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Revelaciones II
Chris
Aún seguía en su oficina para él no existían las vacaciones ser el capitán y el entrenador de los nuevos reclutas implicaba no tener un merecido descansado, era tan difícil que deseaba que alguien lo supliera, aunque no encontraba la persona perfecta para el puesto de capitán nadie que le tuviera la confianza suficiente para adquirir tanta responsabilidad.
Dio un sorbo a su botella de agua.
Había escuchado rumores entre Cliver y Rebecca sobre la situación de Dylan y no eran tan buenas noticias escucho que Dylan termino enloquecido por Piers Nivans es como si tuviera alguna enfermedad metal aquel hombres, Chris se comparecida un poco de Collingwood porque si hacía un drama por su amor hacia Piers es que estaba mal de salud mental o eso creían Cliver y Rebecca, no podía dejarse engañar por los rumores solamente eran eso.
Termino de enviarles una documentación a sus superiores, apago la computadora de escritorio y saco las llaves de su coche para irse a casa donde posiblemente tuviera un drama por parte de su hermana Claire, aunque sabía que era una mujer fuerte cuando era necesario. Se levantó de la silla y salió de su oficina apagando la luz, y cerrando la puerta con llave; caminaba por los pasillos de la BSAA no veía rostros conocido puesto que eran los soldados del turno de la noche y a lo lejos vio a Beth la recepcionista de la entrada principal de la BSAA.
—Buenas noches, Chris. — saludo la joven mujer.
—Buenas noches, Beth. — saludo Chris. — ¿Qué haces tan tarde? ¿Horas extras? — le pregunto con curiosidad.
—Eso mismo Chris.
La joven sonrió.
Chris continuo su camino hacia el estacionamiento estaba agotado después de un día largo de trabajo en parte se arrepentía por darle vacaciones Piers, es decir el joven soldado de las merecía por su gran labor que hace a su lado, sentía tan orgulloso de su novio tenía miedo de perderlo porque era tan bueno chico y sobretodo lo amaba con todo su corazón.
Salió del estacionamiento de la BSAA para ir a su apartamento, le había dado unas merecidas vacaciones ya que siempre Piers estaba cuando lo necesitaba en cualquier misión, además por sus habilidades lo ascendió a Teniente. Giró hacia la izquierda y se encontraba atrapado entre el tráfico de las siete de la noche, le frustraba bastante estar atrapado. Se quedó pensando en las posibilidades que tendría Piers de ser aceptado por sus padres, sin embargo eran escasas porque nadie quería un hijo diferente esto provocara que nunca se fuera a casar con un mujer, puso su cabeza sobre el volante no podía creer la estupidez que hizo de enamorarse de otro hombre y de un militar.
Cogió un poco de aire.
Fue avanzando poco a poco en medio del tráfico guardando sus precauciones, aceleraba y frenaba a la vez, le daba mucho coraje ver que los coches no avanzaban cuando el semáforo estaba en verde. Toco el claxon de su auto sin dudarlo, y logro superar la avenida principal de la ciudad.
Su mente no dejaba de pensar en Piers Nivans sentía una culpa que lo invadía por completo, pero no hizo nada malo en lo absoluto cada quien era libre de amar a quien quiera sin importar de quien se trate. Ahora, otra cosa que le preocupaba era saber si Claire aceptaría su romance con Piers, lo que es peor es porque su relación con Jill fracaso tenía una ventaja ella se encontraba en Europa trabajando con un viejo colega no sabía con exactitud de quien era.
En un abrir y cerrar de ojos llego al edificio donde vivía con Claire, como pasaba el tiempo su hermana ya era adulta y tenía una vida por adelante por esas razones acepto la relación con León después del todo a él le importaba mucho el bienestar y felicidad de Claire. Busco su estacionamiento, y vio el coche de su hermana menor simplemente esperaba no encontrar con una escena porno en su apartamento ya que aún se siente avergonzado por abrir la puerta en un pésimo momento. Dio un pequeño suspiro. Estaciono su coche y al pagarlo vio a León caminando a toda prisa y tuvo una ligera idea lo que estaba sucediendo, se limitó a mover la cabeza hacia los lados. Bajo del coche para dirigirse al elevador que había. Le parecía un poco incómodo las visitas de León a su apartamento porque no sabía si estaban con ropa o teniendo sexo, sin embargo estaba feliz por Claire había encontrado a un hombre que estuviera a su lado, jamás espero que fuera León. Subió al ascensor y pensó en Piers probablemente esté en malas condiciones con sus padres no sabía porque su corazón sentía eso, dejo de pensar en él cuando las puertas se abrieron, se aproxima el momento de la verdad enfrente a Claire, su hermana menor.
Cuando entro a su hogar vio a Claire en la cocina preparando la cena como cualquier noche de su vida, a él no se le daba bien el cocinar puesto que en una ocasión trato de hacerlo y termino incendiando parte de la casa por un descuido que tuvo. En fin, dejo las llaves en la mesita de la entrada.
—Claire, ya estoy en casa. — comentó Chris.
—Estoy preparando la cena. — le contesto su hermana.
Chris asintió.
Fue directo a su habitación para quitar el uniforme de su trabajo quería ponerse su ropa cómoda, aún no tenía las palabras exactas para decirle a su hermana nunca pensó que esto sería tan complicado decirle y aparte delicado de hablar no sabía cómo lo cogería Claire después del todo probablemente piense que es un pervertido o este mal salir con alguien menor a él ¿Por qué tuvo que enamorar de alguien menor que él? Piers era lo bastante joven para él. Se recostó en su cama frustrado por sus pensamientos nunca se había sentido tan atormentando por una cosa en su vida personal.
Saco su celular para revisar sus mensajes, le envió un texto a Piers hace tres horas y no recibió ninguna respuesta ¿Le habrá pasado algo? ¿Su padre se enfadó con él? No conocía mucho sobre Los Nivans, no ha tenido la oportunidad de conocerlos apenas sabía que Piers tenía una hermana de nombre Paige. Volvió a enviarle un mensaje a su joven novio.
De Chris a Piers
¿Todo en orden? No me has respondido el mensaje que te envié, no es que sea celoso o sobreprotector, pero estoy preocupado por ti y es porque te amo demasiado. Contáctame cuando puedas.
Dio enviar ese mensaje.
Dejo el celular en el buró junto a su cama, comenzó a desvestirse poco a poco, de pronto la puerta se abre y era Claire esto provoco que diera un sobresaltó de susto, no la esperaba en su dormitorio. Rápidamente se cubrió con una almohada, aunque no se cubrió lo suficiente.
—Oh vamos Chris. — dijo Claire tranquilamente. — Jill, Piers y yo te hemos visto sin camisa.
Chris rodó los ojos.
—Pero, eres mi hermana y por respeto lo debo de hacer. — le comentó Chris.
Claire suspiro.
—Vale, solo quería pedirte permiso para un viaje que haré con León. — explicó Claire. — Iremos a Londres, si te voy a traer algo de la ciudad porque siempre estás en mis pensamientos. — Puedes pensarlo y en la cena me lo dices.
—Lo pensaré. — contesto Chris.
Claire salió de la habitación con una ligera sonrisa en su rostro, Chris no quería desilusionarla en lo absoluto quería verla sonreír cada día de su vida, pero era necesario decirle la verdad sobre Piers.
{*}
Ambos hermanos estaban en el comedor cenando, Chris pensaba las palabras de Claire y no estaría para nada mal permitirle su viaje con León le serviría como un descansado de la misma rutina de siempre. No tenía ni idea por donde comenzar era tan complicado y ahorita debería darle créditos a Piers es que ya les menciono a sus padres sobre su romance.
Claire lo miró a ver de reojo al parecer ella lo notaba un poco raro de lo normal, se abstenía de preguntarle probablemente sean problemas del trabajo y era mejor no hablar de eso.
— ¿No te gusto la cena? — le pregunto Claire un poco preocupado por la expresión facial del rostro de Chris.
Chris dejo el tenedor sobre su plato si le gusto la cena, pero sentía una culpa en su interior.
—Sí es por el viaje de León no tienes de que preocuparte estaré bien con él. — continuo diciendo Claire.
—Claire, no es eso. Estoy de acuerdo con viaje y tienes mi apoyo. — contesto Chris seriamente. — Tengo algo que decirte y es sobre Piers.
— ¿Ahora que le hiciste? Porque si lo torturaste en el entrenamiento le diré a Piers que vaya con Cliver a quejarse, es tan solo un niño Chris.
—No es eso Claire. Por dios, es difícil de decirlo.
— ¿Le distes esteroides? No entiendo tu adicción de tener tanto musculo si antes te veías más sexy y ahora quieres arruinar el físico de Piers que cruel eres. — exclamó Claire.
—No, Claire. Hice algo mucho peor con él, hice que tuviera un romance conmigo.
Claire escupió el agua que bebió. No se esperó eso de su hermano ¿Qué pensaría la sociedad de eso? Honestamente lo apoyaba porque era Chris, su hermano mayor que necesitaba de ella en estos momentos por nada del mundo lo rechazaría y que le importaba lo que la sociedad dijera con el paso del tiempo ha aprendido a preocuparse por otras cosas.
— ¡Es apenas un niño Chris! ¡Eres un degenerado! — exclamó Claire anonadada.
— ¡Si vamos hablar degenerados recuerda tu escena porno en el sofá! — replicó Chris un poco molesto. — Sé que es un niño, pero él se enamoró de mi primero.
Claire parpadeo varias veces.
—Wow, no me lo esperaba Chris, ¿Cómo paso todo? — dijo Claire.
—Sinceramente no sé, de pronto vi que todo pasó tan rápido y estamos atrapados en este problema. — explicó Chris. — Lo que sí es Piers tiene un chico bastante maniático que ingreso a la BSAA y fue su exnovio.
—Ahora, entiendo porque me pediste un consejo hace meses atrás. — Pero, tienes mi apoyo porque eres mi hermano, además si te pierdo no tendría a nadie con quien llorar, sonreír y estás conmigo en las buenas y las malas.
Chris sonrió.
—Gracias Claire, nunca pensé que me apoyarías. — dijo Chris.
—Para esos están los hermanos, y dime ¿Cuánto llevan saliendo? — volvió a preguntar Claire.
—Casi un año.
En eso el sonido de la puerta interrumpió su conversación, ambos se miraron a ver a los ojos y Chris se levantó de la silla para atender la puerta, en cuanto la abrió se llevó una gran sorpresa, estaba tan atónito de verlo afuera sollozando, ahora si lo invadía una culpa horrible en su interior, Piers lo abrazo fuertemente y se aferró a Chris. Por otro lado, Claire no sabía cómo reaccionar ante la situación, pero de una cosa estaba segura iba a apoyar al joven soldado, no era para nada fácil toda esta situación.
—Piers, tienes nuestro apoyo. — le comentó Claire.
Piers alzó su mirada extraño, nunca espero que Claire fue de mente abierta y una excelente persona, comprendía porque los soldados y mucha gente hablaba bastante bien de ella y era por esas razones.
—Gracias Claire. — dijo Piers, se limpió las lágrimas de su rostro y miro a ver a Chris.
Chris suspiro.
—Todo estará bien, te lo aseguro. — dijo Chris con una sonrisa en su rostro tratando de darle algo de apoyo moral.
— ¿Crees eso? Porque mi padre está decepcionado de mí y mi madre, no se diga al final se arrepentido y Paige me apoyo. — pregunto Piers un poco molesto. Estaba en todo su derecho en enojarse por la situación que él causo desde hace tiempo y ahora eran las consecuencias.
Chris se paró en seco.
Comprendía por lo que estaba pasando Piers en estos instante, probablemente debería dejarlo solo para que reflexionara y quitara todo su odio cargado que traía desde su casa. Solamente se limitó a mirarlo a los ojos no sabía que decirle para que no continuara teniendo dicha reacción.
—Lo siento, Chris si fui algo malhumorado. — replicó Piers frotándose la sien, estaba tan avergonzado por la actitud que tuvo hace unos segundos. — No era mi intensión hacerte sentir mal o culpable.
Chris le dio un abrazo.
Entendía la situación que estaba pasando Piers ya que viene de una familia de militares y esperan bastante del joven, sabía Chris perfectamente que el padre de Piers no iba ser fácil de convencer, pero lo importante era el amor que sentían ambos era lo que más le importaba en estos momentos a Chris.
—Piers, puedes contar con nosotros y quédate esta es tu casa también. — explicó Claire con seriedad ante la situación.
Piers le dedico una ligera sonrisa.
—Gracias por todo. — dijo Piers.
Chris sabía que no iba ser para nada fácil, lo sucedido con Piers, sin embargo lo apoyaría ya que en parte tenía una ligera culpa por haber accedido a tener dicho romance, ahora debía de pagar el precio por algo prohibido actualmente. Solo debían de mantenerse unido su amor porque así podrán tener algo de fuerza para superarlo.
