N/A: Este capítulo será narrado desde la perspectiva de Dylan.
Dylan Collingwood
Dylan
Se encontraba en la sede de la BSAA en los Estados Unidos había abandonado el ejército por cuestiones personales, no ha hablado con alguien de sus motivos, pero si existía una sola razón para unirse a la BSAA y era reconquistar el corazón de Piers Nivans, aunque ya le pertenecía a otra persona, no era un impedimento aun podía recuperarlo, sin embargo sentía una carga de culpa por haber tratado de aquella manera Piers cuando descubrieron su romance, en fin eso había quedado en el pasado ahora solamente debía vivir en el futuro en el cual se debe de concentrar.
No tenía ni la mínima idea de dónde ir, camino hacia donde se encontraba una joven mujer en un mostrador atendiendo el teléfono.
—Buenos tardes, ¿Dónde se realiza el examen? — pregunto Dylan
La mujer seguía hablando por teléfono sobre su vida personal, debía de estar hablando con alguna amiga y no le cogió importancia. Dylan intento de nuevo captar la atención de la recepcionista.
—Oh perdona, no te había visto. Permíteme un segundo. — dijo la recepcionista. — Luego hablamos Rebecca, hasta luego. — ¿En que lo puedo ayudar?
Dylan rodó los ojos, no quería ser un grosero con la mujer así que tuvo que hacer una sonrisa hipócrita.
— ¿Dónde se realiza el examen? — pregunto una vez más Dylan.
—En el gimnasio. — respondió la mujer. — Puede coger la puerta de la izquierda y pasará por los vestidores, los cuales van al gimnasio.
El joven le dio las gracias a la mujer y siguió su camino. Solamente tenía la esperanza de encontrar con Piers una vez más, además de poder conversar sobre ciertas cosas y quería que fuera en privado sin la compañía de Chris. Abrió la puerta que le menciono la recepcionista y si justamente se encontraba en los vestidores, pudo escuchar una voz conocida y debía ser Piers.
—Piers, me da gusto verte. — dijo Dylan emocionado.
Dylan pudo percatarse de que Piers se sentía un poco incómodo con su sola presencia debía ser por el daño que le hizo, pero estaba dispuesto a arreglar las cosas de una vez.
— ¿Qué haces aquí? — pregunto Piers atónito.
—Solo vine a hacer el examen de admisión de la BSAA. — respondió Dylan.
Beth apareció en los vestidores para llevar a los de nuevo ingreso a un pequeño tour en la BSAA.
—Al fin te encuentro novato. — dijo la recepcionista. — Solo espero que no hayas causado algún problema.
Dylan se fue con Beth al gimnasio donde todos hacen un entrenamiento antes de realizar la prueba, se sentía derrotado sin embargo todavía puede seguir con su plan en mente no se iba a rendir tan fácil hasta que Piers cayera en sus brazos y hacerlo olvidarse de Chris Redfield.
Suspiro.
Sentía unas espinas enterradas en su corazón al alzar su mirada hacia el edificio y pudo ver a Piers con Chris, lo cual le parecía un poco extraño que ambos estuvieran siempre juntos hasta en las misiones, posiblemente se encuentren en una relación sentimental, si eso debe de ser ya que Piers actuaba de la misma manera cuando salía con Dylan. Para despejar su mente comenzó a hacer calentamiento antes de realizar sus pruebas sabía perfectamente en qué consistía y había entrenado mucho para aprobarlas.
Varios minutos después la puerta se abrió por un hombre alto y de cabello oscuro, se trataba del legendario Chris Redfield, una sonrisa maliciosa apareció en el rostro de Dylan todo estaba saliendo de acuerdo a su plan.
—Muchos conocen por qué están aquí y para otros ha sido el destino que los trajo hasta aquí. — dijo el hombre. — Algunos de los que están presentes aquí saben mi nombre y otros no, pero de todas formas me presentaré con ustedes soy Chris Redfield capitán de la BSAA y entrenador de los nuevos reclutas.
Era lo único que le faltaba que Redfield fuera su mentor, pero todo debía de tener un sacrificio en la vida y era soportar el carácter de Chris.
{*}
Dylan hizo las tres pruebas que pedía la BSAA y todas las había pasado de una manera satisfactoria, pudo ver a Chris sorprendido por la forma en que se esforzó y conocía perfectamente que no lo deseaba que estuviera cercas de Piers, sin embargo trato de no cometer ningún error para poder unirse al equipo.
Decidido salió del gimnasio para irse a su casa, pero fue detenido por el mismo Chris Redfield, rodo los ojos no quería hablar con alguien que le había robado a la persona que aún seguía amando era estúpido hacer esto, aunque puede adquirir ventajas para estar más cercas de Piers.
—Collingwood. — dijo Chris. —Hiciste un magnífico trabajo, pero no vine hablar de esto contigo es sobre Piers.
Tan directo que fue.
Tan directas sus palabras.
Dylan estaba un poco asustado porque habían adivinado sus verdaderas intenciones aquí, debía de inventarle algo a Chris para no seguir levantando ninguna sospecha relacionado con Piers Nivans.
—Vamos a mi oficina. — dijo Chris.
El joven asintió.
Siguió al capitán hasta su oficina justamente era donde vio Piers hablando con Chris. Se sentó en una silla que se encontraba enfrente del escritorio, solo esperaba que no afectará en nada su entrada a la BSAA con el tema de Piers y todo ese drama de su romance.
Suspiro.
—Honestamente es difícil hablar contigo de esto. — comentó Chris. — Sin embargo no están permitido el acoso a otros soldados y mucho menos "parejas", no sé si aún serás parte del equipo, ya que has demostrado un buen desempeño en el campo de batalla, pero de una vez que te quedo claro no quiero problemas con Piers. — Él se ha ganado el respeto de todos aquí y eso no va acabarse con tu llegada.
Dylan quería soltar una carcajada ante las palabras de Chris, obviamente no le iba a escuchar puesto que sus intenciones era ganarse nuevamente a Nivans.
—Entiendo eso capitán, pero… me parece algo absurdo lo de Piers ¿A caso hay algo entre ustedes dos? — pregunto Dylan en un tono burlón.
Realmente si sabía algo sobre Piers, aunque no estaba seguro del todo, pudo notar a Chris un poco impactado por su pregunta si era de esperar que fuera verdad los rumores que corrían entre los soldados.
—Son ciertos los rumores ¿Verdad? — volvió a preguntar Dylan.
— ¡Basta! — exclamo Chris enfadado.
Todo se había vuelto un juego de amor por quien se quedaría con el corazón de Piers Nivans, sería fácil convencer a Chris se un trato sucio para no divulgar más los rumores que corrían y en parte si eran ciertos varios soldados de la base donde estaba anteriormente Dylan comentaban un romance en la BSAA, pero que se trataba de dos hombres por un momento Dylan pensó en Piers, justamente las cosas eran ciertas. Por otro lado Chris se encontraba molesto por las palabras de Dylan, no sabía cómo reaccionar y mucho menos que palabras decir, no deseaba cometer ningún error, además no quería ver un corazón roto y lágrimas derramadas por todo esto. Solamente debía relajarse y pensar con claridad la situación.
—No son ciertos los rumores, es porque el soldado Nivans ha demostrado un excelente desempeño a su edad, lo cual ha hecho que tenga un cargo elevado en mi unidad, además tengo planes en su futuro para que siga siendo un excelente soldado. — afirmo Chris en parte estaba diciendo un poco de verdad. — No se dé dónde has escuchado todas esas mentiras, pero no me interesa saberlo.
La puerta se abrió bruscamente y se trataba de Piers, quien había llegado en un mal momento, Nivans trato de darse la media vuelta para irse su intento fue inútil ya que Chris le pidió que se quedará en cambio Dylan estaba alegre porque podía saber de una vez que había entre ellos.
La atmosfera había cambiado drásticamente se podía sentir una tensión entre los tres, verdaderamente era un momento incomodo nadie quería seguir estando a excepción de Dylan, quien estaba decido a arruinarles la vida.
—Me da gusto verte. — comentó Dylan con una sonrisa.
—Cierra la boca. — contesto Piers molesto. — ¿Qué hacemos aquí? Hay mejor cosas por hacer que estar con este hijo de perra.
Nunca había escuchado a Piers hablar de aquella manera si se encontraba molesto por lo sucedido en el caso por eso iba a remedir las cosas de una vez antes de que algo sucediera en sus vidas.
—Para que ya no haya rumores sobre un supuesto romance. — dijo Chris.
— ¿De quién? — pregunto Piers.
—Según Dylan, tú y yo tenemos un romance, el cual no es cierto.
Por unos segundo Piers se quedó pensando.
—Así es, solamente somos amigos. — afirmo Piers. — De hecho nos hicimos mejores amigos ya que quiero conquistar a Claire, su hermana ¿No es verdad?
Chris estaba parpadeando y rápidamente dio una respuesta.
—Sí y todo por el bienestar de mi hermana. — siguió diciendo Chris. —Es difícil que me agrade un hombre para Claire.
Dylan no podía creer que esto estuviera sucediendo, debe ser una mentira para convencerlo de que nada es cierto, pero conoce a la perfección a Piers y cuando este miente, vale seguirá con su juego estúpido de mentiras para poderse quedarse en la BSAA.
—Vale, no volveré a creer en rumores. — dijo Dylan finalmente. — Los motivos de la pregunta fue porque son muy fuertes los rumores y más entre los soldados del ejército.
—No tendremos problema con eso. — afirmo Chris. —Hare lo necesario para desmentirlos de una vez por todas.
Dylan se despido de Piers y Chris. No podía creer la forma de actuar de ambos, es como si estuvieran demasiado unidos con esto de su romance obviamente porque Chris es muy importante mantener su imagen de machote como dirán vulgarmente y no de un debilucho. Sus sentimientos son los mismos por Piers, sentía unas mariposas en el estómago por estar tan cercas de él, era como si estuviera viviendo de nuevo tenía tanto tiempo sin sentirse de esa forma dado que había un gran vacío en su interior y ahora lo ha llenado un poco de aquel vació, el cual era complemente oscuro y sin ninguna luz que lo pudiera iluminar para sacarlo de ahí. Sus pensamientos le impedían seguir adelante con su vida, y por eso hoy se encontraba en la BSAA para reclamar lo que es suyo.
Subió al elevador, en este instante sentía una fuerte derrota apenas iba comenzando todo esto no podía darse por vencido aún tenía que seguir con su plan en mente, debía ser lo bastante fuerte para lograr esto; al cerrarse las puertas Dylan se recargo sobre la pared dando una gran bocana de aire, le había dado gusto verlo de nuevo, si bien no lo lucia Piers emocionado puso notar un ligero odio así él, el joven se arrepentía de haber causado un grave daño hacia Piers, pero lo hizo solamente pensando en su persona ¿Qué dirán los demás de él? Sus padres estarían decepcionados y perdería parte del respeto que ha logrado conseguir, salió el elevador al escuchar una campanita, camino por los pasillos para salir de la BSAA, ahora recordaba las palabras de Chris de cómo le fue en la prueba parecía que lo conseguido solamente faltaba la llamada telefónica de confirmación o más bien la carta que le enviarían si era seleccionado para formar parte del equipo.
{*}
Cuando llego a su casa, se recostó en el sofá para meditar lo sucedido, era increíble como cambiaban las personas y más si las conocías ya no encontró al mismo Piers de antes, él que lo anhelaba y lo amaba demasiado ahora eran distintas las cosas era una persona llena de odio hacía él y desprecio, no lo culpaba Dylan en lo persona puesto que él también se sentiría de la misma manera si alguien le hubiera hecho el mismo daño como él que hizo hace tiempo atrás, sin embargo después de que Nivans se fue Dylan trato de buscarlo y pedirle unas merecidas disculpas, lo cual fue imposible ya que jamás lo volvió a encontrar hasta hace poco cuando no obedeció las ordenes de Chris.
Cogió aire.
Se levantó del sofá para prepararse una taza de té solo quería relajarse y descansar un poco después de un día lleno de emociones inesperadas, abrió la alacena y tuvo un recuerdo con Piers.
La tormenta de nieve no había parado desde hace cuatro horas, las calles estaban repletas de nieve, se habían tenido que cerrar las calles por lo sucedido, una joven pareja se encontraba en una chimenea para no pasar ningún frio, Dylan sostenía la mano de su amado con una delicadeza, le gustaba sentir el tacto y la piel suave de Piers, recargo su cabeza sobre el hombro del joven mientras seguía sosteniendo su mano.
—Nunca había sentido un frio como este. — comentó Piers mientras cogía otra cobija para cubrirse del frio. — Es increíble a donde ha llegado la tormenta de nievo dejándonos sin electricidad.
Dylan sonrió.
—Así es mi querido Piers, tenemos suerte de estar adentro ya que muchos de nuestros compañeros se encuentran en combate ahora mientras nosotros estamos dentro del apartamento tratando de evitar el frio. — dijo Dylan.
El joven de cabello castaño le dio un suave beso en la frente, el cual provoco que Dylan sintiera un cálido calor recorrer por todo su rostro, deseaba sentir más de ese calor, Piers se levantó del sofá dejándolo atónico ¿Por qué se va? No deseaba que se fuera quería seguir a abrazado.
—Te voy a preparar chocolate caliente. — dijo Piers. — Tus manos y tu rostro están bastantes fríos.
Dylan se sonrojo. No sabía si era por el frio o porque aquellas palabras le llegaron al corazón, pero hizo una sonrisa dulce.
—Claro. — fue lo único que contesto el joven.
Piers se fue a preparar el chocolate caliente, era apropiado para este clima ya que estaban a -14 grados centígrados era sorprendente como llegaba a hacer en la ciudad la naturaleza.
Posteriormente de diez minutos Piers había regresado con dos tazas de chocolate caliente, seguía con aquel sonrojo, nadie ha hecho algo así por él, cogió la taza para darle un suave beso en los labios a su novio.
Unas cuantas lágrimas salían de sus ojos ¿Cómo lo pudo dejar de aquella manera tan despreciable? Se sentía más culpable de lo normal ¿Por qué dejo aquella relación si lo amaba mucho? Todo fue culpa de su miedo que sentía en aquel momento por ser descubierto por los demás.
¿Por qué lo dejo? ¿Por qué le hizo todo ese daño? Estaba arrepentido de haberle hecho todo esto por su miedo que tenía en aquel momento, su corazón sentía una espina encajada al recordar lo sucedido, nunca se lo ha perdonado es por eso que vive en una oscuridad y no encuentra la luz para salir de ahí, es tan horrendo estar bajo las sombras sin tener alguna ayuda. Limpio las lágrimas que tenía en su rostro al escuchar el tocar de la puerta, no esperaba a nadie a estas horas y mucho menos no tenía humor de soportarlo. Se miró al espejo antes de atender la puerta y estaba tan rojo como un tomate por haber llorado de aquella manera, nadie en su vida ha logrado esto más que Piers Nivans. Abrió la puerta actuando como si nada estuviera pasando y se quedó boquiabierto al ver que era su hermana.
—Piper, no te esperaba. — comentó Dylan atónito.
—Mamá está preocupada porque no las has llamado. — dijo la chica de cabello pelirrojo. — ¿Todo está bien? También estaba preocupada por ti ya que nunca lo haces.
—Sí me encuentro bien. — Solo he estado cansado y ocupando buscando un empleo.
Su hermana no lo dejaba de mirar, ella podía notar que algo andaba mal aquí y estaba dispuesta a descubrirlo puesto que le preocupaba mucho su hermano mayor.
—No lo creo. — respondió Piper. — Sé que algo te sucede y estabas llorando antes de que vinieras.
Dylan suspiro.
Dejo entrar a su hermana para charlar con ella sobre el tema, ella sabía un poco de la vida cuando era parte del ejército y le contó de Piers de aquella relación que mantuvieron, pero fue arruinado por un monstruo llamado Dylan.
—Sigo sufriendo por lo mismo. — afirmo Dylan.
Piper se le dio un cálido abrazo hermanal.
—Dylan no te preocupes, podrás salir adelante con esto, no lo necesitas para ser feliz. — comentó Piper. — Las personas van y vienen, encontraras a una que te amé y esté contigo.
El joven quisiera creer en las palabras no podía seguir haciéndose falsa ilusiones de Piers, puede tenerlo de nuevo y hará todo lo posible por hacerlo así podrá dejar de sentir espinas en su corazón y dejar atrás la oscuridad en la que vive ¿Podrá encontrar la luz al final del túnel? Si es posible, aunque es un camino largo por recorrer para poderlo hacerlo.
