Reencuentros Capítulo 4: Buscando un destino

- Lisa… todos estos años, sin saber una sola cosa de tu existencia y sin embargo tu nombre, tu rostro, tu esencia me rodea y me inunda… Lisa, mi querida Lisa… mi gran amiga, mi gran amor… qué será de ti? Qué estarás haciendo ahora? Algunos estiman que en realidad han muerto, desaparecido… sin embargo yo no lo creo, te siento, mi corazón me dice que aún estás con vida… y mientras haya vida la esperanza de volver a verte no deja de latir en mi corazón… Qué me has hecho amor, que no te puedo olvidar, qué no te puedo arrancar de mi corazón y de mi memoria?- el sol tiñe de dorado el horizonte y mientras los últimos rayos se pierden un largo suspiro escapa de los labios del solitario hombre que sentado en una gran piedra siente como con esos rayos escapa un nuevo día de su vida… un nuevo día sin saber nada de la existencia ella. Una agraciada figura femenina lo mira en silencio, y no puede evitar sentir esa nostalgia por quienes no están a su lado… a su manera siente lo que él siente. Lo quiere tanto, lo idolatra tanto… él es tan especial para ella. Lentamente se acerca a él sin hacer ningún ruido, sin embargo la conexión entre ellos es tan grande que Rick gira sobre sí mismo para encontrarse con Dana, su princesita como él la llamaba… esa niña se había convertido en su mayor tesoro, en su único tesoro que lo ataba a la Tierra. – Dana! Hija… qué haces aquí? Pensé que estabas en la cena con tus tíos… - haciéndose a un lado le deja espacio para que se siente junto a él. La joven se sienta a su lado y toma entre sus manos las frías manos de ese hombre que lo mantenía unida al recuerdo de sus padres… en el momento en que ambos tomaron sus manos los recuerdos de todos los momentos compartidos los invadieron, haciendo que esa sensación de nostalgia se acentuaran, solo ellos sabían y comprendían ese sentimiento que cargaba de tristeza sus miradas.

- Tío! Hace frío! El otoño está entrando con mucha fuerza, no?... qué estás haciendo?- la sonrisa cargada de afecto de esa niña de rizos rubios lo conquistaba, tenía la risa alegre de su madre y también su rudeza… pero a su vez tenía la destreza e inteligencia de su padre… y la fidelidad y amor incondicional hacia él como ambos.- Tío… estás pensando en ellos, no?- ella podía leer sus pensamientos más internos como si fuera un libro abierto…

Él la mira con sus insondables ojos azules, era tan transparente frente a ese niña… sí, estaba pensando en ellos… en lo que debió haber sido y nunca fue… en como su pasión se había apagado, ahora solo Dana era la que lo hacía seguir con vida, ni siquiera la esperanza de un reencuentro con Lisa lo alimentaba para seguir en la lucha…

- Dana… estás segura de tu decisión? Digo, tomar las armas es un camino difícil… además aún hoy el tema de los hijos híbridos es un gran problema… estás segura de querer someterte a la mirada antojadiza de algunos gordos de escritorio incapaces de ver la gran mujer.

- Si… totalmente… siento que es mi deber y mi responsabilidad… y por sobre todas las cosas es mi forma de entender a mis padres. A veces en mis sueños creo verlos sabes… pese a todos estos años que han pasado los siento cerca, sé que están todos vivos… y adivina qué… anoche mi hermana Aurora me visitó en sueños, es pequeñita pero vino a mí, hablamos tanto… me dijo que mamá me extraña muchísimo… cómo me gustaría volver a verlos, volver a abrazarlos… Tío, los Grant han sido unos padres maravillosos, pero ahí en el negro espacio están ellos, mis padres… - la joven bajó la mirada y apoyó su cabeza en el pecho de ese hombre que se había convertido con el paso de los años en alguien más que especial para ella… era su referente de quienes no estaban ahí viéndola crecer… una lágrima rebelde escapó de sus ojos y cayó en la mano de Rick, él la abrazo sin decir nada. El sol se ocultó por completo en el horizonte. Se quedaron así abrazados mientras las sombras de la noche poco a poco comenzaban a ganar todos los rincones, la brisa les trajo la voz de un hombre llamándolos, sus nombres rompieron el hechizo del momento.

- Dana, es hora de volver… nos están buscando y bien sabes como se ponen los Grant cuando te desapareces…

- Qué va hacer de ti Tío? Qué vas a hacer ahora que no estaré? De todas las cosas que dejo el dejarte solo es lo que más me duele… yo estaré con Bowie, pero tú?

Levantándose con un dejo de malagana en sus ojos, intentó sonar esperanzador. Ni él sabía que sucedería a partir del día siguiente… solo sabía que una nueva etapa en su vida estaba a punto de iniciarse.

- Dana, hija… no debieras preocuparme por mí sabes… soy un lobo solitario que gozó del regalo maravilloso de compartir tu crianza… no me asusta la soledad, además nos vamos a ver seguidos, o no? Eh? Ahora que tendré más tiempo libre veré que puedo hacer, quizás retome el hobbie de los aviones…

- Aeromodelismo? De nuevo con esos avioncitos chiquitos? Ay! Tío! Otra vez la casa llena de esos juguetes colgante! Si ya has hecho todo y cada uno de los modelos que han existido! – la joven también se incorpora y comienza a caminar junto a él haciendo muecas de desagrado- De verdad me comenzarán a llegar de regalo los nuevos modelos que harás? Voy a tener que ampliar mi habitación si así es!

Las caras de ella y sus comentarios lo hicieron reír… fiel hija de su madre, no medía ni una sola de las palabras que de su boca salía…definitivamente el filtro en los comentarios no era un don zentraedi. Recordar a Miriya le hizo sentir un dolor fuerte en el estómago, siempre era así… verla a Dana, recordar a sus padres, lo llevaba a la agonía de saber que Lisa se había llevado su vida.

- Nop… no pienso volver a los modelos chiquitos… o más juguetes… he aprendido lo suficiente como para ir un paso más allá.- sin siquiera ser conciente sonrió, y esa sonrisa iluminó su rostro como hacía mucho tiempo no sucedía, al verlo así y escucharlo de esa manera la intriga ocupó el lugar de la preocupación en el alma de Dana… que estaría pensando hacer ese tío tan especial que tenía?

- Qué te traes entre manos Rick Hunter?

- No lo sé… solo es una idea que vengo trayendo desde hace un tiempo, y que al saber que te irías a la escuela militar comenzó a tomar más y más fuerza… como bien sabes los aviones siempre han sido mi gran pasión… solo volando me he sentido completamente pleno… sé que me entiendes porque te he visto la cara cuando hemos volado… es algo que se lleva en la sangre, sabes?- él la tomó de los hombros con mucho cariño, mientras caminaban rumbo a la casa que ya se perfilaba...

- Rick… te voy a extrañar… quiero que te vengas con nosotros… por favor – le dijo Dana mientras se paraba frente a él.

- Hija, no puedo… lo sabes muy bien… tendría que dejarlo todo y volver a empezar de cero nuevamente… y no sé si tengo toda la energía para recomenzar. Acá tengo mi trabajo.

- Pero tío! De seguro que en las nuevas ciudades del sur hay escuelas!

- Ese tema ya lo hemos discutidos Dana… - le contesta bajando la voz, la idea de tener que vivir una nueva separación lo perturbaba… ella era realmente como su hija.

- Por favor! Por favor! Por favor! Por favor! – le decía una y otra vez Dana insistiendo con muchas ganas.

- Qué le estás pidiendo ahora a tu tío, eh? – Bowie interrumpió la conversación de ese singular dúo.

- Que se vengan con nosotros – le contesta Dana

- Dana! Otra vez con lo mismo? Pero si ya lo han discutido ciento de veces – le retruca Bowie mientras le guiña un ojo a Rick, quien observa a los jóvenes con nostalgia.

- No me importa, hasta el último momento trataré de convencer a Rick que se venga con nosotros.- le contesta la rubia con un mohín.

Llegan los tres a la reunión y Rick se confunde entre los invitados a esa fiesta de despedida… quien había sido como su hija se estaba por alejar de él, a una parte del mundo que todavía faltaba colonizar, al sur… ese mítico sur que había sobrevivido a tantas desgracias… el que había sido el hogar de los zentraedis desde donde iniciaron ese contraataque fatal para su vida… el sur… Con una botella de cerveza en la mano y la mirada perdida en las estrellas repasó su vida, las cosas que tenía en ese lugar, los recuerdos, las lágrimas, los dolores… repasó su pasado, su presente y como sería su futuro sin esa rubia de ojos inquisitivos que se había convertido sin siquiera él saberlo en el centro de su vida. Una lejana estrella comenzó a titilar y una lágrima rebelde escapó de sus ojos… quizás la hora de salir al mundo había llegado.

- A tu salud Lisa, es la hora de comenzar a seguir viviendo, te deseo lo mejor en lo que estés viviendo… te deseo que seas feliz… te deseo que hayas encontrado tu camino… por lo pronto comenzaré a buscar el mío, dejaré de esperarte como lo hice en estos últimos años, de soñar despierto con tu regreso. Seguiré con mi vida Lisa, mi amor…

- Rick… - le pregunta Dana.

- Si? – le contesta él mientras ella no deja de mirarlo a los ojos

- Te vienes con nosotros al sur, no es así? Creo verlo en tus ojos… has tomado una decisión… no es así? – había ilusión en sus ojos y una gran alegría

- Si Dana, me voy al sur con ustedes… creo que acá solo tengo recuerdos de un pasado que no volverá… y no me voy a perder como mi princesa se convierte en el mayor dolor de cabeza esos aristócratas baratos que me quitaron las alas… me voy con ustedes – y con una gran sonrisa en los labios ambos chocaron sus botellas.

- Qué vas a hacer con Minmay? Cómo va a tomar ella tu partida?

- Dana! Hace años que con Minmay solo somos amigos… - la sonrisa pícara de su ahijada lo hace sonrojar… - ya! No me mires así! Si está bien, a veces calificamos como amigos con ventajas pero no hay ninguna relación seria entre nosotros… y lo sabes perfectamente bien… deja de reírte de esa manera… Basta!

- Y bueno… Minmay incluirá el perdido sur en sus giras… o pasará más tiempo en aquellas tierras… pero estoy segura que no te va a perder pisadas tío lindo… ella pese a todos sus romances publicitados siempre vuelve a tus brazos, como si estuviera unida a ti de una manera que ninguno de sus otros "novios" logra romper… ella te ama, y sigo sin entender como en todos estos años nunca lograste enamorarte nuevamente de ella.

- Por tener 15 años eres bastante metiche… pero bueno, no estoy enamorado de ella, no la amo y por eso no puedo vivir una mentira… ya hice el intento cuando Lisa se fue, viví junto a ella y me sentí como si fuera un objeto vacío de vida. Ella no puede vivir mi vida y yo no puedo vivir su vida, en conclusión ninguno de los dos somos compatibles con el otro… pero no te puedo negar que como amiga, y con ventajas, la pasamos muy bien, creo que es la mejor manera de tener lo mejor de cada uno de nosotros- los ojos de Rick se perdieron nuevamente en las estrellas.

- El sur nos espera Tío… una nueva etapa está por comenzar… Te quiero tanto Rick! Y de mis tres papás te lo confieso… eres mi papá preferido… pero no se lo digas a nadie, eh?– y la rubia se tiró sobre Rick, y el sintió ese calor especial en su corazón, el cariño por ella era el de un padre a una hija, ella era la hija que no tendría…

- Así es Dana… el sur es nuestro nuevo destino… Macross queda atrás y mi pasado y mis recuerdos…