- No… Lisa… Lisa… te estoy llamando… tienes que escucharme… Lisa – en su mente afiebrada y alejada de la realidad Rick perseguía a una etérea Lisa que en lugar de acortar las distancias se alejaba más y más de él – LISA! – le grito con desesperación, pero ella nuevamente lo volvió a ignorar, quizás no lo escuchó…- Lisa – murmuró ahora con resignación…- Porqué te alejas de mí Lisa?- piensa sin saber que la cuenta regresiva ha comenzado… Lisa, su comandante, su amiga está a escasos minutos de salir de su vida y quizás para siempre.
Una vez la pesadilla de los últimos momentos vividos se repite en su mente, como un recordatorio de lo sucedido… y todo pasa frente a sus ojos como si fuera una película en cámara lenta donde él es el protagonista y a la vez el espectador privilegiado… Se ve distraído junto a Minmay, su presencia al principio lo había emocionado, su sueño de toda la vida se estaba haciendo realidad… ahí estaba ella hablando y hablando sobre todos los proyectos que podrían tejer juntos, pero él se encontraba perdido con la mirada en la ventana, como con una sensación de espera… Pero esperando a quien?, se preguntó a sí mismo. Al sentir las manos tibias de Minmay jugando en su cuello y la base de sus hombros recordó la noche que habían pasado juntos, recordó el miedo y la pasión que lo había envuelto, recordó todas las emociones vividas con ella… un gemido se le escapó de los labios no solo al recordar sino por los efectos que esas cálidas manos estaban teniendo en él… pese a todo se preguntó si realmente alguna vez quiso a esa chiquilla hoy convertida en mujer… o si ella de verdad lo quiere como dice quererlo a cada segundo.
- Rick – le llama la atención ella mientras deja de besarle el cuello.
- Sí? Qué pasa? – contesta él tomando en sus manos esas manos traviesas que tanto placer saben producir.
- Mmmm… no sé si preguntarte lo que quiero preguntar… es que si vamos a iniciar una nueva vida juntos, pues… creo que es justo que aclaremos algunas cosas… no te parece? – la voz de ella le sonó preocupada, levantó los ojos hacia ella que seguía apoyada en su espalda
- Sí que se siente bien sentir esos pechos generosos… ya acá van de nuevos mis pensamientos… creo que los ratones hoy andan con todas las energías puestas… mejor me concentro en lo que me va a decir sino este diálogo no se va a terminar más – pensó mientras sus ojos azules quedaron pegados a los negros ojos de ella – Ya, pregunta… y sí considero que es justo hacer un borrón y comenzar de cero…
- Anoche… después que hicimos el amor… tú te quedaste dormido y yo… pues… Estás enamorado de Lisa? – le preguntó sin anestesia.
- Diablos Minmay! Qué mierda estás diciendo? – nunca entendió porqué escuchar el nombre de Lisa en los labios de Minmay lo ponía de tan mal humor. Ella soltó las manos de él y dio la vuelta al sillón para quedar frente a frente, se arrodilló a sus pies y nuevamente el contacto visual se estableció.
- Lo que te pregunté Rick… Estás enamorado de Lisa Hayes? – los ojos de ella querían leer esos lagos oscuros que eran los suyos… pero nada había en ellos… ninguna señal que le diera una respuesta a su pregunta.
- Sinceramente no entiendo qué me estás preguntando… qué te hace pensar que estoy enamorado de ella? – le dijo un tanto ofuscado y rompiendo el lazo de la mirada.
- Anoche, cuando estabas entre dormido te pregunté a quien amabas… y me diste una respuesta que me hizo llorar…- ahora las lágrimas invadían sus ojos…bajó la mirada como tratando de controlar el llanto.
- A ver… qué contesté? – se sentía enojado, pero al verla así llorando no pudo evitar bajar la guardia y abrirse un poco más a esa mujer.
- Lisa… te amo Lisa – ahora lloraba sin control, sus hombros se sacudían y ya no levantaba la mirada.
- Ah! Bueno! Lo que me faltaba en el día de hoy, que me hagas bromas pesadas… Estabas medio dormida tú también y no entendiste lo que dije… o lo soñaste… no lo sé, pero yo enamorado de Lisa… Dios! Minmay! Esa si que es una buena broma! – la risa de él no podía acallar sus pensamientos… - lo dije? Dije en voz alta lo que he estado pensando en los últimos tiempos? Eh? Y encima a Minmay? Por favor! Si definitivamente a mí me pasan estas cosas… - Bueno, y no llores… Minmay… no llores, sí? – él se agachó junto a ella y la abrazó con mucha ternura… no sabía como detener esa catarata.
- A quién amas Rick Hunter? – otra pregunta directa y sin preámbulos.
El sonido de la alarma llamando a todo el personal a sus puestos de combate interrumpió la discusión entre ellos… Claudia era la que estaba dando el llamado.
- Porqué es Claudia? Dónde está Lisa? Dónde están mis cosas? Tengo que apurarme, por la voz de Claudia deduzco que la cosa es realmente seria- tan ensimismado estaba en sus pensamientos que no escuchaba la voz de Minmay llamándolo, solo cuando tomó su cara y estampó un beso húmedo en sus labios volvió a la realidad de que Minmay estaba ahí con él – Ya, Minmay, busca unas cosas mínimas y corre a un refugio… yo tengo que salir a hacer mi trabajo… - no pudo seguir hablando, unos gritos escénicos de ella lo dejaron congelado.
- NO! Nooooooooooooo! No otra vez! Yo no voy a vivir así el resto de mi vida! No puedo, me entiendes? Sencillamente no puedo quedarme con el corazón en un puño cada vez que sales a un combate… NO! Quédate por favor, no te vayas, vamos juntos a un refugio… - tomándolo de la mano quiso arrastrarlo hacia la calle… a fuera el caos era realmente generalizado, muchos como él corrían rumbo a sus diferentes puestos… mientras él se encontraba librando la primera batalla del día y sin saberlo esa iba a ser la última en meses.
- Dios! Sabes algo? Odio cuando te pones tan caprichosa! Acaso no te das cuenta que ESE es mi trabajo, mi pasión y mi deber? Eh? Qué te pasa! Deja de llorar y haz lo que te dije, que yo tengo que hacer lo que debo… - el grito de él la hizo silenciar, pestañó un par de veces sin poder dar créditos a lo que estaba sucediendo.
- Rick… oh Rick… tú nunca me habías hablado así… yo… acaso no te das cuenta que te amo… que me muero de angustia cada vez que sales a poner tu vida en peligro? No entiendes? Cómo has cambiado Rick, el ejército te ha transformado… y no sé si yo amo a este nuevo Rick… - le dio la espalda para esconder la nueva oleada de lágrimas.
- Mierda – murmuró entre dientes mientras se acercaba a ella – Minmay – ella no le respondió… afuera el caos estaba a punto de desencadenarse y él teniendo que razonar con esa mujer que durante toda su corta vida lo había cautivado y que ahora todo ese encanto lo estaba arrasando – Minmay… esto es lo que soy, un piloto de combate y soy muy bueno en esto… y si mal no recuerdo fuiste tú quien me incentivó a unirme a las armas…- ella lo ignoró, seguía llorando – Mira… tengo que irme, sé que me necesitan. Comenzó a caminar hacia la puerta, pero ella fue más rápida que él y se interpuso en la puerta, con ojos cargados de dolor y lágrimas le habló.
-Rick Hunter… si sales por esta maldita puerta puedes olvidarte de mí… - con suavidad y firmeza Rick la quitó del camino, de fondo la voz de Claudia seguía recordando que esto no era un simulacro – RICK!- le gritó viendo como él se sumaba al grupo de personas que corrían al SDF-1 y no pudo contenerse y corrió tras de él, llamándolo a gritos, totalmente desesperada…
Las armas zentraedis estaban arrasando una vez más la cansada ciudad Macross… un nuevo combate se estaba librando en sus alredores… mientras corría hacia su destino observó una figura conocida también corriendo como él…
- Es Lisa!... Lisa estaba de descanso, por eso está operando Claudia… tengo que alcanzarla… y protegerla…- pensó mientras apuraba el paso… el aire comenzó a calentarse, y los gritos a incrementarse… de la nada una bomba cae cerca de Lisa, el ruido ha sido ensordecedor, lo último que ve mientras es golpeado con la onda expansiva es a una Lisa caída y sin moverse… y grita… - LISA!- pero nada se escucha en esos segundos, ni siquiera él puede oírse y se pregunta mientras cae si realmente ese grito interior había sido materializado…el hombro golpea primero y luego su cabeza y por último el resto de su cuerpo… un dolor agudo lo obliga a gritar y a doblarse en dos, el hombro le duele como los mil demonios, intenta levantarse pero ese dolor lo vuelve hacer caer… de entre las brumas de los escombros caídos aparece una imagen, lentamente se acerca a él para apurar los últimos pasos que los separan, Rick imagina que esa figura que se acerca es Lisa, pero al escuchar la voz junto a él toda su ilusión se desvanece…
- Rick! Dios mío! Rick! Por favor responde! Responde! – le grita presa de un ataque de nervios…
- Minmay, estoy bien… por favor no me grites ni me sacudas de esa manera… creo que tengo dislocado el hombro… - hace un gesto de dolor cuando ella lo abraza y aprieta, sin tener en consideración lo que él le dijo… - Minmay… tenemos que salir de acá… estamos en peligro- Rick busca romper ese abrazo que lo sofoca y le produce más dolor… pero ella se resiste a soltarlo… - Minmay… por favor – le suplica él, el dolor está a punto de desvanecerlo; poco a poco consigue que ella lo libere. Cuando sus ojos se encuentran en los de él ella lee cansancio y en los de ella él lee temor. – Vamos Minmay, ayúdame a levantarme… busquemos a Lisa y luego el refugio – bruscamente ella lo suelta y se queda mirándolo como posesa… los puños crispados a sus costados y fuego en sus ojos, cuando él se acerca a tomarle la mano el volcán hace su erupción.
-QUÉ?! QUÉ ESTÁS DICIENDO!? Acaso estás loco? Arriesgar mi vida por la de ella? Te estuve corriendo entre los disparos para hacerte entender que esta es una locura y tú quieres que sigamos entre las bombas y los edificios medios destruidos para ir a rescatar a ese iceberg con faldas? Por Dios! Estás loco! No voy a sacrificar mi vida por la de ella… - la discusión se vio interrumpida por las nuevas explosiones… un viento caliente los golpea sin piedad una vez más haciendo que pierdan el equilibrio, ambos caen.
- Mierda, mierda y mierda! Minmay! – se arrastra hacia donde ella había caído, no le contesta y parece desmayada…- Agh! No es hora de desmayarse! Despierta! Abre los ojos! – le grita con desesperación, cuando el silbido de una nueva bomba le avisa que es necesario protegerse, se tira sobre Minmay y se protege la cabeza… otra vez esa onda de dolor y calor que todo lo atraviesa… - Ya! DESPIERTA!- al ver que ella no reacciona y presa de su frustración e impotencia descarga una cachetada en el que fuera el rostro más admirado por él… le duele la mano por el golpe dado, pero más le duele su corazón- Lisa no se comportaría así- piensa para sí cuando una llorosa Minmay abre sus ojos – Ahora, te vas a levantar y vas a correr a mi lado… tu vida depende de ella Señorita Macross…- le dice con enojo poco ocultado – te dejaré en el maldito refugio y buscaré a Lisa y ni si te ocurra decirme una maldita palabra en contra de esa mujer… quedó claro? – y sin esperar respuesta toma una de sus manos y la obliga a levantarse y correr junto a él… ella llora… él también – Lisa, perdóname – susurra para sí y su voz fue opacada por el ruido de las armas… ese día se habló de odio y de dolor y las armas se hicieron escuchar.
- Ay! Mi tobillo! – la escucha quejarse mientras siente como la mano de ella escapa de su propia mano. Detiene la carrera y la ve, frágil, temerosa, tomándose su tobillo con ambas manos y llorando.
- Vamos! – le grita desde unos metros de distancia…- estamos cerca del refugio… VAMOS! – eleva la voz para hacerse oír por encima del ruido ambiental.
- No puedo más Rick… me duele mucho… no puedo más…- le contesta ella sin siquiera mirarlo.
- Si puedes Minmay… sí puedes! – en la voz de él la desesperación comienza a ser evidente.
- Corre a buscarla a ella si estás tan preocupado… déjame a mí acá, ya veré como llego al refugio… deseas ir por ella… VE! Y abandóname…
- BASTA! Acaso no te das cuenta que estamos en medio de una jodida batalla y que podemos perder mucho y ganar muy poco… DIOS! A veces eres tan necia! Y sí! Quiero rescatarla, quiero ayudarla… y sabes porqué? PORQUE LA AMO! MALDICION LA AMO! Y estoy atado acá, discutiendo contigo cuando podría hacer algo por ella! La ví caer… ví como la onda expansiva la hizo caer y las esquirlas y la mampostería la alcanzaron… SI! Quiero correr a su lado y volver a ver sus tiernos ojos verdes… SI! Deseo poder dejarte y correr tras ella… pelear junto a ella… Pero ya lo ves… no puedo dejarte… aún siento que debo protegerte y llevarte a un lugar seguro… la estoy sacrificando a ella por ti – sintiéndose derrotado y humillado bajó sus ojos y su cabeza, sus hombros se hundieron y cayó al piso de rodillas- La amo… es con ella con quien yo quiero estar… es a ella a quien quiero besar… al alzar nuevamente la mirada lo vio, el que otrora fuera un cartel luminoso de un restaurante se balanceaba peligrosamente…- No!- gritó desde lo más profundo de su ser y corrió hacia ella mientras el cartel comenzaba a caer. Minmay solo lo miraba y no entendía sus palabras.
- Lo perdí… lo perdí… él la ama a ella… él ya no me ama a mí… Rick… me quiero morir – y él golpeó su cuerpo arrastrándola por entre los pedazos de lo que alguna vez fuera un restaurante… una sombra negra los alcanzó golpeando a Rick en la cabeza.
- Te amo Lisa- fue el último pensamiento conciente de Rick, luego la negrura de un túnel sin final… luego esta pesadilla una y otra vez… y la voz de Minmay gritando en el llanto su nombre…
La imagen difusa de Lisa comienza a hacerse más y más real… al verla Rick sonríe y corre hacia ella con los brazos abiertos.
- Hasta siempre Rick – le dice Lisa con lágrimas en los ojos y despidiéndose con su mano en alto…
- LISA! – grita él desesperado – Lisa! – la llama con angustia – Lisa! – y abre sus ojos.
….
-LISAAAAAAAAAA – grita con toda la desesperación y angustia contenida… una enfermera a su lado comienza a hablarle pidiéndole que se tranquilice, que no se levante…- Lisa… donde está Lisa… - hace el intento de levantarse pero pronto otra enfermera lo sostiene por los hombros – Donde estoy? – Pregunta desorientado mientras mira alternativamente a una y otra enfermera sin comprender mucho que está sucediendo. – Quiero hablar con la capitana Hayes, ya por favor comuníquenme con ella… YA! – la angustia se había apoderado de él por completo, las lágrimas habían colmado sus ojos y esas miradas tristes de las enfermeras le hacían temer lo peor.
- Mayor Hunter… trate de calmarse… por favor – le dice una mientras chequea el monitor de sus datos vitales.
- Mayor, la Almirante Hayes… no podrá hablar con usted – le contesta la otra mientras llama al médico a cargo.
- Lisa, porqué no podré hablar con ella… porqué! Acaso ella está… - dejó la pregunta suspendida en el aire con temor a que ésta sea respondida.
- No! Claro que no, no se preocupe por ella… en estos momentos ha iniciado la aventura más grande su vida y de la que se tenga registro en la RDF… en estos momentos ella… - la joven enfermera no pudo terminar de hablar, el carraspeo de un médico la interrumpe.
- Enfermeras, me dejan a solas con el paciente por favor – la vista fría del médico se clava alternativamente entre las dos jóvenes.
- Si señor – respondieron a coro mientras se apresuraron a salir de la habitación.
- Mayor Hunter – le dice el médico mientras se acerca al confundido Rick, que en ese momento nada entendía, nada comprendía – Me alegro que al fin haya despertado. Le haré un chequeo de rutina. Bien… Me puede decir su nombre y rango completo por favor?
- Mayor Richard Hunter, líder del escuadrón Skull – responde sin mirarlo Rick, había comenzado a recorrer con su mirada la habitación… había globos y flores frescas… había muchas notas… una sensación de vacío lentamente comenzó a apoderarse de él.
- Qué día es hoy? – lo interroga el médico sin mirarlo.
- Lunes? La fecha… no me acuerdo… me duele la cabeza.
- Mayor… usted ha estado en coma en los últimos tres meses, luego del tremendo ataque de Khyron usted fue ingresado a este hospital, en las primeras semanas temimos por su vida, lentamente comenzó a recuperarse hasta que entró en una meseta en la que no evolucionó más, hasta hoy que decidió abrir sus ojos y reintegrarse al mundo. Sin embargo el mundo que usted ha dejado realmente ha cambiado mucho… tal vez demasiado…
Rick comenzó a parpadear y sus ojos a quedar en blanco… todo el miedo contenido en esos años a perderlo todo parecía estar sucediendo, la mano fuerte del doctor lo hizo reaccionar y luego de unos minutos volver a la normalidad.
- Mayor, tiene que ser fuerte… en unos días dependiendo de cómo evolucione podrá regresar a sus actividades, en realidad lo hará paulatinamente y con chequeos periódicos para evaluar su estado…
- Dónde está Lisa? – lo interrumpió Rick, ya no deseaba escuchar más nada acerca de su estado clínico, los médicos le hablaban raro y él por lo general poco entendía, o mejor dicho nunca le prestaba atención, la mirada vacía del médico le hizo agitar el corazón – Le estoy preguntando donde está la Capitana Hayes… y exijo una respuesta clara de su parte – los ojos de Rick se habían clavado en los negros ojos del médico… ambos se sostenían la mirada y Rick observaba en el médico una lucha interna, como evaluando si decirle lo que él estaba preguntando era bueno…
- Mayor… la Almirante Hayes acaba de partir con una expedición en una misión especial – le contestó el médico no perdiendo detalles de su reacción y listo para actuar en caso de presentarse una nueva crisis.
- Y cuándo volverá? – ahora Rick miraba por la ventana de su adornada habitación… y muy dentro suyo supo la respuesta antes de que el médico se la dijera.
- Eso solo Dios lo sabe… es una expedición colonizadora y de amplio espectro…es una misión que abrirá el espacio al hombre, que lo hará romper todas las fronteras conocidas… el inicio de una nueva era…
- Es el inicio de mi fin… ella se fue y no me llevó… me dejó acá sabiendo que una aventura como esa sería lo máximo para mi… ella se fue y no supo lo que yo siento por ella… se fue… no está… Imagino que los Sterling también partieron junto a ella, verdad?
- Si, así es… pero dejaron a su pequeña a cuidado de los Grant… decidieron que era demasiado arriesgado llevarla consigo.
- Definitivamente me he quedado solo, mi familia se ha ido… al menos me queda Claudia y el Almirante Gloval…
- No sé como decirle esto pero…
- Acaso ellos también partieron en esa expedición? – los ojos agrandados de Rick presa de la impresión hicieron que el doctora dudara sobre responder a esa pregunta… la respuesta iba a ser más devastadora de lo que se estaba imaginando ese muchacho.
- No… ellos no pudieron ir a esa expedición… ellos… murieron en el ataque de Khyron. En una acción desesperada y sabiendo que su ataque final había fracasado Khyron decidió una acción kamikaze, y estrello su nave en el SDF-1, el impacto fue directo en el puente y nadie de los que ahí se encontraban lograron salvar sus vidas… ninguno…
Rick lloraba sin poder contener sus lágrimas y sin desear hacerlo… todo lo que había sido su historia, sus vínculos, sus amistades más íntimas ya no estaban ahí… los más cercanos a él se habían ido en una expedición de la que muy probablemente nunca tendría noticias… el resto había muerto en el ataque suicida de ese desquiciado de Khyron…
- Ya no tengo nada…- murmuró más para sí mismo que para el doctor mientras se sacaba las lágrimas con el dorso de la mano – Una vez más estoy solo… me han dejado… y yo que creí haber formado una familia… la he vuelto a perder… - tomó con sus manos sus rodillas y hundió la cabeza en ella, deseando desaparecer, aislarse del mundo – para qué desperté? Maldición! Para qué volví a este mundo que ya no es el mío! Lisa… Lisa como pudiste ser tan cruel de dejarme… cómo no me llevaste contigo! Max, Miriya... yo... ustedes eran mis hermanos, mis hermanos del alma... que haré sin ustedes, eh? – sus pensamientos se vieron interrumpidos por la voz del médico.
- Usted no está solo Mayor… la señorita Minmay ha venido seguido a verlo y siempre le envía flores… se ha preocupado mucho por usted, debería considerarse afortunado.
- Minmay… a pesar de todo ella vino a verme y se preocupó por mí… Pero ahora no está, donde se encuentra ella?
- En una gira… por todas las principales ciudades… es bastante extensa. Bueno, en unos instantes vendrán las enfermeras a retirarle la mayoría de los equipos… en la tarde comenzará con rehabilitación intensiva y quien le dice quizás en una semana pueda regresar a su casa… son buenas noticias esas, no?
Rick nada dijo, solo se limitó a mirarlo con esos profundos ojos azules, luego los cerró y comenzó a pensar, en todo aquello que ya no tenía… en todo lo que había perdido… en ese vacío que se acentuaba más y más.
En la semana de recuperación Minmay lo había llamado varias diciéndole que pronto estaría por Macross para verlo… una parte de él deseaba que ella volviera, era lo único que tenía de su antigua vida, pero otra parte se resistía a ese encuentro… esa parte deseaba terminar su historia con Minmay y comenzar una nueva vida, desde cero, después de todo, lo que más le importaba en la vida ya no estaba junto a él. Durante esos largos días de recuperación leyó cada una de las cartas y notas dejadas por sus compañeros y amigos. Estaba la nota de los muchachos de su escuadrón que se lamentaban no tenerlo más en sus filas como líder, estaba la nota de Max y Miriya en la que le pedían perdón por dejarlo e irse, que él para ellos era un hermano y que justamente por el inmenso cariño que le tenían le pedían que hiciera lo posible para que la pequeña Dana estuviera bien, si bien estaba con una buena familia él era el único que realmente había conocido a Miriya y a Max. Pero de todas las notas, era la de Lisa la que releía y volvía a leer una y otra vez, era ese papel verde agua y letras azules tan precisas y redondas con el que dormía aferrado en un puño… en esa carta no encontraba las palabras que había deseado leer, ella se despedía de él como una buena amiga y compañera, como alguien de su familia, ella le contaba de sus angustias y miedos, de la soledad de no tener a Claudia, a las conejitas y a Gloval con ella… le hablaba de las intrigas de Mainstroff cada vez más maquiavélico… le hablaba de lo mucho que lo extrañaría y de lo tanto que lamentaba dar este paso sin él a su lado… con la carta había un retrato de ellos dos muy lindo que se habían tomado un día libre en una plaza, se los veía tan bien juntos, ambos vestidos de civil, tan jóvenes, tan sonrientes, tan llenos de vida… pero esas palabras no aparecían en un ningún lado y no se daban a entender… ella no lo amaba… y estaba la foto de Roy con Claudia y ellos dos, en un hermoso portarretrato… su vida había cambiado…
Los días transcurrieron lacónicamente, mientras Rick hacía sus ejercicios su mente estaba en el SDF-3, en sus amigos, y especialmente en Lisa… cada vez que sentía esa opresión tan grande en el pecho miraba el retrato de los dos y un calor especial invadía cada rincón de su cuerpo… en todos esos días nadie se preocupó por él, nadie lo visitó, nadie preguntó por esa alma solitaria.
Era el día de su alta y estaba guardando todas sus cosas en unas cajas que las enfermeras le alcanzaron, ellas también se habían preocupado de conseguirle una muda de ropa decente, ese niño-hombre de mirada perdida pero profunda despertaba en ellas un sentimiento de protección. Se encontraba demasiado ensimismado con el avioncito que Lisa le había regalado en las manos para percatar que alguien se estaba acercando, ni siquiera una gran figura tapando la puerta de su habitación despertó en él interés ni siquiera le llamó la atención, solo al escuchar la voz de firmes levantó sus ojos azules del juguete y se encontró con la fría mirada de Mainstroff, de un salto se cuadró junto a su cama.
- Descanse soldado- le dijo ese hombre que no dejaba de escudriñarlo con la mirada.- He venido hasta esta sala del hospital militar para notificarle que desde el día de hoy usted ha sido dado de baja, tiene una semana para liberar la casa que la RDF le ha asignado, pase a cobrar sus últimos sueldos por la oficina correspondiente. La RDF desde ya agradece todos sus servicios.
Rick lo miraba sin terminar de entender las palabras que él le estaba diciendo… lo miraba fijamente a esos ojos negros fríos como el espacio profundo y sacudía la cabeza con desesperación…
- Señor, esto no puede ser cierto… cómo, porqué me están dando la baja… acaso no di mi vida en cada batalla? Qué más quieren de mí? Porqué? Porqué me está haciendo esto! Qué le he hecho para que me castigue de esta manera… Lo perdí todo, todos se fueron y ahora usted me viene a decir que también perdí lo único que me quedaba para vivir? Eso me está diciendo? Qué estoy fuera como si fuera un deshecho? Para su información las heridas recibidas en el último ataque han sanado completamente y el doctor incluso me ha dicho que puedo regresar a mi vida normal… que hasta puedo volar! Entiende eso? Soy el mismo Mayor Hunter de antes del ataque de Khyron… no hay cambios… no hay motivos para forzarme mi retiro… yo… yo no puedo quedarme sin mi varitech… yo
- La orden está dada – lo interrumpió abruptamente el General Mainstroff- en estos documentos están toda la documentación que usted debe firmar y entregar cuando pase a retirar sus últimos sueldos y el subsidio por baja. Usted desde este preciso momento es un civil más, común y corriente, como siempre lo fue… usted no tiene el temple necesario, usted es, fue y será un simple piloto de circo aéreo, nada más – y dando media vuelta dejó a un Rick fuera de sí… él se quedó mirando como ese hombre que tan mal le caía a Lisa desaparecía de su vista y con él se lleva sus últimos sueños…
- Realmente no tengo nada ahora – habló en voz alta para sí mismo – realmente ahora no soy nadie… no tengo a la mujer que amo, no tengo a mis amigos conmigo… ni siquiera tengo el trabajo que había aprendido a amar y respetar… que será de mi ahora?- se sentó en la cama y tomando la foto de él con Lisa se recostó a la espera de que le informaran que podía retirarse. El shock emocional que había vivido hizo que se quedara entredormido.
- Rick?... Rick te encuentras bien? – esa voz lentamente lo sacó de su ensueño.
- Volviste? Volviste por mi! – dijo él sin abrir los ojos y instintivamente estiró sus brazos para sentir ese abrazo que tanto necesitaba. Ella lo abrazó con mucha ternura y amor, dándole en ese instante todo el calor humano que necesitaba – Volviste! – repitió él mientras hundía en la caballera de ella su rostro y aspiraba su perfume… en ese instante se dio cuenta, esa mujer no era Lisa, era Minmay, su perfume era realmente inconfundible… y lloró, lloró por haberse despertado de ese sueño tan maravilloso en el que se encontraba y encontrarse de frente a la dura realidad… él no tenía a nadie excepto a Minmay… y al sentir el llanto de él, ella pensó que era de alegría de volver a verla…
- Claro tontito! Cómo no voy a volver por ti! Si eres la persona que más amo en el mundo! Acaso pensaste que te iba a dejar solo y abandonada en esta insípida sala de hospital? Vine a buscarte! Ahora nos iremos a mi casa en Macross, ahí descansarás junto a mí hasta que recuperes fuerzas y luego veremos como continuamos nuestra historia… te parece? – ella lo mece con ternura y su corazón se llena de alegría al sentirlo así junto a ella… él no sabe lo mucho que ella lo extrañó y necesitó en los dos meses de gira que estuvo lejos de él y que se había prometido así misma no alejarse más de esa persona que tanto amaba. Él nada hizo, solo abrazarla fuerte y dejarse querer, porque era eso lo que necesitaba sentirse querido, protegido y amado.
