Todos los personajes incluidos en este relato no me pertenecen; son de la grandiosa Rumiko Takahashi…yo solo los tomé prestado
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Decisiones del Corazón
Capitulo II: Amarga Noticia
En el momento en que Ranma gritó con todas sus fuerzas que jamás se casaría con Akane se pudo distinguir distintas reacciones.
Soun llorando como bebé mientras que Ghenma lo consolaba diciéndole por lo bajo que su hijo era un idiota y que no sabía lo que decía. Nodoka y Kasumi seguían un poco asustadas por la fuerte reacción que tuvo el chico de la trenza y Nabiki desde un rincón filmaba el momento. Se imaginaba que conseguiría buena información para vender.
Había las actuaciones comunes en ese tipo de situaciones, pero en este caso había una diferencia.
- BUAAAHHHHH…jamás nuestras familias se unirán…BUAAAHHH- gritaba el señor Tendo mientras que un par de cataratas surcaban sus ojos.
-tranquilo Tendo-kun…mi hijo en verdad es un ímbecil…no se donde dejó todas las enseñanzas que le di- agregó Ghenma mientras que movía la cabeza con resignación limpiándose algunas lagrimillas.
-llegó el momento en que vemos que Ranma-kun sale volando a través del techo- susurró Nabiki enfocando dentro de la habitación donde estaban el muchacho en una especia de shock mientras observaba con miedo a su prometida varios metros de él la cual estaba con la cabeza gacha.
- Akane-chan ¿Te encuentras bien?- preguntó Kasumi un poco preocupada por que ya habían pasado varios minutos y su hermana no había hablado ni movido ningún músculo.
-hija mía no te preocupes…sabes muy bien que mi hijo es un poco tonto- con una sonrisa fingida tratando de animar a su posible ex futura yerna.
Soun dejó de llorar para observar detenidamente la situación en que se encontraba su hija menor. Todos se aglomeraron en la puerta esperando que la muchacha efectuara algún movimiento, específicamente que ella sacara su mazo y mandara a volar al joven de la coleta, acción que nunca llegó.
Ranma estaba aturdido, desde el instante que posó su mirada en su prometida sabía que algo andaba mal a pesar de imaginarse que en cualquier momento volaría a través del techo la situación estaba empezando a ponerse extraña.
-baka, baka, baka, eres un estúpido baka…kuso…lo único que siempre haces es decir estupideces…la lastimé…se que esta dolida por lo que dije…demo ¿Por qué no dice nada? ¿Por qué no me golpea? Maldición…has algo Akane…lo que sea-
Se sentía el más miserable, siempre que habría su boca era para decir cosas dolorosas. Quería golpearse a si mismo, quería que ella lo golpeara hasta el cansancio para deshacerse de la culpa que lo tenía sometido en su interior.
Intentaba mover algún músculo pero su cuerpo no obedecía, estaba totalmente tenso.
Akane respiró profundo y apretó sus puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos al mismo tiempo que apretaba los párpados fuertemente queriendo despertar de una pesadilla.
Un par de lágrimas cayeron pero no permitió que otras recorrieran su rostro. Había llegado la hora.
Inspeccionó disimuladamente su alrededor encontrándose que toda su familia estaban en la puerta viéndola fijamente esperando algún gesto de su parte. Dirigió su vista al frente y levantó el rostro para encontrarse con un par de irises azul-grisáceos observándola con una mezcla de preocupación, tristeza, culpa y sobre todo miedo. Se sintió desfallecer y las ganas de llorar la inundaron de nuevo. Trató de acomodar las ideas.
Bajó la mirada tratando de ocultar las lágrimas que se comenzaban a acumular en sus ojos.
-tengo que hacerlo- se repitió para sí misma. Volvió a levantar la mirada para fijarla en el muchacho. A pesar que no podía ocultar las ganas de llorar se observaba que su mirada había cambiado, ahora lo veía decidida, fría como si un témpano de hielo se hubiera incrustado en su corazón.
Dirigió su vista hacía sus familiares.
-familia…tengo que decirles algo muy importante…vayamos a la sala- mencionó dejando a sus familiares un pocos aturdidos por aquel tono decidido que daba miedo comenzando a caminar en dirección a la puerta.
Ranma al ver que su prometida lo observaba con tal frialdad cada vello de su cuerpo se erizó. Sintió su corazón acelerarse de pronto. El miedo lo paralizó completamente.
Al escuchar las palabras de la chica con aquel tono gélido y decidido tragó en seco. Supo en ese entonces que algo andaba mal.
Intentó hablar, pero su prometida ya había abandonado la habitación dejándolo a él y al resto de los oyentes con los ojos como platos y totalmente desconcertados.
A los pocos minutos cada uno de los integrantes de la familia fueron bajando uno a uno.
Soun y Ghenma se sentaron un poco asustados sin quitarles la mirada a la chica que se encontraba sentada en su respectivo puesto con la cabeza gacha, les daba un poco de miedo esa extraña reacción ya que sabían que ella era "algo" temperamental y podía enfurecerse en cualquier momento.
Nabiki fue la siguiente en aparecer. No mostraba gesto alguno a pesar que por dentro la curiosidad la estaba matando. Kasumi y Nodoka fueron a la cocina a preparar té.
Ranma fue el último en aparecer. Al darse cuenta que estaba solo en la habitación optó por ir a averiguar que era lo que estaba pasando.
Cada paso que daba la angustia aumentaba. Al llegar a la sala estaba temblando sin poder evitarlo, dudó si sentarse o no al lado de la chica,pero su madre que ya estaba sentada junto a Kasumi lo alentó a hacerlo. Un poco tembloroso y viéndola de reojo se sentó intentando no tener ningún contacto con ella.
Pasaron algunos minutos donde el silencio era el protagonista y todos se miraban tratando de comprender lo que pasaba. Ya harta, Nabiki decidió romper el hielo.
- nos hiciste venir hasta acá…dinos que nos vas a decir- mencionó indiferente haciendo que los demás posaran sus miradas en la peli-azul.
El silencio se volvió a apoderar de la situación. La tensión en el ambiente estaba tan densa que se podía cortar con un cuchillo.
Después de una larga espera la joven se decidió a hablar.
-yo...lo que ocurre es que...- mencionó débilmente sin levantar la mirada. Sabía que lo que diría a continuación cambiaria las cosas irremediablemente, subió el rostro y continuó con tono más decidido.
-desde hace un mes lo llevo pensando…Otousan, Tío Ghenma, Kasumi, Tía Nodoka, Nabiki y por último Ranma-fue nombrando a cada uno viéndolos y al posar su mirada en el chico a su lado notó como éste dio un respingo al escuchar su nombre.
Respiró profundo y prosiguió- he tomado una decisión…yo Akane Tendo- apretó sus puños- he decidido acabar con el compromiso pautado por ustedes- sentenció con el tono más decidido que pudo encontrar.
Ranma sintió como si lo apuñalaran en el corazón. Al escuchar las palabras tan decididas de la muchacha se sintió caer desde un abismo.
Apretó los puños sobre sus muslos. Quería salir corriendo de allí pero su cuerpo no se movía y en su cabeza revoloteaban las palabras dicha por la joven una y otra vez. Por primera vez sintió unas ganas de llorar inmensas.
- ¡NO! Akane ¿Por qué?- la miró de reojo- ¿Cómo qué por que? Esto es tu culpa…era obvio que hiciera algo así después de lo que dije…siempre la trato mal y me burlo de ella…esto es lo que gano…me lo merezco por idiota-
-pero hija…tú no puedes hacerle esto a tu padre- exclamó el señor Tendo con lágrimas en los ojos- piensa en el bienestar de la familia ¿Qué pasará con el futuro del dojo? BUAAAHHHH…mi hija no le importa la salud de su padre BUAHHHH- gritó mientras que lloraba fuertemente.
-Akane-chan piénsalo bien…mi hijo es un poco descuidado…a veces no sabe lo que dice ¿ne Ranma?- mencionó tomando la punta de su katana y mirando acusadoramente a su hijo que apenas vió la intención empezó a sudar y un gesto de pánico abarcó su rostro.
- Iie…Iie…Tía no es por lo que dijo Ranma…jejeje…déjenme explicarle- defendió nerviosamente mientras que agitaba sus manos exageradamente y con varias gotitas de sudor estilo anime surcando su frente- tampoco quiero que termine así…aunque en este momento me gustaría hacerlo con mis propias manos-
-Por favor Akane…sabemos que lo haces por lo que dijo en tu habitación…debes saber muy bien que sólo dice y hace estupideces- agregó la castaña mientras observaba con aburrimiento a la nerviosa chica y al traumatizado muchacho.
-acabo de decir que es una decisión que tomé por mi propia cuenta…lo que diga este idiota ni me va ni me viene- espetó con el ceño fruncido cruzando los brazos en su pecho- estúpido baka-
-AKANE NO ME HAGAS ESTO…HAZLO POR TU PADRE QUE TE LO RUEGA- gritó Soun desesperado tomándola de los hombros con cara de cachorro abandonado.
-Ranma ¿No piensas hacer nada? Quita esa cara de idiota que tienes y has algo para detener a tu prometida…compórtate como un hombre- ordenó Ghenma zarandeando al muchacho con fuerza sacándolo de su pequeño estado de shock.
-¡ohaji!- gruñó dándole un fuerte puñetazo en medio de la cara enviándolo a volar al estanque- ¿Te volviste loco o que?- gritó furioso mientras que se dirigía dispuesto a darle su merecido al ahora enorme panda- SAL DE ALLÍ Y PELEA- tronando sus dedos mientras se acercaba al estanque.
- oye…¿don...!TEMME!- gritó ahora convertido en chica totalmente empapado ya que el enorme oso chino le arrojó un chorro de agua.
Totalmente enfurecido observaba como el panda se burlaba en medio del estanque. Sacó un cartel de madera y escribió sobre él.
"Eres un debilucho...comportate como un verdadero Saotome"
- !ME LA VAS A PAGAR!- dicho esto se lanzó en el estanque peleando e insultando al hombre-panda que lo esquivaba con facilidad.
Adentro ni siquiera le prestaban atención a la pelea que se desataba a sus espaldas, la noticia los tenía totalmente desconcertados.
-Akane-chan ¿no crees que estas exagerando un poco?- preguntó Kasumi juntando las manos en su pecho y sonriéndole maternalmente.
-hija mía…no creo que estés actuando debidamente…piensa en tu padre…míralo como está- señalando al hombre que estaba casi empapado de lágrimas.
-para mí que sólo es una pataleta más…mañana ni se acordará- agregó la mediana de los Tendo mientras que devoraba una galleta que había sacado anteriormente de su bolsillo.
Mientras que escuchaba las palabras de sus familiares la ira ya la tenían hasta el límite,apretaba con fuerzas los puños sobre sus muslos mientras que cabizbaja murmurara ciertas palabras como insultos y maldiciones.
Imaginó que comprenderían sus razones, sin embargo, no tomaban en serio su decisión algo que en verdad la enfurecía.
Ya harta, se levantó bruscamente aún sin levantar el rostro y con los puños a cada lado apretándolos con fuerza. Todos incluyendo un panda y una pelirroja que se pellizcaban las mejillas mutuamente dirigieron su vista a la jovencita.
-debí suponerlo- susurró entre dientes. Respiró profundo y gritó- YA ESTOY HARTA QUE NO TOMEN MIS DECISIONES EN CUENTA…YO TAMBÍEN PERTENEZCO A LA FAMILIA Y MEREZCO QUE TOMEN EN CONSIDERACIÓN MIS DECISIONES…ME DA IGUAL SI NO ACEPTAN LO QUE DIGO PERO NO PIENSO ARRIESGAR MI FELICIDAD POR CULPA DE LOS ERRORES QUE COMETIERON EN EL PASADO…Y NO ES NINGUNA PATALETA…ES ALGO MUY ENSERIO Y NO PIENSO DAR MI BRAZO A TORCER ¿ME ENTENDIERON?-
Se dio cuenta en la manera en que había dicho las cosas. Avergonzada desvió su vista hacía su hermana y su tía- gomen nee Tía, Kasumi…ni debí hablar tan fuerte- hizo una reverencia y se dirigió hacía las escaleras- discúlpenme…no voy a cenar…Oyasumi nasai minna-
Dicho esto continuó su recorrido dejando atrás a su padre con los ojos como platos y la boca en forma de "o", Nabiki sin cambiar su postura con los ojos ligeramente abiertos demostrando sorpresa, a dos mujeres que sonreían también sorprendidas y en el pasillo a un panda y una pelirroja abrazados con cara de pánico sin todavía reaccionar.
Al llegar a su habitación abrió y cerró la puerta de golpe. Todavía estaba irritada por la situación vivida.
-no puedo creerlo…no me toman en cuenta…que rabia- se decía mientras que caminaba de un lado a otro con los puños apretados a cada lado de su cintura.
- imaginé que al menos pensarían en lo que dije…pero no…comenzaron con sus respectivos comentarios…yo se muy bien que Ranma es un idiota- cambió su gesto de rabia a uno de tristeza- ya esta echo…rompí el compromiso y él ni siquiera dijo nada…era obvio que estaba esperando que yo hiciera algo así-
Se sentó a orillas de la cama y arrimó sus piernas hacía su pecho rodeándolas con sus brazos y ocultando el rostro entre ellas- a pesar de todo…esto lo hice por los dos…por mi y principalmente por ti Ranma…eres libre…puedes hacer lo que quieras y estar con quien quieras…Te amo demasiado como para obligarte a casarte conmigo…sería injusto para ti…después de todo…no tienes la culpa…la tiene nuestros padres-
No pudo evitar que las lágrimas comenzaran a rodar por sus mejillas. Levantó levemente el rostro para secarlas con el dorso de su mano derecha.
-Lo hice por ti Ranma- dijo casi en susurro mientras que se estiraba para acomodarse sobre su cama. Se puso de medio lado abrazando la almohada quedándose dormida entre lágrimas de dolor.
Al día siguiente, estaban desayunando, todos estaban en sus respectivos puesto. Comían con tranquilidad sin poder ocultar sus gestos de tristeza.
Quienes no habían probado alimento eran los más jóvenes de la casa. Se habían sentado un poco apartados y miraban sus cuencas de arroz fijamente intentando que en ningún momento sus miradas se encontraran.
Soun llamó la atención carraspeando su garganta.
-familia…debido a los acontecimientos del día de ayer...el señor Saotome y yo decidimos que el compromiso sea cancelado- dijo en un tono que mezclaba seriedad y tristeza observando fijamente a los dos chicos en frente de él.
- sin embargo quisiéramos que nos hicieran el favor de no comentar nada sobre el rompimiento hasta que sepamos que vamos a hacer ¿puedo contar con eso?- añadió Ghenma con los brazos cruzados.
Los jóvenes sólo se limitaron a asentir levemente manteniendo la cabeza gacha.
-mientras tanto, la familia Saotome se quedará aquí hasta que consigan un lugar donde mudarse…pueden quedarse el tiempo que deseen- dirigiendo su mirada al hombre del turbante
-muchas gracias Tendo-kun- dándole unas leves palmaditas en el hombro a su amigo. Carraspeó y dirigió su mirada hacía su hijo- Ranma...tu madre y yo queremos hablar contigo…acompáñanos por favor-
Seguidamente se puso de pié junto a su esposa, segundos después Ranma imitó la acción caminando el dirección al dojo. Todo esto sin levantar la mirada.
Después de que ya habían abandonado la sala Soun le habló a su hija menor con toda la suavidad y cautela que pudo encontrar.
- Akane ¿Estás segura de lo que estás haciendo?- esperanzando que la chica se haya decidido por cambiar de opinión.
-Otousan tiene razón…Akane-chan creo que te estás adelantando un poco…tal vez si hablaran se entendieran- agregó su hermana mayor brindándole una de sus típicas y hermosas sonrisas.
- estoy segura- respondió levantando la mirada. Sonrió levemente y continuó- otousan... se que te sientes decepcionado por lo que hice…pero créeme…lo hice por el bienestar de todos...sí Ranma y yo nos peleamos tanto sin estar casados ¿Cómo serían las cosas si lo estuviéramos?- bajó nuevamente la mirada- además yo sólo complemento lo que dijo Ranma en mi habitación…yo…- no pudo continuar ya que la chica de la melena la interrumpió.
- ¿Y sí Ranma no hubiera dicho nada lo hubieras echo de todos modo?- dijo con la cara apoyada sobre su mano izquierda teniendo el codo reposando sobre la mesa.
Notó como ella se tensó al escuchar la pregunta. Lo sabía, sabía que Akane lo había echo por que estaba molesta. Sonrió apenas notablemente.
La pregunta la había dejado más que sorprendida, no había pensando en ese detalle. En ese momento estaba muy molesta por que lo que había dicho el oji-azul pero si Ranma no fuera abierto su bocota ¿lo habría echo de todas maneras? No estaba segura, en ese momento ya no estaba segura si había echo lo correcto.
Apretó sus puños sobre sus muslos. Recordar ese momento antes de que su hermana mayor entrara la llegó a la cabeza de pronto haciendo que sus mejillas se tornaran de un leve carmín.
-¿lo habría echo? ¿Habría hablado a pesar de que Ranma se hubiera quedado callado? No lo se…tal vez si…tal vez no…demo…si Kasumi no hubiera llegado ¿Qué habría pasado? ¿Nos hubiéramos besado?-la idea del beso hizo que se sonrojara más de lo que ya estaba, cosa que notó su ágil hermana.
-me imagino que estás pensando en lo que ocurrió o pudo ocurrir antes de que Kasumi llegara ¿ne Akane?- la observó maliciosamente mientras que esbozaba una pícara sonrisa al ver como su hermanita se sonrojaba furiosamente.
-Iie…Iie…yo no estaba pensando nada ¿Qué cosas dices?- respondió casi inmediatamente moviendo exageradamente las mano apoyando la negación.
-pues tu sonrojo dice otra cosa-
-Nabiki deja de decir tantas boberías…mejor me voy a mi habitación- levantándose de sopetón con el ceño levemente fruncido.
Cuando la chica abandonó la sala, Kasumi también hizo lo mismo en dirección a la cocina dejando solos a la castaña y a su padre.
-muy bien otousan...comencemos a hablar sobre el precio para mantener mi preciosa boca cerrada- espetó sonriendo abiertamente mientras observaba a su frustrado padre que sacaba dinero de su bolsillo.
En el dojo, Ranma estaba sentando sobre sus talones en frente de sus padres, los veía de vez en cuando, ya se estaba empezando a irritar por la espera. Cuando estaba apuntó de objetar su madre se le adelantó.
-Ranma ¿Cómo te sientes?-
-¿Cómo qué como me siento? Pues me siento bien…como siempre- expresó secamente intentando ocultar su tristeza detrás de su orgullo, cruzó los brazos y con el ceño levemente fruncido preguntó- ¿Para qué rayos me trajeron aquí?-
-como mi único hijo, mi deber es enseñarte como debes comportarte delante de una situación como esta- colocó una mano sobre el hombro derecho del chico- debes comportarte como un verdadero hombre…ve y lucha por ella- sentenció acomodándose los lentes- te enseñaré como debes recuperar a una chica-
-¿nani?- se quitó bruscamente la mano de su padre de encima- ¿Dé que demonios me estás hablando? Tú eres el menos indicado para enseñarme algo- dijo con el ceño completamente fruncido con ganas de darles unos cuantos golpes al hombre que tenía en frente.
-hijo…Akane sólo estaba molesta por lo que dijiste…deberías disculparte-
-¿por qué siempre me culpan de todo a mi? Yo no tengo la culpa de que ella haya decidido romper el compromiso- añadiendo sin querer un toque de tristeza a las últimas palabras.
- no entiendes muchacho terco…lo hizo por que tú causaste que lo hiciera…no demuestras ser un verdadero Saotome- le regañó su padre elevando un poco la voz.
- ¡je! Mira quién habla…tú fuiste que me metiste en todo esto…además lo que Akane haga no es mi asunto- bufó poniendo sus manos detrás de su cabeza
- !RANMA! ¿Dónde dejaste las enseñanzas que te di?- reclamó el hombre del turbante mientras que tomaba por el cuello al muchacho y le hacía una llave china- te enseñaré a respetar a tu padre-
-¡Oyahi! Lo vas a lamentar- soltándose del agarre y saltando hacía atrás. Se posicionó para luego lanzarle una serie de puñetazos que el hombre del Gi blanco esquivaba con facilidad haciendo que la ira del joven de la coleta se incrementará considerablemente.
- ¡temme! ¡Lo vas a pagar!- lanzando una patada directo hacía el estómago de su contrincante, pero, su padre le detuvo el pie alzándolo y lanzándolo por la puerta que pocos minutos atrás Nodoka había abierto sabiendo que algunos de los dos saldría volando. El muchacho aterrizó con la cara prácticamente tragando tierra. Se levantó ardiendo en furia.
-no sigas intentándolo…jamás podrás vencer a tu padre muchacho tonto…ahora ve y discúlpate con Akane- le dijo en tono burlón desde adentro del dojo.
-¡ahora verás!- gritó enfurecido corriendo nuevamente a reanudar la pelea.
Akane estaba leyendo un libro buscando un tema para la investigación de historia, sabía que después de lo que ocurrió sería casi imposible que Ranma la ayudara así que optó por hacerlo ella sola y luego darle su parte a él para la exposición.
Lo mejor por ahora era no hablar para no ocasionar alguna otra pelea. Dejó el libro sobre el escritorio y se levantó colocando las manos en la cintura.
- creo que saldré por un rato- dicho esto se arregló un poco. Cuando salió de la habitación y caminaba por el pasillo pudo divisar a una linda pelirroja que subía las escaleras con el ceño totalmente fruncido y diciendo cosas inteligibles.
A pesar de que era chica en su interior seguía siendo Ranma. No pudo evitar sentirse nerviosa, respiró profundo tratando de tranquilizarse y comenzó a caminar intentando no mirar a la pelirroja que estaba en frente de ella.
Ranma-chan subía totalmente furioso en dirección al baño, su padre lo había arrojado al estanque declarando así la pelea terminada.
- me la va a pagar…le voy a dar su merecido- se dijo mientras que sin mirar hacía adelante caminaba rápidamente hacía su destino. Antes de llegar levantó la mirada para encontrarse con la chica de cabellos azulados que caminaba hacía él- ¿será que piensa hablar conmigo?- se preguntó mientras que los nervios empezaban hacer de las suyas en el cuerpo del ahora jovencita.
Akane siguió su camino sin levantar la mirada. Temía que si se encontraba con aquellos ojos azules que la hacían desfallecer perdería la poca compostura que le quedaba.
Cuando estaba apunto de pasar a un lado de la oji-azul no pudo continuar por que antes de que llegará a darle la espalda un pequeño brazo le obstaculizó la salida.
- déjame pasar- ordenó calmadamente sin mirarlo a la cara.
Los nervios lo tenían casi dominado, pero al ver que ella no tenía intención de dirigirle la palabra hizo que la rabia comenzara a crecer en él. Antes de que la chica lograra irse por inercia levantó el brazo frenando el recorrido de la peli-azul.
La chica de cabellos azulados se estaba empezando a desesperar, optó por tratar de levantar el brazo de la pelirroja para poder seguir pero le fue imposible.
- déjame pasar de una buen vez Ranma- gruñó fulminándolo con la mirada.
- tenemos que hablar- mencionó decidido observándola fijamente- espérame en el dojo-
Dicho esto dejó el camino libre a la chica para meterse en el baño. Akane había quedado desconcertada por la actitud tan dominante que había adoptado en ese momento temía por el resultado de esa conversación pero tarde o temprano tenían que hablar sobre el asunto y como él estaba dispuesto era mejor salir de eso de una buena vez.
Caminó hacía su nuevo destino, el dojo.
Pasaron 15 desesperantes minutos donde Akane ya estaba más que desesperada por la tardanza del joven. Estaba apoyada en una de las paredes de la habitación con la mirada gacha.
Sintió tensarse al escuchar como las puertas se abrían. Tuvo miedo de voltear ya que sabía quien era. Su corazón empezó a latir fuertemente y las manos a sudarles.
Respiró profundamente al sentirse observada y levanto la mirada para encontrarse que su ex prometido estaba parado justamente en frente de ella, mirándola fija e intensamente. No pudo evitar sonrojarse.
-pu…pues ¿Qué…qui…quie…res?- preguntó torpemente sin dejar de mirarlo hipnotizada-shimatta…deja de observarlo así…recuerda que estás molesta con él ¿molesta con él? Por supuesto que no estas enojada con él…Ranma como quisiera…que lo de ayer se hiciera realidad…esos ojos…me vuelven loca-
-bueno…es que…verás…-
Estaba totalmente decidido a hablar con ella y aclarar todo, pero en el momento en que ella lo miró con esos ojos llamativos color café se le olvidó prácticamente todo lo que iba a decirle. Los nervios lo atacaron, el corazón se le aceleró y sintió sus mejillas arder.
- yo…quería…preguntarte por…por- kuso…kuso…deja de mirarla así…recuerda lo que ha pasado…demo…no puedo dejar de verla…es tan hermosa…como quisiera…como quisiera...- sin darse cuenta se estaba acercando poco a poco al rostro de la chica, cosa que ella tampoco notó por que estaba perdida en los ojos de su acompañante.
Sus alientos se encontraron, faltaba apenas milímetros para terminar con aquella distancia. Poco a poco iban cerrando los ojos esperando el tan esperando momento hasta que…
-¡RAN-CHAN! ¿Estás allí?- preguntaron desde afuera haciendo que ambos jóvenes casi a la velocidad de la luz de distanciaran casi llegando cada uno a un rincón de la habitación.
Se abrió la puerta entrando una chica de cabello largo y castaño que venía muy sonriente con un par de bolsas, una en cada mano.
- Konnichiwa Ran-chan...Kasumi me dijo que…- se detuvo al observar dos cosas, Akane y Ranma encerrados y solos en el dojo y ambos estaban sonrojados severamente, respirando casi entrecortados, claro, sin obviar la cara de susto que tenían en ese instante.
Frunció el ceño colocando sus manos a cada lado de su cintura preguntó acusadoramente- Ranma ¿Qué hacían Akane y tú encerrados en el dojo SOLOS?- enfatizó la última palabra casi cantándola.
A pesar de que había decidido no seguir peleando por Ranma, no podía evitar sentir celos. Era algo obvio lo que estaba pasando en el lugar.
-U…Ukyo…jejeje…que sorpresa…no…no hacíamos na…na…nada - expresó nerviosamente rascándose la nuca mientras que varias gotitas de sudor recorrían su frente por la mirada asesina que estaba recibiendo de parte de la cocinera.
-¿En serio? ¿Entonces por que rayos estás tan nervioso?- preguntó sin dejar de mirarlo fríamente ocasionando que él reaccionara como siempre lo hacía.
- vamos Ukyo…sabes muy bien que no haría nada con una niña fea como Akane- inconcientemente se llevó las manos detrás de cabeza y siguió hablando sin pensar- jamás haría algo con una marimacho como ella-
No pasó ni dos segundos cuando se dio cuenta de lo que había dicho-baka…metiste la mata otra vez…baka, baka, baka-
Sintió todos y cada uno de sus músculos tensarse al sentir el aura "modalidad matar a Ranma" brillar como nunca.
Volteó lentamente para encontrarse con su bella ex prometida que lo miraba con tal furia que haría temblar hasta el más fuerte de los guerreros sin ser él la excepción.
Tragó en seco y temblorosamente empezó a sacudir las manos intentando defenderse, pero por el miedo las palabras no salían de su boca.
-¡RANMA NO BAKAAAAAA!-gritó la enfurecida chica estampándolo en el suelo con su mazo dejándolo inconciente. Se giró y salió presurosamente aún con la rabia hasta el límite.
Eran las 11 de mañana. Después del incidente con el chico de la trenza Akane decidió salir a tomar aire fresco. Se encontraba caminando por el parque.
A pesar de que aún mantenía el ceño fruncido la rabia se le había disipado un poco aunque en sus adentros seguía insultando al muchacho.
-imbécil, tarado, engreído, baka, baka, mil veces baka- mientras lo insultaba en su mente la rabia la volvía a dominar haciendo que apresurara el paso sin mirar al frente- Estúpido…cree que tiene el derecho de insultarme cuando se le pegue la gana…más vale que no se atreva a acercarse a mí por que lo mato a golpes !un momento! ¿Íbamos…íbamos…a be…besarnos?- se sonrojó a más no poder y sacudió su cabeza tratando de tranquilizarse.
- cálmate Akane…ese acercamiento no significaba que él te iba a besar ¿ó si? De todas maneras…su bocota es más grande que su ego…estúpido…estúpido…estúpi…-
Sus pensamientos fueron bruscamente interrumpidos cuando sintió que chocaba contra algo. Por la velocidad que llevaba al chocar rebotó hacia atrás, pero antes de llegar a caer sintió como la rodeaban por la cintura y por instinto se sujetó a lo que la aferraba apegándose a lo que parecía un pecho masculino.
- Gon…Gomen…nee- dijo torpemente abriendo los ojos lentamente. Subió la vista para encontrarse con un par de ojos color miel que la miraban con preocupación, no pudo evitar sonrojarse por aquella intensa y penetrante mirada.
-¿Daiyoubu ka? ¿Te hiciste daño?- preguntó el joven aún sosteniendo a la chica por la cintura.
-ha…hai…estoy…bi…bien- esos ojos…se parecen a los de Ranma demo…-
- me alegro- sonrió tiernamente mientras que aflojaba su abrazo- en serio perdóname…es que estaba distraído y no te vi- mencionó tímidamente mientras que se rascaba la nuca con su mano derecha.
-no hay problema…yo también estaba distraída…espero no haberte echo daño- sonriendo divertida por la actitud del joven.
Se separó he hizo una reverencia.
- Gomen nee- se irguió sonriendo dulcemente, algo que el muchacho notó sonrojándose levemente luego imitó la acción disculpándose de igual forma y culminando con una sonrisa.
- que tonto soy…no me he presentando- dándose un leve golpe en la cabeza- me llamo Soiyiro Mayade…es un placer- estirando su mano.
- Soy Akane, Tendo Akane…mucho gusto- estrechando su mano luego ambos sonrieron divertidos.
Decidieron charlar y se sentaron debajo de un gran árbol de cerezos mientras que tomaban un helado que anteriormente el joven amablemente le había ofrecido.
-dime Akane-san ¿Siempre andas tropezando con las personas de esa manera?- preguntó con tono burlón mientras que comía su helado con algo de apuro ya que se derretía rápidamente debido a la temperatura del ambiente- debo admitir que es una chica muy linda…demo…ese apellido me suena bastante conocido- se dijo sin dejar de comer su helado y viéndola de reojo.
Volvió a fijar su vista hacia el frente.
-¡hey! No siempre me pasa esas cosas- fingiendo sentirse ofendida luego sonrió traviesamente- además…si hablamos de chocar con las personas…tú no te quedas nada atrás-
pues si…creo que me ganaste-
La miró de reojo nuevamente, no pudo evitar sonrojarse quedando embelesado con su belleza. Se despertó de pronto al sentir algo frío sobre su mano y dirigió la vista hacía el helado viendo como la crema estaba casi extendida sobre su mano. Se apresuró a comerse lo que quedaba de su barquilla inclinándose hacía adelante para evitar ensuciarse.
Akane notó lo que pasaba a su lado y volteó con curiosidad encontrándose como el muchacho daba grandes lametadas a su barquilla o lo que quedaba de ella intentando no ensuciarse.
Rió divertida y se atrevió a recorrerlo con la mirada. Era un muchacho algo moreno, un poco más alto que ella, por lo que pudo sentir en el choque tenía un contexto atlético, cabello corto color negro y unos ojos que realmente la dejaron hipnotizada, se parecía mucho a la mirada de Ranma pero con algo diferente que no podía descubrir. Se veía a lo lejos que era un joven inocente y muy divertido.
No se había percatado que él la miraba algo confundido.
-¿Sucede algo malo?- preguntó extrañado por la fija mirada que ella tenía sobre él
-¿Ah? No…no…no pasa nada- respondió casi inmediatamente sacudiendo su mano libre delante de ella, riendo nerviosa y realmente avergonzada se dedicó a terminar lo que quedaba de su helado.
Ya había pasado dos horas desde que se conocieron, la pasaron hablando y riendo descubriendo que tenían muchas cosas en común. El día estaba realmente agradable y a pesar de que la temperatura era alta, el viento hacía la estadía soportable y el parque ya estaba más o menos concurrido.
Akane y Soiyiro estaban tan concentrados en hablar que no se habían dado cuenta que alguien los había estado espiando y tomando fotos.
En el dojo Tendo, Ranma había despertado hace media hora con un gran chichón en la cabeza producto de la dulce "caricia" que le dejó la peli-azul. Le resultó muy difícil deshacerse de Ukyo ya que insistía en quedarse para curarlo y acompañarlo pero él se negó fingiendo que estaba bien.
Se dio por vencida dejándole los okonomiyakis que le había traído para él, cosa que no rechazó producto del hambre que tenía por no haber desayunado.
Se encontraba sólo en la sala comiendo o mejor dicho devorándose su sexta ración. Se colocó la mano en donde estaba el chichón y frunció el ceño.
- tonta marimacho…no tenía que haberme golpeado tan fuerte…boba…además se fue hace ya bastante tiempo y no ha regresado…es cuestión de tiempo que venga el Señor Soun y me obligue a buscarla…como si no supiera cuidarse sola- detuvo sus pensamientos al sentir que alguien entraba en el lugar, no tuvo que voltear para saber quien era.
-¿Qué es lo que quieres?- preguntó secamente mientras que comenzaba con el séptimo plato.
- solamente vengo a hacer unos pequeños negocios ex cuñadito- reiteró la castaña sentándose al otro lado de la mesa quedando frente a él. Tenía su característica sonrisa maquiavélica, cosa que al muchacho no le gustaba nada.
-no me interesa- espetó entre bocados y con el ceño levemente fruncido demostrando desconfianza.
-¿en serio? Que lástima- fingiendo decepción. Sacó un sobre amarillo y lo colocó en medio de la mesa- yo pensé que te interesaría-
-¿Qué es eso?- preguntó mientras que colocaba el plato que tenía en la mano sobre la pila que estaba a su lado
-estoy muy segura que esto te va a interesar…más de lo que crees- apoyo los codos sobre la mesa, entrecruzó sus dedos y apoyando la barbilla en ellos lo miró con una sonrisa maliciosa y mirada inquisidora- ¿sabes donde está mi hermanita en este momento? O mejor dicho ¿sabes con quien?- su sonrisa creció al ver como Ranma fruncía más el ceño
-¿Cuánto quieres?- preguntó arrogantemente.
-como eres mi cuñadito favorito o mejor dicho mi ex cuñadito preferido te lo dejaré en 3000 yenes-
De mala gana sacó el dinero y lo arrojó sobre la mesa- tengo sólo 2600 ¿Te sirve?-
-poco es mejor que nada- tomándolo sin quitarle la mirada de encima- fue un placer hacer negocios contigo ex cuñadito-
Dicho esto salió lo más rápido posible del lugar.
Ranma tomó el sobre con algo de desconfianza, con Nabiki no se podía confiar. Sacó su contenido y al fijar la mirada en el contenido del sobre abrió los ojos como platos y su cara pasó por distintos colores hasta ponerse rojo intenso producto de la rabia que se incrementó de pronto al observar las fotos que tenía en sus manos.
-¿QUE DEMONIOS …- gritó pasando las fotos una a una observándolas detenidamente.
Podía observar a la chica de cabellos azulados muy sonriente con un joven muy apuesto a su lado, por lo que veía se la llevaban muy bien sentados bajo un frondoso árbol.
- me vas a escuchar- susurró entre dientes rasgando las fotos con tal fiereza imaginando que estaba degollando al supuesto nuevo romance de su ex prometida- Akane Tendo…!ME VAS A ESCUCHAR!- lanzó casi en gritó mientras que bruscamente se levantó para irse a desahogar en el dojo.
Continuara…
Konnichiwa!!
No tengo mucho que agregar…bueno…una cosa…Soiyiro esta descrito como el hombre que me gustaría conseguir…jejeje…Akane es una chica suertuda ¿no creen?
Términos en Japonés:
Baka: tonto; idiota
kuso: mierda
demo: pero
Otousan: papá; padre
¿ne?: ¿verdad?; ¿no?; ¿no es cierto? (expresión utilizada por las chicas)
Iie: no
hai: sí
Ohaji: viejo
Temme: Tú, de forma insultante
Gomen nee: lo siento; perdón
Oyasumi nasai minna: buenas noches a todos
¿nani?: ¿Qué?
shimatta: maldición; ¡Oh no!
konnichiwa: hola
Ranma no baka: Ranma eres un tonto/idiota
¿daiyoubu ka?: ¿Estas bien?
Onegai…onegai…onegai…dejen sus review…no sean tan malas…
Nos vemos en el siguiente capitulo…
Matta nee
