-Como pesa esta soledad… este vacío interior que come el alma… - con la mirada perdida en el blanco techo del dormitorio Rick Hunter murmura en voz baja… sus brazos se habían convertido en una almohada sobre la cual su cabeza descansaba, pero interiormente no descansaba, su mente no dejaba de pensar… había perdido el sueño, las esperanzas… lo había perdido todo…
- Cariño – una suave voz femenina lo saca de sus pensamientos y se voltea para poder verla, ella tan perfecta, tan espectacularmente bella… sin embargo aquello que hasta hace unos meses lo había cautivado y emocionado al punto de pensar de dejarlo todo por ella ahora, ahora le resultaba una carcasa sin contenido, un estuche bonito, con el cual hablar era casi una tarea titánica…- Te estoy hablando… pero no me estás prestando atención.
- Ah… Perdona… me decías?- hace un esfuerzo sobrehumano para focalizar su atención en el monocorde tono de voz de ella.
- Te preguntaba si ahora que no estás en la RDF me vas a acompañar a mi gira… realmente me encantaría! Sería algo muy bueno que pudieras estar conmigo… eh? No te gustaría?
- No- ese fue su primer pensamiento… pero no pudo vocalizarlo, antes que él pudiera decir algo esa mujer de largos cabellos negros y figura de diosa comenzó a sacarse lentamente la ropa, siguiendo el ritmo de la suave música ambiental que los rodeaba… él tragó saliva, pese a todo el verla así dispuesta para él era un espectáculo que le quitaba el habla… poco a poco ella fue acercándose a él, con movimientos casi felinos, la poca ropa que traía puesta marcó el camino hacia la cama donde él se encontraba – Porqué me haces esto Minmay? Qué es lo que quieres de mí? – pensó mientras ella lo volteaba y con unos dedos angelicales comenzó a recorrerle la espalda, centímetro a centímetro… sentirla así completamente desnuda sobre sus piernas mientras que con sus manos tocaba cada punto de placer con una precisión de geisha, ese masaje lo hacía ronronear placenteramente y olvidarse de todo lo que había estado pensando durante el día… esos dedos, esas palmas, los pechos de ella sobre él le producía oleadas de placer… pero era un placer vacío, al menos para él era un placer vacío. Cuando los dedos de ella dejaron de recorrer su espalda fueron sus labios los que nuevamente lo inundaron de esas sensaciones
- Rick, cariño… ya lo decidiste? Vendrás conmigo?- le susurró ella con melosa voz sabiendo que él no podía decirle que no… no sintiendo lo que sentía… no sabiendo que ella era de él
- Sí – le dijo con voz ahogada – Sí iré contigo… acá nada me queda, quien fuera mi familia ya no está, me dejaron, me abandonaron… se fueron sin mí sabiendo que acá nada tenía… qué más puedo perder? Nada… si hasta las alas me quitaron.- pensó para sí mientras giraba para quedar frente a ella, mirándola a los ojos y tomando sus manos repitió- Sí Minmay, iré contigo… iniciaré a tu lado una nueva etapa.
Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses… y la feliz pareja recorrió el planeta, ella luciendo espléndida, como siempre, deleitando y conquistando a todos con su voz… él perdiéndose cada vez más en sí mismo. Era fácil ser la pareja de la estrella mundial, bastaba con estar siempre de acuerdo con ella y no interponerse en sus deseos y delirios… era fácil, pero estaba hastiado, ella no lo comprendía, ella quería comprarlo con regalos y obsequios costoso cuando él lo único que deseaba era volver a ser lo que había sido… recuperar las alas, recuperar a sus amigos y sin embargo todo estaba lejos, demasiado lejos. Quería volver a ciudad Macross y reencontrarse con la pequeña Dana, los Grant le envían fotos y videos de ella para que estuviera al tanto de su pequeña ardilla como él la llamaba… se la veía tan grande, tan vigorosa, tan fuerte… era un fiel reflejo de los genes que portaba… era un fiel reflejo de lo que él había perdido… al verla veía aquello que ya no tenía y por más que adoraba a la niña todavía le producía un dolor interno muy fuerte cada vez que se encontraba con ella, encuentros que cada vez se producían más esporádicamente.
- Me regreso – le dijo Rick en una noche luego de una entrega de premios- Vuelvo a Macross Minmay, tengo que hacer algo de mi vida, no puedo seguir así… no soy un gigoló que vive de lo que tú haces… regreso a Macross… regreso a cumplir con mi deber con la pequeña Dana…
- Pero Rick! Cómo te vas a ir? Estamos en la mitad de la gira! No me puedes dejar sola…- los pucheros de ella ya no le importaban, ni las lágrimas tampoco… - Además puedes trabajar como mi representante… te lo he dicho mil veces, hazte cargo de mi agenda y estarás ocupado más de 24 horas al día querido.
- Minmay… no me hagas enojar… quieres? Yo no quiero ser tu secretario privado, para eso tienes a George… además en que cabeza cabe semejante idea? Además, sola? De que hablas? Viajas con un cortejo de más de 15 personas! Mmmm déjame pensar… a ver… si cuento a bailarines, coristas, músicos, acompañantes, no sé que cosa… Mmmm sumamos un total de 45 personas… Así que no me hables de soledad Minmay, porque si hay alguien que está solo acá… ese soy yo.
- Pero Rick… yo te necesito conmigo… yo te amo… yo… yo quiero que estés feliz conmigo, a mi lado… no te vayas amor… no me dejes…- Se acercó a él y lo abrazó apoyando su mejilla en el pecho de él- Quiero que formemos una familia, ambos nos merecemos eso… los dos estamos tan solos en este mundo… Quiero que nos casemos y unos años tener un par de niños… Dime, que opinas de esto?- dijo elevando la mirada para que él se prende de sus ojos negros.
- Parto mañana… me voy… creo que no estás entendiendo nada Minmay… en tu vida siempre fui un muñeco que manipulaste a tu gusto, si estoy o no estoy poco te importa… con seguridad puedes conseguir un muñeco nuevo fácilmente… lo nuestro no es amor Minmay, estamos juntos por miedo… por miedo a estar solos… por temor a enfrentarnos a un espejo y descubrir nuestra imagen en él… - Rick rompe el abrazo opresivo de ella y comienza a caminar por la habitación, sabe que la está hiriendo pero no puede controlarse… se siente enjaulado en una jaula de oro…
- RICK!- le grita ella – Qué estás diciendo! Te estoy ofreciendo lo que todo hombre desearía escuchar y tú me respondes de esta manera? Acaso estás loco? Qué te pasa Rick! Qué te pasa?!- mientras él camina por el cuarto lujoso del hotel ella lo persigue como su sombra…- Te estoy hablando! Contéstame!
- Me pasa que me di cuenta demasiado tarde que no es a ti a quien amo… Me pasa que no me basta con una buena cama y una mujer bonita… Me pasa que estoy harto de que no entiendas que me estás matando… Me pasa que extraño… extraño a mi familia… Me pasa que desde que me conozco es la primera vez que no estoy volando… Me pasa que estoy cansado…
- Lisa… esa es la respuesta a todo lo que te pasa… ni a miles de eones de distancia puedo combatir con ella… ni aún cuando ella te haya dejado para "cumplir con su deber" puedes olvidarla… ni aún así… Todos tus problemas se resumen en un nombre: Lisa – el jovial rostro de Minmay había desaparecido y en su lugar una máscara de dolor se había apoderado de ella… se la veía derrotada, golpeada anímicamente…
- Qué dices?... Qué mierda estás diciendo Minmay?!- él la toma de los hombros sacudiéndola… nunca pensó que había sido tan transparente a sus ojos… nunca imaginó que noche a noche ella durmió a su lado sabiendo que él deseaba estar con otra…
- La verdad… estás así por ella… pero para tu información ella te abandonó, te dejó, se fue… y tú? Qué haces? Matar lo que siento por ti por lo que tú sientes por ella… prefieres vivir un sueño a vivir una realidad conmigo… prefieres perderte en tus pensamientos de lo que pudo haber sido… Rick… TE AMO Rick… realmente TE AMO!... acaso no puedes comprenderlo? Acaso no puedes sentirlo? – y parada frente a él tomando sus manos lo vuelve a repetir – TE AMO.
- Si Minmay, tienes razón… esa parece ser la historia de mi vida…- suelta sus manos para volver a caminar por la habitación con desesperación, se sienta en un cómodo sillón y la mira para seguir hablando – Cuando Lisa estaba a mi lado yo perseguía un sueño… te perseguía a ti… y tú? Perseguías tu sueño… perseguías a Kyle… pero yo solo era un buen amigo a quien recurrías cuando te sentías demasiado sola o demasiado triste… o cuando creías que el mundo te había dado la espalda… nunca entendí lo que Lisa era para mí hasta el día del ataque de Khyron, si Minmay ese día comprendí lo que sentía por ella… cuando vi el ataque al SDF-2 y luego al SDF-1 creí morir al pensar que ella había muerto… luego al despertar sabes que fue lo primero que dije?
- No Rick, no lo sé… no estaba ahí cuando volviste – dijo ella con los ojos bajos sintiendo la mirada acusadora de él sobre ella.
- Lisa… eso fue lo que dije… me desperté gritando su nombre… Ah, por cierto donde estabas tú muñeca? Mmmm si! Estabas de gira! Me dejaste en el maldito hospital… que amor el tuyo, verdad? – no podía evitar ser hiriente con ella si ella había sido hiriente con Lisa.
- Igual que el amor de Lisa por ti… yo me fui por mi trabajo, pero sabía que iba a volver, como siempre volví a ti… pero en cambio ella… ella se fue y sabes muy bien que no volverá, la probabilidad que regrese es prácticamente nula…
- Cállate, ya no quiero escucharte más… Minmay… me quiero ir… me voy a ir… no importa que sea la vida de ella, me importa lo que yo siento… no puedo seguir a tu lado, no puedo seguir traicionándome… no puedo seguir con esta vida… Minmay… realmente te quiero pero no como tú quieres que te quiera… - Rick hablaba y lloraba… lo que estaba haciendo a él le dolía pero era necesario.
- No lo hagas Rick… te pido por favor que no lo hagas… - Minmay sentada en el piso lloraba.
- Es lo mejor para ambos… tú te mereces conocer a alguien que realmente te ame… y yo no te amo… - Rick toma la cabeza entre sus manos y acaricia su sien… realmente lo estaba haciendo y le estaba doliendo más de lo que jamás había pensado… después de todo ella había sido el objeto de su deseo por muchos años, había sido la primera mujer de quien se enamoró… pero ahora, ahora no podía seguir con este juego en el que se había enredado.
- Rick… yo te amo… y creo que con el tiempo me vas a amar como alguna vez lo hiciste… Por favor dame una oportunidad, te lo ruego…
- No… - y tomando fuerzas de donde no las tenía juntó sus pocas cosas en su bolso, mientras de fondo el llanto de Minmay torturaba su cerebro – Adiós Minmay… sinceramente espero que seas feliz, que encuentres tu camino… - la abrazó como si estuviera abrazando a una hermana y ella se aferró a él como si se estuviera aferrando a la vida.
- Realmente te amo Rick – le susurró entre lágrimas ella.
- Lo sé, lo siento… pero no soy yo tu mitad… - lentamente comenzó a levantarse dejando a una Minmay desvastada – Adiós Minmay… cuídate… y cuando ambos sanemos a lo mejor podamos ser amigos…- cada paso que daba hacia la puerta le pesaba, como si arrastrara cadenas de hierro tras él… cada paso lo alejaba más y más de quien fuera un pedazo importante de su historia… cada vez avanzaba más hacia un nuevo comienzo, una nueva historia… - Adiós Minmay – murmuró al cerrar la puerta tras de sí dejando dentro a quien fuera su primer amor y la dejaba por Lisa… la mujer que ya no estaba junto a él y que jamás lo estaría.
