Rosalya no era una chica tonta, bien podía ser distraída a veces pero tonta nunca, por eso cuando entró a la tienda y se encontró a Leigh muy cerca de un nervioso Armin y a Lysandro con un aura furiosa difícil de detectar para los que no lo conocían bien, comprendió al instante el plan de su novio.

- Hola Leigh, hola Lyss- saludó la chica- ¿Qué hace esta cosita linda aquí? - comentó acercándose al ojiazul y estirando sus mejillas con suavidad.

El friki que no tenía un pelo de tonto no apartó para nada a la linda chica pero se sonrojó completamente ya que nunca había estado tan cerca de la preciosa albina.

- El es Armin, me imaginó que lo conoces del instituto ¿Verdad?- lo presentó Leigh que con un intercambio de miradas con su novia supo que ella comprendía lo que estaba pasando.

"Por eso la amo, es linda e inteligente" pensó el diseñador.

Lysandro apreciaba mucho a Rosalya pero si en ese momento se iba de paseo no le iba a rogar mucho para que se quedara.

- Rosa creó que lo estás lastimando- le dijo a la chica que seguía jalando las mejillas del ojiazul.

Rosalya las soltó finalmente y le brindo una sonrisa amistosa al chico.

- Lamentablemente no hemos tenido la oportunidad de hablar mucho en el instituto- confesó la albina- es una lástima que ya tenga a mi Leigh porque eres muy lindo.

Armin se puso más rojo que un tomate maduro, Leigh que conocía las ocurrencias de su novia sonrió y el chico de ojos bicolor apretó los dientes molestó sin saber porque.

- Bueno Leigh, ya que Rosa esta aquí no creo que ocupes a Armin para tus diseños así que él y yo nos iremos a ordenar estas prendas- dijo el albino tomando con un brazo la ropa que ordenaba su hermano cuando llegaron y tomando también la mano del ojiazul para arrastrarlo lejos antes de que alguien pudiera decir algo.

- Ross, linda, creó que hay algo que tienes que contarme- comentó el diseñador a su novia una vez quedaron solos.

- Bueno lindo, en realidad pensaba hacerlo cuándo tuviera más información sobre la situación pero aparentemente el pequeño Lyss no se aguantaba las ganas de presentarte a su nuevo "amigo"- respondió la chica risueña.

- Bueno linda el chico parece amable pero sabes que me preocupó mucho por mi hermano, así que quiero que me digas todo lo que sabes- pidió el diseñador seriamente.

- Armin llego hace algunas semanas al instituto, tiene un hermano gemelo llamado Alexy, no suele meterse el líos, es un chico callado y la mayor parte del tiempo está metido en su juego de PSP...

- ¿PSP?

- Luego te explicó... Como te decía es algo antisocial pero no se de que manera él y Lysandro lograron llegar a comunicarse de la forma en que lo hacen.

Leigh guardo silencio algunos segundos analizando la situación.

- Tendré que averiguar más de él- concluyó al final.

- ¿No confías en Armin?- preguntó Rosalya preocupada.

- ¿Eh? No, no, si confío en él, me parece un chico dulce que intenta verse fuerte de alguna manera- el mayor miró a ningún lugar en específico como buscando respuestas- pero cuando entró pude notar algo en sus ojos.

- ¿Algo en sus ojos?

- Si Ross, tristeza, su mirada está llena de la misma, me gustaría poder quitársela.

La albina se acercó a su novio y tomándolo por el rostro lo beso suavemente.

- Eres tan amable Leigh, no solo eres un buen hermano, también eres un buen cuñado.

- Lyss te trata bien así que merece lo mismo, aunque si no movemos un poco las fichas dudo que Armin terminé siendo mi cuñado.

Rosalya miró con amor al diseñador, sabía que él aceptaría la situación sin problemas ya que no era una persona prejuiciosa, además haría lo que fuera para que su hermano estuviera feliz.

Lysandro no estaba del mejor humor del mundo, toda la tarde su hermano y su cuñada pasaron acercándose más de la cuenta a Armin, él no sabía precisamente porque pero aunque fueran ellos no le agradaba.

"Tal vez estoy celoso de la atención que le dan a Armin, ya me acostumbre a ser su consentido" pensó para sí mismo.

- Lysandro... Lysandro... LYSANDRO- le grito el ojiazul trayéndolo de vuelta a la realidad.

- Lo siento, me distraje ¿Qué sucede?

El más bajo sonrió, le parecía tierno que Lysandro se perdiera en sus pensamientos con tanta facilidad.

- Solo quería decirte que no es necesario que me acompañes a casa, no soy una dama en peligro o algo así- explicó el ojiazul algo apenado por la situación- además queda lejos y no quiero que te pierdas de regresó o peor aún que pierdas tu libreta- bromeó aunque en parte lo creía posible.

- Si mi libreta se pierde le pido a Su que me ayude a buscarla, ella es excelente buscando cosas, lo curioso es que las personas se le pierden con facilidad, bueno pero eso no viene al caso, el problema es que nos distrajimos, es tarde y prefiero evitar que te suceda algo de camino.

Leigh que escuchaba la conversación juntó con su novia decidió intervenir.

- Lysandro tiene razón ya es tarde, sin embargo no creó que está sea hora para que dos niños como ustedes vaguen por las calles, así que ya que mañana es fin de semana propongo que Armin hoy se quedé a dormir en nuestra casa.

Lysandro iba a reclamar lo de ser llamado niño pero lo último que dijo su hermano llamó más su atención.

- Leigh tiene razón esa es la mejor opción ¿Te puedes quedar?- le preguntó Rosalya al ojiazul.

Armin estaba en shock, él nunca había dormido en otro lugar que no fuera su casa ya que la gente en lugar de invitarlos a él y a su hermano a pijamadas, preferían acosarlos.

- Yo... yo no sé...- respondió al final nervioso.

- Si quieres yo puedo hablar con tus padres- propuso el diseñador suponiendo que ese era el temor del menor.

- Oh no, yo se que ellos me darían el permiso, es solo que... yo nunca he dormido fuera de mi casa...- confesó sonrojado el friki.

"Ternurita" pensó Rosalya con ganas de apapacharlo.

"Rosalya debe de estarse muriendo de ganas de abrazarlo" pensó Leigh por su parte.

Lysandro que ya conocía la historia del ojiazul comprendió sus motivos.

- Armin- le llamó el albino- todo estará bien, nosotros no somos como "ellos.

Rosalya y su novio no entendieron de lo que hablaba Lysandro pero guardaron silencio esperando la respuesta del chico.

"Ellos parecen buenas personas, me gustaría que Alexy los conociera bien" el menor entonces recordó a su hermano y lo frío que estaba siendo con él en los últimos días, así que decidió que una noche el no sentir el despreció de su hermano no le haría mal.

- De acuerdo me quedare, gracias por hospedarme- aceptó la propuesta finalmente.