hola! aquí yo de nuevo, tuve una mañana libre, y me dio la oportunidad de crear este capitulo, debo confesar que esto tenia la intención de junto con el anterior hacer un solo capitulo, pero mi ansiedad por publicar no me lo permitió, tenia las ideas en mi cabeza pero nada escrito xD, asi que lo divide en dos partes, esta viene siendo la segunda, deben admitir que a comparación de los capítulo estos son mas largos no deben quejarse :P, o que quieren que deje de publicar por capitulos esperen una eternidad y publicarles un solo capitulote con todo el resto de la historia?
mmm suena interesante, pero no me daria la oportunidad de torturarlos un poco con cada capitulo, y tampoco tendria sus apreciables retroalimentaciones , ademas que dudo que mi cerebro me lo permitiera xD, asi que no creo que sea la mejor opción...ahora vamos por los comentarios...

Nota: gracias a aguslay, que me aviso que habia error de publicacion, recien estaba revisando mi correo y veia que la historia se habia publicado, y gracias a este lector se me habiso de que no se veia nada mas que el 1er parrafo, ahora si aqui va esperando que no hayan mas errores ^^

Alice: espero este siga siendo de tu agrado, se que sigue siendo corto pero vamos mejorando no?

MegurineChikane: Como descompone? jaja esa es una muy buena expresion, y si lo lei, en un dia de tiempo libre lo lei :P. suerte con tu tesis es mucho trabajo, pero gratificante ^^

almendra otoriramos: es un gusto saber que has leido todo espero y este siga siendo de tu agrado

pikachu 3xmishug: La ventaja? mmm cuanto tiempo le durara esa ventaja a Himeko? :P

Capitulo 17.- Objetivo cumplido

Con materiales en mano, salían de la bodega, para dirigirse de nuevo con los miembros de la obra de teatro.

- Hace tanto tiempo que no participaba así, ayudando para alguna obra

- ¿En serio?, Kurusugawa-san, ¿eras miembro del club de teatro en tu escuela?

- MMm, algo así, en ocasiones iban a los salones para pedir ayuda porque les faltaban personas que les ayudaran con las escenografías, o algunos extras, la ocasión en que me toco estar en escena recuerdo que me felicitaron mucho.

- Entonces debió de haber sido un gran papel para que te recordaran así.

- Supongo que sí, dijeron que nunca habían visto a un ¡tan magnífico árbol como yo!

- ¿Árbol?

- Así es, me toco llevar el disfraz de un árbol, durante una obra en la escuela

- … Árbol…

- ¿Sucede algo?

- No... solo, no nada olvídalo – cada vez esa chica sacaba algo que la impresionaba de alguna manera, tenía algo que aun no sabía cómo definir, pero le estaba gustando cada vez mas – Bueno entonces supongo que en verdad fuiste un magnifico árbol, podríamos arreglar algo y quizá aquí puedas participar… no se… como una roca? ¡O quizá otro árbol! Neh… Kurusugawa-san? – al mirar a la rubia estaba haciendo un gran puchero y su rostro estaba rojo

- ¡No te burles!

- Lo siento ha sido inevitable, un lindo y encantador árbol… - y antes de que pudiera recibir alguna queja mas, corre un poco para que Himeko no la alcanzara.

Llegando al lugar de los ensayos, el caos aun seguía pero en menos intensidad, ya sin tantos animales rondando por todos lados, era más fácil distinguir las actividades, la directora le pidió a Chikane si podía apoyar un poco a los de vestuario, una de las modelos había salido y al ser de la misma estatura y complexión que Chikane querían aprovechar como iba el disfraz. Parada sobre un banquillo con una especie de capa sobre su espalda, podía tener una vista un poco más amplia y ver casi las actividades de todos, sus ojos buscaban sin parar a una rubia…

- ¿Dónde se habrá metido?

- ¿Menciono algo Miya-sama?

- No nada, solo pensaba en voz alta, yo… - y en ese momento sus ojos la encuentran, estaba frente a un gran mural, estaban pintando algunas escenas de fondo y en sus manos ella traía lo que parecía un block de dibujo y en su otra mano un lápiz, pareciera que les estaba dando sugerencias aquel grupo. Una conversación la saca de sus pensamientos.

- ¿Disculpen pero quien es asombrosa?

- Oh Miya-sama, lo siento pero hablamos de su amiga Kurusugawa-san, nos ha dado ideas sobre cómo acomodar el escenario, e hizo un bosquejo en un cuaderno en tan solo unos cuantos minutos y es grandioso, esa chica tiene talento.

- ¿En serio?

- si, así es, al ver el dibujo a lápiz se podía ver cada detalle, en estos momentos estaba hablando con paisajista para ver con qué es lo que se cuenta para ver las opciones de escenario.

- Entiendo, si es asombrosa – "y muy linda también"

- Hemos terminado Miya-sama, muchas gracias por su ayuda, sin usted no habríamos tenido este traje listo a tiempo

- No se preocupen, y verán que todo saldrá bien el día del estreno – alejándose de aquel grupo lentamente y por inercia encuentra camino hacia Himeko, se coloca detrás de ella y sobre su hombro puede ver el dibujo que las chicas anteriores habían mencionado, en verdad era muy bueno, se disponía a pronunciar palabra cuando una voz conocida la interrumpe.

- Si tanta curiosidad tienes, solo tienes que pedirlo, Chikane-chan – Himeko había sentido el momento en que Chikane había llegado justo detrás de ella, no hizo ningún movimiento esperando que su acompañante hiciera algo, cosa que nunca ocurrió, sabia de su presencia por el olor, había pasado poco tiempo pero había logrado recordar e identificar el aroma de Chikane y su sutil fragancia que inundaba su sentido le había alertado de su presencia.

- Yo... mmm... ¿puedo?

- Oh vamos ¿tengo que hacerte como a los niños pequeños que tienen que pedir las cosas de forma correcta?

- Kurusugawa-san, ¿puedo ver el dibujo por favor? – un sonrojo y una sonrisa aparecían en ambas chicas.

- Claro, no es un gran dibujo, es solo un boceto, pero creo que les servirá.

- Esto es fantástico, si esto haces en tan poco tiempo me pregunto cómo sería si te dedicaras a esto…

- Yo… eso no creo…

- Oh! Vamos es muy bueno. ¿Has intentado pintar? – El rostro de Himeko por un momento palideció.

- No... – "mentiras" eso pensaba Himeko

- Estoy segura que también puedes hacerlo, ¿has pensado participar en la convocatoria? No hay restricción entre profesionales y amateurs, puedes tener alguna oportunidad.

- No yo no lo creo… - "otra mentira mas" lo había pensado desde que había hablado con Mako-chan, había intentado pintar algo sin lograr terminarlo, logro pintar unas cuantas líneas sin que su culpa apareciera y la atormentara.

- Piénsalo, podría ser una gran oportunidad, si necesitas algo, yo te apoyare. – Y por primera vez Himeko ve a los ojos de Chikane, intentaba con todas sus fuerzas no soltar sus lágrimas que sentía. El rostro de Chikane pasó de una sonrisa a una de preocupación. – Kurusugawa-san lo siento… ¿dije algo mal?

- No... No es eso... Solo necesito... un poco de aire. Yo solo recordé algo… - Se da la media vuelta entrega el dibujo al chico de escenografía, y sale corriendo a la salida, por su mente solo escuchaba la voz de su padre diciéndole: "yo te apoyare siempre Hime-chan" – yo te apoyare… si tan solo… - Había corrido lo suficiente para llegar a un árbol, respiraba profundo intentando calmarse, escucho pasos detrás de ella, al girarse ve a Chikane que la había perseguido.

- Te alcance… todo bien Kurusugawa-san?

- Si solo…

- Si quieres hablar puedes hacerlo yo te escuchare si me permites hacerlo, si prefieras callar lo entenderé, y te acompañare, si quieres hacer algo en especifico yo te ayudare, si deseas estar sola no te dejare, así no me hables, no te dejare sola, no es bueno – Chikane en una primera impresión había reconocido la mirada de Himeko, era una de dolor, la identificaba porque ella misma la había tenido al perder a su madre, y por lo visto Himeko había perdido a alguien y aun le dolía.

- Gracias Chikane –chan – Himeko se sienta apoyando su espalda en el tronco del árbol, haciendo señas de que Chikane la acompañara.

Quedándose unos minutos en silencio, Chikane esperaba que Himeko dijera algo, cosa que no sucedió, hasta que de repente su voz le dice – Tenemos que volver con los del grupo de teatro Chikane-chan

- No te preocupes por ellos, les he dicho que teníamos que salir un momento ellos dijeron que tenían más coas controladas, y agradecen muestra ayuda.

- Bien... si ese es el caso, ¿podemos seguir el recorrido?

- Claro – Se levantaron del césped, rodearon algunos edificios, y el silencio a pesar de no ser incomodo, Chikane sentía que Himeko no se sentía bien. – Tengo una idea… ¿sabes bailar?

- ¿Bailar? Mmm si eso creo

- Con eso es suficiente – Tomó la muñeca de Himeko y salió corriendo junto a ella rumbo a los salones de clases de baile, entro al edificio, hablo con un par de personas, y entraron a un salón vacío, había espejos rodeándolos, una grabadora en un extremo, piso de madera…

- Que hacemos aquí exactamente…

- Ya lo veras – Se dirige a la grabadora, al encenderla comienza a sonar una música animada – Danza moderna ¿te es familiar?

- No mucho – Una canción estilo acid jazz y funk, Chikane toma las manos de Himeko y comienzan a bailar – espera Chikane –chan... no se…

- No te preocupes, solo... Disfruta – La canción había terminado, bailaron por todo el salón, un par de pisotones accidentales, una casi caída, pero risas era lo que dominaba el ambiente. - ¿Te sientes mejor?

- Si, gracias

- Perdona mi atrevimiento, pero pensé que lo que necesitabas era algo que te animara, y por lo general lo que anima a las personas, es dulces, música y cachorros, y como no tengo ni dulces ni cachorros, creo que la música fue una muy buena opción.

- Una muy buena y acertada opción, Gracias Chikane-chan – y sin dudarlo ni un instante, Himeko se acerco al rostro de Chikane y le dio un beso en su mejilla, al ver la expresión de la chica no puede más que sonreír, se aleja de la chica y comienza caminar hacia la salida, por su parte Chikane se encontraba completamente congelada, su cerebro prácticamente se había apagado. Cuando ya no siente más la presencia de Himeko reacciona y ve que estaba completamente sola en el salón, sale del mismo para ir a buscarla…

AAAhHHH! ¿Quieres darme un infarto? – Himeko la había estado esperando junto a la puerta, en el momento en que la vio salir, se decidió a asustarla, logrando su objetivo, incluso pudo ver un pequeño saltito que dio Chikane por ese susto.

- Jajajajaja, ¡tú expresión es única!

- Si anda ríete, pero ya veras, esto no se queda así, ya van dos, Kurusagawa-san espera la venganza de Himemiya…

- ¿en qué momento, podrás llamarme por mi nombre? el discurso de Chikane había sido interrumpido por esa simple pregunta.

- Yo… lo siento pero no es fácil

- Si... si… lo sé… ya se me ocurrirá algo… - el recorrido de las dos chicas había continuado, pasaron con el grupo de escultura, habían intentado hacer un par de figuras de barro, logrando solo hacer algunas deformaciones, o como Himeko lo llamaba, era arte moderno… muy ,muy moderno, Himeko estaba encantada con los salones de dibujo, no podía ocultar su gusto por tal disciplina, admiraba las exposiciones de algunos de los alumnos, al pasar por el área de pintura, Himeko pidió que fuera en otra ocasión, y Chikane sin preguntar nada hizo caso a sus deseos. El recorrido estaba llegando a su fin así como su día, ambas lo sabían, sabían que su tiempo se acababa, de pronto a Chikane se le ocurrió algo…

- Kurusugawa-san… ha sido un gran día, no me había divertido tanto en mucho tiempo

- Lo mismo digo Chikane-chan, me hiciste recordar mis días de escuela.

- Yo… puedo llevarte a casi si gustas…

- No quiero causarte molestias, y traigo vehículo.

- Oh entiendo, bueno… pues esto... pues es la despedida supongo…

- Si... ¿nos veremos en la oficina para el trabajo no? A final de la semana llevare las primeras fotografías para su aprobación, para que puedas verlas junto a Hiregi-san.

- Hiregi… si claro, en la oficina – Había olvidado por completo al pobre hombre, se había prometido así misma no interferir con Hiregi, pero como no hacerlo con tan encantadora mujer, por lo menos para ese día se negaba hacerlo…

- Bueno entonces… nos veremos después – Himeko comienza a darse la media vuelta

- ¡espera!

- ¿Si?

- Yo… esto… - "¿Cómo retenerla?"

- Pasa algo Chikane-chan?

- Quierescenarconmigo?

- Yo…

- Está bien si no quieres…

- No es eso… lo que pasa es que no te entendí… hablaste muy rápido – El sonrojo de Chikane había aumentado mucho, "¿repetirlo otra vez? Me dio trabajo decirlo la primera vez una segunda"

- Kurusugawa-san, Yo… quería… saber… si… quieres cenar conmigo esta noche…

- Me encantaría, pero con una condición

- ¿condición?

- Si, si me llamas Himeko iré contigo a cenar de lo contrario me iré

- Pero Kurusugawa-san…

- Lo siento – La rubia comienza a caminar fuera del edificio, rumbo al estacionamiento donde había dejado el auto de Mako-chan

- Kurusugawa-san – La chica ni siquiera volteaba, si supiera Chikane que Himeko no podía aguantar la risa.

- Quieres cenar conmigo Himeko?

- Sera todo un placer Chikane-chan – Himeko la había escuchado claro, y en el momento en que escucho su nombre, miro a su acompañante con una amplia y brillante sonrisa. Se acerca a Chikane y cerca de su oído e dice – Te lo dije, dije que al finalizar el día haría que me llamaras por mi nombre – la chica le hace un guiño y sonríe ampliamente contagiando con su sonrisa a la joven de ojos azules. – Y ¿a dónde me piensas llevar a cenar?

- Quisiera remediar el incidente de aquella vez, ¿quieres ir a algún lugar en particular? – Haciendo referencia de la noche en que se vieron y Chikane prácticamente había huido.

- No realmente, te dejo a elegir

- ¿Estás de acuerdo con ir al mismo lugar? Es un sitio tranquilo, y a ser conocida del dueño generalmente siempre tengo un lugar disponible, porque a esta hora casi todos los lugares tienen mucha gente.

- Me parece bien, ¿entonces te veo allá? – Al ver la expresión de desconcierto de Chikane, Himeko añade – Recuerda que traigo vehículo.

- Cierto… Podemos ir en el mío, te aseguro que si dejas aquí tu auto no le pasara nada, estará bien cuidado.

- Me parece buena idea, pero entonces por qué no lo hacemos al contrario, vamos en mi auto y tú dejas el tuyo.

-¿No confías en que estará seguro?

- Jajaja, no es eso confió en eso, lo que pasa es que no es mi auto, es el de mi mejor amiga, y mañana pasara por él a mi departamento porque tiene unas cosas que hacer

- Ya veo… bueno entonces en ese caso así será.

Chikane no había pensado en las consecuencias de sus palabras, estando en el auto junto a Himeko, se daba cuenta de la situación en la que se encontraba, sus nervios aumentaban, y solo podía pensar en cómo fue que se le ocurrió invitarla a cenar, recordando la cena anterior que había sido todo un caos, ¿cómo saldría esta?, no podía ser peor ¿o sí?

- Hemos llegado – Las palabras de Himeko la sacan de sus pensamientos que ni tiempo de crearse un plan de respaldo le había dado tiempo

- Bi-bien, entremos

Para suerte y fortuna de Chikane la cena había salido muy bien, una plática muy amena sobre lo que habían recorrido ese día, algunas ideas que a Himeko se le ocurrían para la toma de fotografías, hablaron sobre algunos proyectos que tenia Chikane y pensaba incluir a Himeko.

- Himeko, hasta donde sé y tengo entendido, no has firmado con ninguna compañía algún tipo de contrato, solo han sido trabajos por evento, 'estoy en lo cierto?

- Si, así es.

- ¿Podría escuchar tu versión del por qué?

- Al principio, fue porque por mi edad, y mi experiencia no eran lo que algunos estudios buscaban, después de ver mi trabajo me comenzaron a buscar. De forma personal quisiera que algún día mi estudio sea uno de gran prestigio, he trabajado tanto para poderlo conseguir que meterme a una compañía de forma exclusiva siento que es darle la espalada a mi trabajo, no niego que me irá bien, pero estaría descuidando mi estudio, quizá con el tiempo cuando las cosas estén en una mejor perspectiva, acepte alguna de las ofertas que me han hecho.

- Ya veo, eso quiere decir ¿Qué yo no tengo oportunidad aún cierto?

- ¿Cómo?

- Si, pensaba que de ahora en adelante tu ayudaras a la compañía Himemiya con su departamento de arte y fotografía, para lo referente a publicidad, pero el dado el caso que no está en tus planes, deja reformular mi propuesta.

- Estarías dispuesta ayudar en las empresas Himemiya, no a base de contrato sino por proyectos, tu podrás decidir qué proyecto aceptar y cual no, se podría decir que las empresas Himemiya usaran los servicios de tu estudio como empresa, no contratarte como Himeko Kurusugawa, sino contar con tu estudio.

- Eso sería fantástico, se podría decir que eso es lo que deseo, levantar mi propio estudio, pero aun me faltan muchas cosas, estoy empezando y apenas estoy juntando lo que es el material y equipo necesario.

- No digo que aceptes de inmediato Himeko, piénsalo, y en el momento en que estés lista dímelo, aun así, en lo que eso llegara a suceder, si quisiera contar con tu ayuda para otros proyectos.

- Cuenta con ello, y gracias por la oferta, lo pensare y en cuanto tenga una respuesta yo te lo diré.

- Eso me recuerda… no tengo tu numero, quisiera contar con él para futuras ocasiones, si no te molesta.

- No para nada, así podremos estar más en contacto.

Al concluir la cena…

- Es tarde, no creí que el tiempo aquí se nos pasara tan rápido.

- Es cierto… fue muy rápido, por lo menos esta vez no derrame nada

- Buen punto, eso ha sido un gran avance

- ¡Oye!

Vuelven a subir al auto, y Himeko puede ver como un pequeño bostezo sale de la boca de Chikane. – Oh lo siento Chikane-chan, ya debes de estar cansada, hoy ha sido un día largo y hemos hecho muchas cosas, te llevare a casa.

- Gracias Himeko, no tienes que molestarte puedes dejarme en el complejo, tomare mi auto ahí, y estamos más cerca.

- No me parece bien, estas cansada y no me gustaría que ocurriera algún accidente.

- Y si no mal recuerdo, tu también te has levantado muy temprano el día de hoy, así que por consecuencia del día también debes estar cansada. Llevarme a mi casa hará que te retrases más.

- Pero yo no he bostezado, por lo que, no hay discusión, te llevare a casa.

- No se puede discutir contigo, ¿cierto?

- Aprenderás a no hacerlo… ahora, ¿por dónde me voy?

Una vez que Chikane le dio indicaciones de cómo llegar a su casa se dio cuenta de que era una zona muy lujosa que quedaba cerca de aquel parque, ese en donde se habían visto la primera vez, tomo nota de eso, quizá otro día podrían visitar el parque juntas.

- Es mi imaginación o tu mente está tramando algo…

- ¿Tan obvio es?

- Entonces si…

- Solo recordé algo, además que esta dirección queda cerca de mi estudio

- ¿En serio? – "así que por eso la vi aquel día…"

- Si, pasando el parque, unas cuantas cuadras más adelante.

- Me gustaría visitarlo algún día.

- Claro, otro día te llevare a él.

- Detente un poco más adelante, llegamos a mi apartamento.

El lugar a pesar de no ser uno muy grande si se veía lujoso por fuera, por lo que se debe de imaginar que por dentro lo debe ser aun más, Himeko se detiene frente al lugar, recordando algunos detalles. Después de una despedida un poco extraña, donde el sentimiento predominante era no separarse, donde un nuevo acto tomo por sorpresa a Chikane, la despedida llego, Chikane con una de sus manos acariciaba su mejilla derecha, en ese lugar por segunda ocasión en el día, Himeko le había dado un beso, de forma repentina, la rubia se había acercado y le dio un rápido beso, Chikane de forma automática y sin decir nada, bajaba del auto, y cuando vio a Himeko alejarse reacciono un poco, y aun con su cerebro en trance y como por arte de magia logro llegar hasta su apartamento, abre la puerta y solo puede tumbarse en el sillón, y a todo eso, una sola palabra venia a la mente de Chikane, "intriga2, esa mujer la intrigaba como no tenía idea. La forma en que le hacía sentir, era única, la forma en que fácilmente podía perder su raciocinio, nadie más lo había causado, la sensación de mariposas en el estomago, la perdida de noción del tiempo, le intrigaba él como Himeko tomaba todo con calma y alegría, eso la llevo a pensar en lo que había ocurrido esa tarde, Himeko llorando… esa imagen esa sensación de verla llorar, le había hecho actuar como nunca creyó hacerlo, su sentido de protección hacia la chica había despertado, sabía que algo no agradable le había pasado, deseaba preguntarle, pero tuvo que contenerse al máximo antes de herir mas a Himeko y perder el poco acercamiento que había tenido con ella. En resumen para ella, había sido un gran día, podría dormir feliz por esa noche, mañana ya será otro día, con problemas y otras cosas pero por lo menos esa noche podría dormir tranquilamente. Se levanta del sillón, va a su recamara para prepararse para dormir, cuando un mensaje llega a su celular. Al verlo su sonrisa no puede ampliarse más de lo que ya esta, con ese texto leído se dispone a tener unos dulces y reconfortantes sueños.

Himeko había conducido por unos minutos hasta su departamento, no quedaba tan cerca del de Chikane, pero había tomado una vía rápida, a esa hora de la noche había poco tráfico, que había logrado que ella hiciera menos tiempo del normal. Al llegar a su departamento se alivio al no ver a Mako-chan en el, supuso entonces que el auto lo recogería por la mañana, el auto parecía ser mas de Himeko que se su amiga, Mako, solo lo llegaba a usar cuando tenía que llevar algo más que su mochila de entrenamiento, o ir a lugares que en ubicación quedaban en lados opuestos de la ciudad y no contaba con mucho tiempo. La realidad que no sabía Himeko, es que el auto Mako lo había comprado pensando más en su amiga que en ella, misma, si se lo hacía saber, sabia a la perfección que Himeko no lo aceptaría y dándole el pretexto de que se daba cuenta de que no lo ocupaba mucho, o que se lo prestaba a Himeko, se lo dejaba a ella, quizá muy en el fondo Himeko se daba cuenta de la realidad, pero cuando ella tuviera lo suficiente, estaba dispuesta a comprar su auto propio o pagar por el auto de Mako, no le parecía justo que ella lo usara más que su dueño.

Que tenía esa mujer que la intrigaba tanto, hoy que tuvo la oportunidad de compartir todo un día con ella, se daba cuenta que era muy diferente a la apariencia fría y seria e incluso seductora que solía presentar, la había visto pocas veces en realidad, pero las pocas veces que logro verla frente a otras personas esa era la imagen que mostraba, pero el día de hoy, solo parecía otra chica que disfrutaba el día, una chica que era capaz de sonreír con libertad, y eso a Himeko le había parecido fantástico, cuando descubrió la facilidad de hacer sonrojar a Chikane, le impulso para buscar otras expresiones no mostradas se la ojiazul. "Realmente me intrigas" es lo que pasaba por la cabeza de Himeko, estando ya en su habitación se dio cuenta que no estaba realmente cansada, y un impulso la hizo volver aquel cuarto al final del pasillo…

"no sé en qué estoy pensando" – Tomo un pincel y sobre un lienzo blanco comenzó a trazar algunas líneas trataba de pintar un paisaje, cierra un poco los ojos, cuando se da cuenta que no puede continuar, en esta ocasión no hubo ninguna acción de rabia, o molestia, simplemente se dispuso a limpiar los pinceles usados, está a punto de salir de la habitación cuando un pesado suspiro provocado por su frustración, hace que de media vuelta, vuelva a tomar los pinceles y un poco de pintura, y se pone a pintar.

Con Himeko ocurrían dos cosas cuando pintaba, una era que tuviera un episodio y terminara abandonando la pintura que hacía, y la otra era que las raras ocasiones en que terminaba una pintura estas no importaba si no eras un experto, pero podrías distinguir la falta de emoción en ella, la mayoría a pesar de ser paisajes soleados o bosques se percibía tristeza, o eran como una pintura mas, no había nada de especial y eso a Himeko la frustraba, tenia años sin lograr pintar algo realmente que la emocionara o le provocara alguna emoción, era simplemente algo pargo , ante los ojos de Himeko parecían solo colores grises. Hasta ahora la única pintura que le había provocado una péquela emoción, era la de la princesa de la luna, pero tenía días sin soñar de nuevo con ella, el haber pasado el día con Chikane le había dado una sensación similar, pero no duro por mucho tiempo. Unas horas más tarde Himeko limpia todo sale de la habitación para intentar dormir unas horas, antes de ir a su estudio y revelar las fotos tomadas anteriormente. Cierra la puerta del cuarto donde antes había pintado dejando en el centro una pintura mas, y como las otras pocas terminadas una pintura sin emoción, no se negaba que tenía talento, pero le hacía falta algo más. Una de esas pinturas no le serviría si tenía la intención de entrar al concurso, pero ahora eso era lo que menos le importaba.

Al estar en su cama y cerrar sus ojos, recordó lo ocurrido en el jardín del complejo, como unas simples palabras la habían hecho recordar a su padre, el dolor de hace años lo sentía como si fuera recién vivido, una lagrimas vuelven a aparecer en su rostro, y se esfuerza en solo pensar en cómo Chikane la alegro esa tarde una pequeña sonrisa aparece, y en su intento por dormir, solo quiero pensar en los buenos momentos que había pasado con su joven acompañante de los hipnotizantes ojos azules, que aun no entendía el cómo había logrado estar todo el día con ella, mirarla a los ojos y no quedar embobada de solo mirarlos o hacer alguna cosa tonta por su distracción. Mañana será otro día.

Mientras tanto en la luna…

- Himeko sufre…

- Es parte de su destino sacerdotisa.

- Pero…

- Toda acción, tiene una consecuencia, su deseo el mundo en el que vive, formado a partir de un deseo personal como sacerdotisa debe de tener algún pago, alguna consecuencia, y eso ella no lo pensó, se supone que el nuevo mundo creado después del Orochi debe ser un mundo creado para la paz y bienestar de todo el mundo y sus habitantes, este en particular está formado a partir de un deseo personal, y no solo por el bien de la humanidad, ella deseo tener ambas cosas, algo tenía que sacrificar, alguna prueba más tenía que superar si deseaba ver su deseo cumplido. No puedes hacer nada Sacerdotisa, solo dejar que el tiempo y las acciones tomen su curso

- Himeko… sin importar como, donde o cuando… siempre estaré contigo, te protegeré, ahora que me conoces en la tierra, te prometo que no te dejare, solo espero y mi parte humana pueda recordar estos sentimientos…