Entre disgustos y copas
-De verdad estuvo bueno- dijo Blaise limpiándose con una servilleta de seda los bordes de los labios con extrema elegancia.
Ginny asintió embelesada por la sensualidad de los movimientos del moreno.
¡Maldición Ginevra, no le veas así! Sigue siendo una víbora MUY venenosa… Además tienes novio, ¿recuerdas? Dean Thomas, por si lo olvidas… Estúpido ese, sólo quiere dibujarme desnuda para hacer Merlín sabrá qué cosas…
-¡WEASLEY!- gritó el moreno enfado sacando a la pelirroja de sus pensamientos.
-¡¿Qué quieres?!
-¡Te estoy hablando desde hace rato y lo único que haces es quedarme viendo como si fueras estúpida!
-¡Estaba pensando, imbécil!
-¿En mí?... Sé que soy sexy pero no mereces mi belleza.
-¡Estaba pensando en lo GRAN idiota que eres!- exclamó molesta -¿Qué demonios quieres ahora?
-Tus tangas- respondió con la mayor tranquilidad del mundo haciendo que la pelirroja se tensara.
-¡¿QUÉ?!
-Me preguntaste que era lo que quería y te dije que quería tus tangas…
¿Para qué mierda querrá mis tangas?... ¡¿Cómo sabe que uso tangas?!- pensó escandalizándose.
-¡NO SOY ESTUPIDA CLARO QUE TE ENTENDÍ!
-Entonces por qué preguntas si ya lo sabes- respondió dirigiéndose al su baúl.
-¡¿Para qué demonios quieres mis tangas?!
-Necesito algo que me asegure que mañana me cocinarás… Ya que si no lo haces, no tendré molestias en exhibirlas con todos.
-Piensa en otra cosa, Zabini. No te daré mis tangas…
-¿O sea que las usas?- preguntó con una sonrisa ladeada parando de buscar en su baúl.
-¡No te interesa lo que use como ropa interior!- dijo tratando de ocultar su sonrojo.
¡Maldito, maldito, MALDITO!
-¿Ah no? Pero supongo que Thomas si le interesa…
-¡Nadie las ha visto, y nadie las verá!
- Yo no pensaría lo mismo ahora que piensa dibujarte desnuda, supongo que tendrá que verlas y…
-¡¿Cómo sabes que me quiere dibujar…?!- interrumpió Ginny mientras sus mejillas competían con el color de su cabello.
-¿Desnuda?- finalizó con sorna-Eso lo sabe todo mundo, Weasley. Thomas se la pasa hablando de eso en todos los pasillos, pero no creía que fuera verdad hasta que me lo confirmaste- explicó abriendo un paquete que había estaba en lo más profundo de su baúl -¿Lo harás?- preguntó con burla mirándola fijamente.
-¡CLARO QUE NO!- gritó colérica.
-Gané la apuesta- dijo soltando una fuerte carcajada haciendo que a la pelirroja le salieran chispas de los ojos.
-¡¿APOSTARON?!
-Sí, y lo mejor de todo es que le quitaré 150 galeones a Draco…
-Claro… Draco- escupió cada una de las palabras con odio.
-¿Gustas?- preguntó señalando la botella de Whiskey de fuego.
-¡No pienso tomar contigo!
-Lo tomaré como un sí- respondió con burla mientras servía en las finas copas de cristal.
-Imbécil- masculló.
-No seas tan mojigata, Weasley… Diviértete. Además tenemos tiempo de sobra.
-¿Tiempo de sobra? No me quedaré más tiempo en esta asquerosa habitación… Yo me largo.
-No te irás hasta que te tomes por lo menos dos copas conmigo y me entregues tus tangas.
-Ya te dije que no te las iba a dar, piensa en otra cosa.
-No me interesa nada más, así que me las darás o si no tendrás que pasar la noche aquí- dijo con una sonrisa victoriosa mientras que Ginny bufaba.
-¿Si te las doy, me puedo ir?
-Evidentemente.
-¡Bien!- exclamó rendida.
¡Maldito Zabini! ¡Por qué mierda no se atora!
-¿Qué haces?- preguntó el moreno al ver que la pelirroja se dirigía al baño.
-¿No querías mis tangas? Pues es lo que voy a hacer.
-Sí, las quiero… Pero, te las quitas aquí mismo enfrente de mí.
-¡Eres un cerdo!
-¿Lo quieres con hielo?- preguntó ignorando el "insulto".
¡¿Cómo voy a saber si lo quiero con hielo, si nunca he tomado esa cochinada?!... Aunque no debe enterarse que no lo he hecho, vamos Ginevra responde rápido…
-Sí- respondió con convicción haciendo que el moreno sonriera.
¡¿Por qué siempre tiene que hacer esa estúpida sonrisa?!
-Estoy esperando que te quites rápido las tangas y vengas a tomar, Weasley.
¡Maldito por qué tiene que afanarme!
Después de haber maldecido al moreno unas veinte veces más, Ginny se sentó en la primera cama que vio y se quitó las tangas lo más rápido que le fuera posible, sin que el moreno viera algo que no fuera debido. Al tenerlas ya en las manos, cerró los ojos con fuerza y dio un largo suspiro antes de entregárselas sin ninguna pizca de convicción; el moreno las tomó, aunque Ginny no se había molestado en soltarlas haciendo que la jalaran en direcciones opuestas.
-Suéltalas de una jodida vez, Weasley. Sólo son unas tangas- dijo el moreno antes de jalar con fuerza y quedarse con las cortas tangas negras de Ginny -Fue una buena elección haberlas comprado negras y que te las hayas puesto hoy, Weasley… Al parecer tienes buen gusto.
-¡Maldito asqueroso! ¡Guárdalas inmediatamente!
-No me da la gana, es más, las voy a poner justo aquí- dijo mientras las colgaba en el cuadro que tenían en frente.
Mientras tanto en la torre de Gryffindor…
-Herms, ¿qué tal te fue en el castigo?- preguntó Ron al ver a la castaña tirarse al sofá.
¿Tenía tanta necesidad en preguntar?
-Como siempre Snape de mal genio- respondió sin saber que más decir -¿Dónde está Ginny?- preguntó recordando el percance con Malfoy haciendo que se sonrojara violentamente. Definitivamente la iba a asesinar.
-No sé, no la he visto desde las clases- respondió el pelirrojo con tono aburrido.
-¿Y Harry?
-El profesor Dumbledore lo mandó a llamar.
-¿Te dijo para qué?
-No, aún espero a que vuelva… Aunque creo que me iré a las cocinas, tengo hambre… La cena estuvo muy floja.
-Te acompaño, yo no he cenado- respondió la castaña antes de salir por el retrato junto con su amigo.
-¡Por Merlín! ¿Qué hacen ustedes dos aquí?- exclamó el profesor Slughorn al ver a los chicos entrar a las cocinas.
-Vinimos a hacer lo mismo que hace usted- respondió Ron con burla al ver al maestro devorar una cantidad de aperitivos y postres.
-¡Ron!- regaño la castaña pegándose en palmada en su nuca.
-No se preocupe señorita Granger, es mejor comer acompañado que solo- respondió Horace con una risilla.
-Espero que no sea mucha molestia, profesor.
-Claro que no señorita Granger… Y ya que vino junto al señor Wallaby, le entrego la invitación a la primera reunión del club, he visto que es una estudiante con muchas habilidades.
-Es Weasley, señor- corrigió Ron con una mueca.
-Como sea muchacho, como sea.
-Muchas gracias profesor- dijo Hermione tomando el sobre.
-No es nada señorita Granger… Es usted la mejor hechicera de su edad, y eso ya es algo para pertenecer a mi pequeño club- respondió con una sonrisa -Ah, y le pido el favor que le entregue esta misma al señor Potter y a la señorita Weasley.
-No se preocupe, en cuanto los vea se las entregaré.
-Sé que así será, señorita… Bueno, fue un placer haber hablado con ustedes pero me retiraré. Pasen buena noche, y la espero mañana a las 6 en la reunión.
-Hasta luego, profesor- respondieron Ron y Hermione a la vez, aunque el primero con tono de aburrido.
Una vez disfrutado de la comida hecha por los elfos, los chicos se dirigieron de vuelta a su Torre esperando que el azabache y pelirroja se encontraran ahí, pero en el camino se encontraron con las dos peores serpientes que se podían topar a esa hora.
-¿Qué demonios hacen ustedes aquí? Lárguense no los queremos en este pasillo- escupió Pansy con desdén.
-El castillo no te pertenece, Parkinson- respondió Ron molesto.
¿Y quién se cree está para venir a dar órdenes?
-¡No he pedido tú opinión asquerosa comadreja!
-Tú misma, estúpida… ¡¿Para qué preguntas si no quieres que te respondan?!
-¡Cállate!- exclamó enfadada.
¡Maldición! ¿Por qué me lo tenía que encontrar de nuevo? ¿Qué no bastaba con las sufribles horas de castigo?- pensó la castaña al ver el rostro pálido del chico que le sonreía socarronamente. ¡Estúpida lagartija! ¡Maldito imbécil!
-Ron, déjala… Vámonos- dijo Hermione jalando el brazo del pelirrojo que evitaba ser arrastrado.
-¡No me iré Hermione! ¡No le voy a dar la maldita satisfacción!
-Bien, adiós- respondió la castaña, pues no tenía ni pizca de gana verla la cara burlona del lagartijo de Malfoy.
Draco al ver a la castaña retirarse, decidió seguirla para poder fastidiarla y hacerla enojar sacando provecho del suceso de unas horas atrás, después de todo Granger había tratado de ver el trasero del rubio.
-¿Y quién te creíste tú para desobedecerme?- preguntó Pansy con furia. Como odiaba que alguien no siguiera sus órdenes.
-¿Y quién te crees tú para darme ordenes? - continuó el pelirrojo enfadado.
Mientras en la habitación de chicos de Slytherin…
-Vamos pelirroja, una más- repetía Blaise entre risas tratando de animar a la chica para comenzar la quinta botella de Whiskey.
-No… Creo… Que sea correcto, Zabini- respondió entrecortadamente, pues el alcohol le había dado un gran efecto.
-¿Y dicen ser valientes?- preguntó sin dejar de reír.
-Bien, dame más…
-¡Esa es la actitud pelirroja!- gritó con alegría sirviendo la copa hasta el tope.
-¿Qué demonios pasa aquí?- preguntó Theo escandalizado al ver a los chicos en tan mal estado, pues Blaise no paraba de reír y Ginny parecía que ya iba a vomitar.
-Lárgate Nott… No arruines… La diversión…
-¡Maldición Zabini! ¡La emborrachaste!
-Nou… Ella lo hizo porque… Quiso- respondió entre hipidos y sin dejar de reír.
-¡¿Estas son unas tangas?!- preguntó escandalizado haciendo que la pelirroja y moreno soltaran una fuerte carcajada.
-Sip… Son mías… ¿Te gustan?... Te las regalo… De pronto te quedan mejor que… A mí- respondió la pelirroja carcajeándose.
-¡Por Salazar!
-Si no te juntas a la fiesta… Largo- dijo Zabini con enfado.
-Pásenla bien- respondió antes de retirarse.
-Bien pelirroja, nos queda una botella y media… ¿Qué tal un juego?
-¿Cuál sería?
-Por cada trago una pregunta… Y si la respuesta… No nos deja satisfechos… Una prenda menos…
-Bien- respondió antes tomarse de un bocado todo el contenido de su copa y así comenzar la diversión.
