¡Aquí estoy otra vez! Disculpen a todos por la tardanza pero ya les traje una nueva entrega…espero que la disfruten tanto como yo disfruté escribiéndola.
Todos los personajes incluidos en esta historia (a excepción de Soiyiro Mayade), le pertenecen a la grandiosa Rumiko Takahashi…yo sólo los tomé prestado.
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Decisiones del Corazón
Capitulo IV: Desvelo, pelea ¿amenaza? y confusiones.
Sin duda, esa noche era de una de las peores que había pasado, había intentado todo para poder conciliar el sueño; daba vueltas en la cama, bajó por un vaso de leche tibia e incluso por la desesperación llegó a contar ovejas sin conseguir efecto.
Los sucesos vividos el día anterior retumbaban en su mente como pequeños cuchillos que se incrustaban en cada lado de su cerebro.
-¡shimatta!- gruñó observando el reloj que estaba en su mesita de noche- son las 5 de mañana y no pude dormir absolutamente nada-
Con desgano se quitó las sabanas de encima y se sentó en la orilla de la cama, se restregó los ojos mientras que bostezaba. Volvió a fijar la vista en el pequeño aparato y suspiró sonoramente.
-no me quedará otra opción que esperar que Kasumi llame para desayunar- dijo con frustración mientras que se levantaba a dirigirse al baño.
-Que molestia…detesto no poder dormir…no pude sacarme de la cabeza ese beso...él estaba dormido…ni siquiera lo recuerda…espero que no lo recuerde…me imagino que pensará que todo fue un sueño…demo…hay algo que no puedo dejar a un lado y es que él sabe que estuve en su habitación y me imagino que piensa que lo vi…- sus mejillas se tornaron de un carmín intenso-bueno…que lo vi de esa forma-
Por otro lado, para otro que dormir fue casi imposible era Ranma. Pasó casi toda la noche pensando en lo que había pasado el día anterior.
A pesar de que intentó alejar esos pensamientos para entregarse en los brazos de Morfeo, diversas imágenes donde aparecían su ex prometida con ese joven de las fotos chocaban en su mente como balas haciendo que la furia creciera segundo a segundo.
Muchas ideas revoloteaban en su cabeza, ahora después de saber sobre el nuevo amigo de Akane tenía una duda muy importante ¿Ese chico era la causa para que ella rompiera el compromiso? Con sólo imaginarlo se le paralizaba el corazón por momentos, sentía que su estómago se estrujaba por la rabia, la tristeza, la desilusión. Tenía que hacer algo pero ninguna solución le llegaba a la cabeza.
Con pesadez se levantó de su futón y se dispuso a estirar sus extremidades superiores a la vez que dirigía la vista al reloj que se encontraba en la mesa de la habitación.
-5 de la mañana- bufó irritado. Se sentía pesado y le dolía terriblemente la cabeza. El no poder dormir lo molestaba mucho.
Sin muchas ganas tomó una toalla y arrastrando los pies comenzó a caminar hacía la puerta lanzando un bostezo de vez en cuando.
Llegó a su destino y al observar el letrero que decía ocupado en la puerta del baño gruñó molesto.
-¿Quién estará en el baño a esta hora?- susurró recostándose en la pared con los brazos cruzados sobre el pecho. No le quedaba otra opción que esperar.
Mientras que colocaba pasta de diente sobre su cepillo, la peli-azul bostezaba cada vez mas frecuente. Se miró al espejo y se espantó por verse en tan malas condiciones; ojeras enormes, los ojos rojos y su mirada denotaba cansancio a lo lejos.
Tenía que hacer algo para arreglar la situación sino su familia la acosarían a pregunta y lo que menos que quería era eso, no después de lo que había pasado la noche anterior, sabía que Nabiki iba a hacer lo imposible para sacarle información sobre lo sucedido en la habitación del joven Saotome.
En el pasillo, Ranma se estaba empezando a desesperar por la demora de quien estuviera en el baño. La impaciencia combinada con lo irritado que estaba en ese momento no eran buenos augurios.
Lanzó un quejido y furioso se dispuso a tocar la puerta.
-Quien sea que este allí sal de una buena vez, ahí otros que queremos usar el baño- reclamó sin elevar mucho la voz. Esperó unos segundos pero no escuchó respuesta.
Maldiciendo por lo bajo se dio la vuelta para dirigirse a las escaleras pero antes de que diera un paso sintió como abrían la puerta de un solo golpe, se giró para encontrarse con su dulce ex prometida fulminándolo con la mirada.
-¿QUÉ DEMONIOS TE PASA? ¿ACASO NO PUEDES ESPERAR?- espetó con claro enfado la peli-azul aún con cepillo en mano.
-Aka…Akane- musitó sorprendido- ¿Qué haces levantada tan temprano en un domingo?- preguntó extrañado observándola de arriba abajo. Se dio cuenta que tampoco había dormido, las enormes ojeras la delataban.
-eso a ti no te importa- respondió con arrogancia mientras que desviaba la mirada hacía un lado. A pesar de que estaba molesta e irritada por no dormir en el momento en que lo miró los nervios la empezaron a invadir.
Recordar ese "inocente" beso que él le dio en su cuarto no le ayudaba en nada en ese instante.
-tienes razón…no me incumbe pero al menos podrías ser más amable ¿No lo crees?- reclamó petulante mirándola con el ceño fruncido.
Tenía razón, ella estaba siendo muy irritable sin ningún motivo. Ranma no tenía la culpa de su mal dormir, bueno en parte sí, pero él no era conciente de eso. Tenía que admitirlo y ahora le debía una disculpa.
Avergonzada se armó de valor para hablar.
-tienes razón por esta vez…es que no pude dormir bien…por eso estoy irritada…gomen nee- musitó por lo bajo si dirigirle la vista en ningún momento.
Ranma se desencajó un poco al escuchar a la chica disculparse pero se percató que él también se estaba pasando de impertinente y sin poder dejar a un lado la idea de que ella estuviera en su habitación la noche anterior.
Con sólo imaginar que ella lo haya visto en semejante condiciones la rabia se iba disipando abriéndole paso a los nervios y a la vergüenza.
-Gomen nee…yo también estoy algo molesto…tampoco pude dormir mucho- confesó rascándose la nuca y observando hacía un lado.
Un silencio bastante incomodó inundó el escenario, ninguno de los dos se miraban a la cara por temor que el nerviosismo los delatara y el otro se percatara lo que estaba pasando.
-¿Ahora que hago? Ni siquiera me atrevo a verle a la cara…después de lo de anoche debe pensar que soy una pervertida…será mejor que me vaya de aquí antes de que se empiece a burlar- recobrando un poco la compostura se atrevió a mirarlo de reojo.
-¿Podrías esperar unos 15 minutos para lavarme?-
-Aa…no fue mi intención actuar de esa manera…no hay problema…yo esperaré en mi habitación- dicho esto comenzó a caminar en dirección a su cuarto.
-Ran…Ranma- jugando con sus pulgares levemente sonrojada.
-¿Di…Dime?- trató de parecer indiferente pero por dentro era un mar de nervios.
-kuso ¿Será que me va a preguntar lo que pasó en mi habitación? ¿Qué rayos le diré? Quizás no se dio cuenta…BAKA…claro que se dio cuenta…algo así es difícil de evadir...sino fuera por eso entonces ¿Por qué estaría tan nerviosa durante la cena? Lo más seguro es que va a decir "Ranma eres un pervertido hasta en tus sueños"-
Tragó duro mientras que apretaba los puños rogando en su interior que la chica no se acordara o no mencionara el tema por ahora.
-el trabajo de historia japonesa…falta menos de la mitad para terminarlo…demo…a última hora me percaté de unos cuantos detalles y tengo que hacerles algunas preguntas al profesor…mañana le preguntaré ¿No te importaría que te diera tu parte el martes en la noche?- no pudo evitar sonrojarse más de lo que ya estaba al recordar el motivo del por que ellos ni siquiera empezaron el trabajo el viernes en la noche.
-cla…cla…ro…no hay problema…si…si quieres…te pue…puedo ayudar- respondió torpemente para luego suspirar aliviado.
-que alivio…no me pregunto eso…demo…ese trabajo…ni siquiera lo empezamos por que…- la imagen de ellos dos acostados sobre la cama se le vino a la mente haciendo que un visible sonrojo se apoderara de sus mejillas.
-esta bien…yo puedo terminarlo…ocúpate de aprenderte tu parte cuando te lo entregue para la exposición-
Se giró para entrar, pero, antes de hacerlo volvió a llamar su atención -Oye Ranma ¿Aún te duele el costado izquierdo?-
Notó como él se tensó con la pregunta, cosa que le causo gracia ya que fue por esa razón fue que terminaron en esa situación.
-ya no me duele…sólo fue un rasguño- ese idiota de Mousse…cuando lo vea le voy a dar su merecido…imbécil-
-ya veo…me alegra que estés bien…hay otra cosa que quisiera saber- se detuvo unos instantes dudosa de preguntar- ¿Qué te pasaba ayer cuando yo llegué?-
Tenía que aprovechar ese momento para sacarle la razón del porque la actitud extraña del día anterior.
Se giró para mirarlo de frente un poco preocupada ya que al momento de hacer la pregunta notó como él apretó los puños y un aura lleno de furia comenzaba a rodearlo.
-¿Será que hice mal en preguntar? ¿Qué hice yo como para que esté tan molesto? Soy yo la que debería de estar molesta con él por lo sucedido con Ukyo-
La pregunta lo dejó fuera de base, sin embargo, le hizo recordar el motivo de su enfado. No iba a admitir que estaba celoso pero la furia fue penetrando en su cuerpo impidiéndole pensar claramente.
Con voz tosca denotando disgusto la encaró-pues yo también quiero saber algo-
Se giró y mirándola fijamente prosiguió- ¿Con quién andabas ayer?- observó como ella lo miró con sorpresa.
Lo recién escuchado la desencajó por completo. Jamás imaginó que Ranma le preguntaría tal cosa, no obstante, en la forma en que lo pregunto le dio a entender que ese era el motivo de su enojo. No pudo evitar sentirse confundida ¿Acaso estaba celoso?
Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se percató que él estaba empezando a perder la poca paciencia que le quedaba.
-responde de una buena vez- cruzó los brazos y con ironía siguió- te veías muy feliz... después andas diciendo que yo soy el mujeriego-
Pudo notar como la expresión de la chica cambiaba rápidamente a uno de enojo pero no se iba a echar para atrás, los celos no se lo permitirían.
La confusión se fue a un lado, la rabia volvió a predominar en sus entrañas por el insulto que acababa de escuchar ¿La estaba diciendo que ella era una cualquiera? Eso si que no se lo iba perdonar y más en la forma en que lo dijo, ese tono irónico era lo que más detestaba.
-¿Qué intentas decir? ¿Qué soy una cualquiera? No me confundas contigo baka mujeriego- lo fulminó con la mirada
-¿Qué rayos le pasa a ese idiota? Ahora si que se pasó de la raya con ese insulto-¿Quién demonios te dijo en donde estaba yo?- preguntó colocándose las manos a los lados de la cintura sin quitarle la cruda mirada de encima.
-yo no he dicho eso…y no importa quien me dijo lo que estabas haciendo…ahora respóndeme ¿Quién es ese miserable?- elevando la voz claramente enfurecido devolviéndole la fiera mirada.
-eso a ti no te importa…es sólo mi amigo…y no le digas miserable…no lo conoces y te aseguro que es mil veces mejor persona que tú baka insensible- susurró entre dientes temblando por la furia que embargaba en su interior en ese instante ¿Cómo él se atrevía a ordenarle a decir quien era el chico con quién ella estaba si él se la pasaba rodeado por otras mujeres?
La rabia mezclada con celos no daba buenos resultados.
- ¿mejor persona que yo? ¡Ja! No me hagas reír…para que se fije en ti no debe tener cerebro- mencionó inconciente. La rabia por lo recién escuchado no le dejo pensar en lo que iba a decir.
Con el coraje al 100 se acercó hasta quedar a poca distancia de él, cosa que lo asustó levemente pero no dio un paso hacía atrás, más bien, frunció más el ceño y con los brazos cruzados espero el siguiente movimiento de la chica.
-estúpido cretino- susurró temblando y con la mirada fija en el suelo.
Respiró profundo y levantó la mirada para encontrarse la penetrante y feroz mirada del chico y con todas sus fuerzas lo abofeteó tirándolo hacía atrás tomándolo a él por sorpresa.
- ¿Sabes la razón del por qué terminé con el compromiso?- preguntó con los ojos vidriosos pero sin abandonar ese semblante de fiereza- Por qué me cansé de estar comprometida con un cretino que lo único que hace es decir estupideces…y sí…Soiyiro es mucho mejor persona que tú…es amable y cariñoso…y si me da la gana hasta podemos ser novios…por que se que él sabrá valorarme como merezco-
Se giró para secarse con rabia las lágrimas que comenzaban a rodar por sus mejillas.
Sabia que lo que acababa de decir había sonado muy mal, pero lo echo, echo está. No podía dejar de sentirse culpable por haber utilizado a su recién amigo para vengarse de Ranma pero no podía dar el brazo a torcer, tenía que seguir con la frente en alto y enfrentar lo que se avecinaba.
Ranma seguía tirado en el suelo con unas de sus manos en la mejilla lastimada. Estaba en shock total por lo que acababa de oír.
Sintió su corazón despedazarse y las ganas de llorar le llegaron inmediatamente, la veía con un gesto de sorpresa y pánico ¿Estaba defendiendo a ese tipo? La rabia y los celos sobrepasaron el límite.
Se levantó de golpe y quemándola con la mirada respiró profundamente.
-¿Soiyiro? ¿Así se llama ese maldito infeliz?- preguntó a regañadientes con una sonrisa irónica que combinaba bien con la mirada asesina que tenía en ese momento.
-Pues que algo te quede claro Akane Tendo…si ese miserable se acerca a ti te aseguro que lo va a lamentar- amenazó con tono decidido. Totalmente enfurecido se dio la vuelta para encerrarse en su habitación dejando en la mitad del pasillo a la chica completamente fuera de lugar.
¿Ranma acababa de amenazarla? Akane estaba consternada, no podía creer lo que sus oídos acababan de escuchar. Después de unos segundos de estar estática reaccionó dando un respingo al escuchar como él chico cerraba la puerta de golpe
¿Acaso Ranma se cree su dueño para ordenarle que hacer? eso la hizo enfurecer más de lo que ya estaba. Se giró y se acercó hasta quedar frente a frente con la puerta recién cerrada.
-¿Me amenazó? ¿Ese idiota me amenazó? ¿Pero quién rayos se cree él para hacer tal cosa?-
-¿QUIÉN TE CREES PARA AMENAZARME? RANMA NO BAKA- gritó y caminando rápidamente llegó a su cuarto y se encerró tirando bruscamente la puerta tras de sí.
Como era de esperarse, los demás miembros de la familia oyeron de forma discreta la "pequeña discusión" que se había dado entre los jóvenes debido a que se despertaron gracias a la misma situación.
-esos dos nunca cambiaran-sentenció la castaña mientras que se restregaba los ojos-con que se llama Soiyiro el nuevo amigo de Akane…creo que esto me servirá de mucho-
Detrás de ella se encontraban dos hombres llorando como bebes.
-Esos dos ingratos…no les importa la salud de sus padres- Soun arrodillado en el suelo mientras que dos cataratas surcaban sus ojos.
-Ese hijo mío es toda una desgracia ¿Por qué me tocó un muchacho así si yo soy tan buen padre?- lamentaba Ghenma que al igual que su amigo dos cascadas de lágrimas bajaban por su rostro.
Las tres mujeres delante de ellos los miraron resignadas, se miraron entre sí y suspiraron al mismo tiempo.
Esa mañana fue un desastre en la casa Tendo, debido a la "discreta" discusión de los más jóvenes integrantes de la familia la tensión abundaba en el ambiente y más cuando se encontraban o estaban comiendo todos juntos.
No se dirigían la palabra en lo absoluto, ni siquiera se miraban, los demás no se atrevieron a intervenir por el miedo de salir lastimados.
Ni siquiera Nabiki intentó decir algo, temía por su seguridad.
Eran las 2 de la tarde, Ranma estaba entrenando en el dojo desde hace 4 horas seguidas, lo que menos quería era encontrarse con Akane. Estaba muy enojado por lo que había dicho.
A pesar de estar cansado la furia lo mantenía a un ritmo increíble, lanzaba katas y patadas como si tuviera a su peor enemigo en frente.
-kuso…kuso…kuso...maldición...tonta marimacho…si eso es lo que quiere…muy bien…que haga lo que le dé la gana…me importa un comino si se larga con ese tipejo- paró en seco y con la mirada turbia observó el techo.
-¡chikuso!- exclamó frustrado, seguidamente incrustó el puño en el suelo dejando un enorme agujero por la fuerza ejercida.
-no lo permitiré…tengo que hacer algo…Akane no puede preferir a ese infeliz- su gesto se transformó a uno de tristeza- demo ¿Qué puedo hacer? si ella lo quiere a él entonces no puedo hacer nada…maldición…no puedo rendirme…soy Ranma Saotome…nadie puede vencerme- reiniciando con ferocidad el entrenamiento.
-ese tal Soiyiro…más vale que no se le ocurra hacerle algo a MI Akane por que lo lamentará y mucho…
Sintió que alguien lo observaba, no tenía que voltear para saber quién era.
-¿Qué es lo que quieres Nabiki?- preguntó arrogante sin detener su entrenamiento.
La castaña sólo sonrió maquiavélicamente sin quitarle la inquisidora mirada al muchacho de la trenza.
Debido a que no quería encontrarse con Ranma, Akane decidió dar un paseo para tratar de despejar un poco la mente. Tenía una mezcla de rabia con tristeza, miles de ideas pasaban por su cabeza, sin embargo, como era costumbre los malentendidos se incrustaron en su cabeza.
-¿Qué se ha creído ese idiota para amenazarme? Como si yo fuera su novia o algo así ¿Cómo se habrá enterado que yo estuve en el parque con alguien más? debo admitir que por un instante me gustó verlo celoso pero esa conducta tan arrogante que tiene me saca de mis cabales…claro...cree que es el único que tiene derecho de estar con otras personas…él si puede estar con sus otras prometidas…además…yo no estaba haciendo nada malo-
Se detuvo en mitad del camino y observó con melancolía el río a través de la cerca donde todos los días, el chico de la coleta caminaba con total equilibrio.
-Soiyiro es mi amigo…no pude evitar decirle eso de que si quería, él podría ser mi novio…estaba tan enfadada que no medí mis palabras…demo...- salió bruscamente de sus pensamientos cuando escuchó que gritaban su nombre De giró para encontrarse con la persona quien la llamaba.
-Konnichiwa Akane-san…me alegra volverte a ver- dijo alegremente el peli-negro que se acercaba rapidamente a donde estaba la chica.
-¡Soiyiro-kun! Pero que sorpresa…me alegra también verte- confesó brindándole una tierna sonrisa.
No se esperaba encontrarlo otra vez pero un sentimiento de tranquilidad inundo su ser, de algún modo sabía que era una persona que la ayudaría a pasar un buen rato olvidándose aunque sea por un momento los problemas que pasaba.
-no esperaba volver a encontrarte…al menos no tropezamos esta vez- mencionó divertido haciendo que chica riera por el comentario- ¿Qué haces por aquí?-
-estaba paseando un rato…las cosas en mi casa no están muy bien- lo último lo dijo con tristeza en su voz.
-problemas familiares…entiendo…anoche discutí con mi padre…quiere que cumpla cuanto antes eso de la promesa- agregó desilusionado. Cruzó los brazos sobre su pecho y continuo- lo peor de todo es que no tengo mucho dinero para seguir pagando el hotel y él no quiere ayudarme con eso…a veces los padres son muy tercos ¿na?- le preguntó divertido.
-tienes mucha razón- respondió sonriendo mientras que una gotita estilo anime surcaba su frente.
-además que mañana comienzo las clases…no puedo quedarme sin estudiar…ese es otro problema-
-¿Estudiar? ¿En donde?- preguntó curiosa mientras que se recostaba en la cerca de metal.
-en la escuela Furikan- levantó los hombros demostrando desinterés- mi padre ya me había inscrito y para que no hiciera algo para regresar a Osaka logró que me expulsaran de mi antigua escuela- frunció el ceño al recordar al terco que tenía por padre. Desvió la mirada a la chica y le extraño al ver su gesto de sorpresa- ¿Sucede algo malo?-
-¿Dijiste escuela Furikan?- pensando que pudo haberlo imaginado.
-hai ¿hay algún problema con eso?-
-para nada- caminó hasta quedar frente a él y con una sonrisa de oreja a oreja prosiguió- yo también estudio allí…por lo que veo nos vamos a tropezar más seguido-
-¿Honto ka?- la sorpresa de saber que ella estudiaba allí lo alegraba mucho Sin saber el motivo, su corazón comenzó a latir más rápido y le empezaban a sudar las manos.
-Hai...mañana nos podemos encontrar para irnos juntos- recordó cierto detalle importante- kuso- murmuró llamando la atención del joven.
-¿pasa algo malo? ¿No puedes acompañarme?- preguntó algo desilusionado.
-¿Ah? No…no…no pasa nada- fingió con una sonrisa
- ¡Shimatta! Olvidé completamente a Ranma ¿Qué hago? No creo que esa amenaza sea cierta, él no tiene por que entrometerse en mis asuntos…demo…en la forma en que me lo dijo me asustó un poco…parecía que lo dijo en serio-
-¿Akane? Holaaaa ¿Akane?- llamaba un poco extrañado moviendo su mano en frente de ella, la cual parecía estar fuera del momento.
-¿nani?-comenzado a reaccionar. Agitó su cabeza y moviendo las manos exageradamente continuó- lo siento…lo siento…estaba pensando…disculpa…no fue mi intención-
-con que pensando…- rascándose la nuca. Levantó los hombros quitándole importancia. Volvió a fijar la vista en la chica y levemente emocionado preguntó- entonces ¿mañana me acompañaras en mi primer día de clases?-
-Hai- respondió con una amplia sonrisa- que me importa lo que piense ese baka…no creo que eso lo que me dijo sea verdad…no tiene por que actuar así ¿ó si?-
- Por cierto Akane-san ¿Dormiste bien anoche? Te ves un poco cansada sin dejar a un lado las ojeras que tienes- preguntó levemente preocupado observando a chica cuidadosamente.
Ella lo miró sorprendida y a los segundos bajó la vista mientras que sus mejillas se tornaban de un leve carmesí.
-pues…no pude dormir mucho- musitó con la mirada clavada en el piso. Por alguna extraña razón se estaba poniendo algo nerviosa.
Le extrañaba que apenas llevando un día de conocidos se estuviera preocupando por ella y lo más raro del caso es que le agradó esa preocupación del chico.
-¿En serio? Te ves cansada…no me gustaría que una chica tan linda como tú tenga que estar así- observó como ella levantaba la cara para mirarlo con sorpresa.
Tardó algunos segundos para percatarse de lo que había dicho. Se sonrojó a más no poder.
-Bue…bueno…yo…digo…etto- de un momento a otro los nervios lo invadieron, comenzó a jugar con sus pulgares fijando su vista en ellos- Gomen nee Akane-san…no quise ser tan imprudente-
Iie…yo…etto…gracias por preocuparte- bajando la mirada, su sonrojo se había incrementando de un momento a otro- no fuiste imprudente…me cogiste por sorpresa…eso es todo-
Se quedaron en silencio por unos minutos, ninguna sabia que decir.
-que estúpido soy…no debí decirle eso…de seguro pensará que soy un aprovechado que trata de conquistarla…Baka, baka, baka…no pude evitarlo…que bocota la mía- se regañaba mientras que tímidamente observaba a la chica que se encontraba en las misma condiciones que él.
-¿Qué rayos me pasa? De un momento a otro no supe que decirle…demonios…debe pensar que me sentí ofendida con su comentario…demo…no fue así ¿Por qué no me molesté? Sí me dijo eso fue por que intenta conquistarme, sin embargo ¿Por qué no estoy molesta? Rayos…tengo que demostrarle que lo que dijo no me afectó en lo absoluto-
-Akane-san...discúlpame…no quiero que pienses que soy un pervertido que intenta conquistarte- totalmente apenado y aún sin mirarla a la cara.
Lo dicho la dejó sin habla, de algún modo había leído sus pensamientos. Levantó la mirada para encontrarse al pobre muchacho con la cabeza gacha; parecía un niño el cual se disculpaba por hacer algo malo, sintió ternura por verlo así, no podía sentir enojo hacía él, desconocía el motivo pero no podía.
Una bella sonrisa adornó su rostro y tratando ser lo más suave posible se acercó un poco a él obligándolo a mirarla.
-No tienes por que disculparte…se que no fue tu intención decirme eso…gracias por el cumplido…no tienes por que sentirte apenado- amplio su sonrisa y con tono burlón prosiguió- pero si esa es tu intención más vale que te cuides por que he mandado a volar más de uno-
Se colocó una mano en la boca tratando de contener la risa al ver como el joven se echaba para atrás un poco asustado.
-era broma…bueno lo de mandar a más de uno a volar es cierto pero contigo eso no pasará…se que eres diferente a los demás-
Se sintió aliviado al escuchar eso ya que a pesar de que esa no era su intención le fue imposible sentir miedo. Se rió de sí mismo. Se llevó las manos detrás del cuello.
-por un momento pensé que me ibas a golpear- al ver como la chica fruncía el ceño optó por corregirse- me imagino que tu carácter es fuerte…pero…te aseguro que mi intención no es esa…no soy ningún cretino-
-más te vale- fingiendo seriedad con los brazos cruzados para después sonreír de medio lado- soy una artista marcial y puedo dejarte inconciente con el primer golpe-
-¿Artista marcial? Vaya…cada vez descubro más cosas interesante en ti- devolviéndole la sonrisa, imitó una posición de ataque y con voz gruesa y burlona continuó- debo cuidarme las espaldas…la señorita Akane Tendo puede patearme en cualquier momento-
- ¡jaja! Muy gracioso- rió irónica, se colocó las manos a los lados de la cintura y con el ceño levemente fruncido con una sonrisa desafiante comentó- ¿Crees que no puedo? ¿Quieres que te demuestre lo que puedo hacer?-
Levantó ambas manos en señal de rendición- No quiero morir tan joven…gracias-
-cobarde- musitó por lo bajo pero lo suficiente alto como para que el joven la escuchara.
-no soy cobarde…sólo que yo valoro mi vida…quiero morir de anciano…no por causa de ser apaleado por una chica- comentó indiferente colocándose las manos en los bolsillos del pantalón.
Se miraron con complicidad para luego echarse a reír a carcajadas
El móvil del chico comenzó a sonar rompiendo abruptamente el encanto del momento.
-Gomen nee Akane-san...discúlpame por un momento- dijo mientras que sacaba el pequeño aparato de su bolsillo trasero, observó la pantalla y al ver quien era suspiró con fastidio- es mi padre- no muy entusiasmado apretó la tecla para contestar- hola otousan-
Akane se volvió a apoyar en la cerca viendo con curiosidad al muchacho. Se notaba que él no tenía muy buena relación con su padre, no pudo evitar sonreír ante aquel hecho ya que le recordaba a Ranma y la "cariñosa" relación que tenía con Ghenma.
-¿Qué haga qué?- gritó sorprendido haciendo que ella diera un leve respingo por el susto frunciendo el ceño extrañada.
-Escúchame yo… ¿nani? Jamás…NO LO HARÉ…dame una buena razón para hacer tal cosa…sabes que no estoy de acuerdo- gruñó con frustración mientras que hacía gestos demostrando que se estaba aguantando de gritarle. Suspiró pesadamente mientras que escuchaba el pequeño discurso que le daba su padre a través del pequeño aparato.
Desvió la mirada hacía la chica que lo miraba algo asustada y apenado alejó el teléfono de él- Lo siento de verdad Akane-san…mi padre es algo exasperante…disculpa por este mal rato-
-tranquilo…continua…mi padre también es algo terco…te comprendo- rió nerviosa con una gotita estilo anime rodando por su frente.
- realmente lo lamento- verdaderamente avergonzado mientras que se escuchaba a su padre llamándolo a gritos. Colocó el aparato frente a él- ¿puedes esperar un segundo?- mencionó en voz alta levemente alterado. Volvió a alejarlo- tengo que irme…parece que esto va a durar mucho…me hubiera gustado poder hablar más contigo- mostrando desilusión.
-Nandemonai…mañana tendremos tiempo de sobra para poder hablar- lo animó con una gran sonrisa- mañana nos encontramos aquí ¿Te parece?-
-¡Hai!- respondió alegremente- matta ashita-
-matta ashita - brindándole esa dulce sonrisa que hacía que Ranma se derritiera por dentro, haciendo el mismo efecto en Soiyiro.
El chico se giró volviendo a colocar el móvil en su oído. Soltó una risilla al escucharlo gritar con frustración.
Se quedó parada allí hasta que apenas lo divisaba, felizmente giró sobre sus talones y como niña con juguete nuevo caminaba tatareando una melodía. No podía entender el motivo de su felicidad, sin embargo, prefirió no comerse la cabeza con ese asunto, ya tenía bastantes problemas como para agregar uno más.
Llegó a su casa con ese mismo semblante de alegría dejando a Kasumi un poco sorprendida al recibirla.
-Akane-chan te ves muy alegre ¿Ocurrió algo?- preguntó inocentemente observando a la chica que se descalzaba las zapatillas.
-No pasa nada onee-chan…sólo que tuve un agradable paseo…eso es todo- respondió indiferente mientras que terminaba de quitarse los zapatos, ya terminado le sonrió dulcemente a su hermana.
En el Uchan, Ukyo se encontraba sentada en unas de las mesas con los brazos apoyados sobre la misma y observando la entrada del local. Se gesto era de claro aburrimiento.
Ese día había sido de poco trabajo y debido a la escasez de clientes optó por cerrar temprano, ya había limpiado así que no tenía nada que hacer.
-¡Nihao!- saludó una alegre amazona que entraba dando pequeños saltitos hasta posicionarse frente a la cocinera.
-¿Qué haces aquí Shampoo? ¿Buscas pelea o algo?- preguntó la castaña observando con desconfianza a la chica que tomaba una silla para sentarse.
-Yo venir a proponerte un trato- soltó de golpe mientras que la observaba con un toque de malicia en sus ojos.
-¿trato? ¿De qué estás hablando?- frunció más el ceño denotando su creciente desconfianza.
-Chica de espátula y Shampoo unirse para sacar del camino a chica violenta- explicó totalmente firme y orgullosa.
-Tu plan no funcionará- no muy sorprendida. Su gesto se tornó triste y casi en susurro continuó- sabes muy bien que cuando se trata de Akane, Ranma podría hasta hacernos daño-
Volvió a fijar su vista en la china que estaba apunto de objetar- no me mires así…sabes que es verdad…Ranma se transforma en otra persona cuando se trata de ella, no quiero ganarme su odio así que con Akane no te metas-
-Yo no decir que tener que lastimarla- visiblemente molesta desviando el rostro.
¿Ah no? ¿Entonces como piensas hacerlo? – con tono burlón sonriendo triunfal ante el gesto de niña malcriada que tenía la joven de cabellos púrpura.
-yo tener otro plan- entre cerró sus ojos y viendo maliciosamente a la joven frente a ella prosiguió- Hacer que Airen piense que Akane querer a otro-
-¿Nani?- claramente sorprendida- ¿Cómo piensas hacer eso?-
-fácil…hacer que chica violenta se enamore de otro chico- espetó orgullosamente, a los segundos desvió toda su atención a la castaña que reía a carcajadas. Frunció el ceño indignada.
-¿se puede saber que hacerte reír tanto?-
-es que…no…pude…contenerme- respondió entre risas mientras que se secaba algunas lagrimillas.
-¿Qué parecer tan gracioso?- reprochó golpeando la mesa con su puño derecho fulminando con la mirada a la otra chica que no paraba de reír.
Respiró hondo varias veces intentado no volver a estallar en risas, observó divertida a la joven frente a ella que la veía con ganas de ahorcarla. Carraspeó acomodándose en su silla.
-Gomen nee Shampoo pero tu plan es algo estúpido…Akane jamás se enamoraría de otro que no fuera Ranma…veo que se te acabaron las ideas…ya no sabes que hacer-
-¡ja! Decirlo por que aún no conocer el pequeño detalle que hará que plan sea infalible- dijo arrogante mientras que se sentaba bruscamente con los brazos cruzados.
-¿Detalle?-
-¡Hai! A que no imaginarte lo que yo ver ayer en el parque-
-¿Qué viste? Dime, dime- intrigada por el recién comentario.
-Yo estar entregando pedidos que suponer que pato tonto hacer- espetó con el ceño fruncido, suavizó su gesto y continuó- llegar al parque y encontrar a chica violenta hablando gustosamente con chico que jamás Shampoo haber visto-
Levantó la cara demostrando orgullo colocando los puños a cada lado de su cintura.
- verse muy feliz con ese chico y yo debo admitir que ser realmente atractivo-
-¿Nani?- casi en grito abriendo los ojos como platos por la sorpresa. Se levantó apoyando ambas manos en la mesa- ¿dices que viste a Akane hablando con otro? Eso es imposible…ella no le haría eso a Ran-chan-
-yo solo decir lo que ver- agregó con diferencia.
Ukyo se sentó pesadamente pestañeando rápido tratando de captar la situación.
-¿Será posible que Akane esté interesada en otro chico que no sea Ranma?- miró a la amazona que sonreía maliciosamente.
¡UN MOMENTO! ¿Qué pasaba? ¿Estaba ofendida por el comentario? ¿Cómo es posible que esté enojada por esa noticia cuando debería estar saltando de felicidad? Por fin tiene la posibilidad de conquistar a Ranma y en cambio deseaba que lo mencionado por la amazona hubiera sido mentira ¿Por qué?
Si esta situación hubiera pasado algunos meses atrás estaría brincando de la alegría pero ahora, no estaba alegre, estaba preocupada.
Estaba sorprendida consigo misma, se encontraba realmente preocupada por la relación entre esos dos ¿Acaso ya no estaba tan enamorada de Ranma como creía? ¿Qué hizo que ella cambiara tan bruscamente sus sentimientos? Su mente se había convertido en una telaraña de confusiones.
-¿Se puede saber que tanto pensar?- preguntó impaciente sacando de su pequeño letargo mental a la otra joven.
-¿Estás segura de lo que viste? ¿No te habrás confundido?- interrogó por inercia rogando en su interior que la china se hubiera equivocado en su visión. Esto le asustó ¿Quería que la situación fuera a favor de su rival?
-Yo estar completamente segura…Ellos dos estar muy sonriente en el parque- por casualidad miró el reloj en la pared del local y abrió los ojos de golpe al ver la hora- kuso- se levantó colocando cara de pánico.
-tener que irme…prometer a abuela acompañarla a hacer compras…hacerse tarde- corrió a la salida y antes de salir volteó para ver a la chica que apenas reaccionaba a la situación- yo venir después…hay que discutir el plan-
Dicho esto, tomó su bicicleta para irse a toda velocidad hacía el nekohaten, le esperaba un buen regaño por su tardanza.
Ukyo aún estaba sentada en la misma posición observando la salida con sorpresa.
-¿Qué rayos me está pasando? Es verdad que renuncié a Ran-chan…demo…esto me daría una oportunidad única para volver y tratar de conquistarlo…debería de estar feliz ¿Por qué estoy preocupada? ¿Acaso me preocupa en verdad su relación?-
Sacudió la cabeza tratando de despejar la mente. Se levantó con pesadez de la mesa y con melancolía se dirigió a la cocina a prepararse algo.
Estaba confundida, necesitaba saber cuales eran sus sentimiento verdaderos ¿Amaba a Ranma? O ¿Sólo era un espejismo?
Ranma estaba en su habitación, se encontraba sentando en su futon, cada cierto tiempo se rascaba la cabeza con frustración observando con el ceño completamente fruncido el cuaderno que tenía entre sus piernas.
-¡chikuso!- gritó mientras que se restregaba el cabello con ambas manos claramente desconcertado y desesperado- estúpidos ejercicios de matemáticas- gruñó dándose leves golpes en la cabeza con el lápiz que tenía en su mano derecha.
-¿Ahora que hago? necesito hacer estos ejercicios…sino me fuera quedado dormido en clases al menos hubiera entendido la mitad de lo que tengo que hacer-
Lanzó la libreta a un lado y se recostó con los brazos debajo de la cabeza con la mirada fija en el techo.
-acabo de afirmarlo…este no ha sido mi día…este a sido el peor fin de semana de mi existencia- se giró quedando de medio lado con una mano por debajo de la cabeza y con la otra tomó el lápiz y comenzó a clavarlo levemente sobre la sábana.
-primero; esa absurda pelea con Ryoga y Mousse…esos idiotas…creyeron que estaba peleando por Shampoo…si que son tarados- frunció el ceño llevando instintivamente su mano a la zona donde había sido cortado.
-segundo- se detuvo a pensar un poco. Sonrió apenas al recordar lo que sucedió después- pues lo segundo no fue tan malo…estuvimos tan cerca de besarnos…sino fuera sido por Kasumi quizás…- se sonrojó con tan sólo imaginarlo. Sacudió la cabeza regresando a la realidad.
-tal vez hubiera ocurrido- la pequeña sonrisa desapareció, ahora sus ojos denotaban tristeza profunda.
- fue entonces cuando Akane…- apretó el puño detrás de su cabeza- terminaste con todo…ese momento…fue el más doloroso para mí ¿Por qué me dolió tanto si no es la primera vez que lo escucho? ¿A quién engaño? Siempre me ha dolido ese tipo de cosas…sino fuera por mi gran bocota estas cosas no pasarían…siempre digo cosas que la lastiman…tiene razón en lo que dijo ¿Por qué querría ella estar comprometida con un cretino que solo dice y hace estupideces?-
Se sentó y flexionó las piernas abrazándose a sí mismo y ocultó su rostro entre ellas.
-Kuso…detesto sentirme así…odio sentirme triste y vulnerable…quiero que esto acabe…quiero regresar en el tiempo…quiero…quiero…-
Se detuvo al sentir algo húmedo que recorría su mejilla, se irguió llevándose la mano al lugar y secando la pequeña lágrima que a penas recorría su rostro.
Con algo de sorpresa miró lo que parecía agua en su dedo índice. El gran Ranma Saotome ¿Estaba llorando? Jamás en su vida había sentido tanto miedo como en ese momento.
No, el mayor miedo que había sentido fue cuando pensó que Akane había muerto en Yusenkyo, ese día si que tuvo terror. Ahora volvía a sentir la misma sensación; esa terrible sensación de perderla, de que nunca volvería a verla, la extrañaba, la necesitaba, la amaba.
Aún con la mano derecha en frente de él se llevó la mano libre y cubrió su rostro tratando de calmar su dolor.
-¡maldición! ¿Cómo pudo pasar esto?- las ganas de llorar lo estaban derrotando; se sentía miserable, débil, indefenso, miles de cosas que nunca quiso sentir.
Soltó una risa amargada e incrustó el puño derecho en el suelo, no con tanta fuerza pero si demostrando lo mal que se sentía
- ¡no! Los hombres no lloran…no voy a llorar por ti Akane…no lo haré…no…- sin poder evitarlo más lágrimas surcaron su rostro sin que nadie las evitara correr hasta llegar a la sábana blanca bajo de él.
Su corazón, su alma, estaban destrozados. Tenía que desahogarse, pero, no tenía con quien hacerlo. Tenía que hacerlo sólo...como siempre.
Continuara…
Konnichiwa!!Snif…Snif
TT-TT (necesito un pañuelo para soplarme la nariz)
Jejeje…la verdad es que el muchacho necesitaba reflexionar para sí mismo ¿verlo llorar? Para mí es un placer ¿Por qué? Cuando vi a Inuyasha llorar en la serie me sentí en verdad muy bien, demuestra que tiene sentimientos y puede ser humano como todos. En este caso pasa lo mismo con Ranma, demuestra que él no está hecho de acero ni nada de eso, él también siente.
Recuerdo que hubo un capitulo en la serie donde Ranma lloró por ella (no recuerdo el nombre del episodio) Akane se sacrificó para que él no fuera convertido en rana (para mí fue tierno) aunque al final sólo era agua lo que le arrojaron OoU
Cambiando de tema ¿Ukyo preocupada por la relación de Ranma y Akane? Aquí me huele a gato encerrado (en este caso, un cerdito negro encerrado jijiji)
¿Qué me dicen de la conversación entre Soiyiro y Akane? No quiero asustar a nadie pero mi presentimiento me dice…tantatatan…se los diré después…
Además ¿Qué se está tramando Nabiki? --U Esto me huele muy raro…
Términos el Japonés:
shimatta: maldición; ¡oh no!
demo: pero
gomen nee: lo siento; perdón
Aa; hai: sí
Iie: no
baka: tonto; idiota
Ranma no baka: Ranma eres un tonto/idiota
kuso; chikuso: mierda
konnichiwa: hola
¿honto ka?: ¿de verdad?
¿nani?: ¿Qué?
etto: err; esto; este; pues (palabra dudativa)
otousan: papá; padre
onee-chan: hermana
nandemonai: no tiene importancia
matta ashita: hasta mañana
Quiero darles las gracias a: La hija de oscuridad; Queen Sedna; Momito; Alestis; InuAome y AkaneKagome por dejarme sus comentarios y también quiero agradecer profundamente a quienes colocaron esta historia como favoritas y también para quienes la agregaron en su lista de alerta. Muchas gracias por su gran aceptación.
Sobre todo agradecer a AkaneKagome; Caro casi me muero de la risa al leer tu review…jejeje…tomaré en cuenta eso de querer matar a los lectores…muchas gracias por tu apoyo…arigato.
Por cierto, quiero disculparme con los que me enviaron review y no les respondí pero la verdad es que aún soy un poco inexperta con eso de responder y también la univ. no me la pone fácil pero deben saber que me agrada mucho recibir sus comentarios
Esperaré sus comentarios con felicitaciones, sugerencias o posibles insultos (déjenme ponerme mi escudo anti-regaño) ¡ahora si!
Onegai envíen comentarios.
Para culminar este pequeño sermón --U debo decir que realicé algunos cambios en los capítulos I y II de este relato. Son cambios insignificantes pero si gustan léanlos otra vez para evitar confusiones (si no los leen no hay problema, son cambios casi invisibles)
Mi primer one-shot también sufrió algunos cambios…jejeje…
Sin más nada que decir (Gracias a Dios --U) me despido.
Hasta el siguiente capitulo… besos besos y más besos.
Matta nee…
