Capítulo 9: La resistencia

La vida después de ese escape casi milagroso no fue fácil… una parte de él le gritaba que retome las armas nuevamente, y la parte paternal le rogaba que se quedara junto a sus hijos que lo necesitaban, sobretodo porque su madre no estaba ahí con ellos… y además estaba Minmay y ahora más que nunca dependía de él, quizás más que sus mellizos quienes adoraban de una manera entrañable a su tía Minmay… Desde su roca preferida el horizonte no podía manifestarse más perfecto, más maravilloso… cómo todo podía ponerse en riesgo nuevamente por una nueva raza que deseaba apoderarse de la Tierra y de sus seres; los pensamientos de Rick lo llevaban a lugares recónditos de su ser y de su esencia, él, el valiente guerrero de la primera guerra Robotech se estaba escondiendo como conejo en un rincón olvidado del planeta tierra, por lejos ese era un lugar muy seguro, la imponente cordillera de los Andes quitaba el aliento hasta los más aguerridos zentraedis, en realidad quitaba el aliento a cualquiera que pudiera apreciar semejante espectáculo natural de belleza y poder… hoy la cordillera se había convertido en su refugio, en su último refugio… acaso entre sus piedras sería capaz de encontrar las respuestas? Desde esa roca suspendida los podía ver, sus mellizos y Minmay jugando mientras el sol comenzaba a jugar a las escondidas entre las cumbres pintando de rosado y naranja las blancas y eternas nieves… una sonrisa cansada y triste se dibujó en sus labios

- Al final tu sueño de una familia conmigo se está haciendo realidad Minmay… no son tus hijos pero pones en ellos la dedicación y la entrega de su madre… ellos no son tu sangre pero estoy seguro que por ellos entregarías tu vida, eso sí cantando – la sonrisa se profundizó en su rostro aún más – Al final terminamos juntos Minmay, la vida nos unió y nos separó de mil maneras pero estamos juntos… si hasta un gato tenemos ahora! Quien lo hubiese pensado el lindo canarito se encariñó con un gatito!... Minmay, mi canarito despistado al parecer los hilos de nuestras vidas están destinados a permanecer de una u otra manera juntos…

Mientras un pensativo Rick los observaba desde lo alto Minmay jugaba con los niños y disfrutaba de cada nueva travesura que ellos aprendían y hacían… desde hacía años no se sentía tan plena y tan feliz, realmente era feliz, aún con ese miedo lacerante en su corazón de ser descubiertos por los Maestros de la Robotecnia… de pasar por la horrible experiencia de tener que reconstruir el planeta una vez más, si es que sobrevivían… sí, era feliz, se sentía plena y dichosa después de todo estaba con Rick y tenía a esos dos solcitos que le llenaban la vida. Ella la gran Minmay, la que motivó y cautivó al mundo y a seres de otras galaxias… ella la famosa e inalcanzable estrella al fin había encontrada la paz y la felicidad en un remoto lugar, alejada de todos los flashes y preguntas estúpidas de los reporteros, se había encontrado con ella misma y su vida había dado un tremendo vuelco… Desde hacía ya seis meses estaba viviendo lo mejor de su existencia y junto al hombre que había amado toda su vida.

Por el olvidado camino un vehículo levanta el polvo asentado… los azules ojos de Rick se fijan en ese punto móvil, sin pensarlo dos veces le hace un gesto a Minmay para que tome los niños y corra al refugio construido… el comienza el descenso… tiene miedo, miedo de que la vida lo sorprenda nuevamente y lo saque de ese vivir tranquilo. Por los binoculares pudo apreciar que el vehículo era terrestre, de todas maneras tenía que estar prevenido…

Ambos llegaron a la cabaña al mismo tiempo, el sucio vehículo y un preocupado Rick, instintivamente Rick apoyó su mano en la culata de su arma, listo para usarla de ser necesario, en estos tiempos violentos y con familia por proteger el estar desprevenido no era un lujo que pudiera darse… la suciedad y la distancia no le permitían ver quienes eran los ocupantes del vehículo, como adivinando sus pensamientos una figura desciende del vehículo y comienza a caminar hacia él, por la forma deduce que es una mujer… ella se saca el casco y las gafas dejando libre su rojizo y largo cabello… no había ninguna duda Ayxa estaba ahí y una vez más pese a todo sintió ese aleteo en su corazón, el aire de Ayxa era sin lugar a dudas muy similar al de Lisa y al verla proyectaba esa imagen amada y no olvidada… sin controlarlo murmuró un Lisa que solo él pudo escuchar… y sin saber exactamente bien porqué no pudo moverse del lugar en el que se encontraba e ir hacia ella que lo miraba entre sorprendida y con un dejo de tristeza… del vehículo otra figura descendió y Rick se percató que ambos estaban vestidos militarmente. Desde el refugio surgió Minmay con un niño tomado de cada mano y todo comenzó a moverse como si estuvieran en cámara lenta…

- Al fin te encuentro Rick Hunter – dijo Ayxa sin abrazarlo, solo mirándolo con esos ojos verdes que le quemaban el alma y le producían corriente eléctrica en todo el cuerpo… escucharla hablar, con esa voz ronca y sensual le erizaba la piel.

- Ayxa… - solo atinó a decir mientras sus ojos se perdían en esas centellantes esmeraldas que lo hipnotizaban

Minmay mirando la escena no pudo menos que sentir su corazón apretado por un puño de hielo… ella había regresado y si bien no era Lisa, era lo más cercano en todos los planos… los niños se abrazaron a sus piernas como queriendo buscar protección de esos dos intrusos que habían llegado a romper la tranquilidad de su mundo… ya no la reconocían y Minmay sintió que le había ganado una batalla a esa Hayes.

- Rick, te presento a Terry, él es uno de mis compañeros de escuadrón. Logré que me dieran unos días para buscar a mis hijos.

El silencio se adueñó nuevamente de todo el lugar… las miradas se cruzaban haciéndose preguntas calladas y que en realidad no querían respuestas… se palpaba el miedo, se sentía el dolor, se olían los celos. Los ojos de Rick se dirigieron a ese muchacho de la edad de Ayxa que estaba a unos pasos de distancia de ellos… sus negros ojos nada mostraban.

- Teniente, buenas tardes… gracias por acompañar a mi esposa hasta acá – Esposa? Qué diablos estoy diciendo? Si esa tarde sin decirnos nada nos dijimos todo… si en todos estos meses los únicos mensajes que tuve de ellas solo preguntaban por los niños… Esposa? Qué son estos estúpidos celos que estoy sintiendo! Porqué le hago esto a ella? Sabes perfectamente la respuesta Hunter porque ella es lo más cercano a Lisa Hayes que existe sobre el planeta…

- Hunter! Qué diablos estás diciendo? – rayos verdes lo fulminan mientras que el negro de los ojos de Terry se hace aún más profundo y oscuro… Rick se sonríe, sabe sin que nadie le diga nada.

- Tranquila Ayxa, era una broma… van a pasar? – la mira sonriéndole… y le sonríe a ese hombre que tiene el cariño de ella.

Los tres se dirigen a la cabaña y en la puerta una confundida Minmay los recibe junto a los niños, Ayxa al ver a los niños los toma con mucho cariño pero ellos se resisten escondiéndose tras Minmay…

- Ayxa, tranquila… dale tiempos a los niños… - los ojos colmados de lágrimas de ella le tocan el alma… Pero por dentro el miedo la inunda… teme, teme que ella venga a reclamar lo que es suyo… teme que ella le quite a esos niños que se convirtieron en lo principal de su vida… teme que Ayxa, la Hayes de turno con quien tiene que competir le arrebate nuevamente el cariño de ese hombre tan especial… - Dios, que estoy pensando, ella es la madre y si viene por los niños está en su justo derecho… y Rick, no puedo hacer, en realidad Ayxa tampoco puede hacer mucho, Rick pertenece a una sola mujer y vaya ironía esa mujer nunca lo tuvo y se fue de este mundo sin saber que él le entregó por completo su corazón… vaya ironía… vaya triste destino…

-Minmay… Minmay! – la voz de Rick le llega desde lejos a una Minmay que sin despegar los ojos de los niños y Ayxa se encuentra inmersa en sus sentimientos.

- Ah? Sí? Qué pasa? – el sentir la mano de él tocándole su brazo la hace volver al ahora… a una realidad incierta.

- Te estaba hablando pero parece que no me estabas escuchando… qué te pasa? Algún problema? – Si Minmay, siempre me voy a preocupar por ti mi canarito… si al final fuiste la única que invariablemente permaneció a mi lado… - Te sientes bien? Porqué estás llorando?... no linda, no llores…

Desde la sala Ayxa los mira y no puede evitar sonreirse tristemente, y murmurar entre dientes.

- Mierda… el canario se está quedando con todo lo que fue mío…

- Qué dijiste Ayxa? – le pregunta Terry mirando en la misma dirección de la mirada de ella

- Que el canario tomó mi lugar… ni mis hijos me reconocen y ellos están juntos – lo mira fijamente y un suspiro se escapa de sus labios…

- Ya, ya… dijimos que ibas a ser fuerte y que no te ibas a poner triste… así que vamos arriba esos ánimos! Ok? Además cuando le digas el mensaje que viene del alto mando las cosas se van a poner castaño oscuro… y el mundito ideal donde ellos estaban viviendo se les va a pinchar – la sonrisa pícara de él le infunde ánimo, pero por dentro no se siente feliz…

- Terry… realmente crees que me agrada ser portadora de semejantes noticias? Yo lo quiero a Rick, y realmente fue importante en mi vida, al punto que me regaló estas preciosuras… y no quiero dañarlo y por sobre todas las cosas no quiero que mis hijos estén en peligro… vientos de cambio están soplando y la vida serena del canario está por terminar… el Alto Mando no ha sido muy generoso conmigo verdad? Mandarme a ver a mis hijos con la condición que traiga de regreso a la vida al héroe de la primera guerra Robotech y a la musa inspiradora de terrestres y extrarrestres… Dios! Terry! Entiendes lo que significa?

- Eh… no… para ser sincero creo que ambos la están pasando bien y los niños están cuidados… pero en su fuero interno ambos desean volver a esa vida que perteneció a su juventud… tienen ese fuego sagrado, solo se han tomado un receso…

Rick y Minmay se acercan a la joven pareja que jugaba con los niños en el piso de la sala… habían estado hablando y por las miradas supo que ellos hablaban de él y de Minmay… un nudo en el estómago le hizo ver que la vida pacífica que estaban llevando estaba a punto de sufrir un cambio… y el lado indomable de él saltó de regocijo… y el lado paternal de su personalidad temió por la nueva realidad que estaba a punto de iniciarse.

- Se van a quedar verdad? Les pregunto para preparar la cena y también el lugar para dormir – Minmay les habla con una sonrisa en los labios, se comportaba como la dueña de la casa y sin darse cuenta se lo hacía sentir a Ayxa…

- Si Minmay – contesta ella mientras toma en sus brazos a la pequeña Eli, sus ojos eran de un increíble azul profundo- nos vamos a quedar unos días, agradeceré tu hospitalidad y obviamente Terry también lo está… llevamos varios días de viaje, realmente se han ido bien lejos de toda civilización!

El día terminó sin mayores incidentes, la cena se sirvió y Ayxa durmió con sus hijos como tratando de recuperar esos meses que estuvo lejos de ella… durmió pero no descansó, el mensaje del cual era portadora la inquietaba, agrietaba su sueño… era lo correcto? Arriesga su mayor tesoro en esa búsqueda de una solución al nuevo problema que estaba viviendo la tierra… y soñó… y las pesadillas agitaron su dormir.

El sol de la mañana rompió en el horizonte, el despertarse con el calorcito de sus hijos pegados a su cuerpo… eso era lo que más extrañaba de ellos, el saberlo cerca, el sentirlos, el olerlos, el tocarlos… el verlos… lentamente abrió los ojos y unos enigmáticos ojos azules la estaban observando, sentado en el borde de la litera estaba él, el que la hizo vivir lo mejor y lo peor del amor… una sonrisa triste se dibujó en labios de él y se trasladó a sus ojos… se lo veía tan lindo, tan masculino, tan maduro… y como la primera vez que sus ojos se cruzaron ese calor interno la invadió y su cuerpo recordó sin control la manera en que él la amaba, la forma en que ambos se entregaban sin reservas… no, no podía olvidarlo pero tampoco podía olvidar el dolor de saber que él nunca había sido completamente suyo, que a través de ella le estaba haciendo el amor a otra mujer, a su hermana, a la valiente Lisa Hayes… y eso era un dolor lacerante que le rompía el corazón en mil pedazos y que le daba la fuerza para tratar de olvidarlo, para no desearlo, para no extrañarlo, para no amarlo, para volver a intentar una relación con alguien que la amara a ella y no a la esencia de ella que hacía recordar a otra persona… esos ojos azules despertaban en ella esa tormenta de emociones y temores, una lágrima comenzó a rodar pero no pudo despegarse de esos ojos que como ella estaban llorando. Con una infinita ternura él besó sus ojos y secó esas lágrimas, la abrazó con mucho cariño y sin decir nada le dijo todo con ese gesto.

-Ayxa… que misión tienes que cumplir? Porqué estás acá? Sé que hay algo más allá de ver a tus hijos, lo veo en tus ojos, lo leo en tu cuerpo y me lo dices en tu mirada… y sé que es misión no te deja dormir tranquila, te inquieta, y no confías en los resultados que se pudiera obtener.

- Realmente me conoces Rick, no?

- Más de lo que crees Ayxa… más de lo que te imaginas…

- Rick… yo… Terry…- ella bajó la mirada, qué le iba a decir? Cómo se lo iba a decir? Cómo iba a manejar la situación cuando se lo dijera?... no podía levantar los ojos y reencontrarse con esos lagos profundos llenos de preguntas… pero Rick la conocía y salvó la situación.

- Ayxa, qué te parece si te espero en la cocina con un café bien cargado… Minmay no se va a levantar hasta dentro de un largo rato y los mellizos igual… Terry está durmiendo como si no lo hubiera hecho desde hace siglos… definitivamente este es el mejor momento para que hablemos – dándole un beso afectuoso y fraterno en la mejilla salió de la habitación de los niños, en el marco de la puerta giró para encontrarse nuevamente con la mirada – te espero, no tardes – y salió de su campo visual… a los minutos el olor a café a recién hecho hizo que desechara todo su cansancio y se cargara de energía para dar el siguiente paso en su misión.

Al cabo de unos minutos y arrastrando los pies Ayxa apareció en la cocina, al verla Rick no pudo evitar una sonrisa nostálgica, se la veía tan niña de esa manera, Minmay le había prestado uno de sus pijamas rosa y lucía una coleta desaliñada.

-Diablos, necesito una carga de café urgente! No logro abrir del todo los ojos!

- Te dije que dormir con los niños no era buena idea… se mueven bastante en la noche – le dice Rick mientras pone delante de ella una humeante taza de café.

- No Rick… bien sabe que no son ellos los que me mantuvieron inquieta en el sueño…

-Nos extrañaste? – él se sienta a su lado con su propia taza de café.

- Mucho, tuve mucho miedo de no volver a verlos… no sabes lo relajada que me hiciste sentir cuando me avisaste que estaban bien… - ella lo mira con una sonrisa triste… el tiempo posterior al ataque había sido una tortura para ella… la incertidumbre de no saber si se habían salvado le ahogaban la alegría se saber que había sobrevivido.

- Yo también tuve mucho miedo de perderte Ayxa… pánico y cargo de conciencia por haberte dejado sola en esa batalla… - él pasó su brazo por sus hombros y la abrazó – pero a su vez siempre supe que ibas a sobrevivir y que nos iba a reencontrar, el gen Hayes late con fuerza en ti preciosa…

- Rick… gracias… gracias por cuidarme y cuidar de mis hijos… gracias por confiar en mí, no sabes lo importante que ha sido y que es saber que siempre cuento con tu confianza y tu apoyo, aún cuando no estés totalmente de acuerdo con mis decisiones…

- Quién es Terry en tu vida Ayxa? – sorbió un poco del café y la miró fijamente esperando una respuesta sincera de quien fuera su mujer.

- Es quien me está ayudando a olvidarte… me hiciste la pregunta sin anestesia!

- Ya me conoces Hayes… para que dar rodeos… después de todo he aprendido algo en todos estos años…

-JA! Estás envejeciendo Hunter!

-Era hora que madurara, no te parece? – se quedaron mirándose, riéndose – Bien, porqué has venido Ayxa… no dilatemos más tiempo aquello que no te deja tranquila.

- Definitivamente no estás perdiendo el tiempo…

- No… he perdido siempre el tiempo y ahora aprendí que dilatar o dejar pasar el tiempo en realidad no soluciona el problema..

- Tengo que llevarlos de regreso a la vida, tanto a ti como a Minmay… ambos son necesarios. Ustedes dos son un ícono de la primera guerra y en estos momentos se necesita re-energizar al planeta tierra, y el alto mando piensa que ustedes son los personajes ideales para levantar nuevamente la bandera de la lucha contra los nuevos invasores. Necesitamos de ustedes, necesitamos de su luz… - Rick bajó la mirada a su taza de café, lo había presentido, había sentido que su pacífica existencia lejos del mundo estaba por cambiar… Ayxa pasó sus manos por la espalda de él, por sus hombros… no decía nada pero todo le decía con sus gestos, estaba ahí junto a él apoyándolo en un momento crítico, había huido para proteger a sus hijos y ahora tenía que volver para responder a quienes de una u otra manera habían impedido su retorno a las armas…

- El canarito deberá volver a las luces… sé que ella lo está extrañando – alza sus ojos y gira sobre si mismo para encontrarse frente a frente con Ayxa y una sonrisa traviesa desconcierta a Ayxa – irónico, viniste a buscar al canario! Tanto tiempo deseando que se calle y ahora que se calló te mandan a ti para resucitarla! No te preocupes te regalaré unos tapones de oído para que no te torture demasiado!- y sin pensarlo se abrazaron intensamente.

- Rick… no te he dicho todo aún… ellos quieren que vuelvas pero no te darán rango alguno, quieren que regreses pero para guiar la resistencia civil… no serás un militar, sino un civil con conocimientos militares responsable de guiar a los civiles en esta lucha. Sé que es injusto Rick, pero el alto mando te necesita en esa función. A lo más te ayudarán con armamento y algún tipo de soporte técnico.

- De qué mierda me estás hablando Ayxa? Volver al servicio activo pero como civil? Qué está pasando con el Alto Mando?

- Las cosas se le están saliendo de control y no dan abasto, pero a su vez están todos demasiado divididos y las acciones son por demás de confusa. Dana está teniendo grandes problemas, bueno en realidad eso no es nada nuevo, ella siempre tiene problemas con los jerarcas. Falta un líder, falta una luz de esperanza nosotros como militares hacemos lo que podemos pero estamos muy mal dirigidos… por eso no te quieren en las filas serías una gran amenaza para todos ellos y por nada del mundo quieren perder aquello que han conseguido… no te dejarán volver a ser militar por nada del mundo, pero el pueblo te necesita, necesita un líder, necesita una guía y existe una sola persona capaz de liderar eso… hay muchos civiles ex militares que te están esperando… por favor regresa conmigo.

- Y los mellizos? Los expondremos al peligro? Crees que eso es justo? – había sombras en sus ojos, dudas, miedos, temores… enojo, enfado, frustración.

- Si no hacemos esto no habrá nada que dejarles ni a ellos ni a nadie.

- Está bien Ayxa… regresaremos, pero lo hago por mis hijos… y por darles la oportunidad de un mundo mejor a ellos… una esperanza.

El sol había salido por completo y los descubre a ellos abrazados y ambos pensando en el nuevo comienzo de su vida que tomará a partir de ese momento…

- Asumiré el rol, lideraré la resistencia, organizaré a las personas para luchar contra este nuevo enemigo… pero que el alto mando no se equivoque, yo no soy su juguete, y si salimos de esta haré lo imposible para deshacernos de esa lacra que ni siquiera sabe conducirnos… el camino de la resistencia ha comenzado

….

En un lugar lejano de la estepa siberiana una casa perdida mantiene las luces encendidas, desde las ventanas apenas cubiertas por tenues cortinas de encaje un espectador podía disfrutar de una escena muy cálida, frente a una chimenea encendida que combatía el inclemente frío un padre jugaba con sus hijos, una niña de azules ojos y ensortijados cabellos negros y un niño de lindos y profundos ojos verdes con cabellos color castaño rojizo… daba gusto ver sus juegos, el rodar por la alfombra mientras el fuego chispeaba… era como una imagen sacada de un cuento, sin embargo solo era un remanso de paz en una sangrienta guerra, la idílica imagen se veía contenida y protegida por una feroz guardia que rodeaba la casa… sí adentro había paz pero afuera se podía ver que se estaba viviendo una guerra.

-Vamos Rick, es la hora de la cena y los chicos tienen que ir a acostarse… cada vez que vienes a verlos pones de cabeza los horarios! Y después no logramos volverlos a la normalidad en semanas! – una amable señora de redondas y rosadas mejillas lo retaba con un gran cariño en su voz… ese hombre era muy parecido a su hijo, el que había muerto en la primera guerra… ese hombre le estaba dando la esperanza de poder ver crecer a sus nietos en libertad y quien sabe hasta de rescatar a su hija de las garras de los Maestros de la Robotechnia.

- Ivana! No me retes! Hace tantas semanas que no los veía que tengo que malcriarlos y estar con ellos lo más que pueda, antes de que la vida real reclame nuevamente mi presencia… además que tanto daño le puedo hacer a estos dos terremotos! – y diciendo eso se abalanzó sobre los dos niños que lo estaban mirando fijo… y rodaron por la alfombra esponjosa, en la casa todo era risas y alegría… era una luz de esperanza frente a un devastado mundo – Roy! Beth! El monstruo de las cosquillas los persigue! – los niños se pararon y comenzaron a correr en torno al gran sillón mientras un Rick todo encorvado y rengueante los perseguía como si fuera un monstruo escapado de algunas de esas viejas películas que los Yakolev disfrutaban tanto… y ahí estaban los tres bajo la atenta mirada de Ivana que no paraba de reír.

-Hunter! O debe decir el monstruo de las cosquillas – Yakolev, el viejo Yakolev entró a la estancia trayendo consigo un intenso frío y una gruesa capa de nieve encima de sus gruesas ropas.

- Cuántas veces debo repetirte que no puedes entrar así a la casa! Es como si no me escucharas! Hace 40 años que vengo repitiendo lo mismo, sacúdete la nieve en el porche, pero no, tienes que entrar con todo eso y ensuciar todo… claro, como tú no limpias y solo te dedicas a ensuciar … algún día, algún día… - la risa de los Hunter la hizo detenerse, tanto Rick como los niños no paraban de reírse por la cómica escena, allí estaban sus nietos del cariño disfrutando de la clásica escena… y su esposo mirándola con ojos de culpable y también risueño, era como un paso de comedia que se repetía diariamente y repetidamente… - Basta los 4, yo me voy a encargarme de la cena, en 15 minutos los quiero a todos en el comedor… niños ya vayan a ponerse la ropa de dormir, luego de la cena nada de mirar películas de terror que después no nos dejan dormir a nadie… vamos, vamos, todos manos a la obra! – los niños salieron corrieron a sus habitaciones, cuando Ivana se ponía seria lo mejor era hacerle caso y rápidamente… Hunter se sentó en el sillón frente a la chimenea y a su lado Yakolev para sacarse el frío exterior que había invadido su interior.

- Parece increíble que lejos de la fría Siberia el mundo esté colapsando… - Rick hablaba sin mirar al viejo que intentaba calentar sus manos acercándolas al fuego… el frío afuera era realmente intenso.- Hace unos días que he llegado y me resultan tan escasos, mañana tengo que retornar para seguir con esta lucha que parece estancada.

- La culpa la tiene el alto mando… si usaran dos neuronas esto no sería así, pero bueno ya sabemos que cuando los burócratas llegan al poder es más difícil sacarlos que organizar un comité de bienvenida al aire libre en la estepa…

- Lo sé Yakolev… están sacrificando a los soldados como si fueran de plomo y esto una guerra de juguete… menos mal que Dana está en un buen escuadrón y que como digna ahijada mía pocas veces le hace caso… bueno en realidad nunca obedece las órdenes.

- Y sí, todavía hay algunos cerebros en las fuerzas… menos mal que nosotros tenemos a los de mayor capacidad neuronal con nosotros… eso nos da una ventaja considerable respecto a la Cruz del Sur… te digo que estos jerarcas nos van a crucificar.

- No si está en nuestras manos Yakolev… no si está en nuestras manos… mi gente no será carne de cañón de estos imbéciles…