Aquí estoy con otra entrega…muchísimas gracias por su aceptación y espero que disfruten tanto como yo disfruté escribiendo.

Este capítulo se lo quiero dedicar a una chica a quien le tengo mucho aprecio y que considero mi sensei…ella me dedicó un capítulo a mí y lo menos que puedo hacer es dedicarle este a ella.

Se lo dedico a AkaneKagome (Caro). Muchas gracias por toda tu ayuda y apoyo.

Arigato Carosensei (ri-chan hace una reverencia)

Bien…ahora a leer

Todos los personajes incluidos en esta historia (a excepción de Soiyiro Mayade) pertenecen únicamente a la grandiosa Rumiko Takahashi…yo sólo los tomé prestado.

-blablabla- comentarios

-blablabla- pensamientos

Decisiones del corazón

Capítulo VI: ¡Bienvenido a la escuela Furikan!

El amanecer de un nuevo día se daba, el cielo estaba totalmente despejado y las aves cantaban con alegría sus características canciones mañaneras.

Los rayos del sol se colaban a través de la ventana en la habitación de la menor de los Tendo iluminando los rincones del lugar.

El molesto sonido del despertador sacó bruscamente del mundo de los sueños a la jovencita de cabellos azulados que no muy contenta se dispuso a apagar el fastidioso aparato.

-ya amaneció…será mejor que me levante antes de que me quede dormida y se me haga tarde- mencionó perezosa mientras que se quitaba las sabanas de encima y se arrimaba a la orilla de la cama

-Es verdad…Soiyiro-kun comenzará las clases hoy y prometí acompañarlo…será mejor que me aliste y siga el plan que preparé-

Se levantó lanzando un bostezo y comenzó a estirar los brazos hacía arriba.

Por suerte para ella, esa noche si había dormido mejor que la anterior y sin saber el porque, se sentía con buen humor y un poco ansiosa por irse a la escuela.

Arregló el uniforme sobre la cama y procedió a tomar el paño que estaba detrás de la puerta.

Salió cerrando la puerta tras de si y comenzó el trayecto hacía su destino encontrándose con Nabiki en la puerta del baño.

-Ohayou hermanita…por lo que veo te levantaste más temprano que de costumbre ¿A qué se debe ese cambio tan repentino?- inquirió la castaña observándola acusadoramente.

-Ohayou Nabiki…no tiene nada de malo que me levante un poco más temprano…sólo quiero caminar a la escuela en vez de correr como siempre sucede- se defendió con el ceño levemente fruncido.

-Ya veo…entonces no es nada interesante…por cierto…hay algo que quiero saber y como estamos charlando tan confiadamente quisiera aprovechar la ocasión-dijo fingiendo inocencia observando a su hermana menor con cara de niña buena.

-sea lo que sea no vas a saber nada…te conozco muy bien Nabiki y sé que intentas algo…ahora si me disculpas tengo que lavarme- espetó arrogante para luego tomar el pomo de la puerta.

-¿pero que dices? Yo jamás haría tal cosa…soy tu hermana por lo tanto debemos tener más confianza- confesó con las manos en su pecho y viéndola con cara de cachorrito abandonado- vamos hermanita…es sólo curiosidad…-cambió su gesto a uno de malicia mientras la peli-azul la observaba un poco incrédula.

-¿Qué rayos quieres? Me estas empezando a asustar- por favor…que no sea lo que yo pienso…onegai…que no sea lo que yo pienso-

-pues…yo quería saber ¿Qué ocurrió en la habitación de Ranma-kun el sábado en la noche?- preguntó del golpe desconcertando a la pobre muchacha que al momento de escuchar la pregunta se tensó completamente y su rostro adquirió un carmín intenso.

- ¿hay algo que no quieras decir hermanita?-Bingo…le di en el clavo…algo ocurrió allí y pienso averiguarlo como sea-

-yo…etto…yo…yo…- balbuceaba nerviosamente intentado esquivar la acusadora mirada que le estaba dedicando su hermana en esos momentos- ¡shimatta! ¿Qué hago? ¿Qué le digo? ¿Por qué tenía que preguntar precisamente eso? Piensa…piensa…Kami ¡ayúdame! -

-No…no se a que…a que te…te refieres…no pasó nada…ya lo dije- rió nerviosa mientras que varias gotitas estilo anime rodaban por su frente.

Comenzó a sudar frío cuando la chica de la melena la miró denunciante transmitiéndole con la mirada "eso a mi no me convence".

- ten…tengo que…que prepararme para…para ir a la escuela- dicho esto se metió a la velocidad de la luz al baño cerrando la puerta de un solo golpe.

-Hermanita…me acabas de reconfirmar que algo ocurrió y lo voy a averiguar tarde o temprano…tengo mis métodos…Akane de esta no te salvas-especuló observando con malicia la puerta recién cerrada para luego darse la vuelta en dirección a la escaleras y emprendió su caminata tarareando una melodía.

Dentro del baño Akane trataba de calmarse. El cuerpo le temblaba debido al susto que pasó cuando escuchó la pregunta. Llegó a pensar que Nabiki ya sabía lo que había pasado e intentaba confirmar los hechos y eso causó que su mente dejara de funcionar por un momento dejándola a merced de los nervios.

Estaba arrodillada en el suelo con las manos en forma de puños sobre sus muslos respirando agitadamente y con los párpados apretados fuertemente.

-¡shimatta! Demonios…Nabiki esta sospechando…que estúpida soy…como no pude controlarme…estoy completamente segura que se dio cuenta que esa pregunta me afectó ¿Qué pasaría si ella se entera que Ranma me besó en medio de un sueño y lo peor de todo es que casi me dejo llevar?-

Comenzó a sudar frío y cientos de escalofríos recorrieron su espalda al imaginarse a la castaña contando dinero con su característica sonrisa maliciosa mientras que detrás de ella estaban Soun y Ghenma celebrando con una botella de sake, cada unos con unos gorritos de fiesta y gritando boda cada cinco segundos.

Nodoka y Kasumi cuchicheando y soltando risillas observándola acusadoramente y por último a Ranma con una pose de "soy el mejor" con un poco de estrellas a los lados y diciendo con su típica voz egocéntrica "Te lo dije Akane…ninguna chica resiste el encanto de Ranma Saotome…sabía que ibas a caer rendida a mis pies"

Sacudió frenéticamente la cabeza y colocó ambas manos a cada lado del rostro con un claro gesto de pánico.

-¡KYAAAAA! ¡NO! ¡NO! ¡NO! ESO NO PUEDE PASAR-

Se levantó y juntó las manos en la espalda mientras que con preocupación caminaba de un lado a otro.

-¿Qué demonios haré? Ella hará hasta lo imposible para averiguar que fue lo que pasó…kuso…piensa…piensa…- detuvo su caminar y respiró hondo tratando de calmarse.

-no hay posibilidades de que ella se entere…Ranma no lo sabe así que por él no se va a enterar…no existe la forma de que ella sepa de lo sucedido- sonrió levemente mientras que colocaba unos mechones de cabello detrás de su oreja.

-Debes tranquilizarte…la única forma que tiene de saber es si cometes algún error así que trata de calmarte y actúa como sí nada hubiera pasado-

En ese momento le llegó a la mente ese inesperado y candente beso que le dio su ex prometido la noche del sábado. Su rostro no podía estar más rojo.

Volvió a sacudir la cabeza y respiró hondo varias veces intentando pensar en otra cosa que no tuviera que ver con esa deliciosa sensación que recorría su cuerpo con tan sólo imaginarse nuevamente en esa situación.

-Tranquila Akane…ahora tienes que concentrarte en el plan que diseñaste…olvida lo que pasó…nunca volverá a ocurrir…nunca- se dijo tratando de convencerse así misma- es verdad…nunca volverá a ocurrir-

Prefirió tratar de dejar el tema aún lado para seguir con el plan que había tramado a pesar de que sabía que se le haría muy difícil ya que en su mente seguían vivos los recuerdos de ese momento en la habitación del joven Saotome.

Veinte minutos más tarde ya estaba lista para bajar a desayunar. Ya sabía que antes de llegar al comedor Kasumi le pediría que fuera a despertar a Ranma así que decidió ahorrarse el viaje de regreso y pasó directamente hacía la habitación de su adorado egocéntrico.

Caminó lentamente hacía la habitación de su ex prometido como si le pesaran los pies, por instantes el pasillo se le hacía muy largo.

Cada paso que daba, más tensa y nerviosa se sentía. El corazón cada vez le latía más rápido y las manos le sudaban con intensidad. Su mente la traicionaba frecuentemente con ese inesperado beso que recibió esa noche.

Al estar frente a frente con la puerta del cuarto estaba temblando como gelatina, trago duro y apretó los parpados al mismo tiempo que los puños a cada lado de su cintura.

Respiró profundo y exhaló relajando su cuerpo en el acto. Con mirada decidida y temblando levemente tomó el pomo de la puerta para luego girarlo con mucho cuidado temiendo que el sonido de la puerta despertara al muchacho.

Con mucho sigilo la abrió asomando la cabeza para asegurarse de que Ranma estuviera durmiendo y así fue, el muy perezoso seguía dormido placidamente sin ningún rastro de que se iba a levantar pronto.

La peli-azul suspiró y terminó de entrar. No se atrevió a acercarse mucho a él por miedo de que la volviera a sorprender al igual que esa noche.

No pudo evitar quedarse observándolo embobada desde donde estaba e inconcientemente se llevó dos dedos a los labios mientras que esbozaba una pequeña sonrisa.

Volvió a tomar aire y cuando iba a llamarlo algo sobre el escritorio le llamó la atención olvidando por un momento cual era su objetivo.

Con curiosidad caminó de puntitas tratando de no hacer mucho ruido y se acercó hasta la mesa. Tomó una libreta que estaba sobre esta y comenzó a ojearla volteando de vez en cuando para asegurarse de que el muchacho seguía dormido.

-Estos son los apuntes de la clase de matemáticas- llegó hasta la última página escrita y se detuvo frunciendo el ceño soltando un suspiró de resignación- como lo imaginé…Ranma no hizo los ejercicios que el profesor le mandó a hacer…tuvo todo el fin de semana y no los hizo…conseguirá que lo reprueben-

Volteó para verlo nuevamente y volvió a suspirar.

-No puedo permitir que él repruebe el año…será muy insensible, terco y egocéntrico pero me dolería mucho pensar que no apruebe como nosotros-

Fijó la vista sobre el cuaderno y sonrió triunfalmente al darse cuenta de que los ejercicios eran muy fáciles.

-no hará daño que lo ayude en esto…espero que no lo tome como costumbre…estos ejercicios son pan comido-

Tomó el lápiz que estaba al lado de la libreta y con rapidez comenzó a resolver los ejercicios.

Sabía que aunque hubiera un terremoto que destruyera la ciudad Ranma no iba a abrir los ojos tan fácilmente, pero aún así trataba de ser lo más sigilosa posible volteando cada 10 segundos a ver al muchacho que se había girado de medio lado dándole la espalda a ella.

Cuando terminó de hacer la tarea colocó la libreta nuevamente donde él la había dejado. Se volteó para mirarlo con una dulce sonrisa.

Agradecía mucho que tuviera el sueño realmente pesado, ahora eran dos veces que se salvaba gracias a eso.

-te ves tan indefenso… Como quisiera…estar contigo y…- se puso en cuclillas y con una sonrisa medio bobalicona se quedó admirándolo.

El corazón casi se le paraliza al ver como él se giró quedando frente a frente a ella. Al darse cuenta que seguía dormido no pudo evitar soltar un leve suspiro de alivio.

Las ganas por volver a sentir esos labios masculinos sobre los suyos le estaban haciendo una mala jugada. Quería, necesitaba estar con él pero el miedo de ser rechazada la detenía. Sin embargo, el deseo le estaba ganando a la razón y el corazón se le adelantaba a su conciencia.

Ranma otra vez hizo un movimiento quedando boca arriba rascándose la cabeza y lanzando un bostezo para nuevamente quedarse rendido. Akane soltó una pequeña risilla por aquel acto.

Se arrodilló inclinándose hacía delante apoyando su peso con una de sus manos quedando a sólo centímetros del rostro del joven.

Se quedó quieta inspeccionando cada detalle del semblante del chico deteniéndose en su boca y sin dudarlo más posó sus labios sobre los de él haciendo que las miles de maripositas que revoloteaban en su estomago se agitaran salvajemente.

A los segundos se separó de él abriendo los ojos en el acto llevándose la sorpresa de que Ranma estaba sonriendo dulcemente, cosa que la dejó fuera combate y sus mejillas se tornaron de un carmín intenso.

Se echó hacía atrás y se llevó dos dedos hacía los labios tratando de contener esa sensación que aunque fue breve las sensaciones fueron las mismas.

-Ranma…es obvio que te amo con locura…como quisiera decirte que rompí con el compromiso por ti, para que fueras libre…demo…lo único que quiero estar contigo-

Se mordió el labio inferior y se puso de pie arreglándose la falda. Por casualidad dirigió la vista hacía el reloj que estaba sobre el escritorio y su gesto de niña enamorada cambió a uno de pánico al ver la hora.

-rayos…Soiyiro-kun debe estar por llegar…se me fue el tiempo volando…no tengo tiempo para estar tratando de despertar a este baka…tengo que hacerlo de la forma más fácil...no me queda otra opción-

Salió corriendo de la habitación y a los minutos regresó con una cubeta de agua bien fría.

En el piso de abajo, casi todos los miembros de la familia estaban sentados en sus respectivos puestos para desayunar.

Soun leía el diario como todos los días, Ghenma que se había convertido en panda estaba jugando con un par de platos haciéndolos girar con la puntas de sus garras divirtiendo a Kasumi y a Nodoka.

La tranquilidad abundaba en el lugar, cosa que no duró mucho.

De pronto se pudo escuchar como arrojaban agua seguido por un fuerte grito en el piso de arriba asustando a los presentes y ocasionando que dos inocentes platos terminaran en pedacitos en el suelo gracias al susto que se había llevado el enorme panda.

-¿QUÉ DEMONIOS TE PASA? ¿TE VOLVISTE LOCA?- gritó una jovencita en el segundo piso. Solo se limitaron a suspirar con pesar ya que sabían a que se debían esos gritos.

A los minutos se escuchó como alguien bajaba las escaleras con prisa y seguidamente apareció la peli-azul buscando con la mirada su maletín siendo observada con curiosidad por sus familiares.

-Ohayou Akane-chan ¿Qué ocurrió?- preguntó la Señora Saotome imaginándose que el grito provenía de su hijo convertido en chica gracias a un tierno y mojado despertar de parte de la dulce y temperamental jovencita.

-Ohayou…estaba despertando a Ranma…demo…como no tengo tiempo para estar jaloneándolo decidí hacerlo del modo más fácil - mencionó tranquilamente mientras que se dirigía al lugar donde estaba su maleta, se arrodilló y revisó que todo lo que necesitaba estuviera dentro del pequeño bolso.

-Akane-chan ¿Quieres un poco de Té?- ofreció dulcemente su hermana mayor con una sonrisa maternal acercándole la pequeña taza.

-Arigato onee-chan- tomando la taza y sonriéndole de igual forma.

Una enorme gota estilo animé rodó por cada una de las frentes de los presentes al fijarse como ella se tomó de un solo trago el Té que no estaba muy frío que digamos.

-¡Mi lengua!- se quejó echándose aire en la boca. Se levantó dándole la taza a su desconcertada hermana y tomó su maletín para voltearse en dirección a la puerta.

-Un momento Akane ¿no piensas desayunar?- interrogó Soun observando curioso a la chica que aún se quejaba por su pobre lengua lastimada.

-Iie…Gomen nee…pero se me hace tarde y tengo que hacer algo- paró su caminar en seco y buscó con la mirada a una personita que obviamente no se encontraba en el lugar- ¿Dónde está Nabiki?-

-Se fue hace un buen rato…dijo que quería llegar temprano- respondió Kasumi sin abandonar su linda sonrisa.

-demo Akane-chan…aún es muy temprano ¿no vas a esperar a Ranma?- agregó Nodoka mientras le pasaba el tazón al panda que estaba a su lado.

-él sabe donde queda la escuela…además con el tierno despertar que tuvo hace rato no creo que quiera que lo espere- sonrió traviesamente al recordar el gesto de furia que puso el chico convertido en una hermosa pelirroja segundos después de arrojarle el balde de agua.

-bueno…ya me voy ¡matta nee!- se despidió para luego salir rápidamente por la puerta y dirigirse casi corriendo hacia su destino.

Los demás se miraron confundidos y luego dirigieron su atención a la puerta de la sala donde apareció el chico de la coleta con una cara de muy pocos amigos.

­-estúpida kawaiikune…a esa boba le gusta verme sufrir…más le vale que al menos intente disculparse…no tenía por que haberme despertado de esa forma además que no se por que rayos se sonrojó de pronto y por preguntarle me golpeó...no entiendo que le pasa…es una tonta-

Inspeccionó el lugar con disimulo y se percató que faltaban dos miembros de la familia.

-¿Ya se fue? Ni siquiera se dignó en esperarme…la muy tonta se fue sin mí…ya va a ver…esto no se queda así-

Irritado se sentó en su respectivo lugar y tomó el tazón que Kasumi le había ofrecido para luego comenzar su desayuno.

No pudo evitar sentirse incómodo por las curiosas e intensas miradas provenientes de los demás miembros de la familia. Harto se detuvo para observarlos con el ceño fruncido.

-¿Por qué demonios me miran todos así?-

-¿Te volviste a pelear con akane?- preguntó Soun observándolo acusadoramente.

-No se de que demonios hablan…esa boba y yo ni siquiera hemos hablado-

-¿Entonces por que ella se fue sin esperarte?- volvió a preguntar el señor Tendo tomando su taza de Té y seguidamente tomar un sorbo.

-Es verdad…ella dijo que tenía que hacer algo antes de ir a la escuela- agregó Kasumi mientras que intentaba recordar las palabras exactas dichas por su hermana menor.

-¡ja! Yo que se…ella puede hacer lo que quiera…no necesito que ella siempre se quede a esperarme- exclamó arrogante para luego meterse otro bocado de arroz en la boca- ¿hacer algo? ¿Qué es tan importante como para irse tan temprano?-

­-Hijo…recuerda lo que te dije ayer…sabes a lo que me refiero ¿ne?- mencionó guiñándole un ojo haciendo que él se sonrojara levemente.

-¿Lo que le dijiste ayer?- preguntó Soun confundido observando al sonrojado muchacho y a la mujer sonreír divertida.

Ghenma-panda sacó un cartel de madera y comenzó a escribir.

"¿Qué fue lo que le dijiste a este muchacho?"

Sacó otro más grande y volvió a escribir.

"¿Le dijiste que deje de ser un niño infantil y le pida a Akane que se casen lo antes posible?"

-¡Ohaji! ¿A quién le estas diciendo niño infantil?- gritó el chico de la coleta observando al panda con el ceño completamente fruncido y tronándose los dedos.

"Pues a ti muchacho tonto" escribió el enorme oso mientras que se rascaba la mejilla fingiendo demencia observando a otro lado.

-¡temme! Lo vas a pagar- espetó furioso y cuando se le iba a lanzar encima su madre le interrumpió.

­-eso es un secreto de madre e hijo ¿Verdad Ranma?- observando al muchacho con una bella sonrisa.

Ranma al escuchar la voz de su madre se detuvo en seco y se sonrojó hasta más no poder, se sentó nuevamente y comenzó a devorarse lo que quedaba de su tazón rápidamente.

-lo que me dijo ayer…- pensó recordando las palabras que su madre le había dicho en su habitación.

"-Nosotras las mujeres a veces usamos algunos trucos para hacer reaccionar a los hombres-"

-¿Qué habrá querido decir con eso? ¿Será posible que Akane este buscando forma de llamar la atención? ¡Qué estupidez! Es Akane…la chica más terca de todo el planeta tierra...demo…algo le pasa y estoy seguro que comenzó desde el sábado y lo voy a averiguar- levantó la mirada para encontrarse con las curiosas miradas de un hombre y un panda. Sintió un escalofrío recorrer su espalda.

-será mejor que me vaya…gracias por la comida-Se levantó y tomó su maletín para luego dirigirse a la salida- matta nee-

En las calles de la ciudad Akane estaba por llegar al punto de encuentro con Soiyiro. Le faltaban apenas unos metros para poder llegar y se detuvo para recuperar el aliento ya que prácticamente había corrido desde la salida de su casa hasta allí.

-espero haber echo lo correcto…de todas maneras...Ranma no se puede enojar más de lo que ya está…creo que será mejor que hable con él…es lo mejor…le explicaré por que no lo esperé y así me ahorraré posibles mal entendidos-

Levantó la mirada para observar el cielo.

-mi tonto insensible…- sonrió levemente al recordar ese pequeño roce de sus labios con los de él- mis tres primeros besos son tuyos Ranma…no puedo evitar extrañarte…quiero volver a hablar contigo…al menos discutir…lo que sea...aún no puedo olvidar esa pelea ¿esa amenaza sería en serio? no lo creo…de seguro lo hiciste para asustarme…aunque quizás…-

-¡Akane-san!- gritaron desde una cierta distancia haciendo que ella diera un leve respingo por estar tan metida en sus pensamientos.

Dirigió la mirada aún poco asustada para encontrarse con Soiyiro que venía hacía ella saludándole con una mano.

-Soi…Soiyiro-kun- susurró parpadeando rápidamente terminando de regresar a la realidad- ¡Soiyiro-kun Konnichiwa!- saludó alegremente con una amplia sonrisa.

El joven llegó hasta donde estaba ella respirando un poco agitado por la caminata que había echo. Se inclinó un poco para poder estabilizar su respiración.

-Gomen nasai por la tardanza Akane-san- mencionó apenado un poco más recuperado.

-descuida…yo acabo de llegar…pensé que yo sería quien llegaría tarde- confesó sonriendo tímidamente mientras jugaba con sus pulgares.

-siempre suelo quedarme dormido…me cuesta mucho levantarme temprano…por esta razón casi todo el tiempo me castigaban en la escuela- dijo divertido mientras que colocaba sus manos detrás de la cabeza.

-¿En serio? Que problema- espetó riendo poco natural mientras que una gotita estilo anime rodaba por su cabeza- por lo que veo Ranma y yo no somos los únicos con ese problema-

-entonces ¿me enseñaría el camino a la escuela señorita Tendo?- preguntó fingiendo seriedad.

-hai…hay mucho que tengo que contarte respecto a mi escuela- respondió animadamente para luego comenzar a caminar y segundos más tardes el imitó la acción.

Cercana a ellos, en otra calle iba Ukyo caminando lentamente con un gesto que denotaba cansancio a lo lejos.

Desde su encuentro con Shampoo donde supo el supuesto romance de la menor de las Tendo no pudo pensar en otra cosa que no fuera en ese asunto. Pasó toda la noche tratando de conseguir una respuesta lógica a la situación y lo único que consiguió fue desvelarse.

Además de eso, los sentimientos tan confusos que albergaban en su corazón en ese momento la tenían casi al borde de la locura y lo peor de todo es que cuando se preguntaba a quien quería más solo podía invocar la silueta de Ryoga.

-¡Shimatta! No pude dormir nada…debería de estar feliz con todo esto pero lo único que siento es preocupación…creo que debería hablar con Ran-chan…tal vez solo es un mal entendido…Shampoo siempre se imagina cosas sin antes averiguar-

Detuvo su caminata antes de llegar a la unión de las dos calles y suspiró pesadamente, levantó lo mirada para encontrarse con la raíz de sus problemas.

Abrió los ojos a más no poder al observar a la peli-azul hablando muy sonriente con un apuesto joven a su lado que sin duda no era Ranma.

-entonces ¿Es verdad?- se restregó los ojos confirmando que no fuera una alucinación de su mal dormir.

-¿Será posible que Akane en verdad esté interesada en otro que no sea Ranma? ¡Esa chica me va a escuchar! No es justo que le haga eso a Ran-chan-

Con el ceño fruncido se acercó sigilosamente a la pareja y los siguió muy de cerca asegurándose que no fuera descubierta por ambos jóvenes.

-¿En serio su directo es tan demente?- preguntó entre risas observando a la joven a su lado que también reía con gusto.

-hai…esta loco de remate…siempre quiere estar cortándole el cabello a los muchachos y se la pasa haciendo todo tipo de locuras…es un viejo demente-

-Vaya…tengo suerte de tener el cabello corto…no quisiera estar escapando de un viejo loco todo el tiempo- agregó colocando cara de pánico al imaginarse la situación.

-él solo es el principio de los problemas en ese lugar…también está…-se detuvo bruscamente al sentir como era rodeada por dos fuertes brazos masculinos.

-Akane Tendo, dueña de mi corazón…esta mañana estas más hermosa que nunca…el día ahora no es un mar de oscuridad…ahora esta lleno de luz por que tú, mi diosa eres la única que…-

Los ridículos comentarios del joven Tatewaki fueron brutalmente interrumpidos por un fuerte puñetazo que le dio justo en medio del rostro cortesía de la señorita Tendo.

El castaño terminó en el suelo inconciente y con un pequeño hilillo de sangre saliendo por su nariz.

-Imbécil…es muy temprano para comenzar con tus idioteces- musitó irritada por la intromisión del fastidioso admirador.

Soiyiro veía la situación con un gesto de clara confusión y un poco asustado por la repentina aparición del otro joven.

-no pensé que Akane fuera así de fuerte…- desvió la mirada para fijarla en el chico inconciente- por lo que veo ella tiene muchos problemas en este lugar-

-¡Oe! Akane-san ¿Estás bien?- preguntó con voz temblorosa intentando recuperarse de ese pequeña impresión.

Al escuchar la voz del joven, Akane despertó de ese pequeño trance en que estaba sumergida y de un momento a otro la pena y la vergüenza invadieron su cuerpo.

-¡shimatta! Ahora debe pensar que soy una chica con fuerza bruta…de seguro se va a burlar al igual que Ranma- apretó los puños y con la cabeza gacha aguardó en silencio la posible ofensa de parte del joven.

-se lo tenía muy bien merecido…me alegra que sepas defenderte…así los hombres como este tipo aprenderán que con las mujeres no se meten- mencionó sereno mientras que se metía las manos en los bolsillos.

Akane abrió los ojos de golpe y levantó la mirada desviándola hacia él y encontrándose con una dulce sonrisa de su parte.

-fue un buen golpe…demo…no tardará en despertar- prosiguió tranquilamente mientras se acercaba al castaño.

Se agachó inspeccionando al otro joven siendo observado por la desconcertada peli-azul- tienes reflejos muy vivaces…no soy bueno en las artes marciales pero por lo que se, veo que eres muy buena artista marcial.

-¿No me insultó? Ni siquiera se burló…Ranma siempre lo hace pero él…- sacudió la cabeza regresando de su estado de shock emocional.

-etto…supongo que debes pensar que no soy una chica muy femenina después de esto- musitó avergonzada con la mirada fija en el suelo y jugando con sus pulgares.

-¿nani? ¿Por qué dices eso?- preguntó desconcertado desviando la mirada hacía ella. Desde donde estaba y por estar en cuclillas notó como estaba un poco nerviosa y pudo deducir que estaba avergonzada.

Se levantó y se aproximó hasta ella, se agacho levemente buscando su mirada con un gesto divertido.

-¿Creíste que me burlaría por esto? ¿Es que ya te ha pasado esto anteriormente? Pues debo decir que quien te insulta o se burla es un verdadero imbécil…las chicas como tú hay que admirarlas- amplió su sonrisa al ver como ella lo miraba con los ojos como platos.

-¿en verdad piensa eso? Se nota demasiado que es muy diferente a Ranma…estoy tan acostumbrada a escucharlo insultarme que ahora pienso que cualquier chico puede hacer lo mismo- pensó sin quitarle la sorprendida mirada al joven en frente de ella.

-Por cierto ¿Quién es este tipo?- preguntó observando al joven que estaba tirado en el piso y comenzaba hacer gesto avisando que estaba por reaccionar.

-se llama Kuno Tatewaki, es el hijo del director…un verdadero dolor de cabeza…vamos…entremos antes de que despierte…sino verás otro espectáculo y prefiero ahorrarme esa parte- respondió en tono de resignación mientras que comenzaba a caminar en dirección a la escuela.

-ya veo…te sigo- fijó la vista hacia el frente y pudo ver a una chica que al notar su mirada se escondió detrás de un poste. Levantó los hombros quitándole importancia y comenzó a caminar en la dirección que se fue Akane.

Ukyo estaba apoyada de espalda en el poste. Se distrajo tanto con la situación que se daba a pocos metros de ella que no se dio cuenta que prácticamente estaba en medio de la calle observando con cautela.

-Kuso…me descubrió…tengo que ser más cuidadosa...- suspiró pesadamente y decidió retomar su camino en dirección a las puertas de instituto.

Cuando estaba llegando a las puertas de la escuela no pudo continuar por que dos fuertes brazos la abrazaron por detrás dejándole sin escapatoria.

-Mi preciosa diosa…que seas cruel conmigo yo…- otra vez fue interrumpido por un espatulazo cortesía de la cocinera dejándolo estampado en el suelo.

-estúpido pervertido- gruñó la castaña mientras que guardaba su espátula y miraba fieramente al joven que nuevamente estaba inconciente.

Soiyiro alcanzó a la joven de cabellos azulados y continuó su camino junto a ella observando los alrededores admirando el lugar.

-¡Sugoii! Es un bonito lugar…es completamente diferente a mi escuela-

-puede llegar a ser un espectacular lugar para estar sino hubieran tantos problemas a enfrentar- confesó con la mirada al frente y sonriendo tímidamente.

-es diferente a Ranma…muy diferente- pensó observando a chico de reojo el cual notó que era observado y desvió la mirada para dedicarle una tierna sonrisa a la joven haciendo que esta se sonrojara.

Ranma caminaba tranquilamente sobre la cerca de metal con las manos detrás de la cabeza y la mirada perdida en algún punto frente a él.

­­­-¿Por qué Akane se fue sin esperarme? ¿Acaso sigue molesta por la discusión que tuvimos ayer o ese algo era tan importante como para que se haya ido así? Era muy temprano como para decir que iba a llegar tarde…algo iba a hacer - sacudió la cabeza y frunció el ceño- ¿Qué era tan importante como para irse así de repente? ¡Qué mas da! A lo que me tengo que dedicar es averiguar quien es ese con quien ella andaba-

Bajó de la cerca y metió las manos en los bolsillos. Se detuvo unos segundos al observar al experto en Kendo tirado en el suelo claramente inconciente, alzó los hombros y continuó su camino pasando sobre el castaño.

-Akane ya pasó por aquí así que debe estar dentro de la escuela…tal vez ofukuro tenga razón y deba actuar…quizás si hablo con ella podré sacarle información…algo esta pasando y voy a averiguarlo-

Dentro del salón de clases Akane ya estaba sentada en su respectivo puesto. Como Soiyiro tenía que ir a la sala del director lo acompañó hasta allí y luego siguió hasta el aula.

Estaba observando el cielo azul a través de la ventana sumergida en un mar de pensamientos.

-¿Qué demonios haré?- suspiró recordando lo sucedido hace rato en la puerta de la sala del director.

Flash back

-muy bien…aquí es…la sala del director- dijo ella con una sonrisa mientras que señalaba la puerta con su mano.

-bien…Akane-san muchas gracias por acompañarme…te lo agradezco de verdad- confesó tímidamente mientras que se rascaba la nuca con la mirada hacia un lado.

-de…de nada…fue muy divertido acompañarte- musitó sonrojada mientras que jugaba con sus pulgares.

Un silencio un poco incomodo se instaló en el lugar, ninguno de los dos sabía que decir.

Después de unos minutos el joven fue quien decidió romper el silencio.

-bueno…me imagino que tienes que ir a clases ¿na? Espero que no llegues tarde por mi culpa- fijando la mirada en la jovencita en frente de ella.

-descuida…aun es temprano…no tienes por que preocuparte...si quieres podemos vernos en el almuerzo para enseñarte los alrededores de la escuela ¿Qué dices?- levantando la mirada para dedicarle una tierna sonrisa que hizo que el joven se sonrojara más y desviara la mirada hacía un lado para tratar de ocultar su nerviosismo.

-ha…hai…me…pa…parece bien- respondió nervioso rascándose la mejilla sin mirarla en ningún momento.

-muy bien…nos vemos al mediodía…matta nee- despidió a la vez que comenzaba su camino en dirección opuesta a él.

Fin del flash back

Akane volvió a suspirar y se recostó sobre la mesa utilizando los brazos como almohada.

-¿Qué me está pasando? Actué como una tonta…no suelo comportarme así con ningún otro chico…sólo con Ranma y eso es cuando no estamos discutiendo que para ser sincera es rara vez que sucede-

De pronto sintió una penetrante y fría mirada sobre ella que hizo que un escalofrió recorriera su espalda haciéndola temblar levemente.

Se irguió rápidamente y como un robot volteó el rostro hacía atrás encontrándose con Ukyo que no la veía de forma muy agradable.

-¿Qué le pasa a Ukyo? ¿Le hice algo malo o qué?- se preguntó mientras que la saludaba riendo nerviosa.

Ukyo levantó la mano y la saludó de mala manera sin quitarle la fiera mirada de encima en ningún momento.

-pero que cínica eres…engañar de esa forma a Ran-chan…no voy a permitir que mi amigo sufra de esa forma por tu culpa…tengo que averiguar quién es ese chico-

Desvió su atención hacía la puerta que estaba siendo abierta para ver al chico de la coleta que entraba con muy pocos animo.

-Ran-chan…se ve a lo lejos que no estas muy alegre que digamos…tengo que hablar contigo…tal vez sepas quien es ese con quien estaba Akane-

-¡Hey! Saotome…llegas temprano ¿te caíste de la cama o qué?- bromeó Daisuke mientras que le daba algunas palmaditas en la espalda a su compañero.

-no me caí…solo que cierta personita me despertó de una manera no muy agradable- gruñó viendo fieramente a la peli-azul con una sonrisa asesina.

Akane al sentir que Ranma había llegado no pudo evitar sentirse nerviosa, los vellos se le erizaron al escuchar el tono de voz que tomó el chico al responder, sabía que esa indirecta era hacía ella.

-¡shimatta! Nervios no me traicionen ahora…tengo que tranquilizarme…tengo que explicarle a Ranma por que no lo esperé…es lo mejor…si se entera por alguien más estaré en problemas- caviló volteando el rostro sonriendo poco natural hacía el muchacho que la veía fijamente.

-muy bien Akane…espero que tengas una buena explicación del por que no me esperaste…estarás muy enojada conmigo pero no te salvarás de esta…algo hiciste y voy a saberlo- se dijo muy decidido mientras que se acercaba lentamente hacía su ex prometida notando como ella se tensaba por su cercanía.

-hola Akane…por lo que veo tenías mucha prisa por venir ¿na?- preguntó fingiendo indiferencia mientras que se colocaba las manos detrás de la cabeza.

-bueno…pues verás…lo que pasó es que…-la chica no pudo continuar por el profesor entró en ese momento al salón.

-Chicos hora de sentarse- ordenó el maestro mientras que colocaba su maletín en el escritorio.

Todos obedecieron a la orden incluyendo a Ranma que se dirigió a su puesto maldiciendo por lo bajo por aquella interrupción. Se sentó y se dedicó a observarla.

Akane sentía perfectamente la fiera y penetrante mirada del chico de la coleta sobre ella y eso le hacía sentir muy nerviosa, el corazón le retumbaba en el pecho de manera descontrolada.

-atención…antes de comenzar la clase tengo que hacer un anuncio…- mencionó el profesor atrayendo toda la atención de los alumnos a excepción de tres estudiantes los cuales cada uno estaban inmersos en sus pensamientos.

-Conozco muy bien a Ran-chan…al parecer discutieron o algo…tengo que averiguar que fue lo que pasó…no pude permitir que Shampoo se aproveche de todo esto…no lo puedo permitir- pensó Ukyo observando con cautela a los dos jóvenes.

-¿Qué es lo que esta pasando contigo Akane? ¿Quién es ese tipejo? Y lo peor del caso es que por estar dominado por los celos le debo aún más a Nabiki- caviló Ranma mientras que suspiraba con pesar al recordar lo sucedido en el dojo el día anterior.

Flash back

-¿Qué es lo que quieres Nabiki?- preguntó arrogante sin detener su entrenamiento.

-pero que irritado estas ex cuñadito…por lo que veo las fotos de ayer te dejaron muy mal- inquirió la mediana de las Tendo con una sonrisa malvada mientras que se apoyaba de espalda en la pared.

-no se de que demonios hablas…no me importa lo que estaba haciendo Akane o con quien estaba- gruñó lanzando una serie de puñetazos con gran habilidad.

-¿En serio? entonces la pelea de esta mañana no tuvo nada que ver con ese nuevo amigo de Akane ¿ne?- su sonrisa se amplió más al ver como el chico detenía sus movimientos bruscamente.

-por supuesto que no…no tiene nada que ver con ese imbécil- susurró por lo bajo tratando de convencerla a ella pero principalmente tratando de convencerse a si mismo.

-ya veo…entonces lo de "si ese miserable se acerca a ti lo lamentará" no tuvo nada que ver con ese chico ¿verdad?- no pudo evitar dar un leve respingo al recibir una fiera e intensa mirada de parte del chico.

-Dime de una buena vez que demonios quieres- soltó casi en grito sin dejar de observar a la castaña frente a él.

-vengo a hacerte una proposición que estoy segura que no vas a rechazar- mencionó tranquilamente mientras que se acercaba al muchacho.

-¿Qué clase de proposición? No tengo dinero para pagar alguna trampa tuya- confesó desconfiando mientras que se agachaba a tomar una toalla que se encontraba en el suelo a su lado.

-por el dinero no te preocupes…lo añadiré a tu cuenta y sobre la propuesta…- se giró quedando de espalda a él- estoy completamente segura que hay algo que te inquieta mucho y estoy dispuesta a averiguarlo para ti…- se volteó percatándose como el joven había cruzado los brazos sobre su pecho y la miraba con una ceja arqueada esperando que culminara.

-hasta yo puedo asegurarte que esa idea tiene mucho sentido…incluso también tengo mucha curiosidad por saberlo-

-habla de una buena vez- ordenó Ranma con impaciencia. Sabía que con Nabiki no se podía contar pero en ese momento necesitaba toda la ayuda posible para poder averiguar lo que estaba pasando con la peli-azul. Ella era la persona perfecta para hacer ese trabajo.

-tranquilo…estas un poco impaciente...-mencionó tranquila mientras que le hacía un gesto con la mano para que se calmara- esta bien…te lo diré…-carraspeó y cambió su gesto a uno serio.

- ¿Sería posible que Akane haya roto el compromiso por culpa de ese muchacho?-

Ranma sintió una punzada en el corazón al momento de escuchar la idea.

-¿Es posible que Akane le interese ese chico?-

Otra punzada más fuerte azotó al muchacho y este se llevó las manos en el pecho con un gesto de agonía.

-hasta quizás ¿Podría convertirse ese chico en el nuevo y definitivo prometido de mi hermanita?-

Ranma cayó al suelo con un letrero al lado que decía "aquí murió Ranma Saotome".

-¿se puede saber que haces tirado en el suelo?-

El chico se levantó de sopetón- nada…nada- riendo nervioso mientras que se rascaba la nuca observando hacía un lado.

-Entonces...el trato es ¿Quieres información respecto a la relación que tiene mi hermanita con ese muchacho?-

El chico bajó el rostro y apretó con fuerza los puños a cada lado de su cuerpo. Claro que quería saberlo, estaba desesperado por enterarse y actuar para salvar a su Akane de las garras de ese infeliz pero no podía mostrarse tan desesperado, tenía que mantenerse firme, tenía que mantener su orgullo en alto.

-no me interesa…no tengo interés por saber esa tontería- respondió indiferente mientras que comenzaba a caminar hacía la salida.

-Moou ¿estás seguro? ¿No quieres saber si mi hermanita ya te consiguió reemplazo?-

-muy bien…hazlo- dijo petulante para luego seguir su camino y salir del dojo.

Fin del flash back

-pero que estúpido he sido…si sigo dejándome guiar por mis celos voy a terminar vendiéndole mi alma a Nabiki- susurró para luego soltar un pesado suspiro.

-Chicos quiero presentarles a un nuevo alumno de esta clase…pasa por favor- haciéndole un gesto al nuevo estudiante que estaba en la puerta.

El joven caminó hasta el centro de la clase siendo observado por todos los alumnos a excepción de Ukyo que estaba concentrada en observar a los dos jóvenes delante de ella; Ranma concentrado en lamentarse y Akane completamente fuera de sí por los nervios que aún recorrían su cuerpo.

-Mucho gusto…es un verdadero placer poder ser compañero de ustedes- haciendo una reverencia- mi nombre es Soiyiro Mayade…es un placer-

Al escuchar el nombre del muchacho Akane despertó de golpe y desvió su mirada hacía delante encontrándose con su amigo que al parecer aún no la había visto.

-¿Soiyiro? ¿Esta en mi clase?- no pudo evitar sonrojarse y ponerse más nerviosa.

Ranma seguía lamentándose, pero cuando escuchó la voz del nuevo joven dirigió su vista hacía el frente del salón abriendo los ojos como platos quedando totalmente desconcertado.

-Es…es el de las fotos…el que andaba con Akane-

-bien…Soiyiro…siéntate allí atrás…hay un puesto disponible- le señaló un asiento que estaba a un puesto delante de Ranma en la fila de al lado.

-hai…arigato profesor- hizo otra reverencia y se dirigió hasta su nuevo puesto.

Casi todas las chicas susurraban y algunas suspiraban por lo apuesto que era el nuevo estudiante. Soiyiro no le prestó atención a esos cuchicheos pero si se percató de la fría mirada que le brindaba un chico de trenza.

-¿Quién es este? ¿Por qué me mira como si quisiera matarme?-

-con que es este el miserable que estaba con ella-pensó Ranma mientras que seguía con la mirada cada movimiento del peli-negro.

El joven de cabellos negros se sentó sintiendo perfectamente la cruda mirada que le dedicaba el joven de la coleta. Sintió ganas de preguntarle el porque de esa mirada, pero prefirió dejarlo para otro momento.

Fijó la mirada hacía el frente del aula y se llevó la gran sorpresa cuando notó a una chica que se le hacía muy familiar- un momento…es Akane…ella está en esta clase…que bien-

Akane estaba sonrojada con la cabeza gacha, de un momento a otro se sintió más nerviosa de lo que ya estaba por la entrada de soiyiro.

Volteó disimuladamente y pudo ver como el peli-negro le saludaba alegremente. Ella imitó la acción sonriendo nerviosamente y tragó duro al recibir una puñalada visual de parte de Ranma que estaba muy atento por cada movimiento suyo.

-Kuso…Ranma esta enojado…lo más seguro es que reconoció a Soiyiro…tengo que hablar con él…no puedo permitir que piense cosas que no son-

-por cierto Mayade…­-llamó el profesor haciendo que el joven le prestara atención- bienvenido a la escuela Furikan-

-muchas gracias profesor-agradeció dedicándole una tierna sonrisa a la jovencita de cabellos azulados.

Continuara…

Konnichiwa!!

¿Qué les puedo decir respecto a este capítulo' ¡Yatta!(ya se) Akane es una aprovechada…jejeje…lo malo es que Ranma no lo sabe (aún no lo sabe jijiji)

Sobre ese beso, no lo tenía planeado, pero me enterneció imaginarme la situación, de una alguna manera ella le devolvió el favor. Fue un simple roce, quise que fuera así de sencillo. No se preocupen que no he olvidado que la historia tiene ranking M. Pronto comenzará la verdadera diversión -

Términos en Japonés:

Ohayou: buenos días

Onegai: por favor

Etto: este; uhm; err (palabra que se utiliza cuando hay duda)

¡Shimatta!: ¡oh no!; maldición

Kuso: mierda

Onee- chan: hermana

Ofukuro: mamá; madre

Iie: no

Hai:

Gomen nee; Gomen nasai: lo siento; lo siento mucho

Demo: pero

¡Matta nee!: ¡hasta luego!

Kawaiikune: mujer fea

¡Oe!: ¡Oye!

¿Nani?: ¿Qué?

¡Sugoii!: increíble; sorprendente; asombroso

Moou: oh (exclamación de frustración)

¿ne?; ¿na?: ¿de verdad? ¿en serio? ¿verdad? ("ne" por las chicas y el "na" por los chicos)

Quiero agradecerle a todas y a todos lo que comentaron y a los que no también aunque les pido que lo hagan…por fisss (ri-chan pone ojitos de suplica)…manden sus comentarios…yo los leeré con mucho gusto.

Quiero pedir disculpas a las chicas o chicos que no les respondí sus comentarios. Prometo que haré todo lo posible para responder todos los comentarios que reciba de ahora en adelante. La Univ. me tiene un poco ocupada ¬¬U.

Nos veremos en el próximo capítulo.

Besos katherine-saotome-tendo (ri-chan)

Matta nee