Secretos Ocultos

-Astoria cariño, la visita ha llegado- anunció Patrick Greengrass desde el otro lado de la puerta de su hija menor.

-Ya voy papi- dijo la pequeña de seis años con una sonrisa antes de salir corriendo de su habitación para llegar al encuentro de sus amigos -¡Clarie! ¡Theo!

-¡Toria!- exclamó una niña castaña de su misma edad, estrechándola en un gran abrazo.

-Te echábamos de menos- dijo el niño uniéndose al abrazo.

-Yo también a ustedes, es genial que hayan llegado- sonrió con dulzura.

-También han llegado Pansy y Blaise pero están con tú hermana- comentó la pequeña Clarisse Nott.

-Lo sé, pero ustedes son mis mejores amigos.

-Y lo seremos siempre- siguió Theo.

-Ojalá que cuando lleguemos a Hogwarts nos pongan a todos en la misma casa- sonrió la castaña de ojos miel.

-¿Cuál casa creen que elegirán para nosotros? ¿Seremos Slytherin como los aburridos de nuestros padres o romperemos la tradición y seremos Ravenclaw?

-Ravenclaw suena genial- señaló Theo sonriéndoles a su mejor amiga y a su hermana.

-¡Tengo una idea!- exclamó Clarisse con entusiasmo.

-¿Qué es?- preguntaron los amigos al unísono provocándole una risilla a la ojimiel.

-¡Hagamos una promesa!- sonrió ampliamente -Todos elegiremos la misma casa del primero que llamen ese día en Hogwarts.

-Clarisse eso no se puede hacer- dijo Theo.

-¿Y tú como sabes?

-Porque es según tus capacidades, eso nos ha dicho mamá, ¿no recuerdas?

-Sí, si recuerdo- respondió pensativa.

-Pero podemos intentarlo, ¿no creen?- dijo Astoria haciendo que su mejor amiga sonriera con satisfacción.

-Pero debe ser una promesa tan fuerte como nuestra amistad- manifestó la niña.

-Lo prometemos con nuestros corazones- dijeron al tiempo entre sonrisas.

-¡Perfecto!- chilló Clarisse emocionada.

-¿De qué hablan?- preguntó el pequeño Blaise llegando con Daphne, Pansy y Draco.

-Sobre la casa que elegiremos cuando vayamos a Hogwarts- respondió Theo con una sonrisa.


-¿Astoria?- llamaron haciendo que los recuerdos de la castaña se esfumaran -¿Estás bien?

-Neville, sí, no es nada- respondió mientras se limpiaba rápidamente aquella lágrima rebelde que había salido de sus ojos.

-Toma, te traje esto- dijo tendiéndole una margarita, provocando que sus mejillas se tiñeran de un fuerte carmín.

-Qué lindo eres, muchas gracias- sonrió Astoria antes de plantarle un beso en la mejilla.

-¿De verdad estás bien?- volvió a preguntar no muy convencido.

-Sí, no te preocupes- contestó.

-Tori- llamó Theo mientras apretaba la mandíbula con fuerza al ver al castaño a su lado.

-¿Es hora?- preguntó Astoria con un suspiro, llevándose un asentimiento de su parte -Nev, me tengo que ir.

-¿Nos veremos luego?

-Por supuesto, te veo cuando llegue- le sonrió.

-Genial, te estaré esperando en el lago.

-Bien ahí llegaré, gracias por la flor, es hermosa- dijo besándolo en su mejilla antes de correr al encuentro de su amigo que ya había avanzado.

-Tan hermosa como tú- masculló el muchacho sosteniéndose su mejilla.


Una castaña caminaba por el séptimo piso tratando de abrir aquella puerta que daba a la Sala de Menesteres, era realmente extraño que no quisiera abrirse para ella, estaba haciendo las cosas bien pero no había cambios en el muro.

-Debe de haber alguien ocupándola- masculló antes de disponerse a rodear nuevamente el muro, pero esta vez había cambiado sus pensamientos, quería encontrar a la persona que estuviese dentro.

La puerta se había materializado dejándole ver una sala llena de objetos que parecían haber sido abandonados desde hace muchos años o tal vez objetos que habían sido ocultos por alguna razón desconocida. La castaña podía escuchar los murmullos y sollozos de una persona, pero no podía identificar de quién provenía. Poco a poco fue acercándose hasta ver que se trataba de aquel Slytherin que le atormentaba la vida diariamente.

-¿Malfoy?- llamó no muy segura.

-¡¿Qué demonios haces aquí, Granger?!- gruñó furioso, haciéndole estremecer al darse cuenta de que sí estaba en lo correcto.

-¿Qué es esto?- preguntó ignorando sus gruñidos mientras se acercaba a un armario.

-¡Nada que te incumbe, largo de aquí!- exclamó frustrado.

-¡Te he dicho lo que iba a hacer con Sirius, hasta fuiste con nosotros al ministerio, ahora quiero saber qué es esto!

-Quisiste hacerlo.

-¡Me chantajeaste!

-Pudiste negarte pero no te dio la gana, no es culpa mía, ahora largo de aquí, tu presencia sobra.

-¡Eres un estúpido huroncillo de alcantarilla!

-¡Y tú una tediosa sabelotodo!- exclamó el rubio provocando que Hermione bufara disgustada.

-¡Dime que es eso!

-Un armario evanescente, ¿feliz? ¡Ahora largo!- respondió de mala gana.

-¿Para qué sirve?- preguntó curiosa.

-¿Por qué demonios siempre quieres saberlo todo? Confórmate con lo que te he dicho.

-Malfoy… ¿Estabas llorando?- preguntó con cierto temor a la reacción que podía tener el chico.

-¿Te drogaste? ¡Los Malfoy nunca lloramos!- bufó furioso.

Fuiste un débil, eres un débil y serás igual de cobarde que tu padre- nuevamente la voz de Voldemort apoderándose de la mente del heredero Malfoy y formando una tortura, era realmente difícil cerrar por completo su mente sin dejar pasar a aquel mago tenebroso.

-Malfoy, ¿estás bien?- preguntó la castaña al ver el estado de trance del rubio.

-¡NO TE INTERESA! ¡A NADIE LE INTERESA!- gritó con desespero tratando de callar la voz de Voldemort mientras pateaba y rompía cual cosa veía.

-¡Malfoy!- exclamó asustada por el repentino comportamiento del chico.

-¡TE DIJE QUE TE LARGARAS! ¡LARGATE GRANGER! ¡DEJA DE METERTE EN LO QUE NO TE IMPORTA!- bramó, provocando que Hermione le pegara una fuerte cachetada dejándole su mejilla colorada.

-¡Cállate! ¡¿Qué diablos sucede contigo?!

-¡No te incumbe!- remarcó cada una de las palabras, mientras se acercaba peligrosamente a ella -¡Lárgate!

-¡No me voy hasta que me digas qué demonios te pasa!- contraatacó con firmeza.

-Quédate esperando porque nunca te lo diré- contestó tratando de calmar sus respiraciones aceleradas producto de la ira.

-¿Por qué te es tan difícil decirlo?

-¿Qué sacarías con eso?

Mucho, Hermione, ganarías aquello por lo cual no has podido dormir por pensar en que si será verdad o no- respondió su conciencia.

-Comprobaría algo- contestó sacando valentía.

Sabía que no era asunto suyo pero su conciencia estaba en lo cierto, desde hacía mucho tiempo rondaba aquella pregunta por su mente y no había nadie más que él para responderla.

-¿Qué quieres?

-Em… Yo…- balbuceaba, pues aún no descifraba la manera más fácil de decirlo.

-Ve al grano, no tengo por qué perder tiempo.

¡Díselo!

-Bien, tú… Eres uno de ellos, ¿verdad? ¿Eres Mortífago?- soltó mientras levantaba la vista y observaba aquellos ojos color tormenta causantes de sus desvelos desde ese día en el Ministerio.


-El permiso está concedido- afirmó Albus Dumbledore mirando a los dos chicos que tenían en frente.

-Muchas gracias profesor- sonrió Astoria mientras tomaba el brazo de su mejor amigo y la jalaba hacia la chimenea.

-Vuelvan en cuanto terminen- declaró el director, llevándose un asentimiento por parte de la chica antes de que se metieran a la chimenea y las llamas verdes se los tragaran.

El Caldero Chorreante siempre había sido un lugar detestado por Theodore Nott, era aquel lugar que le hacía revivir los terribles recuerdos de una parte de su infancia, pero era aquel sitio donde su madre lo esperaba para tomar el último destino el mismo día de cada mes.

-Astoria querida, me alegra mucho saber que nos acompañas- dijo Amelia Nott abrazando a la amiga de su hijo.

-Muchas gracias señora- sonrió la castaña con tristeza.

-Dejen la charla para luego y vamos- gruñó Theo, haciendo que su mejor amiga le tomara de la mano dándose mutuamente el mayor apoyo que podían darse unos mejores amigos.

-Está bien- suspiró Amelia tomando a Astoria de la mano haciendo una aparición conjunta.

Pronto, aparecieron en un pequeño bosque tranquilo y cubierto por una fina capa de nieve dando a entender que el invierno había llegado con más rapidez que de costumbre. La caminata era silenciosa aunque siempre era cargada por sentimientos que hacía muchos años había dejado de mostrar pero que ese lugar les hacía recordar que aún seguían estando dentro de sus seres.

-Llegamos- dijo Amelia observando la pequeña lápida que reposaba en el suelo y que rezaba el nombre de Clarisse Nott.


Holaaaaa, ¿como andan? Aquí les dejo un nuevo capítulo yyyy bueno, no sé que decir solo no me odien xD *corre a esconderse*

patsmasen: OMG! Hahahaha no puedo ver a Bucky ni en pintura xD No puedo evitar iorar, aún me duelen mis feelings :( Me alegra que te haya gustado! Yyyy no te preocupes que en este capítulo ya hay acción Dramione ;)

wand: Hahaha lo comparto contigo! Es que Pansy es tan Slytherin hahahahaha Mala suerte encontrarse con ellos para Pansy y ron xDDD Owee me alegra que te haya gustado! :3

MARUVTA: Deus, espero que no me odies más *se esconde* ¡Soy inocente! Lo prometo! *sale corriendo* Aquí esta lo esperado! Draco y Hermione en acción xD Hahahahahaha Pansy es una genial akjsdhsjfhdj xD Kisses!

Pauli Jean Malfoy: Hahahaha tranquilaaa, espero que todo te este yendo bien ;) HAHAHAHA Deus, yo también aceptaría eso xD Hahahaha a mi si me gusta la pareja, se me hacen demasiado tiernos :') Hahahaha encontrar a tu hermano haciendo cosas indebidas debe ser un trauma enorme XD Lo seeee, la mamá de Theo sufre mucho y me duele hasta el alma :( Bueno, esa duda ya la sabes en este capítulo juju Ron y Pansy son tan jdshfjdfhd hahaha *.* Owee siii, el Haphne es tan lindo :3 Kisses!