La Decisión Final
Piers
Hoy era el día en que le iba a confesar sus sentimientos a Chris Redfield, la noche anterior se la paso planeando que palabras le iba a decir cuando le dijera "Te quiero como más que amigo" Era complicado confesarle sus sentimientos a otro hombre con las mujeres casi no paso por esto sin embargo ahora está sufriendo demasiado con este de coger la iniciativa con Chris.
Uso de su mejor colonia y se arregló para verlo. Ya no le importaba la respuesta que le fuera a dar, no le preocupaba si lo rechazara, pero tendría algo menos encima y podrá estar tranquilo sin ponerse nervioso, además Chris sabrá del porqué de su comportamiento extraño en ocasiones.
Suspiro.
—Bien Piers vas a coger un riesgo en tu vida y puede afectar. — se dijo a él mismo
Continuo conduciendo su coche para llegar a su trabajo, se supone que voy iba a tener una reunión sobre la nueva cepa del Virus— T que ha apareció, cuando terminará la junta iba ser el momento aunque Chris se negara habla con él dado que siempre que suceden este tipo de cosas se encuentra ocupado ideando algún plan para poder proteger a la ciudad de cualquier ataque. Era una tarea difícil salvar a millones de personas porque no todos lograban sobrevivir.
Chris
Se atacaba bien la cortaba que llevaba puesta, debía ir presentable a su reunión con el cuartel general iban a ir las personas más importantes que pudiera habar en la BSAA. Hoy era el día donde se iba a debatir que hacer con la nueva cepa del Virus – T se creían que ahora los infectados los traía el sonido, esto fue comprado dado que anteriormente no tenían desarrollo bien los tímpanos.
En fin cuando termino arreglarse salió de los vestidores había pasado todo un completo en la BSAA terminando su trabajo y revisando la información que trajo Jill desde Alemania.
Suspiro.
Ahora que lo piensa Piers no lo busco era como si tratara de ignorarlo sin embargo habían solucionado sus diferencias, además estaba indeciso en hablar con Jill con quien ha mantenido una relación desde hace tres años iba ser difícil terminar con ella para poder terminar de esa manera y al final todo era para irse con un hombre, que estúpido de su parte ¿Quién lo fuera a creer? Chris Redfield enamorado de otro hombre. Esto provocaría un escándalo en la prensa y las organizaciones no gubernamentales dedicadas a combatir el bioterrorismo.
Pero en realidad ama a Piers, todo este tiempo lo ha ayudado a conocerlo mejor sin embargo ¿Cómo le iba a decirle a otro hombre que lo amaba? Bueno eso lo pensaría después ahora es momento de concentrarse en dos cosas la primera en la reunión sobre la nueva cepa del Virus— T y lo segundo en Jill era el momento para dar por terminada ese noviazgo de tres años. Las personas se sorprenderán cuando termine con Jill porque había rumores sobre una supuesta boda, lo cual Chris le iba a proponer matrimonio a la rubia, pero la vida le dio un giro inesperado, probablemente no sea su destino después del todo solamente debía ser feliz porque no llevaría una vida totalmente estable.
Caminaba por los pasillos. Sé detuvo para mirar un pasillo dedicado a cada unidad que se encuentra en la BSAA, pudo ver la primera foto con Piers al ingresar a su equipo. Sonrió. Como recordarlo ese día de la fotografía Piers estaba emocionado porque iba a poder ayudar a salvar vidas y pelear contra el bioterrorismo había una pequeña historia de porque se había unido sin embargo Piers nunca quiere hablar de eso.
—Chris. — dijo una voz familiar
Se giró ver quien lo busco y era Jill, quien tenía una sonrisa en su rostro.
— ¿Estás listo? — pregunto la chica de cabello rubio.
—Por supuesto. — respondió.
Jill cogió a Chris del brazo para ir a la sala de conferencias, la cual se encuentra en el piso cinco en la BSAA. Después del todo será difícil hablar con Jill sobre su relación.
—Chris, ¿Quieres hablar de algo? — pregunto Jill preocupada, se había percatado que algo le sucedía a su novio.
—Sí. — contesto Chris, era el momento adecuado para decirle sin embargo no el lugar. — Podemos hablar después de la reunión en el lugar de siempre.
—Claro que sí. Me alegra saber que todavía hay confianza entre los dos.
Subieron al elevador donde se encontraron Piers, el cual se encontraba cabizbajo. Probablemente le haya sucedido algo sin embargo no era momento de preguntar porque estaba Jill e iba ser incómodo.
—No he dormido bien. — comentó Piers. — Los grillos no me dejaron otra vez.
Chris pudo saber que era mentira, lo conoce perfectamente bien a su amigo y sabía cuándo mentía. En eso suena el radió de Jill, lo cual provoca que vaya al piso seis donde se encontraba Rebecca quien se encargaba de analizar e investigar cada virus en el laboratorio.
—Nos vemos en la reunión. — se despidió Jill cuando las puertas se abren en el piso cinco.
En cambio Piers y Chris salieron del elevador. Era la oportunidad de planear el lugar donde le iba a decir la verdad al joven de cabello castaño sin embargo debían de alejarse del elevador porque los podían escuchar, además Chris no quería levantar sospecha de nada.
— ¿Te gustaría salir conmigo esta noche? — pregunto Chris mientras caminaba.
—Sí, necesito hablar contigo. — contesto Piers emocionado
—Vale, ¿Dónde te gustaría ir?
—Donde tú quieras ir yo iré.
Chris suspiro.
Le encantaba escuchar la voz de Piers y verlo emocionado.
—Me gusta escuchar eso. — dijo Chris.
{*}
La reunión duró aproximadamente cuatro horas hablando sobre la nueva cepa del Virus— T era demasiado preocupante para la ciudad y para ellos porque en cualquier día podían a hacer un experimento con este virus había. La única diferencia de esta nueva cepa con la anterior consistía en que los infectos tenían la capacidad de tener desarrollado más el sentido de escuchar y se habían vuelto un poco más veloces en cuanto a la búsqueda de carne humana.
Dicha reunión mantuvo ocupada la mente de Chris, pero a la hora de ir caminando hacia su coche no paraba de pensar en lo que pudiera suceder cuando terminara con Jill esta noche. Subió a su coche y encendió el radió para poder escuchar algo de música para poder relajarse, debía de hacerlo porque su trabajo le causaba demasiado estrés y ahora con esto ha incrementado más.
Piers
Chris lo había invitado a salir, pero todavía no tenían el lugar indicado probablemente sea en su apartamento, era más cómodo para charlar sobre sus sentimientos con él o podrían ir al bar, el cual acostumbran a ir aunque la posibilidad de ahí era encontrarse con algunos compañeros de la BSAA ellos se iban a enterar de esto tan vergonzoso.
Cogió aire.
Estaba demasiado nervioso porque iba a llegar el momento para decirle la verdad, no tenía exactas las palabras para decirle. Camino hacia un espejo y comenzó a practicar sus palabras no quería arruinar su gran oportunidad con Chris Redfield ya no le importaba que se tratara de otro hombre, era el hombre que amaba demasiado.
—Chris, tengo algo que decirte. He estado enamorado de ti desde hace poco tiempo. — se dijo Piers así mismo. — O podría ser de esta manera. — Chris he estado enamorado de ti desde hace tiempo o He estado teniendo unos sentimientos hacia ti desde hace tiempo. — Ninguna me convence mucho. — Pensé que iba ser fácil decirlo, pero no es así.
Suspiro.
Nuevamente siguió practicando.
—Chris no como lo vayas a coger sé que probablemente para ti este mal, he estado enamorado de ti desde hace tiempo. — nuevamente se dijo mirándose al espejo.
Esta segunda opción le parecía un poco más convincente, las anteriores tampoco no estaban para nada mal.
Chris
Se encontraba bebiendo una taza de café esta noche no quería ingerir alguna bebida alcohólica porque debía de estar en sus cinco sentidos para poder conversar con Piers sobre sus sentimientos.
Dio un sorbo a su taza de café.
A lo lejos vio a una mujer cabello rubio entrar a la cafetería, sonrió al verla para no levantar ninguna sospechas de lo que fuera a suceder. Jill se acercó a él y le dio un abrazo cálido.
— ¿De qué quieres hablarme? — pregunto Jill directamente mientras se sentaba. La mesera llego para coger su orden y se limitó a pedir un café clásico. — Te he notado algo misterioso de lo normal.
—Estás en lo correcto Valentine. — contesto Chris.
La mesera regreso con el café que había ordenado Jill.
—No tienes alguna enfermedad o estás infectado ¿Verdad? — pregunto Jill preocupada.
—No es eso. — comentó Chris. — Es sobre nosotros.
Jill dio un sorbo a su taza de café.
—Oh vaya, menos mal pensaba que te ibas a convertir en un mutante o algo así. — dijo Jill con una ligera sonrisa. — Yo también tengo algo de qué hablar sin embargo quiero escucharte a ti primero.
«Joder, estoy atrapado debo de decirle que quiero terminar esta relación de una vez». — pensó Chris mientras daba otro sorbo a su café.
—No sé cómo lo vayas a coger, sé que todos podemos reaccionar de otra manera. — dijo Chris en un tono serio. — Hemos estado distanciados por cuestiones del trabajo, no te culpo porque has puesto de tu parte en nuestra relación, pero no puedo continuar de esa manera—. Quiero decirte que esto se terminó, me hiciste feliz, estuviste cuando más te necesitaba. — Chris estaba a punto de sollozar, no podía seguir continuando con esta ruptura sin embargo se percató que Jill pudo comprender lo que estaba diciendo. —Lo siento mucho Jill, que las cosas terminen de esta manera, pero podemos seguir siendo amigos si quieres.
Jill cogió algo de aire antes de pronunciar una sola palabra.
—Te entiendo. Yo también iba a decirte lo mismo, no podemos seguir distanciados y no es lo mismo cuando estamos juntos. — dijo Jill con una sonrisa torcida. — Además me han transferido porque necesitan de mí en Europa, se corren rumores sobre un nuevo virus.
—Es magnífico. — dijo Chris con una sonrisa en su rostro. Le alegraba mucho todo lo sucedo, no tendrá remordimiento de conciencia por haber terminado con Jill para ir se con otra persona y en este caso se trataba de un hombre. — ¿Cuánto te vas?
—Dentro de dos días. — contesto la rubia mientras daba otro sorbo a su café.
Un silencio se volvió entre ambos.
Chris quería irse del sitió de una manera rápida para ir en busca de Piers y decirle sus verdaderos sentimientos, pero no podía dejar sola a Jill después del todo las cosas habían salido perfectas, además no pudo que ver a una Jill destrozada. En ocasiones las cosas salen de acuerdo más o menos como se planean y ese fue el caso de Chris.
Piers
Cuando ya tenía las palabras exactas para decirle a Chris dudaba en llamarlo al celular probablemente estaba en alguna reunión o salvando al mundo dado que en ocasiones lo ha llamado para asuntos laborales y ha respondido el móvil Jill o Claire no sabía si se encontraba en casa o en algún otro sitio.
Suspiro.
Cogió su celular. Se queda mirando la pantalla de dicho celular, si Chris deseara hablar con él ya lo hubiera hecho, pero no es así no ha tenido ninguna respuesta de su capitán. Él dejaría que Chris lo llamara para no parecer un acosador o un interesado en esto, dejara que las cosas fluyeran como deben ser si Chris Redfield es para él sucedería.
Se sentó en el sofá a esperar alguna llamada o mensaje de Chris. Miró el reloj son más de las diez de la noche solamente le daría hasta las once porque debía de descansar un poco dado que mañana lo esperaba un día totalmente ocupado por su trabajo en la BSAA.
Su móvil vibro. Rápidamente desbloqueo la pantalla y era un mensaje de Chris
De Chris a Piers
¿Has pensado el lugar donde nos vamos a ver?
De Piers a Chris
Si he pensado en mi apartamento
De Chris a Piers
Me parece perfecto, nos vemos en diez minutos
Diez minutos.
Diez minutos nervioso por lo que fuera a suceder.
Diez minutos va a ver a Chris, lo cual le provoca felicidad.
Cogió aire.
Se recostó en el sofá por un momento comenzó a fantasear con Chris de cómo sería las cosas si estuvieran juntos probablemente sus compañeros se sorprendan por esto sin embargo se adapten a esto, ahora en día era común ver parejas del mismo sexo y la mayoría de sociedad tiene otro concepto muy distinto.
Salió de sus pensamientos al escuchar el tocar de la puerta de su apartamento debía ser Chris era el momento donde todo sucedería y sabría si era un amor correspondido. Abrió la puerta y era justamente Chris quien tenía una sonrisa en su rostro.
—Pasa. — dijo Piers
Chris asintió.
—Seré directo contigo. — dijo Chris mientras se sentaba en el sofá del living. —Creo que me he enamorado nuevamente, pero esta vez de ti.
Piers se sonrojo.
— ¿Crees que estás enamorado de mí? — pregunto Piers un poco avergonzado
—Siempre que estoy a tu lado, me encuentro alegre, olvido mis problemas, haces que me preocupe por ti cuando estamos en misión., además de aquel día que nos besamos en esa borrachera que fue mi idea sentí mariposas en el estómago. — contesto Chris
A Piers le sucedía lo mismo, no podía creer que Chris Redfield estuviera enamorado de él era como algo inesperado e increíble de pasar, debía de contestar rápido antes de levantar alguna sospecha rara.
—Yo también he pasado por lo mismo. — dijo Piers sonrojado. — Por eso quería hablar contigo. Pero yo sí puedo confirmar que estoy enamorado de ti.
Chris estaba boquiabierto.
—Vaya quien lo diría. — dijo Chris. — Ambos estamos enamorados, es un amor correspondido Piers ¿Lo sabías?
—No lo sabía. — dijo él mintiendo.
— ¿Desde cuanto lo has descubierto?
—Hace meses por eso actuaba de una manera extraña.
—Ahora comprendo muchas cosas de ti. — No me preocupare de una manera rara de actuar Piers. ¿Quisieras salir conmigo Piers?
Piers estaba demasiado sonrojado obviamente iba a corresponder a los sentimientos de Chris no podía dejar escapar esta oportunidad.
—Por supuesto que sí. — contesto Piers mientras sonría.
Chris lo abrazó fuertemente. Se podía observar que ambos estaban emocionados porque mutuamente se correspondieron a uno de los sentimientos más hermosos que puede existir entre dos personas, el cual era el amor.
En ocasiones la persona que amamos puede corresponder a nuestros sentimientos sin embargo en la vida no es así siempre, pero no debemos de ilusionarnos si no son correspondidos dado que pronto aparecerá la persona indicada este caso fue la excepción entre Chris Redfield y Piers Nivans.
