Hola, aqui les traigo un nuevo capitulo, este tardo un poco en su publicación por que estaba en el dilema de como quería presentar a Chikane, quiero explorar facetas de Chikane que no son tan comunes, quiero hacerlas mas humanas, en mis otros One-shots pongo a los personajes en momentos humanos pero son un tanto dramáticos pero con sentimientos reales, aqui quiero hacerlo mas mmm un tanto cotidiano, algo que creo que a todo el mundo puede pasarle, cualquier cosa duda queja , sugerencia y comentarios, estoy a su disposición ;) como dato curioso, alguien me hizo el comentario que no sabia si soy un el o un ella, para aquellos que no me conozcan soy un Ella ^^ para futuras referencias xD
como nota al titulo de este capitulo es referente a que aqui en México, por lo menos donde yo vivo, y no se si se aplique a mas lugares en el mundo, pero cuand alguien hace algo ya dos veces sin un resultado positivo, o cuando uno esta jugando y no logra anotar en el 2do intento, es como llevar una cuenta, 0 y va 1, 0 y van 2, se supone que ya la 3ra es anotar o como el limite, o en el caso de que hayas hecho algo la tercera puede representar algún castigo xD, como nota anecdotica puedo citar a mi padre que hacíamos algo y nos decía cero y van 2 a la tercera ya saben. pero aqui me refiero a... a que mejor lo lean :P y como segundo punto... ha una parte quiero hacer referencia al 1er encuentro de Himeko y Chikane en el anime donde Himeko con un pañuelo le limpia el rostro a Chikane de la tierra en el. esto es para que se hagan una referencia mas clara a que punto queria llegar hoy :D
Sakura-kine: Gracias por seguir leyendo esta historia, me alegra mucho que seguiras la historia, y aun mas que pudieras leer mi mensaje de que la continuaria, ese mensaje es lo minimo que podia hacer por alguien que lee lo que escribo, creo que si te has tomado el tiempo de leer algo, y no esta comleto es algo frustrante, por lo tanto si tu tienes el tiempo de leerme, yo debia de tener el tiempo de poder avissarte que continuo ^^ realmente me alegra que aun estes interesada en esta historia que aun no se como acabara pero que poco a poco va agarrando forma y con sus comentarios es algo mas sencillo y agradable ;) espero y este capitulo sea de tu historia la habia dejado pero habia escrito relatos cortos en este tiempo, quiza puedan interesarte tambien los puedes ver en mi perfil de aqui Fanfiction :P
alice: es bueno tener a alguien mas que siga esta historia, si trato de describir las situaciones y los lugares, no son muy especificos a mi punto d evista, soy escritora amateur por asi decirlo, puedo describir emociones pero lugares se me complican un poco mas, pero hago mi mayor esfuerzo en presentarles lo que pasa por mi mente con todo e imagen xD, si gustas te invito a leer mis otras historias quiza puedan interesarte.
AMAR_2204: espero y no dejarte en este capitulo mas en suspenso, tarde un poco en publicar por el hecho de que no me decidia el como poner a Chikane, momentos de seduccion...mmm y veremos se me ocurren un par de cosas pero haber que pasa, quiza pongo algo de celos tambien :P
jako. : espero y no haberte decepcionado con su "encuentro formal" pero prometo que la tercera es la vencida jajaja, toma tu tiempo para leerla, yo estare actualizando lo mas pronto que me sea posible no pongo fecha pero si quiza cada semana o masomenos, segun como me lo permita mi horario xD
iPokerZ: perdona si mi comentario anterior sono algo mmm "duro" eso fue por mi mala redaccion no quise decir que no haria capitulos largos, solo que se me complican por que estoy mas acostumbrada a escribir historias cortas como las que puedes ver en mi perfil, historias que tienen un solo ciclo, y dalrle continuidad a esta realmente es todo un reto para mi, espero y esta historia siga siendo de tu agrado con este capitulo nuevo, espero tus comentarios ^^ y espero habere impactado de una buena forma.
laualeja: Hola ^^ es bueno saber que me sigues leyendo, aun que debo de admitir que leer que alguien lleva la cuenta de cuanto tiempo lleva esta historia es algo mmm es auch los años pasan jajaja , no estoy segura si han sido 5 años si lo son? solo puedo decirte que esta historia regreso para ser terminada, despues de eso, seguire con mis one-shots que esos si han estado continuando, esporadicamente pero aun siguen xD. realmente es un enorme gusto saber que despues de tanto tiempo aun me lees :)
Capítulo 10.- Cero y van dos
- TIENES QUE LLEVARME A ESA CENA KURUSUGAWA! – se escuchaba una alta prácticamente gritando en el departamento de Himeko.
- Lo siento Mako-chan, pero si te llevo no podré controlarte, además es una reunión de trabajo, quieren ver mis fotos para decidir como trabajaremos – decía una tranquila Himeko tratando de escoger las mejores fotos que tenía para incluir en su portafolio. A la mitad del proceso de selección Makoto había llegado a su casa para cobrar la supuesta comida que la rubia le debía, y al ver que Himeko estaba en el suelo en medio de muchas fotografías no pudo evitar el por qué el desorden, fue así como Himeko le conto lo que le había pasado alguna horas antes después de que había hablado con ella, y ahora Makoto insistía en acompañarla a esa cena. – perdona pero no puedo hacerlo, además ¿que pensaran si de repente llevo a alguien no invitado?, eso a mi parecer es una falta de respeto, ¿no lo crees así Mako-chan? – Esperaba que con ese argumento sin bases realmente fuertes calmaran a su exasperada amiga.
- Esta bien… está bien… lo entiendo, pero me quedare aquí hasta que regreses y puedas contarme con lujo de detalle lo ocurrido, y eso… ¡no tiene objeción alguna! – Decía cruzándose de brazos y sentándose en uno de los sofás de la sala de Himeko.
- ¿No tengo otra opción cierto? – Suspira resignada ante los acontecimientos que se avecinan, y empezando a imaginar cómo sería el interrogatorio cuando esta noche terminara. Cierra el portafolio con las fotos seleccionadas, y por un momento cierra los ojos.
- ¿En qué piensas? – sentándose a su lado y recargando su cabeza junto a la de ella.
- En que reamente espero y mi trabajo sea lo que están buscando.
- Bromeas ¿cierto?, ellos te hablaron!, debe ser por algo, además… no debes de dudar que eres una excelente fotógrafa. Ya verás que les encantara lo que hagas. No dudes de ello.
- Gracias Mako-chan. - mirando a su amiga ahora con una sonrisa.
- Mmm… Himeko…
- ¿Si? Mako-chan. Decía una Himeko ya un poco más relajada.
- ¿No deberías de estar preparándote para la cena? Dentro de poco van a ser las 7, y la cena ¿es a las 8:30 no? Si fuera tu yo ya estaría en la ducha, mira que con tanto cabello que tienes te tardas horas en la ducha!. – Con eso los ojos de la rubia se abren rápidamente, de un brinco se levanta y comienza a saltar por los obstáculos que había en su sala para dirigirse hacia su habitación y prepararse.
Como un rayo Himeko solo pasaba de un lugar a otro de la habitación buscando lo que necesitaba y asi fue como un poco antes de las 8 ya estaba lista, lo único que le faltaba era un pequeño e insignificante detalle, no encontraba sus llaves, con tanto alboroto causado cuando llego a su casa y buscar las mejores fotografías, no se fijó donde las puso y ahora se encontraba en la tarea de casi cada mañana cuando salía de su casa aun dormida, encontrar esas llaves.
- Un día de estos yo seré quien se esconda, para que las llaves sepan que se siente cuando uno no las encuentra! – decía una Himeko buscando debajo de los cojines de su sala.
- No creo que eso funcione mucho. – ayudando a la chica a buscar esas llaves. – ¡AJA! ¡Las encontré! – en un tono triunfante.
- ¡Por fin!, Gracias Mako-chan, ¿Dónde estaban? – tomando las llaves con una mano y recogiendo su portafolio con la otra.
- Estaban en donde deben estar y nunca lo están, eso es… en el porta llaves que esta junto a la puerta… - Suelta una carcajada.
- Este ha sido un día extraño. ¡Ha! Lo olvidaba… Mako-chan no dejes tiradero en mi sala, sé que no está lo más ordenado…, pero cada que vienes esto termina como si un huracán hubiera pasado por aquí.- cierra la puerta de su departamento para tomar un taxi que la llevara al inicio de algo nuevo o por lo menos así se sentía ella en ese momento, con una emoción inexplicable, esa sensación de tener mariposas en el estómago. Antes ya había hecho negocios y contratos temporales para grandes empresas pero en esta ocasión lo sentía diferente.
En la calle 32…
- Chikane-san espera… - La voz de un joven interrumpe el andar de la chica que estaba a punto de entrar al restaurant.
- Hiregi, sabes que no tienes que usar formalismos conmigo
- Lo se… pero es inevitable. Parece ser que llegue justo a tiempo. – Como todo un caballero le abría la puerta para ingresar al lugar.
- Bienvenidos, pasen por aquí, tenemos la mesa del fondo si no tienen inconveniente, lo siento pero esta noche estamos un poco llenos y su mesa de siempre no está disponible en estos momentos. - Un mesero los comenzaba a dirigir por el lugar buscando la mesa disponible.
- No se preocupe, este lugar está bien. – Decía una Chikane sentándose en uno de los lados de la mesa que estaba pegada a la pared, un lugar reservado pero donde podían ver claramente quienes ingresaban al lugar.
- ¿Les ofrezco algo en lo que ordenan? – el mesero comentaba amablemente mientras les preparaba la mesa.
- Si, eso está bien, pero estamos esperando a alguien, si alguien pregunta por Himemiya, puede dirigirlo a esta mesa por favor. – Chikane lo veía con unos ojos de incomprensión, rogando por que no fuera otra cita a ciegas planeada por Hiregi.
- Por supuesto, en un momento más les trago algo de beber. – Alejándose de la pareja.
- Hiregi… ¿hay algo que yo deba saber?
- Oh, vamos no me veas así, no es lo que piensas.
- No es lo que pienso… y se puede saber ¿qué es lo que crees que pienso?
- Por tu mirada… la cual se ve que quieres asesinarme, mmm ¿una cita a ciegas? – Decía apoyando tus brazos sobre la mesa en una pose de análisis ante las facciones de Chikane.
- Y dado el caso que no sabía que vendría alguien más, ¿no es lo que es? – Cruzando sus brazos un tanto indignada. – Habíamos acordado que no volvería a pasar.
- Sé que teníamos un acuerdo, y bueno si lo pones así… si es lo que piensas pero también no lo es. – Chikane debe de estarle dando una mirada de completa incomprensión por que de inmediato Hiregi levanta las manos en modo de rendición y con su mano derecha levanta el índice. – Primero déjame te explico, a quien estamos esperando es a Kurusugawa. – Mirando el reloj dice. – y por la hora no debe tardar, la cite aquí a las 8:30, media hora después de que llegáramos para así poderte explicar. Hoy por la tarde hable con Kurusugawa y había quedado de ir a la oficina en cuanto pudiera para arreglar lo del proyecto, en el momento en que ella llego tú, unos momentos antes habías salido hacia una junta, y como me interesa que estés tu cuando se hable con Kurusugawa, le pedí que viniera esta noche, por eso digo que sí, es una cita, pero es una que te interesa, además hay otro detalle del que quiero hablarte. Es sobre Kurusugawa…
- Disculpe señor… una persona de nombre Kurusugawa está en la entrada….
Oh.. No… pensé que tendría más tiempo… bien, tráigala aquí a la mesa, cenara con nosotros. – Indicándole al mesero el lugar de Himeko y mirando a Chikane que había fijado su vista hacia la puerta del restaurant.
- "Kurusugawa, ese apellido me inquieta un poco, pero no de mala forma solo estoy nerviosa, esa chica rubia que está en la puerta se parece a aquella joven que vi aquel día, es una gran coincidencia verla otra vez…. Sin tan solo… olvídalo Chikane… eso es imposible, cierto". – el tren de los pensamientos de Chikane se detuvo por completo cuando vio que Hiregi le estaba haciendo señas. – Disculpa decías que Kurusugawa vendrá…
- No... No vendrá… ya está aquí, y esperaba tener más tiempo para decírtelo pero…. – Su nuevo intento de explicarle a Chikane era detenido por una voz amable.
- Buenas noches, Onichi-san, gracias por la invitación, espero no llegar a destiempo. – Himeko estaba parada frente a la Mesa donde estaban Chikane y Hiregi, el solo dejo de hablar para ver a una hermosa rubia que les sonreía amablemente. Chikane por otro lado, estaba prácticamente congelada, no podía articular palabra alguna. Nunca imagino que la rubia es a quien estaban esperando, pero sobre todo que Kurusugawa no era un EL, sino un ELLA. Esto comenzaba a salirse de sus planes.
- Kurusugawa-san, por favor. – Se levanta de su silla para ayudar a Himeko a sentarse. – Miya-Sama, le presento a Kurusugawa-san, ella es la persona que ha tomado la foto que a usted le intereso el otro día, y la que el Sr. Takaeda nos recomendó ampliamente. – Himeko antes de tomar su lugar en la mesa hace una leve inclinación en forma de saludo a Chikane.
- Gracias por la invitación. – Sentándose y dándole una sincera sonrisa a Chikane.
Chikane aún seguía sin palabras, no salía nada de su boca, quería decir un hola, pero sentía su boca seca., por primera vez ella había perdido toda su capacidad de conectar palabras, sabía que tenía que saludar pero de su boca solo había silencio.
El restaurant al que había llegado Himeko, era un lugar elegante pero no ostentoso con un toque un poco bohemio y decoración inglesa al estilo Sherlock Holmes, la música que se escuchaba en el lugar venia de parte de un pequeño grupo de Jazz que se ubicaba al fondo del restaurant, sin incomodar a las mesas alrededor pero lo bien situado para que escuchara de forma armónica en todo el lugar sin ser muy ruidoso. Podría considerarse un lugar así a simple vista un lugar de alta sociedad y considerado en un grupo VIP, pero estando ya adentro no lo era, se podía ver claramente que asistían diversos tipos de clientes de toda clase, y el panorama general podía verse a uno que otro en el bar platicando, en el otro extremo en una mesa un grupo de amigos en lo que pareciera ser festejando algo, los más cerca al grupo de Jazz simplemente tomando una bebida mientras disfrutaban de la música escuchada, y alguno que otro más reunidos ahí solo platicando con su pareja o amigo. Himeko ya había estado ahí antes con Makoto, para festejar la primera vez que alguien había publicado una foto de la rubia; esa tarde cuando Onichi-san le había pedido reunirse ahí, no le fue complicado dar con el lugar, y creyó que era un excelente sitio para poder reunirse pues no era un lugar tan formal, pero no caía en lo desorganizado de la reunión. Presentía que esa noche algo pasaría.
- ¿Miya-sama? – Hiregi se dirigía a Chikane al ver que ante la llegada de Kurusugawa ella no había hecho movimiento alguno, y con movimiento alguno él se refería a que no había ni siquiera movido la boca para nada, aunque ante esta estática Chikane él hubiera preferido que hubiera hecho un movimiento como los que generalmente ella suele hacer ante las chicas, eso hubiera sido mejor que tener a una estatua, que hasta ahora Hiregi no podía entender el porqué de la situación.
-¿sí? , perdón. – Una Chikane que no sabía de donde había logrado articular palabra se dirigía a Hiregi que la miraba con un enorme signo de interrogación en su cara tratando de averiguar qué es lo que pasaba en la cabeza de la joven heredera. – Lo sí... si… siento Ku... Ku… Kurusugawa-san. – "Vaya ahora tartamudeo" es lo que pensaba Chikane al apenas poder decir el apellido de la rubia que la miraba con uno ojos amatista que mostraban nerviosismo… ¿comprensión tal vez? Chikane no podía describir esa mirada que sentía que si la seguía viendo se perdería por completo, "Cuando la vi en ese cruce aquel día sentí esa misma atracción pero ahora teniéndola aquí frente a mi es una sensación por completo diferente e incontrolable. De acuerdo tengo que controlarme" y respirando profundamente todos sus pensamientos lo lleva hasta el fondo de su cabeza como si con eso lograra concentrarse en el momento y no en sus emociones. – Himemiya Chikane gusto en conocerte – extiende su mano para saludarla, Himeko ante tal acto de forma natural responde al saludo extendiendo de igual forma su mano, sonríe ligeramente y estrechan sus manos.
- El gusto es mío Himemiya-san – Chikane podía sentir la mano de Himemiya temblar ante el contacto, no estaba muy segura de que es lo que pasaba, pero lo que si podía ver era a una persona que no se parecía a quien vio aquel día en el cruce, aquella chica se veía tan segura ante cada paso al dar y a la persona que tenía frente a ella al sentir su mano temblorosa parecía que podría desbaratar del nerviosismo, porque ella no creía que fuera de emoción de verla, "¿estará nerviosa porque soy joven y no confía en mi trabajo?" ella no quería tener malos pensamientos pero era una posibilidad, al final de cuentas ella no era alguien reconocido en el medio, y su único pase a estar donde estaba en ese momento era gracias al Sr. Takaeda "Debí haberlo llamado para saber si era buena idea esto" pensaba cuando recordó al editor. Himeko en el momento en que sintió los nervios de Himemiya-san no quería alargarle aún más esa angustia y soltó rápidamente su mano. Para después dirigirle unas palabras de agradecimiento a Onichi-san.
Por otro lado Chikane se sentía en las nubes después de haber tocado la suave mano de Kurusugawa "su mano realmente es muy suave" pensaba y en el momento en que dejo de sentir ese toque, por una extraña razón se sintió mal y sentía angustia, pero más que nervios o desagrado fue porque deseaba tener ese toque más tiempo. Haber tocado la mano de Kurusugawa había hecho que las emociones que se había propuesto ocultar volvieran aun con más fuerza, se sentía nerviosa, como nunca lo había estado, quería tener el poder de dirigirle la palabra a la chica como lo haría con cualquier otra mujer o cualquier persona, y no lo conseguía, se preguntaba a donde se había ido toda la seguridad que siempre la caracterizaba, "Donde rayos esta esa habilidad cuando más la necesito" Hiregi le decía que tenía un poder de seducción, su seguridad ante los demás y la capacidad de negociar la hacían alguien hábil al momento de hablar, cuando se trataba de mujeres Chikane fácilmente podía coquetearles sin llegar más lejos que un roce en la mejilla o tomarles la mano, pero eso era suficiente para que la mujer en cuestión quedara rendida y prácticamente derretida a los pies de Himemiya Chikane, pero ahora… toda esa seguridad se había desaparecido con tan solo la presencia de la rubia, un hecho sin precedentes para ella.
- Onichi-san le agradezco la invitación, he traído conmigo un portafolio para que puedan ver mi trabajo y así estén seguros de quererme tener en su equipo – Decía Himeko señalando un maletín que contenía una selección de lo que ella consideraba sus mejores fotografías.
- Para nosotros es un placer que pueda trabajar con nosotros, según el Sr. Takaeda nos aseguró que usted es la indicada sin duda alguna, y por favor, dígame Hiregi, que me llame por mi apellido me hace sentir mayor y aun no deseo eso. – Dirigiéndole una sonrisa y mirando de reojo a Chikane quien parecía absorta en sus pensamientos.
- Muy bien… Hiregi-san, estoy ansiosa de conocer los detalles de este proyecto.
- Miya-sama, ¿quisieras explicarle tu a Kurusugawa-san en que consiste esto? – al no obtener respuesta – ¿Miya-sama? ¿Chikane-san te encuentras bien?
Al escuchar que Hiregi la llamaba por su primer nombre sabía que alno no andaba bien, al regresar a la realidad de sus pensamientos, sonríe ligeramente - Si estoy bien Hiregi, yo… y en ese momento hace un movimiento con su mano y tira una de las copas que había sobre la mesa, manchando el mantel de la misma. ¡Oh! No puede ser yo lo siento tanto, pero creo que no ha pasado na…da…- al ver a Kurusugawa se da cuenta que algunas gotas de vino tinto habían salpicad su rostro y se encontraba con una expresión de sorpresa y no saber con exactitud qué había pasado. – Kurusugawa-san yo lo siento tanto, no sé qué me paso, yo… permítame ayudarle…
- No se preocupe Himemiya-san. – En ese momento siente como la mano de Himemiya con una servilleta le comienza a limpiar suavemente el rostro donde las pocas gotas habían caído, ese momento se sentía extrañamente familiar, mientras Himemiya le limpiaba el rostro, sus ojos se volvieron a conectar y por un breve momento se perdió en esos ojos azul profundo.
- ¿Kurusugawa-san se encuentra bien? –La voz de Hiregi la había despertado de esa ensoñación, rápidamente quita la mano con la servilleta del rostro de Kurusugawa y vuelve a su asiento, del que rápidamente se había levantado por el incidente.
- Si, me encuentro bien no me pasó nada, solo un par de gotas, pero si me disculpan, iré al tocador para limpiarme correctamente. – Con una sonrisa se levanta, dejando a los otros dos en la mesa.
Una vez que Kurusugawa estaba lo suficientemente lejos, Hiregi enfrenta a la chica que estaba frente a él. – Chikane-san, ¿me puedes explicar que es lo que te está pasando?
- Yo… yo… no lo sé, no sé qué es lo que me pasa. – Decía ya con una postura más normal a lo que generalmente ella suele portar. – Esta chica Kurusugawa-san… ella es diferente…
- ¿Diferente?, ¿diferente cómo? – El desde la primera vez que había conocido a Kurusugawa-san, había sentido algo diferente a ella, algo que otras personas no tenían, pero él lo atribuía a su sonrisa o su carisma.
- No lo sé… ella es diferente, Hiregi perdóname pero yo… hoy no puedo… - Se levanta de su silla, toma su bolso y va había la salida.
- Espera ¿a dónde vas? No te puedes ir, no puedes dejar esto así.
- Si puedo y lo hago ahora, hoy no es un buen día, tengo que pensar algunas cosas, nos veremos mañana temprano, no llegues tarde. – Hiregi no pudo hacer un movimiento más porque un mesero había llegado para limpiar lo que se había caído en la mesa. Y a lo lejos veía a la rubia que regresaba a su lugar.
- ¿Y Himemiya-san?
- Ella se fue…
- ¿Fue al tocador?, no la vi, pude haberla esperado – Regresando a su silla y viendo como habían cambiado el mantel y puesto nuevas copas pero notando que había una menos, pero no le dio importancia.
- No… ella se fue, dijo que no se sentía bien…Lo siento Kurusugawa-san, parece que en esta segunda oportunidad no pudimos hacer mucho nuevamente. – El mesero traía lo ordenado previamente la cena se veía estupenda, el olor exquisito, pero el ambiente se sentía un tanto denso. Hiregi trataba de hacer amena la cena haciendo uno que otro comentario pero la situación quedaba tensa, por una parte el solo podía pensar en que le había ocurrido a Chikane para que tuviera ese comportamiento, la última vez que ella se había ido de esa forma, fue cuando le había organizado una cita a ciegas, donde dicha cita solo se pasaba alabando a la joven además hablaba mal de los que atendían el lugar, cosa que molestaba de sobremanera a Chikane, así fue que en un descuido Chikane simplemente toma sus cosas y se va, dejando a su cita perpleja y enojada al mismo tiempo insultando a Chikane. Después de esa cita habían acordado que Hiregi no volvería a hacerle caso al padre de Chikane cuando a él se le ocurría "emparejar a su hija" con el pretexto de que es su única hija y podía el hacerlo.
Himeko por otra parte se encontraba pensando igual en la joven ausente, pero se preguntaba más en que es lo que estaría haciendo, en cuando la volvería a ver, quería hablar con ella, sabía que de alguna manera esta primera impresión no era solo eso, se preguntaba por qué esa irremediable atracción a esos ojos azules, y si podría atreverse a preguntarle que fuera su modelo, aunque después de esta cena, eso se veía muy lejano.
Al término de la cena. – Kurusugawa-san, no he pensado por un momento, ¿Puede ir a las oficinas Himemiya mañana alrededor de las 10:00 am? Miya-sama estará ahí, y hablare con ella antes y le aseguro que de mañana no pasa que pueda mostrarle estas fotografías que a mí me has enseñado hoy. – Señalando el portafolio, durante la cena Himeko había mostrado un par de fotografías de las que llevaba para tener una primera impresión sobre su trabajo y si era lo que estaban buscando, al recibir comentarios positivos. Habían acordado que se reunirían pronto, no habían fijado fecha hasta ese momento.
- Si, claro que si, ahí estaré a esa hora, y espero que a Himemiya-san le agrade mi trabajo.
- Eso es un hecho, quizá el único inconveniente sea el tiempo pero de ahí en fuera, creo que le encantara. – Saliendo ya des restaurant. – , nuevamente te pido disculpas por esta noche un tanto caótica, con lo del incidente del vino, y la ausencia de Miya-sama, si hubiera una forma de compensarlo solo dígamelo.
No te preocupes Hiregi-san, son accidentes y en la vida realmente todo puede ocurrir nada está planeada, no es como si alguien hubiera decidido que nos conoceríamos así. – una sonrisa reflejaba que no decía el comentario en forma negativa hacia su encuentro no tanto beneficioso, sino más como un comentario hacia el destino.
- Esta bien, pero quien sabe, quizá así está establecido y alguien en los altos mandos del destino quiere que se conozcan de forma diferente. – mirando al cielo. – Kurusugawa-san deseas que te lleve a casa.
-No te preocupes Hiregi-san he traído vehículo, así que puedo ir a casa sola. – Makoto había insistido en que se llevara su auto por en caso de que la cena se prolongara y no tuviera como regresar, así de esa forma sabría que Himeko se encontraba bien.
Himeko ya una vez en el auto, solo pudo soltar un suspiro que había estado conteniendo casi toda la noche, - Esa fue una segunda extraña impresión, mañana espero y sea diferente. En estos momentos… realmente no desearía llegar a casa, pensar que Mako-chan está esperando para iniciar el interrogatorio. – Solo podía imaginarse a ella misma sentada en una silla amarrada a esta en medio de su sala con una Makoto con una lámpara haciéndole preguntas como si fuera un interrogatorio de guerra. Un suspiro más sale de la chica, enciende el auto para dirigirse a su pequeña tortura, sabiendo que si esa noche no llegaba a casa por evitar las preguntas al dia siguiente sería algo mucho peor.
Una joven de ojos azules en su departamento mirando por la ventana y sintiendo la suave brisa de la noche, solo se preguntaba y revivía en las diferentes sensaciones que una completamente desconocida le causaba. – Kurusugawa Himeko… la próxima vez será diferente.
