Hola, se que para este capitulo me tarde un poco mas de lo que yo hubiera deseado, de hecho debo confesar que por lo menos la mitad de este capitulo lo tenia listo desde la semana pasada, pero se me hacia corto, estaba tentada a publicarlo asi, para por lo menos dejarles algo en lo que seguía escribiendo, pero el capitulo se me hacia incompleto, sabia que era lo que quería escribir, pero para mi buena suerte, y no es sarcasmo, parece ser que mi asesor de tesis ya se tomo el trabajo en serio y ya me esta revisando como debería, eso por consecuencia me deja a mi con mas trabajo y tarea de investigación, pero espero y esta semana poder terminar con todo eso, porque eso si no puede pasar de este mes cuando termine, ya les daré noticias sobre eso, ahora pasando a otra cosa... me di cuenta (tarde) de que en algunos comentarios que escribí no aparecía el nombre, en el capitulo anterior me di cuenta de uno, pensé que había sido error mio, o por algo que había hecho y lo borre, hasta que cuestiones del destino xD me di cuenta que el formato de publicación de FF, me borra el texto automáticamente si el nombre lleva un punto, como en el caso de jako. s. mendoza, o de algún otro que este escrito asi y si a eso le añado los dos puntos y seguido es como si fuera un comando para borrar xD, si hubo alguien que comento y no lo mencione, ese fue el problema, ahora si a pasar a los comentarios ^^

isisi: no se desde cuando has estado leyedo, si la historia desde su publicación original fue hace ya algunos años y estaba hasta el capitulo 10 me parece, pero hace unos meses... desde febrero si no mal recuerdo decidí retomar la historia, edite desde el 1er capitulo, le agregue cosas, y asi con los capitulos ya escritos, los borre todos y los volví a subir ya corregidos en lo mayor posible, no elimine la historia por completo por pensar en aquellos que la habian leido hace algunos años y vieran que seguía en continuidad, si la borraba y comenzaba desde cero, habría personas que no se darían cuenta, pero por lo menos desde febrero de este año esta historia se ha actualizado cada semana o en este caso cada 15 dias masomenos, gracias por tu atención por leerla, y espero y sea de tu agrado, y si te refieres a suspenso por la trama, creo que lamentablemente así va, es un poco lenta la historia lo se, pero pronto habrá mas cosas ^^

MegurineChikane: _ te me cambiaste de nick? dije el comentario no me coincide con quien le voy a responder xD, y el nombre no se me hacia conocido :P, Hiregi es un aliado no consciente, quizá ahorita le pueda traer mas problemas que soluciones, :P y sobre Mako... no se.. a veces la euforia hace que hagan cosas inesperadas :P

Reika: Es bueno saber que la historia gusta y tiene quien la lea, en la otra pagina a veces se siente un tanto olvidada por falta de comentarios, pero con los comentarios que me hacen aquí eso me anima a seguirla escribiendo ^^, un beso de Chikane y Himeko... mmm eso quizá pase mas adelante estoy pensando en como, no se si hacerlo cómico o tierno o dramático xD

Mishu: Gracias y tus deseos se han cumplido, aqui esta la continuacion, a ver que te parece :3

jako. s. mendoza: Gracias!, espero y este siga siendo de tu agrado ^^

ahora si que comience la funcion!

Capitulo 15.- Pesadillas

El día para Himeko había sido lleno de muchas cosas, se sentía cansada por todo lo recorrido en el complejo deportivo, y de solo pensar que aun no había visto el are de cultura se emocionaba aun mas, por pensar e imaginar cómo sería ese lugar, ella había escuchado que las instalaciones de ambos eran impresionantes y por lo poco que logro ver en el día del complejo cultural que estaba situado del otro lado de la acera del complejo deportivo unido solo por un puente que atravesaba la calle. Esos edificios habían despertado la curiosidad de Himeko, no solo por el contenido de las instalaciones, sino en la persona que pensó en ella, y en cómo debe de ser esa persona hablando en personalidad para que pueda fundar esos espacios que se ven tan perfectos… si… quizá son perfectos como la persona que los impuso. Himeko pensaba que lo que ella pudiera imaginar sobre las instalaciones culturales todo seria pequeño a comparación de lo que sería en realidad, y eso lo había demostrado con su visita de hoy.

A pesar de que a su casa no había llegado muy noche, Himeko sentía el cansancio en cada parte de su cuerpo, cosa que la llevo a donde estaba ahora, disfrutar de una relajante ducha en la bañera. Coloco un par de velas aromáticas que le ayudaran en su relajación, y mientras sus pensamientos viajaban por lo vivido durante el día, su cuerpo intentaba relajarse con el agua caliente. El olor sutil a rosas de una de las velas que había colocado junto a la bañera empezaba hacer un efecto que la llevo a cerrar sus ojos momentáneamente. Sus pensamientos eran lo único que se mantenía en movimiento en ese instante. Había conocido un poco más a Hiregi-san, y se daba cuenta que era una buena persona, no dudaba en presentarle a su amiga Mako-chan, solo que lo haría que le costara un poco mas de trabajo para llegar a ese punto, eso lo decidió al notar que había mentido a Himemiya-san, algo en los ojos del chico le decía que a pesar de ser una mentira inocente, sus ojos no dejaban de tener ese brillo de estar tramando algo, ese brillo también lo había visto en Mako-chan, es por eso que ella podía suponer que Hiregi-algo planeaba. Y no era que Himeko conociera a la perfección a Hiregi, pero leer las expresiones de las personas era algo que había aprendido cuando tomaba fotografías. Y estaba consciente que lo que planeara no será algo "tan" malo, solo… le intrigaba el que era lo que pasaba por su mente. Y aun mucho mas la intriga había aumentado después de lo que le respondió antes de despedirse esa tarde.

FLASHBACK

- Hiregi-san… porque le mintió a Himemiya-san? Debe tener sus razones, pero… aun así no lo entiendo…

- Bueno… veras…- Rascándose la mejilla – eso… eso no te lo puedo decir… no aun – guiñándole un ojo de forma traviesa.

- ¿Puedo saber por lo menos algo de lo que planea? Porque si yo estoy dentro del plan, por lo menos quisiera saber en qué parte de él estoy

- Kurusugawa-san… - la mira seriamente, colocando sus manos sobre los hombros, Himeko se sentía algo nerviosa por tal acción, después él le sonríe de forma traviesa y decir… - Es una ¡sor-pre-sa!

FLASHBACK FIN

- Sorpresa… presiento que aparte de tener que cuidarme de Mako-chan, tendré que hacerlo también de Hiregi-san, se parecen… y si es así… entonces tendré que estar lista para cualquier cosa, y más aun si ese par llegase a salir algún día

Durante el viaje de sus pensamientos, en el momento en que llego a ellos Himemiya-san, sintió como si la temperatura del agua hubiera aumentado de pronto, cosa que sabia no era posible, lo que si sabía es que su rostro se había sonrojado, podía sentirlo con facilidad, y de forma inconsciente su mano izquierda acaricia el dorso de su mano derecha, que era donde la mujer de ojos azules había besado su mano al despedirse. "¿Cómo es posible que un simple beso como ese me ponga así? Y hundiéndose en la bañera para que el agua cubriera su cabeza por completo intentando despejar sus pensamientos. Unos cuantos segundos bajo el agua y decide salir concluyendo que esa acción no le ayudo mucho, además si desea poder dormir temprano tenía que salir en ese momento, al día siguiente ella pensaba iniciar el día muy temprano pues al ir al centro deportivo se le había ocurrido un par de ideas que pensaba llevar acabo al día siguiente.

Al salir del cuarto de baño y ya con ropa cómoda para dormir, al dirigirse a su habitación, comienza a sentir los ojos pesados y sabia que no tardaría en caer ante los brazos de Morfeo, y ella deseaba que quizá esa noche pudiera volver a soñar son su princesa de la luna, hacia ya varios días que no tenía ese sueño cuando antes era algo recurrente.

Por otra parte, desde que Chikane había dejado a Hiregi y Kurusugawa-san solos en el complejo deportivo, la chica solo podía imaginar y hacer suposiciones, una vez que había salido de esa junta a la que ni siquiera debió de haber ido por qué no se hablo de algo realmente relevante, se dirigió a su departamento pero no sabía si eso había sido realmente bueno, se sentía como un león enjaulado, no podía mantenerse quieta, pasaba de estar sentada en el sofá, a caminar por la sala, salía al balcón a que le diera un poco de aire fresco, volvía a su habitación, se tumbaba en la cama, iba a la cocina se preparaba algo de té , regresaba a la sala, volvía a levantarse, y todo con una sola imagen en la mente, una rubia de ojos amatista… "¿Pero qué rayos hice?, ¿Cómo me atreví a hacer eso?". Chikane sabía que esa acción en cualquier otra chica sería normal, era algo que llego hacer en más de una ocasión con otras mujeres con las que llego a trabajar, y no pasaba a mas de eso, nunca hubo nada más que un simple coqueteo, pero ella se preguntaba el porqué en esta ocasión era diferente a esas otra veces, ¿Por qué ella se sentía como si hubiera cometido el pecado más grande del mundo? Quizá la respuesta estaba en los ojos de esa chica, nadie se había sonrojado como ella, (bueno quizá sí, pero para Chikane era un sonrojo único), esa expresión… en el momento en que Chikane beso la mano de la rubia, ella nunca dejo de mirarla a los ojos, y esos ojos eran los mismos que lograban hacer cosas que no tenía planeado, cuando los miro, fue algo incontenible no besar su mano, sus ojos lograban desarmarla de alguna forma, esos ojos hasta ahora eran únicos para Chikane.

Pero en sus pensamientos no estaban solo los nervios por su atrevimiento, estaban también los ojos de Hiregi mirando a Kurusugawa-san, la miraba con ilusión, esos ojos mostraban emoción, se veía feliz, ella era consciente de los sentimientos que Hiregi en algún tiempo tenia hacia ella, y el quizá no de la mejor forma se entero que nunca seria correspondido…

FLASHBACK

- ¿Mi padre te lo encargo, cierto?, Hiregi, eres nuevo aquí, pero estas acciones no lo son, mi padre siempre ha intentado emparejarme con cualquiera que se lo solicite, si ve que es algo que le conviene no duda en hacerme "citas" con esas personas sin importar quien sea, y a pesar de que cada una de ellas es rechazada, o asistida sin salida alguna, el no entiende que no volveré a salir con alguna de esas citas, y mucho menos con quien me acaba de citar esta tarde

- El parece ser un buen tipo… y bueno… en todo casi si no es así, puedes salir conmigo, así el vera que ya estas con alguien… y quizá…

- buen intento Hiregi…- suspira profundamente – soy consciente de todo, se por dijiste lo de hace un momento, y se en que iba a terminar esa frase, he visto tus ojos y no quiero lastimarte, pero la razón por la que no salgo con él, aparte de que para mi gusto es alguien aburrido y algo desagradable… sé que es buena persona y sé que si le pido apoyo el me apoyara en lo que quiera… solo que no me interesa de esa forma, ni el… ni… ningún otro hombre… no sé si lo entiendas, tienes poco tiempo trabajando bajo mi cargo… así que lo entendería si lo supieras, mi padre lo sabe pero aun así el intenta emparejarme con quien cree de su conveniencia. – Los ojos de Hiregi mostraban decepción entendía bien cada palabra, entendía ahora algunos de los rumores de la oficina, entendía el por qué había notado que en ocasiones Miya-sama atendía con demasiada cortesía a la mujeres que aparecían a negociar con la compañía, entendía también las sutiles expresiones que Miya-sama tenia ante ciertas personas, sobre todo las que eran de su agrado y quienes no lo eran, y el sabía que ninguna de esas miradas era para él, el entendía bien que la mirada que Miya-sama le profesaba en ese momento era de sinceridad, de apoyo y de amistad y para confirmar sus suposiciones… - Te considero una amigo Hiregi, y no quiero lastimarte, solo quisiera que entendieras un poco más mi postura.

- Esta bien Miya-sama, yo la entiendo bien, no se preocupe, y si… también la considero una amiga, gracias por confiar en mí.

- Cuando te sientas cómodo puedes llamarme Chikane, y gracias por entenderlo, y sobre mi padre… te lo repito, él lo sabe bien solo que a veces intenta algo como esto, sus famosas "citas a ciegas" el cree que funcionaran como si yo no supiera lo que trama. Hiregi prométeme que si mi padre te insiste en algo así de nuevo, sin importar si es mujer u hombre, no lo aceptaras, sus citas siempre son un desastre, los gustos de mi padre y sus ideas a veces no son tan buenas ideas…

- Muy bien Miya-sama, yo se lo prometo… y realmente me alegra que me considere su amigo…

FASHBACK FIN

El en todo este tiempo yo no he sabido que salga con alguien, por lo menos no como algo formal, supongo que si Kurusugawa-san le agrada de esa forma yo no debería de interponerme, eso me deja en el mismo punto de partida… "¿Por qué lo hice? Y ¿Qué fe ese sentimiento cuando los vi solos hablando con familiaridad? Oh no pude ser… ¿estoy celosa? No… definitivamente no… no…" La brisa que sentía en el balcón de su habitación era refrescante, la luz de la luna que iluminaba la noche se veía brillante, el sonido de los pocos autos que circulaban se escuchaba alejándose poco a poco. – será mejor que entre, mañana será un día complicado y quisiera empezarlo temprano, hace ya algunas semanas que no voy ahí… creo que mañana será un buen día para retomar un poco la rutina matutina, quizá me ayude a poner mis ideas en claro. – Chikane entra de nuevo a su habitación, cierra la puerta del balcón y mirando por última vez la brillante luna, se da media vuelta y se va directo a su cama para intentar conciliar el sueño.

Un ruido ensordecedor… un golpe fuerte… dolor… el sonido de cristales rotos… el sonido de neumáticos frenando de improviso, ruidos, gritos a su alrededor, un color rojizo frente a su visión borrosa, el olor de algo que comienza a incinerarse, el peso de algo que no la deja moverse con libertad, ¿realmente es el peso de algo sobre su cuerpo, o es el mismo cuerpo que por el impacto y la conmoción no reacciona a orden alguna? La voz familiar de alguien llamándole, la poca luz que veía poco a poco se va desvaneciendo, hasta llegar que solo percibir obscuridad, la sensación térmica del calor va aumentando cada vez más, los sonidos se van opacando poco a poco hasta quedar en un silencio casi total. La inconciencia llega por fin de la misma forma como llega a su fin, la angustia, las ansias de su inmovilidad, para después ser abruptamente despertada, llena de sudor, encontrándose solo en una habitación obscura, reconoce algunas formas de esta y la reconoce como su propia habitación, había sido solo una pesadilla, o más bien soñar con el recuerdo de una noche de su pasado.

Pesadamente se endereza y coloca los pies fuera de la cama, toma el vaso de agua que tenía en su mesita de noche y de una sola vez toma el agua de él, como si no hubiera probado agua durante días, el líquido le es insuficiente y se dirige a la cocina para verter un poco más de agua en el vaso, esperando que la sed provocada por ese recuerdo disminuyera, que el calor que había sentido al ser atrapada por el fuego de esa noche se desvaneciera al pisar el suelo con los pies descalzos, esperando que ya una vez despierta los recuerdo como cada sueño se desvanecieran y se quedaran como eso un sueño que no se puede recordar, pero bien sabía que para su desgracia eso no era un simple sueño, eso había ocurrido y cada cierto tiempo revivía esa noche cuando dormía, haciéndola despertar como ahora, sin ningún alivio, solo con la tristeza que todo lo que le importaba se había ido esa noche, cada día vivía con las emociones de perdida, y cada noche rezaba por no revivir el evento y la angustia provocada. Había noches que eran tranquilas, y había otras que simplemente eran como ahora, para su gusto esas noches intranquilas eran más de las que pudiera desear.

Después de haber tomado varios vasos de agua atraviesa el pasillo ya no dirigiéndose a su habitación sino más bien a una puerta que estaba en el otro extremo de ese corredor, una habitación que era más como un taller artístico, había algunos caballetes, bocetos, pintura materiales para modelar, figurillas de pasta, que daban al lugar una especie de aire como laboratorio artístico, de las pinturas que se encontraban ninguna se veía terminada, un manchón de pintura por aquí, otro por allá, un dibujo base pero nada de color, había muchos dibujos hechos a lápiz y colores, esas estaban terminadas y con una vista excelente, pero los que eran expresamente pinturas nada estaba terminado, había rastros de pintura en la pared de que en algún momento la pintura había sido lanzada hacia esa dirección, manchando no solo la pared sino los otros cuadros que había en ese lugar. Al centro de esa habitación había un caballete con un bastidor que tenía un poco de pintura dando un paisaje nocturno y el inicio de empezar a dibujar una persona, la pintura estaba sin terminar como las otras, pero está a diferencia de las demás, no estaba arrumbada en un rincón.

Himeko al entrar a la habitación había levantado la manta que cubría esa pintura para que no le llegara el polvo, la primera noche que había soñado con la princesa de la luna hizo un dibujo a lápiz antes de que lo poco que recordaba fuera borrado de su memoria con el transcurso de su cerebro despertando poco a poco, en ese boceto logro captar gran parte de la persona de su sueño, pero el rostro era algo que no podía dibujar, sentía que por más que lo intentara no era lo que realmente quería dibujar, e centro en dibujar el exterior de donde estaba, el templo al fondo, la obscuridad del lugar, la luz de las estrellas, cada vez que ella tenía ese sueño agregaba más detalles, tratando de dejar al final a la princesa, pero hacía ya un tiempo que no tenía ese sueño, intento pintarlo, quería plasmar la sensación que le llegaba al cuerpo en algo más, fue así como se decidió a reponer sus materias de pintura, lo poco que tenía en su casa generalmente no lo usaba y cuando lo intentaba usar terminaba como algo inservible para ella al abandonar cada pintura o intento de ella, pero esta tenía algo de especial, desde que comenzó no la había desechado, la sensación de querer terminarla nació dentro de ella, cuando trabajaba en ella no despertaba la angustia que generalmente nace cuando pinta, esa sensación fue la que la llevo a tomar la decisión de decirle a Mako-chan que intentaría entrar al evento cultural, esa pintura fue la que la animo a querer tomar un pincel nuevamente de forma seria para terminar algo y no dejarlo siempre como algo inacabado o estropeado, pero ahora la sensación de la pesadilla de momentos antes no le permitían sentir ninguna de esas emociones.

Toma con fuerza el bastidor y lo levanta, y antes de que pudiera quizá lanzarlo lejos y pudiera romperse con el impacto el ruido de su alarma comienza a sonar desde la otra habitación, el ligero trance en el que estaba por su acción es roto por ese sonido, vuelve a tomar el bastidor y lo coloca en su lugar, coloca de nuevo la manta para protegerlo y para si piensa "parece que te salvo la campana" ella bien sabía que no había podido terminar la pintura porque no había visto a su princesa de la luna, se preguntaba si volvería a soñar de nuevo con la chica, ese lienzo inacabado fue la que le despertaba inconscientemente esa chispa de esperanza para retomar el gusto y amor por lo la pintura y que había escondido muy dentro de su corazón hace muchos años, desde aquel día en que había perdido todo. Al cerrar la puerta del taller de pintura, suspira profundamente, "creo que aún hay cosas que no logro superar, pero quizá… algún día…". Se encamina a su habitación para prepararse, era aún muy temprano, pero si deseaba cumplir un capricho que le vino a la mente el día que visito el centro deportivo debía apresurarse y salir de casa inmediatamente, el día pintaba para ser uno muy largo.

"Aaaghh, esto es demasiado temprano… pero son las consecuencias de mi imprudencia". Una chica de pelo obscuro se levantaba de la cama ante la imperiosa necesidad de ir al cuarto de baño, las 5 tazas de té que había tomado antes de dormir para "intentar" relajarse simplemente habían hecho su efecto natural en su organismo provocando el despertar de una cansada Chikane, al salir del cuarto de baño, ve que aún era muy temprano, pero a una muy buena hora si deseaba salir a practicar, la noche anterior pensó que quizá algo de práctica de equitación le ayudaría a despejar su mente, sin dudarlo un poco más resignada ante su evidente cansancio decide preparar sus cosas para salir en esa fresca mañana, donde aún sin salir el sol y aun con una vista de la luna que empezaba a opacar su brillo ante la inevitable entrada del sol.

Himeko llega al centro deportivo, aún estaba algo obscuro, pero las luces del lugar le permitían ver con claridad, sabía que dentro de poco la salida del sol se haría presente y quería encontrar un buen lugar que le ayudara a captar unas buenas fotos del lugar con la ayuda del amanecer. Con cámara en mano ante cualquier cosa que fuera de su atención comienza a recorrer el lugar. El silencio y el ruido de alguno que otro grillo le hacían ver que este día no habría muchas actividades de nuevo, le habían informado que muchos atletas a esas horas ya estaban entrenando porque además de entrenar también iban a la universidad, por lo que aprovechaban cada minuto libre y algunos decidían ir antes de sus clases, pero por más que deambulaba por los alrededores no veía ni un alma, pensaba que hubiera sido mejor intentar quedarse en cama volverá dormir un poco más, no había dormido mucho o más bien no había logrado descansar realmente durante la noche no con esa pesadilla, pero tenía miedo que si volvía a cerrar los ojos la pesadilla continuara, cierra los ojos por un momento intentando olvidar los recuerdos, estaba ahí por trabajo, por lo que debería de aplicar sus habilidades si deseaba conseguir lo mejor. De forma alejada su sentido del oído le indico que había movimiento más adelante, al detenerse ante la puerta podía leer que quera el campo de equitación, se preguntaba quién podía estar a esas horas y cuál fue su sorpresa que al entrar puede ver la hermosa figura de la chica que robo sus pensamientos el día anterior con un simple beso, y al recordarlo su sonrojo se hace evidente, ante los nuevos pensamientos de la chica que tenía enfrente se desvanecen las preocupaciones que hace unos momentos rondaban su mente. Por instinto toma su cámara y comienza a tomarle fotos a la chica, se veía imponente sobre su caballo y sumamente hermosa, Himeko logra tener una buena imagen desde su posición, y se da cuenta que el sol sale poco a poco sin dudarlo ni un momento comienza a tomar más fotos de la chica.

El sol había comenzado a salir, y sabía que dentro de poco comenzarían a llegar más personas al lugar, había sido una buena idea haber venido a esa hora, montar en su caballo le había ayudado, se sentía mejor, las dudas seguían ahí , pero por lo menos había sacado algo de su frustración con el esfuerzo de estar montando y hacer algunas acrobacias y saltos, llega el momento en que se detiene por completo cerca de las bancas, baja de su caballo, lo abraza susurrándole lo agradecida que esta por ese momento y en ese instante ante el inevitable silencio escucha un ligero sonido de "¿un flash, pero qué?", al mirar hacia donde había escuchado el sonido de una cámara, cuál era su sorpresa que quien estaba a tan solo unos metros de ella era la persona por la cual había decidido ir a ese lugar esa mañana, la persona que le generaba cada duda jamás creada en su cabeza, y como si fuera una broma ahí estaba ella, tomándole fotos, dejando su sorpresa de lado y tomando las riendas de su caballo se dirige lentamente hacia la rubia.

- Hola, buenos días Kurusugawa-san, yo… esto… ¿Qué haces?

- Himemiya-san, lo siento no creí molestarla, lo que pasa es que ayer que vine, pensé que sería buena idea tomar fotos durante el trascurso del día a los diferentes deportistas que aquí entrenan, pero parece ser que he venido en un día de poca afluencia, escuche ruido, creí que estarían entrenando y cuál fue mi sorpresa al encontrarme con usted. Discúlpeme si la he molestado de alguna forma, y sobre las fotos si usted lo desea las puedo borrar de inmediato.

- No… no me molestas y no ha sido ningún inconveniente, yo realmente me di cuenta de que estabas aquí hasta hace un momento, antes de que borres esas fotos me gustaría verlas primero, si no hay ningún inconveniente claro. Y ¿Cuánto tiempo llevas aquí?

- claro que no, será un placer mostrarle las fotos, y tengo aquí un poco antes del amanecer, pensé que la vista seria perfecta para algunas fotos.

- ya veo, bueno por lo que me dijeron ayer, el centro se mantiene aún hoy en mantenimiento por lo que no creo que encuentre a mucha gente el día de hoy.

- si algo había escuchado el día de ayer, pero aun asi quería venir, también deseaba conocer el centro cultural, ayer... se hizo tarde y no tuvimos oportunidad de siquiera entrar.

- ¿aún no conoce el centro? – una Chikane curiosa sonríe un poco, quizá su día este empezando de una muy buena forma. "vamos Chikane recuerda que tienes que respetar a Hiregi, no puedes aprovecharte" – Bueno en ese caso puedo llamar a Hiregi para que la acompañe.

- No se moleste, no es necesario, puedo ir yo y conocerlo por mí misma. Hiregi-san me agrada, pero no es necesario que me acompañe a todos lados.

- Insisto, el centro no es pequeño y debe conocerlo con alguien que lo conozca bien, no me gustaría que pudiera perderse – Sale en ella un tono un tanto seductor. – Le propongo conocer el centro con alguien que lo conoce mejor que nadie, y que le asegura la mejor visita guiada para conocerlo.

- ¿A si?, y ¿es de su entera confianza? – Himeko sin querer estaba siguiendo el juego que le ofrecía la empresaria

- Por supuesto! Podrá usted presumir después ante el público que conoció el centro cultural de mano de Himemiiya Chikane, le prometo que conocerá lo mejor de lo mejor, y que sus expectativas serán cumplidas y hasta superadas, además de contar con mi humilde compañía

- Sola con su compañía… - una sonrisa traviesa delataba el deseo de Himeko, animando con ello a su compañera a dar un paso más.

- Para mí sería un gran honor, Kurusugawa-san, ¿Qué dice, me deja ser su guía por este día?

- Por supuesto – la sonrisa de Himeko era aún más amplia y encantadora – y el honor es todo mío Himemiya-san.

- Esta decidido!, solo deme unos minutos para poder ir a los vestuarios, tengo que cambiarme, no sería cómodo andar con estas ropas – refiriéndose a su traje de equitación – Si no le importa puede acompañarme, sirve y me va diciendo que le ha parecido el centro cultural. Ayer casi no tuvimos tiempo para platicar.

Con eso dicho las chicas se dirigen a los vestuarios para después comenzar el recorrido por el centro cultural.