¡Hola!
Muchas gracias a todos los que siguen el fic. Primero que nada quiero deciros que no podré subir el siguiente capítulo hasta el día 26 porque me voy de vacaciones y no tendré nada de internet. Este capítulo es más ligero que los anteriores.
¡A leer!
Capítulo 4: Recuerdos y retos
—¿Os acordáis cuando Karin se subió a la barra de ese pub y todos comenzaron a alabarla? Fue mítico — comentó Tenten entre risas.
Todas sonrieron, sobre todo cierta pelirroja. Esas vacaciones de verano habían sido las mejores de su vida. Después de ese recuerdo las chicas golpearon los vasos de gelatina contra el suelo y de golpe se los tomaron. La gelatina con vodka era uno de los mejores inventos de toda la historia, lo habían descubierto hacía unos meses, cuando fueron por primera vez a visitar a las mayores a la universidad. Y desde entonces siempre jugaban a ese juego, recordando algún momento para luego beberse el chupito.
—Fue mejor cuando de repente vimos a nuestra querida Hinata besándose con un chico en la discoteca. En serio, Hina, tendrías que habernos visto las caras, no nos lo podíamos creer — Sakura sonreía divertida, esa fue una de las imágenes que más le había impactado en su vida.
Y es que cuando el verano pasado vieron a la chica besando en la discoteca a un chico que había conocido horas antes en la playa se tuvieron que pellizcar. Ese había sido el primer beso para ella, todas sabían que se estaba reservando porque deseaba que fuera con Naruto pero al parecer la princesa se cansó de esperar y decidió divertirse por una vez. Y ahí conocieron una nueva fase de Hinata, la que necesitaba diversión. La Hyuuga se sonrojó levemente ante la mención de ese suceso, aún recordaba los besos de aquel chico, sin duda fue una experiencia que no cambiaría por nada. Volvieron a beber otro chupito de gelatina.
—A mí me encantó cuando de repente Ino y Temari aparecieron con cigarros en las manos y vosotras empezasteis a reñirles como si fueran niñas pequeñas — dijo Karin divertida.
—Y yo que pensaba que no lo habías visto por estar demasiado ocupada liándote con el socorrista— comentó Temari con una sonrisa maliciosa dibujada en su rostro.
Karin sonrió al recordar al socorrista, besaba muy bien aunque le gustaba tocar demasiado, era algo bestia, sinceramente. Sus amigas rieron por el comentario de la rubia. Y volvieron a beber.
—Estoy algo mareada — dijo Hinata colocando una mano en su mejilla, notando que estaba caliente.
De todas ellas la Hyuuga era la más sensible al alcohol y eso todas lo sabían. Ino le acercó un hielo a la mejilla haciendo que la joven se estremeciera, al ver esa reacción la de ojos azules rió con ganas.
—Ino-chan eres cruel — se quejó la de ojos perlas con carita de pena.
Esa era el arma secreta de Hinata, ese gesto podía enternecer a cualquiera, sus amigas incluidas. La rubia dejó caer todas sus defensas y fue entonces cuando su amiga aprovechó para dejarle caer el hielo por la espalda logrando que la rubia dejase escapar un pequeño grito y haciendo que las demás riesen con fuerza. Sin duda de todas ellas la más peligrosa era al mismo tiempo la más dulce y tierna.
—¿Qué os parece si cambiamos de juego? — la sonrisa traviesa de la mayor hizo que todas la mirasen fijamente, haciendo que ella sonriera más — Oh venga no seáis cobardes — eso hizo que todas la mirasen molestas. Ya han caído pensó divertida.
—¿A qué demonios quieres jugar, Temari? — preguntó Ino alterada, si algo odiaba era que la llamasen cobarde.
—A los retos.
Eso hizo que sus amigas se tensasen, no les gustaba ese juego, siempre acababan haciendo cosas que odiaban y de las que luego se arrepentían y era por eso mismo que la rubia adoraba ese juego. Sakura frunció el ceño, por culpa de ese juego tuvo que besar a Sasuke, por culpa del mismo fingió que se desmayaba en clase e incluso una vez Temari la retó a ligar con Itachi delante de todos los demás. Por dios, Itachi, el rey de la ciudad, el hombre más codiciado, el mismo que se rió divertido por sus torpes insinuaciones y se despidió de ella con un beso en la frente. Oh no, no pensaba jugar a ese juego otra vez, no iba a caer.
—Muy bien, jugaremos.
Las palabras de Ino provocaron que todas menos Temari y Karin la mirasen con odio. ¿Por qué demonios esa rubia loca les hacía eso a ellas? Hinata pensaba que se iba a desmayar, sus experiencias con ese juego tampoco es que fuesen muy buenas, cuando jugaron esas vacaciones le tocó fingir que se ahogaba para que uno de los socorristas la salvase. También le hicieron decirle a Neji que ya no era virgen, mentira sí, pero su primo le creyó y montó en cólera, para ella fue una experiencia horrible pero sus amigas se rieron a su costa demasiado. No, por nada del mundo jugaría de nuevo.
—No pienso jugar — dijo Sakura. Un asentimiento por parte de la Hyuuga y otro por parte de Tenten mostraron que ambas estaban de acuerdo.
Karin rodó los ojos, no era fan de ese juego pero le encantaba ver las cosas que sus amigas hacían sólo por no quedar mal o por miedo a recibir el castigo y es que Temari podía dar mucho miedo. Ella no tenía malos recuerdos sobre ese juego, vale que una vez le obligaron a ponerse a gritar como una loca en un cine o abrazar a un desconocido, pero nada demasiado humillante. Las que siempre se llevaban la peor parte eran sin duda Hinata y Sakura. Sonrió con malicia y clavó su mirada en la de pelo rosa, se iba a asegurar de que ella cayese, se iba a divertir demasiado a su costa.
—Vamos, pelo chicle no seas cobarde. No me hagas pensar que en realidad eres la santa que todos creen — su tono burlón y su mirada de superioridad hicieron que Sakura se molestase.
—Muy bien, jugaré entonces pero creéme que te arrepentirás de que juegue, Karin-chan.
El tono amenazante que había usado junto con esa sonrisa tétrica que tan bien conocían hicieron que todas menos la pelirroja palidecieran. Joder, esa chica sabía dar miedo. Pero la Uzumaki ni se inmuto, estaba acostumbrada a su tía Kushina y nadie, ni siquiera la directora, daba más miedo que esa mujer. Ella se limitó a sonreír de lado, orgullosa de su logro y clavó su mirada en las dos que faltaban. Sus amigas imitaron su gesto haciendo que las dos morenas se tensasen, odiaban cuando las miraban fijamente y con esas caras de insistencia. Tenten bufó, ya molesta y sus amigas sonrieron, ya había caído.
—Vale, vale, jugaré pero como me hagáis hacer algo muy humillante os la devolveré, que lo sepáis.
Ahora todas las miradas se clavaron en la de ojos perlas, la cual miraba su chupito con fingida inocencia, como si todo eso no fuera con ella. Temari sonrió, sabía muy bien como convencer a la pequeña Hinata. Se levantó con cuidado y la abrazó por la espalda, se acercó a su oído y le susurró:
—Un reto sería una buena excusa para besar a Naruto ¿no crees?
Esas palabras hicieron que la joven se sonrojada, la rubia sonrió satisfecha, ya había caído.
—¡Jugaré!
El entusiasmo de la chica sorprendió a las demás. ¿Qué demonios le habrá dicho la loca de Temari? Se preguntaban las cuatro, era raro ver entusiasmada a Hinata con algo como eso, ciertamente, ella odiaba ese juego porque siempre salía mal parada. Aunque bien pensado si al día siguiente se iban a quitar las máscaras no sería mala idea aprovechar para jugar a los retos. Los chicos van a flipar pensó Sakura divertida, sí, ese fin de semana iba a ser épico, algo que recordarían siempre.
—Muy bien, empezaremos imponiendo los retos hoy pero será mañana cuando los llevemos a la práctica. Así que poner un reto a vuestra víctima que pueda cumplir en la fiesta del Uchiha — el entusiasmo de la Sabaku no asustaba — El reto se hará por consenso, así nadie se quejará de que una de nosotras es muy cruel y todas esas tonterías que siempre decís.
Sus amigas rodaron los ojos y es que todas sabían que la que fuera víctima de Temari iba a ser la peor parada, después de toda ella era la que tenía la mente más terrorífica, era peor que Sakura. Y es que la Haruno en comparación con ella era una simple aprendiz. La anfitriona se levantó, haciendo que sus amigas la mirasen algo confusas. Cuando regresó con una libreta y un bolígrafo todas sonrieron, ahí era donde apuntaban los retos siempre para no olvidarlos. Primero se apuntaba quien era la retada, quien le había retado, cual era el reto, si lo había cumplido o no y la mejor parte era una descripción por parte de la de pelo rosa de lo que había sucedido, excepto en sus propios retos, ahí era Hinata la que escribía.
La chica se volvió a sentar, abrió la libreta y miró a todas sus amigas, esperando a ver quien era la primera retada, esperaba que no fuera ella.
—¡Propongo que la primera en ser retada sea la frente!
Si las miradas matasen Ino ya estaría en el cementerio en esos momentos. Maldita barbie, me vengaré, ya verá pensó la Haruno. Al ver la mirada que le dirigió la rubia estuvo a punto de arrepentirse, pero no, fastidiar a su amiga valía la pena a pesar de que ésta quisiera asesinarla. Y es que la chica de ojos azules estaba demasiado acostumbrada a los instintos asesinos de su querida amiga.
—Antes de empezar podríamos sacar la preciosa botella que ha traído Hinata.
La propuesta de Karin fue bien recibida por las demás. La dueña de la casa se levantó de nuevo, siendo seguida por Tenten que se ofreció a ayudarla. Cogieron unos vasos y la cara botella de ron. No necesitaban más hielo, tenían un cubo lleno del mismo en medio del círculo que estaban formando. Y es que sí las chicas estaban bien preparadas, habían realizado demasiadas fiestas de ese tipo así que no era de extrañar que lo tuviesen todo previsto y organizado.
Ambas volvieron con las demás y se prepararon el dulce alcohol, algunas con limón, otras con naranja y otras con cola, cada una tenía un gusto diferente.
—Muy bien ahora que ya tenemos el alcohol es hora de jugar. ¿Alguna idea para retar a nuestra querida Sakura? — el tono de Temari sonaba demasiado feliz.
La mencionada frunció el ceño molesta y le pegó un buen trago a su vaso, necesitaría alcohol para afrontar lo que se le venía encima. Una sonrisa maliciosa por parte de la Yamanaka bastó para que todas supieran que ya tenía algo mente, una idea que sin duda haría sufrir a la Haruno.
—Propongo el siguiente reto: Sakura, tendrás que subirte a una mesa, silla o cualquier cosa por el estilo, gritar que te encanta una canción y ponerte a bailar sexy.
—Mala amiga.
Ino solamente le sonrió con fingida inocencia. Temari sonrió divertida, sí, esa rubia también sabía como joder a sus amigas, suerte que su único blanco fuera siempre la de pelo rosa, si no las demás estarían bien jodidas.
—Me parece bien, si no hay ninguna objección, Hinata apúntalo.
La Hyuuga asintió ante las palabras de la mayor, esperó unos momentos por si alguna de sus amigas intervenía y al ver que no fue así apuntó todo lo dicho. Realmente lo sentía por la de ojos jades, sabía que se iba a morir de la vergüenza y más porque tendría que hacer todo eso delante de Uchiha Sasuke. Sin duda la chica se la devolvería a Ino, aunque era difícil avergonzar a esa rubia loca.
La sonrisa tétrica que apareció en los labios de Sakura hizo que sus amigas, sobre todo la de ojos azules, la mirasen asustadas. Esa mueca en el rostro de porcelana de la joven solamente podía significar que por su mente no pasaba nada bueno y una de ellas saldría mal parada pero en esos momentos no sabían si sería la Uzumaki o la Yamanaka. La chica más inteligente de su generación le dio un pequeño trago a su cubata, se relamió los labios y abrió los mismos para decir lo siguiente:
—Reto a Ino a besar a Karin de forma apasionada.
Y así Sakura jodió a dos de sus mejores amigas, las cuales la miraron entre sorprendidas y enfadadas. Luego se miraron entre ellas e intercambiaron un gesto de asco.
—Oh seguro que más de uno se tocará pensando en esa escena — comentó Temari divertida — ¿Algún aporte o alguna pega?
No recibió respuesta así que Sakura apuntó el nombre de la retada, el reto y que había sido ella la que la había retado. Karin estaba molesta, no había puesto ninguna pega porque eso le haría quedar como una cobarde y eso era algo que ella no sería jamás. Chasqueó la lengua y le dio un buen trago a su bebida, sabía que eso había sido la pequeña venganza de su amiga por lo que le había dicho antes. La joven se dedicó a pensar un reto para las tres que quedaban, sonrió maliciosa, sería divertido pornerle un reto a Tenten, con Hinata ya se había pasado muchas veces, ahora le tocaba a la morena. Con Temari ni se atrevía, ella era demasiado peligrosa. Ciertamente fue esa rubia la primera en ganarse su respeto en la escuela, irradiaba tanto poder y seguridad que no pudo verla como a una enemiga, si no como un ejemplo a seguir. Fue gracias a ella que ganó más seguridad en si misma, gracias a ella dejó de depender de los hombres, ahora eran ellos los que dependían de que ella les llamara o les hiciese caso. Sí, le debía mucho a la Sabaku no.
—Reto a Hinata a besar a Naruto.
Esas palabras por parte de la mayor del grupo hicieron que Hinata se sonrojada demasiado, en parte feliz por poder besar a ese rubio hiperactivo gracias a la excusa del reto pero también de pensar en la vergüenza se ponía mala. Intentó controlar su respiración por miedo a comenzar a hiperventilar, el hecho de pensar que sus labios tocarían los de él hacía que le entrase demasiado calor.
Ino sonrió divertida y le acarició la espalda con suavidad, tratando de calmarla. Por su parte Temari parecía satisfecha, sin duda ese beso sería digno de ver, además tal vez fuese el empujoncito que esos dos necesitaban.
—Añado algo, no vale un pico, Hina, tiene que ser un beso de verdad, apasionado e intenso.
Las palabras de la de ojos azules junto con su guiño pícaro hicieron que la Hyuuga se sonrojada todavía más. Karin soltó una carcajada, ver a esa chica tan dulce y aparentemente frágil como una muñeca de porcelana le resultaba demasiado divertido. Desde que conoció de verdad a Hinata decidió que ella era perfecta para su primo, dulce y con un corazón bondadoso, de la misma forma Naruto era perfecto para ella, la cuidaría y le daría todo el apoyo que ella necesitaba. Sí, serían una pareja magnífica, lástima que ella se pusiera tan nerviosa cuando él estaba cerca, lástima que su querido primo fuese tan despistado como su padre. Suspiró, sí, esos dos no tenían remedio. Pero tal vez ese beso y el hecho de que la chica se mostraría como de verdad era servirían para unirlos de una maldita vez. Eso era lo que todas esperaban.
—Reto apuntado, tranquila Hina, todo saldrá bien, ya verás — intentó animarla la Haruno.
Ella la entendía muy bien porque una vez le pusieron un reto igual, ella tuvo que besar a Sasuke, esa no sólo fue una experiencia humillante si no que además le gustó. Tocar los labios del Uchiha era para ella como tocar el cielo, pero claro eso era en aquella época ahora no tocaría al muchacho ni con un palo. Y es que después de ese beso él empezó a tratarla peor, más frío, si eso era posible y más cruel. Detestaba a Sasuke o eso quería creer porque a veces cuando los ojos de él se clavaban en los de ella por su mente no pasaban cosas precisamente inocentes. Su personalidad le exasperaba pero su físico y esa aura tan atrayente que le rodeaban hacían que perdiese la cabeza por el moreno. Sacudió la cabeza molesta consigo misma, era mejor no pensar en eso porque solamente lograría amargarle el fin de semana y no quería eso por nada del mundo.
—Reto a Tenten a dejar que Ino la arregle para mañana
Las palabras de Karin hicieron que la morena quisiera llorar. Hizo un puchero que a sus amigas les pareció adorable. Temari chocó la mano con la pelirroja. Pobre Tenten pensó Hinata, ellas dos eran las que siempre salían peor paradas, bueno Sakura también pero ella lo llevaba mejor, era más atrevida. Sakura se levantó para abrazar a la futura víctima de Ino y le susurró:
—Lo siento amiga, bebe mucho y se pasará rápido.
Tenten le puso carita de pena pero no era tan efectiva como la de la Hyuuga. Sakura le sonrió y volvió a su sitio. Mientras tanto la Yamanaka se frotaba las manos mientras ideaba que vestido le haría ponerse a su amiga, al igual que el peinado y el maquillaje, no le haría ponerse tacones porque quería que volviera sana y salva, de todas formas con lo alta que era y con las preciosas piernas que tenía la morena no necesitaba los andamios, como ella y Sakura les llamaban a sus queridos tacones.
—Reto a Karin a que se le declare a Suigetsu mientras llora, saca tu mejor faceta de actriz, pelirroja.
Y ahí estaba la venganza de Tenten. La Uzumaki la miró molesta, en esos momentos todas pudieron ver el parecido con su tía Kushina, sí, ella también sabía dar miedo. Pero la morena ni se inmutó, pasaba demasiado tiempo con Temari como para asustarse por una mirada de Karin. La de los moñitos le sacó la lengua burlona. Y todos miraron a la rubia mayor, le tocaba a ella ser retada, luego miraron a la menor del grupo, ella aún no había dicho ningún reto. ¿Qué haría la pequeña Hyuuga? Hinata las miró, ladeó levemente la cabeza y les sonrió con dulzura e inocencia. Inocencia una mierda, seguro que ya ha planeado algo para fastidiar a Temari pensaba Ino. Y es que la pequeña chica de ojos perla no era para nada inocente, eso se lo debía a la influencia de sus queridas amigas, con ellas perdió toda su ingenuidad y gran parte de su inocencia. Los ojos perlas se clavaron en los verdes oscuros de la mayor.
—Reto a Temari-chan a que no tome ninguna decisión mañana, para cada cosa que tengas que decidir le tendrás que preguntar a la persona que esté a tu lado.
Dicho eso la muchacha le sonrió de forma encantadora. Karin soltó una pequeña carcajada joder con Hinata, cada día me sorprende más pensó la pelirroja. Por su parte la retada frunció el ceño, miró mal a la que le había impuesto ese reto tan cruel, aunque no pudo mantener esa mirada demasiado tiempo y es que era imposible mirar mal a la Hyuuga cuando te miraba con esos ojos tan transparentes y esa carita de ángel. Por su parte Ino abrazó a la de ojos perlas haciendo que ambas cayesen al suelo.
—Oh Hina te hemos enseñado tan bien, estoy orgullosa de ti.
La recién nombrada solamente pudo reír ante las palabras de la Yamanaka. Y es que ese reto impuesto a otra persona no sería gran cosa pero en Temari era una tortura y es que esa chica necesitaba tener siempre el control de todo. Por eso la llamaban reina en el instituto, ella estaba acostumbrada a mandar además era decidida y segura de si misma por eso no le costaba tomar decisiones. Y ahora tendría que soportar una noche en la que no tendría para nada control, una noche en la que quedaría en manos de la persona que estuviese más cercana a ella. Se llevó las manos a la cabeza y entró en una especie de depresión. Tenten le daba palmaditas en la espalda, sabía lo mucho que la rubia necesitaba manejarlo todo pero también pensaba que ese reto le serviría para dejarse llevar por una vez. Y es que nunca había visto a la Sabaku no dejándose llevar, relajándose por completo y dejando que las cosas marchasen por si solas. Por eso mismo todas sus relaciones habían acabado en fracaso y era por ese motivo que la rubia le confesó un día que no tendría novio hasta que fuese capaz de llevar su vida sin estar tan obsesionada con todo. Tal vez esa fuese una buena oportunidad para liberarse. Tal vez Hinata sin saberlo le había brindado la oportunidad de sentirse libre, de descubrir lo que era disfrutar de todo sin preocupaciones. Temari sólo esperaba no enloquecer en el proceso y Tenten simplemente deseaba que todo saliese bien y que esa experiencia le sirviese a su amiga para crecer.
¡Gracias por leer!
Espero que os haya gustado, al final he profundizado un poco en Temari. En el siguiente capítulo me centraré sobre todo en Ino y Tenten. Al final este fic me va a quedar más largo de lo que esperaba, en el siguiente capítulo las chicas llegarán por fin a la esperada fiesta del Uchiha.
Gracias a los que tenéis el fic en favoritos y alertas pero sobre todo a los que dejáis reviews (ahora os contesto). La historia va tomando ya forma, aquí se ha podido ver mejor como se comportan nuestras chicas y también por los retos podéis saber cosas que pasarán más adelante.
Próximo capítulo: ¡No soy una muñeca de porcelana!
Esperaré vuestros comentarios con muchas ganas e ilusión
¡Nos leemos!
