ADVERTENCIA: El siguiente capítulo contiene escenas de sexo explícitas. Debido a la restricción, si eres menor a 18 años, te recomiendo que no leas.
No me hago responsable de sensibilidades heridas.
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Propuesta indecente.
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Katniss podía sentir como la sangre le hervía en las venas cuando vio los cálidos y suaves labios de Peeta impactar contra los de Delly.
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No atinó a hacer otra cosa más que meterse el puño en la boca para evitar algún sonido. No quería que ninguno de ellos se diese cuenta de que los había descubierto, aunque a esas alturas ¿En realidad que importaba? Era más que obvio que todo el distrito ya lo sabía, no era algo que pudiese ocultarse cuando la gente es tan unida.
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Las lágrimas (no pudo definir si eran de rabia o de tristeza) brotaban impasibles de sus ojos. ¿Qué no se suponía que Peeta la amaba? Tan solo se había ausentado un par de semanas para ir a ver a su madre y asegurarse de que ella estaba bien, a pesar de haber perdido a Prim. Y al llegar lo primero que encontraba era esa escena maldita.
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Prefirió no pronunciar una sola palabra y evitar que notaran su presencia, pues no podía permitirse perder así a Peeta; algo debía hacer para poder recuperarlo porque esa relación simplemente no debía existir, era totalmente irreal. Se fue a encerrar a su nuevo hogar, tirándose en su cama y gritando de dolor. Tenía que dejar salir todo de su sistema, pues había de pensar con la mente fría. Incluso había contemplado la idea de ir al bosque para relajarse, pero para poder llegar al bosque tenía que pasar obligatoriamente frente a la nueva panadería de Peeta y Delly, y esa no era una opción en ese momento.
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Los días pasaban de forma lenta y tortuosa para Katniss. Moría al pensar que Peeta pudo dejar de amarla tan simple, de la noche a la mañana. Era prácticamente imposible, según Katniss. ¿No había Peeta sacrificado muchas cosas por ella? ¿Por qué todo eso se había ido en cuestión de segundos? Y ahora Peeta prácticamente vivía por Delly, por sus besos, sus caricias y su cariño. Y Katniss no podía soportarlo, le costaba respirar el solo recuerdo de ver a Peeta posando sus labios tan delicadamente en los labios de Delly. Le quemaba el cerebro recrear la escena una y otra vez, imaginando incluso que habían llegado más allá después de ese beso. No sería extraño, ¿No? A final de cuentas, era algo que hacían todas las parejas.
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Pasaron al menos un par de meses antes de que Katniss "aceptará" el hecho de que Peeta estaba con Delly. "Al menos, por ahora" pensaba. Hizo un poco de investigación principalmente con Madge, quién aún a pesar de todo le costaba hacer amistades, pues mucha gente mantenía los rencores del pasado y no querían estar con ella porque la gente consideraba que ella nunca había entendido el alcance de la brutalidad del sufrimiento de los habitantes. Así que Madge estaba más cerca de Katniss que nunca, aunque igualmente trataba de estar cerca de Peeta, pues a ella también le habían permitido hablar con él durante su recuperación del highjack.
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Fue entonces que Katniss se enteró que Peeta y Delly tenían una relación cercana desde que lo habían rescatado del Capitolio, pues igualmente desde niños habían sido amigos y mientras se recuperaba debido al highjacking, Peeta tenía mejores recuerdos con Delly que con Katniss por obvias razones. Así que Peeta fue sintiendo un cariño especial por ella poco a poco, hasta que en algún momento fue él quien decidió a dar el primer paso y pedirle a Delly que fuese su novia. Y la relación fue progresando poco a poco; mientras Katniss se recuperaba, ellos ya estaban comenzando la construcción de la nueva panadería. Y finalmente cuando ella había decidido ir a hablar con Peeta (después de su viaje), él y Delly estaban festejando que habían decidido vivir juntos.
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Las noticias no le habían caído nada bien a Katniss, quien por poco pierde los estribos y deja caer la careta que siempre llevaba desde que había descubierto a Peeta y Delly juntos. Tenía que fingir que todo estaba bien para que nadie sospechara que en realidad ella deseaba separarlos a como diera lugar. Así que disimulo con maestría frente a Madge que las noticias en realidad no le afectaban de mala forma, sino que le daba gusto por el chico y que se merecía esa felicidad.
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Fue entonces que había decidido tomar una estrategia: Saldría con Gale e irían a los lugares anteriormente representativos para Peeta y Katniss, y en otros casos, irían "casualmente" a los mismos lugares que frecuentaban Peeta y Delly, de forma que así se encontrarán y encender la chispa de celos en Peeta.
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Ella misma solía pensar que esos no eran pensamientos típicos de una persona como ella, que no era algo bueno ni correcto. Pero de nuevo venían los pensamientos de Peeta viviendo enteramente con Delly, teniendo hijos con ella, envejeciendo con ella, y sabía que no debía dejar derrotarse.
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Provechosamente (para ella) Gale había optado por vivir definitivamente en el distrito 12 (pues ella lo había perdonado de cualquier culpa que pudiera sentir por los infortunados eventos que llevaron a la muerte de Prim, aunque fuera solo por su plan, pues aún tenía resentimientos contra él) y había aceptado gustoso a ser "novio" de la chica que siempre había amado. Katniss le prometía noches llenas de pasión y fervor, las cuales nunca llegaban; obviamente ella no iba a entregar su cuerpo a cualquiera que no fuese Peeta. El chico era persistente, creía que iba a llegar el momento en que el Sinsajo le iba a entregar todo, por ello él accedía a todas las cosas que la chica pedía. Al final la había amado durante toda su vida desde que la conoció, y los demás calores que había buscado en otras chicas para olvidarla ya eran cosa del pasado.
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Ya habían tenido bastantes citas encontrándose con Peeta y Delly, en las cuales Peeta mostraba un rostro de extrañeza cuando eran Katniss y su "novio" aparecían de improviso. Ciertamente le daba cierto malestar verlos juntos, especialmente cuando asistían a bares y ellos se ponían a bailar y él chico recorría la espalda y, muchas veces, el bonito trasero de Katniss. Era raro para el rubio, porque recordaba que él y Katniss no llevaban ya una relación ni siquiera de amigos, pero le daba cierto coraje ver que ella entregaba sus caricias en público a alguien más, al chico salvaje de la Veta.
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Las semanas fueron pasando y la situación era la misma. Katniss continuaba frecuentando los lugares favoritos de la pareja, y Peeta continuaba sintiéndose incómodo con ello, por lo que había tomado una decisión un tanto drástica y se había decidido a pedirle matrimonio a Delly, quien gustosa y llorosa acepto la propuesta. Esperaba que así el vacío que sentía al ver a Katniss y Gale juntos desapareciera.
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La buena nueva se esparció como pólvora por el distrito 12, así que Katniss no demoró ni un segundo en enterarse de dicho evento.
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En cuanto lo supo, se fue corriendo con desesperación al bosque, ya sin importarle nada; si la veían o no, si alguien se preocupaba por ella o no ya que más daba. Lloró, gritó, bramó, asustando a los animales que aún deambulaban libremente cerca de ella. Casualmente Gale la había visto y seguido. Una vez que dio con ella, la abrazo y pregunto delicadamente que era lo que le pasaba.
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Al no recibir respuesta alguna, comenzó a besar apasionadamente a la llorosa Katniss, la cual se dejó llevar por el calor del momento. Se abrazó al chico con desesperación, buscando sentir las mismas emociones que cuando besaba al panadero; estas jamás llegaron. Por el contrario, lo único que paso fue que las memorias de los castos besos que se dio con Peeta nublaron su mente, lo cual le dio la fuerza necesaria para apartarse del chico y salir corriendo nuevamente. Gale simplemente se quedó ahí, tirando en el suelo con una nueva erección como siempre pasaba desde que estaba en el "noviazgo" con la chica.
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Katniss solamente corría sin pensar, pero no se daba cuenta de que sus pies la llevaban directamente a la panadería, la cual curiosamente se encontraba abierta, aunque vacía. Entró con decisión, con el llanto plasmado en su rostro. Al escuchar la campana de la entrada, Peeta salió a decir que la panadería ya estaba cerrando, golpeándose mentalmente al no quitar el letrero de "abierto" pues solamente iba a revisar unos detalles del calendario para planificar su luna de miel con Delly, pero se detuvo en seco al ver a la persona que estaba frente a él.
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—Katniss… ¿Qué haces aquí? ¿Estás bien? — señalo el rubio, mientras tomaba una servilleta para limpiar las lágrimas de la chica, la cual aparto su mano con cierta rudeza, dejándolo desconcertado.
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— ¿Por qué Peeta? ¿Por qué haces esto? ¡Tú me amabas! ¿Por qué quieres destruirnos? — La chica lloraba desesperadamente, gritando incluso.
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—Katniss yo… Tú me hiciste mucho daño, lo recuerdo vagamente, pero está ahí. Tú me dañaste, provocaste la guerra y por eso todo acabó así — Peeta trataba de explicarse, luchando contra su instinto de abrazar y confortar a la llorosa Katniss. Solamente ella lograba despertar esas sensaciones en él, ni siquiera Delly lo llevaba a esos límites.
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—¡Es mentira, Peeta! Esas son mentiras que te insertaron en tus memorias cuando Snow te arranco de mi lado, no puedes creer nada de eso, por favor — Las lágrimas habían parado, para dar paso a la rabia que Katniss aún guardaba por Snow.
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—Independientemente de eso, tú me hiciste daño. Y Delly me cuida y me quiere. Ella es buena para mí. Además, ¿No estás tú con… Gale? ¿Para qué vienes a decirme estas cosas si tú eres… Novia de Gale? — Decir esas palabras le habían costado mucho a Peeta, pues aún a pesar de estar a pocos meses de contraer matrimonio con Delly, le invadía la rabia el recordar todas las veces que Gale había tenido la fortuna de recorrer el cuerpo de la castaña con sus despreciables manos.
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—Nada de eso importa. Se suponía que nos amábamos, que estaríamos juntos. ¡Yo te amo! ¿Por qué tan de pronto te quieres unir a Delly, sí sé bien que te mata por dentro verme con Gale? ¡¿De qué te sirve, Peeta?! Si siempre vas a estar pensando en mí — Poco a poco, argumento tras argumento se acercaban el uno al otro.
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—¡Porque ella no es mala! Y todos dicen que es perfecta para mí — Incluso en sus propios labios, Peeta pensaba que era la excusa más pobre que podía dar. En ese momento pudo sentir el calor que irradiaba la chica.
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—¿Ah, sí? ¿Y ella te va a dar esto? — Fue entonces que ella estampo con fiereza sus labios en los carnosos labios de Peeta, tomándolo del cuello y rodeándolo con sus brazos.
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Al principio él no podía creerlo, era como un viejo sueño hecho realidad nuevamente. Y aunque las circunstancias fueran poco apropiadas, sentía que su cuerpo reaccionaba involuntariamente y crecía la urgencia de sentir a la chica aún más cerca, por lo que la abrazó y correspondió al beso apasionadamente. Katniss apenas podía pensar, lo único que deseaba era estar con Peeta, saborearlo y amarlo sin que nada ni nadie más importase. Comenzaron una danza errática, moviéndose por la panadería y chocando con los aparadores, cosa que les daba la excusa perfecta para frotarse más cerca el uno del otro, reconociendo sus cuerpos y sintiéndose mutuamente.
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Katniss movía sus manos de arriba a abajo por la espalda ancha del chico, mientras él delineaba la forma de sus curvas, tal como veía a Gale hacer cuando los veía bailar en los bares. Los celos nublaron su mente, deseaba que todos supieran que Katniss Everdeen era suya solamente, por lo que desvió su boca del hambriento beso y lamió y mordió con pasión el níveo cuello de la chica, a lo cual fue recompensado con un alto gemido.
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Entre besos, roces y caricias, fueron adentrándose a la parte trasera de la panadería, que contaba con un pequeño cuarto para las ocasiones en las que Peeta debía trabajar en pedidos especiales y no llegaba al hogar que compartía con Delly. Ni bien cerraron la puerta, escondiéndose tras ella y la oscuridad (ni siquiera se habían enterado el momento en que habían logrado apagar las luces entre su sensual danza), la poco iluminada figura de Gale apareció justamente frente a la panadería. Había estado buscando a Katniss desde que había logrado aliviarse de la erección que la chica le había dejado. Ya había ido a su casa, con Delly y ahora a la panadería, y la chica aun no aparecía.
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Como la panadería se mostraba desolada, decidió seguir caminando rumbo a la casa de Madge. No era como que le agradara la idea, pero era una de las pocas opciones donde la chica podría encontrarse.
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Gale no podía ni siquiera imaginar que Katniss y Peeta se encontraban juntos en ese momento, despojándose de sus ropas con desesperación latente. Si bien ambos eran vírgenes, ese detalle no los detenía para morder sus labios y saborearlos, mientras las manos de ambos grababan el recuerdo del otro. El deseo era tan grande que Peeta prácticamente arrojo a Katniss contra la pared, metiendo su mano en el lugar más privado de la chica por debajo de sus delicadas pantaletas. Ella gemía a veces al aire, y a veces en los labios de Peeta que no dejaban de besarla. Movía sus caderas al compás de la mano del rubio, buscando recibir un poco más del calor que llevaba sintiendo desde que comenzó a besar a Peeta.
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Ambos estaban medianamente desnudos. La playera de Katniss había volado dentro de la habitación, mientras que su falda se encontraba un poco más arriba de lo normal al ser acariciada por Peeta, mientras que este también se había desprendido de su playera y sus pantalones habían caído hasta sus tobillos. La erección se apretaba fuertemente contra sus calzoncillos, mientras sentía la humedad de Katniss mojando sus dedos. Katniss gemía en sus labios, con un sonrojo que se extendía por toda su cara. Sabían que lo que estaban haciendo era incorrecto, no estaba bien, era indecente. Pero el deseo era poderoso, no podían aguantar más. Con timidez, pero a la vez curiosidad, Katniss acaricio suavemente la erección del chico, quien gimió sonoramente. Ella lo tomo como una buena señal, así que continúo moviendo su mano de arriba hacia abajo, a la vez que los dedos del chico la invadían con mayor rapidez. Callaban sus gemidos entre besos y promesas de amor, delicadas y suaves, mientras sus cuerpos pedían más.
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Entonces Peeta no pudo más y saco sus dedos del cuerpo de la chica. Katniss gimió suavemente, mientras veía como Peeta bajaba sus calzoncillos desesperadamente. Quiso bajar sus pantaletas, pero Peeta simplemente las tomó de un borde y las rasgo, dejando su intimidad parcialmente descubierta; era suficiente para llevar a cabo el acto que deseaban tan anticipadamente. Peeta beso a Katniss mientras la cargaba en sus brazos, recargando su espalda contra la pared, y dejando que Katniss rodeara su cintura con sus piernas. Entonces dirigió su dura erección contra la entrada de la chica, la cual dio autorización con su mirada, permitiéndole que siguiera adelante y culminara el deseado acto. Se introdujo lentamente, debido a la poco cómoda postura para un par de principiantes. Katniss gimió con una mezcla de placer y dolor, era la primera vez que experimentaba todas esas sensaciones y emociones, y no pudo más que sentirse dichosa por saberse desflorada por el amor de su vida. Quizá la situación no era indicada, pero había logrado convertir su sueño en realidad.
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Peeta entonces termino de introducir su virilidad en el cálido interior de Katniss, ambos gimiendo apenados y deseosos. No era como imaginaban su primera vez, pero sin duda era insuperable. El rubio comenzó un vaivén delicado, siempre preocupado por su chica. Ella gemía desesperadamente, rasguñando la espalda del chico. Las emociones los sobrepasaban a ambos, no les importaba el mundo exterior mientras ellos pudiesen estar unidos en uno mismo.
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Peeta quiso aumentar la velocidad del vaivén, pero ciertamente era cansado cargar con Katniss y aguantar el orgasmo; decidió salir lentamente de la chica y llevarla a la pequeña cama, ahí sería más cómodo. Katniss se dejaba hacer, sabía que podía confiar en el chico fuera como fuese. La cargo en sus brazos y, con cuidado de no tropezar con sus pantalones, la dejo caer suavemente en la cama. Termino de sacarse los pantalones para no caer, y fue entonces que pudo contemplar la semidesnudez de Katniss. El sostén se encontraba torcido, dejando salir uno de sus pechos. La falda continuaba a la altura de su estómago, y sus pantaletas estaban rotas, colgando apenas por uno de los resortes que se sostenía en una de sus piernas. La despojó de su restante ropa, dejándola totalmente desnuda; por inercia, Katniss se cubrió con vergüenza. Él sonrió y se acercó a ella, tomando delicadamente sus manos y besándola, rozando su virilidad en ella. Entonces ella volvió a gemir y movió sus caderas buscando que la penetrara nuevamente, a pesar del ardor interno que sentía en su vientre.
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Peeta volvió a emprender el vaivén, esta vez con mayor rapidez que antes al encontrarse en una posición más cómoda. Katniss entonces comenzó a gemir de forma un tanto más suelta, dejando de lado sus temores anteriores y el primer dolor que sintió con la penetración; ahora se dedicaba a gozar y llenarse de Peeta. Ambos ya se encontraban agitados, con los rostros sonrojados y con los sentimientos a flor de piel. Katniss grabó en su retina los gestos que hacia Peeta cuando se movía a cierta velocidad o cuando ella de pronto sentía contraerse y apretar el duro miembro del rubio, pensando que sería algo que no volvería a ver en su vida. El roce de sus cuerpos los termino por volver locos, explotaron en un orgasmo que los dejo con la vista nublada. Peeta podía sentir como el interior de Katniss lo apretaba un poco más, dejándose ir dentro de ella. Era una locura, una inevitable.
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Una vez calmados, Katniss se vistió lentamente. Decidió dejar lo que le quedaba de pantaletas a Peeta, como un recuerdo.
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—Entonces, ¿Crees que ella te dará todo esto? — Murmuro Katniss, aunque Peeta se negaba a contestar, mientras tomaba su ropa y se la ponía con marcada lentitud, como no queriendo que el tiempo pasara, pues sabía que era algo que no se volvería a repetir.
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Katniss continúo vistiéndose, arreglándose lo mejor que podía para pasar desapercibida, mientras pensaba en la excusa que le daría a Gale cuando lo viera, y explicara porque había desaparecido durante tanto tiempo. Cuando ya estuvo lista se alejó del rubio. Detuvo su mano en el pomo de la puerta y, mirando a Peeta, dijo:
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—Peeta… Tengo una propuesta que hacerte…—
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Peeta simplemente sonrió.
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Y aquí tenemos el segundo capítulo del fic.
Les dije que se venía fuerte xD Ahora toca ver como se irá desarrollando esta "relación".
Además, ¿Será que Peeta y Delly se van a casar después de esto?
¿Katniss seguirá con Gale? ¿Tienen hambre? Yo sí, y acabo de comer.
Bermone, nuevamente espero de todo corazón que te haya gustado este nuevo capítulo, lo he hecho con toda mi emoción y perversión xD
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¡Saludos a todos aquellos que se han tomado la molestia de leer y dejar un review!
Nos veremos mañana =)
