Los Redfield

Piers

La tormenta ha empeorado. No quería pensar si pasaría la noche en el apartamento de los Redfield porque estaba siendo un momento incomodo después de ver aquella discusión quedo sorprendido, aunque era de esperarse cuando se trataba de hermanos y sobretodo el cambio de actitud de Chris, pero le impacto mucho sus felicitaciones en cuanto a la partida del juego. En fin se encontraba ayudando a Claire a buscar unas cuantas velas para aluzarse dado que la luz se estaba yendo a cada minuto.

Camino hacía la habitación de Chris donde se encontraba un par de velas aromáticas debían de ser útiles para esta situación, abrió la puerta y todo estaba justamente desde el último día que estuvo aquí. En la mesita de noche pudo ver dos vasos de velas, los cuales tomo con rapidez no quería seguir invadiendo la privacidad de Chris. Salió de la habitación y puso las velas en la mesa del centro de living.

—Encontré dos velas en la habitación de Chris. — dijo Piers.

De repente se escuchó el caer de varias cosas, lo cual provoco que Piers diera un sobresalto de susto al igual que Claire.

— ¿Todo en orden? — pregunto Claire preocupada.

—Sí todo en orden. — respondió Chris cerrando una puerta.

—No quiero encontrar un desastre en el armario.

Piers se percató de que Chris dio media vuelta para acomodar el armario, provoco una ligera risa ante ver dicha escena.

—Nadie conoce esa faceta de mi hermano, te sorprenderá donde puede llegar su irá. — comentó Claire desde la cocina.

Era cierto había cosas que todavía no conocía de Chris Redfield solo ha escuchado rumores entre sus compañeros sobre el pasado del capitán en ocasiones le ha preguntado a Chris sobre eso, pero no le quiere decir nada en lo absoluto probablemente lo haga después cuando toma el valor suficiente.

—Te creo Claire. — comentó Piers.

— ¿Puedes ayudarme en poner la mesa? — pregunto Claire amablemente.

El joven asintió.

Fue por los platos, los cuales se encontraban en la cocina y desde ahí podía escuchar a Chris maldecir una y otra vez, le daba un poco de gracia porque no conocía muy bien esa parte del hombre.

— ¡Chris debería darte vergüenza! — exclamo Claire. — ¡No digas esas groserías enfrente del niño!

— ¡¿Cuál niño Claire?! ¬ — grito Chris.

Claire rodo los ojos al escuchar la pregunta de su hermano.

—Me refiero a Piers, todavía es un niño a comparación de ti. — seguía diciendo Claire. — Date prisa porque siguen cayendo rayos y en cualquier momento se puede ir la luz.

Al parecer Claire no se equivocó en lo absoluto en eso hubo un apagón, Piers decidió ir a prender varias velas para ayudar a los hermanos. Iba ser una noche demasiada larga estando con este par de hermanos, pero estaba siendo un poco divertido al ver en la manera que Claire molestaba un poco a Chris. Cuando Piers prendió las velas llevo cuatro a la cocina para alumbrar a Claire, quien todavía estaba cocinando y solo quedaba una, la cual iba para Chris.

—Capitán, ¿Todo en orden? — pregunto Piers.

—No. — respondió Chris.

Piers se dio prisa para ir donde se encontraba Chris, lo pudo encontrar en la habitación de Claire dónde provenía un ruido extraño.

— ¿Escuchas el ruido? — pregunto Chris.

Se quedó escuchando al parecer se trataba de unos maullidos de un gato, no había nada de qué preocuparse.

—Solo es un gato. — comentó Piers.

Chris suspiro.

—Vale, vamos con Claire antes que comience a gritarme de nuevo. — dijo Chris mientras salía de la habitación.

{*}

Los tres se encontraban sentando en el comedor mientras comían empanadas de atún acompañadas de una ensalada verde, lo cual Claire consideraba un poco nutritivo. La luz todavía no regresaba a lo que estaban cenando con velas alrededor.

—Muy deliciosa comida Claire. — dijo Piers mientras tenia comida en la boca.

—Gracias. — contesto amablemente la mujer.

— ¿Cómo es que aprendiste a cocinar de esta manera? — pregunto Chris, dándole un sorbo a su vaso de agua.

—Buscando tutoriales en youtube. — respondió Claire.

— ¿Con que propósito?

—Lo hice pensando en ti Chris porque luego dices que siempre te doy la misma comida de siempre. — afirmo Claire un poco molesta.

— ¿Segura? ¿No lo hiciste pensando en alguien más?

Al parecer era cierto lo que le dijo León hace tiempo sobre Chris, en ocasiones solía ser un hermano muy sobreprotector, lo cual le impedía algunas cosas a Claire en su vida personal.

—No Chris. — seguía diciendo Claire.

— ¿No pensaste en León? — continuaba preguntando Chris.

—Oh vamos Chris, ¿Otra vez con el tema de León?, Solo somos amigos y ya porque tú lo dejaste claro aquella noche donde me invito a salir por primera vez.

—Vale, espero que las cosas sigan así.

Los dos hermanos seguían teniendo aquella discusión sobre el tema de León, Piers por otro lado se limitaba a mover la cabeza hacia ambos lados, quería que en ese momento la tierra se lo comiera por completo para no seguir escuchando más la pelea entre los Redfield. Termino de comer de una manera rápida y se levantó de la mesa dejándolos solo.

No quería estar en ese momento incómodo.

Ahora comprendía muchas cosas que le decía León sobre los hermanos Redfield.

—Yo no dije nada porque usas esteroides. — se queja Claire.

—No uso esteroides, es porque entreno demasiado. — afirmo Chris.

Esa fue la gota que derramo el vaso.

— ¡Basta ya! — grito Piers en un tono desesperado. — A nadie le importa saber sí Chris usa esteroides y mucho menos si hay un romance entre León y Claire, ya son unos adultos cada quien es responsable de su vida.

Claire lo miró a ver un poco avergonzada por lo sucedido y por lo contrario Chris estaba sonrojado demasiado por la reacción que había tenido Piers, realmente si los hermanos habían sobrepasado el límite.

Chris

Se sentía tan avergonzado por la reacción de su novio nadie le había hecho sentirse de esa manera, le debía una disculpa sincera por todo esto, sin embargo debía de proteger a Claire porque era su única familia, además también haría lo mismo con Piers ahora porque es muy importante en su vida.

Pudo ver a Piers salir por la puerta, ahora le invadía un sentimiento de culpa y en eso sintió la mirada de Claire, sin decir nada se levantó de la silla del comedor para ir en buscar de Piers y hablar con él.

— ¡Piers! — gritaba mientras salía del apartamento.

¿Cómo era posible que se haya ido? No quería que le fuera a suceder algo por aquella discusión con Claire, además las condiciones climáticas no lo ayudaban bastante seguía la tormenta eléctrica desde hace dos horas. Camino por todo el pasillo para bajar las escaleras ¿Dónde había ido Piers? Probablemente lo encuentre en su coche esperando a que pare la tormenta. Bajo varios pisos para llegar al estacionamiento subterráneo, las manos comenzaban a sudarle de los nervios ¿Por qué se sentía de esta manera? Jamás le había sucedido, saco una linterna para alumbrar y poder buscar a Piers, reviso cada coche en busca del joven hasta que lo encontró arriba de su coche mientras estaba recargado en el volante. Toco la ventana y pudo percatarse de que Piers dio un sobresalto de susto.

— ¿Podemos hablar? — pregunto Chris.

Piers asintió.

Quito los seguros del coche y Chris se sentó en el asiento del copiloto. Se sentía tan avergonzado por su comportamiento como niño.

—No quiero saber si usas esteroides. — comentó Piers

Chris soltó una risa.

—Vale, no venía hablar de eso. — dijo Chris seriamente. — Quiero pedirte una disculpa por mi comportamiento inmaduro que tuvo.

Piers suspiro.

—Capitán, no tiene que de preocuparse. — dijo Piers. — Aunque me dio un poco de risa lo que dijo Claire sobre sus músculos.

Chris se sonrojo un poco.

— ¿Usted sonrojándose? No lo puedo creer. — comentó Piers.

No sabía que decir de todo esto, nadie creía que Chris Redfield tuviera sentimientos y emociones de esta manera.

—Sabes tengo un corazón también. — dijo Chris.

Piers

Era impactante ver a Chris sonrojándose de esa manera, no podía creer que tuviera esa sensibilidad cuando se trataba de estar juntos o pedir disculpas, sin embargo en realidad si perdonaba a Chris porque no le había hecho daño, de hecho le hizo sacar varias sonrisas sobre el tema de "los esteroides" tenía curiosidad de saberlo, pero como le había dicho que no le importaba era mejor así las cosas, aunque podía preguntarle después de este drama, además si consideraba que si sobreprotegía a Claire en algunas cuestiones no quería intervenir mucho ahí porque conocía el carácter de su capitán.

Suspiro.

—Capitán, regresemos porque Claire debe de estar preocupada por usted. — dijo Piers con una sonrisa en su rostro.

Chris cogió la mano del joven con una delicadeza antes de bajar del coche, Piers deseaba que duraba el momento a solas con Chris se había acostumbrado a estar solamente con él sin nadie más en dicho apartamento. Se miraron ver fijamente a los ojos, Chris inclino sus labios para rozarlos contra los de Piers, ambos labios se unieron de una manera tierna, el joven tenía sus manos alrededor del cuello de Chris se aferraba cada vez más sin embargo el momento no duro como lo esperaba, se separaron de repente al ver las luces de un coche entrar al estacionamiento.

Sin decir ambos se bajaron del coche para regresar al apartamento. Subieron las escaleras de emergencia, la ventaja de hacer ejercicio era que tenían condición física y no se cansaban tan pronto como la gente que no suele hacer entrenamiento, después de varios pisos llegaron. Cuando Chris, entro a su apartamento Claire estaba recogiendo la mesa.

— ¿Todo en orden? — pregunto Claire.

—Sí, ya me disculpe con Piers. — respondió Chris.

Claire asintió.

Todo estaba aparentemente normal en la casa de los Redfield había sido una cena un poco dramática de lo esperado con diversos temas como el de Chris lo dejo impactado ¿Será cierto que usara esteroides? Nah debe ser que entrena demasiado dado que lo ha visto en el gimnasio con los demás soldados.

— ¿Ya tienes la habitación de Piers? — pregunto Claire desde la cocina.

—Puede dormir conmigo. — contesto Chris.

No podía ser posible otra noche durmiendo con Chris, pero ahora en la misma habitación será muy incómodo para él y más puesto que es su novio. Claire dejo de lavar los platos.

— ¿Seguros? — pregunto Claire en un tono preocupante.

—Sí, además Piers estaría cómodo en mi cama y no en el sofá. — afirmo Chris.

Piers no sabía que reacción tener por aquellas palabras de Chris, es decir una parte de él si le gustaría compartir la cama, no quería levantar ninguna sospecha con Claire sobre el tema aún no era él tiempo adecuado para hablar de esta situación.

Claire Suspiro.

—Piers, es tu decisión. — dijo Claire mientras cerraba la llave del fregadero. — No puedes permitir que mi hermano decida por ti, dime ¿Tú estás de acuerdo?

Se sentía contra la pared. No quería que Claire sospechara algo extraño entre él y Chris, sin embargo debía de decir una respuesta apropiada para esto sin hacerla dudar de esto.

—Sí, sé que la idea de Chris sea un poco alocada, pero dormir en el sofá es un poco incómodo. — respondió Piers.

—Te deseo suerte durmiendo con Chris. — dijo Claire. — En ocasiones suele roncar.

No había problema con eso puesto que la otra ocasión cuando se quedó a dormir el día que inundo su apartamento vio semi desnudo a Chris, así que no tenía de que preocuparse en esta noche.

{*}

Chris se encontraba cepillándose los dientes mientras Piers trataba de probarse unas pijamas de Chris, lo cual le quedaban un poco enormes por así decirlo, ahora que se ponía a pensar ¿Cómo termino en casa de los Redfield? Todo por haber traído a Chris a casa después de haber estado en el hospital. Siguió probándose un pantalón pijama hasta que encontró uno que más le quedaba bien, estaba muy agradecido con los hermanos, además de haberle permitido pasar la noche en su apartamento por dicha tormenta, la cual parecía que jamás iba a detenerse.

Se sentó un momento en la cama para esperar a Chris, sentía un poco ardor en su rostro porque esta locura, pero al menos nadie lo sabido todavía. La puerta del dormitorio se abrió, pudo ver a Chris con mirada de cansancio.

— ¿De qué lado de la cama duermes? —pregunto Chris curiosamente.

—Del lado derecho. — respondió Piers tímidamente.

Aún no podía creer esto. De repente la puerta se abre por Claire, quien trae varias sábanas en las manos.

—Traigo varias sábanas. — dijo Claire.

—No las necesitamos. — comentó Chris.

—Ahí no te estoy hablando, estoy diciéndole a Piers.

Piers rodo los ojos.

Aquí iba de nuevo otra discusión de los hermanos Redfield de cualquier cosa peleaban, debe ser porque Chris es un hermano sobreprotector y Claire se siente un poco prisionera ya que no puede hacer ciertas cosas de mujeres.

—Ya es suficiente de peleas. — afirmo Claire. — Les dejo las sábanas para irme a dormir, sin embargo no quiero escucharlos pelear por el espacio u otras cosas.

La menor de los Redfield salió de la habitación dejando solos a Chris y Piers, era increíble en la forma que se preocupaba Claire por ellos dos.

—A dormir, mañana nos espera un día agotador. — comentó Chris.

Piers asintió.

Era la primera vez que dormía con Chris de esta manera, se sentía nervioso no sabía porque le sucedía todo esto si se trataba de alguien que conocía bastante tiempo, bueno un año por así decirlo. Solamente le quedaba sobrevivir ya que creía un poco en las palabras de Claire sobre los ronquidos de Chris pueden ser cierto o puede tener una manía para dormir.