Hola! otra vez yo, capitulo por semana... espero y no se acostumbren :P tengo un poco de tiempo libre y hoy pude terminar este capitulo lo comencé ayer por alguna razon lo interrumpí y hoy aqui esta, escribir este fic me ha llevado nuevamente a desestrezarme, tengo que confesar que hay una gran lio en mi mente sobre una serie de toma de decisiones a las que tengo que llegar, a esta autora le han puesto un ultimátum sobre su futuro, que realmente me trae con cabeza en todos lados, pero escapandome en mi pequeña nube de imaginación y escribiéndoles esta historia tomo un poco de cordura para despues volver a la realidad. Hasta ahora no hay comentario que no lea que no me provoque una sonrisa, a mi cel me llega las notificaciones del correo, por lo que despues de publicar cada que mi telefono suena y veo que es un correo nuevo y al revisar que es de FF, me emociono, y me emociona mas leer sus comentarios, en verdad son mi salvavidas para esta pequeña crisis que estoy pasando, la cual espero y pase pronto. bueno... el ultimatum esta para acabando el mes por lo que tengo que tener una solucion para esa fecha... diosh! ya mero se acerca fin de mes! ok.. ok... relax que este no es el lugar para depositar esas cosas. Asi que vamos a lo que nos compete ¡Comentarios! P.D. Espero y al final de este capitulo no me quieran linchar xD, mientras eso pasa me ire a refugiar a un lugar seguro
alice: si la historia lo explicara un poco mas a detalle mas adelante, por lo que he dejado ver hasta ahora es que Chikane en el momento en que vea sus sentimientos, no es que baje a la tierra sino que en teoria volveran a ser una, la forma en que eso ocurre ya lo tengo ideado, me faltan pulir detalles en mi mente, podriamos decir que la historia hasta este punto va en como se enamoran, a pesar de que en el fondo las dos como sacerdotizas coincidan con los sentimientos el chiste aqui es que ellas se den cuenta ^^
jako s mendoza: gracias que te agraden, y si han sido un poco mas largos por que si los corto antes no podria cerrar etapas o me quedarian muy cortos, :P
pikachu 3xmishug: muchas gracias, no se que tan bueno o que tan mejor sea este capitulo pero igual espero y sea de tu agrado, y si, CHikane de la luna ya esta empezando a estar de acuerdo con su situacion la entiende solo le toca esperar.
ichui: muchas gracias aqui va un capitulo mas ^^
aguslay: antes de que llegue el tan esperado momento de la union de las Chikanes habra mas cosas que resolver :P, es un placer saber que te ha gustado el capitulo y la historia en si
MegurineChikane: te entiendo y es que son tan pocos donde Himeko se muestra tal como es, generalmente aparece como la sumisa o la tonta, o a la que tienen que rescatar a cada rato, pero si analizamos un poco mas el personaje, si es un personaje al principio debil que hay que estarlo apoyando, pero a la mitad de la serie toma iniciativa de hacerse cargo de la mansion mientras Chikane no esta, o la misma decision de enfrentarsele, incluso cuando recien la conoce, ese impulso que tiene de limpiarle la cara a Chikane, ese atrevimiento que tiene de tomarle fotografias sin pudor alguno, eso teniendo en cuenta que estaba en la escuela, si a esas caracteristicas le añadimos un pasado aun sin descubir, las experiencias de su vida en la ciudad, el paso por la universidad y su caracter amable tenemos a una Himeko normal, una que generalmente no vemos pero que en todos lados podemos econtrar, simplemente darse el tiempo de que puede ser. y eso de que le salga humo a Chikane, no sera la primera vez tendra algunos topes de pared.
almendra otoriramos: Si... Himeko no tiene tono facil en la vida, algun precio tenia que pagar por un capricho eso lo veremos mas adelante, la personalidad de Himeko en la pintura... si tambien mas adelante explicare ese punto el cual supongo ya deben saber que ha de haber pasado, pero sera un punto importante para la continuacion de la historia, el pasado de Himeko presten atencion a los detalles ^^ por que el que no diga textualmente ahorita nada hay detalles que dan indicios de que pasa por su mente :P
pelochita cp: aqui esta el siguiente ^^
Viani: gracias por leer y que te encate aun es mas gratificante, no se si seran mucho no lo tengo previsto, debo de admirit que ni siquiera se que asara en el siguiente capitulo no lo tengo planeado, solo tengo algunas escenas e ideas que se iran mezclando pero no hay nada seguro, haber que pasa :P
por cierto les mencione que este capitulo casi llega a las 5,000 palabra! wow! :P (Solo era un dato curioso nada relevante xD)
Capitulo 18.- auras malignas, celos y tomando decisiones
Por primera vez en varios días había tenido una noche tranquila, ¿a qué se debía? No lo sabía, podría haber sido la sensación que le daba esa chica, pudo haber sido el cansancio del recorrido, o el mismo cansancio que se había acumulado por las noches anteriores, aunque si lo pensaba bien el cansancio de las otras noches ese problema de conciliación del sueño y su mente activa se debía a la misma persona que ahora le brindaba algo de tranquilidad, eso era algo contradictorio, pero en verdad que esa cabeza rubia estaba dejando un remolino por su cabeza en tan poco tiempo. Se había levantado temprano y empezado su día de nuevo a la realidad, bajando de su nube de ensoñación donde recordaba su día junto a Himeko le hacía que perdiera la noción del tiempo, mirando el reloj se daba cuenta que era muy tarde, debía ir a la oficina si no Hiregi la volvería a regañar por su retraso, y en ese momento como un balde de agua fría, recordó a Hiregi y lo que ella pensaba el sentía por Himeko… "pero el hasta ahora no ha hecho ningún comentario" eso es lo que pasa por su mente y quería convencerse a sí misma, recordaba también que el día anterior cuando llegaron a hablar de él, Himeko hizo una extraña sonrisa, ¿era de felicidad, o de complicidad? No lo sabía, y eso la confundía mas, tenía que aclarar sus ideas y sus sentimientos lo más pronto posible si no quería que alguien saliera herido, aunque para eso fuera ya muy tarde para ella…
Intriga… eso era lo que por ahora su mente veía ante Himeko, esa chica la intrigaba de una forma que hasta ahora no podía entender, y en ella crecía esa necesidad de conocerla cada vez más. Con los pensamientos en todos lados menos en donde debía, se dio cuenta que ya estaba en su oficina, temprano había mandado llamar a un chofer que pasara a recogerla, le paso por la cabeza caminar un poco, pasar por aquel parque y quizá en un golpe de suerte ver el estudio de Himeko o incluso a la rubia misma, pero su tiempo no le permitía darse el lujo de divagar en esos momentos, había trabajo que hacer y si quería tener un fin de semana tranquilo debía hacerlo lo más pronto posible.
Había dormido poco, eso lo sabía, pero no se sentía cansada, entro a la habitación donde tenía sus pinturas para ver con mayor claridad y en un estado más lucido las consecuencias de la noche anterior, había logrado pintar algo de forma casi mecánica, veía una vez más la pintura de la noche anterior, y no le agradaba para nada, sabía que era algo sin sentimiento alguno, la noche anterior el deseo de poder terminar algo era lo único que la mantenía firme en no destruir, al finalizar la pintura la vio de reojo y salió de la habitación para ir a dormir, y al entrar esa mañana tenía la falsa esperanza de ver algo más de lo que sabía no encontraría, toma el lienzo y lo coloca junto a otros más en un rincón, junto a los cuadros no terminados y los que al igual que este no mostraban más que algo frio y sin sentimientos, mira al otro lado del cuarto y ve la pintura sin terminar de la princesa de la luna, acaricia suavemente la tela del bastidor, ese de entre todos era el único al que no había intentado arrumbar, le provocaba algo y no sabía que es lo que era, había muchos sentimientos en esa pintura, por alguna razón se sentía como si ella intentara recordar algo, algo que ella sabe bien y su mente estuviera bloqueada. Mientras su mente trabajaba sus recuerdos trajeron imágenes de la princesa de la luna, "esta falta de sueño me está provocando alucinaciones, será mejor que me ponga a trabajar en algo más importante" y diciéndose eso a si misma sale de esa habitación cerrando la puerta tras de sí.
Antes de salir de su departamento, diviso una nota mal hecha de Mako, donde le indicaba que ya había tomado el auto que lo dejaría ahí por la noche, sonriendo por la amabilidad de su amiga toma sus cosas y con un paso relajado pero decidido sale de casa para enfrentar lo planeado, en primer lugar se encontraba ir a su estudio, no había estado en el en unos pocos días y tenía que poner algo de orden, además que quería revelar las fotos que había tomado los últimos días, viendo la hora decidió no pasar por aquel parque, si quería hacer todo lo que tenía planeado no era una buena idea. Ya estando dentro de su estudio, lo primero que hizo fue dirigirse al cuarto obscuro para revelar las fotografías, con cuidado tomaba cada químico y lo vertía sobre los recipientes, seleccionaba cada papel asegurándose que no estuviera maltratado, veía los negativos de cada foto, a pesar de la existencia de cámaras digitales Himeko era aun de la idea así como muchos más que las mejores fotografías podrían salir del revelado clásico, su cámara tenía una memoria que le permitía pasar las fotografías en forma digital y tenía la opción de imprimir los negativos, así de esa forma ella se aseguraba que las fotografías tuvieran un respaldo y un proceso que le permitiera ver cada detalle de la fotografía.
Al empezar a ver una de las imágenes en el papel fotográfico su sonrisa no podía ser más grande, había tomado esa foto como la primera del día de ayer, había sido de forma inconsciente y automática pero el resultado que había obtenido era simplemente maravilloso a sus ojos, al terminar de poner las fotos en proceso de secado colgándolas a los largo del cuarto obscuro iluminada solo por una tenue luz rojiza, al ver un de forma panorámica algunas de las fotos se dio cuenta que había varias de Chikane, eso ocasiono que un sonrojo y una gran sonrisa apareciera, no se había percatado en realidad de la cantidad de fotos que había tomado el día de ayer en donde apareciera su nueva musa. Negó para sí misma con la cabeza apaga la luz roja y con cuidado sale del cuarto. "Bien ahora el trabajo está aquí afuera…" si bien el revelado de fotos le había tomado una gran parte de la mañana al ver el reloj se dio cuenta que en unos minutos más ya darían las 12 del día. Poner en orden el estudio era mucho trabajo, y en lo que las fotografías se secaban y están listas para mostrarse puso manos a la obra acomodando algunos estantes, en ese momento su celular comienza a sonar. "donde estará… ha aquí esta"
- Kurusugawa-san
- Estaba pensando en ti
- ¿En serio? Y ¿a qué se debe el honor?
- Tengo algunas fotografías que estoy terminando de revelar, estarán listas en unas mmm 2 horas aproximadamente, ¿sabes si Chikane-chan esta libre por la tarde? Quisiera poder llevarlas lo más pronto posible para ver si continúo con la misma línea o no
- ¿Chikane-chan?
- Yo... Esto…
- Jajajaj no te preocupes, eso quiere decir que ya se llevan mucho mejor, y si ella está libre esta tarde, yo me encargo de avisarle, pero sabes no era precisamente por eso por lo que te marcaba… ¿has pensado en mi solicitud? Dime que tienes una respuesta afirmativa…
- No lo sé… ¿yo que puedo ganar con eso?
- Jojojo, muchas cosas… beneficios especiales solo por ser yo el gran Hiregi…
- Tengo que pensarlo un poco más, además aun no me has aclarado lo de por qué aquella vez le mentiste a Chikane-chan
- Vaya... Aun no se te olvida…
- No creo que sea tan fácil, y menos si yo estoy involucrada en tus planes…
- Está bien, está bien, prometo que te lo diré…
- ¿En serio?
- Algún día…
- Hiregi-san!, si así son las cosas puede que yo decida un no…
- Esta bien… está bien… será pronto... lo prometo
- Esa respuesta es más agradable
- Eres cruel Kurusugawa-san
- ¿Ese era realmente el motivo de tu llamada?
- En parte si… pero debo confesar que nuestra "querida" jefa esta como león enjaulado y me ha preguntado varias veces si no te has comunicado
- Pero… ¿es que ella?
- Si lo sé… es desesperante pero heme aquí hablándote y así son dos pájaros de un solo tiro, mi cuello se salva y aprovecho de preguntarse sobre ese asunto pendiente.
- No me refiero a eso…
- ¿No?
- No, ayer intercambiamos número de celular, por lo que ella debe de tener el mío, si tanto le preocupa… ¿Por qué ella misma no me llama?
- ¿Ese es un tono de nostalgia, enojo o celos?
- ¿Perdón?
- Pareciera que estas molesta por que ella no te ha llamado…
- No... Yo... solo... pensaba…
- Haaa… ya veo…
- No eres de mucha ayuda, ¿lo sabes?
- Solo tenle un poco de paciencia Kurusugawa-san… es la primera vez que la veo emocionada por algo así, la veo ansiosa, y te aseguro que ha intentado marcarte y no lo ha podido hacer… dale un poco de tiempo a veces suele ser una cabeza dura…
- ¿Quién es Cabeza dura?
- ¡Rayos!
- Hiregi-san? Me equivoco o esa voz de fondo era…
- Lo siento tengo que colgar, se siente una extraña aura maligna por aquí, te veo por la tarde Kurusugawa-san
- Hiregi puedes explicarme…
- Oh! Chikane... yooo…
Y justo en ese momento la comunicación se cortó.
- Hiregi-san tendrá un gran problema… es mejor que me ponga trabajar si quiero verlos hoy por la tarde
- ¿Y bien Hiregi?
- Ha... Chikane… yo decía que soy un cabeza dura…
- aja… ¿tu… hablabas con Himeko?
- ¿Himeko?
Chikane no puso ocultar su sonrojo, y evitar la penetrante mirada de su amigo.
- Eso no importa…
- Oh! Claro que si Chikane… o ¿debería añadir el chan? Como cierta rubia…
- Pero... aghh, ¡eres insoportable!
- Yo solo repito lo que oigo – y una sonrisa se asoma por sus labios.
- ¿y qué es eso del aura maligna?
- Haaa… solo detalles sin importancia – muestra su mejor sonrisa de comercial de pasta dental.
- ¿Estaban hablando de mí? – Una curiosa Chikane comienza a caminar lentamente esperando que su amigo siga sus pasos rumbo a su oficina y no a medio pasillo donde cualquiera podía escuchar.
- Bueno… si…
- Ya que se trata de mi tengo el derecho de saber de qué trata ¿no lo crees así?
- Esto…
- Estoy esperando…
- Ella... ella... se preguntaba por qué… - los ojos de Chikane no le daban oportunidad alguna de evitar responder, su mirada imponía respeto y en estos momentos exigía una respuesta.
- ¿Por qué… que?
- ¡Ella se preguntaba si estabas libre esta tarde!
- ¿En serio?
- No me estas mintiendo para salvar tu pellejo ¿verdad?
- ¡Es verdad! Ella pregunto si estabas libre esta tarde, quería saber si podía traer algunas fotografías que había tomado los últimos días, y mostrártelas
- ¿Solo eso?
- Bueno… si, lo otro era un asunto sin importancia – No le mentía, solo omitía decir ciertas verdades
- Sin importancia… si es algo que tengo que arreglar con Kurusugawa-san, no te preocupes – y logro ver una chispa de celos salir de los ojos de su amiga, sonrió para si pensando que podía usar eso a su favor. Por otro lado Chikane pensaba que en verdad Hiregi tenía alguna intención con Himeko.
- Bien… yo… - En ese momento recordó que Himeko le dejaría el auto a su amiga y no tendría vehículo. – asegúrate que alguien pase por ella
- Pero ella no menciono nada…
- se porque lo digo, Que alguien vaya por Himeko a lo que supongo será su estudio.
- se ve q1ue comienzas a llevarte bien con ella, pues ya no la llamas por su apellido ni con tanta neutralidad.
- Ayer que pasamos el día juntas recorriendo el centro cultural la conocí un poco más
- ¿Y cómo es que llegaron al chan?
- Eso no te incumbe – y con un sonrojo notable se da la media vuelta hacia su escritorio para continuar con el papeleo pendiente durante el día.
- Oye… mi celular se quedó sin batería, me podrías facilitar el numero para hablar con ella – Y sin necesidad de ver su propio celular le dice el numero sin problema alguno - ¿te lo has aprendido?
- No… yo…
- Hazme un favor… yo tengo que ir al departamento de contaduría en este momento, porque no le hablas tú, y le preguntas a qué hora piensa venir para que pasen por ella, ¿está bien? Perfecto, nos vemos en un rato mas – Hiregi no le había dado ni oportunidad de que la chica hablara y cuando reacciono este ya había salido de su oficina.
- ¿Pero en qué rayos piensas Hiregi? – Había una innegable verdad ante los hechos y que Hiregi desconocía, Chikane toda la mañana había intentado marcar el número de Himeko, lo había intentado varias veces, y quedando solo mirando la pantalla de su teléfono que se había aprendido el número, cada que iba a presionar el botón de llamar, algo la hacía apretar el botón contrario, y terminaba apretando ese botón rojo que le indicaba fin de la acción a realizar, así estuvo gran parte de la mañana, por lo menos hasta que la habían citado a una junta. Al salir de esta fue cuando por el pasillo escucho la voz de su asistente, no le dio importancia, hasta que escucho el apellido de Himeko, en ese momento su sangre comenzó a hervir, sentía un descontrol que no reconocía, sentía una impotencia por que no podía hacer nada, pero sobre todo sentía enojo hacia ella misma y su cobardía, había tardado tanto en ser ella quien llamara y se daba cuenta que otro con toda la facilidad del mundo podía marcarle sin ningún problema, se sentía como una chica de secundaria, se sentía en pocas palabras como una gran tonta una tonta y cobarde chica.
Habiendo asimilado su situación, y resignándose a que no podía escapar por más tiempo, tomo su teléfono, busca nuevamente el número de Himeko, y después de pensarlo unos segundos más, presiona el mágico botón que la comunicara con su deseo más anhelado por lo menos el de esa mañana, escuchando los eternos tonos de llamada entrante, cada segundo se le hacía eterno, había esperado 3 tonos, cuando comenzaba a pensar que no le contestaría y alejando un poco su celular de su oreja, escucha la angelical voz de la persona ansiada y que la volvía loca.
- ¿Chikane-chan?... ¿Chikane-chan? ¿Estás ahí? ¿Bueno? ¿Estás bien?
- Ha si Himeko aquí estoy, solo que me sorprendí un poco.
- Pero si tú marcaste…
- SI... Lo se… solo que… Himeko, ¿quieres que pasen por ti esta tarde?
- ¿Disculpa?
- Hiregi me dijo que vendrías esta tarde, y me preguntaba como ayer me dijiste que tu amiga recogería el auto, pensé que quizá querías que alguien pasara por ti y te trajera a la oficina
- Chikane-chan… yo… no te molestes, no te preocupes por eso, podre llegar sola.
- Pero puede ser peligroso.
- No es nada, el estudio no queda realmente tan lejos de las oficinas
- Yo… no me gustaría que te pasara algo… acepta mi oferta Himeko.
- Chikane-chan…
- traerás algunas fotografías ¿cierto?
- Si… esa era mi intención
- Deja que mande a alguien por ti, así no tendrás que cargar con muchas cosas, por favor acepta – y ante el tono suplicante de la voz a través del teléfono Himeko no pudo resistir más y acepto dicha oferta. Y al darle los detalles de la hora y el lugar, se despidieron prometiéndose encontrar más tarde.
Chikane mira su teléfono como esperando que volviera a sonar como por arte de magia, siendo no ese el caso, abre la carpeta de mensajes recibidos y ve aquel que le llego por la noche ya estando a punto de dormir. "Pase un gran día, gracias Chikane-chan, espero verte pronto". Al ver el mensaje nuevamente sonríe, recuerda que de una forma un poco más inconsciente había respondido el mensaje para después dormir. En el caso de Himeko ella no lo había visto sino hasta el día siguiente, una vez enviado el mensaje a Chikane se había entrado a su cuarto de pinturas dejando su teléfono en otra habitación, y al día siguiente que logra ver el mensaje recibido su sonrisa se había prolongado por una gran parte del día, por lo menos hasta que Hiregi le había hablado y al decirle que Chikane había preguntado por ella, se preguntaba una y otra vez el por qué ella misma no le había hablado, tenía su número, y sabía que no era uno equivocado pues la noche anterior le había contestado su mensaje con un "Yo también lo deseo Himeko, gracias por el día de hoy", ese simple mensaje esa simple frase le provocaba más de un sentimiento, y de forma inconsciente enciende su teléfono para dirigirse a dicho mensaje y leerlo una vez más, un suspiro después y resignada a que tiene que seguir trabajando y estar lista para cuando la fueran a buscar, deja su teléfono y se rasca un poco la cabeza observando el lugar "Mako-chan tiene razón, este lugar es un verdadero caos".
El tiempo le había pasado como agua, cuando se dio cuenta en pocos minutos llegaría uno de los choferes por ella, comienza a arreglarse un poco, y en eso un hombre alto entra al estudio.
- ¿Señorita Kurusugawa?
- Sí, soy yo, ¿en qué puedo ayudarle?
- Vengo de la compañía Himemiya, Miya-sama me pidió que viniera a buscarla
- Gracias, llegas justo a tiempo, solo dame un par de minutos, aún tengo que organizar unas fotos – Himeko va al cuarto obscuro y toma las fotografías ya listas, al salir de ahí llevaba varios portafolios cargando.
- Permítame ayudarle Kurusugawa-san
- Muchas gracias – El chofer lleva las cosas al auto las acomoda en el portaequipaje y asegurándose que a la rubia no le faltara algo más, espera a que cierre el estudio para encaminarse a la compañía Himemiya.
- Hemos llegado - Estando a punto de subir al ascensor una voz los interrumpe
- ¡Kurusugawa-san espera!
- Hiregi-san, ¿también acabas de llegar?
- No, baje para poder encontrarte en la entrada pero parece ser que te me adelantaste. Recuerda que tenemos una plática pendiente
- No lo olvido, tú también tienes cosas que aclararme.
- Si, si lo sé, no me dejaras en paz con eso, ¿cierto? – Y dirigiéndose al chofer le indica que debe de llevar las cosas de Kurusugawa-san a la oficina de Miya-sama
- Señorita, uno de los choferes trae algo para usted
- ¿Para mí?, que pase
- Himemiya-sama, buenas tardes
- Homura-san, ¿hubo algún problema? ¿Dónde está Himeko?
- El ascensor estaba un poco lleno, a la entrada del edificio nos encontramos con Hiregi-san y me pidió que me adelantara y trajera las cosas de la señorita Kurusugawa aquí a su oficina, ellos no deben de tardar en llegar
- Hiregi…. Bien gracias, por ahora creo que no necesitamos nada, puedes volver a tus actividades – Chikane le había pedido a su chofer más confiable que pasara por Himeko, Homura llevaba ya muchos años trabajando para la familia Himemiya, al escuchar de su chofer que Himeko venía con Hiregi, un destello de un sentimiento no reconocido para ella empezaba a despertar. Y sabía que no era la primera vez que lo sentía, ¿podían ser acaso celos?, "no, eso no es posible, yo no tengo… celos…" voces conocidas interrumpen sus pensamientos.
- Kurusugawa-san vamos tienes que decir que si…
- Eso aún no lo he decidido – Una divertida Himeko caminaba delante de Hiregi mientras el parecía estar suplicándole por algo.
- Te aseguro que no te vas a arrepentir
- Eso no lo puedes asegurar… además… ¿que gano yo con aceptar?
- Haaa pero muchas cosas, tengo grandes planes para eso, y te aseguro que después vas a quererme más por lo que planeo.
- Sigues sin convencerme de todo… dame una muy buena razón por la que debería aceptar…
- Bueno… yo….
- Tienes hasta el final del día para darme esa razón, si no la encuentras no vuelvas a insistir, ¿de acuerdo?
- Pero Kurusugawa-san, solo estoy pidiendo un número y una cita, ¿acaso es mucho pedir?
- Para mí sí. Así que ¿estás de acuerdo o no?
- Esta bien, tengo muchas razones que darte y puedo iniciar ahora… - antes de continuar con su discurso logra percibir nuevamente el aura maligna de Chikane, en esta ocasión no había hecho nada y sentía su vida en un próximo peligro, "Es mi imaginación o son celos lo que veo en la cara de Chikane… ohhh no puede ser… si ha escuchado lo que hemos estado hablando Kurusugawa-san y ya estaré en problemas y eso puede que no ayude mucho, vamos piensa piensa…"
- Ah Chikane-chan que bueno verte – las chicas se ven y tras una gran sonrisa de Himeko el aura maligna de Chikane desaparece sin dejar rastro
- Eso ha sido increíble
- ¿Qué ha sido increíble Hiregi-san?
- Oh, nada, nada en verdad Kurusugawa-san yo tengo que volver a unos asuntos te veré mas tarde y te convenceré de que me des un si – y antes de que fuera aniquilado ahí mismo por la mirada de Chikane literalmente Hiregi huye del lugar, esperando que cuando regrese el ambiente sea más seguro para su supervivencia.
Chikane al escuchar las voces, en su mente solo estaban las palabras "cita" y "Aceptar", "Hiregi le pidió salir a Himeko, mis sospechas son ciertas él está interesado en ella, sino porque iría a buscarla hasta la puerta de entrada?" sus pensamientos iban a mil por hora, su sangre comenzaba a hervir al ver la familiaridad con la que Hiregi trataba a Himeko, pero sobre todo sentía una pesadez en su corazón como no creía haberla sentido antes, si su mejor amigo sentía algo por Himeko, ella estaba dispuesta a no entrometerse en su camino, su amigo merecía ser feliz, y s Himeko podía hacerlo los apoyaría aunque eso le estuviera partiendo el corazón. Tenía que poner fin a sus sentimientos, tenía que poner nuevamente la berrera antes de que fuera demasiado tarde.
Himeko podía sentir el cambio de humor de Chikane, no sabía que pasaba exactamente, pero si sabía que el ambiente en la oficina era un poco tenso, con respecto a Hiregi ya había decidido presentarle a Mako-chan, pero ella estaba fuera de la ciudad y como no había podido hablar con ella, en lo que lo hacía había decidido molestar un poco l chico, esperaba que él le dijera lo que ella quería saber antes presentarlos, aun si eso no sucedía tenía el presentimiento que decidía bien en presentarlos.
- Himeko… tus cosas están aquí, se me dijo que había algo que querías mostrarme
- Si Chikane-chan, quería mostrarte algunas fotos que había tomado los últimos días – en lo que buscaba en el portafolio, las fotos que había llevado las había impreso en diferentes tamaños, buscando en las del tamaño de un cartel de casi un metro por metro ½ sentía como poco a poco el ambiente era más ligero, mientras que para la ojiazul no sabía cómo el simple hecho el escuchar su nombre de los labios de Himeko lograba su tranquilidad y que por momentos olvidara todo lo que había pensado momentos antes. Observa como Himeko sacaba una de los posters y junto a esta una foto de unos 30 por 30 centímetros.
- Mande imprimir este poster, con una de las fotografías que tome, y aquí está la misma foto impresa por mí – era la misma imagen solo que en diferentes tamaños, la calidad de la imagen pequeña era mejor en cuestión de que estaba impreso de forma tradicional ,dándole los efectos que solo este proceso puede hacer, mientras que el poster le permitía ver la imagen de forma más amplia notando que se habían capturado bien los detalles, la fotografía consistía en la pista de atletismos, Himeko había logrado captar el momento justo donde indicaban la salida de los corredores, y se veían a 5 corredoras iniciando la carrera. Entre esas corredoras estaba Mako-chan.
- Himeko… es increíble has capturado la esencia del lugar de las corredoras… podemos ir usando esta foto para las campañas
- ¿En verdad te gusta Chikane-chan?
- ¡Por supuesto!, ¿tienes más?
- ¡Claro! - entre las fotos pequeñas Himeko le muestra as diferentes fotos que había logrado tomar el día anterior, chicos ensayando, otras tocando algún instrumento, estaban fotos del equipo de clavadistas una tomada justo cuando el atleta brinca y está a pocos centímetros de tocar el agua.
- ¡Son increíbles, las usaremos todas!- En ese instante Hablo al departamento de publicidad al llegar les mostro las fotografías y encantados se pusieron a trabajar, una vez más solas en la oficina Chikane recuerda algo – Himeko… si no mal recuerdo… hay una del área de equitación.
- Bueno… veras… - Himeko bien sabía a qué foto se refería, fue la primera foto que había tomado ese día, el comienzo de ese día tan agradable. – Esa foto….
- ¿La traes contigo? – una curiosa Chikane señalaba el portafolio de la rubia.
- Bueno… esa foto se ha quedado en el estudio
- ¿Por qué? ¿no ha salido bien?
- No es eso, solo que intente probar distintos efectos y cuando venía hacia aquí no estaban listas aun, quizá para esta noche, por lo que puedo traerla mañana – Un gran sonrojo coloreaban las mejillas de Himeko, la foto en mención era una de sus favoritas y le había gustado tanto que decidió hacer algunas pruebas de color
- Todo bien Himeko?
- Si… todo bien… solo recordé algo…. – Los malos pensamientos de Chikane recordaron la escena del elevador y sin pensar le dice:
- Deberías aceptar
- No… entiendo….
- A Hiregi, el es un buen chico, estoy segura que podría hacer feliz a cualquiera, es de buen corazón, es amable y estoy segura que no podrías arrepentirte – Himeko se preguntaba si Hiregi le habrá contado algo, suponiendo y considerando que eran buenos amigos pensaba que asi era.
- Bueno… si la verdad yo ya lo había decidido desde aquella vez en el centro deportivo que el me pregunto, ya había decidido en decirle que si, solo que por otras cuestiones decidí esperar un poco – no creyó conveniente mencionar que solo hacia sufrir un poco a Hiregi
- Yo… entiendo – Chikane podía escuchar como su corazón se quebraba un poco.
- Tengo que hablar con Mako-chan antes, quiero asegurarme que esta de acuerdo.
- Si, por supuesto el consejo de amigos puede servir de mucho – la voz de Chikane estaba algo apagada…
- Chikane-chan… ¿sucede algo?
- No, nada, todo esta bien – De pronto la fría Chikane había aparecido – Yo solo… tengo mucho trabajo…
- Entiendo… entonces debería retirarme ya…
- Ah Himeko… yo…. Lo siento… - Deja su actitud fría, no podía ante esta chica ella no podía comportarse así, algo se lo impedía, le dolía mas comportarse así que aceptar la derrota.
- No te preocupes, yo también tengo trabajo – su ánimo había decaído – nos veremos después supongo.
- Si… después… cuídate Chikane-chan – y sin decir una palabra más, sale de esa oficina, escuchando a lo lejos su nombre pronunciado por Chikane, esperaba en el fondo que saliera de esa oficina y fuera tras ella, mas no lo hizo, no lo entendía, siempre había sido comprensiva con la gente, y muy paciente, y a pesar de que Chikane no había dicho nada, sentía emocionalmente el rechazo proveniente de ella. – Creo que sería bueno regresar a casa.
Con las ideas por sin ningún lugar sale del edificio, el clima ya estaba fresco, quizá eso le ayudara a que su mente pudiera despejarse más. Por otra parte, Chikane en su oficina se sentía como la peor persona del mundo, sabía que en algo se equivocaba, quizá había adelantado las cosas, pero la misma Himeko le había dicho que ya había decidido decirle que si a Hiregi, como negar las cosas ante tal afirmación?, se dejó caer pesadamente en el sofá de su oficina, le pidió a su secretaria que no la molestaran, y mirando al techo, tratando de no pensar en nada y a la vez en todo, trataba de descifrar en que parte se había equivocado. Así habían pasado ya buen rato cuando decidió que estando ahí no podía hacer nada más. Toma sus cosas, mira de reojo una de las fotos que había dejado Himeko, niega con la cabeza para sí, toma sus llaves y sale de esa oficina que en ese momento sentía como el lugar menos deseable para estar, decidiendo tomar camino a su propia casa. Después de evitar a cuanta persona se le tomara en el edificio logra llegar a su auto y en el trayecto manejaba de forma automática, no supo cómo peor cuando se dio cuenta estaba en su propia sala, sentada frente al piano, sus dedos tocan suavemente las teclas de dicho instrumentos y una melodía suave y triste comienza a sonar, una melodía proveniente del corazón confundido de su interprete, corazón que solo deseaba poder tocar hasta que sus sentimientos se vaciaran.
