Reencuentro Capítulo 6: Un nuevo comienzo…

El sol del amanecer comenzó a filtrarse por entre las cortinas mal cerradas de su habitación… uno de esos rayos traviesos golpeó de lleno en sus ojos y lo hizo quejarse. Estiró su mano derecha y solo encontró el vacío de su cama. Una sensación de desconfianza y de temor se apoderó de todo su ser despertándolo y poniéndolo en alerta, como hacía tanto tiempo que no le sucedía.

- Qué está pasando? Por qué siento esta inquietud que me come por dentro – murmura para sí un dormido Rick mientras restriega sus ojos con las manos cerradas, se resiste a abrir los ojos, su cuerpo desea seguir descansando, después de todo la noche anterior había sido particularmente agitada.

Unos ligeros pasos le devuelven cierta tranquilidad al cuerpo, ella está ahí, no se ha ido todavía… abre los ojos con pesar pero expectativas por verla entrar, con esa frescura propia de ella, con ese brillo tan particular, ese andar casi felino que lo vuelve loco y lo enamora más y más.

- Minmay! – dice sorprendido mientras termina de incorporarse y despertarse – Qué haces acá? – pese a los años que habían pasado ella se veía realmente deliciosa, pareciera que ella fuera como el vino.

- Vine a saludarte! Qué clase de pregunta es esa cariño? – le sonríe pícaramente mientras se acerca más, peligrosamente… el azul de su diminuto camisón y de la corta bata resaltan sus atributos en lugar de ocultarlos, sus pechos parecieran querer escaparse de ese peligroso escote… se ve tan linda, tan deseable, lo tiene como hipnotizado – Qué quieres para el desayuno? Te lo quieres servir acá o prefieres ir a la sala? – y sin saber cómo lo hizo, un hombro blanco y perfecto queda al descubierto invitándolo a otro tipo de desayuno.

- Hey! Linda… mejor le pones un freno a esto, si? – le dice Rick tragando saliva mientras se percata que de la noche anterior su pijama había desaparecido, la carita de angelito desterrado le agita el corazón, y ella ahora se sienta a su costado haciéndole pucheros. – Minmay, en serio linda… cortemos el juego acá, sabes que las cosas han cambiado últimamente… ya no podemos seguir jugando como lo hicimos en los últimos años, me entiendes cariño? Te quiero mucho, pero ahora ya no podemos ser amigos con ventajas… solo puedo ser tu amigo, sin ventajas… ya no pongas esa mirada… por favor.- El habla sin saber que del otro lado de la puerta de su dormitorio, otra mujer no se pierde una palabra del diálogo… y no podía aguantarse la sonrisa aunque interiormente deseaba acriminarse con esa increíble mujer que insistía en creer que Rick seguía siendo de ella.

- ya… ya… está bien… - le contesta Minmay a un acalorado que Rick, verlo así tan complicado solo hacía que ella sintiera más cariño y afecto por él- prometo no hacerte nada malo… no vaya a ser que la niñita se enoje, eh?

- No la llames así Minmay, se a enfadar – le contesta Rick entre sonrisas… después de tantos años Minmay y Dana se habían convertido en su familia… pero ahora su familia se había agrandado, una nueva persona había entrado en escena para poner su vida de patas para arriba y esa persona seguía escuchando entretenida el diálogo que estaban manteniendo Rick con Minmay. – Minmay… te voy a pedir un favor… puedes retirarte que me quiero levantar… y respondiendo a tu pregunta… desayunaré en la sala, así que por favor me puedes esperar?

- Rick! Por favor! Acaso voy a ver algo que ya no conozca? Me parece que no… - lo mira y se ríe mientras le hace cosquillas, sus cabellos rozan su rostro e inundan su nariz de ese perfume tan particular de Minmay.

- Minmay! Ya! Ya está bueno… déjame! – y al final logra sujetar los brazos de ella – basta, por favor… hora de que salgas de esta habitación y me dejes vestirme, ok?.

- Ok… me voy… - le contesta no son dejar de reírse – por cierto, dile a tu gatita que no te deje tantas marcas! Y no hagan tanto ruido cuando tienen visita… no dejan dormir chicos… - se levanta de la cama riéndose por lo bajo, sabía que había incomodado al tímido Rick.

- Minmay! – le recrima él totalmente sonrojado – vete de acá y prepara un desayuno decente! Hey! Minmay… no la viste?

- Nop… salió temprano, me parece que se fue a correr… te espero abajo, si? – y sin decir más salió de su habitación riéndose y cantando.

- Diablos… esa mujer no va a cambiar más – murmura por lo bajo Rick y sin decir más se levanta y camina hacia su baña, la ducha matinal era la única forma que él tenía de despertarse totalmente.

El agua golpeaba su rostro, mantenía sus ojos cerrados y dejaba que el agua lo recorriera y junto con el agua unos dedos suaves y femeninos comenzaron a tocarlo de una manera que solo ella podía hacerlo, despertando en él esas sensaciones que solo con ella descubrió… se dejó acariciar, los dedos y los labios de ella tocaban su espalda quitando toda huella de dolor, hacía que su piel se erizara y su respiración se agitara. Las manos de ellas acariciaban los costados de su torso y ahora eran sus pechos lo que apoyados en su espalda hacía que elevara el ritmo de su corazón, pero se dejaba querer, conquistar, atrapar. Marcando su camino con besos y pequeños mordiscos llegó a su cuello y mordisqueó el lóbulo de su oreja, un quejido escapó de sus labios, un quejido de necesidad y deseo.

- Buenos días mi amor – le susurra ella al oído mientras su manos ahora recorren al detalle cada centímetro de su torso, focalizándose en su pecho – cómo has despertado hoy? – ella lo encendía, lo excitaba, y sin poder contenerse se dio vuelta para quedar frente a ella, y comenzó a besarla atrayéndola junto a él, en un beso profundo e íntimo – me parece que te has despertado muy pero muy bien – y se pegó a él reduciendo al mínimo toda distancia posible- Te amo Hunter – le susurra ella mientras siente que él la hace suya una vez más, pero con la misma magia de la primera vez hace ya un año atrás.

- Te amo Hayes – le contesta él con la voz ronca para luego robarle un beso profundo, intenso, único. El ruido de la ducha tapa los gemidos contenidos de ambos en esa danza sagrada de la cual ambos se habían convertidos en adictos… él se había hecho un adicto a ella, y ella… ella solo veía por él. Cuando todo acabó, ambos se ayudaron a terminar de bañarse, compartiendo sonrisas cómplices y caricias.

- Rick!... Ayxa! Ya dejen de hacer lo que están haciendo y bajen a desayunar! Ya está todo listo y servido! No me hagan esperar! Tengo hambre… e imagino que por la actividad de ustedes también deben de tener mucha hambre!- La burbuja en la que estaban encerrados se rompió cuando Minmay los llamó para el desayuno.

- Vamos Hayes, no queremos que nuestra invitada siga con sus comentarios e indirectas, no? – los ojos azules de él se pierden en los verdes ojos de ella, en esos ojos de gato tan profundos e intensos que lo cautivaban y enamoraban más y más…

- Ah… este canarito me va a sacar canas verdes! Pero bueno tendré que acostumbrarme a incorporarla en mi existencia, no?- le contesta ella mientras seca su cuerpo con una mullida toalla.

- Te ves exquisita mi amor – dice Rick mientras se acerca a ella, las gotas de agua resbalando por el rojo de su cabello resaltaban la belleza de esa increíble mujer que a su lado tenía… ella era una segunda oportunidad que la vida le presentó para ser feliz, y no la había desaprovechado, aún pese a la diferencia de edad, no le importó en lo más mínimo, ella lo había hecho rejuvenecer, re-enamorarse de la vida, querer vivir, gozar y hacer.

- Pero señor profesor! Tenemos visitas, si sigue con ese comportamiento no me hago responsable de mis acciones y haremos esperar aún más a nuestro canarito especial que abajo nos espera…

- Puede esperar un poco más… no? – le responde él sonriendo seductoramente.

- No… no es de buena educación… apúrate Rick, yo ya estoy casi lista – y poniéndose un jeans y luego las zapatillas queda lista para bajar. – Te veo abajo y date prisa… sino no me haré cargo del exterminio de los lindos canaritos – y sin esperar una respuesta de su parte rumbo a la sala.

- Diablos… qué me ha hecho mujer? – y con esa pregunta en la cabeza y una sonrisa en su corazón comienza a cambiarse.

Mientras tanto Minmay había preparado un desayuno abundante, se había esforzado y estaba satisfecha por el resultado… no, no se sentía contrariada por la existencia de esa muchachita que había irrumpido en la vida de Rick, sino todo lo contrario, ella le había devuelto ese brillo especial en sus ojos, le había devuelto las ganas de vivir y gozar de la vida y no podía estar menos que agradecida. Rick era la única familia que siempre se había mantenido fiel a ella, pese a todo ella estaba feliz de verlo feliz a él, la relación que a él lo unía iba más allá de una cama.

- Buenos días- la voz de Ayxa la sacó de sus pensamientos giró para verla y se encontró con esa joven increíble, bella, que ahora se había convertido en la dueña del corazón de Rick… y no pude evitar una sonrisa triste al recordar que Ayxa era la hermana de quien fuera su más grande contrincante, parecía ser que las Hayes habían nacido para arrebatarle al hombre que ella amaba.

- Hola Ayxa! Buen día – le contestó con alegría, después de todo la joven le caía bien y había convertido a Rick en la persona que antes había sido mejor dicho en una mejor persona.- vamos siéntate, el desayuno está servido, preparé un poco de fruta picada, yogurt, café y otras cositas…

- Gracias Minmay, no te hubieses preocupado – le contestó Ayxa tomando asiento – disculpa que te hicimos esperar. Dormiste bien? Mejor comenzamos a desayunar, si esperamos a Rick no vamos a empezar nunca.

- Hey! Te escuché Hayes! Que andas diciendo de mí a mis espaldas? – Rick bajaba corriendo las escaleras – Buen día Minmay – le dice mientras le da un beso en la frente – Buen día mi amor – y la besa con pasión en los labios.

- Bueno, bueno… basta de manifestaciones amorosas frente a mi, mejor se las guardan para puertas adentro de su cuarto, si? – la voz pícara de Minmay los interrumpe – vamos a desayunar, que el fin de semana nos está esperando y recién comienza.

- Ah! Me había olvidado de decirte que hoy vendrá Dana con Bowie – le dice Ayxa a Rick mientras se sirve una taza de té verde con pétalos de jazmín, su té preferido.

- Qué suerte! – interrumpe Minmay con auténtica alegría – hace meses que no la vea a esa niña!

- Minmay, hace ya un par de años que ella ha dejado de ser una niña… si la vieras! Es el digno reflejo de sus padres, es toda una guerrera como su madre, y tiene esa calidez especial de su padre.- la mirada de Rick se pierde en el recuerdo de quienes fueron sus amigos, Minmay no puede evitar ver como Ayxa dirige su mirada a su taza de té, sabe lo que siente, conoce esa punzada de dolor al saber que de una u otra manera Rick está pensando en ella.

- Bueno, pero aunque ella se convierta en madre ahora misma yo siempre la voy a ver como una niñita…

- Para ser totalmente honesto, para mí también ella va a ser siempre una niña – Rick sigue con la conversación mientras prepara una tostada con dulce de frambuesa.

- Podríamos ir a acampar al bosque, qué les parece? – pregunta Ayxa como cerrando esa ventana de dudas en su corazón.

- Si! – contesta Minmay como si fuera una niña – sería más que lindo… ya olvidé lo que es ir de campamento!

- RICKKKKKKKKKKKKKKKKKKK! – el grito de Dana llena la casa y prácticamente ensordece a los tres – Llegamos! Hay algo para comer? – dice Dana apareciendo en el marco de la puerta, junto a ella estaba Bowie, siempre silencioso.

- Vamos, tomen asiento que ya traigo las tazas… - dice Minmay mientras se levanta para buscar nuevas tazas para los dos nuevos comensales. Dana se sienta junto a Ayxa y a su lado Bowie toma asiento. Minmay regresa con las tazas y un plato extra de masas y pan.

- Gracias tía! – contesta Dana con un pedazo de pan con mermelada en la boca

- Gracias señora – contesta Bowie sin poder mirarla directamente a los ojos, pese a todos los años que la conocía, la seguía viendo como una estrella inalcanzable.

- Bowie, Bowie… cuando te vas a acostumbrar a llamarme Minmay… no me hagas sentir más vieja! – la sonrisa encantadora de ella hizo que él se sonrojara.

- Le estaba diciendo a Rick y Minmay de ir a acampar esta noche… les gustaría? – le pregunta Ayxa a los recién llegados.

- Por mí está bien… eso sí… ustedes dos se me comportan debidamente… nada de perturbar la paz nocturna con sus ruidos y risitas… ok? – responde Dana señalando acusadoramente a Rick y a Ayxa.

- Sería lindo – acota Bowie melancólicamente

- Está dicho entonces, esta noche nos vamos de campamento… haremos una fogata y cantaremos en torno a ella… - Afirma Rick con una sonrisa gigante pintada en su rostro… ahí estaba, su familia.

- Ya que estamos todos presentes… tengo que darles una noticia, mejor dicho tenemos que darle una noticia – dice Dana mirando a Bowie y poniéndose seria – en unos días es nuestra graduación, pero ya nos han notificado que estaremos destinados quinceavo escuadrón… nuestra época de diversión ha terminado. Cómo saben estaremos alejados por bastante tiempo debido al traslado – Dana comenzó a revolver su taza de café con un dejo de tristeza, ella quería quedarse en la base para estar cerca de Rick, pero esa designación significaba alejarse por un tiempo indefinido de él nuevamente y eso le dolía mucho.

- Bueno Dana… siempre podremos vernos vía web, no? Además en cuanto pueda viajaré para visitarte… o para llevarte caramelos a la prisión militar! – Rick trataba de levantarle el ánimo a su ahijada.

- Ayxa.. y a ti? A dónde te destinaron? Tú también estás en la academia militar no? – preguntó Minmay

- Si, estoy en la academia militar junto a ellos, somos compañeros – contestó Ayxa.

- Ya te dieron tu asignación? – preguntó Rick

- No.

- Creo que es hora de que se lo digas Ayxa… no puedes seguir esperando más tiempo – le dice Dana pasando su brazo en torno a sus hombros.

- Qué me tienes que decir Ayxa? – le pregunta Rick tomando en sus manos las manos frías de ella.

- Me voy a recibir, pero no me asignarán a ningún escuadrón… descubrieron un detalle que me inhabilita a comenzar con mi servicio militar efectivo…

- Estás enferma amor? Qué tienes? – la interroga Rick evidentemente preocupado.

- No… no estoy enferma… estoy…ay! Rick… cómo te lo digo sin que te espantes. – un largo silencio los tensiona a todos, hasta que suspirando profundamente Ayxa sigue hablando - Estoy embarazada, por eso me dan de baja y no me asignan a ningún escuadrón… y solo me dejan terminar porque quedan unos pocos días.

- EMBARAZADA? – cuestionan a la par Rick y Minmay evidentemente sorprendidos.

Rick suelta sus manos y se levanta de la mesa… un hijo? Un hijo estaba por llegar a su vida… un hijo con Ayxa… pero cómo había sucedido eso?

- Si Rick, embarazada, apenas embarazada pero embarazada y eres quien me embarazó antes de que se te ocurra hacer alguna pregunta imbécil – le responde Ayxa bastante molesta por la reacción de él.

- Bowie, vamos a fuera un rato… tengo ganas de estirar las piernas- Dana y Bowie comienzan a caminar hacia la puerta de calle cuando la voz de Rick los detiene.

- Ustedes se quedan… Ayxa, amor… me tomaste totalmente por sorpresa, no era algo que estaba en los planes… bueno en realidad no teníamos ningún plan específico- y sin decir más se acercó a una compungida Ayxa para abrazarla fuerte mientras entre lágrimas le decía – Ayxa… un hijo Ayxa… un bebé mío… te amo linda… te amo! Gracias por este milagro… Gracias!

- Felicidades! Un bebé! Desde ya les digo que quiero ser la madrina de ese niñito – dice Minmay mientras se levanta de su lugar y abraza a la feliz pareja.

-Ah! No! La madrina soy yo… me corresponde después de haber soportado a estos dos durante tanto tiempo… me lo tengo ganado! – replica Dana.

- Je! Je! Yo no tengo problemas… seré el padrino sin lugar a dudas – dice Bowie mientras se sonrie.

- Bueno… en realidad si vas a tener un problema Bowie… deberás ser el padrino de ambos bebés.

- AMBOS? – gritaron todos

- Si – contesta quedamente Ayxa- se nos vienen dos bebés, me lo acaban de confirmar… por eso salí bien temprano esta mañana.

- Seré papá! Y de mellizos! – Rick comenzó a saltar y saltar por toda la sala de la felicidad que sentía en su interior – Dana saltaba con él mientras Minmay no podía salir de su asombro. Bowie se sentó al piano y comenzó a tocar canciones de cuna, Minmay se acercó a él y lo acompañó tocando ella también esas canciones y cantando. En esa sala se respiraba la alegría y la esperanza de un nuevo comienzo… el comienzo de nuevas vidas. Ayxa no podía evitar las lágrimas que a sus ojos habían acudido, eran lágrimas de alegría y por primera vez acarició su vientre, en el cual esas dos personitas se estaban gestando

- Acaso estos bebés lograrán que se olvide de ti Lisa Hayes… acaso mis hijos lograrán lo que yo no puedo?

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