Capítulo 13: Intentando amar

- Te extraño Rick… cómo me gustaría que estuvieras acá conmigo compartiendo estas aventuras… estoy convencida de que te hubiese gustado mucho experimentar con nosotros esto… descubrir lo que nunca jamás imaginamos… pensarás en mí Rick, como yo pienso en ti? Acaso me dedicarás algunos minutos en algún momento? Habrás leído la carta que te dejé? Qué es de tu vida Rick? … cómo extraño nuestras discusiones, perderme en tus ojos, sentir ese abrazo cálido que me regalabas cuando mirábamos películas en tu casa… lástima que nunca me hayas visto más allá de una amiga.- Lisa estaba perdida en sus pensamientos, hablando con ella misma, recordando los días en la Tierra o en el espacio junto a ese joven rebelde y lleno de energía, pero de pocas palabras… o muchas como cuando discutían… recordaba, añoraba un pasado que había pasado y que no retornaría, su misión en el espacio exterior cada vez se extendía más y más, y los desafíos aparecían una y otra vez… la expedición había crecido muchísimo, estaban las meltrandis conversas y también los zentraedis que se habían unificado bajo el mando de Britai… de los Maestros de la Robotechnia solo quedaba su estela de dolor a lo largo del universo, ellos ahora estaban en la Tierra, por lo que su nueva misión era evitar a la otra gran amenaza: los invids… impedir que llegaran a la Tierra… los más temidos. Una mano recorrió el costado de su cuerpo de una manera sutil, apenas rozándola pero haciéndole sentir cosquillas en su interior.

- En que estás pensando Lisa? – la voz de Kyle la sacó de sus ensoñaciones… desde hacía un tiempo ambos habían llegado a esa situación, compartían una cama y largas charlas, se hacían compañía en su soledad y en el dolor… no, no se amaban pero de haber existido una vida sin Minmay y sin Rick de seguro que ellos hubieran sido la pareja ideal, se complementaban en todos los sentidos se entendían sin siquiera hablarse, habían creado un vínculo más allá de lo que ellos mismos podían explicar y sin embargo ambos sabían que sus corazones ya habían sido entregados a otras personas… pero aún así sin meditarlo, sin proponérselo estaban compartiendo la vida… y lo estaban pasando bien.

- En Rick, en cómo lo estará pasando en la Tierra – le contestó con los ojos cerrados, como queriendo guardar en su memoria los retazos de sus pensamientos.

- En realidad no me sorprende… es una pregunta que no debiera haber formulado – él le habla mientras besa el borde de su oreja, arrancándole un suspiro.

- Es como si yo te preguntara si piensas en Minmay, no?

- Mmmm bueno sí pero no, en estos momentos te juro que no estoy pensando en ella… además ya te dije que me estoy comenzando a curar de esa enfermedad llamada Minmay.

- Si, cómo no! Jajaja te voy a creer y todo! Dudo mucho que alguna vez te olvides de ella… al menos no en el corto plazo.

- Cállate y bésame… no quiero hablar más de ellos… ya nos hemos gastado bastante el cerebro tratando de analizar los diferentes escenarios… quiero hacerte el amor… ahora…

….

Kyle… el gran pacifista que me había hecho la guerra estando en la Tierra era mi compañero, él había cambiado… yo había cambiado… y el pacifista se convirtió en un gran estratega, su visión fue de gran ayuda a la hora de analizar el siguiente paso… Y sí, me convenció de lo que alguna vez no le quise creer, él se estaba curando de su enfermedad, de Minmay… había muchas cosas de las que se arrepentía y muchas horas habían pasado exorcizando esos demonios que Minmay le había despertado… definitivamente este nuevo Kyle era su bálsamo… sin embargo si él se había curado de Minmay yo no lo había hecho, compartía mi cama con Kyle, lo quería pero no lo amaba, era mi compañero pero seguía extrañando a Rick, definitivamente mi caso era digno de estudio! Tantos años ya y sigo pegada en esa historia, en mi cabeza resuena la voz de Claudia cuando me dijo que de no ir a hablar con Rick era una carga que arrastraría toda mi vida… una vez más Claudia tenía razón.

La humeante taza del café me relajaba, era mi momento de relajo, me había sacado los zapatos, y disfrutaba de esos momentos en los que me alejaba de todos para poder estar conmigo y con mis pensamientos… la expedición se extendía más y más y cuánto más conocíamos de ese vasto universo más teníamos certezas de lo mal que la Tierra lo estaba pasando con los Maestros de la Robotechnia…pero ellos no eran nada comparados con los invids. Habíamos incorporado otras expediciones que se sumaban a nuestra búsqueda, otras civilizaciones que habían sido arrasadas por la extraña cultura de los invids, mi mente científica se sentía atraída e intrigada por esa forma de existencia, se comportaban como si fuera una gran colonia, pero que devastaban los planetas que conquistaban, dejándolos yermos e inhabitables. Mi expedición era hoy una amalgama variopinta de diferentes naves en las que se albergaban ciudades y una creciente población. Los Sterling se habían hecho cargo de una nueva nave en la que convivían en relativa paz humanos, meltrandis y zentraedis, cada día demostraban grandes dotes de liderazgo y de gran visión para poder resolver los problemas que se daban en su pequeño reino… Miriya con su decisión y Max con su análisis los convertía en un dúo increíble, que seguían incrementando la población, verlos y ver su familia era la luz de esperanza, de que la diferencia de razas no era un impedimento para construir, sino todo lo contrario. En cierto modo añoraba lo que ellos tenían, yo también quería tener mi familia, era con Kyle con quien iba a iniciar mi familia? Unos golpes en la puerta me alejaron de mis pensamientos, últimamente ese tema estaba dando vueltas demasiado seguido.

-Adelante – dije mientras tomaba un poco de ese rico café – por la puerta apareció Kyle, verlo me hizo sentir un calorcito especial… pero al mismo tiempo me di cuenta de lo cambiado que estaba, cada vez más místico, cada vez más lejos de mí, cada vez más cansado de ese encierro en el infinito.

- Lisa corazón, tengo noticias importantes… hemos encontrado Tirol! Puedes creerlo? Quizás de esa manera podremos ayudar a los nuestros en la Tierra. Ahora estamos en un cono de comunicación con la Tierra.- se acerca a mí con ese andar felino que me cautiva – Lisa, también te traigo noticias de la Tierra… están realmente en problemas, los Maestros de la Robotechnia están dando cuenta de una gran crueldad… La Cruz del Sur está en graves problemas, pero no todo son malas noticias, Rick Hunter está batallando y dando la cara por la humanidad. – escuchar su nombre en sus labios me estremeció, no era algo que pudiera controlar, ni siquiera quería hacerlo, sabía que Kyle había percibido mi reacción y también sé que no me dirá nada – Lisa, te sientes bien? Estás muy pálida… has ido al médico como te pedí? Esos malestares que sientes me preocupan – sus manos se apoyan en mis hombros y me masajean, cierro mis ojos y un suspiro se me escapa.

-Kyle, no te preocupes… estoy segura que es por una sobredosis de trabajo, sabes como soy de obsesionada! – me dejo querer, sus manos hacen magia en mis cansados hombros…- emprendamos el camino a Tirol, aprovechemos este cono de comunicación para comunicarle a la RDF dónde estamos…

Con un apasionado beso Kyle se despide de mi volviéndome a dejar sola en la oficina… sé que tengo que comunicarme con los Sterlings, pero necesito unos minutos más de soledad, escuchar algo de Rick me emocionó, saber los problemas por los que está pasando la Tierra me preocupa, pero más me está preocupando lo que creo que me está pasando… por lo pronto iremos a Tirol, esperarán los Maestros de la Robotechnia esa jugada de estos humanos, bueno en realidad no puedo decir solo humanos, muchas razas conforman esta expedición.

Tirol fue una decepción… lo habían abandonado, solo nos topamos con una sociedad que estaba intentando rearmarse, reconstruirse… se habían anquilosado por tanto tiempo que ese resurgir de las cenizas de lo que había sido una gran raza les estaba significando un esfuerzo significativo.

Pese a todos los problemas, muchos vieron en él la posibilidad de construir un nuevo hogar, una nueva cuna… muchos de nuestra expedición decidieron dejar las naves y tener un nuevo comienzo en Tirol, me alegré por ellos, por decidir iniciar una nueva vida en ese perdido planeta, por tener la opción de esa decisión… Entre los que decidieron quedarse estaba Kyle, mi buen amigo y compañero… mi amante y decidió quedarse sin saber un secreto que confirmé hace un par de semanas. Kyle, extraño tu compañía y confieso que tu decisión si bien no me tomó de sorpresa no la quería, siempre pensé que esta aventura la íbamos a vivir juntos, más después de haber dado ese paso. Pero te entiendo, la vida en una nave sin saber cuál será el próximo destino y si no fuera la comandante de esta expedición creo que también me habría convertido en colonizadora. Kyle… qué hubiese pasado si conocieras mi secreto… que habrías hecho de saber que un hijo está creciendo en mi vientre… definitivamente te habrías quedado a mi lado, pero a qué costo, al costo de sacrificar tu instinto. Alguna vez conocerás a nuestro hijo? Alguna vez me perdonarás por no haber ido a buscarte y decirte que ibas a ser padre? No es algo en lo que quiero pensar ahora, me reconforto en tus recuerdos, en lo buen compañero que has sido y en la certeza que tu misión como colonizadora de los exploradores que decidieron quedarse en Tirol es lo mejor para todos, ellos necesitan un líder, un guía y definitivamente tienes eso, tienes el don y lo has desarrollado. Tirol es tu destino… y mi destino? No, Tirol no es mi destino… no puedo seguir tus pasos… tengo que seguir los míos, tengo que encontrar aquello que salimos a buscar, tengo que guiar esta fuerza expedicionaria que cada día crece más… Tengo que criar a este niño… Tengo que ser la Comandante Hayes, la reina de hielo. Una vez más tengo que decir adiós, y esta vez es diferente esta adiós siempre lo supe. Adiós Kyle… gracias por haberme dado el mejor regalo que nadie me ha dado. Hasta siempre mi querido amigo… y un nuevo salto en el hiperspacio se produce dejando atrás Tirol, dejando atrás a Kyle y alejándola cada vez más de Rick…