32
Aprendiendo Una Lección
Piers
Ha pasado varias semanas desde que tuvo aquella cita con Chris, sin embargo podía respirar un aire de paz a su alrededor ya que no ha vuelto a saber de Dylan posiblemente el joven se haya rendido porque su amor era más fuerte por Chris y no había posibilidad de que cayera a los pies de Dylan tan fácilmente. En fin regresando a la realidad caminaba por los pasillos de la BSAA en busca de la oficina de su capitán al parecer lo estaba buscando desde la mañana, al llegar a la oficina abrió la puerta y vio a Chris dormido sobre el escritorio. Sonrió con tan solo observarlo parecía un ángel mientras descansaba sobre el mueble.
— ¿Capitán? — pregunto Piers tiernamente.
Chris despertó de un sobresalto de susto por poco caía de la silla donde estaba sentando, alzó su mirada y Piers se pudo percatar que tenía los ojos hinchados tras no haber conciliado bien su sueño después de tantos días teniendo mucho trabajo por hacer.
—No puedo darte flores en estos momentos cuando tenga dinero de las regalare obviamente porque eres la persona a quien amo. — contesto Chris adormilado.
Piers alzo una ceja y no pudo evitarse sonrojarse al escuchar esa frase ¿A caso estaba Chris soñando con él? ¿Le regalaba flores? No podía culparlo puesto que también el joven soldado en ocasión tuvo un sueño con Chris, el cual lo provoco sentir un poco incómodo.
—Lo siento. — dijo Chris. — No he dormido bien en dos semanas, pero tengo noticias de Dylan.
Hace tiempo que no lo veía por los pasillos de la BSAA tras haber demostrado buenas habilidades en el campo de batalla y Chris tuvo un plan en mente para deshacerse del chico.
— ¿Qué sucede con él? — pregunto Piers.
Chris antes de pronunciar una sola palabra dio un sorbo a su café para poder despertar un poco.
—He conseguido que sea transferido a otro país. — respondió el capitán con seguridad.
El joven soldado estaba boquiabierto y anonado por la noticia de Chris, era una excelente noticia al fin podría descansar tranquilamente de Dylan y comenzar de nuevo su vida todo volvería a la normalidad.
— ¿Piers? ¿Estás bien? — pregunto Chris al ver que el joven se había desmayado.
Simplemente tenía un ligero recuerdo de lo sucedido recordaba que salía del bar restaurante y había un momento romántico entre Chris y él a partir de ahí ya no recordaba más lo que había pasado.
—No lo sé. — respondió el joven desorientado.
Chris lo continuaba mirando con preocupación no sabía qué hacer en estos instantes, solo vio a Piers desmayarse cuando iba conduciendo para ir a su apartamento desconocía las causas de aquel suceso, quiso evitar un hospital ya que no quería problemas en estos momentos y más preocupaciones de las cuales ya tenía suficiente por lo que opto llamar a Rebecca.
Cogió la mano de Piers y comenzó a acariciar su rostro.
—Nos estábamos besando afuera de mi coche. — dijo Chris repentinamente. — Subimos al coche porque estabas tan ebrio que podías mantenerte de pie y fue cuando te desmayaste.
Por lo contrario Piers trataba de acomodarse de la cama, sin embargo sintió un terrible dolor de cabeza, el cual estaba acompañado con un ligero mareo en estos segundos se arrepentía de haber bebido demasiado aquella noche, es decir ya era muy tarde para hacerlo y debía de asumir las consecuencias dado que era una persona adulta.
—Es bueno saber eso. — comentó Piers un poco sonrojado al pensar una escena donde se estaba besando de una manera apasionada con Chris. — Al menos no tuve mi primera vez ¿O sí?
—No Piers. — afirmo Chris un poco avergonzado por aquella pregunta, jamás espero eso por parte de Piers no es que no consideraba el follar con el joven sino en un futuro próximo. — No es momento de decir esas cosas, le llame a Rebecca para que viniera a revisarte.
Piers asintió.
—Vale, ¿No le dijiste la verdad? —pregunto Piers.
—Le dije que fuimos por unos tragos. — contesto Chris. — Aún no podemos decirle a todos sobre nuestra relación sentimental hasta que Dylan se encuentre lejos de nosotros.
—Pensaba que Dylan se había ido, pero me acabo de percatarme que simplemente fue un sueño.
Chris le dedico una sonrisa a Piers y posteriormente lo abrazo como si no hubiera un mañana. Se sentía culpable porque no podía hacer nada al respecto hasta que el mismo Dylan asistirá a la BSAA a su primer entrenamiento como soldado tenía una ligera idea de cómo deshacerse del muchacho, pero requería de tiempo.
—Tengo una ligera idea de que hacer. — afirmo Chris. — No puedo decírtelo hasta que se esté llevando a cabo.
—Entiendo. ¿No puedes darme una aspirina? — pregunto una vez más el joven. — Tengo un dolor de cabeza terrible.
—Piers eso se le llama resaca por haber bebido demasiado anoche. — No puedo darte ninguna pastilla hasta que venga Rebecca a revisarte, vendrá dentro de tres horas.
Suspiro.
—Entonces me dormiré un rato más. — dijo Piers.
—Claro que no lo harás, ya me tienes asustado con tus borracheras para hacer esto. — dijo Chris. — Vamos a ver películas y a pasar un rato como pareja. No hemos estado juntos en tantos días.
Chris estaba en lo correcto hace días que no disfrutaban de un momento como novios han estado viviendo bajo la sombra de Dylan o simplemente en alguna misión u otros dramas de su vida.
—Si usted lo desea capitán. — dijo Piers.
—Oh vamos Piers. — dijo Chris. — Solamente dime Chris, ya hemos trabajado en eso hace tiempo, además soy tu novio y debes llamarme por mi nombre.
A Piers aún le costaba asimilar las cosas sobre su romance con el capitán de la BSAA, sin embargo Chris tenía razón con lo que decía.
—No logro acostumbrarme a esto. — comentó Piers. — Solamente sé que me enamoré de usted y jamás pensé que esto sería posible.
—Menos yo. — dijo Chris.
Ambos hombres se encontraban cogidos de la mano mientras miraban la película en la habitación, habían elegido ver películas de terror dado que eran el género favorito de Piers, ninguno de los dos mencionaba alguna palabra por estar atentos a lo que sucedía en la película. Por otro lado Piers comenzaba a sentirse mal una vez más había sido pésima idea tratar de solucionar sus problemas con el alcohol no era la solución apropiada de repente se levantó a toda prisa de la cama para ir al baño y Chris se quedó boquiabierto al ver como se fue corriendo su novio.
—Piers ¿Estas bien? — pregunto Chris desde la cama.
En eso se escucha una arcaba típica al vomitar.
—No es buena pregunta para esto. — dijo Piers tratando de no seguir vomitando, pero no pudo evitarlo.
Chris se levantó bruscamente de la cama para ver cómo se encontraba Piers, en parte se sentía un poco culpable por haberle permitido beber como si no existirá un mañana ya que le trajo consecuencias en la salud de su novio.
—No entres por favor Chris. — dijo Piers antes de que se escuchara una arcada. — Nunca más volveré a beber como lo hice ayer, siento que me estoy muriendo.
Piers salió del baño luciendo un rostro extremadamente pálido, lo cual preocupaba más a Chris y más porque fue quien tuvo la idea de ir a beber unos tragos sino hubieran ido nada de esto estuviera pasando la ventaja aquí es que ninguno tuvo que ir al trabajo dado que era su día de descanso. Chris cogió la mano de Piers puesto que pudo notar que no mantenía el equilibrio una vez, lo ayudo a caminar hasta la cama donde se recostó el joven.
—Descansa un poco Piers. — dijo Chris.
Piers cerró los ojos para descansar un poco se sentía tan mal que no podía evitar sentirse cansado.
Corría por la enorme ciudad en busca de municiones era lo peor que pudo haber pasado en esta situación estaban muriendo demasiadas personas en esta guerra a cada manzana que pasaba veía cadáveres de gente a quien no pudo salvar, trato de evitar un pequeño sentimiento de culpa y continuo su camino planeaba ir al otro extremos donde estaba Chris posiblemente él tenga munición que le pueda ser de utilidad.
Escucho el sonido de una explosión y alzo rápidamente su mirada para buscar de dónde provenía se quedó atónito al ver que era el lado donde estaba Chris y los otros soldados. No quería pensar en lo peor, no deseaba ver muerto a Chris debía de continuar con su vida a su lado y por las futuras generaciones de la BSAA. Sin importar lo que haya pasado continúo corriendo nadie lo engañaría por lo sucedido, salieron lágrimas de sus ojos y las limpio su capitán no lo podía ver débil en esto segundos debía ser fuerte para el mundo puesto que estaban en combate.
Llego a la calle donde estaban los otros soldados y pudo ver a Chris herido, su temor se ha hecho realidad ¿Por qué tuvo que estar herido? ¿Podría salir con vida después de esto?
—Su corazón tiene pulso aún. — dijo Piers revisándolo el pulso de la mano izquierda. — Llévenlo al campamento.
Los soldados asintieron.
Llevaron a Chris al campamento para que le curaran las heridas que tenía en su cuerpo tenia esperanza que todo saliera bien. Cuando estaba ahí se acercó a Chris y cogió su mano.
—Fuiste una persona a quien estime mucho y me hizo aprender cosas nuevas. — Afirmo Piers. — Eres muy importante en mi corazón porque si ya no estás en el ahí no sé qué haría para seguir teniéndolo.
—P- Piers. — dijo Chris en un hilo de voz.
—Piers. — escucho decir a Chris.
Abrió los ojos. Sentía un calor horrible en su cuerpo, lo cual le provoco que comenzara a sudar sin parar.
— ¿Qué paso? — pregunto Piers.
—Estabas hablando dormido. — respondió Chris. — Rebecca ya viene en camino, ¿Cómo te sientes?
—Demasiado mal. Tengo mucho calor.
Chris toco la frente del joven y pudo percatarse que tenía algo de fiebre, las cosas se estaban complicando demasiado ahora solo le quedaba esperar a Rebecca, quien le acaba de enviar un mensaje diciéndolo que estaba en camino después de haber estado en el hospital donde trabajaba.
—Tienes fiebre. — comentó Chris. — Si sales bien de esto nunca te volveré a invitar a beber porque tu salud está en peligro.
—Saldré de esta. — afirmo Piers. — Lo hice para olvidar un momento los problemas con Dylan me perseguían desde el pasado. Pensaba que la BSAA iba ayudarme para comenzar una nueva fue así por un tiempo, pero ahora todo ha cambiado con la llegada de mi tormento.
—Piers, deberías de cerrar ese capítulo de tu vida y vivir en el presente.
Se escuchó el tocar de la puerta. Chris se levantó de la cama debía ser Rebecca que había llegado fue tan larga de espera, cogió un poco de aire tenía mucho estrés por ver el estado de salud de Piers hubo un momento pensó ver muerto al joven de tan mal que se encontraba. Abrió la puerta y era justamente Rebecca que traía un maletín.
—Vine en cuanto pude. — dijo Rebecca. — ¿Qué le sucedido a Piers?
—Tiene mareos, vomito, fiebre y dolor de cabeza. — Contesto Chris. — Esta en su habitación.
Rebecca asintió.
Fue donde se encontraba Piers, quien estaba todo pálido del rostro y lucía demasiado falta. Por otro lado Rebecca estaba anonada al verlo nunca espero verlo tan mal de salud era la primera vez que lo miraba así.
— ¿Qué sucedió? — pregunto Rebecca preocupada.
—Ayer en la noche invite a Piers a beber unos tragos. — respondió Chris. — Al parecer bebió de más.
—Con eso lo dices todo Chris. — afirmo Rebecca. — Al verte así puedo deducir que tienes una fuerte resaca porque no estás acostumbrado a beber de esa forma, desde ahora no podrás hacerlo. — dijo seriamente mirando a Piers. — Te recomiendo reposo por unos días hasta que tu condición mejore, voy a recetarte unos medicamentos para la fiebre y el vómito. Desde ahora tienes prohíbo beber alcohol sino quieres estar enfermo otra vez.
Piers asintió cabizbajo.
Rebecca hizo la receta para Piers, y antes de irse puso una pequeña bolsa de hielo sobre la cabeza del joven para así poder bajar la fiebre alta que tenía. Por otro lado Chris se había ido a la farmacia a comprar los medicamentos que debía de consumir.
Ahora todo estaba claro para Piers no volvería a beber como lo hizo la noche anterior y más sí se trataba de olvidar a una persona a quien amaste, lo cual trajo una lección de cosas que no se deben de hacer.
