Siento haber tardado tanto pero me bloqueé con este capítulo pero al fin he conseguido acabarlo. La verdad es que estoy satisfecha con el capítulo. Digamos que lo que suceda aquí provocará cosas muy interesante en el próximo capítulo

Espero que los disfrutéis


Capítulo 6: ¡No intentes controlarme!

Temari alzó una ceja al ver en la entrada de la mansión Uchiha a su hermano y a Shino controlando quien entraba y quien no. Eso le parecía demasiado. Se acercó seguida de sus amigas. Al verla su hermano mayor sonrió, mostrando que se alegraba de verla. Kankuro estudiaba en la universidad de Konoha, vivía solo en un piso en el centro y llevaba una vida algo descontrolada. Ambos se llevaban bien, se querían y se preocupaban el uno por el otro pero no se metían en la vida del otro porque si algo tenían en común era que odiaban que les dijeran lo que tenían que hacer. Pronto la cola avanzó y sus ojos verdes chocaron con los negros de él, ambos se sonrieron.

—Espero que te paguen bien — comentó la rubia justo después de saludar a Shino.

—Y tanto, con lo de esta noche tendré para comer durante dos semanas, los Uchiha son muy generosos.

—Me alegro por ti, ahora déjame pasar.

—Primero espera que tengo que hacer una cosa.

Después de decir esas palabras que extrañaron a su hermana el chico sacó su móvil, escribió algo y acto seguido le sonrió. Sus amigas miraban a Kankuro extrañadas ¿por qué no las dejaba entrar de una vez? Ino iba a hablar pero entonces vio al hombre más perfecto que había en esa ciudad. Todas se quedaron embobadas por su presencia. Temari fue la única que clavó sus ojos en los de él. Y entonces Itachi le sonrió con esa calidez que le hacía tan sumamente irresistible.

El recién llegado posó su mano en el hombro de Kankuro y entonces él les hizo un gesto a las chicas para que pasaran. En todo momento los ojos del moreno no se apartaron de la rubia mayor y lo mismo hizo ella.

—Bienvenidas a mi casa, señoritas, es un placer teneros aquí.

Educado, brillante y atractivo, ese era Uchiha Itachi. El hombre más deseado de esa ciudad, el mismo que se pasaba la vida rechazando a cuantas mujeres se le insinuaban. A él sólo le interesaba una pero por desgracia esa misma parecía no sentirse atraída por él. Todo parecía un chiste, podía tener a centenares de mujeres, y no, no exageraba, pero la única que le atrapaba con solo mirarle, la misma que le quitaba el sueño, era algo inalcanzable para él. Y eso empezaba a frustrarle.

—Gracias por recibirnos, Itachi — comentó de forma despreocupada Temari mientras el joven las guiaba hasta el ropero.

Él le sonrió de una forma que hubiese hecho sonrojar a muchas, como pasó con Ino, Sakura e incluso Karin, pero la Sabaku no parecía inmune a ese joven. Itachi le parecía un chico encantador y había que estar ciega para decir que no era atractivo pero ella necesitaba algo más que una bonita sonrisa, palabras corteses y unos ojos profundos. Temari necesitaba hombres interesantes, no chicos ricos que siempre tenían lo que querían.

Las chicas se quitaron los abrigos y el moreno tragó saliva al ver el atuendo de la poseedora de los ojos verdes más hermosos que había visto en su vida. La rubia mayor era una mujer explosiva, ardiente, poderosa y segura de si misma, todo eso era algo que fascinaba al joven.

Bajaron las escaleras que llevaban al sótano, el lugar donde siempre celebraban las fiestas. Y las chicas sonrieron al contemplar el lugar.

Ino siempre había querido ser rica para poder dar fiestas como las que daban los Uchiha. Siempre le habían fascinado, incluso en una ocasión Sasuke le dejó organizar allí una por él, tuvo que insistir mucho pero al final lo consiguió y eso fue para ella como un sueño. Las luces de colores llamaron su atención. Los sofás negros le daban un aire sotisficado, las mesas repletas de vasos de plástico, una barra improvisada llena de bebida alcohólica y la nevera que había en el suelo le daba un aspecto totalmente contrario. Había un gran espacio que usaban de pista, incluso habían puesto dos pequeñas tarimas en las que ya habían chicas bailando. Era pronto pero la sala estaba medio llena. Pronto sus ojos se encontraron con los de uno de sus mejores amigos. Con paso tranquilo y la pereza grabada en su rostro Shikamaru se acercó a ella. La rubia notó que la miró de arriba a abajo con poco disimulo, eso le hizo fruncir levemente el ceño. Cierto era que últimamente él la miraba más de lo normal pero no de esa forma, no como si la deseara de verdad. Notó que los ojos del moreno se detuvieron demasiado tiempo en sus labios y eso, por alguna razón que desconocía, le gustaba. El chico las saludó con un gesto de la mano y una pequeña sonrisa, sus amigas le correspondieron el saludo pero ella simplemente le miró fijamente, intentando averiguar qué sucedía. El Nara se acercó más a ella, sorprendiéndola pero no incomodándola. Y para sorpresa de todos el joven tomó entre sus dedos un mechón rubio de Ino. Haciendo que la joven se estremeciese levemente.

—Hoy estás diferente.

—Sí, llevo el pelo suelto.

—No me refiero a eso — dejó de mirarla y se fijó en las demás — Venid, os llevaré con los idiotas.

Todas asintieron, aún sorprendidas por la extraña actitud del moreno. Lo siguieron, captando miradas que hicieron fruncir el ceño a Shikamaru, no le gustaba que mirasen a sus amigas de esa manera. Pronto llegaron a un sitio en el que había dos sofás negros, algunos sillones y una mesa redonda, ahí estaban todos los chicos, Lee, Neji, Chouji, Naruto, Sasuke, Kiba, incluso Gaara. Las chicas saludaron a todos mientras Shikamaru tomaba asiento al lado de su mejor amigo. Ellas se dividieron. Ino y Sakura se sentaron en el mismo sofá que Neji, el Nara y el Akimichi. Por su parte Hinata y Karin se sentaron con Naruto, Sasuke y Gaara. Tenten y Temari se sentaron en los sillones al igual que los demás. Todos formaban un gran círculo. La música sonaba con menos fuerza ahí, así que lograban entenderse, hablaban a gritos, claro pero aún así eran capaces de comprender lo que decían. Hablaron de cosas banales, las chicas estaban algo tensas, y eso lo notaron algunos de los chicos ahí presentes. Ino le susurró algo a Sakura y ambas se pusieron de pie, sus amigas las imitaron, se disculparon con los chicos y se alejaron del lugar.

—Ino me han dicho que iban a por bebidas — gritó Shikamaru y todos asintieron.

—Están diferentes — comentó Sasuke y todos asintieron.

Cuando Shikamaru llegó acompañado por ellas los chicos se sorprendieron, su apariencia no era la usual. Para empezar nunca habían visto a Ino y Tenten con el pelo suelto, luego Hinata llevaba el pelo en una coleta y Sakura el pelo hacia atrás. Todo eso era extraño, además todos habían notado que estaban distintas, como más atractivas. Hoy parecen más mayores pensó Shikamaru clavando su mirada en sus amigas. Ese pensamiento le asustaba porque sentía que se estaba quedando atrás, que mientras Ino y las demás se convertían en mujeres él seguía siendo un crío. Sacudió la cabeza, frustrado.

Siguieron hablando con tranquilidad mientras dejaban que el alcohol entrase en sus cuerpos. Neji no apartó los ojos de su prima, bueno sólo cuando los dirigía hacia Tenten, la había notado tan diferente que no lo podía evitar. Le había sorprendido que su rostro pareciese tan dulce como el de una muñequita, por algún motivo eso le había cautivado. Cuando las jóvenes desaparecieron de su vista estuvo a punto de levantarse y vigilar a su prima pero se controló, quería dejarla vivir su vida y sabía que las demás la cuidarían, nada malo le pasaría.

Las chicas llegaron hasta la barra con algo de dificultad, en el camino algún chico las había detenido para que bailaran con él pero se excusaron. Y al fin llegaron a la bendita barra.

—Estoy histérica — confesó Hinata a sus amigas.

—Tranquila, por eso hemos venido aquí — le respondió Sakura y le guiñó un ojo.

Todas sonrieron. Temari y Tenten prepararon chupitos de tequila para todas, limón y sal incluidos, claro. Unos ojos negros como el carbón observaban con curiosidad a las chicas bebiendo ese licor, no era algo que se esperaba de algunas de ellas. Las observó en silencio, algo sorprendido pero su mente dejó de funcionar cuando vio a cierta rubia relamiéndose los labios. Esto no puede seguir así, me voy a volver loco pensaba Itachi mientras se pasaba una mano por el pelo, desordenándolo más de lo habitual. Sus amigos lo miraban con curiosidad, el moreno parecía realmente desquiciado y eso no era algo que se viera con frecuencia.

Las chicas se prepararon unos cubatas, cada una con su bebida favorita. Hecho eso se dirigieron a la pista de baile, querían divertirse y estando sentadas con los chicos no lo iban a lograr. Todas necesitaban algo de acción. Al llegar a la pista de baile se dieron cuenta que había una tercera tarima, ésta tenía una barra americana, al parecer ninguna chica se atrevía a bailar ahí o aún no estaban lo suficientemente borrachas como para hacerlo. Ino sonrió con malicia al ver eso, luego dirigió su mirada a los chicos, al ver que desde allí ellos podrían verlo su sonrisa se hizo más amplia. Clavó sus ojos azules en Sakura que bailaba con Temari. Se acercó a la joven de pelo rosa y le susurró:

—Mi querida Sakura ha llegado el momento de hacer tu reto y lo harás ahí — dijo y señaló la barra americana.

Si las miradas matasen Ino ya estaría bajo tierra. La Haruno suspiró, se bebió lo que le quedaba del cubata en dos tragos rápidos, les dirigió una mirada lastimera a sus amigas, las cuales la miraron divertidas, y se subió a la tarima. Empezó a bailar lentamente, de forma sensual y atrayante, captando al instante la mirada de la mayoría de gente del lugar, sus amigos incluidos.

—¿Qué hace Sakura-chan? — preguntó Naruto escandalizado.

—Bailar de forma enloquecedora — comentó Kiba

El Inuzuka se ganó una mirada de rabia por parte del de ojos azules. Los chicos se habían levantado y se acercaban a las chicas. A todos les había extrañado ver a la de cabello rosa bailando de esa forma y ahí subida. Por su parte las amigas de la joven se reían sin poder evitarlo. Varios hombres habían rodeado a la chica y le gritaban cosas para nada inocentes.

—¿Qué hace Sakura? — la voz grave de Sasuke detuvo las risas.

—Está bailando, Sasuke — le contestó Karin.

El moreno parecía molesto, esa reacción las había sorprendido. ¿Qué le molestaba tanto al Uchiha?

—No quiero esta clase de espectáculos en mi casa.

Así que era eso pensó Ino, al verlo molesto pensó que estaba celoso o algo pero no, él era Uchiha Sasuke y no podía ser un chico normal y celar a Sakura. Los ojos de la rubia se clavaron en Naruto que intentaba hacer bajar a Sakura, la cual simplemente le ignoraba.

—Es una fiesta, además sólo es un baile — le dijo Temari.

—Un baile demasiado indecente.

La respuesta las sorprendió. Pero más lo hizo el siguiente acto del muchacho. Con paso decidido se acercó a la tarima y llamando la atención de todos, se subió a la misma. La Haruno lo miró fijamente pero en vez de detenerse, con la espalda apoyada en la barra bajó lentamente, haciendo que el ceño de Sasuke se frunciera más. Ya harto el chico se inclinó, pasó un brazo por la nuca de la joven y el otro por la parte trasera de los muslos. Así dejando a todos con la boca abierta la cogió en brazos, de un salto bajó de la tarima. Y a pesar de todas las miradas y los gritos, insultos y varias barbaridades que le soltó Sakura, él siguió caminando. Salieron del sótano. Como pudo el joven abrió la puerta del salón, al entrar la dejó caer en un sofá y cerró la puerta tras de si. Así Haruno Sakura y Uchiha Sasuke se quedaron a solas después de mucho tiempo. Sus ojos se encontraron y la chica supo que entre ellos iba a estallar una guerra violenta y horrible.

En el sótano todos se quedaron estáticos pero convencidos de que ambos estarían bien siguieron con la fiesta.

Y de vuelta al salón ambos jóvenes seguían con su particular batalla de miradas. Ella estaba sentada en el sofá, él apoyado en la puerta, ella enfadada, él tenso. Ninguno de los dos apartaba la mirada de los ojos del otro, intentaban leerse, entenderse. Y para sorpresa de Sakura él fue el primero en hablar.

—¿A qué ha venido ese numerito, Sakura?

Ella pegó un pequeño respingo al oír su nombre, era una reacción natural en ella, una que odiaba y detestaba pero no lo podía evitar. Chasqueó la lengua molesta.

—No te importa, Uchiha.

Él gruñó ante ese comentario.

—Me importa, no eres así.

Esas palabras hicieron que ella abriera más los ojos e intentase asimilar lo que él le acababa de decir. ¿Desde cuando a él le importaba su forma de ser o lo que hacía? Sin duda esa noche iba a ser más extraña de lo que había pensado en un principio. Cerró los ojos un momento, cuando los abrió sonrió con malicia, la máscara había caído, la niña buena se había ido a dormir.

—¿Quieres decir que yo, una chica simple y sin nada interesante tiene el honor de importarte a ti el gran Uchiha Sasuke? — su voz destilaba sarcasmo.

Se cruzó de piernas y lo miró con tranquilidad, ya no era la chiquilla asustada que él pensaba que era. El chico la miró confundido, su respuesta le había sorprendido, no pensaba que Sakura pudiese ser tan sarcástica.

—Dime por qué lo has hecho.

Ella rodó los ojos ante su insistencia. Él era la persona que más la exhasperaba del mundo, incluso más que Naruto y eso ya era decir.

—Porque me ha dado la gana, así de simple. ¿Me puedo ir ya?

Sakura se había levantado y ahora se encontraba a escasa distancia del moreno. En otra época habría estado nerviosa de tener a Sasuke tan cerca y más estando a solas pero ahora no estaba alterada ni nada, su rostro mostraba la tranquilidad que sentía. La impertinencia de la joven molestó más al Uchiha.

—Vete, compórtate como una zorra si es lo que quieres.

Esas palabras cabrearon a Sakura, apretó los puños con fuerza, intentando retener el impulso de golpearle. Siguió caminando, le pasó de lado y cerró la puerta con fuerza. El sonido resonó en la cabeza de Sasuke. El chico dejó que su espalda resbalase por la puerta. Se sentó en el suelo y puso ambas manos en su cabeza. Mierda ¿qué demonios estoy haciendo? ¿Desde cuando le falto al respeto a Sakura? Dio un pisotón en el suelo frustrado. Toda esa situación se le estaba escapando de las manos y empezaba a acabar con su paciencia.

En la fiesta las chicas bailaban con sus amigos entre risas y bromas. Todos se estaban divirtiendo. Las chicas ya iban por su segundo cubata y alguno de los chicos ya no sabía cuánto había bebido. De repente Hinata sintió que alguien le abrazaba por la cintura, sorprendida se giró, al ver que era Sakura sonrió.

—¿Qué te ha dicho Sasuke-kun?

—Gilipolleces como siempre.

—Se nota que estás molesta.

—Claro que estoy molesta, he tenido que soportar sus idioteces de siempre — la joven suspiró — Ya hablaremos mañana de eso, ahora quiero divertirme — añadió y le sonrió con amplitud.

La Hyuuga le correspondió la sonrisa. Pronto la sonrisa de la Haruno cambió a una siniestra. Buscó a Ino con la mirada y se acercó a ella con paso decidido. Al verla Ino se asustó, sabía perfectamente lo que le iba a tocar hacer, Sakura se iba a vengar diciéndole que hiciera su reto. Cuando la de ojos jades estuvo lo suficientemente de la rubia de ojso azules le susurró:

—Ahora te toca a ti hacer el reto, cerda — se notaba que su voz estaba cargada de burla.

La Yamanaka simplemente suspiró con resignación. Miró a Karin, la pelirroja se encogió de hombros, sabía que no tenía otra opción, un reto era un reto, la rubia iba a llevarlo a cabo y no iba a ser ella quien se lo impediese. Sin atrasar más el momento Ino cogió a la Uzumaki por el cuello y le plantó un buen beso, apasionado y largo. Cuando se separaron ambas se sonrojaron al notar todas las miradas sobre ellas, eran unas descaradas y nunca les importaba llamar la atención, de hecho solían buscar hacerlo pero sabían muy bien que tipo de pensamientos pasaban por la cabeza de más de uno.

—Felicidades chicas ahora todos los tíos de la fiesta se masturbarán pensando en ese momento.

Por ese comentario Sakura se ganó dos miradas cargadas de rabia pero la joven simplemente sonrió con fingida inocencia, como si ella no fuese la causante de esa escena.

Por otra parte Naruto estaba en shock, había visto a su primar besar a chicos pero jamás a una mujer y nunca pensó que la vería besándose con Ino, eso era demasiado impresionante para él. Luego estaba Shikamaru el cual no sabía muy bien como reaccionar ante eso, nunca pensó que vería a Ino protagonizar una escena tan escandalosa, tan fuera lugar, era algo poco propio de ella. Sonrió, que esa rubia no fuese tan perfecta como fingía ser le gustaba aunque no sabía por qué. Últimamente se sentía raro, se decía a si mismo que eran las hormonas.

Poco a poco la gente dejó de mirar fijamente a las chicas y ellas volvieron a bailar como si nada hubiese sucedido. Aún así sus amigos las miraban con el ceño fruncido, intentando entender qué les pasaba, por qué estaban tan diferentes. Sasuke regresó con los chicos, los cuales le contaron lo sucedido pero él no les contestó, estaba algo ido, sus no le dieron importancia, el Uchiha era demasiado raro, además se notaba que estaba molesto aunque ninguno sabía el motivo. Tal vez ni siquiera el propio Sasuke entendía bien el motivo de su enfado.

A pesar de esos sucesos que tanto habían sorprendido a los chicos y divertido a las jóvenes la fiesta siguió como siempre. Ya hacía casi dos horas desde que las chicas habían llegado y en todo ese tiempo Hyuuga Neji no había apartado la mirada de su prima, vigilándola como hacia siempre. Y es que él se preocupaba por Hinata, tal vez demasiado. Cuando vio que las chicas se preparaban otros cubatas se acercó sin pensárselo dos veces y cogió a su prima de la muñeca. Había llegado a su límite, si en un principio la dejó tranquila ahora pensaba intervenir, Hinata se estaba pasando. Los ojos perlas de ambos se encontraron, unos molestos, otros confundidos.

—¿Qué sucede, Neji-niisan? — la dulce voz de la chica se escuchó pro encima de la música.

—Deja ya de beber, no es propio de ti.

Todos sus amigos observaban la escena entre los primos. Tenten rodó los ojos ante el comentario del joven, las demás sonrieron sabiendo que seguramente las palabras que iban a salir de la boca de su amiga provocarían que el chico se cayese al suelo de la impresión. Al ver la sonrirsa ladeada de ella supieron que estaban en lo cierto. Hinata se soltó del agarre de su primo, clavó sus ojos en los de él con dureza, si algo odiaba la verdadera Hinata era que la controlasen. La joven respiró hondo, la máscara ya estaba destrozada en el suelo.

—Para empezar no creas que me conoces — el tono seco y tajante sorprendió a todos los varones que estaban escuchándola — Y déjame decirte que no eres nadie para controlarme, ya tengo suficiente con mi estúpido padre. Quiero que se te quede algo fijo en la mente — se acercó más a su primo y gritó: —¡No intentes controlarme! No soy una muñeca frágil, sé defenderme sola y puedo manejar mi propia vida.

Dicho eso la joven cogió su cubata y se mezcló entre la multitud siendo seguida por sus amigas que no paraban de reír. La cara de Neji había sido todo un poema, el joven no podía creerse que esas palabras tan tajantes y duras hubiesen salido de la boca de la dulce e inocente Hinata. Los demás chicos estaban en el mismo estado. ¿Esa era Hinata? ¿Qué demonios estaba pasando con las chicas?

Mientras ellos seguían confundidos nuestras chicas seguían divirtiéndose. En esos momentos Temari bailaba con un chico al que acababa de conocer, lo mismo estaba haciendo Sakura. Por su parte Ino había ido a buscar a Kiba, el chico no había podido negarse a bailar con esa rubia. Las demás bailaban riéndose por lo que acababa de suceder. Ellas brillaban, llamando la atención de las personas que la rodeaban. Y eso era algo de lo que los chicos empezaban a darse cuenta y no les gustaba nada.


¡Gracias por leer!

Sé que muchos me odiaréis por tardar tanto pero cuando me bloqueo con un capítulo no puedo hacer nada, os prometo que intentaré tardar menos a la hora de subir el siguiente capítulo, tengo varias cosas pensadas así que me costará menos escribirlo.

Caro: ¡Gracias por el review! Me alegro de que te encantase el capítulo anterior. En este capítulo ya hemos tenido dos retos, espero que te hayan gustado las escenas. Espero que te haya gustado también este capítulo. Nos leemos!

HinaH-fan1oo: ¡Gracias por el comentario! Espero que te haya gustado el final del capítulo, en el siguiente capítulo le daré más importancia a Hinata. Me hace muy feliz que te guste la temática del fic y que creas que es bueno. Nos leemos!

Seguramente el título del siguiente cap sea: Porque no soy una princesa.

Lo más seguro es que la semana que viene lo suba.

¡Espero vuestros reviews con ilusión!

Nos leemos