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Relevación I
Tres meses después
Piers
El aroma a flores inundaba la casa de Los Nivans como toda temporada vacacional, abrió la puerta principal con la compañía de Paige, ambos habían estado ocupados con sus actividades de rutina, Piers salvando el mundo a lado de Chris y por otro lado Paige estudiando en la universidad. Caminaban hacia la cocina donde se encontraba su madre preparando el almuerzo, el tiempo les había alcanzado bastante para llegar temprano a la casa de sus padres antes de ir a la cocina Piers dejo su maleta en el sofá ya que pasaría unos días con su familia siempre cuando Chris le daba sus merecidas vacaciones aprovechaba en pasar tiempo de calidad con sus padres y su hermana no sabía con exactitud qué día ya no podría estar al lado de sus seres queridos por esa razón hacía esta rutina.
Ambos hermanos entraron a la cocina y esto provoco que su madre diera un sobresaltó de susto ya que no los esperaba a esta hora del día, la señora Nivans puso su mano sobre el corazón debido al susto que se llevó, dejo la cuchara de madera sobre el sartén para abrazar a sus hijos a ella le alegraba bastante verlos en su casa porque casi no los veía.
Piers y Paige recibieron el abrazo maternal con mucha felicidad, les gustaba ver a su madre tan feliz, sin embargo Piers tenía pánico en decirle la verdad sobre su relación con Chris Redfield, durante estos tres meses aproximadamente hablaban y practicaban como iba a ser el momento en decir todo, todo esto apestaba si nunca se hubiera enamorado de Dylan nada de esto le estaría pasando no es que se arrepintiera de salir con Chris sino su mayor miedo era ser juzgado por la mujer que le dio la vida y era muy importante en su vida para perderla por el simple hecho de amar a otro hombre.
La señora Nivans dejo a abrazar a sus hijos para cogerlos de las manos, a ella mujer tenía un brillo en sus ojos por ver a Piers estaba tan orgullosa de su único hijo varón por cumplir con la tradición de su padre, aunque se preocupaba mucho cuando salía de misión, pero estaba preparada para ese momento. Continua mirando a su hijo fijamente a los ojos pudo percatarse que algo andaba mal en él, no le cogió mucha importancia.
— ¿Cómo les ha ido en estos días? — pregunto la señora Nivans con alegría.
—Muy ocupado, salvando al mundo con Chris. — respondió Piers como si nada le preocupara, en su interior sentía una inmensa culpa que lo carcomía por dentro.
—Estresada por los finales, es difícil cuando tienes un profesor tan estricto y no explica nada. Solo espero aprobar su materia. — contesto Paige preocupada porque si no lograba aprobar la clase debía de repetir la clase con el mismo profesor.
La señora Nivans dio un suspiro.
—Paige, sabes que tú puedes lograrlo. — dijo su madre motivando a su hija. — Es recordar aquella vez que Piers tenía pánico en su primer en el ejercicito y no paraba de llamar a tu padre.
Paige soltó una ligera risa.
—Mamá, no es gracioso. — exclamo Piers avergonzado. — Solo tenía miedo porque no tenía ni idea de cómo iba a salir vivo de ahí.
Nuevamente la puerta principal de abre por un hombre mayor con algunos rasgos parecidos a Piers justamente era su padre, quien traía una expresión de su rostro de cansancio después de ser un veterano se dedicaba a ayudar a su tía en el negocio que tenía. El señor Nivans fue donde se encontraba sus hijos y también los abrazo porque casi no los veía por cuestiones laborales.
— ¿Me perdí de algo? — pregunto el padre de Piers y Paige.
—No, cariño. — contesto la señora Nivans. — Estábamos recordando cuando Piers nos llamó desde Rusia en aquella misión donde estaba muy nervioso.
El padre de Piers hizo lo mismo que Paige reírse de ese sucedido tan apenado de Piers Nivans, de hecho, solamente fue una vez y ya no lo ha vuelto hacer, ahora que formaba parte de la BSAA confiaba en sus instintos, además de tener la protección de Chris ante todo.
—Iré a mi habitación. — dijo Piers seriamente.
Salió de la cocina para ir por su maleta que se encontraba en el living. Al cogerlas se dirigió a su recamara, abrió la puerta y se quedó anonado porque su habitación estaba igual como la ha dejado, se recostó sobre la cama y saco su móvil del bolsillo de sus jeans. Desbloqueo la pantalla al ver que tenía un mensaje de Chris, lo cual era tan extraño, pero en fin leyó dicho mensaje y se sintió motivado por su novio.
De Chris a Piers
¡Buenas tardes amor! Te deseo mucha suerte con tus padres, yo le diré a Claire hasta en la noche porque tuvo una cita con León. Si algo sale mal no dudes en llamarme estaré apoyándote pase lo que pase y eres bienvenido a mi casa. Sé que tú puedes decírselos y es mejor que Dylan anda diciendo eso de nosotros.
Piers suspiro.
Sus manos comenzaban a sudar sin cesar ya sentía la adrenalina y todavía no llegaba el momento, odiaba encontrar en aprietos porque sus padres realmente estaban orgullosos de sus logros militares, no quería decepcionarlos en lo absoluto, sin embargo no era porque el escogió esa preferencia sexual que tenía, sino cada quien es libre de amar sin importar el género.
— ¡Piers! ¡¿Estas bien?! — grito su madre desde el otro lado de la puerta.
El joven soldado se levantó de cama para abrirle la puerta a su mamá, no le gustaba mucho gritarle desde el otro lado ya que le parecía algo grosero de su parte. Cuando abrió dicha puerta vio a su madre con una mirada de preocupación en su rostro ¿Acaso sospecha algo? Nah es imposible que lo haga porque nunca le ha dado a demostrar su preferencia por los chicos.
—Si mamá, todo en orden. — explico Piers. — Solo estoy agotado porque he tenido días difíciles.
Su madre sonrió con delicadeza.
— ¿Seguro? Porque tengo el presentimiento de que algo me estas ocultando. — comentó su madre.
No dirigió ninguna mirada hacia su madre, ella sospechaba lo correcto y Piers no quería continuar con las mentiras sobre lo que le ocurría, hoy sería el día donde va a desmentirse asimismo después de tantos meses minándoles a sus padres dirá la verdad y se sentirá libre.
— ¿Me apoyarías si es algo malo? — le pregunto Piers a su madre.
Ahora, si estaba a punto de decir sus verdaderas intenciones ya no soportaba más esconderle su amor hacía Chris Redfield, aunque si esta en graves problemas saldría de esta casa e iría en busca de su novio. Por lo contrario, su madre estaba boquiabierta y atónita comenzaba a sospechar que su hijo andaba en malos pasos como formar parte de algún clan de bioterroristas o inclusive trabajaba en secreto para Neo Umbrella.
—Piers, me estas asustando. — respondió su madre. — Depende, es decir si lo haría porque eres mi hijo y estaría a tu lado.
—Mamá, tengo un romance con mi jefe. — explico Piers un poco cabizbajo y nervioso.
Elevo su mirada y vio a su madre boquiabierta por escuchar aquellas palabras salir de la boca de su hijo.
—No es posible. — exclamo su madre decepcionada. — Si, es algún invento tuyo, formas parte de algún clan de bioterroristas.
Piers alzó una ceja extrañado por la creencia de su madre ¿Qué está pensando? ¿Acaso piensa eso? Pasó su mano sobre su sien y aún estaba nervioso. Además, era una forma de desviar el tema verdadero porque su madre no asimilaba bien la situación, eso debe ser, ahora tenía que mostrarle evidencia que estaba siendo sincero.
—Mamá, es verdad. — continuo diciendo Piers. Saco su móvil para mostrarle una foto con Chris. Al mostrar dicha foto su madre seguía anonada, era imposible todo lo que ocurría a su alrededor. — Llevo saliendo con Chris desde hace varios meses, pero no ha sido el único hombre en mi vida sino también tuve un romance con Dylan Collingwood, quien me ha estado atormentando en mi vida. — Lamento mucho decepcionarte mamá, pero soy bisexual eso creo.
Su madre salió de su vista sin decirle nada, Piers la miró con preocupación estaba saliendo mal las cosas. Cerró la puerta de su alcoba y volvió a recostarse en su cama para meditar lo acontecido, unas cuantas lágrimas salieron de sus ojos se sentía devastado seria la vergüenza de su familia y más porque en la tradición Nivans no habido nadie bisexual.
{*}
Las horas pasaron no salió a almorzar con sus padres y Paige, no quería escuchar sus frases tan negativas que le fueran a dar, efectivamente tampoco no escucho el llamado de su madre eso solo significaba una cosa y no eran bastante buena que digamos. Aún continuaba recostado y se limitaba a rezar para que Chris estuviera bien ya que solamente contaba con Claire Redfield.
— ¡¿Piers?! — grito su hermana desde el otro lado de la puerta.
No quería ver destruida a Paige por la noticia porque tenía la ligera sensación que tendría la misma reacción de su madre al enterarse sobre su sexualidad, no le gustaba mucho lo que pasaba a su alrededor, pero debía ser sincero con sus sentimientos, además no podía continuar viviendo de esta manera.
— ¿Qué ocurre Paige? — le pregunto Piers un poco preocupado.
—Abre la puerta, quiero hablar contigo. — contesto Paige.
Piers asintió.
Abrió la puerta de su habitación, vio a Paige con una expresión de asombro posiblemente su madre ya le haya comentado algo sobre su sexualidad, aunque no le daba vergüenza decir quién era en verdad. Paige entro a la habitación y se sentó en la cama, cruzo las piernas y miró a ver fijamente a Piers, se sentía una tensión entre ambos hermanos, Piers no sabía por dónde comenzar y explicarle a Paige era tan complicado hacerlo.
Cogió algo de aire.
—Mama, ¿Te ha dicho algo? — pregunto Piers curiosamente.
Paige rodó los ojos.
No quería ser indiscreta con un tema tan delicado que era la sexualidad de su hermano mayor por lo que trataba de evitar alguna palabra directa o que fuera a molestarle alguna palabra.
—Se podría decir que sí. — comentó Paige seriamente. — Sé que mamá no reacciono bien que digamos, pero tienes mi apoyo Piers.
Estaba siendo honesta con sus palabras, debía estar al lado de su hermano puesto que no sabría cuando lo iba a perder en alguna misión siempre él estaba en el peligro con Chris Redfield, ella no quiso con la tradición Nivans consideraba que era riesgoso y más porque era una mujer, además no estaba interesada en algo como militar o policiaco simplemente prefería ser maestra de preescolar, le encantaba convivir con los niños.
—No soy quien para juzgarte. — replicó Paige. — Aparte, no se el día que te puedo perder en una misión, por eso tienes mi apoyo y porque te quiero Piers.
Paige abrazó a Piers. Por otro lado, Piers quería sollozar en estos momentos por el apoyo moral que le ha dado su hermana nunca se esperó de ella esto, pero significaba algo bueno para él, comenzaron a salir lágrimas de sus ojos no sabía con exactitud el motivo eran unas mezclas de emociones felicidad y tristeza a la vez, se aferraba a los brazos de Paige no quería dejarla ir; finalmente se separó de ella y la miro a ver a los ojos.
—Gracias Paige. — susurro Piers.
Paige sonrió.
— ¿Puedo preguntarte algo? — dijo Paige.
—Lo que quieras. — le respondió Piers.
— ¿Sales con Chris Redfield? Porque déjame decirte que es tan sexi, y es lo bastante sensual para ti Piers. Aprovéchalo porque eres tan afortunado.
Piers se sonrojo bastante cuando Paige dijo aquellas palabras de Chris estaba en lo correcto su hermana, sin embargo Chris era muy codiciado por las mujeres de la BSAA al igual que León lo era.
—Paige, claro que si salgo con él. — comentó Piers.
Paige grito de emoción.
—Eres muy afortunado, amalo con todo tu corazón. — exclamo Paige de felicidad. — Dejemos atrás el tema del novio de mi hermano, mamá quiere que bajes a cenar.
Piers sintió un golpe en su corazón al escuchar esas palabras, ¿Acaso su madre no estaba molesta con él? Debía de darle una oportunidad a su madre ya que tal vez lo esté asimilando.
{*}
La familia Nivans se encontraba cenando sin dirigirse ninguna palabra, Piers comenzaba a sentirse incómodo con sus padres de una manera disimúlate miró a ver a su madre, quien estaba cabizbaja y decepcionada sabía que algo como pasaría, nuevamente volvió hacerlo, pero en esta ocasión dirigió su mirada hacia su padre igualmente se le veía decepcionado y algo furioso, no era fácil tener un hijo gay porque tenía más riegos de perder su vida.
Dio un sorbo a su vaso de soda.
Continuo comiendo con aquel silencio entre su familia ¿Por qué lo trataban así? No era nada malo amar a otro hombre solamente era otra manera de amar a otra persona, de hecho ha aprendido con el tiempo amar sin pensar en las consecuencias. Miró a ver a Paige de reojo y estaba con una ligera sonrisa en su rostro. De pronto, su padre se aclaró la garganta, posó su mirada hacia él y esto provoco que se pusiera nervioso.
— ¿Desde cuándo Piers? — pregunto su padre un poco molesto.
Piers suspiro.
—Hace seis meses aproximadamente, miento casi un año. — afirmo Piers.
— ¿Por qué un hombre? — volvió a preguntar su padre.
—No lo sé, simplemente sentí un flechazo de amor. Aparte, no es el primero novio que tengo. Cuando formaba parte del ejercicito salí con un chico llamado Dylan Collingwood, pero las cosas salieron mal.
Su padre hizo una sonrisa sarcástica.
—Ahora, entiendo porque te saliste del ejército. — exclamo su padre. — Me has decepcionado al igual que nuestros antepasados, quien lo diría Piers Nivans teniendo un romance con un hombre.
Piers dejo de escuchar a su padre ya iba a comenzar con la tradición familiar y se sentía como la oveja negra de Los Nivans, aunque no así realmente él solo amaba a una persona sin impórtale si es hombre o mujer. Pensó por un momento las palabras de su padre en parte tenían un poco de razón detestaba admitirlo.
—La verdad lo siento. — replicó Piers. — Tengo derecho amar a quien se me antoje si te molesta ahórratelo papá, no cambiare de opinión porque mi corazón ya le pertenece a Chris, me importa un carajo si lo aceptan o no, sé que no contaré con ninguno de ustedes dos, solo tendré a Paige a mi lado apoyando porque para ustedes es sucio y prohibido amar a otro hombre.
El padre de Piers se paró en seco le habían llegado al corazón las palabras de su propio hijo, pero no permitiría que Piers faltara el respeto al apellido Nivans nadie aceptaría un militar gay o más bien bisexual porque eso había aclaro Piers.
—Está bien Piers Roger Nivans. — dijo su padre aplaudiendo. — Quiero que se levantes de esa estúpida silla vayas por tus cosas y te largues de mi casa porque no quiero ver que te andes coqueteando con otro hombre. No vuelta más a esta casa, no serás bienvenido nunca más.
La madre de Piers estaba boquiabierta al escuchar a su esposo, era una locura hacer eso se podría que son conversadores Los Nivans por lo que no son de mente abierta como hay padres hoy en día. Piers se levantó de la silla arrojando su servilleta al plato con una mirada enojada se retiró para ir por sus cosas no le importaba lo que fuera a pasarle desde hoy en adelante. Entro a su habitación, cogió la maleta y nuevamente salió de su alcoba era la última vez que estaría ahí con sus padres conviviendo. Bajo las escaleras, pudo escuchar a su madre decirle "Tendrás mi apoyo, pero no tengas demostraciones públicas con él" sin mirar hacia atrás salió de la casa donde paso los mejores momentos de su vida.
Solo esperaba que Chris estuviera bien y no le sucediera lo mismo que a él sería horrible imaginar una vida sin el apoyo de sus padres, pero estaba dispuesto a coger ese riesgo porque amaba a Chris.
