Tres semisaiyans no tardaron en unirse a la fiesta. Gohan, cargando un par de esferas junto a Goten y Trunks, descendieron hasta el ring. Se extrañaron en ver a Goku con una niña desconocida, pero mayor fue la sorpresa en ver el color de sus ojos.

—Papá, ¿qué ocurre? ¿Te encuentras bien? —dudó su hijo mayor. No obtuvo respuesta alguna por parte de su padre, sin embargo la niña comenzaba a soltar pequeñas risitas traviesas que no auguraban nada bueno.

—Adelante, diviértete. —Apenas había finalizado la frase cuando él, sin haber tenido tiempo para reaccionar, recibió un puñetazo en el estómago y, al agacharse por el impacto, recibir un codazo en la nuca, clavándolo contra el suelo. Son Gohanda notó el sabor de su sangre brotando desde sus labios, abriéndose paso entre los apretados dientes y tosió para liberar aún más.

—¡Goten! —gritó su compañero alertado. El mencionado asintió igual de nervioso y acto seguido saltó hacia un costado del hijo de Vegeta. Sincronizados ambos, realizaron la danza de la fusión haciendo que entrase en escena Gotenks, la combinación de ambos, adoptando la forma de súper guerrero sin dudarlo un segundo.

—¡Ta-daaaa! ¡Súper Gotenks ha llegado! ¡Ni siquiera el gran Son Goku puede con nuestros poderes combinados! —dijeron las dos voces de los niños al unísono, adoptando el nuevo cuerpo una pose altanera y prepotente con la cabeza elevada, una mano en la cintura y otra apuntando al cielo.


Aquel egocentrismo fue efímero, pues para cuando quiso darse cuenta tenía a Goku enfrente suyo y, realizando un salto, le propinó una patada en la barbilla, no sin antes asegurarse de que contemplase su sonrisa de superioridad, cayendo al suelo con manos y pies después de girar sobre sí mismo. Gotenks cayó en redondo al suelo, incluso se podía percibir un pequeño tick en brazos y piernas mientras intentaba recuperarse con sonrisa bobalicona y los ojos en blanco.

—¡No ha sido más que un golpe de suerte! —aseguró levantándose de un salto para después cargar contra su rival. Una feroz lluvia de puñetazos cayó sobre Goku, o más bien sobre sus palmas, ya que ningún golpe aterrizó en su rostro, aunque sí conseguían hacerle retroceder hasta acorralarlo contra el muro que conformaba las gradas.

Una gran explosión de energía estalló desde el cuerpo del saiyan puro. Fue tal que Gotenks, pese a su estado actual, se vio lanzado hacia el otro extremo de la gradería, hundiéndose entre los asientos. Su enemigo lucía ahora una larga cabellera dorada amén de una expresión más feroz si cabe, la de un súper saiyan fase 3. Itazura mientras tanto, sentada en el césped haciendo girar la esfera de cuatro estrellas en su dedo índice vislumbraba la escena con sumo interés, agradeciendo que fuese Goku quien estaba ahora de su lado.

—¡Nosotros también podemos hacer eso por si no lo recuerdas! ¡No nos impresionas!... ¡Ayyy! —Una enorme piedra cayó en su cabeza a causa de los destrozos en las gradas, haciendo que aquel pobre diablo chocase además el rostro contra el suelo, dejándole la cara hecha un poema.

—Gño duele... Eghtoy bien... pegfegtamegte —murmuró en un intento de autoconvencerse, sangrando por la nariz casi más que Gohan. El mencionado empezó a reaccionar y se irguió, adoptando su forma mística. Al contrario que su hermano y Trunks, él centró su atención en Itazura, a quien le dirigió una ráfaga Kamehameha. Ella por su parte apenas sacó un envoltorio del bolsillo y se llevó a la boca el chicle que contenía.

—Así no me vencerás nunca. —Volvió el brillo de su espejo, de un oscuro violeta, y antes de que el ataque de Gohan llegase a chocar contra ella, cambió de dirección e impactó en el lanzador, dejándole con más heridas de las que ya tenía.

—¡Gohan! —gritó Gotenks. Apartó algunas rocas de su camino y fue a socorrerle, siendo interrumpido de nuevo por Goku.

—Ahora sí que estoy furioso. —Llegó a la fase tres al igual que su oponente. Apretó los puños y su aura se prendió con un fuego instantáneo, amén de que de su boca brotaron varios fantasmas con una forma similar a la suya de cintura para arriba, letales al tacto, volátiles. Formaron un círculo alrededor de Goku y todos le apuntaron reuniendo una amarillenta energía en la palma de sus manos.

—¡Gotenks ganará! —afirmó detonando el círculo de proyectiles. Son Goku esquivó el ataque con un simple salto, riéndose entre dientes de la ingenuidad de los niños, ¿realmente esperaban acertarle con eso? La sorpresa vino cuando miró hacia arriba en pleno salto.

—¡Volley mortal-fase tres! —dijo con un pequeño parón en mitad de la frase para armarse de fuerza, golpeando después la espalda de Goku con la palma de su mano, lanzándole así al centro del círculo, donde finalmente le impactaron todas las ráfagas. La niña de cabellos dorados dio un respingo en verlo, su gladiador había sido gravemente tocado hasta tal punto que su camiseta había sido reducida a cenizas y pequeños hilos de humo se elevaban desde su cuerpo. Seguía en pie, sí, pero no quería arriesgarse a ser el segundo plato en este buffet libre de violencia.

"Debo pensar algo más pronto que tarde o quién sabe qué podría pasarme... ¡Oh no! ¡Ese otro también se está levantando!". Y así era, pese a estar bastante tocado Gohan se alzaba una vez más, aunque incapaz de volver a lograr la transformación previa.

"Ya sé, puede funcionar. Es arriesgado, pero si veo que la situación se descontrola ya pararé."


—¡Eh! ¡Goku! —llamó su atención agitando la mano en dirección al cielo. Éste la miró y como hipnotizado, miró el colgante que llevaba al cuello. En él, pese a la distancia, podía verse reflejado con total claridad, como si su propia imagen se retransmitiese en una pantalla de cine. Itazura giró su colgante, dejando ver que en la otra cara del mismo había otro espejo. En él se veía esta vez como antaño, con aquel mágico bastón, su nube voladora y aún con cola, cola que tras haber girado el espejo volvía a tener también fuera del objeto. Volvió a girar aquel artefacto una vez más devolviéndolo a su posición de origen. Esta vez, sin embargo, en él se reflejaba la Luna, blanca y majestuosa, prediciendo un terrible destino para los presentes.

Con la recién adquirida cola, el cuerpo del guerrero del espacio empezó a reaccionar al estímulo, aumentando su tamaño hasta proporciones gigantescas bajo una nueva apariencia, la de un monstruoso Ozharu, el simio saiyan.

—¡¿Pero qué es eso?! ¡No hay de esos en el zoo! Ganaríamos una fortuna si les vendiésemos uno... —murmuró Gotenks cayendo presa también de los traviesos efectos del espejo, aunque en lugar de convertirlo en un enorme gorila volvió a separarlos en dos entidades. De esa forma, el mono no tuvo ningún problema en dejar inconscientes a los pequeños con un par de puñetazos. Gohan no correría su misma suerte.

Contrariamente a lo que puede pensarse de un ser de tan titánicas proporciones, su velocidad era elevadísima, apenas le dejó tiempo a su hijo para reaccionar cuando ya lo tenía entre sus manos. Gohan se retorcía de dolor soltando grandes alaridos, pero el animal en lugar de cesar sólo insistía con más ahínco.

—No lo mates, no quisiera que muriese, sólo demuéstrale quién gana.

Aflojó ligeramente con aquellas palabras, y casi lo soltó al escuchar las súplicas de aquel niño que sostenía.

—Papá... para, por favor... soy yo... Gohan... tu hijo... por favor...

Quizás fue por la ausencia de la verdadera Luna, los ruegos del Son, o puede que Itazura se hubiese compadecido de aquella alma desafortunada; no se sabe, lo cierto es que la presión cesó. Poco a poco el pelaje que cubría los brazos y parte de aquellas manos primitivas se iba tornando dorado, cubriendo de a poco el cuerpo entero del mismo tono.

—Gracias hijo mío. —Se escuchó una voz extraña, a la vez lejana y cercana, como un eco emitido desde la bestia. Zura no acababa de entender lo que presenciaban sus cojos, jamás había visto a un saiyan volverse amarillento en aquella transformación, mucho menos tomando conciencia. El cuerpo del coloso comenzó a emitir una luz de la misma cromacidad que su pelaje y al hacerlo su tamaño disminuyó drásticamente, aún así permaneciendo en forma adulta. Ante ellos se encontraba ahora una nueva criatura nacida de la unión del saiyan y el Ozharu, el lado racional y agresivo formando una auténtica máquina de destrucción. El súper saiyan 4 había nacido, luciendo un fuerte pelaje rojo por el torso en conjunción con una negra cabellera provocando temblores en la tierra por su mera presencia.


—¿Pero qué...?... ¡No!... ¡No!... ¡No entiendo! —Presa de la incertidumbre, Itazura alzó la vista en ver que el guerrero aparecía enfrente suyo.

—Esto acaba aquí —sentenció él, extendiendo la mano hacia la chiquilla. Trató de utilizar nuevamente sus poderes en vano, su nerviosismo le impedía utilizar correctamente el espejo, cosa que provocó que gritase despavorida imaginando su fin próximo. Goku, lejos de agredirla, tomó la joya y se la quitó con toda la delicadeza que pudo tratando de no asustarla más de lo debido.

—Es un juguete realmente peligroso para una niña, siento hacer esto. —Lanzó el objeto al aire y lo golpeó con los nudillos, partiéndolo en varios trozos y miles de cristales. Zura echó a llorar como a un niño al que le quitan el caramelo y, al fin, aceptó su derrota.

—Vosotros ganáis pero no me hagáis nada, vosotros los saiyans aguantáis bien los golpes, yo soy una niña indefensa...

El gran Son hincó la rodilla en el suelo y le acarició la cabeza tratando de calmarla, cerrando los ojos y sonriendo con una ternura raramente vista en los de su especie.

—No te preocupes, no te vamos a hacer nada, además debo agradecértelo en cierta manera. Será como si hubiésemos estado entrenando, aunque quisiera las esferas del dragón de vuelta.

Zura asintió secándose algunas lágrimas, aunque difícilmente podía disimular los pucheros por la derrota.

—Vamos y me cuentas todo, ¿sí?

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Nota: Aish queridos lectores y queridas lectoras, que esto se va terminando ya, un capítulo más y c'est fini. No os preocupéis, desvelaré quién es este trasto de niña en el siguiente capítulo, no os lo podéis perder. Quizás si os ha gustado el personaje lo incluya en más historias posteriores, nunca se sabe. ¡Un saludo y hasta la próxima! ¡No olvidéis las reviews con opiniones, preguntas y demás!