Bueno…aquí llegué un poco antes de lo previsto…no acostumbro publicar un jueves pero debido a planes inesperados me vi en la obligación de hacerlo…la verdad es que me voy de viaje hoy (jueves) en la tarde y regreso el lunes así que para no tardar preferí publicar antes de irme…

Sin más nada que decir…espero que disfruten de esta nueva entrega…el comienzo de la trama de la historia…muchas gracias y disfruten…

Los personajes incluidos en esta historia (a excepción de Soiyiro Mayade) le pertenecen únicamente a la grandiosa Rumiko Takahashi.

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Decisiones del corazón

Capítulo VIII: La promesa de los Mayade (parte I)

"Conversaciones y malentendidos"

Los rayos del sol cada vez se volvían más rojizos mientras que este se ocultaba en el horizonte y las primeras estrellas daban su aparición en la inmensidad del anaranjado cielo.

El nuevo estudiante de la Furikan caminaba distraído por las calles con las manos en los bolsillos y la mirada fija en el suelo pensando en lo ocurrido en su primer interesante día en su nueva escuela.

Estaba algo, mejor dicho, estaba muy confundido. Lo primero fue encontrarse con el novio de Akane, parecía que ella quedó igual de sorprendida al escuchar eso de parte del chico de la coleta.

-¿Su prometido? Que extraño…Akane nunca me comentó nada sobre eso a pesar de hablarme mucho sobre Ranma ¿se le habrá olvidado? Bueno…yo también olvido cosas…quizás se le pasó por alto-

Lo segundo fue la pelea que hubo en el almuerzo ¿Quiénes eran esas chicas? ¿Acaso ellas también tenían un interés especial por Ranma? Si ese chico era el novio y prometido de Akane ¿Por qué ellas peleaban por él? Tenía que admitir que todas esas chicas eran muy bellas, pero, se les notaba a lo lejos que estaban algo locas ¿Acaso en esa escuela siempre era así? Estaba comenzando a temer por su vida y apenas era su primer día ¿Qué más podía pasar?

Entre tantas vueltas de cabeza y más enredos de pensamientos llegó a las puertas del hotel donde se estaba hospedando. Cuando fue a entrar en el edificio giró su rostro a su izquierda encontrándose que en la entrada estaba estacionado un auto color negro.

-¡Sonna!- caviló angustiado para luego entrar casi corriendo y comenzar a subir el par de pisos prácticamente saltando en las escaleras a una velocidad asombrosa hasta llegar a la puerta de su habitación-no puede ser...no puede estar aquí...por favor...que no sea quien yo pienso-

Cuando metió la llave en la puerta y la abrió de sopetón quedó estático con la boca abierta y los ojos como platos observando a la persona que se encontraba dentro del cuarto.

-¿Qué estas haciendo tú aquí?- preguntó despertándose del pequeño letargo frunciendo el ceño denotando un total desacuerdo con aquella aparición.

Los faroles de las calles comenzaron a encenderse. En la carretera iba caminando lentamente arrastrando los pies el chico del paraguas amarillo, el cual tenía como sistema de apoyo una larga vara con la cual se mantenía en pie.

Se detuvo y observó los alrededores.

-¿Itai koko wa, doko nanda?- gritó alterado para luego lanzar un pesado suspiro y comenzar nuevamente a caminar. Desde que abandonó la escuela Furikan después de observar como Akane mandaba a volar a Ranma al espacio exterior, no tenía la más mínima en donde se encontraba. Llevaba horas caminando por aquellas calles y estaba sumamente cansado.

-ese bakayaro de Ranma...es un insensato...la pobre de Akane-san no se merece tanto sufrimiento...-

Levantó la mirada y pudo ver a una chica que se acercaba a él la cual no parecía estar pendiente por donde iba. Entre cerró los ojos para poder identificarla y se percató que era Akane quien venía caminando rápidamente con los puños apretados a cada lado de su cintura y murmurando cosas por lo bajo.

-estúpido cretino…es un imbécil…un…un…LO DETESTO…de seguro esta pasándola de lo lindo con Ukyo comiendo okonomiyakis y pasando tiempo a solas-

Aumento la velocidad de su caminata roja de la rabia. Aun seguía aturdida por lo acontecido en el gimnasio pero los celos la tenían algo controlada. Era obvio que Ukyo se aprovecharía de ese tiempo a solas con Ranma para tratar de conquistarlo y sabía muy bien que el muy idiota no haría nada para impedirlo.

-Ranma…eres un…un… IMBÉCIL- gruñó lanzando un puñetazo hacía adelante con todas sus fuerzas descargando su furia.

Sintió como golpeó algo y levantó la mirada algo confundida para encontrarse que su puño estaba estampado justo en medio del rostro del chico del paraguas- ¿Ryoga-kun?- musitó desubicada apartando su mano.

Estaba tan concentrado en adivinar el por que de la furia de la chica que apenas pudo reaccionar cuando vio venir un puñetazo directo hacía su cara.

Terminó en el piso con la marca del puño de la chica en el rostro y con el signo Takajashi en ambas manos notablemente inconciente y con un hilillo de sangre saliendo de su nariz.

A los minutos comenzó a abrir los ojos parpadeando varias veces intentado aclarar la vista y lo primero que vio fue el rostro de la peli-azul con un gesto claro de preocupación.

-Ryoga-kun ¿daiyoubu ka?- preguntó mientras que lo ayudaba a sentarse- en verdad lo lamento mucho…no te vi…que vergüenza ¿te golpee muy fuerte?-

El muchacho estaba terminando de despertarse y sintió un agudo dolor proveniente de su nariz y se llevó las manos a la zona afectada. Cuando escuchó la intranquila voz de la chica reaccionó de golpe.

-Akane-san….Iie…Iie…genki desu…no me dolió…para nada- afirmó riendo poco natural- no tienes de que preocuparte…no me dolió en lo absoluto- agregó para luego reír escandalosamente sin despegar sus manos de su sangrante nariz.

-me alegro…me preocupe mucho- confesó aliviada dedicándole una tierna sonrisa ocasionando un fuerte sonrojo de parte del muchacho.

-¿te preocupaste? Yo…yo…etto…no tienes por que hacerlo…no soy tan débil…- mencionó nervioso jugando con sus pulgares mientras que se desangraba por la nariz.

La chica sacó un pañuelo de su maletín y se le ofreció- ten…será mejor que te limpies…espero que no deje marca- expresó un poco avergonzada.

El muchacho la miró embobado para luego recibirle el pequeño pedazo de tela.

-por cierto Akane-san ¿estabas enojada por algo?- preguntó mientras que se limpiaba la zona afectada notando como ella fruncía el ceño levemente- ¿El cretino de Ranma volvió a meter la pata otra vez?- agregó divertido haciendo que ella sonriera levemente.

-hai...Ranma es un estúpido- idiota, imbécil, mujeriego, pervertido y muchas otras cosas más- caviló apretando los puños con fuerza mientras que un aura roja comenzaba a rodearla por completo siendo observada por el ahora asustado muchacho que la veía con temor.

-¿Te…te…en…encuentras bien Akane-san?- preguntó con la voz temblorosa observando a la furiosa muchacha que al parecer estaba sumida en su mundo de pensamientos.

Akane sacudió la cabeza regresando al mundo de los vivos y con una sonrisa asintió- estoy bien…es solo que he tenido un extraño día…eso es todo-

-ya veo…todos tenemos un día extraño en ciertas ocasiones- observó su alrededor-¿Aún estamos en Nerima verdad?-preguntó confundido haciendo que ella riera poco natural mientras que una gotita estilo anime rodaba por su mejilla.

-hai…no fuiste muy lejos- contentó divertida ocasionándole un leve sonrojo al muchacho.

Él comenzó a reír frenéticamente- bue…bueno…al menos no estoy al otro lado del mundo- rascándose la nunca, recordó cierto detalle que para él era muy importante-¿Podrías hacerme un favor?- interrogó sonrosado y jugando con sus pulgares.

-¿Cuál favor?- algo extrañada por el estado de nerviosismo en que él había echo la pregunta.

-podrías…etto… ¿podrías llevarme al restaurante de Ukyo?- mientras hablaba sus mejillas se iban tornando de un carmín intenso.

Akane abrió más los ojos por la sorpresa y luego una pícara sonrisa adornó su rostro- ¿Quieres ir a ver a Ukyo?- preguntó acusadora ampliando su sonrisa al ver como el muchacho agachaba la cabeza con la cara roja como un tomate- no tienes por que avergonzarte…si quieres verla…te acompañare-

-¿honto ka?- mencionó emocionado levantando la mirada- digo ¿en serio me acompañarás?- volvió a preguntar pero esta vez fingiendo indiferencia.

-hai- respondió animada-aunque en estos momentos el baka de Ranma debe estar allá…lástima por ti Ukyo…pero creo que dañare tu tiempo a solas con él- frunciendo levemente el ceño.

Desvió la mirada al sonrojado pero feliz muchacho y lo tomó de la mano- muy bien…vayamos a visitar a Ukyo- expresó jalando al joven el cual se dejó llevar un poco nervioso por ese atrevimiento de la chica al tomarle la mano.

En la casa Tendo, Kasumi se encontraba barriendo la entrada cuando sintió como un auto se estacionaba en la puerta. Observó como dos individuos se bajaban del vehículo, un señor de bigote en forma de candado con apariecia pulcra y bien presentada y un joven de cabellos negros que parecía no muy feliz con la situación.

-Bienvenidos ¿Se les ofrece algo señores?- preguntó amablemente la mayor de las Tendo con una encantadora sonrisa.

-buenas tardes...-saludó el hombre con voz gruesa y formal- venimos a discutir un asunto con el señor Tendo ¿Se encuentra?

La chica asintió- adelante...ahora mismo voy a llamarlo- mencionó comenzando a caminar seguida por el formal hombre y el disgustado muchacho que bufó molesto metiendo las manos en los bolsillos. Se detuvo algo desconcertado al pensar en lo dicho anteriormente y analizó la situación.

-¿Tendo?- abrió los ojos de sopetón y luego se pegó en la frente con la palma de la mano maldiciendo por lo bajo.

La tarde había caído y la noche apareció en escena.

-Muy bien…aquí tienes otra ración Ran-chan- mencionó animada la castaña mientras que le pasaba un plato con el okonomiyaki al chico de la trenza que estaba terminándose su tercer plato.

-muchas gracias Uchan- contestó con la boca llena recibiendo el plato y comenzando a comer con ganas.

Acomodó el poco desorden que había echo y limpiándose las manos con uno de los paños que tenía cerca, salió de la cocina y se acercó al muchacho que estaba muy concentrado en devorar lo que quedaba de su plato.

-entonces ¿no tienes idea de quien sea ese chico?- volvió a preguntar mientras que se sentaba junto a él- ¿Akane no te dijo nada?-

Ranma terminó de tragar con dificultad- según ella…lo conoció el sábado…sinceramente ese tipo no me cae muy bien- espetó con el ceño levemente fruncido- pero ella piensa que es un angelito de Dios…es una tonta- añadió con un toque de celos.

-moou…- recordó el acontecimiento anterior cuando los encontró en la escuela-por cierto ¿Qué ocurrió antes de yo llegar al gimnasio?- la pregunta hizo que él se atragantara y comenzara a toser fuertemente- ¿sucedió algo entre Akane y tú?- sonriendo pícaramente dándole unas palmadas en la espalda para que no terminara muerto por ahogamiento.

Después de recuperarse del ahogo sufrido, comenzó a decir incoherencias antes de poder hablar bien-¿Na…ni? Etto…yo…Iie…Iie…no pasó na…nada- intentó parecer convincente pero el severo ataque de nervios que tenía hacía que eso fuera casi imposible.

-¿en serio? cuando los vi estaban muy rojos y además que muy nerviosos- inquirió ocasionando que el chico comenzara a sudar frío y empezara a negar con las manos de forma exagerada mientras que reía nervioso.

-Iie…no…nada…no pasó nada…-será mi mejor amiga pero no puedo decirle que Akane y yo nos besamos…- olvidó por un momento la razón del ataque de nervios recordando lo que para él pareció un sueño echo realidad-es cierto…nos besamos- de un momento a otro tenía una sonrisa bobalicona recordando cada instante.

Ukyo se le quedó mirando algo extrañada, pero, para no presionar más al nervioso muchacho prefirió dejar de preguntar-si tú lo dices…te creo-alzando los hombros, un breve silencio inundó el escenario.

Lo miró de reojo y pudo ver como él estaba algo ido de la realidad, supuso que estaba preocupado por el nuevo compañero de clases y su conexión con Akane.

- Ran-chan…no tienes de que preocuparte…Akane y ese chico apenas se conocen…y tú la conoces a ella desde hace mucho tiempo…no creo que ella se interese en alguien con solo dos días de conocerlo- añadió muy sonriente dándole unas palmaditas a su amigo.

Ranma despertó del pequeño trance en que se encontraba y le sonrió por aquel intento de ánimo- ¿en serio lo crees?- ella asintió con esmero- espero que sea así…con todo lo que ha pasado no se si…- se detuvo al imaginar a la chica en brazos del nuevo conocido haciendo que apretara los puños de la furia siendo observado por la castaña que nuevamente lo miraba algo asustada.

-¿Ranma? ¿Estas bien?-

-¿nani?- dijo reaccionando de golpe- si…estoy bien...- rascándose la nuca observando el plato delante de él. Ella le sonrió y continuó alentándolo.

-no tienes por que estas así Ranma...Akane no se interesaría por ese chico tan pronto- levantó la mirada y colocó su dedo índice de la mano derecha sobre la comisura de los labios- aunque han habido excepciones- observó como el muchacho había agachado la cabeza notablemente abrumado e intentó animarlo nuevamente- Akane no se interesaría por otro...no tienes por que ponerte así...aunque se ve que se llevan bien-lo último lo dijo en voz baja olvidándose por un momento de su amigo que tenía un aura azul fantasmagórica rodeándolo por completo.

-shimatta- musitó decaído recostándose en la barra con los brazos como almohadas.

En vez de animarlo, estaba haciendo que el pobre muchacho se sintiera más mal de lo que ya estaba- espera Ranma...que se lleven bien no significa nada...-intentó corregirse riendo nerviosa haciendo que él la mirara de reojo- Conoces a Akane desde hace mucho tiempo atrás...ella no es de esas que se enamoran fácilmente...aunque sea un muchacho tan apuesto y amable como ese tal Soiyiro- una gotita estilo anime rodó por su frente al notar como otra vez el chico de la trenza volvía a recostarse en la barra con un poco de fantasmitas a su alrededor.

-esto de alentar a los amigos es más difícil de lo que pensé...estoy metiendo la pata- pensó buscando la mejor manera de alentarlo- Ranma...Akane y ese chico son solo amigos...ella no te engañaría...de eso estoy completamente segura- suspiró de alivio al ver como él sonreía apenas apoyando esa idea.

-muchas gracias por intentar animarme Ukyo...en verdad te lo agradezco- dijo con un tono suave y una media sonrisa observando de reojo a su amiga que le sonreía ampliamente- yo se muy bien que Akane no es de esas chicas que se enamoran rápidamente...demo...ese chico es muy diferente a mi...me di cuenta con solo hablar con él...tal vez por eso a ella le interesa...por que sabe que él no la insultará o se burlará- con el avance de sus palabras iba disminuyendo la voz hasta hablar casi en un susurro.

La castaña lo miró con dolor al escuchar esas triste palabras, él podía tener razón en ese aspecto, Akane seguramente se siente atraída por ese joven solamente por que era diferente a Ranma, sin embargo, una amistad es muy diferente al amor y estaba dispuesta a hacer que él se convenciera de eso.

-Ranma...lo que tienes que hacer es asegurarte de que Akane no se interese por ese chico...tú tienes que actuar...no te quedes esperando que las cosas sucedan- explicó seriamente teniendo la total atención del muchacho que la miraba algo desubicado- tal vez tengas razón...pero tienes que entender que una amistad es muy diferente a un enamoramiento...quizás Akane solo ve a ese muchacho como un amigo...no saques conclusiones antes de saber lo que ocurre- culminó con una gran sonrisa.

Él la miró algo sorprendido, era la primera vez que escuchaba una explicación de ese tipo, pero ella tenía razón respecto a eso, se estaba adelantando a sacar conclusiones sin saber que era lo que verdaderamente ocurría. Le sonrió agradecido a la chica.

-estoy muy agradecido contigo Uchan...tus palabras me han ayudado mucho- de pronto una pregunta revoloteó por su cabeza y sin esperar mucho la hizo sonora- Ukyo ¿Desde cuando tu interés de que Akane y yo estemos juntos?-preguntó curioso observando como las mejillas de la chica se tornaban de un ligero carmesí.

-bue…bueno…es que como tú has sido mi mejor amigo desde la infancia lo único que quiero es que seas feliz…se que tú amas a Akane…- se detuvo un momento al ver el notable sonrojo en las mejillas del chico, sonrió divertida por lo apenado que era su amigo- y también estoy segura que ella te ama a ti…solo que ustedes son un par de testarudos y orgullosos que lo único que hacen es pelear por tonterías-

-creo que tienes razón…ambos somos muy orgullosos…y…y…también…que…que- tartamudeó y fue bajando la voz en el avance de sus palabras.

Ukyo comprendió lo que él quería decir pero por ser tan orgulloso y muy malo con las palabras simplemente sonrió satisfecha y posó su mano en el hombro del muchacho dándole a conocer que ella había entendido lo que quería decir.

Ranma la miró y le devolvió la sonrisa.

-Ukyo…muchas gracias por tu ayuda…me alegra mucho que estés aquí para aconsejarme- dijo mirándola fijamente con una amplia sonrisa en la cara.

-nandemonai…somos amigos y los amigos siempre se ayudan- se acercó y lo abrazó- Ran-chan…debo decirte que una vez te ame con locura y no me arrepiento de ese sentimiento…demo…las cosas han cambiado…no se que ocurrió pero ahora te quiero como mi amigo…como siempre tuvo que ser…te quiero como mi mejor amigo…y voy a hacer todo lo posible para que Akane y tú estén juntos- aferrándose a él intentado contener las ganas de llorar, pero no de tristeza sino de felicidad.

Por primera vez era sincera al hablar sobre sus sentimientos, quizás estaba insegura de lo que sentía por cierto chico de paraguas amarillo, pero estaba segura y muy feliz de querer a Ranma como su amigo. Estaba satisfecha.

Ranma no sabía que decir, estaba impactado por lo que la chica le acababa de revelar pero le tranquilizó saber que ahora ya no tenía interés en él como su prometido, solo como amigos.

Le correspondió el abrazo con gusto.

-Muchas gracias Ukyo…me alegra mucho que ahora las cosas por fin se arreglen…perdóname por nunca corresponder tus sentimientos pero estoy seguro que hay un chico muy desorientado que si lo hará- lo último lo dijo con un tono burlón ocasionando un fuerte sonrojo de parte de la chica- yo también te quiero Ukyo…mi mejor amiga…siempre te he querido-

Se separaron con unas amplias sonrisas y la chica se secaba las lágrimas.

De pronto la castaña sintió un terrible escalofrío recorrer su espalda y con cara de pánico viró su rostro como un robot encontrándose con el chico de los colmillos en la entrada del local con un gesto que espantaba a cualquiera. Se notaba a lo lejos que estaba muy molesto.

-Ryo…Ryoga- balbuceó algo consternada ya que ese gesto que tenía el chico no le avisaba nada bueno-¿en que momento llegó? ¿Acaso habrá…-

-¡Ryoga!…por fin apareciste- dijo Ranma animado levantándose y acercándose a él ignorando el gesto de desconcierto de la chica y la fría mirada que le dedicaba el joven- Debo decir que eres un suertudo- agregó dándole unas palmaditas en el hombro con una amplia sonrisa.

Ryoga miró por unos momentos a la chica y luego observó al chico de la coleta en frente de él con esa sonrisa que para él significaba la de un traidor descarado.

Apretó los puños con fuerzas hasta que sus nudillos se pusieron blancos y con toda la ira al límite golpeó a Ranma en el rostro tirándolo al suelo.

-Maldito bastardo- susurró entre dientes aún con el brazo estirado- eres un miserable de lo peor-

-¿pero qué rayos te pasa imbécil?- preguntó Ranma desde el suelo con la mano en la mejilla- ¿Acaso te volviste loco?-

-¿Cómo puedes ser tan cínico? Sinceramente…eres de lo peor- dijo elevando la voz observando como el chico de la coleta se levantaba del suelo.

-¿de qué estas hablando?- espetó enojado.

-Ryoga…no es lo crees…te lo aseguro- musitó Ukyo llamando la atención de ambos jóvenes mientras se acercaba- estas confundiendo las cosas...Ranma y yo...-

-¿De que hablas?- volvió a insistir Ranma obviamente confundido- ¿De qué rayos me estoy perdiendo?- exclamó frustrado por no entender la situación.

-no estoy confundiendo nada…se lo que pasa…lo que no entiendo es como este miserable puede ser tan descarado…eres un animal…no puedo creer que lo supiéramos de esta forma…primero Shampoo ahora con Ukyo…eres un maldito insensato- fue elevando la voz hasta casi gritar observando con furia al otro muchacho que con el avance de sus palabras su enojo se incrementaba- No solo le haces daño a Akane-san que sufre mucho por tu culpa...también quieres lástimar a Ukyo...más te vale no hacerla sufrir ¿entendido?- amenazó entre dientes.

-ahora si me enojé…no se de que estas hablando pero te voy a dar tu merecido por estar de hablador- cuando fue a levantar la mano para golpear al otro chico, Ukyo lo detuvo tomándolo del brazo.

-Ya basta Ranma…yamete- rogó preocupada haciendo que él la mirara por un momento y luego bajara el brazo dejando a un lado su intención de golpear al chico frente a él- Ryoga…no es lo que crees…te lo seguro...demo ¿A qué te referiste cuando dijiste supiéramos? ¿Acaso no llegaste por tu cuenta?- añadió con la voz temblorosa imaginándose lo peor.

Ranma abrió los ojos por la sorpresa y tragó en seco al fin comprendiendo cual era el problema. Volteó el rostro como un robot a mirar al otro chico que había agachado la cabeza apretando los puños.

-Ryoga…no me digas que…-mencionó la castaña y vio con horror como el muchacho asentía levemente. Se llevó las manos a la boca- ¡shimatta! Estamos en gravísimos problemas Ranma- musitó alterada zarandeando con fuerza al chico de la coleta dejándolo medio mareado.

-¿A qué te refieres Ukyo? No entiendo a que te estas refiriendo con esos problemas- dijo algo desubicado mientras ella lo sacudía como si un muñeco se tratara.

La chica lo soltó dejándolo viendo estrellitas. Sacudió la cabeza recuperándose y primero vio a Ryoga y luego a Ukyo, volvió a ver al chico y luego a la joven, los miró rápidamente hasta que el joven de la mochila habló.

-idiota inconciente- gruñó haciendo que él lo viera entre enojado y extrañado- ¿no entiendes nada verdad? Lo mismo que vi yo también lo vio otra persona la cual me acompañó hasta aquí- explicó girándose para dirigirse a la entrada- piensa y te darás cuenta a quien me estoy refiriendo-

Una especie de punzada azotó su pecho al momento de escuchar ese comentario. Se quedó estático con la mirada perdida al infinito con la boca abierta a más no poder. Obviamente estaba conmocionado por lo que acababa de ocurrir.

Ryoga observó al desconcertado muchacho con una especie de tic nervioso en un ojo y balbuceando incoherencia luego desvió la mirada a la castaña que por lo visto también estaba algo afectada. Soltó una risa amarga y se giró para comenzar a caminar fuera del local.

En ese momento Ukyo regresó a la realidad y notó como él se iba y con la desesperación al límite se acercó rápidamente.

-Ryoga ¡matte! No te vayas- suplicó tomándolo del brazo haciendo que la mirara- déjame explicarte-

-No Ukyo…yo entendí…no quiero explicaciones…no quiero escuchar lo que siempre supe- dijo mirándola con dolor y una sonrisa triste haciendo que ella lo soltara desconcertada y con el corazón encogido- Adiós Ukyo-

Intentó decir algo, pero las palabras no salían de su garganta. Quería explicarle pero su boca no emitía ningún sonido ¿Así era el miedo al saber que pierdes lo que más quieres?

Se llevó una mano al pecho y se percató como su corazón latía sin control ¿Era así de obvio? ¿Cómo no pudo haberse dado cuenta antes? Levantó la mirada encontrándose que el chico de la enorme mochila había desaparecido.

Lo buscó con la mirada en los alrededores y la entristeció al no tener éxito en su búsqueda.

-Ryoga- susurró con la mano en su pecho observando con tristeza la calle oscura frente a ella donde pasaba un perro el cual se sentó a mitad de la calle a bostezar y rascarse la oreja con la pata para luego seguir su camino.

Cruzando en la esquina estaba él sentado con sus piernas flexionadas y abrazándose a sí mismo con la mirada opacada y vidriosa.

-¿Por qué me siento tal mal? ¿Por qué siento que mi corazón esta desgarrado? ¿Por qué me afectó tanto verlos así?- se preguntó levantando la cabeza y fijando la mirada en el cielo nocturno que estaba siendo cubierto por nubes negras- Ukyo-

La chica seguía parada en el mismo lugar y sacudió la cabeza al recordar cierto detalle muy importante referente al problema.

-¡shimatta! Es cierto- caviló entrando a la velocidad de la luz encontrándose con Ranma que seguía en el mismo lugar y del mismo modo.

-Ranma…Ran-chan…Ranma despierta- lo llamó agitándolo suavemente pero se estaba cansando de hacerlo y que no reaccionara- ¡MALDICIÓN RANMA DESPIERTA!- gritó con la paciencia al límite estampándolo en el suelo con su espátula.

-kuso- gruñó desde el suelo- ¿Por qué me golpeaste?- protestó levantándose del suelo frotándose el enorme chichón en la cabeza.

-DEJA DE ESTAR PARADO AQUÍ SIN HACER NADA…RYOGA PIENSA QUE TU Y YO ESTAMOS JUNTOS Y LO QUE PIENSA ÉL TAMBIEN LO PIENSA ELLA ASI QUE LÁRGATE A EXPLICARLE ANTES DE QUE SEA TARDE- gritó exasperada mientras que le señalaba la salida completamente sin aire por la rápido que habló.

-es cierto…tengo que irme- musitó recordando lo que había pasado. Se acercó a la salida y antes de salir la observó de reojo- ¿Qué pasará con Ryoga? ¿Podrás explicarle?-

-no lo se…lo buscaré y le explicaré…pero te aseguro que arreglaré las cosas- sonrió dulcemente. Se acercó a él y de un empujón lo sacó del lugar- ¡date prisa! Deja de estar perdiendo el tiempo-ordenó seria haciendo que él riera agradecido y comenzara a correr en dirección a la casta Tendo.

Las gotas del cielo comenzaron a descender y a mojar las vías con insistencia. Las pocas personas que aun transitaban por las calles buscaban con urgencia algún lugar para refugiarse de la lluvia que cada vez se intensificaba más.

Mientras que las demás personas corrían en busca de protección Akane caminaba lentamente con la cabeza gacha y sin que le importara mojarse. Estaba ya empapada de la cabeza a los pies pero no le prestaba atención a ese problema.

Se detuvo sin levantar la mirada apretando el puño derecho con fuerza ya que en la otra mano tenía el empapado maletína, estaba temblando levemente por los sollozos. El agua de la lluvia se mezclaba con las lágrimas que recorrían sus mejillas con velocidad.

Por desgracia para Ryoga y ella llegaron al restaurante justamente cuando Ranma le decía a Ukyo que siempre la había querido y se separaban del fuerte abrazo con unas deslumbrantes sonrisas. Apenas podía creer lo que sus ojos veían, sintió como si la apuñalaran en la espalda.

Sintió todo su mundo venirse abajo, las ganas de llorar le llegaron de pronto y sin pensar en más se echó a correr lejos de allí dejando al muchacho de los colmillos parado en el local igual de consternado.

A pesar de lo que había pasado entre ellos, las discusiones y peleas que habían tenido desde que se conocieron nunca había abandonado la esperanza de poder por fin ser correspondida por él, lo que venía ocurriendo a lo largo del fin de semana incluyendo lo que sucedió en la clase con Soiyiro y el beso que se dieron en el gimnasio le había echo creer que tal vez había una mínima oportunidad para ellos, pero lo que sus ojos observaron fue una puñalada para su corazón.

Ahora estaba en medio de la calle dejándose mojar por el agua que caía del cielo tratando de calmar el profundo dolor que embargaba su alma en ese instante.

Le llegó a la mente ese beso que se dieron en el gimnasio antes de que llegara Ukyo y se saboreó los labios aún teniendo esa sensación y el sabor de los labios de Ranma juntándose con los suyos en aquel baile de caricias que solo con él había disfrutado.

Rió amargamente mientras las lágrimas seguían mezclándose con las gotas que resbalaban de su cabello y corrían por su rostro.

Se llevó el antebrazo izquierdo a la cara y se limpió el rostro.

-¿Doushite? ¿Por qué me duele tanto el pecho?- se preguntó sonriendo tristemente- ¿Por qué me tuve que enamorar de ti?- levantó la mirada cerrando los ojos por las gotas que chocaban contra su rostro- si tú eres feliz con ella…entonces no puedo hacer nada-

Apretó los puños con fuerza mientras que la rabia y la tristeza se mezclaban en su corazón- eres un imbécil- susurró abrazándose así misma. El frío de la lluvia comenzaba a penetrar su piel, era mejor regresar a casa.

Cuando fue a dar el primer paso escuchó como alguien se acercaba a gran velocidad a ella a grandes zancadas chapoteando en los charcos formados en la calle.

Apretó los párpados a igual que los puños sabiendo muy bien de quien se trataba. No quería, no podía permitirse que él la viera sufriendo por él, su orgullo jamás lo permitiría, si él quería estar con Ukyo entonces ella no demostraría ninguna oposición contra eso.

-Akane- dijo Ranma-chan entre jadeos intentado recuperar el aliento por la carrera que había echo, se inclinó un poco colocando las manos en las rodillas recuperando su respiración normal- necesito…necesito hablarte…escúchame yo…-

-no hables- ordenó fríamente sin llegar a voltearse- no quiero…no necesito escucharte…escuché suficiente y con eso me basta-

-demo…no es lo que parece…yo…-

-hoy…lo que ha pasado hoy en el gimnasio…fue un error…fue un simple error que nunca debió ocurrir…-sentenció dejando completamente sin habla a la pelirroja que sintió como el corazón se le desgarraba lenta y dolorosamente.

-¿De verdad crees eso?-preguntó dolido intentado tragar el nudo que de pronto apareció en su garganta- Voltéate y dime que fue un error…al menos ten la decencia de verme a la cara- exigió casi en grito intentado contener las lágrimas que amenazaban recorrer su rostro.

La chica dio un fuerte respingo que soltó el maletín por la rudeza de aquellas palabras. Tragó duro y con lentitud se volteó encontrándose con la fiera mirada de la chica.

-¡DIME! Vuelve a decir que fue una equivocación como tú dijiste…- exclamó acercándose a ella la cual dio un paso hacía atrás un poco asustada por aquella actitud- ¿Acaso no te atreves a decirme que fue un error viéndole a la cara?- volvió a insistir a poca distancia de ella.

Akane temblaba en su interior, estaba asustada por aquella extraña actitud adoptada por el muchacho. A pesar de ser una chica seguía transmitiendo con su mirada, con su voz, con su forma de ser aquel chico del cual se había enamorado. Seguía siendo Ranma en su interior y era algo involuntario sentirse nerviosa por esa cercanía.

Volvió a tragar duro y le miró desafiante- no se por que estas tan molesto si estabas tan feliz con Ukyo en el restaurante…que haya sido un error debe ser bueno para ti-masculló entre dientes haciendo que la furia de la pelirroja sobre pasara el límite- me imagino que besarte con una marimacho debe ser frustrante para ti…supongo que besarte con Ukyo es mejor- añadió dejándose llevar por los celos y haciéndole hervir la sangre por la rabia a la chica frente a ella.

-pero que testaruda eres…-terminó de acortar la distancia y la abrazó con fuerza dejando impactada a la pobre muchacha que quedó en Shock total- Si tú crees que es un error es tu problema por que yo no lo considero así y si no estuviera convertido en chica te lo demostraría-

-Ran…Ranma- apenas pudo decir con la voz entre cortada intentando reaccionar de aquel inesperado acto por parte de la pelirroja.

-Akane…yo…- se aferró más a ella a la vez que tragaba duro- lo que viste allá fue…- levantó la mirada y pudo ver a Kasumi que se acercaba rápidamente a ellos vestida con un impermeable amarillo y un par de paraguas en las manos.

Parpadeó rápidamente percatándose en la situación en que se encontraba y se preguntó como terminó así, tenía muy bien abrazada a la menor de las Tendo y sintió que el corazón de un momento a otro se le iba a salir del pecho.

Se separó de ella a la velocidad de un rayo totalmente rojo viéndola con cara de pánico esperando un posible mazazo de parte de la chica. Akane levantó su desconcertada mirada e hizo contacto visual con él.

En ese momento la mayor de las Tendo llegó.

-chicos…por fin los encuentro…salí a buscarlos…nos tenían un poco preocupados- dijo Kasumi un poco ajetreada pero sin abandonar esa dulce sonrisa- en la casa los estamos esperando…- les pasó un paraguas a cada uno-tengan…se van a resfriar sino se cambian rápido…no debieron haberse empapado de esa manera- añadió algo sorprendida.

Akane recibió su paraguas y sin decir nada se giró y comenzó a caminar seguida por Kasumi que recogió el maletín del suelo y dio unos pasos.

-¿Qué sucede Ranma-chan?- preguntó la mayor de las Tendo observando con curiosidad a la pelirroja que estaba parada en el mismo lugar con un gesto de total desconcierto.

-¿nani?- mencionó inerte reaccionando de su pequeño estado de shock mental-Na…nada…no…suce…sucede nada-riendo nerviosamente mientras que se rascaba la nuca levemente sonrojado.

Caminaron en silencio uno detrás del otro. Akane iba de primera con el paraguas muy bien sujetado y con un estado de nerviosismo levemente alto. Cuando por fin pudo despertar del trance en que estaba los nervios comenzaron a hacer de las suyas en su cuerpo. Ahora estaba mucho más confundida por lo que había pasado y asustada por lo que podía ocurrir.

-¿Qué paso allá? ¿Ranma me abrazó? ¡Shimatta! No se que demonios esta pasando…estoy tan confundida- pensó levemente alterada- ¿Qué le está pasando? Primero eso de que somos novios…luego ese beso y ahora ¿me abraza y dice eso?-

Recordó lo que Ryoga había dicho en la hora del almuerzo sobre la pelea que Ranma había tenido con Mousse y lo que había visto en el restaurante de la cocinera de okonomiyakis.

Se detuvo un instante analizando lo sucedido-Primero pelea por Shampoo…se le declaró a Ukyo…ahora ¿Qué sigue? ¿Irá a cantarle a Kodashi en el balcón de su mansión?-

Abrió los ojos a más no poder consiguiendo una respuesta que para ella era la más lógica y frunció completamente el ceño-ahora me doy cuenta de todo…ese estúpido lo que quiere es tenernos a todas a sus pies…pues conmigo se equivocó…no soy como ellas…si cree que puedo estar arrastrándome por él como las demás pues esta completamente loco-

Comenzó a caminar más rápido con la rabia y los celos incrementándose rápidamente y apretando el mango del paraguas con tal fuerza que dejó la marcas de sus dedos en él.

-eres un mujeriego…un cretino…Ranma no baka-

Kasumi también apresuró el paso al ver como su hermana se alejaba rápidamente dejando a la pelirroja atrás, la cual estaba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta de nada.

- ¿Cómo pude abrazarla de esa manera? Además ¿Le dije que para mi no fue un error? ¿Cómo tuve el valor para eso? Estaba tan molesto por su terquedad que no medí mis acciones…si Kasumi no fuera llegado ¿Qué hubiera pasado?-

Se detuvo con la mirada fija en el suelo recordando cada una de las palabras dichas por Akane.

-Dijo que fue un error ¿Es lo que piensa? ¿En serio no le importó? Eso significa que no siente nada por mí- entristeció la mirada- ¿Será verdad que no siente lo mismo que yo?- se preguntó y levantó la mirada para encontrarse completamente solo en mitad de la calle- ¿En donde se metieron?-

Sacudió la cabeza las buscó con la mirada y apenas pudo divisar a lo lejos el llamativo impermeable color amarillo que llevaba puesto Kasumi- ¡Oe! ESPERENME- gritó empezando a correr.

Llegaron a la entrada de la casa y Akane se percató de que un auto negro estaba estacionado en frente de la puerta.

-¿Y de quien es ese auto?- preguntó extrañada mientras que lo inspeccionaba con la vista.

Kasumi la alcanzó y sin decir nada la empujó levemente para que entrara en la casa- será mejor que entres…te vas a resfrías si sigues con esa ropa mojada- comentó sonriente evitando responder la pregunta de su hermana.

Ranma llegó al minuto y observó el auto con extrañeza, alzó los hombros y corrió para adentrarse a la casa.

-TADAIMA- saludó Akane mientras que escurría el paraguas en la puerta. Kasumi entró segundos después que ella quitándose el impermeable.

-Akane-chan será mejor que te vayas a cambiar…no quiero que te enfermes- sugirió amablemente sonriéndole con dulzura mientras le entregaba el maletín- cuando estés lista baja a la sala que hay algo que otousan tiene que decirte-

La peli-azul asintió igual de sonriente recibiendo el bolso- esta bien…bajaré dentro de unos minutos- y sin decir más se dirigió a su habitación completamente intrigada por aquello que le iban a decir.

Kasumi le dijo lo mismo a Ranma que al igual que Akane asintió sin decir mucho y se dirigió a su habitación para cambiarse ropa y naturalmente pasar por el baño para mojarse con agua caliente.

Después de un rato Akane ya se había cambiado el uniforme mojado y se había puesto una falda blanca con una blusa rosada, estaba intrigada por ese algo que le iban a decir y también quería saber de quien era el auto en al entrada.

Salió de su habitación pensando en lo ocurrido en ese día y cuando iba a bajar las escaleras se encontró con Ranma que también iba en la misma dirección.

-Akane yo…-no pudo decir más por que la peli-azul le dedicó una fiera mirada y sin decir nada bajó las escaleras dejándolo con la palabra en la boca.

-Estúpido egocéntrico…no te voy a dejar hablar…no voy a dejarme engañar por tus palabras- caviló ella caminando con fiereza hasta llegar a la sala donde se encontró con su familia reunidos y también a dos invitados más.

-¿Qué haces aquí?- preguntó desconcertada observando a uno de los presentes que estaban sentando en el puesto de Ranma.

-pero ¿Qué rayos le pasa ahora? Sinceramente no entiendo a las mujeres-pensó irritado caminando con los brazos cruzados y los ojos cerrados chocando con Akane que seguía parada en el mismo lugar.

Iba a reprochar pero desvió la mirada al centro del salón llevándose la sorpresa de que todos estaban reunidos incluyendo la presencia de dos nuevos presentes.

-¿Qué rayos estas haciendo aquí?- interrogó con el ceño fruncido entre confundido y desconfiado.

Estaban todos en sus mismos lugares, la excepción es que uno de los invitados estaba sentado en su puesto y en medio de su padre y el de Akane había un señor vestido con traje de ejecutivo y mostraba a lo lejos que era alguien con carácter fuerte y dominante.

-Akane-san…Ranma…yo…sinceramente no quería estar en esta situación- confesó el joven rascándose la nuca notablemente frustrado suspirando pesadamente y agachando la cabeza.

-Akane siéntate en tu puesto…Ranma siéntate al lado de madre por favor-ordenó tranquilamente el señor Tendo con su pipa en la mano- hay algo que queremos comentarles-

Ranma se sentó levemente irritado mientras veía como Akane se sentaba junto al otro joven-¿y bien? ¿Qué esta pasando aquí? No entiendo nada- exigió molesto cruzando los brazos y observando de reojo a la pareja junto a él, principalmente vigilando al nuevo invitado.

-antes que nada quiero presentarme formalmente…- espetó el hombre de traje- mi nombre es Takijiro Mayade…padre de Soiyiro- señalando al muchacho que estaba frente a él con la cabeza gacha notablemente frustrado.

-¿Su padre?- susurró Akane sorprendida volteando a verlo ya que escuchaba como maldecía por lo bajo.

-A soiyiro-kun ya lo conocemos…es amigo de Akane ¿ne hermanita?- explicó Nabiki sonriendo maliciosa observando a Ranma el cual fruncía el ceño claramente molesto- también es su nuevo compañero de clases-

-¿Qué demonios hace ese aquí? Ya tengo suficiente con tenerlo en la escuela…además ¿Qué hace sentado en mi puesto?- caviló el joven artista marcial sin dejar de observar al peli-negro.

Soiyiro se acercó a la jovencita a su lado-Akane…quiero que sepas que no tengo nada que ver con esto- le susurró en el oído de tal manera que nadie escuchara- mi padre me obligó a venir-

-¿Pero qué hacen aquí?- preguntó intrigada ignorando completamente que su ex prometido los veía como felino acechando a su presa, su gesto parecía la de un ogro.

Cuando iba a contestar la pregunta, su padre carraspeó llamando la atención de todos.

-Mi hijo vino a Nerima con la única misión de cumplir una promesa que el señor Tendo me hizo algunos años atrás-

-¿Cómo fue que conoció a mi padre?- interrogó Kasumi interesada mientras servía un poco de Té.

El hombre se cruzó de brazos y aclaró la garganta nuevamente para comenzar hablar.

-El señor Tendo y yo nos conocimos hace quince años atrás…debido a problemas económicos…su padre me pidió un préstamo y me dijo que algún me lo pagaría con la promesa que me hizo-

-¿De cuanto fue el préstamo?- atinó a preguntar la señora Nodoka. Todos pusieron sus miradas en el patriarca de la casa que comenzó a sudar frío.

Se escuchaba el cantar de los grillos por el silencio que invadió de pronto el lugar, el Señor Mayade después de unos minutos contestó a la pregunta- veinte mil yenes.

-¿VEINTE MIL YENES?- gritaron al mismo tiempo con sus rostros totalmente desencajados.

-¿Qué planeabas hacer con tanto dinero papá?- preguntó Akane después de recuperarse del pequeño estado de shock mental en que estaba.

­­-pues…naturalmente fue para sustentar a la familia- respondió mirando hacía un lado- tenía que pagar algunas cosas que debía-

Akane, Nabiki, Ranma y Ghenma lo miraron transmitiéndole "eso es mentira", carraspeó intentado ignorar esas acusaciones visuales.

-lo importante es que el Señor Mayade vino desde Osaka únicamente con la intención de cumplir con una promesa que le hice hace tiempo atrás-

-es verdad…- confirmó el señor de traje asintiendo la cabeza- lo importante es el porque de nuestra visitas y eso es…-

-antes de que empieces con tus sermones déjame decirte algo otousan- expresó Soiyiro poniéndose de pie aún con los brazos cruzados- se que no te importa mi opinión por que llevo cuatro años reclamándote por esto…demo…- tomó aire- ESTAS DEMENTE SI CREES QUE VOY A CUMPLIR CON ESA ABSURDA PROMESA- gritó exasperado apretando los puños intentado contener las ganas de lanzársele encima y darle su merecido.

Los demás lo vieron algo sorprendidos por aquella reacción a excepción de Nabiki que se encontraba pintándose las uñas de las manos sin prestarle atención a lo que sucedía.

Su padre ni siquiera lo miró a la cara- Soiyi…será mejor que te sientes…es algo en que no puedes intervenir- explicó tranquilamente.

-qué no me digas así…escúchame bien…sabes que estoy contra mi voluntad y no voy a permitir que hagas lo que quieras con mi vida…eso es injusto- volvió a reclamar mientras se sentaba pesadamente en el suelo con un gesto de total molestia- fuiste tú quien me metió en todo esto-

-¿Por qué tengo el presentimiento de que su padre es igual que el mío?- susurró Ranma viendo con fastidio la pequeña discusión con una mano en la mejilla con el codo apoyado en la mesa.

-bueno…bueno ¿Por qué no explican de una buena vez cual es esa dichosa promesa?- interrumpió la castaña mientras que se soplaba las uñas para secarlas.

Soiyiro bufó enojado girando el rostro cuando sintió que le jalaban la manga de la camisa, la cual era de mangas largas.

-Soiyiro-kun ¿Estás bien?- preguntó Akane en un susurro- ¿Es algo tan malo esa promesa?-

El chico suspiró y luego le dedicó una sonrisa- no es tampoco algo tan catastrófico pero no me gusta que estén controlando mi vida-

-Entonces Tendo-kun ¿Cuál es la promesa que le hiciste al Señor Mayade?- indagó Ghenma viendo a su amigo.

El hombre tragó duro e inspeccionó con cautela su alrededor- bueno…la promesa es…- nuevamente la atención de los miembros de la familia- creo que el Señor Mayade es el más indicado para decirla- dijo riendo y con la mano en la cabeza.

Una gota estilo anime rodó por la mejilla del nuevo invitado-sigue siendo el mismo cobarde de siempre-

-¿Qué alguien diga de una buena vez que rayos sucede?- exclamó Ranma levemente alterado apretando los puños sobre la mesa.

-Según mis fuentes…hubo un compromiso entre el hijo de los Saotome y la hija menor del Señor Tendo ¿me equivoco?- comentó el padre de Soiyiro haciendo que ambos jóvenes bajaran la mirada.

-okaasan ¿Cómo se enteró de que Akane y yo ya no estamos comprometidos?- susurró a su madre sin despegar la mirada del suelo.

-cierta personita vendió información- contestó observando de reojo a Nabiki, la cual fingió demencia rascándose la mejilla- no te preocupes musuko…si es lo que yo creo…Akane se opondrá totalmente-

Él la miró entre consternado y confundido tratando de interpretar esas palabras- ¿Acaso la promesa es…- desconcertado miró a la peli-azul, la cual estaba con la mirada gacha- imposible…ella no…-

-Creo que ya es hora…- musitó el Señor Mayade poniéndose de pie- Soiyiro…ahora es tu turno- espetó observando al muchacho que se sonrojó levemente y agachó la cabeza- ¿Qué esperas?-

-No lo haré- musitó en voz baja, se puso de pie y levantando la voz continuó- no es justo papá…ni para mí ni para ella- señalando a Akane que en ese momento se asustó.

-¿De qué hablas?- preguntó preocupada- ¡¿Cuál es el misterio?!- exigió observando a su padre.

-Akane…debido a que tu compromiso con Ranma se ha roto…el Señor Mayade…los Saotome y yo estuvimos hablando y…

El joven Saotome también se puso de pie- ¡termine de decir lo que tiene que decir!- reclamó nervioso por la situación.

-A partir de hoy…mi hija…Akane Tendo esta comprometida con Soiyiro Mayade- mencionó impactando a los dos jóvenes que de un momento a otro de pusieron pálidos como la leche.

-¿Comprometida?- murmuró Ranma con la mirada perdida y un leve tic nervioso en un ojo- no puede ser…Akane…-

Akane miró a Soiyiro, el cual estaba con la cabeza gacha y apretando los puños murmurando cosas- imposible…no puede ser…comprometida ¿Con Soiyiro?-

Continuara…

Konnichiwa!!

Me imagino que más de uno ya se imaginaban cual era esa promesa ¿ne? Bueno…una promesa común entre la familia Tendo…jejeje…

Lo bueno…Ukyo ya esta clara en sus sentimientos …lo malo es que Akane y Ryoga entendieron mal TT-TT

Términos en Japonés:

¿Itai koko wa, doko nanda?: ¿Dónde rayos estoy ahora? "Es la frase célebre de nuestro querido chico perdido".

Etto: este; err; esto; pues (palabra dudativa)

Hai:

!sonna!: ¡No puede ser!

genki desu: estoy bien

¿honto ka?: ¿de verdad?

Moou: oh (exclamación de frustración)

¿nani?: ¿Qué?

Iie: no

Nandemonai: no tiene importancia

yamete: detente

Demo: pero

¡Shimatta!: maldición; ¡Oh no!

¡matte!: ¡Espera!

Kuso: mierda

¡Oe!: ¡Oye!

Tadaima: Ya llegué; estoy en casa.

Okaasan: mamá; madre

musuko: hijo

¿Qué pasará ahora que Akane esta comprometida con Soiyiro? la trama de la historia esta en su etapa cumbre…los enredos, confusiones y supuestos romances irán en incremento y los sentimientos saldrán a la luz de las maneras menos pensada.

Muchas gracias por su constante apoyo…estaré esperando sus comentarios con sus opiniones, críticas, ideas, sugerencias…todo lo que se les ocurra…si tienen alguna idea que se adapte a la historia no duden en decirla…que siempre habrá espacio para las ideas de los lectores en la historia…

Para culminar...quiero hacerle una especial invitación para que lean "por un poquito de atención" mi primer one-shot de Inuyasha...basada después del final del manga...me gustaría que cuando pudieran se pasaran por allí y lo leyeran...disfrútenlo...

Cuídense todos...hasta el próximo capítulo...

Nos vemos pronto

Matta nee