Reencuentros Capítulo 5: Hayes? Eres tú?

Volver a empezar, eso fue para Rick su viaje al sur… a ese pedazo salvaje y con mucha tarea por hacer… el maravilloso sur… la naturaleza había realizado un trabajo único y poco a poco del gran desastre había resurgido con más fuerza y poder, ella estaba haciendo un trabajo infinitamente mejor que el de cualquier científico… así como él la naturaleza había vuelto a empezar, y ahora nuevamente se tenía que enfrentar a esos humanos que nuevamente volvían a interponerse en sus planes… el sur… el último territorio a reconquistar… el último bastión de los rebeldes.

Al igual que la naturaleza, el comienzo de Rick en las tierras del sur no fue fácil, primero se fue Dana rumbo a la Academia de la Cruz del Sur y a los pocos meses una vez que solucionó todos los detalles como la venta de su departamento y de sus cosas él también partió al sur, pero decidió hacerlo como mochilero, quería ver con sus propios ojos como la golpeada Tierra se había recuperado de los grandes golpes que había sufrido, y de una manera que él no supo, él también se estaba curando, ese viaje lento y peregrino fue su forma inconciente de curar su alma, de cerrar heridas, de prepararse para un nuevo comienzo.

Y volvió a empezar… y vio como su princesa se convertía en una guerrera… y en un gran dolor de cabeza para esos jerarcas amargados que le habían quitado las alas… y poco a poco ese profundo dolor de no tener cerca a su Lisa se convirtió en un agridulce recuerdo, la recordaba, pero recordaba sus mejores momentos y no esa sensación de vacío. Minmay esporádicamente aparecía y desaparecía de su vida, ella no iba a cambiar, estaba en su naturaleza ese comportamiento… se habían convertido en grandes amigos y su fama aún era considerable… y su belleza… su belleza se incrementaba con el paso de los años; después de muchas horas de terapia había abandonado su tendencia a enredarse con hombres complicados, ahora estaba más estable emocionalmente, pero sin pareja estable y como ella muchas veces decía entre risas Rick era la pareja más estable que jamás había tenido… pero cada uno siguiendo su camino sin enredarse más… y sí le reconoció que la decisión que él había tomado los había salvado, porque si seguían así se hubiesen terminado odiando… se querían, se respetaban, pero no podían compartir un camino.

- Creo que todo se está encaminando para bien… creo que todos estamos recuperándonos – piensa Rick mientras limpia la pizarra de su salón de clases desde hacía dos años trabaja como profesor en la escuela de la ciudad y estaba feliz con su trabajo… además había recomenzado con un circo aéreo, todos los fines de semana él y otros ex pilotos hacían las delicias de las personas de esa ciudad pequeña, una ciudad satélite de la gran ciudad que había crecido en torno a la base militar. El aire era limpio y puro y esa ciudad con vida de pueblo era todo lo que él alguna vez había soñado.- Lisa, sé que te gustaría este rinconcito del mundo… quisiera que pudieras conocerlo, si tan solo pudiera comunicarme contigo – terminó de recoger sus libros, se puso la chaqueta y luego de una larga mirada al salón de clases asegurándose que todo que todo estaba en su lugar salió. Caminaba tranquilamente por las calles soleadas de la ciudad que lo había adoptado, prácticamente todos lo conocían así que caminaba saludando con quienes se cruzaba… respiró profundamente y una sonrisa se le dibujó en su rostro, en la puerta de su casa estaba Dana con Bowie y otra persona que no lograba distinguir, en ese instante recordó que Dana le había avisado que ese fin de semana lo pasaría en su casa con Bowie y una nueva amiga que se había hecho en la academia. Cuando la "pequeña" Dana lo divisó en el camino corrió hacia él como lo hacía cuando era una niña, pero ya había dejado de serlo, era toda una mujer y hermosa mujer que despertaba las miradas de los hombres, aunque ella no era del todo conciente del efecto que despertaba. Cuando llegó a su lado saltó hacia él y la fuerza del contacto hizo que Rick retrocediera un par de pasos.

-Dana! Hija! Qué bueno verte! No te imaginas cuanto te extrañé! Pensé que ya te habías olvidado de mí niña! – un Rick feliz la abrazaba con inmensa ternura y cariño, ella era su vida, por ella había decidido seguir luchando en esa vida.

- Tío! Rick! – decía ella mientras se desistía a despegarse de él. Lo había extrañado tanto en esos meses que no pudo salir de la academia… - acá estoy! Al fin puedo verte! Las videoconferencias son buenas pero nunca tanto como este abrazo! No?

- Concuerdo contigo totalmente… vamos, vamos a preparar la merienda, tenemos tanto de que hablar- y tomándola del brazo comenzó a caminar rumbo a su casa, él la había hecho con sus propias manos, negándose a vivir nuevamente en esas casas de laboratorio… era una casita construida íntegramente de materiales naturales, la base de la casa la construyó con piedras de la zona, luego decidió usar madera, para darle más calidez a lo que sería su nuevo hogar, y un hogar construido con sus propias manos… la tarea le demandó varios meses y solo hacía unas pocas semanas que la había terminado completamente. La entrada de la casa constaba de una amplia galería con vigas de madera y techo de madera, una hamaca y unas cuantas sillas en torno a una mesa más un sillón del otro lado. Adoraba su casa, era un recuerdo de cómo había sido su hogar mientras su madre vivía y lo había construido con esa imagen en mente…

- Dana, quiénes vinieron contigo? – le preguntó mientras trataba distinguir la segunda figura que en el porche de su casa esperaba que ellos llegaran, sabía que uno era Bowie, pero la otra persona… era una mujer… y tenía un aire que le resultaba familiar, cierta aristocracia y seguridad que sólo había reconocido en Lisa… y por primera vez en años sintió esas mariposas en su estómago y ganas de llegar para ver quien era esa mujer.

- Bowie y una amiga, se llama Ayxa… y cuando la veas sé que te vas a sorprender – la sonrisa pícara de su ahijada lo sorprendió y lo preocupó… a quién le presentaría esta vez esa muchachita inquieta?

- Se parece a Lisa de lejos – dijo él por lo bajo sin percatarse que Dana lo escuchó, lo dijo pensando en voz alta por lo que sorprendió cuando Dana siguió con su comentario.

- Lo sé… yo también pensé lo mismo cuando la vi y eso que yo no tengo recuerdos totalmente concientes de la Tía Lisa… solo por las fotos que me has compartido, y por algunos recuerdos que mis padres me dejaron… pero cuando la ví a Ayxa tuve tu mismo pensamiento… Bowie! Ayxa! – el grito de la rubia lo sobresaltó, sus ojos no podían apartarse de esa mujer… era un poco mayor que Dana, pero era bastante más joven que él… tendría unos 24 años, la misma edad de Lisa cuando él la conoció… de cerca no era tan parecida a ella, pero era ver a una Lisa con un rostro diferente, pero su aura era muy muy similar.

- Tío… - lo llamó Dana, pero él no podía sacarle los ojos de encima a esa pelirroja de increíbles ojos verdes – Tío – lo volvió a llamar Dana, pero él solo tenía ojos para el leve sonrojo de la mujer que tenía a pocos metros de él… - TIO! – le gritó Dana dándole un codazo que lo hizo romper el hechizo que lo conectaba a esa mujer que por un instante había logrado sacar a Lisa de su sistema. – Te estoy hablando! Qué te pasa? Porqué miras a Ayxa de esa manera? Eh? En fin… Ayxa – le dijo a su compañera – él es mi tío de quien te he hablado… tío, ella Ayxa… Ayxa Hayes, la media hermana de Lisa…

Rick no pudo escuchar más, una nube negra nubló su cerebro y se desvaneció, había visto dentro de los ojos de Ayxa y había sido igual a lo que le sucedía cuando se perdía en la mirada de Lisa… y todo el dolor y la angustia de saberla lejos de él y para siempre lo doblegó.

….

- Lisa… Lisa… Hayes, eres tú? – murmuraba una y otra vez un afiebrado Rick que no respondía al llamado de Dana… mientras él murmuraba quedamente el grupo de los tres jóvenes se debatían sobre lo que debían hacer.

- Debemos llamar a un médico Dana – le decía Bowie tratando de convencer a una preocupada Dana que buscaba hielo en la nevera para volver con los paños fríos – Dana! Por favor! Escúchame… no somos médicos…

- Está en shock – comenta Ayxa quien se mantiene junto a Rick, tomando sus manos – él está en shock… está llamando a mi hermana. Quién fue mi hermana para él? Porqué él no está viajando con mi hermana? – Dana se sienta en la cabecera y retoma la tarea de ponerle paños fríos en la cabeza…

- Ayxa, Lisa fue el gran amor de Rick, pero ellos nunca se dijeron lo que sentían… es más no sabemos si este sentimiento fue correspondido, yo creo que sí, pero ambos fueron lo suficientemente ciegos para no expresarlo…Y no se fue con ella porque estaba en coma en el hospital, en un estado parecido a este según me han contado… tengo miedo de que vuelva a ese estado… yo… yo quería darle una sorpresa… yo pensé que si te conocía… en realidad no sé que pensé… - y las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas… - si… creo que es mejor llamar a un médico… BOWIE! – el grito de Dana sobresalta a Ayxa quien se queda mirando el portarretrato de Lisa y Rick juntos y también el de Claudia, Roy, Rick y Lisa… se los veía tan jóvenes… tan llenos de vida… se los veía como la pareja perfecta y no podía entender cómo ellos no se percataron de eso – BOWIE!- volvió a gritar una asustada Dana…y ese grito pareció despertar a Rick que no dejaba de llamar a Lisa.

- Dios… Dana… donde está, donde está? – le preguntó Rick a una Dana aún llorosa pero sonriendo.

- SE DESPERTÓ! BOWIE! NO LLAMES AL MÉDICO!- la joven volvió a gritar entre risas y lágrimas – Dios! Rick! Cómo puedes asustarme de esa manera! En qué estabas pensando! – y se abalanzó sobre su pecho

- Me estás matando Dana… no me dejas respirar… - le replica un Rick sofocado.

- Lo tienes merecido por haberme asustado así… cómo se te ocurre!- lo reta Dana pero con ternura, como quien reta a un niño chico.

- Dónde está? – vuelve a preguntar y es Ayxa quien contesta…

- Si preguntas por Lisa, te digo que sigue en el espacio… si preguntas por mi, acá estoy asustada como Dana por el numerito que acabas de dar.

Rick se incorpora y aún tiene en sus manos las manos de ella, esa pelirroja que sin ser Lisa se asemeja tanto a ella.

- Lo… lo lamento, no quiso asustarlos… pero fue algo sorpresivo – contesta Rick bajando la mirada

- Espero que no vuelvas a hacer algo así… odiaría que te estés desmayando histéricamente cada vez que me veas- le contesta ella, mientras suelta sus manos y se levanta de la cama.

- Vaya… el mandar parece ser algo genético… y heredado por el lado Hayes…

- Ni siquiera me conoces, nos mataste del susto y ahora estás siendo sarcástico? No creo que sea algo correcto de tu parte… seré parecida a Lisa, pero te recuerdo que no me conoces y no soy Lisa… así que esos comentarios sarcásticos resérvalos para cuando ella regrese, ok? – y sin esperar una respuesta salió de la habitación…

- Dios Dana, de donde la sacaste? – le pregunta a su ahijada sorprendido y divertido a la vez.

- Es compañera de la academia… y es una de las mejores… y es la que compite conmigo por ver quien es a la que más detestan… yo por ser zentraedi… ella por ser la hija oculta del gran almirante… irónico, no?

- Definitivamente, el gen Hayes hace de las suyas en estas mujeres…

- Te estoy escuchando Hunter y tu comentario me resulta bastante molesto! – le grita desde fuera de la habitación Ayxa para luego aparecer nuevamente en la puerta – dado tu ataque de histerismo quédate en la cama para recuperarte de la impresión… con Bowie prepararemos algo para cenar… no te preocupes… - se marchaba cuando volvió a darse vuelta – definitivamente, si yo soy Hayes según tus palabras… te digo que a ti se te pegó bastante de la canarito esa que es tu amante ocasional… - y se alejó dejándolo sin habla y con una Dana muerta de risa.

Una nueva Hayes había entrado en su vida… una Hayes con la misma pasión, con el mismo fuego en su mirada… un fuego que se manifestaba en ese rojo cabello largo que llegaba a su cintura.. era toda fuego esa increíble mujer… era parecida a Lisa pero totalmente opuesta a ella… y la imagen que se le vino a la cabeza fue la de una moneda, Lisa era la cara, ella el lado opuesto… sí era eso, Ayxa era el lado B de Lisa, su cara opuesta… pero el mismo fuego.

….