(Ocurre una explosión de humo y Yuumbu)
Yuumbu: que onda gente que sigue mi Fic, les saluda Yuurushimi nuevamente, aquí traigo el capitulo ONE de One piece…esperen ¿Qué? ¡Kitsu! ¿!Que demonios es esto!?
Kitsu: uf, me equivoque de capitulo…mala suerte para los Fans de One piece entonces.
- en algún lugar del mundo con Fans de One piece –
Fan: por fin salió el nuevo capitulo… ¿eh?... ¿desde cuando Luffy es rubio de ojos azules? Ah de ser un capitulo especial
- volvemos con Yuumbu –
Yuumbu: bueno suerte que tenia una copia por si la ineptitud de Kitsu nos jodia el día.
Kitsu: no es mi culpa que tu grupo de Kunoichis me golpeara tanto y me dejara ambos ojos hinchados.
Yuumbu: me vale madres, bueno empecemos con responder alguna que de nuestros Fans.
Nekuroshi kyu: Espero no decepcionarte amigo, gracias por comentar y que te gustara el desarrolo, espero disfrutes este capitulo.
Gonza 3: Gracias por comentar amigo espero te guste este otro capitulo y que te gustara desde el inicio y empezando desde ahora, no lo abandonare mientras tenga tiempo jeje disfruta de este capitulo.
Payaso Coronado: Tomando en cuenta que Naruto no tiene idea de quien es el y menos yo ya que no jugue toda la saga de Final Fantasy no podia decir eso, pero igual gracias por tu comentario, creeme que ni idea que habia un personaje que habia apareicod asi pense que esta aparicieon era mas original xD disfruta este capitulo!
Yuumbu: ya con eso resuelto empecemos el historia nuevamente con el capitulo uno, ojo que cambien los nombres de los capítulos también. Bien comencemos.
(Seguimos sin opening escrito X3)
Capitulo 1.
Un nuevo hogar.
Mi nombre es… ¿Naruto?
Oscuridad total era lo que se podía apreciar en ese momento, no había una sola pizca de luz dejando solo una completa oscuridad, sintió un agobiante y fuerte dolor de cabeza sin saber exactamente la razón de ello eh incluso podía sentir su cuerpo pesado. Pareciera que hace mucho que su cuerpo carecía de movimiento físico al no saber como poder mover cada musculo sin sentir uno que otro dolor o crujir de algún hueso. Poco a poco sintió su cuerpo mas relajado y los movimientos empezaban a ser cosa fácil, abrió sus ojos recibiendo una leve luz que lo fastidio un poco causando que sus ojos cerraran nuevamente sus parpados para evitar esa leve aunque molesta luz. Cuando al parecer logro acostumbrarse los abrió lentamente fijándose a su alrededor y notando que estaba es un lugar extraño.
— ¿En dónde estoy? — Se pregunto el joven confundido totalmente.
No sabia donde estaba o donde se encontraba realmente, ojeo la el lugar mirando una mesa pequeña con una lámpara, un estante vació y una puerta, observo que estaba reposando en una al parecer llena de aire cama. Tomo su cabeza levemente intentando en vano recordar como llego a ese lugar y aunque lo intentara muchas veces no podía recordar nada, absolutamente nada ¿Quién era el? Incluso ni eso lo sabía.
Repentinamente como si de un flash se tratase varias imágenes pasaron por su cabeza haciendo que le causara un enorme dolor en su cerebro, pero aunque veía esas imágenes completamente raras no encontraba recordar nada de esos recuerdos repentinos.
Cuando las imágenes cesaron todo quedo en blanco en su mente, intentaba reproducir en su cabeza nuevamente esas imágenes pero era totalmente inútil ya que no podía hacerlo, sabia que había visto algo pero no recordaba que fue.
— Me pregunto que habrán sido esas imágenes — se hablo a él mismo mirando al techo de esa especie de pequeña habitación.
Se quito la sabana que lo cubría y ponerse de pie con algo de dificultad ya que al parecer hacia años que no caminaba, realmente él no lo entendía, busco algo en lo que apoyarse causando uno que otro fuerte ruido.
Moriko por otro lado estaba haciéndole frente a su hermana quien no espero ver llegar a su amiga con un hombre desmayado y sin razón aparente, un gran susto pasó al ver el estado del muchacho no mayor de 17 quien tenía sus ropas, extrañas sinceramente para ella, algo desgarradas en algunos lados. Moriko le explico que ese chico la había ayudado en una peligrosa situación y que luego se desmayo, Sumiko opto por ayudar a su hermana llevando a el rubio a la habitación de huéspedes que carecía de camas así que decidieron inflar el colchón que usaban cuando iban de campamento y dejar al rubio reposando sobre este. Luego de dejar al rubio descansado, salieron de la habitación y ambas se dirigieron a la cocina donde Sumiko debía hablar seriamente con su hermanita.
— Será mejor que me explique mejor lo que paso Moriko — fue lo que dijo Sumiko levemente molesta.
La castaña no sabia realmente que decirle a su amiga, sonaría totalmente ridículo que ella le contara lo que paso realmente, un chico, apuesto realmente, salió cubierto de una aura dorada estilo Dragon Ball y lanzo una esfera pulverizando a una persona para luego esa aura desapareciera y quedara ese rubio, si realmente seria algo muy loco de contar.
— Yo…bueno… — intentaba explicarle Moriko a su amiga, pero el nerviosismo era notorio — no se como explicarlo hermana, solo me ayudo y se desmayo — se excuso ella intentado sonar la mas convincente posible.
— ¿Y tenias que traerlos a nuestra casa? Pudiste llevarlo a un hospital ¿no? — fue la pregunta de Sumiko levemente confundida de la decisión de su amiga.
Sumiko estaba segura y sin pizca de duda que su amiga no ayudaría a cualquiera y menos traerlo su hogar sin existir una razón más grande que solo haberla ayudado. Entonces debía existir una muy buena razón para que Moriko ayudara al rubio chico.
— Bueno quería regresarle el favor y…bueno…— el nerviosismo de Moriko era más notorio ya que sus manos empezaban a temblar y ella balbuceaba.
— Moriko, soy tu mejor amiga desde que éramos niña, confía en mi y cuéntame la verdad, toda la verdad — expreso Sumiko mirándola directamente a los ojos y con una sonrisa dulce para hacer que su amiga se calme y pueda confiar en ella.
Moriko observo los ojos de su amiga y vio la confianza que ella le otorgaba, era cierto ambas se conocían desde niñas y podían contar una con la otra en las buenas y las malas. Dio un leve suspiro y empezó con su relato, que a medida que avanzaba la cara de Sumiko mostraba distintos sentimientos, primero sorpresa, luego asco, después mas sorpresa y por ultimo shock total. Para luego estallar en miedo y más que todo asombro.
— ¡Sumiko debes calmarte! — le pedía con algo de desesperación Moriko al ver como reacciono su amiga por lo que había contado.
— ¡¿Cómo puede decir que me calme?! — le reprochaba la mayor moviéndose de un lado para otro — ¡Casi te violan y ese chico salió de un árbol y de paso mato a un hombre! — al decir eso se detuvo bruscamente sorprendiendo a Moriko — ¡tenemos un asesino en la casa! — grito con cara de terror Sumiko sorprendiendo mas a Moriko.
— Sumiko debes calmarte, él me salvo, es cierto que posiblemente mato a ese hombre pero lo hizo para salvarme…creo — le intentaba explicar nuevamente Moriko, aunque lo ultimo lo dijo bajo para que su hermana no lo escuchara.
— De acuerdo me calmare — hablo mas calmada Sumiko respirando profundamente.
El silencio en el comedor se hizo presente, Sumiko miraba con cara de reproche a su hermana y Moriko podía sentir la mirada desaprobatoria de Sumiko. La mayor sabia que no era bueno tener a un desconocido por más héroe que sea, tal vez debería llamar a la policía y que ellos se encarguen del muchacho. Ella confiaba ciegamente e Moriko, pero en esta ocasión no sabia ni siquiera en que pensar.
— entonces… ¿dejaras que se quede hoy? — pregunto de manera inocente Moriko causándole un tic en el ojo a su hermana por tal pregunta.
Sumiko iba a gritarle una negativa, pero ambas lograron oír unos ruidos provenientes del cuarto de huéspedes que estaba en la primera planta. Amabas chicas se asustaron levemente, para luego ir a confrontar al chico rubio, Sumiko tomo una sartén como arma y Moriko tal vez por temor o por orden de su hermana tomo un cucharon grande de metal.
Las dos chicas iban a paso lento intentando hacer algún ruido que alertara a su no deseado huésped, un ruido mas fuerte salió del cuarto causando que ambas chicas dirán un pequeño salto hacia atrás casi cayéndose, Sumiko se acerco más a la puerta mientras que Moriko estaba detrás de ella temblando como gelatina, con leve cuido la mayor intento abrir la puerta.
Al lograr su objetivo, aparto la puerta con leve fuerza dejando a la vista la habitación oscura, Sumiko y Moriko entraron buscando al rubio, pero una voz les hizo poner la piel de gallina y ambas giraron para ver al rubio detrás de ellas con cara de confusión y acariciando su nariz la cual estaba roja producto de un fuerte golpe, y es que segundos antes el rubio iba a salir del cuarto pero recibió un golpe fuerte en su nariz producto de la puerta que se abrió de la nada cayendo a un lado.
Ambas chicas se asustaron mucho y por mera reacción Sumiko lanzo un golpe con el sartén a la cabeza del chico dándole de lleno causando que el pobre muchacho rubio cayera nuevamente de espalda con un humito saliendo de su cabeza donde justamente fue el golpe y sus ojos quedando es espiral.
— ¡Le eh dado! — expreso con felicidad la mayor, pero noto como el rubio se recompuso apoyándose con su mano mientras acariciaba la zona golpeada con la otra.
— Eso dolió — expreso con leve dolor el joven rubio mirando a las chicas — ¿Por qué me golpeas? — pregunto extrañado.
— ¡aléjate si no quieres que te golpee nuevamente! — decía temblorosamente Sumiko.
— ¿Acaso hice algo malo? — pregunto el rubio confundido levantándose del suelo.
— ¡Quédate ahí! — hablo con fuerza la mayor confundiendo mas al chico, Moriko por otro lado salió detrás de su hermana y empezó a caminar lentamente a donde esta el chico — ¡Moriko no te acerques a ese sujeto! — le grito con miedo su hermana, pero Moriko no hizo caso.
— ¿podrías decirnos quien eres? — pregunto con delicadeza y duda Moriko sorprendiendo a su hermana.
— No lo se — respondió el rubio bajando la mirada, nuevamente sintió un dolor de cabeza fuerte causando que cayera de rodillas preocupado a las dos chicas.
— ¡¿Te encuentras bien?! — pregunto con preocupación Moriko ayudando al rubio a ponerse de pie.
— Si, no te preocupes solo fue un leve dolor — le explico el rubio dándole una leve sonrisa cosa que sonrojo a la castaña — ¿Podrían decirme en donde estoy? — pregunto el muchacho.
— Estas en nuestra casa — respondió Sumiko bajando su arma de cocina — Moriko te trajo luego de lo que paso — le dijo nuevamente.
— ¿Qué fue lo que paso? — pregunto con confusión el rubio, cosa que sorprendió a las dos.
— ¿No recuerdas lo que paso en el parque? — pregunto confundida Moriko recibiendo una negativa del rubio.
— ¿Recuerdas de donde vienes? — pregunto Sumiko recibiendo otra negativa del rubio — ¿Sabes si tienes familia? — volvió a preguntar la mayor recibiendo nuevamente una negativa del rubio — Parece que sufre de amnesia — fue la hipótesis de Sumiko al ver que el rubio no recordase nada.
— ¿Tienes nombre? — pregunto esta vez Moriko llevando al rubio a la sala y sentarlo en el sofá.
— Creo que no — respondió el rubio, pero una palabra se le vino a la mente de manera fugaz, pero él la vio claramente — Naruto…creo — respondió el rubio de nombre Naruto.
— ¿Naruto? — pregunto la mayor sorprendida — Que nombre mas raro — expreso ella.
— yo creo que es lindo — le dijo Moriko recibiendo una mirada de sorpresa por parte de su hermana.
— Naruto ¿no? — hablo Moriko mirando al rubio quien asintió — Ella es mi hermana Moriko y yo Sumiko, ella te encontró en la calle y te trajo acá, por esta noche puedes quedarte — decía Sumiko quien sorprendió a su hermana — Mañana temprano iremos a la jefatura de policía a ver si tienen algún registro tuyo o si alguien te busca — dijo nuevamente, aunque el rubio tenia cara de confusión en su rostro.
— Ella quiso decir que veremos de donde vienes o si tienes algún familiar — le hablo Moriko con una sonrisa haciendo que el rubio entendiera.
— Gracias por ayudarme….Moriko, Sumiko — hablo el rubio dándoles una gran sonrisa haciendo que ambas se sonrojen levemente.
— Bien con eso resuelto ¿Tienes hambre? — fue la pregunta de Sumiko que al escuchar el estomago del chico rugir lo tomo como un si — Iré a preparar la cena — fue lo que dijo para ir a la cocina y hacer algo de comer.
Naruto mientras observaba la sala y los objetos que en ella había, podía reconocer algunas cosas y otras eran nuevas para el joven rubio, Moriko miraba al rubio quien al parecer no recordaba nada de lo que sucedió ese día y como la salvo, y su hermana al parecer decidió no contarle diciéndole esa pequeña mentira de que ella lo encontró. Tal vez era lo mejor y con el tiempo ese chico recordara ese día.
El rubio de pronto sintió comezón en su frente y dirigió su mano para poder rascarse, pero su mano choco con algo de metal causando que se sorprenda tocando lo que sea que tuviera en la frente. Se levanto del sofá y camino a un espejo cercano para observar lo que tenia, una especie de cinta con un trozo de metal con una figura extraña en ella, con cuidado se quito la cinta y observo la pieza de menta.
Moriko observo eso y pensó que el rubio podría recordar algo con ver esa cosa extraña, pero al parecer no fue así ya que la cara de confusión de Naruto era notoria. Se alejo del espejo y se acero a Moriko la cual se puso nerviosa ya que mirando al rubio bien sin esa cinta su pelo era mas largo y sedoso.
— ¿Podría usar su baño? — pregunto Naruto.
Moriko asintió y lo llevo al baño que era para visitantes y algún huésped que se quede como alguna amiga o algo así, el rubio agradeció y entro al baño. Se miro al espejo y observo que extrañamente tenía tres rayas en cada mejilla, cosa que no noto hace un momento, abrió su llamativa chaqueta y miro que tenia una camisa con agujeros por todos lados. No le dio mucha importancia y abrió el grifo del lavamanos para juntar sus manos y dejar que el agua cayera llenándolas un poco para que el rubio lograra mojar su cara y pelo un poco. Aun tenia dudas de quien era o de donde venia y si ese nombre era el real o no.
Noto que un colgante con algo brillante estaba en su cuello, lo tomo y vio una gema de color zafiro hermoso que brillaba con la luz que emitía el bombillo del baño, al verlo sintió una calidez y una sensación de seguridad, el calor y la seguridad que una madre le otorgaba a su hijo. Una gota cayo sobre el colgante, se dio cuenta que su ojo había soltado una lagrima sin razón aparente, seco su cara y con una sonrisa dejo el colgante en su lugar, escucho a Moriko llamarlo diciéndole que la cena estaba lista. Tomo su chaqueta y cinta y salió del baño rumbo a el comedor que estaba cerca de la cocina.
Moriko ya estaba sentada y Sumiko terminaba de colocar los platos llenos de deliciosa comida, cuando el rubio llego ambas quedaron con un gran sonrojo en sus rostros, el rubio había llegado solo con la camisa de mayas y con el pelo mojado dejando ver que a pesar de ser rebelde era liso, sus ojos azules notándolos bien eran muy hermosos a vistas de cualquier chica. Naruto noto como ambas se le quedaron mirando unos segundos y pensó que tenia algo raro.
— ¿Tengo algo raro? — pregunto con confusión recibiendo una negativa de ambas quienes apartaron la mirada confundiendo mas al pobre rubio.
Dejo la chaqueta y la cinta a un lado y se sentó para comer, el rubio quedo encantado con la comida de Sumiko y le dijo lo deliciosa que era y que seria capaz de superar a el viejo del ramen, ambas al oír eso se sorprendieron y le preguntaron ¿Quién era el viejo del ramen? Naruto al parecer olvido lo que dijo y quedo confundido con la pregunta de las chicas. Ambas negaron y siguieron comiendo aun en mente con lo que dijo el rubio.
Luego de que los tres disfrutaran la cena, y saber que Naruto al menos olvido solo su pasado y quien era, mas no las forma de comer, vestirse y lo demás, aunque aun se sorprendía de algunas cosas como la televisión ya que quedo impresionado de ver una pantalla tan grande y que pasen personas ahí dentro.
Se quedaron un rato viendo la TV con un Naruto sorprendido de ver lo que pasaban en los canales, hasta que Sumiko por error cambio a un canal para adultos cosa que sonrojo a las dos chicas de sobre manera y que por el susto el control resbalo de la mano de Sumiko quien intentaba desesperadamente cogerlo junto con Moriko, ambas mas que sonrojadas, mientras el rubio al parecer se quedo algo hipnotizado por ver esas escenas "raras". Luego de ese incidente el rubio se fue a su habitación junto con Moriko quien tenia unas cuantas sabanas limpias. Al llegar ambos entraron al cuarto y Moriko coloco las sabanas sobre la cama arreglándola y viendo que estuviera cómoda para Naruto.
— Ya esta listo — le hablo Moriko dejando la colchoneta inflable lista para que el rubio descansara, la chica salió del cuarto pero fue sujetada del rubio por su muñeca sorprendiéndola.
— Muchas gracias por todo Moriko — le dijo Naruto con una sonrisa.
— No debes darlas — le expreso ella con una dulce sonrisa, le deseo las buenas noche y se fue, mientras iba por las escaleras llevo su mano a su pecho —Mas bien debería dártelas yo a ti Naruto — se dijo para si misma con una sonrisa llegando a su habitación.
Se cambio de ropa y se acostó para descansar su cuerpo y mente, hoy había sido un día lleno de sorpresas, pero al final bueno, algo le decía que la llegada de ese rubio significaba problemas y diversión.
El rubio por otro lado se quito la camisa de mayas y se quedo con su mono naranja para acostarse y mirar el techo, fue un día extraño para él y mas al no saber quien era realmente, pero pensó que tal vez esos recuerdos aparecerían pronto, o eso deseaba, pensando en ello se quedo profundamente dormido.
Era un nuevo día en la casa de Moriko y Sumiko, la primera chica se despertó temprano y fue a ducharse para refrescar su cuerpo, luego de una buena ducha salió del baño con una toalla algo corta cubriendo su cuerpo desnudo y húmedo, se fue a la cocina por una bebida ignorando por completo un detalle literalmente importante.
Con el rubio, este había madrugado sin saber la razón, al parecer su cuerpo le pedía levantarse a esas horas de la mañana, sin mas que hacer se levanto y fue al baño de huéspedes a refrescar su cuerpo. Salió del baño luego de la ducha con su mono naranja y sin camisa, se le antojo una bebida y fue directo a la cocina, y como el destino es la mayor perra de todas, tuvo la mala suerte de entrar y ver a Moriko con una toalla solamente y que por mala suerte estaba inclinada causando que la corta toalla subiera un poco dejando cierta parte posterior levemente descubierta. Naruto quedo estático y aunque su mente le gritaba que huyera sin hacer ruido, su cuerpo permanecía totalmente inmóvil.
Moriko tomo la bebida y se giro para ir a su cuarto, pero se quedo estática al ver a Naruto el cual tenia un gran sonrojo y al parecer humo saliendo de su cabeza, ella quedo en estado de shock y lo único que hizo fue dar un fuerte grito que se escucho por toda la casa. Sumiko rápidamente se levanto y salió de su cuarto con solo una camisa de tiras y un short corto con su pelo totalmente desarreglado para llegar a la cocina y ver a un Naruto con la mejilla hundida y soltando humo con un fantasmita igual al rubio saliendo de su boca y a una muy roja Moriko con su puño en alto soltando humo.
— Lo siento mucho Naruto — expreso Moriko muy apenada, ella se dio cuenta que fue su error ya que había olvidado por completo que ahora había un hombre en esa casa.
— No te preocupes Moriko — le respondió Naruto acariciando su mejilla.
— ¿Lograste recordar algo mientras dormías? — fue la pregunta de Sumiko recibiendo una negativa del rubio.
— No te preocupes Naruto, seguro pronto recordaras todo — le animo Moriko con una sonrisa.
— Gracias Moriko — le respondió el rubio dándole una amplia sonrisa, causando el sonrojo de Moriko.
— ¡Ya es tarde! — hablo sorprendida la castaña mirando el reloj de pared, comió lo mas rápido que pudo y se dispuso a ir — ¡Nos vemos luego hermana, Naruto! — les dijo para luego abrir la puerta y salir.
— Esa chica siempre tan activa — expreso Sumiko, el rubio solo sonrió, ella se le hacia familiar, como si se viera a él mismo.
Luego de comer, Sumiko y Naruto salieron para ir a la jefatura y averiguar algo sobre el rubio, lastimosamente la policía no tenia información o incluso algún documento que pudiera decir quien era él. El jefe de policía pidió que el rubio se quedara para interrogarlo pero Sumiko se negó rotundamente ya que no quería imaginar que pasaría si acusan al rubio de un atentado o otra tontería, ambos se fueron de ahí decepcionados de no tener información sobre su hogar o familia cosa que entristeció a Naruto.
— No te preocupes, ya veras como averiguamos quien eres — intento animarle Sumiko colocando su mano en el hombro de Naruto quien dio una leve sonrisa.
— Sumiko, no quiero ser una carga para ustedes dos — se expreso el rubio sorprendiendo a la chica — Me iré y las dejara, así no tendrá que preocuparse por un desconocido — dijo tristemente Naruto, recibiendo un leve bofetada de Sumiko.
— No digas esas estupidez Naruto — hablo ella seriamente — Es cierto que eres un desconocido, pero no eres una mala persona, puedo sentir que tu corazón es bondadoso, y aunque no se la razón exacta, lo siento así — le decía Sumiko.
— Pero no tengo familia ni un hogar a donde ir — hablo Naruto bajando la mirada — no tengo nada — dijo nuevamente.
— ¿Moriko y yo no somos nada? — pregunto Sumiko sorprendiendo a Naruto — Si no tienes familia, nosotras dos las seremos, si no tienes hogar, eres bienvenido al nuestro — hablo nuevamente Sumiko dándole una radiante sonrisa.
— Sumiko…— Naruto no sabía como responder a eso.
— Necesitamos algo de ayuda masculina en la casa, estas manos delicadas no pueden dañarse — le decía Sumiko sonando necesitada para diversión del rubio.
— ¿No te arrepentirás si me quedo con ustedes? — le pregunto Naruto.
— ¿Tu no lo harás? — respondió Sumiko con otra pregunta haciendo reír al rubio.
Naruto acepto quedarse con ellas por el momento, no quería ser una molestia y haría lo necesario para ayudarlas a las dos en lo que haga falta, incluso protegerlas. Sumiko sonrió feliz y decidió ir a comprarle algo de ropa al rubio ya que no podía andar por ahí con ese llamativo vestuario.
Mientras que Moriko, ella estaba con su cabeza pegada al pupitre ya que por salir apurada se le olvido un importante trabajo que debía ser entregado hoy a la tercera hora, pero calculo el tiempo y se dio cuenta que no le daría tiempo de ir y volver antes de eso. Pensó en llamar a su hermana pero recordó que estaba con Naruto en la jefatura la cual quedaba algo lejos y tampoco llegarían muy a tiempo que se diga.
— No se que hacer ahora — se decía a ella misma.
— ¿Por qué no vas por el y regresas? — le dijo una de sus amigas, una chica de pelo negro liso largo hasta su espalda, ojos marrones, piel medio blanca y con su uniforme, estaba sentada sobre una de las mesas.
— Ella tiene razón, nuestra próxima clase es dentro de una hora — expreso otra de sus amigas de pelo rubio ondulado levemente que le llegaba un poco mas debajo de los hombros, de ojos verdes opacos, piel blanca que estaba sentada en otro pupitre al lado de Moriko — Y tu bájate de mi mesa — expreso ella con molestia pues la otra chica estaba apoyando su trasero en su mesa.
— No creo que me de tiempo — dijo con pesar Moriko.
— Bueno entonces no hay nada que se pueda hacer, reprobaras — expreso su amiga de pelo negro desanimando mas a Moriko.
— Buena jugada idiota — le dijo molesta la de pelo rubio.
— Venga anímate, seguro el calvo no viene hoy — intento animarla la de pelo negro, cosa inútil.
— Que inútil te vez Moriko — expreso una chica que llego llamando la atención de las tres.
Era una hermosa chica de pelo azulado oscuro, ojos raramente amarillos, de tez blanca con un cuerpo bien desarrollado, vestida con su uniforme.
— ¿Qué demonios quieres? — pregunto con desgano la rubia levantándose, su cuerpo no mostraba desarrollo en si, incluso Moriko tenia mas pecho que ella.
— Cálmate hombre mujer — le respondió la de pelo azul mirándola con una sonrisa — con esa actitud no encontraras ningún novio — le dijo nuevamente haciendo que la rubia se enoje.
— Cálmate Kataishi — le hablo Moriko mirando a su amiga, la cual se calmo — ¿Qué deseas Amai? — hizo la pregunta mirándola.
— Solo ver lo patética eh irresponsable que eres — hablo con gracia la chica llamada Amai.
— Si es todo piérdete — hablo Moriko dejándola de mirar, la chica bufo molesta y se fue lanzando insultos.
— Como me cae mal esa chica — hablo con desagrado Kataishi.
Mientras tanto vemos a un Naruto con leve cansancio frente a un instituto, seguramente donde estudiaba Moriko, Sumiko le dijo que por su apuro su hermana olvido un importante trabajo que debía entregar hoy, así que le pidió al rubio que se lo llevara lo mas rápido posible, Naruto acepto y corrió lo mas rápido que puedo sorprendiendo a mas de uno al ver una mancha de naranja correr por la ciudad. Por fortuna llego a tiempo al metro y se sorprendió de ver esa poderosa maquina, pero dejo eso de lado y subió para llegar a su otro destino que era donde estaba ahora, había llegado mas rápido de lo que pensó. Se dispuso a ir y buscar a Moriko, seguro ella estaría feliz. Por fortuna Sumiko le había dado un mapa detallando donde estaba el metro y el instituto de su hermana, si no ya estuviera mas que perdido.
Moriko por otro lado estaba comiendo bajo la sobra de un árbol junto con sus dos mejores amigas del instituto, al parecer se resigno a salir mal y como lo vio ni le dio importancia pues sus notas eran excelentes así que un trabajo que no entregue no significaba perder su calificación. Las tres hablaban animadamente, hasta que ella noto como Rikuto se acercaba, cosa que no le gusto para nada.
— Hola preciosa — hablo repentinamente Rikuto.
— ¿Qué quieres idiota? — hablo con dureza Kataishi.
— Solo hablar con el amor de mi vida — Expreso Rikuto.
— Esa mierda no me la creo imbécil — dijo mas molesta Kataishi, hasta que oyó la voz de Moriko.
— Kataishi, Chinmi — hablo Moriko llamando a sus dos amigas — Déjennos solos por favor — pidió ella.
Sus dos amigas se sorprendieron de eso, pero decidieron hacerle caso eh irse, no sin antes Kataishi darle un buena advertencia a Rikuto que si le hacia daño a Moriko pagaría muy caro las consecuencias. Con eso listo ambas chicas se alejaron dejándolos solos.
— ¿Qué deseas Rikuto? — hablo con voz fría Moriko.
— Deseo que estemos juntos de nuevo — expreso Rikuto seriamente.
Mientras que con Naruto, estaba básicamente perdido, pregunto a varias personas y cada una le decía una dirección diferente de en que parte del instituto estaba Moriko, hasta que se topo con dos chicas.
— Hola — dijo Naruto llamando la atención de las dos quienes eran Kataishi y Chinmi — ¿Saben por casualidad donde esta Moriko? Necesito entregarle este trabajo — pregunto el rubio sorprendiendo a ambas chicas.
Con Moriko y Rikuto, la primera estaba a punto de irse ya que las palabras de su ex eran falsas por donde lo mires, ella sabía que ese sujeto solo la quería para quitarle su virginidad. Cuando estaba a punto de irse Rikuto tomo fuertemente su brazo impidiendo su huida.
— ¡Suéltame! — grito Moriko intentado zafarse.
— ¡Vuelve conmigo! — decía desesperadamente Rikuto haciendo mas presión lastimándola.
— ¡Me lastimas! — grito con fuerza Moriko.
Rikuto estaba a punto de besarla, pero un potente golpe lo mando lejos haciendo que cayera unos metros lejos de Moriko, cuando se recompuso un poco con la nariz rota y su labio igual, miro a un chico rubio con cara de pocos amigos.
— Ella te dijo que la soltaras — hablo con ira en su voz el chico rubio.
Las amigas de Moriko llegaron para ayudarla y ver como ese rubio con un solo golpe lanzo a Rikuto lejos, Moriko se sorprendió de ver a Naruto ahí, sus amigas le dijeron que ese rubio la buscaba y los tres fueron a donde ella y Rikuto estaban para ver la escena.
— Maldito imbécil — dijo Rikuto con molestia mirándolo — ¿Quién mierda eres? — volvió a decir con enfado.
— Soy amigo de Moriko, y por tu bien será mejor que te alejes de ella y sus amigas — expreso con enojo el rubio sorprendiendo a Moriko y sus amigas.
— ¡Estúpido! — grito Rikuto corriendo a donde el rubio dispuesto a golpearlo.
El rubio esquivo el golpe fácilmente, miro como Rikuto quedo inclinado hacia adelante y sintió la necesidad de subir su rodilla. Cuando lo hizo le dio un fuerte rodillazo en el estomago a Rikuto sorprendiendo a las tres chicas, mientras que el otro escupía saliva. Naruto se alejo mirando como Rikuto sujetaba su estomago adolorido.
— Naruto…— dijo en voz baja Moriko mirando la seria mirada del rubio dirigida a Rikuto.
— Te lo diré una vez mas, aléjate de Moriko y de sus amigas — volvió a decir el rubio para empezar a irse dejando a Rikuto adolorido en el suelo, se acerco a las tres chicas y extendió su mano con el trabajo — Se te quedo esto Moriko — hablo con una sonrisa el rubio.
— Naruto…— Moriko no sabia que decir pues no entendía como el rubio hizo aquello ¿acaso tendría que ver con lo que paso aquella noche?
— Espero no haber llegado tarde — dijo nuevamente Naruto riendo nerviosamente.
— ¿Cómo hiciste eso? — pregunto Kataishi sorprendida.
— ¿Qué cosa? — pregunto el rubio confundido.
— ¡Eso, el golpe que el diste a ese idiota! ¿Cómo lo hiciste? — volvió a decir Kataishi.
— pues…no tengo idea — respondió Naruto con su mano tras la cabeza y una sonrisa boba haciendo que las tres chicas cayeran de espalda.
Los cuatro se fueron de ahí dejando solo aun Rikuto adolorido y humillado, las amigas de Moriko fueron a su salón mientras que ella acompañaba al rubio a la entrada.
— Gracias Naruto, me salvaste — hablo Moriko con una sonrisa en su rostro.
— no hay de que Moriko, además ¡es mi deber como hombre de la casa! — le dijo el rubio con una gran sonrisa haciendo que Moriko se sonroje y de paso impresionara.
— ¿Hom-hombre de la casa? — pregunto muy nerviosa ella.
— bueno debo irme ¡hasta luego Moriko! — termino de decir el rubio para empezar a irse dejando a Moriko con la duda.
Ella sonrió más y sintió que esa calidez de su corazón volvía, llevo su mano a su pecho sintiendo como su corazón latía algo fuerte, pero ahora ya no dolía como otras veces, se fue a su salón con la idea de que su vida y la de su hermana y sentía que también de muchas personas, cambiarían mucho con la llegada de ese rubio.
— Aunque será divertido — se dijo ella misma con esa sonrisa.
De regreso a casa en el metro, Naruto estaba con una inmensa sonrisa, estaba feliz de saber que tenia a dos personas que se preocupaban por él, tal vez no tenia hogar o familia a donde volver, pero ahora tenia a dos buenas amigas y un lugar nuevo al cual llamar hogar, sinceramente sentía que su vida estaba a punto de cambiar.
— No se la razón pero…— se decía a si mismo — !Siento que mi vida será mejor de ahora en adelante Dattebayo! — expreso con felicidad hasta darse cuenta de lo que dijo — ¿eh? ¿Qué habrá sido eso? — se pregunto a si mismo extrañado.
La vida de nuestro protagonista masculino rubio, había echo un gran cambio, sin saber que su pasado estaba lleno de dolor y miseria, ahora encontrando una nueva vida que no será de rosa, estará llena de problemas, conflictos y mas que nadas problemas amoroso, la nueva vida y aventura de Naruto apenas comienza. Y mas con lo que se viene.
Fin del capitulo 1.
Yuumbu: que capitulo mas largo amigo. Eso me pasa por agregar detalles.
Kitsu: lo hace mas emocionante.
Yuumbu: bueno es todo por ahora, espero le guste y me digan sus opiniones o criticas, nos vemos a la otra Yuu fuera (desaparece en rayos)
Kitsu: y yo me quedo solo otra vez.
Kurama: a quien mierda le importa?
Kitsu: que demonios haces tu aquí!?
Kurama: no se, esperando mi entrada triunfal.
Kitsu: si ehm hablando de eso…puede que no estes…en este fic…(desaparece en sombras)
Kurama: eh!? Como que no estoy!? Que me paso? Dime bastardo!
(Dejémoslo hasta aquí)
