Alexy estaba preocupado por su hermano, Armin jamás llegaba tarde a casa y menos sin avisar, por eso cuando sonó el teléfono de la casa salió corriendo a contestarlo.

- "Hola"- se escucho la voz del pelinegro al otro lado de la línea.

El peliazul suspiro de alivio pero al instante recordó que él tenía que mantenerse indiferente con su hermano así que le contesto de manera fría.

- "Armin ¿Qué quieres?"- el pelinegro se sintió feliz de escuchar la voz de Alexy hablarle directamente después de tantos días, bien es cierto que no estaban frente a frente pero aunque fuera por teléfono se alegraba de hablar con su querido hermano.

- Alex... Hoy fui a una tienda de ropa muy bonita y elegante, habían tantas prendas y de colores tan distin...

- "Armin no tengo toda la noche, ve al punto ¿Por qué llamaste?".

El ojiazul se sintió muy triste al ser tratado así pero solo ignoró el hecho y siguió la conversación como si nada.

- Bueno en realidad llamé para hablar con papá o mamá.

- "No están, tenían que atender un asunto y regresaran tarde".

- Bueno podrías decirles que estaré en la casa de un compañero por favor.

- "De acuerdo, cuando lleguen les daré tu mensaje"

Armin supo que su hermano iba a colgar la llamada pero tenía que decirle algo antes.

- Alexy...

- "¿Qué?"

- Buenas noches hermano.

La llamada fue cortada sin respuesta alguna.

El teléfono era sostenido por las temblorosas manos de Alexy, el peliazul se sentía tan impotente, deseaba correr tras Armin y traerlo de regreso a su lado, una parte de sí se sentía feliz de ver a su hermano independizarse pero otra sentía ira y miedo, no quería, realmente no quería alejar al pelinegro pero sabía que ya había abusado demasiado del cariño y la protección de su hermano y era hora de alejarse y afrontar el mundo por sí mismo.

- Buenas noches hermano- susurro pero en aquella vacía casa nadie escucho su respuesta.

Armin aún sostenía el teléfono entre sus manos con pesar, cuando sintió una mano colocarse en su hombro.

- ¿Lograste hablar con tus padres?- preguntó Lysandro que no había escuchado la conversación.

- No estaban pero les deje un mensaje con Alex- respondió el pelinegro sonriendo con tristeza- él aún no me soporta.

El albino iba a responder pero en ese momento Leigh apareció.

- Armin, estoy tan contento de que te quedes aquí- dijo poniendo su sonrisa "conquistadora"- casi no recibimos visitas aparte de Rosalya.

- No, el placer es mío, ustedes son tan amables- contesto el ojiazul que se sentía muy cómodo entre los hermanos.

- ¿Leigh ya dejaste a tu noviaen su casa?- Preguntó Lysandro resaltando el detalle de que el otro tenía novia, no sabía realmente porque lo hacía pero mejor aclarar las cosas.

El mayor sonrió ante la actitud de su hermano pequeño y decidió molestarlo un poco más.

- Si Rosalya está segura en casa, si quieres puedes comprobarlo tú mismo ya que vive cruzando la calle, mientras tú vas yo me quedo aquí con Armin alistándole un lugar para dormir en mi habitación- contesto el diseñador con un brillo malicioso en sus ojos.

- No es necesario, si tú dices que tu novia está bien te creó, con respecto a Armin, él duerme en mi habitación porque es mi compañero- diciendo esto tomo al ojiazul de la mano y comenzó a arrastrarlo a su habitación- buenas noches Leigh.

- Buenas noches- se despidió Armin que no se había enterado de nada gracias a sus "nulas" habilidades sociales.

- Dulces sueños- pudo responder el diseñador antes de perderlos de vista.

Lysandro arreglaba sobre el piso la colchoneta destinada para que durmiera Armin cuando este salió del baño.

- Esto me recuerda aquel día de lluvia- comentó el pelinegro que vestía una pijama de Lysandro que le quedaba algo grande- a ti te quedaba grande la ropa de mi padre.

El albino pensó que Armin se veía lindo en esa gran ropa pero al instante desecho la idea y mejor cambio de tema.

- Ya ordene tu lugar para dormir, aunque si quieres puedo darte la cama.

- No, eso ya sería demasiado, gracias de todas formas.

- Bien iré a cambiarme.

El chico entró al baño y comenzó a quitarse su traje, el cuál poseía muchos botones y accesorios que llevaba tiempo quitar, tanto tiempo que quince minutos después al terminar de quitárselo el albino ya había olvidado que tenía visitas y donde había dejado su libreta.

Al final cansado del ajetreado día salió del baño y se dirigió a apagar el interruptor de luz pero una voz a sus espaldas lo sorprendió un poco.

- Vaya, así que es cierto que tienes un tatuaje- comentó el pelinegro sorprendido observando la desnuda espalda del otro.

"¿Cómo pude olvidar que tenía visitas? Bien hecho Lysandro con esto ya tienes el record mundial de la distracción" pensó al ver que como se creía solo en su habitación solo usaba el pantalón de un pijama para dormir, dejando totalmente expuesto su tatuaje.

- ¿Tu cómo sabías que tenía un tatuaje?- indagó intentando disimular su vergüenza.

- Escuche a las chicas hablar una vez de eso- respondió el chico desviando de nuevo la mirada del PSP que tenía en las manos hacía el chico de ojos bicolor- aunque si te soy honesto creí que era mentira.

- ¿Por?- preguntó el albino apagando la luz y acostándose en su propia cama.

Armin dejó su PSP a un lado y miró al techo antes de responder.

- Ya sabes eso no es muy victoriano.

- No soy un anticuado o algo así- se defendió el albino pero sin enfadarse realmente.

- Lo sé pero aún hoy en día hay personas que no gustan de los tatuajes, dicen que son para rebeldes- respondió el chico con honestidad.

- Tal vez Castiel es mala influencia para mí, todo estará bien mientras no me tiña el cabello de rosa.

Ambos rieron ante el comentario del cantante.

- Lysandro- llamó el pelinegro.

- ¿Si?

- Me gusta tu tatuaje.

El albino se sonrojó pero gracias a la ausencia de luz el otro no lo notó.

- Buenas noches Armin.

- Buenas noches Lysandro.

Lysandro dormía tranquilamente cuando sintió que lo movían ligeramente.

- Lysandro... Lysandro- escuchó una vocecita lejana llamarlo pero como él no quería despertar solo abrazo más su almohada- Lysandro- llamó de nuevo la voz y esta vez el albino si la reconoció por lo que despertó finalmente.

- Armin ¿Que sucede?- le preguntó restregándose los somnolientos ojos.

- Lo siento... es solo que...- el chico de ojos bicolor notó la manera en que temblaba el otro- tuve una pesadilla... y no esta Alexy para correr a su cama... yo... yo...

El albino se hizo a un lado y con una invitación muda le ofreció al ojiazul acostarse junto a él, la cual el otro acepto agradecido.

- ¿De qué trataba tu pesadilla? si se puede saber- preguntó tratando de tranquilizarlo.

- Siempre trata de lo mismo, en mi sueño Alex está en peligro y yo no puedo hacer nada, no me puedo mover, solo me puedo quedar mirando mientras lo lastiman- el chico tembló recordando- me siento tan inútil.

- No lo eres, solo que ahora no eres lo suficientemente fuerte- Lysandro le hablaba con voz suave intentando calmarlo- tienes que tomar al mundo entre tus manos y luego mostrárselo a tu hermano.

- Pero tengo miedo, se que vivo diciendo que es porque no quiero que dañen a mi hermano, sin embargo es más que eso- confesó el chico sintiéndose más vulnerable que nunca- yo no quiero ser despreciado, puedo fingir no tener interés en las personas pero...

- También deseas amigos...

- Si pero no puedo ser amigo de alguien que no acepte a mi hermano.

Ambos guardaron silencio unos minutos.

- Armin.

- ¿Si?

- Quiero ser tu amigo.

El corazón del ojiazul casi se sale de su pecho, Lysandro era único, nunca había conocido a alguien como él, era amable y sincero, lo más importante aceptaba a su hermano sin problemas.

- Lysandro- le dijo ya sin temblor en su voz- tú y yo ya somos amigos.

Hola lectores, en este capítulo Lysandro se introdujo el mismo en la friendzone... Esperemos la fuerza lo acompañe :D ...