Hello!! Antes que nada quiero disculparme por la demora en actualizar…la Universidad es algo agobiante…jejeje…bueno…aquí estoy nuevamente con otra entrega de esta sencilla historia…espero que lo disfruten…
Todos los personajes incluidos en esta historia (a excepción de Soiyiro Mayade) le pertenecen únicamente a la grandiosa Rumiko Takahashi…yo sólo los tomé prestado.
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Decisiones del Corazón
Capítulo VII: Celos, Malditos Celos
La clase se daba sin ningún contratiempo, había pasado una hora desde que se inició la clase y todo marchaba con total tranquilidad. El profesor explicaba y escribía en la pizarra mientras que los alumnos prestaban toda su atención.
Akane atendía a las explicaciones del maestro o eso intentaba. Se estaba empezando a arrepentir por no haberle dicho a Ranma por que se había ido sin él. Comenzó a pensar que el plan que había ideado para así no crear tantos conflictos no había resultado tan bueno como lo supuso.
Soltó el lápiz sobre el cuaderno y colocó ambas manos sobre su rostro con los codos apoyados en la mesa y soltó un pesado suspiro cerrando los ojos en el acto tratando de tranquilizarse.
Sentía claramente la cruda mirada que le dedicaba el chico de la coleta. No había dejado de verla desde que entró al salón y eso la tenía sumamente nerviosa.
-¿Por qué no deja de mirarme? ¡Shimatta! Me siento tan débil cada vez que me observa de esa manera- sacudió la cabeza y volvió a tomar el lápiz intentado ignorar la inquisidora mirada de ex prometido sobre ella y captar lo que quedaba de clase.
Ranma intentaba por todos los medios no quedarse dormido pero el sueño lo estaba derrotando, la noche anterior le costó mucho poder dormir y eso combinado con la clase de matemática era algo que le estaba costando mucho poder afrontar.
No quería perder ningún detalle de lo que pasaba a su alrededor sobretodo al ver como cada veinte segundos el nuevo estudiante desviaba su atención a la peli-azul.
-Ese imbécil no deja de mirarla ¿Cómo se atreve a ser tan descarado? Pero eso no se va a quedar así…voy a demostrarte que ella es mía…no habrá compromiso pero para mí sigue siendo mi prometida-
Lanzó un bostezo y se restregó los ojos volviendo a enfocar su atención al nuevo estudiante.
La clase seguía transcurriendo con normalidad, el profesor explicaba los ejercicios con detalle y los demás atendían en silencio.
De pronto el nuevo alumno se levantó de su puesto captando la atención de todos los presentes incluyendo a Ranma que al momento que vio que se puso de pie frunció levemente el ceño extrañado por aquel acto.
-¿Sucede algo Mayade?- preguntó el maestro un poco extrañado por la repentina acción del joven.
-Gomen nee por interrumpir su clase…demo…necesito hacer algo y no puedo seguir esperando- mencionó muy seguro y comenzó a caminar hasta llegar al principio de la fila para luego girar a su izquierda. Los demás seguían sus movimientos en silencio esperando intrigados lo que pensaba hacer el peli-negro.
Dio unos pasos más hasta quedar justo en frente de Akane la cual levantó la mirada encontrándose con un par de ojos color miel que la miraban intensamente.
-Soi…Soiyiro-kun ¿Qué haces?- interrogó ella un poco consternada y sonrojada por la penetrante mirada que le dedicaba el joven.
-Akane-san…no puedo seguir esperando- la tomó de las manos haciendo que se levantara de su puesto y así ambos quedar muy cerca.
Todos los demás los observaban expectantes a excepción de Ranma que los veía con ganas de asesinarlos mientras que un aura roja lo rodeaba por completo.
-¿Qué se cree ese imbécil para hacer tal cosa?- caviló observando desde su puesto mientras que retorcía el cuaderno en sus manos imaginando que era la cabeza de su nuevo compañero.
-Akane-san…tengo que decirte que eres la mujer más bella que he conocido y deseo tanto poder…poder…- confesó a la vez que acercaba su rostro a la joven que estaba estática con los ojos abiertos como platos.
Los demás jóvenes comenzaron a apoyarlos gritando "bésala" "hazlo de una buena vez" "no tardes" y las chicas suspiraban enamoradas con sus manos en sus pecho mirándolos embelesadas, incluso el profesor había tomado asiento para observar el espectáculo que se daba.
Akane seguía inmóvil mirando como el joven se acercaba centímetro a centímetro a ella y optó por dejarse llevar cerrando los ojos en el acto.
-¡ALEJATE DE ELLA!- gritó totalmente enfurecido el joven de la trenza que se había puesto de pie deteniendo la acción del otro joven.
-¿Qué crees que haces?- preguntó el peli-negro aún sosteniendo las manos de la chica entre las suyas- no seas entrometido…Akane y yo queremos estar juntos…tú no eres nadie para impedirlo-
-eso es lo que crees tú…no voy a permitir que ella se quede contigo…nunca lo permitiré- aseveró con tono decidido mientras que se acercaba a ellos.
-no te acerques Ranma- dijo Akane observándolo fieramente dejando al pobre muchacho en shock total- ¿no entiendes que quiero estar con Soiyiro? ¿Por qué crees que terminé con el compromiso? Me harté de estar comprometida contigo-
-¿nani?...Akane…tú no…-titubeó totalmente desconcertado con los ojos como platos observando la cruda mirada de la chica y la triunfal sonrisa del otro joven.
-no…Akane ¿Por qué? Tú no puedes hacerme esto…Akane ¡NOOOO!-
Calló de rodillas en el suelo con el corazón destrozado. No podía creer lo que veían sus ojos. Levantó la mirada para encontrarse con los dos jóvenes mirándose enamorados y apunto de besarse.
-NO LO PERMITIREEEEE- gritó dispuesto a separarlos pero en el momento que iba a dar el primer paso sintió como algo lo golpeaba en el rostro, todo se oscureció y a los segundos la claridad volvió- ¿Qué rayos…-pensó encontrándose en una situación totalmente diferente.
-¿Se puede saber a lo que esta jugando señor Saotome?- le preguntó el maestro con los brazos cruzados mientras que le palpitaba una vena en la sien.
Ranma estaba de pie con la silla patas arribas detrás suyo ya que la había tirado por la brusquedad con que se levantó y con las miradas desconcertadas de todos sus compañeros sobre él incluyendo a Soiyiro y a Akane. Tenía la cara llena de tiza por el borrador que le había lanzando el maestro ocasionando que se despertara por el golpe.
-Yo…yo…estaba ¿Qué pasó?- dijo aún recuperándose de situación. Parpadeó varias veces terminando de reaccionar- fue ¿fue solo un sueño?- recorrió con la mirada los alrededores percatándose de que todos seguían en sus puestos como si nada hubiera pasado.
Se dio cuenta que todo había sido una vil pesadilla.
Suspiró aliviado y no pudo evitar sonreír levemente- fue solo un sueño…por un momento creí que…- miró de reojo a la peli-azul para luego enfocar la vista en el profesor- ¿usted que hace aquí? ¿No estaba dando una clase?
-No diga boberías Saotome…esta clase no es para dormir- espetó el hombre de las gafas dándole con una libreta por la cabeza- si quiere dormir le recomiendo que lo haga en su casa por que aquí se viene es a estudiar…salga de mi aula ahora mismo y quédese en el pasillo-
-¡ja! Su clase es muy aburrida ¿Cómo espera que no me duerma?- gruñó frotándose la cabeza asesinando con la mirada al profesor mientras que se dirigía a la salida. Los demás se echaron a reír por la situación.
Akane solo suspiró con pesar observando salir al chico de la coleta.
-ese baka…nunca va a cambiar…bueno…sabiendo que él esta afuera no tendré esa sensación de que me esta observando así que podré concentrarme en lo que queda de clase-
El tiempo siguió su recorrido, faltaba media hora para que la clase culminara y el profesor mandó a llamar a Ranma para que entrara nuevamente.
-bien chicos…antes de salir quiero revisar los ejercicios que quedaron pendiente del viernes…tuvieron todo el fin de semana para hacerlos así que no tiene excusa- dijo el maestro mientras que comenzaba su recorrido comenzando en la fila donde estaba Akane.
-kuso…yo no hice esos estúpidos ejercicios…estoy perdido- pensó Ranma mientras que un poco asustado observaba al hombre de gafas que poco a poco se acercaba a él.
Finalmente el profesor llegó hasta donde estaba él.
-esta vez no tiene excusa Saotome…más le vale que haya echo esos ejercicios- advirtió el hombre mientras que tomaba la libreta siendo observado por el chico que reía nerviosamente.
-bueno…lo que pasó…es que…- balbuceó mientras que se rascaba la nuca intentado pensar en una excusa para salir de ese aprieto pero ninguna idea le llegaba a la cabeza.
-Saotome- lo llamó haciendo que diera un respingo y tragara duro. Cerró los ojos esperando el posible regaño de su parte- bien hecho…me alegra que al menos se haya dignado en hacer estos ejercicios-
-¿nani?- preguntó totalmente fuera de base con un par de signos de interrogación sobre su cabeza.
-tal vez no sea mi mejor alumno pero me enorgullece que por fin este tomando el buen camino- le confesó mientras que le devolvía el cuaderno al desconcertado muchacho que aún no salía de su asombro.
-ari…arigato- musitó por inercia tomando el cuaderno. Sacudió la cabeza y rápidamente abrió la libreta buscando las hojas donde estaban los ejercicios que supuestamente él había realizado.
Abrió los ojos como platos totalmente desconcertado al fijarse como las cuentas estaban echas y por lo visto bien resueltas- pero ¿Cómo? Yo no los terminé ¿Cómo es que…al menos que haya sido...-desvió su atención a la peli-azul que lo observaba de reojo.
Al sentirse descubierta apartó su mirada y se irguió totalmente sonrojada.
- Akane…fuiste tú…pero ¿Cuándo? Claro…esta mañana…antes de despertarme- sonrió de medio lado- muchas gracias mi hermosa marimacho-
Llegó la hora del almuerzo, todos estaban saliendo del aula. Akane arreglaba sus cosas en su puesto un poco apresurada, estaba nerviosa y un poco avergonzada, sabía que Ranma se había dado cuenta que había sido ella quien había hecho los deberes matemáticos.
Después de pensarlo detenidamente Ranma se levantó de su puesto y se dirigió hacía donde estaba ella. Estaba completamente decidido a hablar con ella para preguntarle porque no lo esperó al salir de la casa, pero, esa actitud decidida fue reemplazada por sus característicos nervios al estar muy cerca de la chica.
Respiró profundo y exigiéndose autocontrol a sí mismo le dio un pequeño toque en el hombro haciendo que Akane diera un respingo.
- Oe...Akane ¿Podemos hablar un minuto?- preguntó él un poco sonrojado y rascándose la mejilla con la mirada fija en algún punto que no fuera ella.
-¿nani?- se volteó para quedar frente a frente a él- hablar ¿Conmigo? Y ¿sobre qué?-
-bueno…es que…tengo un asunto que discutir contigo y quisiera…- no pudo continuar ya que el nuevo estudiante se apareció detrás de él. Lanzó un gruñido y se volteó para fijar su molesta mirada en el joven.
-Akane-san…podemos…- interrumpió Soiyiro que no pudo continuar por la fría mirada que le dedicó el otro joven- hola…mucho gusto- saludó algo confundido por la gélida mirada que le dedicaba el otro muchacho.
Por unos segundos ambos jovenes se miraron sin decir nada y un ambiente un tanto incómodo se estaba creando en el lugar. Akane se dio cuenta de la situación y decidió intervenir antes de que alguien saliera lastimado.
-Soiyiro-kun…quiero presentarte a Ranma...- mencionó señalando al chico de la coleta con una fingida sonrisa- Ranma…él es un amigo...lo conocí el sábado en el parque...es una agradable persona y sólo somos AMIGOS- añadió enfatizando la palabras amigos observando de reojo al artista marcial que por lo visto no le estaba prestando mucha atención.
-¿Entonces tú eres Ranma Saotome? Vaya…Akane-san me ha contado mucho de ti…me alegra por fin conocerte- confesó alegre mientras que extendía su mano.
-hola...- dijo sin muchos ánimos correspondiendo al saludo- ¿Akane te ha hablado de mí? Y ¿qué te dijo?- preguntó observándola de reojo viendo como ella se sonrojaba al escucharlo.
-pues…que eres un excelente artista marcial y que estas viviendo en su casa junto a tu familia y...- haciendo gesto intentado recordar.
-¿también te dijo que estamos comprometidos?- cruzando los brazos observándolo con recelo y enfatizando la palabra "comprometidos" haciendo que el otro chico abriera los ojos como platos y se quedara con el comentario a medias. Akane solo se sonrojó a más no poder agachando la cabeza.
-Pues…no me dijo nada…- tratando de asimilar lo recién escuchado- eso significa que son novios ¿na?-
Akane iba a responder pero Ranma se le adelantó tomándola de la cintura y atrayéndola hacía él con brusquedad.
-Somos muy unidos...y podriamos llamarle un noviazgo pero no muchos conocen sobre nuestra relación para evitar problemas...queremos llevar nuestras vidas lo más normal posible y terminar nuestros estudios y todo eso...- espetó orgulloso y con una sonrisa egocéntrica- es una linda relación ¿na koiishi?- añadió muy sonriente observando a la traumatizada muchacha a su lado.
La peli-azul no podía articular una sola palabra, estaba en shock total por lo que estaba sucediendo. Ya era demasiado que Ranma la estuviera sujetando por la cintura de forma tan posesiva ahora se agregaba ese comentario de parte suyo.
- entiendo…es una gran sorpresa…me alegra mucho escuchar eso- mencionó con una sonrisa de oreja a oreja. Dirigió su atención a la consternada y sonrojada jovencita.
-te felicito Akane-san…por lo que veo Ranma te cuida mucho…estoy muy feliz por ti- agregó ampliando su sonrisa ocasionando un gran sonrojo de parte del chico que a pesar de ello siguió su actuación y casi un paro cardíaco a la pobre chica que estaba al borde del desmayo.
-tendrás que disculparnos pero Akane y yo tenemos que hacer lo que las parejas hacen...fue un gusto hablar contigo...nos vemos- se despidió tomándola de la mano y llevándosela casi a rastras ya que aun no había reaccionado.
Soiyiro se despidió con una mano observando a la pareja salir del salón- hacen una bonita pareja...lo que no entiendo es por que ella no me lo dijo...tal vez se le olvido-
Ranma terminó de salir cerrando la puerta tras de si y se puso a observar tras la ventana al nuevo estudiante el cual se había puesto a hablar con otro alumno.
- ¡ja! Debes estar retorciéndote del dolor…espero que te haya quedado más que claro que con mi Akane no te metes-
Detrás de él estaba la chica como una estatua aun sin regresar al mundo real.
-¿Qué fue lo que acaba de ocurrir? ¿Ranma dijo que somos novios? ¿lo dijo? ¿se lo dijo a Soiyiro-kun? ¿por qué?-
Como un robot desvió la mirada hacía el chico que miraba atento por la ventana al interior del salón con una sonrisa de oreja a oreja.
-Ran…Ranma- lo llamo en voz baja- ¿Qué pasó allá adentro?- atinó a preguntar jugando con sus pulgares.
Al escuchar como lo llamaba un terrible escalofría recorrió su espalda. Volteó lentamente hacía ella y al conectar su mirada con la de suya un rojo intenso se apoderó de sus mejillas acordándose de todo lo que había dicho hacía minutos.
-pues...etto...verás...yo...- balbuceó completamente nervioso mientras que reía de una forma poco natural sudando frío y rascándose la nuca.
-¡Nihao Airen!- saludó Shampoo que apareció de la nada lanzándose encima de Ranma el cual estaba tan distraído que terminó pegando la cara en la pared- ¿futuro esposo extrañarme mucho?- preguntó mimosa mientras que se restregaba vigorosamente sobre el pobre muchacho que estaba medio inconciente por el golpe.
De pronto las puertas del salón se abrieron bruscamente apareciendo Ukyo fulminando con la mirada a la amazona.
-¡Shampoo! Deja de estar abrazando a Ran-chan de esa forma...lo estas lastimando- exclamó jalando con fuerza a la amazona que se dedicaba a aferrarse más al cuello del casi ahogado muchacho que intentaba hablar pero no podía.
-No meterte en esto Ukyo…Airen y yo querer estar juntos y nadie poder impedirlo…estar envidiosa por que Airen elegirme a mi y no a ti- espetó sacándole la lengua y sonriendo triunfal por el gesto de enojo que tenía la castaña en ese momento.
-Ranma-sama jamás querrá a unas víboras como ustedes…él solo me quiere a mi…jo jo jo jo…así que suéltalo en este instante bruja- mencionó Kodashi apareciendo en medio de una lluvia de pétalos negros con sus listones alrededor de ellas en forma de espirales.
-¿bruja? Tú ser la única demente por aquí- gruñó la chica de cabellos púrpuras asesinando con la mirada a la joven de los listones.
-Largo de aquí Kodashi…no tienes nada que hacer en este lugar- añadió Ukyo jalando por los pies a la amazona tratando de alejarla de Ranma que estaba morado y con la lengua afuera.
-jo jo jo jo…ustedes no van a decirme que hacer…suelten a mi Ranma-sama en este instante….ustedes no son suficientes para mi futuro esposo- zarandeando las cintas de forma amenazante.
-¡Airen casarse conmigo!- aclaró Shampoo soltando de golpe a Ranma y levantándose del suelo sacando sus bomborines y poniéndose en posición de batalla- Shampoo ser con quien se quedará Ranma-
-par de locas…lárguense de aquí en este instante- ordenó Ukyo sacando su espátula y poniéndose en guardia.
La amazona lanzó sus bomborines los cuales fueron esquivados por la gimnasta dando un gran salto hacía atrás e inmediatamente atacó con sus listones a sus dos rivales.
Ukyo detuvo el ataque con su arma y sacó unas mini espátulas que lanzó hacía Kodashi. Shampoo se le unió con otros de sus bomborines siendo una batalla de dos contra uno.
Los otros estudiantes veían con cautela e interés desde la puerta la batalla que se desataba en el pasillo. Akane estaba temblando de la furia. Estaba harta de las peleas que siempre se formaban por culpa del baka de Ranma.
-Akane Tendo…mi diosa con alma de tigresa…yo Kuno Tatewaki vengo aquí con este ramo de rosas rojas para demostrarte mi profundo amor- se peinó el cabello hacía atrás y sonrió conquistador mientras que el cabello ondeaba a la par con el viento de un gran ventilador que tenía Sasuke a su lado- Mi Akane Tendo yo…-
No pudo continuar con su gran discurso ya que un bomborin le dio justo en medio de la cara haciendo que cayera hacía atrás.
-chico entrometido- masculló la amazona mientras saltaba esquivando unas espátulas de Ukyo.
Ranma estaba comenzando a despertar y se sujetó la cabeza quejándose del dolor mientras que hacía intentos por sentarse. Levantó la mirada para encontrarse con la batalla de chicas a pocos metros de él.
-¿Qué demonios esta pasando aquí?- se preguntó observando desconcertado mientras que se levantaba.
El castaño se levantó sonriendo como si nada hubiera pasado.
-no entiendo como es posible que las jóvenes se peleen por un imbécil como Saotome…no te preocupes mi querida diosa de alma de tigresa…te protegeré con mi vida si es necesario- exclamó decidido mientras rodeaba con sus brazos a Akane que hasta esos momentos estaba en una especie de shock por lo acontecido hasta ahora.
Soiyiro veía algo impactado todo el alboroto desde donde estaba. Se encontraba muy confundido, no se podía explicar como era posible si Ranma era novio de Akane ¿por qué había tantas chicas peleando por él?
Escuchó un fuerte golpe que hizo que desviara su atención hacía la pelea y observó como el joven Tatewaki volvía a caer desmayado gracias a un puñetazo cortesía de Akane.
-Imbécil…no me toques- gruñó la peli-azul sacudiéndose las manos- me largo de aquí- añadió irritada comenzando a caminar alejándose del lugar.
Ranma notó como ella se iba y como las otras jóvenes estaban tan distraídas peleando por él, sigilosamente se fue apartando de la nube de polvo que había en medio del pasillo y cuando por fin se vio librado sonrió orgullosamente y se dedicó a buscar a la chica de cabellos azulados.
-Pero que cinismo de parte de Ranma…es un idiota…por su culpa esas tres desquiciadas siempre destruyen la escuela…solo trae problemas- caviló furiosa y notablemente celosa mientras que apresuraba el paso dirigiéndose al gimnasio.
Ranma salió del lugar buscándola con la mirada y se percató que se dirigía al gimnasio e inmediatamente se fue tras de ella.
La peli-azul llegó hasta la puerta y se detuvo percatándose en donde estaba.
-¿Qué hago aquí?- se preguntó observando a los lados- estuve caminando sin sentido- se dio la vuelta y se recostó en la puerta con las manos detrás observando el cielo.
-¿Por qué Ranma le dijo esas cosas a Soiyiro-kun? Jamás lo había visto de esa forma ¿Acaso estaba celoso? ¿Ranma celoso?- inconcientemente una pequeña sonrisa adornó su rostro al pensar que su ex prometido actuó dejándose llevar por los celos.
Ranma la vio tan pensativa y por unos momento se quedó estática observándola embobado.
Akane se sintió observada y dirigió la mirada hacía un lado encontrándose con Ranma que la veía fijamente haciendo que un notable sonrojo abarcara su rostro.
-Ran…Ranma- musitó temblorosa ocasionando que el muchacho despertara de pequeño letargo mental mientras que sus mejillas de tornaban de un ligero carmesí- ¿Qué haces aquí?-
-bue…bueno…yo…te dije que quería hablar contigo- contestó nervioso mientras se acercaba a ella jugando con sus pulgares.
-ha…hai...etto ¿De qué…se…se trata?-
-lo que pasa es…que…quería agradecerte…si eso…agradecerte por lo de los ejercicios- confesó mirándola tímidamente.
-¿Agradecerme? Bue…bueno lo hice por que supuse que el profesor iba a revisarlos...no quería que te regañaran…otra vez- musitó con una tierna sonrisa- Yo quería preguntarte algo a ti-
-dime- por favor…que no pregunte sobre lo que dije en salón…que no pregunte sobre eso- rogó internamente tragando duro y apretando los puños.
-bueno…verás…- agachó la cabeza dudosa de preguntar o no- ¿se lo pregunto? Y ¿si terminamos igual que el domingo en la mañana? No quiero volver a discutir con él…por lo que veo no esta enojado conmigo pero…quiero saber por que le dijo a Soiyiro-kun que somos novios-
Se escucharon unos sonidos en unos arbustos que habían cerca de allí llamando la atención de los dos jóvenes.
-¿Qué fue eso?- preguntó Akane algo extrañada.
-no lo se…quédate aquí- le dijo Ranma acercándose lentamente y cuando estaba apunto de llegar una sombra apareció y a los segundos un muchacho cayó al suelo notablemente cansando.
-¿Ryoga?- dijeron al unísono algo sorprendidos al ver al joven del paraguas salir de los arbustos de la escuela.
A los minutos el chico de los colmillos fue despertando encontrándose con los dos muchachos que lo veían curiosos.
-¿En donde estoy?- musitó adolorido tratando de aclarar la vista.
-Ryoga-kun ¿daiyoubu ka?- preguntó Akane algo preocupada haciendo que el joven se sonrojara al máximo al verse recostado en las piernas de la jovencita.
Se levantó a la velocidad y se sentó sobre sus talones con la cara como un tomate maduro.
-Aka…Akane-san…es una sorpresa encontrarte- dijo tembloroso jugando con sus pulgares- ¿Qué haces aquí en Yokohama?-
La chica sonrió poco natural mientras que una gotita estilo anime rodaba por su cabeza.
-no seas idiota…como siempre andas perdido…estamos en Nerima desorientado- le explicó Ranma con voz burlona mientras le daba unos coscorrones al muchacho.
-¡bakayaro! ¡Suéltame!- exigió enojado lanzándole un puñetazo que el chico de la coleta esquivó fácilmente saltando hacía atrás.
-¿Qué te pasa p-chan?- expresó burlón con los brazos cruzados y una sonrisa egocéntrica observando al furioso muchacho delante de él.
-¿A quién le estas diciendo p-chan?- masculló con fiereza- eres un miserable…lograste escapar la vez pasada pero esta vez no se te hará tan fácil- añadió poniéndose en posición de batalla.
-Cállate idiota…no se de que demonios hablas…déjate de tanta habladuría y prepárate para pelear-
El chico del paraguas comenzó a atacarlo con una serie de golpes que Ranma esquivaba lanzándole unos cuantos debes en cuando.
Akane observaba la pelea no tan preocupada, soltó un suspiro de frustración y se levantó del suelo sacudiéndose la falda.
-Eres un maldito Ranma ¿Cómo te atreviste a pelear por otra que no sea Akane y luego estés tan tranquilo?- mencionó mientras que utilizaba sus antebrazos para defenderse de una serie de puñetazos de su contrincante.
-deja de decir tantas tonterías…no se de que demonios estas hablando- espetó lanzándole un puñetazo que le dio en el rostro pero al mismo tiempo el chico de colmillos también le conectó uno haciendo que ambos saltaran hacía atrás.
-no seas cínico…el viernes cuando te encontré…estabas peleando contra Mousse por Shampoo…no lo niegues…luego desapareciste del lugar como un cobarde- explicó enfurecido apretando los puños por la rabia ignorando completamente a la chica detrás de él que estaba en shock por lo recién escuchado.
-pero que testarudo eres…yo jamás dije que…-se quedó helado al observar el aura modalidad "matar a Ranma" brillar en todo su esplendor detrás del chico-cerdo. Trago duro dando un paso hacía atrás mientras que comenzaba a sudar frío- Aka…Akane…no es lo que parece…te lo juro- intentó explicarse pero el miedo no lo dejaba parecer convincente.
-Ranma…eres un…-¿Cómo pude pensar que este imbécil podría…es un mentiroso- caviló completamente tensa mientras que apretaba los puños a cada lado de su cuerpo asesinando al muchacho de la coleta.
Ryoga se dio cuenta del gesto de miedo que Ranma tenía en ese instante y curioso se giró para encontrarse con la furiosa muchacha haciendo que un escalofrío recorriera su espina y tembloroso se apartó del camino de ella.
En el segundo piso de la escuela, las tres jovencitas estaban en una especie de círculo todavía en medio del pasillo. Se encontraban agotadas y respiraban pesadamente mientras que se miraban entre sí con sus armas en mano listas para cualquier ataque.
De pronto se escuchó un "RANMA NO BAKA" a lo lejos llamando su atención y dirigieron sus miradas a la ventana donde se podía apreciar a un muchacho de coleta volando con el signo Takajashi en ambas manos.
Las tres chicas se miraron furiosamente y dando un resoplido se fueron cada una por direcciones distintas. Los demás solo se limitaron a suspirar y se adentraron en el salón. Shampoo se giró y se percató del nuevo estudiante.
-Eso chico ser...- sonrió maliciosamente y continuó su camino alegremente mientras que pensaba en la suerte que tenía.
Las clases continuaron como si nada hubiera pasado. Akane regresó al salón con una cara de pocos amigos diciendo cosas por lo bajo. Todos sabían a que se debía esa expresión y sin mucho interés se sentaron en sus respectivos asientos. Soiyiro se percató de eso, pero por el miedo de salir lastimado prefirió quedarse sentado.
La tarde cayó y las clases llegaron a su fin.
Como Ranma llegó tarde a la clase gracias al vuelo que tuvo gratis aterrizando a varios kilómetros de allí añadiendo el desastre que hicieron en el pasillo que por mala suerte la culpa recayó en él los profesores le asignaron como castigo limpiar el gimnasio siendo vigilado por otro estudiante.
Akane estaba terminando de arreglar su maletín. Soiyiro después de analizarlo bien y reunir todo su coraje se acercó a ella tímidamente.
-Akane-san ¿estas bien?- preguntó tembloroso por temor a terminar igual que Ranma surcando los cielos- ¿Qué fue lo que pasó al mediodía? ¿Te peleaste con tu novio?-
-estoy bien…lo que pasó al mediodía son sucesos que lamentablemente pasan casi todos los días gracias al idiota de mi "novio"- explicó diciendo la última palabra con voz irónica. Tomó su maletín y le dedicó una tierna sonrisa al muchacho el cual sonrió pero de alivio.
Cuando iban a abandonar el salón junto a su amigo el profesor la detuvo.
-Tendo…necesito que me haga un favor-
En el gimnasio el muchacho de la coleta estaba enjuagando con rabia el trapeador diciendo cosas por la bajo.
-¡chikuso! Es una boba…baka, baka, baka…kuso ¿Por qué esto me pasa a mí?-
-demonios ¿Por qué rayos me culparon a mi sino tuve nada que ver con esa estúpida pelea? ¡Chikuso! Akane tiene la culpa…esa boba…ni siquiera me dejó explicarle…prefiere creerle al estúpido de Ryoga…baka…es una tonta- caviló furioso mientras que con más fiereza limpiaba el piso.
Sintió que abrían la puerta y con el ceño fruncido levantó la mirada para encontrarse con la peli-azul que entraba con un gesto de claro enfado.
-¿Qué demonios haces aquí?- preguntó sorprendido observando como ella caminaba con los puños apretados hasta sentarse en las gradas del lugar.
-no creas que estoy aquí por que quiero…- aclaró arrogante apoyando su rostro en una mano la cual tenía el codo sobre la rodilla- el profesor me envió para que te vigilara-
-¡ja! Pues no necesitas hacerlo…vete a casa- ordenó igual de tajante comenzando nuevamente a limpiar.
-pues te aseguro que eso es lo que quiero pero tengo que cumplir con lo que me pidió el profesor baka- bufó irritada observando al muchacho como le daba la espalda.
Se quedaron en silencio mientras que él seguía limpiando.
Akane le miró de reojo y luego suspiró resignada. Se levantó y sin decir nada se acercó tomando uno de los cepillos y comenzó a limpiar.
Ranma se dio cuenta y se volteó para ver a la chica limpiando. Se quedó algo sorprendido y cuando iba a preguntar ella se le adelantó.
-no creas que lo hago por ti…si terminamos esto rápido podremos irnos a casa…estoy haciendo esto para mi propio beneficio- expresó arrogante sin dirigirle la mirada en ningún momento.
Él frunció el ceño y sin decir nada siguió con su labor.
-¿Qué le pasa? No tiene por que tratarme así…es una tonta-
-idiota…idiota…eres un mentiroso idiota...peleando por Shampoo…es un bobo…baka-
Media hora después ya estaban casi terminando, se detuvieron para descansar un poco. Se sentaron en las gradas un poco alejados entre ellos.
-falta poco para terminar…si continuamos así terminaremos pronto- musitó Akane con la mirada perdida llamando la atención del chico que la miró algo desconcertado.
Otro incómodo silencio invadió la escena. Ranma miraba de reojo a la chica tratando de verificar si seguía enojada.
-Akane ¿Por qué estabas enfadada?- preguntó esperando un posible insulto de su parte. Quería probar si seguía molesta o tal vez solo quería terminar con aquel silencio que ya lo tenía harto.
-eso no te importa- dijo desviando la mirada al lado contrario a donde estaba él.
-claro que me importa…por tus tonterías terminamos aquí- espetó levemente alterado viéndola con el ceño fruncido.
-¿Qué dices? No seas cínico…tú eres el único culpable de que hayamos terminado aquí…tú y tus molestas prometidas…- mencionó casi en grito levantándose de golpe y bajando rápidamente las gradas para dirigirse a la puerta- termina tú…yo me largo de aquí-
-¡Matte! ¿A dónde crees que vas?- corriendo hacía ella e interponiéndose en su camino- ¿Por qué rayos estas molesta conmigo si yo en ningún momento les pedí a ellas que viniera a hacer desastres? No tuve nada que ver con eso y terminé pagando los platos rotos- añadió enfurecido cruzando los brazos siendo observado por la furiosa muchacha.
-baka…quítate del medio…quiero irme…- gruñó furiosa apretando los puños con ganas de mandarlo a volar nuevamente- tú siempre tienes la culpa de todo- agregó para luego con la frente en alto seguir su camino esquivándolo.
-maldita sea- susurró entre dientes- eres una testaruda…claro…te la pasas reclamándome cuando tú estas de lo más contenta con tu nuevo amigo ¿na?- espetó dejándose guiar por los celos dejando en shock total a la muchacha que detuvo su caminar para voltearse a mirarlo con sorpresa- no andes haciendo lo que no te gusta que te hagan- culminó girándose colocando sus manos detrás de la cabeza.
-¿Qué dijiste? ¿A ti quien te ha dado el derecho de reclamarme por algo que no he hecho? No confundas los papeles- exclamó con la rabia al límite. Con todas sus fuerzas le arrojó en maletín estampándoselo en la cabeza al desprevenido muchacho que terminó con la cara incrustada en el suelo.
-¿QUÉ DEMONIOS PASA CONTIGO?- gritó exasperado después de reincorporarse frotándose el enorme chichón en la cabeza observándola fieramente.
-ESO TE PASA POR ESTAR DICIENDO COSAS SIN SENTIDO- le devolvió el grito- Soiyiro es mi amigo…no es como tus prometidas que hacen lo que les da la gana cuando quieren y tú no haces nada para detenerlas- añadió con las manos a cada lado de su cintura asesinándolo con la mirada.
-¿Tú amigo? Si claro…como no…ese idiota solo quiere conquistarte…no seas tan ciega- insinuó con los celos hasta la coronilla- tú eres la que andas de boba creyéndote todo lo que dice-
-ahora si ya me hartaste- susurró entre dientes tomando uno de los cepillos que tenía cerca y lo atacó dispuesto a golpearlo- te voy a dar tu merecido baka insensible- intentó golpearlo nuevamente pero el muchacho esquivaba todos sus ataques haciéndola enfurecer más.
-¿Quieres parar?- saltó hacía atrás evadiendo otro ataque de la chica- Akane sabes muy bien que jamás podrás ganarme…deja de ser tan testaruda- sacándole la lengua mientras esquivaba otro de sus intentos. Sonrió egocéntricamente al ver como la chica lo veía con ganas de matarlo lenta y dolorosamente.
-estúpido egocéntrico- gruñó enfurecida apretando con fuerza el cepillo entre sus manos observando con fiereza al muchacho el cual tenía su característica sonrisa burlona que odiaba tanto- ME LA VAS A PAGAAARRR- gritó lanzándose al ataque.
Ranma al instante predijo el ataque y de lo más tranquilo dio unos pasos hacía atrás, pero no anticipó al tropezón que se dio cuando pisó un cepillo que estaba tras de él haciendo que se fuera hacía atrás tomando instintivamente de la muñeca a la chica que no le dio tiempo ni de parpadear.
Antes de caer inconcientemente se giró un poco cayendo sobre ella y terminaron besándose accidentalmente. Sus mejillas se tornaron de un carmín intenso y estaban con los ojos como platos.
Ranma estaba en shock total al sentir los finos labios de la chica sobre los suyos. El corazón parecía que se le iba a salir del pecho por lo descontrolado que estaba, pero por alguna extraña razón esa sensación y el sabor de los labios de su ex prometida se le hacía muy familiar.
Akane no sabía que hacer, su cuerpo no respondía. Su mente le ordenaba que se levantara lo antes posible, pero su cuerpo no obedecía. Inmediatamente recordó lo que pasó en la habitación de Ranma y las maripositas en su estómago comenzaron a revolotear con mucha más fuerza.
Sin darse cuenta ambos cerraron los ojos al mismo tiempo y comenzaron a mover sus labios torpemente. Las ganas de estar juntos los dominaron por completo dejando a un lado la razón. A los segundos esas torpes caricias se fueron transformando en un apasionado beso que cada vez se intensificaba más y más al paso de cada segundo.
Extasiado por aquel momento tan esperado para él fue bajando una de sus manos hasta encontrase con la de ella y entrelazó sus dedos apretando fuertemente mientras que con más ganas disfrutaba de los jugosos labios de la joven.
Akane no pudo evitar dar un leve respingo al percibir ese apretón de manos que le dio Ranma, en su interior gritó de alegría y para demostrarle que le había gustado ese gesto colocó su mano libre en la nuca del muchacho y lo acercó más incitándolo a continuar.
El muchacho sonrió en su interior y quiso profundar el beso lamiendo con su lengua la unión de los labios de la jovencita la cual se sobresaltó, pero gustosa accedió a su petición entre abriendo su boca dejando entrar al nuevo invitado siendo recibido de forma muy agradable.
Sus respiraciones se iban descontrolando rápidamente y sus corazones parecían tambores latiendo fieramente.
Allí estaban, en medio del lugar. Él sobre ella con sus manos entrelazadas y devorándose a besos gozando completamente de aquella cercanía que comenzó con un beso accidental, pero se transformó en un gesto lleno de caricias haciendo salir esas emociones y sentimientos que tuvieron guardados en lo más profundo de sus corazones.
Para Ranma era la primera vez que disfrutaba de esa experiencia con ella, sin embargo, tenía la sensación de ya haber estado en esa situación.
La falta de aire no se hizo esperar y para no separarse de ella dejó con mucho pesar sus deliciosos labios para dirigirse rozando su piel y dándole pequeños besos hasta llegar a su cuello en donde se dedicó a recuperar el aliento mientras que le daba pequeños roces disfrutando de la suavidad de su piel.
Tenía la extraña sensación de saber que hacer y de haberlo vivido anteriormente. Tirando esas dudas a la basura, Ranma decidió seguir con su trabajo y seguir en ese hermoso sueño el cual no quería despertar jamás.
Las sensaciones eran demasiadas, volver a sentirlo sobre ella, degustando su piel la hacían desear más. Lo que más le gustaba y a la vez la consternaban es que esta vez si estaba conciente de lo que estaba haciendo y eso la asustaba un poco, sin embargo, al sentir como la besaba de forma tan delicada en el cuello hizo que lanzara sus miedos a la basura y se dedicara a disfrutar de lo que parecía una de las más gloriosas fantasías.
Sus manos seguían aferradas con fuerzas y ella lo tenía rodeado por el cuello dándole leves masajes por la espalda de vez en cuando induciéndolo a continuar con más ansias.
-Ran…Ranma-susurró con voz entre cortada por lo ofuscada que se encontraba. Él seguía tan concentrado en besarla con locura en todos los alrededores de su blanquecino cuello que no le prestó atención a su llamado.
-Ran-chan…Ranma ¿estas allí?- llamó Ukyo desde afuera destruyendo el romántico momento y haciendo que los dos jóvenes se sobresaltaran dirigiendo sus miradas llenas de pánico a la puerta para luego posarlas en el otro.
Cuando sus miradas se encontraron la conciencia regresó de golpe haciendo que sus rostros más rojos no se pudieran poner.
A la velocidad de la luz Ranma se levantó arrastrándose hacía atrás temblando ferozmente mientras que intentaba hablar pero su boca no se movía. Estaba completamente mudo.
Estaba estático con un leve tic nervioso en el ojo intentado reorganizar las ideas y despertar de lo que parecía haber sido una de sus más hermosas fantasías.
Akane se sentó con la mirada perdida en algún punto lejano. Estaba completamente fuera de lugar tratando de captar lo que acababa de ocurrir.
El corazón en cualquier momento se le iba a detener. Aún podía sentir los cálidos labios del muchacho quemar placenteramente su piel.
Se miraron y luego desviaron el rostro a lados contrarios echando humo por las orejas. La vergüenza, el miedo y la incertidumbre estaban en primera fila en la situación.
Sintieron que la puerta se estaba abriendo y nerviosos se miraron nuevamente sin saber que hacer.
-Ran-chan podríamos…- no continuó con su comentario al encontrarse a Ranma y Akane limpiando el sitio, claro, a una gran distancia entre ellos- Akane…no sabía que estabas aquí- añadió algo confundida por el estado de nerviosismo en que estaban ambos jóvenes. Frunció levemente el ceño sonriendo algo extrañada al percatarse como limpiaban torpemente.
-¡shimatta! ¿En que demonios estaba pensado? ¿Me volví loca ó es que acaso ese beso en la habitación de Ranma me fundió en el cerebro? ¿Cómo rayos pude caer nuevamente de esa forma? Kuso…de seguro esta pensando que soy una depravada o que quizás me estoy muriendo por él…rayos ¿ahora que hago?- pensó aterrorizada aumentado la velocidad de la limpieza ignorando completamente a la castaña que seguía parada en el mismo lugar.
-Kuso…kuso…kuso ¿Me volví completamente loco? ¿Qué rayos haré? Lo más seguro es que piense que soy un pervertido aprovechado….me va a odiar…me va a matar ¿Cómo rayos me atreví a besarla de esa forma? Soy un lunático…ya me veo con una lápida en el cementerio…ella me va a matar…soy un imbécil- cavilaba con temor mientras que tragando duro y sudando frío limpiaba con más fervor el suelo que ya brillaba de lo limpio.
Ukyo se estaba empezando a hartar por la indiferencia de ambos jóvenes y conocía perfectamente la forma de llamar la atención de los dos. Carraspeó y se acercó hasta quedar justo detrás del muchacho que estaba tan concentrado en regañarse así mismo que no se percató en lo absoluto.
-Ran-chan ¿Quieres venir a comer okonomiyakis a mi restaurante y así estar un tiempo a solas?- sugirió melosa en voz alta captando toda la atención de la peli-azul que se volteó a verla con una fiera mirada.
En ese momento Ranma despertó de su pequeño trance volteando rápidamente encontrándose con la castaña a poca distancia de él.
-Ukyo ¿Qué haces aquí?- preguntó desubicado haciendo que ella frunciera el ceño.
-yo me voy de aquí- musitó Akane y con la furia y los celos al tope tomó su maletín dirigiéndose a la salida siendo observada por la castaña que sonreía satisfecha y por Ranma que no sabía lo que pasaba.
-necesito hablar contigo Ran-chan- expresó recobrando seriedad asustando levemente al pobre muchacho que apenas estaba reaccionando de lo acontecido recientemente.
-Aa- respondió atontado sin quitar la mirada de la puerta donde hace minutos la peli-azul había pasado.
-¡Ranma despierta!- gritó exasperada haciendo que el chico pegara un grito echándose hacía atrás observándola con miedo- no se que demonios te pasa pero necesito hablar contigo de algo importante- exclamó con los brazos cruzados.
-ha…hablar ¿Conmigo? ¿Sobre qué?-
-sobre Akane y su nuevo "amigo"- haciendo señas con sus dedos enfatizando la palabras amigo.
Ranma frunció el ceño y asintió levemente. Ukyo a pesar de ser un poco lunática tenía una gran confianza en ella, además que ese tema le interesaba mucho, ella era la única con quien podía hablar sobre eso. Ella era su mejor amiga.
-muy bien… entonces termina con eso y acompáñame al Uchan- explicó con una leve sonrisa dándose la vuelta y comenzar a caminar en dirección a la salida dejando al muchacho perdido en sus pensamientos.
Continuara…
Konnichiwa!!
Mi neurona hentai volvió a la vida…jejeje…sinceramente no me lo esperaba pero como dicen…del amor al odio hay un paso…en este caso las cosas son al revés ¬¬U
Los celos en la mayoría de los casos son malos, pero si terminan con resultados como ese ¡vivan los celos! Jejeje…
En esta historia quiero que Ukyo sea una heroína pero hasta ahora ha servido para destrozar grandes momentos ¿ne? Jejeje…
Apenas es el primer día de Soiyiro en la escuela y miren todo lo que a pasado ¿El pobre podrá sobrevivir al menos a una semana en ese lugar? Esperemos que sí por que a penas la diversión esta comenzando.
Términos en Japonés:
¡Shimatta!: Maldición; ¡Oh no!
Gomen nee: lo siento; perdón
¿nani?: ¿Qué?
Baka: tonto; idiota
Kuso; chikuso: mierda
Arigato: gracias
Oe: oye
¿na?: ¿verdad?; ¿no es cierto?; ¿no? (expresión utilizada por los chicos)
Etto: err; esto; este; pues (interjección de duda)
Hai; Aa: sí
¿daiyoubu ka?: ¿Estas bien?
Bakarayo: estúpido cretino; estúpido idiota
Matte: espera
Quiero darles las gracias de corazón a quienes han seguido esta historia...ustedes son quienes me inspiran a seguir...muchas gracias por su apoyo.
No se les olvide enviar sus comentarios...son sólo cinco minutitos hacer un review...por fa (ri-chan pone ojitos de suplica) no se queden con las ganas de decir lo que piensan...aquí estaré esperando sus comentarios y gustosa los leeré...
Quisiera aprovechar para decirles que hace poco publiqué un one-shot alternativo y me gustaría mucho que pasaran a leerlo y que me enviaran sus review con su opinión sobre la historia...
Y también darle las gracias enormemente a las lectoras que ya lo leyeron y me dieron sus palabras de aliento...muchas gracias y estaré considerando convertir esa historia en una serie, pero el tiempo lo decidirá...por ahora...muchas gracias por su tiempo...
Nos vemos en una próxima entrega...
Besos ri-chan
Matta nee
