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La Venganza Es Deliciosa

Piers

Las vacaciones que había tenido fueron muy complicadas de que esperaba, no hubo ningún día que sintiera algo de paz porque su padre no le dirigía la palabra en lo absoluto era tan frustrante sentir el rechazo de tu propio padre, sin embargo todavía podía confiar en Paige, su hermana menor podría decir lo mismo de su madre, es decir no se veía tan convencida del todo sobre su romance con Chris, sabía que algo como esto sucedería trataba de no seguir pensando en aquello, le era inevitable hacerlo porque eran sus padres. La única persona que estuvo en contacto con él fue Paige, y en ocasiones iba a visitarlo al apartamento de Los Redfield donde se estaba quedando temporalmente, además Chris le pidió que se quedara por un tiempo mientras pasaba ese momento duró en su vida.

Cogió un poco de aire.

Estaba decidido a regresar al trabajo un poco antes de lo esperado, Chris le había pedido que no fuera hasta cumplir las dos semanas de descanso, aunque Piers en parte si prefería quedar en el apartamento, pero no lo hizo no quería seguir pensando en la situación de sus padres lo único que haría era despejar su mente en cada misión o haciendo el pesado papeleo que Chris hace cada mes. Salió del apartamento, el cual estaba vació Claire y Chris se encontraban trabajando todavía. Mientras caminaba al ascensor por primera vez pensaba que ya no tendría que soportar a Dylan Collingwood en el trabajo, al fin Chris con la ayuda de los superiores lo habían despedido era lo que endulzaba su día.

Con una gran sonrisa en su rostro, subió a su coche nadie le quitara los ánimos de continuar con su trabajo del sueño, jamás pensó estar satisfecho en su labor en la BSAA. Prendió el coche y salió del estacionamiento subterráneo mientras escuchaba la canción de Runaway de Linkin Park, conducía por las calles de la ciudad y en la avenida principal se encontró a su padre conduciendo aquel coche de los años 80´s., no entendía esa costumbre de su padre, Piers trato de saludar y fue ignorado de la peor manera. Movió la cabeza hacia los lados, quisiera ser acepto por su padre, no podía perder su autoestima por esto debía de mantenerse fuerte como de lugar.

Llego a la BSAA todo lucía tan tranquilo y un poco anormal el ambiente laboral ¿Qué estará sucediendo? Caminaba por los pasillos, pero antes saludo de costumbre a Beth pudo percatarse que varios soldados susurraban a sus espaldas, alzó una ceja un poco extrañado tenía tiempo que no veía algo similar a esto como aquella vez en el ejercicito « ¿Acaso está sucediendo lo mismo? Es imposible porque Dylan está fuera de aquí», pensó Piers. Tenía un poco de miedo en perder su trabajo que tanto le cogió cariño, se dirigió hacia la oficina de Chris para preguntarle si sabía que pasaba porque no tenía ni la menor idea de saberlo con exactitud de una manera rápida subía las escaleras ya que el elevador estaba en reparación, cada escalón que subía sentía como escuchaba la risa de sus excompañeros del ejército había sido una etapa de su vida tan difícil de llevar, no podía mencionar nada en lo absoluto, ahora la situación cambió un poco contaba con el apoyo de Paige, Claire y de la persona que más amaba Chris Redfield.

Cuando llego a la oficina se paró en seco al escuchar la voz del rompe corazones sin remordimiento (Collingwood) escuchaba la conversación que mantenía con Chris, solo esperaba que no se dejará convencer por sus oscuras intenciones ya era suficiente el sufrimiento que tenía con sus padres y esto era suficiente para su pobre corazón, pudo escuchar a Dylan mencionar un pequeño regalo de su parte antes de irse de la ciudad para siempre ¿A qué refería? No comprendía muy bien sus palabras porque solía un poco torpe con sus frases que no lograba comprender. Observo que la puerta se abrió repentinamente y salió Dylan con una gran sonrisa en su rostro ¿Qué era eso? Simplemente rogaba que Chris no cambiara de opinión con relación o que fuera cometer alguna estupidez.

Piers aprovecho la oportunidad y entro con brusquedad a la oficina de su novio, vio a Chris acomodando las hojas revueltas, ahora entendió porque había demasiado escandaló. Puso su mano sobre la silla que había y miró fijamente a Chris, pudo verlo preocupado por las palabras de Collingwood, Piers ya no le tenía miedo a ese sujeto sino tenía el valor suficiente para vencerlo otra vez más, ya no iba a soportar más daño de su parte había aprendido la lección y era no dejarse engañar nuevamente por Dylan Collingwood, un hombre quien roba corazones sin impórtale las consecuencias.

—Piers, coge asiento. — dijo Chris señalando la silla donde Piers tenía puesta su mano derecha.

Piers asintió.

Quería descubrir la opinión de Chris al respecto de la situación y pensaba dejarlo él no lo permitiría, su corazón lo había entregado ciegamente una vez más en su vida y no quería repararlo.

—No tengo ni idea de por dónde comenzar. — replicó Chris seriamente. — La situación es la siguiente, Dylan está tramando algo o hizo algo porque vino a darme un sermón sobre su relación contigo ya lo conoces con sus cosas de adolorido. — Dice que aprovechemos el tiempo juntos porque siempre habrá una sorpresa después de una victoria.

Piers se quedó parpadeando unos instantes reconocía aquella frase "Aprovecha el tiempo juntos porque siempre habrá una sorpresa después de una victoria" esa frase se la dijo antes de lo sucedido en el ejército. Ambos estaban en graves problemas Dylan podía hacer cualquier cosa para arruinar alguna vida. Miró a ver a Chris seriamente no sabía por dónde comenzar para explicarle que es algo malo esa frase.

—Seguiremos juntos a pesar de la situación. — afirmo Chris con toda seguridad.

Piers sonrió porque eran las palabras que deseaba escuchar en estos momentos.

—No es nada bueno lo que significa esa frase. — le dijo Piers seriamente. — Cuando sucedido aquel día gris de mi vida, Dylan me susurro esa frase en el oído y arruino parte de mi vida. — Solo hay que mantenernos juntos porque La Fuerza Del Amor nos mantiene unidos y fuertes.

—Lo sé, de Dylan se pueden esperar cosas malas. — dijo Chris. — Piers, regresa a casa aún tienes vacaciones y te queda una semana más. — comentó Chris cambiando el tema, no le gustaba hablar de Dylan por sentía que la atención de enfocaba en él.

Piers rodó los ojos.

—Hoy salude a mi padre y me ignoro. Quiero trabajar para mantener mi mente ocupado y no pensar en lo sucedido. — explicó Piers. — Pero, puedo regresar a tu apartamento y recostarme en tu cama a sollozar todo el día por la pérdida que tuve.

Chris soltó una ligera risa ante el comentario de Piers.

—Vale, no quiero verte deprimido así que a tu puesto soldado. — dijo Chris en un tono resignado.

Piers hizo un saludo militar y salió de la oficina de Chris dispuesto a trabajar en lo que tanto amaba hacer. Se dirigió hacia los vestidores para usar su uniforme ya que lo dejo abandonado en el casillero mientras caminaba se percató que algo andaba mal porque aquí veía a sus compañeros susurrar a sus espaldas. No le cogió ninguna importancia en lo absoluto, y continúo con su camino hacia los vestidores una vez que llego se quedó anonado por lo que había rayado en su casillero ¿Quién lo habrá hecho? Escucho una risa muy conocida, se giró y vio a Dylan sentado sobre una de las bancas que había en el sitio.

Piers suspiro.

— ¿Qué quieres Collingwood? — pregunto Piers cabreado.

—Solo vengo a despedirme. — respondió Dylan firmemente ante la situación. — Le deje un pequeño mensaje a tu novio, espero que disfrutes su tiempo juntos.

Piers estaba harto de seguir siendo la victima de Dylan por lo que se fue acercando hacia él, lo cogió de la camisa y lo pego contra los casilleros que había a sus espaldas provocando un ruido fuerte.

—Déjame decirte una cosa Collingwood. — exclamó Piers. — Ya me tienes cansado con todo esto, porque no te buscas a tu oveja para que la molestes no quiero ser más la victima de tus planes oscuros.

Dylan hizo una sonrisa cínica.

— ¿Puedes soltarme? — pregunto Dylan con ternura. Aún seguía manteniendo esa sonrisa tan cínica en estos segundos aprovecho la cercanía que estaban sus labios contra los Piers y lo beso ferozmente le gustaba la sensación de sus labios unidos con los de Piers. — Aún me amas lo puedo notar en tu mirada.

Piers ardía del coraje quería estrangular a Dylan de una vez esto era demasiado se aprovechaba siempre de él, de repente sintió varias miradas sobre ellos dos por lo acontecido. Movió la cabeza hacia los lados y salió de los vestidores, no podía sucederle de nuevo nuevamente en su vida ¿Qué haría ahora? Su última oportunidad era aquí en la BSAA y no podía perderla por culpa de un idiota como Dylan Collingwood.

—Eres un enfermo. — exclamó Piers furioso.

—Supongo que estas mintiéndome. — replicó Dylan con la misma sonrisa cínica que tenía. — Te gusto aquel beso por eso no impediste y aún me sigas deseando como nunca lo has hecho.

Piers soltó una carcajada al escuchar esas palabras. ¿Cómo puede ser posible que Dylan haya perdido la dignidad así? Ya no sentía nada en lo absoluto por él, ahora su corazón le pertenecía a Chris Redfield y no lo iba a dejar por nada del mundo ya que lo amaba sinceramente y no le iba a hacer ningún daño a Chris por el simple hecho de amarlo.

—Sigue soñando Collingwood. — dijo Piers mientras se alejaba de ahí porque se estaba convirtiendo en el centro de atención de sus compañeros y no quería repetir la misma historia otra vez.

Salió de los vestidores e iba a buscar a Chris para informarle de la situación, no quería crear rumores sobre un supuesto romance con Dylan Collingwood, además la BSAA era lo único que le quedaba porque su padre estaba muy decepcionado de él, aún podía recuperarlo ya que si permanecía en la BSAA su padre posiblemente deje de estar decepcionado.

Cuando llego a la oficina de Chris abrió la puerta de una manera brusca y se encontró a su novio durmiendo en el trabajo, alzó una ceja extraño porque era raro verlo dormir en la oficina eso solamente sucede en la noche.

— ¡Chris! — grito Piers.

Chris fue abriendo los ojos lentamente se le veía más cansado que nunca ¿Qué le habrá pasado en estos minutos que no estuvo a su lado? Poco a poco se fue enderezando hasta mirarlo fijamente a los ojos, pudo Piers ver que Chris tenía varias ojeras bajo los parpados.

— ¿Vas a regresar a casa? — pregunto Chris.

Piers cogió un poco de aire.

Quería relajarse antes de mencionarle lo de Dylan porque era una situación difícil de traer, todo se estaba saliendo de control porque aún sigue insistiendo Collingwood para que siga a su lado, a pesar de negarse completamente. Odiaba vivir bajo la sombra de su exnovio.

—No es eso. — replicó Piers. — Es sobre Dylan, él ha hecho horrible en mí.

Chris con tan solo escuchar el nombre de Dylan abrió los ojos como dos platos, sabía que no iba ser buena idea volverlo a verlo en las instalaciones de la BSAA. Pudo ver a Piers con una mirada preocupante y con algo de enojo sabía que algo andaba aquí.

— ¿Te volvió te beso de nuevo? — le pregunto Chris furioso al saber que Dylan había besado a su novio.

—Sí, él sigue insistiendo que lo amo, pero no es así. — respondió Piers seriamente.

Chris se levantó de la silla para ir a buscar a ese idiota que anda molestando a Piers Nivans, en el pasado pensaba que Dylan no regresaría nunca más, sin embargo lo ha hecho, no entendía ¿Por qué aún seguía aferrándose a alguien que ya no lo amaba? Las cosas estaban empeorando todavía más.

—Vamos a buscarlo. — dijo Chris en un tono de autoridad.

Recorrieron las instalaciones de la BSAA en busca de Dylan Collingwood no lo encontraban por ningún lado es como si la tierra se lo hubiera comido y haya desaparecido con frustración Chris revisaba cada sitió y aún no había señales de Dylan. Continuaron buscando por más de una hora y se dieron por derrotados; regresaron a la oficina para poder tener una charla tan tranquila hasta que Cliver apareció con cara de pocos amigos ¿Qué le sucedió? Es como si hubiera descubierto algo de Dylan o peor aún sobre su relación sentimental. Lo que más temían ambos ser descubiertos en el trabajo, pero si tenían discreción ante la situación porque sabían que muchas personas no aceptaban este tipo de romance y mucho menos entre dos hombres. Ahora, Piers debía de preparar alguna respuesta si era el caso, de hecho no sabía que sorpresa les tenía preparado el destino.

—A mi oficina ahora. — replicó Cliver con seriedad.

Piers sintió un hueco en el estómago.

Ambos asintieron.

Siguieron a Cliver hasta su oficina que era en el cuarto piso donde tendrían una plática, Piers rogaba que no fuera algo relacionado con Chris y mucho con Dylan ya estaba cansado de sufrir por culpa de ese idiota arruina vidas. Cuando llegaron a la oficina de Cliver, el ambiente cambio drásticamente para llenarse de tensión ante la situación, Piers y Chris no sabían con exactitud a lo que se estaban enfrentando era como un ataque sorpresa. Escucharon el sonido de la puerta cerrándose por el viento que hacia tan fuerte el día de hoy. Su mirada se posó en Cliver, quien lucía tan enojado como nunca lo habían visto en sus vidas.

—Creía que eran honestos conmigo. — replicó Cliver un poco decepcionado ante lo aconteció. Piers y Chris se miraron a ver a los ojos ya que no sabían de qué les estaba hablando. — ¿Qué pensaran los superiores de la BSAA? Saben perfectamente que si pueden salir entre ustedes, pero no pueden andar demostrando su amor enfrente de todos.

Chris alzó una ceja.

—Aún no estábamos seguros de lo nuestro. — explicó Chris seriamente y con un tono de autoridad. — Queríamos darnos un tiempo, además teníamos que hablar primero esto con nuestra familia. Después pensaba en decírtelo Cliver, sé que no te parece justo, pero no andamos demostrando nuestro amor te lo seguro, siempre evitamos hacerlo porque sabemos que es un poco incómodo.

Cliver respiro profundamente no esperaba escuchar que fuera cierta la relación sentimental entre Piers y Chris solamente pensaba que era un tonto rumor, pero ahora pudo confirmar que era cierto.

—Nunca espere que ustedes estuvieran saliendo. — dijo Cliver. — Pensaba que eran solo amigos, pero nunca más. Siempre escuchaba rumores de ustedes, los ignoraba porque era tan estúpido creerlos, ahora me doy cuenta que si había algo extraño entre ustedes dos. — ¿Jill lo sabe? Solo pregunto porque terminaron inesperadamente.

—No lo sabe. — contesto Chris. — La distancia estaba matando nuestro amor y ella decidió terminar conmigo.

Piers aún seguía pensaba ¿A qué se refería Cliver? No entendía muy bien la situación puesto que los nervios lo estaban traicionando de la peor manera que pueda existir en la vida.

—Quiero escucharlo a usted Teniente Nivans. — replicó Cliver nuevamente. — ¿Cuál es su versión de la historia?

Llego el momento que no quería, sus manos sudaban sin parar de los nervios, tenía que decirle todo a Cliver. Cogió el suficiente valor para hacerlo para hacerlo, era difícil de explicar toda su historia de amor con Chris Redfield, además posiblemente haya una consecuencia inesperada.

—Al principio estaba indeciso y confundido por mis sentimientos. — explicó Piers un poco nervioso. — No tengo ni idea de cómo terminamos saliendo juntos, pero las cosas se dieron cuando Jill se fue a Europa por motivos de trabajo. Como ha dicho Chris queríamos contárselos a nuestra familia. — continuo diciendo Piers. — Y no andamos haciendo demostraciones públicas por el respeto que merece la sociedad.

Cliver se recargo en la silla para mirarlos a los dos continuaba con una expresión de pocos amigos.

— ¿Qué relación tuvo con Dylan Collingwood? Porque él ha dicho que ustedes tuvieron un amorío en el pasado. — volvió a preguntar Cliver.

Piers no quería recordar aquella época de su vida donde sufrió bastante por culpa de Dylan y nuevamente estaba enfrentándose a ese pasado oscuro que vivo temporalmente. Debía de dejarse de torturar por ese simple hecho ya que no podía continuar viviendo así.

—Eso cierto. — afirmo Piers. — Él comenzó a seducirme y caí en sus garras nunca pensé que fuera hacer tanto daño en mi corazón que termine saliéndome del ejército por su culpa, no les he mencionado eso a mi padre porque terminara decepcionándose de mí más de lo que ya está.

Cliver suspiro.

—Chicos nunca he pasado por una situación como esta. — afirmo Cliver. — Además, tengo que darles algún castigo por el video publicado en las redes sociales.

— ¿Nos puedes decir sobre que video? — pregunto Chris. — Porque nosotros no subimos nada de esas cosas a las redes sociales.

Cliver cogió algo de aire, le frustraba bastante la situación y más porque nunca trato con cosas así en su larga carrera. Cuando puso el video giró la pantalla de su monitor para enseñárseles dicho video del que todos hablaban. Piers estaba boquiabierto porque era un momento íntimo y personal en toda relación ¿Cómo pudo ser posible? Esto debía ser obra de Dylan ¿Cómo pudo grabar ese beso con Chris? Si, se trataba de un momento privado entre Chris y él. Cliver quito el video y volvió a mirar fijamente a Chris y Piers.

—Eso me refería. — replicó Cliver.

Chris estaba anonadado nunca espero encontrarse con ese video circulando por las redes sociales, serían la novedad de la prensa posiblemente y mas por el puesto que tenía en la BSAA. Por otro lado, Piers temía por lo que fuera a pasar ahora; las palabras de Dylan tenían sentido siempre había una sorpresa por parte de Collingwood ya que no cumplió con su objetivo aquí.

—Hable con los superiores antes de llamarlos a mi oficina. — dijo Cliver. — Uno de ustedes será despedido, sé que es difícil para ti Piers y sobretodo también para Chris.

Piers no sabía que decir al respecto lo que le tenía miedo se hizo realidad, debía ser fuerte y él iba ser despido estaría dispuesto a comenzar de nuevo en otra parte o ir a la universidad para estudiar Criminología como lo tenía pensando cuando sucedió lo de Dylan, de hecho quería ver a Chris continuar con su sueño sabía que le gustaba estar en la BSAA salvando vidas, sin embargo no quería ver por terminado su sueño por culpa de Dylan siempre le arruinaba la vida ¿Por qué no podía ser feliz? ¿Por qué? Es como si tuviera que estar distanciado de lo que más le gustaba hacer en la vida, primero había sido el ejército y ahora la BSAA no era justo en lo absoluto. Pensaba que si seguía con su carrera iba a recuperar a su familia, aunque ya no será posible por todo esto.

Miro a ver a Chris de reojo pudo percatarse que lucía preocupado como nunca posiblemente sea por la noticia que les menciono Cliver en estos momentos, y otra vez enfoco su mirada hacia Cliver, quien no sabía cómo responder ante lo acontecido recordaba hace años atrás cuando el general Nell no sabía qué hacer, muchos pensarán que es un tema sencillo de traer, pero no lo es porque es muy delicado.

—La verdad no quiero que ninguno de ustedes se vayan porque han hecho que la BSAA sea reconocida por su labor aquí. — explicó Cliver firmemente. — Pero, son órdenes y debo de cumplirlas.

— ¿No hay otra manera de evitarlo? — pregunto Chris. — Porque podemos cambiar de turno y así evitaremos contacto.

A Piers no le molestaba la decisión de Chris ya que también lo apoyaba no quería perder su empleo aquí y haría lo que fuera para conservarlo.

—En eso estoy de acuerdo. — replicó Piers. — Podemos estar en diferentes turnos y así evitáramos un conflicto y no nos veríamos en el trabajo.

—Saben que no puedo cambiarlo. — dijo Cliver. — Los superiores lo han decidido y quien será despido era Piers, lo lamento demasiado. Trate de evitarlo, sin embargo las oportunidades eran muy escasas.

Piers estaba atónito sabía que otra vez en la vida pasaría por lo mismo por culpa de Dylan Collingwood, trataba de contener las lágrimas no quería ser más débil de lo que ya era, por otro lado Chris de una manera disimulada cogió la mano de Piers para darle algo de apoyo ninguno de los dos estaba de acuerdo con lo sucedido, pero solamente tenía que hacer una cosa resignarse ante esto, debía de buscar otra manera de salir de esta y sería yendo a la universidad como Paige tanto tiempo que perdió en el ejército y en la BSAA que pudo haber tenido una carrera universitaria hubiera aprovechado esos años, aunque el hubiera ya no existe solamente son palabras no podía hacer nada.

Cliver sin decir nada salió inesperadamente de la oficina dejando completamente solos a ambos. Piers si quería recibir un poco de apoyo de Chris, de hecho no podía creer lo que sus ojos estaban viendo la persona que mas amaba está de su lado a pesar de la situación. Le dedico una sonrisa Chris y puso su cabeza sobre su hombre derecho mientras Chris le acariciaba del cabello, no quería que esto estuviera sucediendo en sus vidas. Muchas cosas cobraban sentido y era la frase de Dylan antes de esto de una cosa estaba seguro, la cual era que pronto Dylan Collingwood lo va a pagar el daño causado.

—Piers, saldremos de esta situación. — dijo Chris con seguridad. — Podemos seguir juntos, pero no sé qué haría sin mi mejor soldado.

—No estoy seguro. — comentó Piers. — Ya he pasado por esto y creo que iré a la universidad porque ya no tendré futuro sino estoy preparado para algo.

—No digas esas cosas. Puedes ir a solicitar en Terra Save con Claire, aunque viajaras por todo el mundo como ella.

Piers estaba cabizbajo. No era lo que él esperaba en estos momento de su joven vida, debía de luchar por su puesto como teniente en la BSAA, no podía permitir que Dylan Collingwood destruyera todo lo que tenía una vez más.

—Sabes algo Chris, creó que voy a pelear por mi puesto. — dijo Piers. — No quiero ver a Dylan celebrando por mi despido, ¿Qué opinas?

Chris sonrió.

—Una excelente idea Teniente Nivans, pero ¿Cómo piensas hacerlo?— le pregunto Chris.

—Sencillo. — contesto Piers. — Sonará como una estupidez, pero tengo pensando en hablar con los superiores y a buscar a Dylan.

Chris rodó los ojos.

No le agradaba mucho la idea de ir a buscar a Collingwood porque significaba una sola cosa y eran más palabras, es decir apoyaba a Piers en todo consideraba que era un riesgo hacerlo por Dylan. Estaba resignado a correrlo por su amor, todo en la vida tiene un sacrificio y esto lo ameritaba. Volvió a coger la mano del joven soldado y le dio un ligero beso en labios rápido.

—Cuentas conmigo. — dijo Chris sonriendo.

Piers en esta ocasión beso los labios de su novio, no sabía cómo recompensárselo a Chris por todo el apoyo que le brinda y era tan sorprende porque en el pasado Dylan huyo para causarle más daño simplemente confiaba en su idea alocada y todo se arreglaría en su vida.