Capítulo 17: Volver a la Tierra

Y del humo de lo que alguna vez fuera la mítica ciudad Macross surgió la sombra de la gran fortaleza… Rick sabía que en esa nave gigantesca su gran amor se encerraba, la había estado escuchando en las transmisiones guiando las acciones de los miles de almas dispuestos a entregarlo todo con tal de salvar a la humanidad de la esclavitud en la que se hallaban… ella estaba ahí, escuchaba su voz, veía su imagen… y luego de todos esos años ambos habían intercambiado órdenes, y él como siempre las había desobedecido, pero el reencuentro no podía haber tenido un mejor marco… ellos habían hablado por primera vez en el que fuera el primer ataque de los zentraedis a la Tierra… y ahora, ahora habían vuelto a hablarse, a verse, a enojarse, a odiarse en el fuera el último combate contra los invids…. Si, ellos lo habían logrado, ellos, los dos, juntos… había tanta magia en esas palabras, aún cuando fuera en un contexto de guerra, sangre y muerte demostraban lo que eran, una unidad, una simbiosis única, maravillosa, perfecta… las fuerzas una vez más se habían equilibrado ya que ambos nuevamente estaban respirando el mismo aire…

-Lisa Hayes… estás acá! Y en cuestión de pocos minutos volveré a verte, volveré a abrazarte… Dios! Mi corazón, está latiendo como si fuera un adolescente… la vi en el TacNet y pareciera que los años han sido imperceptibles para ella… cambió el peinado, en sus ojos algunas arrugas comienzan a divisarse, pero no ha envejecido como yo lo he hecho… Lisa… acaso tus sentimientos hacia mí habrán cambiado? Tantos años después me vine a enterar de lo que sentías por mí y todo porque el portarretrato donde estaba una foto de nosotros se rompió en una de las mudanzas… y la encontré, tu última carta, tu despedida y tu confesión… nadie lo sabe, a nadie se lo mostré… pero tuve la certeza de haber desperdiciado mi tiempo… cómo no me di cuenta antes! Cómo no me percate de lo que yo sentía y de lo que tú sentías…. Lisa, amor… lo único que espero es volver a verte… y descubrir en tus ojos esa pasión que me enloquecía… quiero sentir tu aliento, tus manos, tu piel, oler tu cabello…

- Papá – la voz de Beth en el TacNet lo sacó de sus hilos de pensamiento… al verla no pudo evitar pensar que el parecido era increíble… los genes Hayes brillaban con todo su esplendor en esa niña, en silencio le agradeció a Ayxa el inmenso regalo que le había hecho – Papá, cuáles son las órdenes? Todo el mundo está medio a la deriva… hemos ganado, los invids se fueron, el SDF3 ha sobrevivido sin mayores daños… que hacemos ahora?

- Beth, iremos al SDF3… - otra vez una voz los interrumpe.

- A todos los escuadrones, militares, civiles y rebeldes. Les habla la Comandante de la Flota exterior Lisa Hayes. Dado que tenemos por delante una gran labor de reconstrucción debemos comenzar a organizarnos, por tal motivo convoco a los líderes de escuadrón que retornen a sus bases. En cuanto a los grupos rebeldes les hago la invitación de reintegrarse formalmente a la fuerza robotech. Convoco a sus líderes para un reporte de situación dentro de 5 horas en el SDF3.

Y la línea se quedó en silencio… hasta que una luz parpadeante le indicó a Hunter de que una llamada privada se encontraba entrando…

- Aquí Hunter.

- Rick… Rick Hunter realmente eres tú?

- Oh! Por Dios! Lisa! – ambos se miraban a través de la fría pantalla, y lloraban… volvían a verse.

- Esto no es un sueño verdad? Esto está pasando realmente… Rick Hunter estás ahí fuera verdad?

- Oh! Lisa! LISAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Estoy acá, estoy acá y me muero de ganas de verte… Necesito verte! No tienes idea de cuánto te he extrañado!- a ambos lados de su caza aparecen dos naves haciéndole señales… Max y Miriya también lo habían ubicado.- Lisa corazón! Max y Miriya están acá…

- Corazón? Me dijo corazón? Porqué está llorando de verme? Acaso él… me ha extrañado? Acaso no me ha olvidado? Acaso siente algo más por mí que una sincera amistad? – los pensamientos de Lisa no dejaban de pasarle por la cabeza…

….

-Él está acá… él sobrevivió a todas las batallas… y lo he vuelto a ver – los pensamientos de la comandante no podían ser menos apropiado para el momento que estaba viviendo, el mundo se había liberado de la amenaza invid pero una inmensa labor estaba esperando por ser realizada, y cuanto antes se hiciera mejor… la Tierra había sido realmente devastada y la humanidad por poco había logrado sobrevivir – Rick – murmuró cerrando los ojos y recostándose en el respaldar de su gran sillón… la oficina demostraba el espíritu de ella, sencillez pero cálido… una sonrisa soñadora se dibuja en su rostro y una lágrima rebelde escapa de sus ojos, pero a diferencia de las tantas previamente vertidas estas eran de felicidad… después de todos esos años se volverían a ver, cara a cara… y un calor especial invadió su cuerpo y su alma, y el corazón le latió con más fuerza, lentamente abrió sus ojos y su mirada se congeló en el portarretrato que se encontraba encima de su escritorio – Oh! Dios! El tan solo escuchar su voz y verlo por el TacNet hizo que me olvidara de ellos – y lloró, lloró por esas dos personas que sonriente le habían iluminado la vida en los últimos años, ahí mirándola estaban su hijo y su esposo – Dios… esto no puede estar pasando – Nuevamente cerró los ojos y la felicidad de los últimos minutos fue invadida por una intensa tristeza. Los golpes en la puerta la hicieron levantarse y arreglar su uniforme, se paró junto a la ventana para recibir a quien la estaba requiriendo – Por favor adelante – contestó con un dejo de tristeza pero sin dejar de mirar por la ventana mientras las formaciones iban, entraban y salían de la nave, el crujido de la puerta la hizo entender que la persona que la estaba solicitando estaba ingresando, pero no quería girarse, no quería volver a encontrarse con todo el mundo de problemas que tenía que enfrentarse, aún quería permanecer en este estado de inmensa alegría y de ensoñación que le produjo volver a ver a Rick…

- Lisa…

Era su voz! Era él!... estaba ahí a solo unos pasos de ella… lentamente comenzó a girar sobre sí para verlo, y sus ojos nuevamente se encontraron, después de tantas lunas… y sus lágrimas se apresuraron a nublar la vista de ambos, y sin que supieran como redujeron los escasos metros que los separaban se convirtieron en nada, y ahí en la pulcra oficina de Lisa se fundieron en un abrazo sin palabras y con muchas lágrimas… allí estaban esas dos almas que tan ansiosamente habían estado esperando este momento.

Sentir los brazos de él rodeando su cuerpo la hizo sentir nuevamente aquellas emociones que había creído olvidadas, la hizo retroceder en el tiempo y tener nuevamente 25 años… él había cambiado, el muchacho rebelde que ella había dejado se había convertido en un apuesto hombre, de increíbles ojos azules rodeados de unas muy sexy arrugas y su rebelde cabello negro se encontraba ahora veteado por algunas canas… definitivamente los años habían pasado en Rick, pero lo habían convertido en un apuesto hombre… su olor, su esencia estaba ahí rodéandola y el abrazo en lugar de aflojarse se hizo más fuerte, más intenso… y las manos de él comenzaron a recorrer su espalda, un dulce escalofrío la hizo suspirar y las manos de ella también respondieron apretando aún más el vínculo y fundiendo su cara en el cuello de él… ese era el lugar dónde siempre había querido estar.

Rick estaba totalmente feliz, estaba con Lisa en sus brazos, la estaba acariciando, sentía su intenso perfume, el calor que ella emanaba, su respiración inquietando la piel de su cuello y las lágrimas de ambos mezclándose, hundió aún más su cabeza en el espeso cabello de Lisa, había cambiado su peinado y lo llevaba totalmente suelto, largo, expresando esa rebeldía interior que solo él había llegado a avistar un poco; y siguiendo el impulso primigenio besó su cuello con pasión, sintiendo como ese simple acto hacía reaccionar a la persona que durante todos esos años había amado… y sin mediar palabras rompieron levemente para quedar frente a frente, y las manos de él dejaron la espalda para tomar con infinita suavidad el terso rostro de ella que poco atestiguaba el paso del tiempo, estaba tan bella! Y esos ojos lo tenían hechizado y lo estaban invitando en silencio a seguir avanzando.

- Oh Rick! – susurró sin dejar de mirarlo dejando escapar un largo suspiro.

- Bésame – le suplicó él con lágrimas que volvían a salir, nublándole la visión…

- Rick… no puedo… - en su mente la imagen de su hijo y su esposo le sonreían, y un dejo de culpabilidad latía dentro de sí.

- Te lo suplico Lisa, hoy más que nunca necesito que me beses, te necesito – y frente a la duda de ella, él dio ese paso que nunca antes se había animado a dar… nadie lo obligaba, solo su deseo de sentir los labios de ella como había sucedido en su juventud, volver a saborear la dulzura de esos labios que hoy con certeza sabía que amaba más allá de su propia vida… y la besó, primero con ternura, apoyando sus labios en los de ellas que aún permanecían quietos pero que cerraba el abrazo y tomaba sus cabellos y luego con pasión, con toda esa pasión que había guardado, con toda esa angustia, con todo el amor que sentía por ella… y se sorprendió cuando ella le respondió con el mismo fuego, con la misma pasión con la misma fuerza.

Ambos se hallaban envueltos en la pasión, no había voces interiores cuestionándoles lo que estaban haciendo, se dejaban llevar, estaban convirtiendo en realidad aquello que alguna vez habían sospechado pero que por sus miedos no habían realizado… no podían separarse, no querían separarse, los cuerpos actuaban sin el control de la mente y respondían a los cariños del otro… los corazones latían con una fuerza que hasta ellos mismos desconocían.

La radio de Rick comenzó a sonar, y la voz de Beth se escuchó.

- Papá! Aquí Beth… dónde estás? Roy yo estamos con los muchachos dando vueltas, la operadora no nos deja aterrizar… vamos a tener aterrizar porque los niveles de combustibles son demasiado bajo… - en el pasillo unos pasos apresurados se escucharon. Rompieron el abrazo y miradas de interrogación se dirigieron.

- Beth, estoy en el SDF-3, - no pudo seguir hablando ya que el hijo lo interrumpió.

- Buena papá, no pudiste esperar a que se enfriaran los motores para buscarla, cierto? – Lisa lo miró con una gran sorpresa… sus hijos acaso estaban hablando de ella?-

La puerta de su oficina se abrió de par en par y por ella entraron Alex y Karl, ambos se detuvieron en seco al comprobar que Lisa no se encontraba sola, y que en su oficina un hombre desconocido se encontraba.

- Escuchen, en estos momentos no puedo hablar con ustedes, traten de aterrizar cerca del SDF-3, me uniré a ustedes en cuanto termine de discutir unos detalles importantes con la comandante Hayes – Rick mientras hablaba no dejaba de mirarla, ella bajaba su mirada y un sonrojo le daba color a sus mejillas… había recordado lo que hasta hace unos segundos estaban haciendo, y dio las gracias de la llamada ya que sino su hijo y su marido la hubiesen visto en una situación no muy grata para ellos.

- Sigue hablando con ella papá – le contestó una pícara Beth

- Sí! Te esperaremos, espero que la conversación no sea demasiado extensa… estoy exhausto! Ah! Saludos a la tía Lisa!.

- Ah! Saludos tía Lisa! – gritó Beth dejando sordo al pobre padre que se puso tenso y saco a flote al viejo Rick – organicen un encuentro que quiero conocer a la persona que lleva mi nombre! – todos los presentes lo habían tomado como foco de sus miradas y todos pensando distintas cosas.

- Cambio y fuera muchachos… nos vemos en un momento… traten de no meterse en problemas mientras no estoy con ustedes.

- Papá! El que tiene que evitar los problemas eres tú! Ja! – y cortaron la comunicación.

- Perdón comandante… estaba hablando con mis hijos, dejé el grupo sin darle muchas explicaciones, supuse que le darían permiso para aterrizar acá, y reencontrarme con ellos… - Rick la miraba intensamente, no era así como quería hablarle de su vida… y menos con la presencia de esos dos, uno de ellos era el fiel reflejo de Lisa … y refrescando la memoria recordó quien era el otro, Karl Riber… Lisa también tenía mucho que explicar.

- Comandante, las fuerzas rebeldes de la Tierra estuvieron a mi cargo, quería presentarme para coordinar las acciones a seguir de ahora en adelante… Ahora me retiro, mañana a primera hora me presentaré, coordinaré al grupo rebelde para reorganizarlo y dejar de trabajar como lo estábamos haciendo – cuadrándose se despidió de ella y se dirigió a la puerta donde aún permanecían la familia de Lisa, no le quedaba duda, ellos eran su familia.

- Rick – lo llamó ella, sabiendo que él estaba en conflicto.

- Comandante – le contestó él con un dejo de rabia en su voz… su Lisa había hecho -su vida sin él… quizás después de todo.

- Te espero mañana a primera hora… deja despejada toda tu mañana, a partir de las 7, hay mucho por hacer y esta vez somos nosotros los que estamos al frente de esto. Gracias por buscarme… No sabes lo feliz que estoy volver a verte! – y se acercó a él, y lo abrazó fuertemente, su cuerpo le pedía que no lo dejara ir.

- Te veo mañana Lisa – y salió, confuso, temblando… definitivamente una nueva etapa de su vida estaba por comenzar… ya no eran los chiquillos impetuosos de aquellos años, ahora eran los responsables de un nuevo renacer de la Tierra.

Fuera de la oficina de la comandante Hayes se encontró con dos rostros conocidos… Max y Miriya estaban ahí esperándolo, y ni bien puso un pie fuera se abalanzaron sobre él, Miriya lo dejó sin aire y Max no dejaba de palmearle la espalda… y la sensación de recuperar a su familia se hizo real. Y se alejó de Lisa acompañado por esos dos que habían sido como sus hermanos… tenían tanto por hablar… pero por ahora era la felicidad de haberse reencontrado.

Mientras tanto en la oficina de la comandante Hayes…

- Lisa, quién era él? – le preguntó un confundido Karl mientras ella seguía mirando con ensoñación la puerta que ya se había cerrado.

- Es Rick Hunter – contestó su hijo, a la par que tomaba otra foto del escritorio de su madre, donde se podía apreciar un grupo alegre que tenían por centro a Rick y Lisa, donde Rick estaba tomando del hombro a Lisa.

- Así que ese es el famoso Rick Hunter… - la voz de su esposo le sonó extraña, diferente, con un dejo de alguna emoción que no pudo identificar… su mente estaba demasiado lejos de su familia en esos momentos, hasta que el requerimiento de su marido la trajo de regreso al mundo real – Te estoy hablando Lisa! Puedes al menos mirarme?

- Karl, cariño… lo siento tanto! Es que el cansancio de estos últimos días y la batalla que hemos librado en las últimas horas han minado mis fuerzas… - le dirigió una cansada sonrisa, rogando que él se tragara ese cuento.

- Ahora le dicen cansancio – murmuró por lo bajo su hijo mientras dejaba la foto nuevamente en el escritorio.

- Alexander! No seas impertinente! No solo soy tu madre sino tu oficial superior! Y en ninguno de los dos roles aceptaré una respuesta como la que acabas de darme – lo miró fríamente, con esa mirada de hielo que solo ella podía dar…

- Lo siento madre, permiso para retirarme… nos vemos esta noche, y sino ya sabes donde encontrarme, o cómo encontrarme. – sin mirar a sus padres salió presuroso… no sabía a dónde ir, solo sabía que se sentía muy enojado con todo, como oficial científico muchas actividades en ese momento no tenía, así que decidió salir de la nave para reconocer el planeta de sus padres… él era un humano, pero no un terrícola, acertadamente pensó que lo mejor sería ir con ropa militar para evitarse problemas, tomó su cyclone y salió del SDF-3 para por primera vez hacer un recorrido por aquel planeta que tanto había escuchado hablar y con el que tantas veces había soñado… a lo lejos el horizonte comenzaba a teñirse de un rojo sangre, y las naves de los diferentes escuadrones surcaban el cielo en distintas direcciones, la gente bullía por todos lados, buscando, encontrando, reconociendo, conociendo… todo el mundo evidenciaba una alegría contagiosa, pero él no podía sacarse de encima esa sensación de que su mundo había cambiado radicalmente y se encontraba de cabeza.

- Porqué lo trataste de esa manera? Sólo hizo una broma! Acaso nunca puedes comportarte como solamente su madre? – la recriminación de Karl le pareció innecesaria… ella no solo era su madre!

- Simplemente porque yo no soy solo su madre… si él no estuviera bajo mis órdenes distinta sería la historia… pero lo está! Y debe recordarlo siempre… y además porque ni siquiera como madre le permito una broma de esa índole! – se estaba enojando… y odiaba enojarse… solo quería estar tranquila, sin que nadie le recriminara nada… quería reencontrarse con los recuerdos y saborear nuevamente el increíble reencuentro que había tenido con Rick escasos minutos atrás, volteó la cabeza para observar por la ventana… tenía ganas de salir de allí, tenía ganas de pisar nuevamente la tierra, de respirar su aire, de sentir el viento… tenía ganas de buscarlo, de abrazarlo, de besarlo y de decirle que en todos esos años no lo había olvidado, o peor aún que sí creía haberlo olvidado pero que bastó verlo para entender que eso no había sucedido, y que había sido una terrible ilusa al pensarlo… pero se enojó más, porque a él lo habían llamado sus hijos… sabía que al menos tenía dos hijos, así que de seguro por allí debía de andar alguna madre… y por lo tanto él como ella no eran libres de reencontrarse… y todo el peso de una relación agotada se le vino encima… decididamente no quería estar con Riber, su historia se había agotado hacía tanto tiempo ya, en realidad y para ser sincera consigo misma se había agotado antes del reencuentro, se había engañado creyendo que ese hombre le sacaría de cuerpo la memoria de Rick, y se convenció, pero siempre aparecían grietas, vestigios, luces de que eso no era lo que realmente quería.

- Sigo hablando y tú no me escuchas – volvió a recriminarle él… y era verdad, mientras ella navegaba en su intrincada mente él le había estado hablando y hablando sin cesar… y obviamente ella no había escuchado ni una sola palabra…

- Sabes, es verdad, no he escuchado una sola palabra de lo que has dicho… no tengo fuerzas, ganas, tiempo ni voluntad de seguir forzándome… no puedo atenderte ahora, no puedo escucharte, no puedo nada… solo quiero respirar unos minutos, recuperar fuerzas y volver al puente de mando para hacerme cargo de esto… para organizar a mi gente, para analizar lo que ha ocurrido, para hacer un balance de la situación… así que querido mío te pido encarecidamente que vuelvas a tu puesto, que en breves minutos luego de tomarme un café y de disfrutar por unos minutos del silencio yo haré lo propio – le dedicó una gran sonrisa, pensando que quizás de esa manera él le diera la tregua que ella necesitaba… aparentemente se la daría, y podría nuevamente disfrutar de su espacio vital por al menos unos minutos, estar sola, con su historia entre sus manos.

- Cómo usted diga comandante, le diré a su secretaria que por favor le traiga un cafelatte cargado para que puedas reponerte… nos estamos comunicando.- y salió, sin despedirse, sin mirarla.

Dejó caer su cabeza entre sus brazos… sentía su cuerpo bullir, deseaba cambiarse de ropa ser civil aunque sea por un día y correr a buscarlo… necesitaba sentir nuevamente esa energía que la había invadido… necesitaba sentirse viva, necesitaba romper el hielo en el que se había encerrado en los últimos años… simplemente lo necesitaba.

- Oh Dios… cómo puedo hacerle esto a mi familia… simplemente no puedo, no puede dejarme llevar como si fuera una chiquilina y miró la foto de ellos, y ahí estaban Karl y Alex dedicándole la mejor sonrisa, y les sonrió a ellos como si estuvieran ahí presentes – Sabrán ustedes cuánto los quiero? Tendrán una idea de lo que significan para mí… a veces siento que no, y yo ni siquiera sé como demostrárselos… Karl… amor… sinceramente no sé si pueda seguir adelante con lo nuestro – la puerta volvió a ser tocada – Adelante – respondió mientras se incorporaba.

- Señora, acá le traigo su café…

- Gracias Mirna… - el aroma del café la relajó…y cerró los ojos y al hacerlo el rostro envejecido de Rick apareció en primer plano… y no pudo menos que sonreír.

- Desea algo más comandante?

- Esta bien Mirna, puedes retirarte… ah! Y puedes dejar la guardia, hoy es un día demasiado especial… te mereces un descanso! Te quiero acá mañana a primera hora.

- Gracias comandante! Estaba deseosa de salir al aire terrestre! Apenas recuerdo cómo era eso! – y su asistenta salió y nuevamente quedó a solas con sus recuerdos y con sus fantasmas…

- Qué vamos a hacer Rick? – y diciendo eso se recostó en su sillón, con el café caliente entre sus manos, mientras el vapor se infiltraba por su nariz invitándola a tomar…

- No me molestes más con tus insinuaciones! – Rick la miró severamente.

- Yo no estoy molestando papá… solo estoy diciendo la verdad! En unas tres horas te reencontrarás con la gran Lisa Hayes nuevamente! – una sonrisa pícara de su hija lo hizo también reírse, acompañándola…

- Deja de ya de molestar a papá Beth! No creo que él se ponga romántico con todo lo que hay que hacer… además cuándo ha sido romántico papá! Por favor!

- Tú no entiendes nada de nada, como de costumbre… pero es así, papá estuvo toda su vida esperando a que ella regresara… y regresó!

- Eres realmente insoportable! Déjalo tranquilo! No te das cuenta de que lo incomodas con tus dichos, además estamos en servicio y todo el resto del equipo está escuchándote y la forma en que te diriges a tu superior no es la adecuada… cuándo aprenderás que en circunstancias así él es tu superior!

- El insoportable eres tú y tu rigidez excesiva! Parecieras ser hijo de la Almirante Hayes y no de Ayxa!

- Deja a mamá de lado! Ella no tiene nada que ver en todo esto y yo soy lo soy y nada más! Si no te gusta te jodes!

- -BASTA LOS DOS! – Hunter los silenció con una orden dada con un tono de voz seco y formal, ambos giraron a mirarlo con una mezcla de sentimientos… - Realmente no entiendo cómo pueden terminar peleando por algo irrelevante y que más encima lo relacionan con mi vida personal… NO ES DE SU INCUMBENCIA en el plano profesional. En cuanto al plano personal si quieren discutir algo acerca de la Almirante Hayes lo podemos realizar, pero como familia… ahora debemos de tomar contacto con las distintas cabezas de los grupos de combate para analizar la situación, debo de presentar un informe lo más detallado posible a la Almirante Hayes con el fin de optimizar los tiempos en la organización de los sobrevivientes. Ahora, serían tan amable de organizar el campamento de trabajo para realizar ese informe? Beth, deberías de comunicarte cuanto antes con Yakolev para que determinar la situación en la vieja y querida Rusia… Roy, la comandante Satori debe de estar esperando nuestra comunicación, busca la forma de establecer el puente, esos informes son su responsabilidad, organicen al resto del escuadrón para buscar la información del resto de los grupos, quiero sorprender a la Almirante Hayes en cómo hemos trabajado la Guardia Civil… mis hombres y las estrategias y la situación de seguro que la sorprenderán.

- Comandante Hunter? – un joven uniformado se paraba a su frente.

- Si soy yo, teniente que sucede – los grupos expedicionarios de la primera oleada se están reuniendo y le solicitan cordialmente que participe de ella, ya que algunos de sus grupos han estado trabajando bajo sus órdenes. Sería tan amable señor de acompañarme?

- Claro que sí teniente, terminaré de ordenar a mi grupo y enseguida me reúno con usted. Roy, Beth, tiene sus órdenes y las órdenes del resto del grupo, antes de reunirme con la Almirante Hayes pasaré por acá para que me den los resultados de sus averiguaciones. Hora de trabajar.- Se despidió de ellos con un saludo formal y acompañó al joven teniente en el móvil en el que había llegado. El camino al punto de reunión le demostró la terrible destrucción de la zona, y de cómo la invasión invid había dejado su marca… pero a su vez cómo la humanidad nuevamente se ponía de pie, otra vez… las personas surgían de entre los cascos semidestruídos de lo que antes había sido un próspero pueblo… pero había un ambiente festivo, de esperanza… de fe por un cambio.

- Comandante, aquí es el punto de reunión.

Hunter se bajó del móvil y lo acompañó al bunker que se había convertido en el corazón de operaciones de estas fuerzas rebeldes, dentro era un hormiguero de personas trabajando, de conectándose con los restantes miembros, de estableciendo estados y situaciones.

- Comandante, pase por favor, lo estábamos esperando – un joven capitán lo saludó formalmente y lo hizo pasar a una sala cerrada con transmisiones y proyecciones de toda la Tierra, en torno a una gran mesa descubrió a Scott Bernard, se dedicaron un saludo silencioso, habiéndose identificado, habían compartido varios meses de una guerra de guerrilla y habían entablado una amistad verdadera de mutua admiración y respeto.

- Señores – dijo el capitán que lo guiaba – aquí está con nosotros el comandante Hunter, fue él el responsable de resistir a los maestros de la robotechnia, y preparar a la población en lo posible para hacer frente a la nueva amenaza invid… fueron sus grupos los que hicieron grandes descubrimientos, los que a la larga nos permitieron derrotar a este temido enemigo…- un sordo aplauso cerrado se dejó escuchar, era el pago más sincero que había recibido en su vida por la labor de su vida… se emocionó y en lo único que pudo pensar fue en Lisa… que hubiese sentido o pensado Lisa de ver este momento. Luego del aplauso y las felicitaciones por sus gestiones comenzó la reunión con el objetivo de preparar un informe lo más fiel posible acerca de cómo se habían sucedido los acontecimientos dado que en pocas horas más deberían reunirse con la gran almirante Hayes para la planificación y el orden de las futuras actividades tendientes a re-organizar la vida en la Tierra… iba a ser una reunión de muchas horas con enfrentamientos y duras pruebas a superar.

….

- Gracias Teniente por haberme traído de regreso a mi base – lo saludó formalmente Hunter al joven teniente que no había parado de hablarle sobre la idolatría que profesaba hacia él… que realmente Hunter era casi un personaje de mitología.

- El honor ha sido mío señor, espero que nos volvamos a encontrar y de ser posible me encantaría servir bajo sus órdenes.- la sonrisa cándida de ese teniente le hizo recordar a todos aquellos compañeros que habían pasado por sus escuadrones a lo largo de todos estos años.

- Nos estamos viendo Teniente… y mucha suerte en su reasignación.

- Gracias Señor – y se marchó del lugar muy contento por haber tenido el honor de escoltar a quien fuera su ídolo desde niño.

Hunter se dirigía hacia la puerta del bunker en el cual se escuadrón estaba estableciendo los contactos con el resto de su fuerza rebelde para tener así un informe detallado de la situación y de cómo ellos pensaban actuar de ahora en adelante, sin embargo una sombra detrás de unos árboles le llamó la atención, era como si desde allí lo estuvieran llamando, insistentemente, veía la sombra pero no podía adivinar quien se encontraba allí.

- Lisa – murmuró más para sí, sin la intención de ser escuchado, y sin embargo la sombra dejó de serlo y avanzando hacia él se acercaba esa increíble mujer que durante tantos años le había quitado el sueño, y a quien había dedicado tantas lágrimas y tantos suspiros – Oh dios! Lisa! Eres tú! – y ahora no solo la sombra se le acercaba sino que él corría hacia ella, como lo había hecho tantas veces en sus sueños.

Cuando ambos estuvieron frente a frente se quedaron como congelados, mirándose, reconociéndose, perdiéndose en la mirada del otro, era un instante mágico.

- Hola Rick – saludó Lisa con un hilo de voz – yo… yo necesitaba verte a solas antes de volver a encontrarnos en la sala de reunión… necesitaba verte sin el distanciamiento frío de los rangos y los uniformes… y sin la insistente mirada de las personas que estarán allí presente… perdona mi atrevimiento y la falta de aviso, pero fue un impulso, tenía que verte.

Poco había cambiado esa extraordinaria mujer… seguía siendo la misma Lisa que lo dejó en la Tierra después del ataque… aunque a diferencia de aquella otra, ésta había seguido su instinto, había ido a buscarlo.

- Lisa… qué gusto que vinieras… yo también lo necesitaba – tomó sus manos, estaban heladas, y recién se percató de que no llevaba la ropa adecuada para aquella fría noche de otoño… un viento hizo que ella se estremeciera, o acaso fue el contacto con él lo que provocó eso?, los largos cabellos de ella rozaron su rostro y le trajo consigo su perfume, su olor… y esta vez fue el turno de él de estremecerse…y ya no le fue suficiente sentir solo sus manos, necesitaba sentirla más cerca, necesitaba sentir su corazón latiendo aceleradamente, su respiración, sus labios. Si mediar palabras la atrajo hacia él y la besó, la besó aún con más pasión y con más deseo de lo que fue su primer beso en la oficina de ella, acaso si eso era posible, era convertir en realidad su sueño… y la respuesta de ella lo sorprendió, era el mismo fuego, la misma necesidad… y después de ese intenso beso se quedaron nuevamente mirándose, escudriñando en el otro lo que estaba pasando por su mente y su corazón… en silencio, con la sensación de que habían perdido mucho tiempo… al cabo de unos minutos ella lo besó suavemente en los labios, y esta vez el beso le supo a despedida, a dolor, a tristeza.

- Rick… yo… - dijo ella bajando la mirada y ocultando una lágrima que pendía de sus largas pestañas.

- No digas nada Lisa… intuyo lo que quieres decirme… que estás desconcertada, que estás feliz de verme… pero que tienes una familia y que yo tengo mi propia familia… me duele en el alma pero juro que te entiendo… Lisa, amor, te he esperado tantos años que no te presionaré, sé que tarde o temprano estaremos juntos nuevamente, juntos de verdad, como siempre hemos soñado.

- Rick… no sabes lo que dices! No puedo dejar a mi esposo y a mi hijo… les debo lealtad a ellos… no puedo dejar todo y embarcarme en una loca historia de amor, tú tienes a tu propia familia… no podemos destruir dos familias con el único objetivo de estar juntos… de verdad piensas que eso nos haría feliz? Y qué pasa con la felicidad de ellos? – y las lágrimas ahora se le agolparon aún con más fuerzas…. Qué estaba hablando!? Esos eran los sueños de ella! Cómo había proyectado sus ilusiones y sus pensamientos creyendo que él estaba imaginando lo mismo… ilusa! Ahora no solo iba a tener que lidiar con sus sentimientos sino con la lástima que Rick la iba a mirar…no se atrevía a levantar los ojos y volver a perderse en ellos una vez más.

- Lisa… tú sí que no cambias!... Antes que nada quiero decirte que yo sí tengo una familia, pero compuesta por mis dos hijos, por Beth y por Roy, la madre de ellos se encuentra en una misión con Zor, Dana y el resto de lo que fuera nuestro núcleo familiar… y a la única mujer que le guardé lealtad fue a ti, estuve con Minmay, me enamoré de Ayxa, tuve mis hijos con ella, pero a quien siempre amé fue a ti, fuiste un eterno fantasma en todas mis relaciones… quizás quien más lo sufrió fue Ayxa y era quien menos se lo merecía, de verdad intenté amarla, pero lamentablemente te entregué mi corazón hace ya tantos años que no fui capaz de dárselo a otra persona… y siempre, siempre estuve esperando que regresaras… y quizás eso y mis hijos fueron las cosas que mantuvieron vivo en tantas batallas… Lisa, nacimos para estar juntos, la vida me lo enseñó de peor manera, perdiéndote, pero sinceramente sé que esta es nuestra nueva oportunidad. Siempre te he amado Lisa, lamento no habértelo dicho a tiempo… siempre te he amado y siempre te amaré… aún cuando tú no lo hagas… pero estoy convencido de que es así, que este sentimiento es recíproco… al principio tuve mis dudas pero cuando descubrí esa carta que me dejaste en el cuadro confirmé mis sospechas… siempre me has amado, tú me entregaste tu corazón de la misma manera que yo te entregué el mío… Lisa Hayes, es simple: TE AMO.

- Rick… yo… yo no puedo amarte, no puedo dejar a mi esposo, no puedo, él me necesita, mi hijo me necesita… y la fuerza nos necesita ahora más que nunca, no podemos hacer esto… en realidad debo decir yo no puedo hacer esto.

- Y te entiendo Lisa, por eso te digo, si esperé tantos años tan solo para poder volver a verte, no crees que podré esperar un poco más a que te decidas a escuchar plenamente a tu corazón en lugar de a tu cabeza… pero ten por seguro que haré lo posible para que reconozcas que me aún me amas y que lo que más deseas es estar a mi lado.

Lisa comenzó a llorar… a llorar por todo lo que había soñado con Rick, por todas sus esperanzas con él… por todos sus sueños… por todas las desilusiones… lloró por lo que pudo haber sido y no fue… lloró por que realmente era cierto lo que Rick le estaba diciendo, pero ella no podía… sus obligaciones no se lo permitían… con toda ternura Rick la abrazó y la dejó llorar sobre su hombro mientras acariciaba su cabello y palmeaba su espalda tratando de reconfortarla… estaban ahí, solos uno frente al otro después de tantos años, y él le había dicho lo que había querido escuchar y sin embargo la opción que había decidido tomar le dolía porque iba en dirección contraria a lo que deseaba… el llanto comenzó a amainar… levantó su cara y nuevamente quedaron frente a frente… y nuevamente lo besó, y esta vez con pasión, con deseos, con ansias.

- Yo también te amo Rick… como tú lo sabes siempre te he amado y todos estos años de separación no hicieron que ese sentimiento muriera, me bastó verte para comprender que había estado siempre allí, que esos suspiros, que las ensoñaciones tenían un solo motivo… Tú… pero me conoces Rick, y sabes que antes que nada soy militar y en este momento debo cumplir con todos mis deberes… como Almirante, como esposa y como madre… no te puedo elegir Rick… no puedo ponerte por encima de lo que considero mi vida por que la humanidad nuevamente me necesita y mi familia también… y tampoco te puedo pedir que me sigas esperando, no es justo para ti ni para los tuyos… sigue tu vida y ruego a Dios para que nuestros caminos se vuelvan a unir, lamentablemente para ambos éste no es el momento para nosotros… Te amo Rick y desearía no ser quien soy para poder escapar contigo… pero soy lo que soy. – con cierta brusquedad se separó de él, no se volteó a mirarlo, sabía que si lo hacía sus palabras habrían caído en saco roto… una sola palabra de Rick y ella se olvidaría de todo y haría justamente aquello que había dicho que no haría… No, no podía mirarlo, porque al ver su tristeza sus fuerzas se desmoronarían.

- Lisa… no importas lo que hagas, o lo que yo haga… tú y yo sabemos que solo vivimos una media vida sin el otro… tú y yo sabemos que nos necesitamos… y solo tengo la certeza de que más temprano que tarde podremos realizar nuestro sueño de estar juntos para siempre… no te olvides de eso Lisa… te estaré esperando… solo espero que tengas el coraje y la voluntad de animarte a ser feliz. – por un instante la sombra detuvo su marcha, dudaba, temblaba – Almirante Hayes, en un hora me encontraré en la reunión citada.

- Papá! – El grito de Beth lo desconcertó, cuento tiempo se había quedado mirando al vacío sin ver nada, la sombra como había aparecido se había desvanecido… ella ya no estaba allí – Ah! PAPA! Te estoy llamando, es que acaso no me escuchas? – Estaba ahí Beth parada junto a él… era tan parecida a ella… y a la vez tenía una sutil diferencia…

- Qué pasa Beth para estar así a los gritos, por el amor de Dios hija seré viejo pero no estoy sordo! – la miraba con cariño y no puedo dejar de pensar cómo hubiesen sido los hijos con Lisa…

- Es que en escaso tiempo tienes la reunión y debo darte los malditos reportes para que no quedes como un idiota ante la flota… el alto mando va a estar allí en pleno y no me gustaría que mi padre, el que defendió la tierra mientras ellos jugaban a los exploradores interplanetarios haga un papelón… así que entra de una buena vez así te hago los resúmenes… Ah! Y te tengo una excelente noticia, Yakolev se comunicó con nosotros, sobrevivió y está digitando todo desde la estepa siberiana… ese viejo lobo tiene más vidas que un gato! Te digo, tenerlo como aliado es lo mejor que nos pudo haber sucedido!

- Si tu abuelo te llegara a escuchar te despellejaría viva… cómo se te ocurre llamarlo viejo! Y más encima por su apellido! Ponme al día del viejo gruñón ese… debe de haber vivido unas historias más que interesantes en este período…

La estancia le pareció fría, pero más frías eran las miradas lanzadas por los presentes… de entre las personas con engalanados uniformes descubrió a Karl Riber y su mirada no era solo fría, era helada, analítica, crítica, cínica, enojada, celosa… en esa mirada claramente le decía que él no pertenecía a ese mundo, y mucho menos si en ese mundo estaba Lisa Hayes… le decía que se alejara, que saliera de allí, que nada tenía que hacer.

- Bien, lo que me faltaba, encontrarme en un nido de imbéciles y con el imbécil mayor a la cabeza… ahora no solo voy a tener que lidiar con sus críticas hacia mis habilidades y destrezas sino con los celos de un esposo… puedo cantar bingo – Rick pensaba de esa manera mientras él también juzgaba a quienes en esa sala se encontraba – Dios otra vez estoy rodeado… otra vez voy a tener que abrirme paso a los codazos, y como siempre voy a ser considerado un fresco.

- Comandante Hunter, que honor conocerlo personalmente… las historias de usted y su escuadrón tienen tintes épicos! Diría yo que casi de mito

- Señor, gracias por las palabras que me está dirigiendo… creo que deberán ponerme al día acerca de las historias que se cuentan en la flota aunque más no sea para defenderme!

- Créame señor, las capitanes Sterling se encargaron de dejarlo como héroe. Y hablando de ellos aquí se acercan! Capitanes, estaba hablando con el comandante Hunter acerca de cómo la flota recuerda las aventuras de este hombre y de ustedes en la primera guerra.

- Max, Miriya, - los recién llegados se acercan a él

- Rick, que gusto de que estés aquí, espero que después podamos reunirnos para ponernos al día- le dice Max abrazando al que fuera casi su hermano.

- Comandante! Me encantaría poder charlar contigo, presentarte mi familia… así que prepara tu agenda porque en los próximos días estará más que atareada! – Miriya lo toma del brazo y le habla con gran cariño.

- Señores, a sus lugares, la Comandante Suprema Hayes se encuentra en la sala – la voz de un oficial pone en movimiento a la veintena de oficiales superiores.

- Muy bien, el show va a comenzar… que la fuerza me acompañe.- murmuró Rick por lo bajo mientras tomaba asiento bien lejos de la Comandante Hayes, pareciera que su lugar había sido estratégicamente elegido – lo que no sabes Riber es que aunque entre Lisa y yo pusieras un universo de distancia el sentimiento que nos une no se corta… esta mesa será una gran barrera pero estaremos unidos, cuanto más nos distancien más unidos estamos.

- Muy bien, el objetivo de la reunión que estamos realizando es conocer el estado de situación del planeta tierra luego de las dos últimas guerras robotech… la estadía del invid ha dejado una marca bien profundo, sin embargo no ha sido igual en todas partes del planeta, ha habido grandes divergencias en cuanto a los efectos Europa del este y la Gran Rusia parece haber salido más o menos ilesa de sus acciones, sin embargo Norteamérica ha llevado la peor parte en gran medida… las labores de reunificación y de salvamento se deben focalizar primero en lograr un estado básica de las personas, a mi considerar y en función de los informes que he recibido considero que sería una buena idea respetar la forma de trabajo de la contraguerrilla, la cual ha sido la gran hacedora de esta victoria que hemos protagonizado. Esa fuerza ha logrado mantener encendida la libertad en todas las partes del planeta y han trabajado de una manera novedosa y única, considero que si respetamos ese esquema de organización y trabajo los costos y los tiempos de la recuperación serán considerablemente menores… - un murmullo comenzó a extenderse cuando los jerarcas allí presentes comenzaron a darse cuenta de hacia donde se dirigían las palabras de la gran Almirante Hayes… tácitamente estaba diciendo que el gran héroe de esta última guerra tenía un nombre: Hunter, y no solo eso sino que a partir de ese momento la salvación del planeta iba a obedecer las ideas matrices de ese rebelde sin reglas. La mirada de Lisa se clavo en la de Rick para confirmarle que era totalmente cierto lo que ella estaba dejando entrever… si Rick había logrado mantener la llama de la libertad durante todos estos años también iba a ser capaz de reanimar a la agonizante tierra y de prepararla para la próxima gran amenza.- Señores, les recuerdo que estoy hablando y por favor guardar silencio hasta que termine de exponer, así luego podremos debatir en libertad.- Rick le sonrió en silencio, dándole fuerzas, sabiendo que ella sola se estaba enfrentado a lo que siempre había despreciado, a los burócratas, atornillados sin remedios al poder sin medir que sus acciones provocaban la muerte de muchos, solo preocupados por salvar sus traseros.- Muy bien, antes de continuar con las explicaciones quiero dar una serie de anuncios importantes. El primero, en mi calidad de Almirante suprema de la fuerza expedicionaria y en frente a la prácticamente inexistente presencia de las fuerzas armadas formales en la Tierra asumo el rol de Almirante suprema de las fuerzas armadas, ya sea de la fuerza expedicionaria actual como de las fuerzas aún existentes en la Tierra… esta decisión no ha sido tomada por mí sino por el consejo de la Fuerza en unión con la organización terrestre de gobiernos terrestres. Segundo en mi calidad de Suprema Almirante nombro al Comandante Rick Hunter como Almirante en Jefe de la Fuerza Terrestre, es decir es mi segundo al mando, por otro lado comandante Karl Riber asumirá desde este momento el cargo de Almirante en Jefe de la Fuerza Expedicionaria. Tercero, el gobierno de la tierra se basará en un Consejo de Transición formado por representantes de las diferentes zonas de gobierno actuales además de ambos Almirantes en Jefe y de mí misma. Cuarto, este consejo no será de carácter permanente, sus funciones terminarán cuando las diferentes autonomías logren su total funcionamiento independiente. Quinto, a partir de este momento un equipo especial de investigadores tanto civiles como militares se abocarán al estudio y preparación de las fuerzas de defensa de la nueva amenaza. Sexto, en lo relativo a la guardia civil responsable de salvaguardar la libertad de la Tierra podrán incorporarse con todas las responsabilidades y deberes a las Fuerzas Armadas de así desearlos o pasar a la vida civil, la guardia civil como tal deja de ser una institución u organización. Sus miembros serán reconocidos debidamente, asignándoles el rango correspondiente de acuerdo a las funciones y antigüedad. Séptimo, otorgo el premio de honor supremo al Almirante en Jefe Rick Hunter por la labor cumplida en la defensa de la Tierra, Almirante, acérquese por favor, es usted mi segundo al mando en la Fuerza Terrestre.

Rick se incorporó de su asiento haciendo oído sordo a los murmullos que le llegaban, algunos eran de total aprobación, otros de reproche e indignación, pero nada de eso le importaba, a partir de ese momento pasaba a la vida militar activa nuevamente, y no solo eso, sino que pasaría a trabajar codo a codo con Lisa…

- Almirante en Jefe Hunter tengo el honor de entregarle este premio en nombre de todas las personas aquí presente, su entrega en la defensa de la libertad y su incesante lucha contra la invasión invid lo hacen un merecedor de este honor. Estimado Almirante reciba es medalla, es un honor trabajar desde este momento nuevamente con usted.- en el momento que la mano de Lisa se apoyó en su pecho una descarga eléctrica los recorrió y por un segundo los ojos de ambos se prendieron del otro, alejándose de todo el resto, el carraspeo nervioso de River los sacó de su vínculo secreto retornándolos a la realidad… estaban en una junta ejecutiva – Señores debemos ponernos a trabajar para reorganizar la fuerza, las pérdidas tanto de la fuerza expedicionaria como de la guardia civil aquí en la Tierra han sido muy altas, siendo necesario un proceso de organización a gran escala. Dado que la Fuerza Expedicionaria conoce el cuadro de situación, me gustaría pedirle al Almirante Hunter que por favor haga una descripción de cómo se encuentra la Tierra luego de la batalla en el punto réflex- le volvió a dedicar una cálida mirada con una tenue sonrisa en sus labios, quería verlo en acción, quería comprobar que esa sensación de tantos años atrás cuando conoció a ese muchachito inquieto era la correcta, y que ahora convertido en un hombre le demostraría a todos esos oficiales de escritorio lo que significaba comandar de verdad, ella había visto el fuego sagrado de los pocos bendecidos y ahora ellos serían testigo de la transformación de ese inquieto e indisciplinado muchacho en un líder que gracias a su carisma logró ganarse la lealtad de sus hombres. Rick la miró quedamente, perdiendo en sus ojos esmeralda, sabiendo que debía demostrarle a ellos el porqué ella confiaba en él de esa manera; bajó la mirada, cerró los ojos, inspiró bien profundo para luego levantarse lentamente y dirigirse al estrado.

- Señores – comenzó a hablar mientras pasaba sus ojos por las miradas inquisidoras quedándose en una mirada en particular mucho más áspera, denotando un cono de violencia contenida – la forma de organización de la guardia civil nos permitió pelear de igual a igual con los invids, dado que toda forma de gobierno humano fue devastada con la última invasión. Esta forma de defensa no es la convencional que se enseña en las academias de guerra pero nos permitió hacer frente a una situación realmente crítica…

Y la reunión del consejo se extendió por horas, la situación de la Tierra luego de la tercera gran guerra Robotech era realmente crítica, pero pese al oscuro futuro que se avecinaba la verdad es que no podía dejar de pensar en Rick, otra vez estábamos ante un desafío que iba a demandar de nosotros un esfuerzo por encima de nuestras fuerzas, y sin embargo pese a todo nuestras miradas se cruzaban, nos comunicábamos… Rick había cambiado, el Rick que recordaba había crecido, se lo veía tan sólido, tan seguro de sí mismo, tan fuerte… tan Rick Hunter… un Hunter que no le importaba las miradas cargadas de desprecio, él sabe perfectamente lo que es, lo que significó en la defensa, en las vidas que él salvó… Un Rick sólido… un Rick que habría sido el natural sucesor de Gloval… Un sentimiento de orgullo me invadió, pero con la misma velocidad que apareció se escabulló, orgullo de qué? Este Rick no es obra mía, este Rick es obra de la vida, de todos los desafíos que ha vivido en estos años… yo descubrí su esencia, pero él la desarrolló… él y las personas que sí estuvieron a su lado… Sigue explicando, sigue demostrando a la plana mayor cómo la acción de las fuerzas de defensa permitieron recuperar el control de la Tierra y vencer a la Regis… su voz, profunda, varonil, me envuelve. Debo cerrar los ojos para poder disfrutar de ese sonido… cómo!? Cómo el solo escuchar su voz me produce esto, se me erizan los bellos de la nuca cuando el sonido de su voz se mezcla con el recuerdo de nuestro encuentro en mi oficina. Abro los ojos y encuentro la mirada de mi marido fija en mí… sé que lo presiente, sus ojos me interrogan me cuestionan. La rutina de los últimos años ha hecho su trabajo. Karl, cómo vamos a enfrentar esto? Pregunta equivocada mi querida Lisa, la pregunta acá es cómo voy a enfrentar esto… qué voy a hacer?