¡Hola!
Primero que nada perdón por tardar tanto pero dependo de la inspiración.
Espero que os guste este capítulo, pasarán cosas interesantes. Me gustaría añadir que espero que nadie me odie por lo que pase en este capítulo, sé que todas tenemos nuestras parejas favoritas pero espero que nadie deje la historia porque no salga la pareja que le guste.
Un apunte, ya salió en otro capítulo pero lo recuerdo por si acaso, el apellido de Tenten es Suou
Para los que leen mi otro fic: estoy escribiendo el siguiente capítulo pero estoy bloqueada, siento tardar tanto.
Muchas gracias por leer esta historia. Ahora disfrutad del capítulo
Capítulo 7: Porque no soy una princesa
Cuando era niña Ino siempre soñó con vivir un cuento de hadas. En sus años de infancia se pasaba los días soñando con su príncipe azul, aún pensaba en eso cuando entró a secundaria. Luego creció y todo eso desapareció. ¿Qué fue lo que le abrió los ojos? Tal vez fue gracias a su capacidad de observación. Veía como las chicas enamoradizas simplemente recibían golpes certeros por parte de los chicos de los que estaban enamoradas. También estaba claro que lo que sentía por Sasuke, su obsesión por él y el rechazo del chico le hicieron darse cuenta de que la apariencia de un chico no tenía nada que ver con su interior. Fue un día cuando estaba en segundo de secundaria cuando Ino se prometió que nunca se enamoraría de nadie, que no se perdería de nuevo a si misma. Fue su sensibilidad la que la empujó a endurecer su corazón. Los chicos sólo le prestaban atención por su físico, por su aparente perfección y sobre todo por su porte de princesa. Sólo había uno con el que dejaba todo eso de lado, a él le dejaba ver algo de la auténtica Ino, con él podía relajarse. Y en esos momentos bailaba con él, provocando pequeños roces con su cuerpo, provocándole con la mirada. Y él le seguía el juego, siempre lo hacía. Rozó sus labios rosados con los finos de él y eso bastó para que el moreno perdiera la cordura y se adueñase de sus labios, con pasión, como siempre. Ella acarició su nuca mientras el beso se volvía más profundo, más intenso.
—Esos dos acabarán juntos — afirmó Temari.
Sus ojos verdes observaban el juego entre la Yamanaka y el chico, sí, estaba segura de que si alguien era capaz de ganarse el corazón de la rubia ese era Kiba, no había otra opción. Karin soltó una pequeña carcajada y negó con la cabeza. La rubia mayor la observó con curiosidad.
—Lo dudo.
—¿Por qué? — le preguntó con el ceño fruncido.
—Inuzuka Kiba no será capaz de romper la coraza que envuelve a Ino.
—Yo no estaría tan segura — la voz suave de Hinata intervino en la conversación — Kiba-kun es amable, cálido, leal, un chico en el que puedes confiar, cuando Ino está con él parece relajada y tranquila, con él deja de lado su porte de princesa y ríe con naturalidad.
—Pero eso no quiere decir que esté enamorada de él — comentó Sakura para depués darle un trago a su bebida.
—No lo está pero tal vez algún día lo esté — fue lo único que comentó Tenten
La pelirroja bufó. ¿Por qué sus amigas se empeñaban en buscarle novio a Ino? Ella parecía feliz tal como estaba, no era una chica que necesitase un novio para vivir, era demasiado independiente para eso. Por eso ellas se llevaban tan bien, porque no querían novios, porque huían de las relaciones serias. Porque la sola idea de compartir su vida con alguien les aterraba.
Por su parte Kiba seguía besando a esa rubia que lo volvía loco. No estaba enamorado de Ino, le atraía sí, pero tampoco era simple atracción, la conocía bien, la consideraba su amiga y como tal la quería y respetaba. Le gustaba la relación que tenían, agradable, simple y perfecta para ambos. Porque ninguno de los dos quería una relación, porque ambos solamente querían divertirse y disfrutar del tiempo que pasaban juntos, sin dramas, sin tonterías. Cortó el beso con la chica. Ino lo miró con reproche e hizo un pequeño puchero, él sonrió de forma traviesa.
—He tenido que parar, podría haber perdido el control.
Ella sonrió de lado divertida por lo que le decía, paseó su dedo índice por el cuello moreno del muchacho, provocándole, haciendo que él cerrase los ojos.
—Y eso no me hubiese importado.
—Voy a hablar con Sasuke.
Dicho eso se fue, Ino sonrió complacida. Sabía muy bien lo que eso significaba. Esperó, con una sonrisa divertida dibujada en sus labios el regreso del Inuzuka. El chico no tardó en regresar, cuando lo hizo en sus labios estaba dibujada una sonrisa triunfante. La cogió de la mano con suavidad y tiró de ella. Antes de desaparecer la Yamanaka miró a sus amigas y les guiñó un ojo con diversión.
—Genial ahora mientras Ino tenga sexo salvaje yo estaré aquí a dos velas.
Las chicas rieron por el comentario de Karin. Temari pasó un brazo alrededor de los hombros de la pelirroja.
—Sabes muy bien que eso lo puedes solucionar facilmente, si quieres un polvo sólo tienes que ligarte a cualquier chico de la fiesta.
Karin consideró la idea, sus amigas lo supieron porque empezó a pasear su mirada por toda la sala, buscando a un posible candidato. Ese gesto era típico en ella, analizaba lo que tenía a su alrededor, buscando alguien que valiese la pena. Sonrió de lado cuando su mirada se chocó con una grisácea. El chico también le sonrió y empezó a acercarse a ella.
Para la Uzumaki tener un chico era tan fácil como eso, una mirada, una sonrisa y ya lo tenía en sus manos. No era sólo su físico, si no también su actitud, ésta parecía dejarles claro a los chicos que ella no les iba a dejar con las ganas, que era apasionada y siempre acababa lo que empezaba.
Sakura bufó molesta, envidiaba la facilidad de Karin para conseguir a un tío, a ella le costaba mucho más. No porque no atrajese a los hombres, si no que cuando lo hacía le costaba liarse con ellos, le resultaba difícil besar a un total deconocido, por algún motivo necesitaba algo más, conocerle un poco. Y por eso no triunfaba tanto como la pelirroja. Además llevaba pintada en la cara la palabra difícil y eso, en ese tipo de fiestas solía ahuyentar a los chicos. Se tomó de un trago lo que le quedaba de alcohol, empezaba a notar los efectos de la sustancia. Tenía mucho calor, estaba algo mareada y notaba su lengua algo pesada, como si estuviese hinchada. Sus ojos verdes se encontraron con unos oscuros como la noche sin luna, ninguno de los dos apartó la mirada. Ella ladeó levemente la cabeza y sonrió con fingida dulzura. Seguía molesta con Sasuke y quería cabrearlo pero no sabía cómo. Se acercó a Temari, en esos momentos necesitaba de la mente maliciosa de la rubia.
—Temari ¿cómo hago para cabrear a Sasuke?
La joven no pareció sorprendida por la pregunta, sonrió de lado, lo sucedido al principio de la fiesta le había dado una pista respecto a ese tema.
—Besa a un chico, cualquiera, pero mejor si es universitario.
La Haruno asintió y buscó a alguno que le gustase, imitando el acto que había hecho anteriormente Karin. Se fijó en un chico de ojos oscuros, casi tanto como los de Sasuke, parecía mayor y hablaba con Itachi con naturalidad. Sonrió. Él la miró con curiosidad, ella sonrió con dulzura para luego darse la vuelta y empezar a bailar con Hinata. Eso lo había hecho muchas veces Ino y siempre le había funcionado, esperaba que a ella también. Notó que alguien la abrazaba por la cintura, al girarse sus ojos chocaron con unos oscuros, sonrió victoriosa al ver que había logrado su objetivo.
—¿Quieres bailar?
—Claro.
Y así empezó a bailar con un completo desconocido. Sus gestos eran observados por Sasuke, el cual se bebió su cubata de un trago. Se notaba que estaba molesto, era evidente que le frustraba el hecho de que Sakura bailase con ese chico pero ¿por qué? Ni siquiera él estaba seguro del motivo.
En esos momentos Temari era acosada por Itachi, algo muy común. La muchacha era cordial con él y le sonreía con amabilidad pero su insistencia le exasperaba. ¿Por qué no la dejaba tranquila? ¿Por qué de todas las chicas de esa fiesta tenía que hablarle precisamente a ella? No entendía nada, además estaba aburrida. Le hizo un gesto a Itachi, interrumpiendo lo que el Uchiha estaba diciendo y se acercó a sus dos amigas que bailaban entre ellas.
—¿Cómo te va con el rey de la ciudad? — le preguntó Tenten con burla.
—Me exasperaba, es demasiado encantador — dijo molesta — Pero no vengo por eso. Tenten ¿crees que ya es hora de que Hinata haga su reto?
La Hyuuga se sorprendió por esas palabras y no pudo evitar sonrojarse.
—Sí, creo que ya ha llegado el momento.
Hinata hizo un puchero pero no dijo nada y se dirigió hacia donde estaba el chico que le quitaba el sueño. Rodeado de sus amigos, riendo con una bebida en la mano, feliz y enérgico como siempre. La chica se abrió caminando entre las personas. Llamó la atenció de la pelirroja y la Haruno, haciendo que ambas mirasen en su dirección mientras sus chicos les besaban el cuello. Tenten no dudó en seguir a la Hyuuga para grabar en su mente todo lo que sucediera. Al ver a la chica de ojos perlas Naruto la saludó con entusiasmo. La muchacha se acercó a él, apoyó una de sus manos en el hombro del chico. Y ante la sorpresa de todos lo besó, cuando el rubio reaccionó la abrazó por la cintura y le correspondió el beso. El juego entre sus labios era suave, lento, la Hyuuga introdujo su lengua en la boca del rubio, haciendo que él soltase un gemido, jamás se hubiese imaginado que ella pudiese besar de esa forma. Por su parte la muchacha había decidido aprovechar la situación al máximo. Se besaron durante más de un minuto, todos contuvieron el aliento durante ese tiempo. ¿Hinata besando apasionadamente a Naruto? Eso era impresionante, sorprendente, increíble, vamos que nadie se esperaba esa actitud por parte de la princesa Hyuuga. La chica cortó el beso y miró al rubio con una sonrisa. Él la miraba confundido y medio atontado.
—Ya veo que son ciertos los rumores de que besas bien — Hinata se acarició los labios, el Uzumaki tragó saliva — No me mires así hombre, si te he besado ha sido porque me retaron, así que no te preocupes — sonrió con dulzura y le dio un toque en el hombre. Hecho eso y se giró para regresar con Temari.
Al pasar al lado de Tenten la tomó de la muñeca. La morena estaba sorprendida. La muchacha de ojos del color del chocolate estaba segura de que si no fuera por la música en el grupo del que se separaba no se oiría nada. Todos estaban estáticos, al parecer no asumían lo que acababa de suceder entre Hinata y Naruto. El rubio era el más sorprendido de todos. Pero esa reacción no era sólo por el beso, también estaban impactados por las palabras que habían salido de la boca de Hinata. Incluso ella que conocía a la verdadera estaba sorprendida por su actitud.
Al llegar con Temari la rubia abrazó a la Hyuuga. La felicitó por lo que había hecho y rió, llena de felicidad. Después de eso el dueño de la casa volvió a reclamar su atención.
—¿Quieres salir al jardín conmigo al jardín?
Temari estuvo a punto de negarse pero entonces recordó que no podía tomar decisiones por si misma. Se acercó a sus amigas.
—¿Voy con Itachi al jardín?
—¡Sí! — exclamaron ambas.
Y sin más remedio se acercó al moreno.
—Vamos.
Dicho eso la cara del Uchiha se iluminó por su amplia sonrisa. La tomó de la muñeca y la sacó del sótano. Mientra pasaban entre la multitud la Sabaku no notó que algunas personas los miraban y cuchicheaban. Rodó los ojos, algo molesta. Se dejó llevar por Itachi, cuando quiso darse cuenta estaban en el jardín trasero de la mansión. Sus ojos se iluminaron por la imagen. El lugar era iluminado por la luz de la luna y algunos farolillos, la hierba estaba bien cuidada, y el agua de la piscina permanecía en calma. El aire era frío, pero después del calor que había pasado ahí dentro lo agradecía. Por eso tardó en ponerse el abrigo que había recuperado nada más salir del sótano. Notó que el moreno se había sentado en la hierba, no dudó en imitar su gesto. Sus ojos verdes se clavaron en el cielo, oscuro, misterioso, cautivador pero lejano, justo como el chico que la acompañaba.
—¿Por qué no te caigo bien?
La pregunta la pilló por sorpresa. Giró el rostro para observar el perfil de Itachi, él miraba al frente. Sabía que otra chica se hubiese quedado embobada por la imagen que ella contemplaba en esos momentos pero le conocía demasiado bien, para ella Itachi no era un chico irresistible, conocía su personalidad, además estaba demasiado acostumbrada a sus encantos. Suspiró y se abrazó las rodillas.
—No es que no me caigas bien, es sólo que no me trago toda esa actuación del chico encantador. No me fío de ti.
Él asintió aún con la mirada fija en el cielo.
—Por eso me gustas, dices lo que piensas sin dudar — se giró para mirarla — Admiro tu sinceridad y tu fuerza, Temari.
Esas palabras descolocaron a la rubia que lo miró con el ceño levemente fruncido, intentando descifrar la mirada del chico. Intentando comprenderle.
—No soy como crees, así que no me admires tanto.
El rió con suavidad y ella le miró molesta.
—Pues déjame ver como eres, muéstrame lo que escondes a los demás.
—Lo haré — el sonrió con amplitud — Pero sólo si tú haces lo mismo.
Y de golpe la sonrisa del moreno se esfumó. Se tumbó en la hierba. En su cara reinaba la serenidad.
—Muy bien, tenemos un trato, Sabaku no Temari.
Su serenidad la sorprendió. Siempre le había visto como a un chico despreocupado al que sólo le importaba disfrutar de la vida, alguien sin problemas, alguien que, en su opinión, no podía ser serio. Se tumbó y clavó la mirada en la piel clara de su acompañante. El silencio reinó entre ellos. Y por primera vez en mucho tiempo la joven no se sintió molesta ni irritada por la presencia del Uchiha.
Ya eran las dos de la mañana y la fiesta estaba en pleno apojeo. Ya hacía rato que Ino había vuelto con sus amigas, Sakura ya se había cansado del chico con el que estaba y se había deshecho de él. Por su parte Temari seguía fuera y Karin había desaparecido con el chico de ojos grises. Las otras cuatro por su parte hablaban entre risas. Le acababan de contar a Ino lo del reto de Hinata, la rubia se quejó por no haber estado presente.
—¿Os apetece un chupito?
Todas asintieron ante la pregunta de Sakura. Las chicas se volvieron a acercar a la barra y se sirvieron uns chupitos de tequila con limón y sal. Hicieron el ritual de siempre. Pronto notaron como su garganta ardía, mordieron el limón con fuerza. Eso estaba haciendo Tenten cuando notó una mano en su espalda. Giró levemente el rostro dejando el limón de lado, sus ojos oscuros se chocaron con unos verdes. Se quedó unos segundos observando el rostro del chico, al reconocerlo lo abrazó con entusiasmo, el sonrió y correspondió el abrazo. Las otras tres observaron la escena sin decir nada, no parecían sorprendidas. Se separaron y él fijó su mirada en las amigas de la morena, les sonrió con calidez.
—Es un placer volver a veros, estáis más hermosas que nunca — dicho eso les guiño un ojo.
Ellas le sonrieron sin poder evitarlo. Ese chico era Inuzuka Arata, primo de Kiba y un buen amigo de Tenten cuando estaban el preparatoria. Al entrar en la universidad ambos se alejaron, ella estudiaba en Tokyo y él en Konoha. Pero era evidente que ambos se tenían cariño. Además tenían una historia que iba más allá de la amistad, Arata había sido el primer chico que había besado la morena. No estaba enamorada de él, pero le atraía y se llevaba bien con él así que lo que sucedió entre ellos no era extraño. El chico era atractivo, eso nadie podía negarlo, además era agradable, cálido y simpático, muy parecido a su primo pero también muy diferente, era más tranquilo y serio. Tenten siempre había dicho que cuando necesitaba serenarse le bastaba con tenerlo cerca. El joven acarició el cabello oscuro y rizado de Suou.
—Te queda bien este peinado, te da un toque salvaje que me encanta.
Ella sonrió con naturalidad, no le incomodaba su cercanía ni la forma en la que la miraba.
—Gracias ¿mi ropa también te gusta?
Había hecho esa pregunta a propósito, él sonrió de forma traviesa y paseó su mirada por el cuerpo de la joven, tomándose su tiempo. Seguía sin incomodarla, para ella que él la mirase era algo natural, algo a lo que estaba acostumbrada. El muchacho clavó sus ojos en los de ella, acarició su espalda con suavidad.
—Me encanta y también lo dulce que parece tu rostro, estás perfecta, más hermosa aún de lo que recordaba.
Se acercó más al cuerpo de ella, haciendo que la espalda de la joven chocase con la barra. Las demás se miraron entre ellas, sabían que sobraban así que se fueron, además Tenten estaba en buenas manos, eso lo sabían.
—Tú pareces mayor de lo que recordaba, te queda bien la perilla — comentó de forma despreocupada mientras acariciaba el pelo castaño que crecía en la barbilla de él.
El chico sonrió con suficiencia. Siempre le había encantado estar así con Tenten, soltarse comentarios como esos y tenerla cerca. La había echado de menos todo ese tiempo que habían estado sin verse. Y tal vez era el alcohol, que ella estaba más guapa que nunca o el tiempo, no lo sabía pero era un hecho que en esos momentos la deseaba más que nunca. Quería besarla, acariciar su cuello como antes, hacer que gimiese, estremecerla. Se acercó más a ella sin apartar la mirada de sus ojos, sonrió de lado, rozó sus labios con los carnosos de la morena. Ambos se estremecieron, notando la conexión que desde siempre les había unido. El joven se separó un poco, pero el espacio que acababa de crear entre ellos desapareció cuando Tenten se movió y lo besó. Y ahí Arata perdió el poco control que tenía y correspondió el beso, llevanado ambas manos a sus caderas, apretándola más a su cuerpo.
Desde la lejanía Ino sonrió al ver esa situación. Siempre le había gustado la pareja que hacían esos dos, tenían muchas cosas en común y se complementaban a la perfección. Pero cada vez que se lo comentaba a su amiga la morena le decía que lo suyo con el Inuzuka no era nada serio, decía que era parecido a lo que ella tenía con Kiba. Pero Ino veía tanta química entre ellos, veía a Tenten tan natural y relajada a su lado que no podía evitar pensar que harían una pareja estupenda juntos.
—Tienen que acabar juntos.
—Concuerdo contigo — la apoyó Sakura.
—A mí me gustaría que Ten-chan acabase con mi primo — sus amigas la miraron molesta — Pero cuando está con Arata-sempai parece más feliz.
—Sí, cuando está con Neji se cierra demasiado.
Ino asintió, apoyando lo que acababa de decir la Haruno. Sí, todas sabían que en el pasado la morena se había enamorado de Neji, en la actualidad no sabían con exactitud lo que ella sentía hacia el Hyuuga, ese tema siempre había sido delicado y preferían no comentarlo.
Karin regresó al lado de sus amigas, que la miraron divertidas. Su pelo estaba algo despeinado aunque su ropa estaba perfectamente arreglada. La pelirroja clavó su mirada en Suou y sonrió.
—Parece que me he perdido mucho.
—Tampoco te has perdido tanto — habló la de cabello rosa.
—¿Y el chico con el que estabas? — le preguntó la Uzumaki.
—Me cansé de él — dijo encogiéndose de hombros.
Karin sonrió, Ino rodó los ojos e Hinata se encogió de hombros. Sakura no podía estar más de veinte minutos con un chico, enseguida se cansaba y les decía que se fueran. Ella era así, como una niña caprichosa que se cansaba de un juguete nuevo. La teoría de la pelirroja era que lo hacía porque en realidad le daba miedo como pudiese acabar el asunto. Por su parte Ino decía que era porque los comparaba con Sasuke. Hinata no sabía qué opinar al respecto, pensaba que ambas tenían razón.
Los chicos por su parte estaban divirtiéndose a su manera. Naruto, Sasuke y Kiba estaban compitiendo a ver quien bebía más. Shikamaru había salido al jardín. Chouji y Gaara miraban a los tres borrachos sin interés, estaban aburridos. Lee se había ido ya a su casa porque al día siguiente tenía entrenamiento. A Neji hacía rato que no lo veían.
De repente alguien abrazó a Naruto y Sasuke por el cuello, sorprendiendo a ambos y haciendo que se atragantasen con sus bebidas. Eso provocó las risas de Suigetsu, al chico siempre le gustaba molestar a sus amigos, se podía decir que era su hobbie.
—¿Por qué estáis tan deprimidos? Ah ya sé me echabáis de menos.
Sasuke gruñó, molesto con el chico de cabello azul.
—Esta fiesta es un asco — gruñó Naruto.
—Pues para mí está siendo perfecta.
El Uchiha y el Uzumaki clavaron sus miradas en Kiba.
—Eso lo dices porque tú has difrutado teniendo sexo con Ino — dijo Sasuke.
El Inuzuka sonrió orgulloso, para ninguno de los presentes era un secreto los encuentros sexuales que solía tener el moreno con la Yamanaka. Suigetsu alzó la mano, Kiba entendió el gesto y ambos chocaron las palmas de sus manos.
—Ya tenemos triunfador de la noche — luego miró al rubio y al anfitrión — ¿Qué os ha pasado para que estéis de mal humor?
—Nuestro querido Naruto ha sido utilizado para un reto, un reto que tenía Hinata y por cual ha tenido que besarle — se apresuró a explicar Kiba, el recién llegado lo miró sorprendido — Y Sasuke, bueno él nació de mal humor.
El Uchiha le miró molesto y se acabó su bebida de un trago. Suigetsu sonrió conforme con la explicación que acababa de recibir. Pero no pudo evitar preguntarse el motivo por el que el de ojos negros parecía más molesto que de normal.
En el porche de la casa se encontraba Shikamaru, estaba sentado en el suelo, con un cigarrillo en los labios y la mirada perdida en las estrellas. El sótano estaba lleno y había acabado agobiándose, nunca le habían gustado los espacios cerrados y pequeños. Por eso había salido, además necesitaba fumar y si algo estaba prohibido en esa casa era fumar dentro. Hacía frío pero no le molesta, siempre le había gustado sentir el frío en su piel. Se desabrochó el tercer botón de su camisa y le dio una nueva calada a su cigarro. Se preguntaba el motivo por el que últimamente se sentía atraído por su amiga de la infancia, seguramente era algo hormonal, Ino era una chica muy atractiva así que no era extraño que ella le interesase. O tal vez era que necesitaba saciar sus deseos físicos de una vez. Shikamaru nunca había estado con una chica, alguna vez besó a alguna en una fiesta pero no fue más allá. Él pensaba que para tener sexo con una chica al menos necesitaba tener confianza con ella. Envidiaba la relación que tenía Kiba con Ino. Pero tampoco estaba seguro de poder llevar algo así, no quería una novia, estaba seguro de que no soportaría el hecho de sentirse atado a alguien. Pero ¿qué pasaba cuando tenías una relación amistosa con alguien con quien te acostabas? ¿Era posible no mezclar sentimientos? Suspiró frustrado, no entendía nada y no sabía qué hacer. En ese asunto se sentía por detrás de sus amigos. Parecía que él era el único que tenía tantas dudas, tal vez su problema era que reflexionaba demasiado, a veces envidiaba la simplicidad de Naruto.
Ino bailaba con sus amigas mientras reflexionaba sobre su actitud. Nada más tener sexo con Kiba el chico le había preguntado como era posible que una chica como ella tuviese ese tipo de relación con él. Como respuesta ella le sonrió y le acarició la mejilla como si fuera un niño pequeño, con tranquilidad pero con un deje de molestia le dijo: "Porque no soy una princesa" Era cierto que muchos la trataban como tal pero ella no se consideraba una. Después de decirle eso le dio un pico, se vistió y se fue sin decir nada. A veces se preguntaban cuando la gente dejaría de tratarla a ella y a sus amigas como princesas, realmente esa situación empezaba a cansarle. Pero estaba segura de que eso cambiaría después de esa fiesta, la noche aún no había acabado, podía suceder cualquier cosa.
¡Muchas gracias por leer!
Espero que os haya gustado y haya logrado sorprenderos y entreteneros.
Las cosas se ponen cada vez más interesantes, es probable que la fiesta acabe en el siguiente capítulo.
Ahora paso a contestar los reviews de las personas sin cuenta!
Anita: ¡Muchas gracias por tu review! Me alegro de que logres imaginarte lo que sucede. Bueno creo que este capítulo te gustará por lo que sucede entre Ino y Kiba aunque eso no asegura que acaben juntos. Espero que te hayan gustado tanto las escenas entre Itachi y Temari como el beso de Hinata y Naruto, el cual traerá muchas consecuencias. No puedo asegurarte que haya Nejiten pero tampoco lo negaré, aún no sé que hacer con ellos. Y del sasusaku no sé que decirte, a mí me encanta la pareja pero tampoco es seguro que acaben juntos. Espero que hayas disfrutado del capítulo y sigas la historia. Nos leemos!
Caro: Muchas gracias por tu comentario. Me hace muy feliz que te gustase tanto el cap anterior. A mí también me encanta la verdadera Hinata, además es muy divertido describir sus escenas, tal vez más adelante le dé más protagonismo a Sakura. Espero que disfrutes con este capítulo y de nuevo gracias por tu review. Nos leemos
Por último añadir que siento tardar tanto con las continuaciones, no tengo mucho tiempo y encima la inspiración en ocasiones me abandona. Nos leemos!
