nada, te veré esta noche, que hay varias cosas en tu agenda que tenemos que acomodar aun.- Chikane sale de su oficina dejando al hombre solo con muchas ideas por su cabeza.
- Me pregunto si esto fue lo que el Sr. Takaeda estaba pensando. – Hiregi no sabía que Kurusugawa era mujer, sino hasta el momento en que hablo con ella por teléfono, y en ese momento se dio cuenta que por lo que le dijo el Sr. Takaeda a Chikane, ella no le dijo nada a él, suponiendo con eso que Chikane, no sabía nada. Y no es que a Chikane le importara el género o tuviera algo en contra de la mujeres o algo por el estilo, bueno no todas… pero la voz de esa tal Kurusagawa despedía una sensación de tranquilidad que no había sentido con nadie, y eso que solo había hablado por teléfono, ahora él se imaginaba como sería tenerla en persona.- Solo espero no estarme metiendo en más problemas de los que ya estoy.
El teléfono de la oficina de Chikane vuelve a sonar. – Si Sakura, ¿qué sucede?, si ella subió a una reunión, ¿ya está aquí? Salgo en un momento, yo la atiendo. – Hiregi, sale de la oficina de Chikane para encontrarse con la famosa Kurusugawa, que había puesto su día de cabeza.
- Kurusugawa-san? – Hiregi se dirige a una rubia que estaba de espaldas a él mirando una pintura en la recepción. – Himeko gira al escuchar su apellido y se encuentra con un apuesto joven de no más de 30 años que la miraba con una sonrisa y un porte elegante.
- Si soy yo, y por su voz usted debe ser Onichi-san. – Himeko le correspondía la sonrisa y le daba la mano como un saludo.
Hiregi estaba asombrado, con solo escuchar a Himeko por teléfono él se había conmovido y en su mente se había hecho la imagen de una hermosa mujer, pero lo que tenía frente a él, definitivamente no competía con su imagen mental, Himeko a sus ojos era mucho más hermosa de lo que hubiera podido imaginar.
- Kurusugawa-san, debo disculparme, hubo un imprevisto y la Señorita Himemiya entro a una reunión, y yo realmente me encantaría que usted la pudiera conocer, y platicar los tres sobre el proyecto en curso, si usted esta disponible, me gustaría invitarla a cenar en compensación por hacerla venir aquí y no poder atenderla correctamente, y ahí le aseguro que podrá encontrar a la Señorita Himemiya, quien también estará encantada de conocerla. – y a su mente solo vino el recuerdo de hace un rato donde Chikane le preguntaba si estaba volviendo hacer una cita sin su consentimiento, bueno pero esta vez no estará sola podía contestarse el mismo en su mente ante el posible regaño.
- Entiendo, es una pena no verla en este momento, por lo que me comento por teléfono ella estaba entusiasmada por la fotografía de la portada, pero si no hay remedio, será en otra ocacion, por lo de la cena, no debe molestarse, no ha sido un gran inconveniente.
- No es ninguna molestia, para nosotros será un gran honor tenerla en nuestra compañía esta noche. Por favor insisto en nos acompañe.
- De acuerdo, acepto su invitación, aprovechare y llevare algunas muestras de fotos, que esta tarde no he traído ninguna conmigo, salvo un par que me sobraron de una entrega, pero realmente no son muy buenas.
- Perfecto!, la espero en el restaurant de la calle 32 a las 8:30,si gusta alguien puede pasar por usted.
- No se preocupe, no es necesario, y ahí estaré, ahora si me disculpa tengo que ir a preparar el portafolio de muestra para esta noche.
- ¡Claro, claro!, la esperamos con ansias de ver su trabajo señorita Kurusugawa.
Y con esto Himeko sale del edificio rumbo a su estudio para preparar un portafolio con lo que ella consideraría lo mejor de su trabajo. Mientras un Hiregi de vuelta a su oficina, comienza a rezar por que todo salga bien esta noche, repitiéndose mentalmente que Chikane era quien quería conocer a Kurusugawa, bueno, aun sin saber que era una mujer.
