Konnichiwa! No estaba muerta, estaba de fiesta xD
Primero que nada quiero disculparme, suplicar perdón (autora se arrodilla) por esta muy pero muy muy muy muyyyy larga espera. Han pasado años desde mi última publicación y debo admitir que ya para muchos la continuidad de la historia se perdió hace mucho, incluso yo tuve que leerla otra vez por que no recordaba nada -_-u
La vida se me hizo muy difícil de llevar entre trabajar y estudiar así que me vi en la obligación de dejar de lado mi apego a escribir. Incluso pensé en no continuar esto pero aún sigo recibiendo sus mensajes y de verdad que el único obstáculo para no culminar esta grandiosa historia seria que muriera xD pero gracias a Dios sigo viva.
Ojala que el gusto de esta historia siga vivo y lo sigan disfrutando por que se vienen momentos interesantes xD
Recomendación: Lean la historia desde el primer capítulo para que nuevamente capturen la trama y entiendan lo sucedido, si ya lo leyeron bueno continúen leyendo xD
Los personajes plasmados en esta historia (a excepción de Soiyiro Mayade) son propiedad exclusiva de la gran Rumiko Takahashi yo solo los tomé prestado.
-blablabla- comentarios
-blablabla- pensamientos
Decisiones del Corazón
Capitulo X: Momentos Inesperados
Un nuevo día resplandecía sobre la hermosa ciudad de Nerima, la mañana era calurosa con una suave brisa que refrescaba a sus ciudadanos que se dirigían con tranquilidad a sus trabajos para continuar con sus deberes diarios. En la escuela Furikan ya las clases habían iniciado, los alumnos estaban en sus respectivos salones mientras los profesores dictaban y escribían en las pizarras seguidos por los estudiantes que en silencio prestaban la debida atención.
En la clase de historia, el profesor leía algo sobre la guerra contra América y los chicos lo seguían anotando lo más importante. Sin embargo, no todos los alumnos prestaban atención, Akane se mantenía cabizbaja con un aura azul deprimente a su alrededor. A pesar de que mantenía el lápiz sobre el cuaderno, no había escrito ni la primera palabra, su mente estaba concentrada en tratar de analizar todo lo ocurrido hasta ahora.
Flash Back
-¿Y bien? Deberíamos discutir el precio para que esta valiosa información no sea divulgada ¿No lo creen? Aun me es difícil de creer que mi ex cuñadito haya besado a mi hermanita mientras estaba dormido - inquirió Nabiki con una malévola sonrisa mientras con los brazos cruzados observaba a dos jóvenes que estaban aun en shock, blancos como papel y con un gesto fantasmagóricos muy preocupados por su bienestar financiero, al ver que ninguno de los dos pretendía responder prosiguió- está bien…tenemos todo el tiempo del mundo para discutir esta situación…mejor me iré a clases…- se medio giró observándolos por sobre su hombro- Akane-chan, Ranma-kun…por favor no tarden mucho…Tenemos que ir a la escuela…- les guiñó un ojo y salió de la habitación dejándolos en un estado de coma emocional con un tic en un ojo y fantasmitas rodeándolos.
Fin del flash back
Al recordar ese pequeño pero importante acontecimiento la peli-azul sintió un escalofrío recorrer su espalda, sabía que su dulce pero interesada hermana les iba a sacar hasta la última moneda del bolsillo, era definitivo, tanto ella como Ranma iban a ser pobres toda la vida.
Un suspiro abandonó su boca, derrotada se dejó caer sobre la mesa y apoyo la mejilla sobre el cuaderno mirando a la ventana- ¿Por qué no fue otra persona? ¿Por qué fue Nabiki?- se preguntó con lagrimitas en los ojos lloriqueando en su interior- definitivamente esto es culpa de ese pervertido…de seguro estaba soñando cosas sucias…- se sonrojó al recordar ese instante cuando la tomó y la besó mientras con fuerza la abrazaba, otro escalofrío recorrió su espalda mientras sus mejillas se coloreaban a la vez que su mente recordaba esas sensaciones tan placenteras que experimentó al sentir las manos del joven sobre su piel y sus labios masculinos succionar los suyos. La piel se le erizó y se removió incomoda sobre su silla.
-¡Baka! ¡Deja de pensar en eso!- se cacheteó mentalmente mientras irguiéndose sacudía la cabeza tratando de ahuyentar esos calurosos pensamientos tomando un fuerte respiro y luego dejando escapar todo ese aire en otro suspiro- ¿Qué clase de cosas estoy pensando? Debo olvidarme de todo eso…si tan solo hubiera controlado mi bocota él no se fuera enterado que sucedió eso…ahora debe pensar que yo soy una aprovechada pervertida que en silencio muere por él...- sacudió nuevamente la cabeza y se llevó ambas manos a la cara intentando controlar la vergüenza que la estaba consumiendo- ¿Cómo se supone que voy a verle a la cara? ¿Por qué todo esto me está pasando a mí? –
Inmediatamente otro gran momento le llegó a su mente, el beso en el gimnasio. Ese momento donde por accidente se besaron y que por primera vez ambos están consientes, sino fuera sido por Ukyo ¿Qué hubiera pasado?. Solo imaginárselo hacia que el calor aumentara y su respiración se le hiciera un poco mas entrecortada. Nuevamente se removió en la silla intentando acomodarse o mejor dicho controlarse.
-Ese beso…nos besamos y él…me correspondió ¿no? Oh Dios… ¿Qué voy a hacer ahora? ¿Qué debo pensar ahora? Acaso… ¿me querrá?- se preguntó con esperanzada timidez mientras con discreción viraba su mirar por encima de su hombro y observó a su adorado tormento el cual tenía los pies sobre la mesa, las manos tras la cabeza y con los ojos cerrados probablemente dormido- ¿Sera posible que…?-
Como un flash le llegó a su mente cuando él le dijo a Ukyo que la quería mientras se abrazaban y en un segundo su tímida esperanza se transformó en una oleada de celos frunciendo el ceño- Que tonta soy…por supuesto que no…él es solo un mujeriego que no permite que ninguna mujer se le escape…- concluyó observándolo con ganas de asesinarlo lentamente. Por inercia desvió su mirada un poco topándose con Soiyiro que escribía muy tranquilo y este al sentirse observado ladeó su rostro y al verla le sonrió dulcemente alzando la mano discretamente saludándola.
Todo enojo que sentía en su cuerpo se esfumó dando paso a la vergüenza al verse descubierta, le devolvió una risita nerviosa y con las mejillas ardiendo se enderezó y metió la cara en el cuaderno- Que vergüenza…debe pensar que soy una psicópata…- con mucho cuidado volvió a mirarlo de reojo- pobre Soiyiro-kun…se ha visto metido en tantas locuras…su padre es igual que el mío…no tiene consideración con su hijo…- suspiró y apoyando el codo en la mesa, recargó la mejilla en su mano observando las hojas del árbol fuera de la ventana que danzaban por el viento que soplaba- ¿Por qué Ranma no puede ser tan caballeroso y amable como él? Siempre eh soñado con casarme con alguien como Soiyiro-kun…- abrió los ojos de golpe al darse cuenta de sus pensamientos y bajó levemente la mirada ocultándola con su flequillo- ¿Qué me está pasando?-
Soiyiro estaba involucrado en la clase pero de vez en cuando viraba su atención a la dulce jovencita de cabello azulado que estaba sentada distraídamente mirando a la ventana. Era obvio que la pobre chica no prestaba atención a la clase pero, ¿Cómo iba a prestar atención si su vida era toda una locura?
-Pobre Akane-san…debe sentirse abrumada con todo esto…enterarse de que está comprometida otra vez no debió haber sido agradable…pero lo que la tiene más estresada es el hecho de que se la pase peleando con un chico que parece que le gusta llamar la atención de las mujeres…- caviló mientras miró por sobre su hombro al chico de la coleta que muy cómodo se mecía en la silla mientras dormía plácidamente. Estaba comenzando a dudar sobre el profundo amor que supuestamente ellos se tenían y que por orgullo no se decían- me pregunto si…un tipo como él podría hacerla feliz…lo único que hace es hacerla sentir mal…-
Se acomodó en su asiento y apoyando la mejilla en su mano con el codo en la mesa continuó sus cavilaciones con la mirada en el cuaderno pero sin presar atención mientras comenzaba a escribir por inercia.
-¿Será posible que yo…tenga alguna oportunidad?- se sonrojó levemente de las mejillas de tan solo pensarlo- Akane-san merece a alguien que la valore…que la haga feliz…y ese alguien podría… ¿ser yo?- se abofeteó mentalmente y sacudió la cabeza al darse cuenta del rumbo de sus pensamientos- ¡Tonto! Ella nunca se fijaría en ti…es obvio que está enamorada de Ranma…pero ¿Podría ser feliz con alguien que por lo visto discutir es su pasatiempo?- suspiró cansado de tanto darle vueltas al asunto y fijó su atención en lo que había escrito pestañeando varias veces como intentando comprender lo que decía.
"¿Se casaría conmigo?"
Continuó parpadeando por un par de segundos más y de pronto un severo sonrojo adornó su cara, hasta las orejas se le pusieron como tomates y como niño pequeño miró a los lados, cubrió el cuaderno con su brazo y con devoción comenzó a borrar lo escrito tan fuerte que echaba humo por la fricción- ¿Qué clase de cosas estoy pensando?-
Mientras tanto, Ranma seguía sumido en su profundo sueño, estaba muy relajado pero un gesto de incomodidad de pronto atravesó su rostro. Parecía que estaba teniendo un mal sueño.
Estaba oscuro, con niebla a su alrededor y no veía absolutamente nada.
-¿Dónde diablos estoy?- se preguntó mientras caminaba con precaución mirando a su alrededor tratando de adivinar donde estaba. De pronto chocó contra una pared- ¡itte!- chilló llevándose las manos a la frente frotándosela dando unos pasos hacia atrás mientras observaba el letrero frente a él, la niebla se disipó un poco y logró descifrar lo que decía el letrero.
"Casa Mayade-Tendo"
-¿! Nani?!- gritó con los ojos como platos retrocediendo más y con desespero miró a su alrededor tratando de entender lo que ocurría- n…no…esto no puede ser…mi Akane no pudo…ella no pudo…- balbuceó con horror llevándose las manos a la cabeza dándose la vuelta encontrándose a Ryoga, Kuno y Shinnosuke sentados alrededor de una mesita tomando té con un letrero viejo y sucio sobre ellos clavado en unos poster de madera que decía "el club de los rechazados".
-eh…pero miren si es Ranma… ¡Oe! ven aquí Ranma…te estábamos esperando…- lo saludó Shinnosuke con ánimo invitándolo a sentarse mientras que con el dedo meñique levantado tomaba de su taza de té muy educado.
-por fin apareciste Saotome…estábamos esperándote…eres el miembro más valioso de nuestro club…hemos decidido hacerte nuestro presidente…- espetó Kuno con una escalofriante sonrisa mientras el pobre de su sirviente le llenaba su taza de té.
-¡Oe! Bakarayo…¿Qué esperas? – le preguntó Ryoga sentado sobre sus talones mirándolo de reojo- ¿Acaso crees que Akane-san te aceptara? Ya es muy tarde…te botó…no hiciste nada y ese chico te la robó…- poniéndose de pie con los brazos cruzados mientras se iba elevando en una torre bajo sus pies alzándolo muy arriba- ¡ella ya no te quiere!- le gritó mientras un relámpago cayó encima de un devastado Ranma que lo electrocutaba y lo dejaba chamuscado.
Un adolorido Ranma con el cabello echando humo y con la punta de su trenza incendiándose se ponía de pie tambaleándose con lagrimitas en los ojos mientras que con el corazón vuelto pedazos no podía creer todo lo que estaba viviendo- n…no no puede estar pasando…no puede estar pasando…ella no pudo…no pudo…-
-¿No pude hacer qué Ranma? –
La voz pasiva y frívola de Akane lo sobresaltó e inmediatamente se giró para verla con el mismo vestido de novia que usó en su fracasada boda con él. Estaba abrazada a Soiyiro quien vestía un esmoquin blanco, estaban sobre un pedestal mientras todos los de la familia Saotome, el padre de Soiyiro y también su madre y su padre en forma de panda aplaudían y le lanzaban confeti y arroz celebrando su unión.
-¡Akane!- derrotado y con los ojos llenos de lagrimas caía al suelo de rodillas estirando su mano hacia ella tratando de alcanzarla pero le era inútil, se sentía pesado, no podía moverse, como si unas cadenas lo tuvieran atado al suelo- no…Akane no…yo…yo te amo…-
-lo siento pero yo amo a Soiyiro-kun…- le contestó brindándole una mirada fría y con odio mientras abrazaba con amor a su nuevo esposo.
La respuesta hizo que otro rayo cayera sobre él y como un espejo, se rompiera su alrededor a pedazos, una luz triste y desolada se encendió sobre su cabeza. De fondo de veían a los chicos como zombies diciéndole "únete a nosotros"
-no…esto no puede estar pasando…- murmuró mientras lagrimas caían al suelo y al abrir los ojos vio su reflejo bajo él al instante que se resquebrajaba como vidrio, partiéndose en pedazos haciéndolo caer a un abismo oscuro e interminable- ¡Akaneeeeee!-
-¡Iie!- abrió los ojos de golpes y por el movimiento tan fuerte perdió el equilibrio de la silla yéndose hacia atrás cayendo de cabeza al suelo quedando con los pies hacia arriba- i…itte…¿f…fue…s…solo un sueño?- frotándose la cabeza y con lagrimitas en los ojos por el dolor se puso de pie dándose cuenta que todos sus compañeros y el profesor lo miraban haciendo que se sonrojara de la vergüenza mientras una gotita al estilo anime rodaba por su cabeza.
El profesor acomodó sus lentes y sin decir una sola palabra señaló a la puerta dándole a entender a Ranma lo que tenía que hacer, este refunfuñando avergonzado obedeció y salió del salón mientras sus compañeros se reían divertidos por la situación.
Akane puso los ojos en blancos y suspiro negando la cabeza- Ranma no baka-
Como ya era costumbre, Ranma estaba parado al lado de la puerta sosteniendo dos baldes de agua fría cumpliendo con su castigo mientras gruñía con un claro gesto de enfado. No dejaba de pensar en su reciente pesadilla.
-¡Kuso! ¡No lo voy a permitir! No voy a permitir que ese bueno para nada me la arrebate… ¡Ella es mía!- sentenció presionando con fuerza sus ojos mientras los celos y la rabia lo carcomían, a su mente llegó el momento cuando ella rompió el compromiso y se le hacia un nudo en la garganta tomando aire y soltándolo en un largo suspiro- a quien engaño…si ella rompió el compromiso es porque no quiere nada conmigo…eso es lo lógico…- soltó los baldes de agua y con resignación se sentó en el suelo- lo único que hago es hacerla sentir mal…es lógico que me odie…además que Shampoo y las demás no me ayudan…me hacen quedar como un mujeriego y pervertido…-comenzó a hacer circulitos en el suelo con el dedo deprimiéndose cada vez mas- ¿Por qué siempre termino metiendo la pata? –
De golpe, a su mente llegó como fotos, los besos que se dieron tanto en su habitación cuando él creía estar dormido como el que se dieron en el gimnasio. Su dedo se detuvo en seco y sus mejillas tomaron un severo color carmín mirando fijamente a un punto inespecífico del suelo.
-eso no pudo ser solo accidental…- de un momento a otro se volvió un manojo de nervios mientras su corazón latía descontrolado y su mirada se había vuelto la de un niño enamorado- bueno si fue accidental…pero…lo que yo sentí…ella también debió haberlo sentido ¿no? No estoy loco…ella me correspondió así que…tengo esperanzas…- una amplia sonrisa bobalicona adorno su rostro mientras seguía soñando despierto- sus labios…tan suaves…y dulces…- inconsciente llevó sus dedos a sus labios deseando que fueran los de su dulce gruñona.
Ukyo ya tenía unos minutos de haber llegado y haberlo encontrado en ese estado de embobamiento crónico y divertida solo lo observaba pero ya era hora de hacer sentir su presencia así que posó su mano en su hombro para llamar su atención- Ran-chan-
Ranma al estar tan metido en su mundo de ensueños, se despertó de golpe y como un gato brincó a un metro de distancia con la mano en el pecho todo sobresaltado- ¡U…Ukyo! ¿P…pretendes matarme de un infarto?- gruñó relajándose un poco aun agitado y sonrojado.
Riéndose divertida, Ukyo se le acercó codeándolo en el costado- estabas muy distraído Ran-chan… ¿Acaso estabas recordando algo importante? – Preguntó con una sonrisa de complicidad originando que el muchacho se sonrojara más avergonzado ampliando más su sonrisa – aja te descubrí… ¿Estabas pensando en Akane no?-
Ranma sonrió embobado al recordar cuáles eran sus pensamientos pero al darse cuenta que estaba siendo observado por su burlona amiga sacudió la cabeza y carraspeó cruzando los brazos- c…claro que no…no seas tonta Ukyo…yo no…no estaba pensando en ella…- mintió tratando de actuar natural, cosa que no le resultó ya que la joven a su lado arqueaba una ceja y lo miraba como diciéndole "mentiroso"- b…bueno y ¿Tú qué haces aquí a esta hora?- preguntó tratando de cambiar de tema alejándose de ella recostándose en la pared- pareces cansada… ¿Estás bien?- agregó curioso al ver que la joven tenía cara de no haber dormido mucho.
-descuida…estoy bien…- le respondió dedicándole una tierna sonrisa- busqué a Ryoga por todos lados hasta tarde pero no logre ubicarlo…- agregó bajando levemente la mirada con tristeza- debe estar por allí pensando cosas que no son…quería aclararle todo…- al darse cuenta que se estaba poniendo melancólica sacudió la cabeza y recobró su típica sonrisa de chica animada- hablando de eso… ¿le explicaste a Akane que todo fue un simple malentendido?- al ver que el muchacho desviaba la mirada imaginó la respuesta- oh Ranma… ¿Qué estas esperando para hablar con ella? Mientras más tiempo pase será peor…-
-si lo sé pero hablar con ella es imposible…- refutó malhumorado frunciendo los labios como niño malcriado- lo único que hace es insultarme sin ni siquiera dejarme hablar…que piense lo que ella quiera…no me interesa explicarle nada…- concluyó dejándose llevar por su típico orgullo de hombre.
Una vena palpitó en la frente de la cocinera- ¡Tonto!- le gritó para luego darle un fuerte coscorrón en la cabeza.
-¡Itte!- se agachó con las manos en la cabeza frotándose el chichón mientras que con lagrimitas alzó la mirada para observar a la furiosa chica- ¡¿Por qué me golpeas Ukyo?!
-¡Por que eres un tonto orgulloso!- soltó con enojo cruzando los brazos fulminándolo con la mirada- por eso siempre terminas golpeado o volando gracias a sus golpes…por qué no controlas tu mal genio ni tu bocota…si no quieres perderla deberías aprender a medir tus palabras-
Aun frotándose el chichón, Ranma se puso de pie mientras analizaba sus palabras, ella tenía razón, si quería recuperarla tenía que aprender a controlarse para no terminar siempre discutiendo con ella, cosa que le era muy difícil ya que solo Akane podía sacarle su mal genio en tiempo record- tienes razón Ukyo…tengo que hablar con ella y aclarar todo…- presionó los puños frente a él con una sonrisa ganadora y llamitas en vez de ojos- ¡Yo soy Ranma Saotome y no voy a rendirme pase lo que pase!-
-¡Sí! ¡Así se habla Ran-chan!- lo animó con los ojitos brillosos muy contenta ya que tenia fuertes esperanzas de que a partir de ahora todo saldría muy bien y por la emoción se le lanzaba encima dándole un fuerte abrazo- Estoy segura que todo saldrá muy bien…solo tienes que…- sus palabras eran bruscamente interrumpidas al escuchar el sonido de una puerta abriéndose y al mirar a su derecha ambos quedaron helados con gestos totalmente de shock- A…A…kane…- logró balbucear riendo nerviosa totalmente estática mientras una gotita al estilo anime rodaba por su cabeza- ¡shimatta!-
Ranma parecía un tronco totalmente inmóvil con un tic nervioso en un ojo observando con terror a la peli-azul que solo los observaba con una mirada pacíficamente espeluznante. Tragó duro mientras sudaba frio- Y…yo…n…no es lo que…-
-El profesor dijo que ya podías entrar- mencionó con una voz tan serena que hasta el mismo Satanás temería por su vida haciendo que ambos muchachos se pusieran azules del miedo y sin decir más se giró y cerró la puerta tan fuerte que dieron un respingo del susto.
Con los puños apretados y emanando un aura azul intenso caminó a su puesto siendo observada por sus compañeros que estaban también algo asustados. Tomó asiento y con su mirada oculta por su cabello mantenía los puños presionados sobre la mesa- Estúpido mujeriego… ¿Cómo te atreves a coquetear con ella sabiendo que estoy cerca? ¡Es un desconsiderado de lo peor!- gruñó en su interior mientras los celos hacían que le hirviera la sangre de la rabia- ¡Has lo que quieras con ella! ¡No me importa!-
Soiyiro la miraba entre curioso y confundido con la mano en la mejilla- Me pregunto que habrá pasado esta vez…-
En el pasillo tanto Ranma como Ukyo seguían como dos varas de hielo sin ni siquiera parpadear, no podían creer su tan mala suerte. Un estudiante que pasaba por allí los miraba curioso y creyendo que era una especie de espectáculo de teatro les aplaudía y continuaba su camino.
Ukyo era la primera en reaccionar y sacudiendo la cabeza se llevó las manos a las mejillas con un claro gesto de pánico- ¡Oh no! ¡Ranma tenemos que hacer algo! ¡Ella debe creer que estábamos en algo que obviamente no es!- viró su atención a su amigo que estaba totalmente desahuciado, blanco como papel y con un fantasmita saliendo de su boca- ¡Ranma! ¡Estamos en problemas! ¡Tenemos que hacer algo! ¡Debes hablar con ella! - lo zarandeó con fuerza tratando de hacerlo reaccionar.
El aturdido muchacho no reaccionaba y mantenía su gesto de pánico total, lo único que le pasaba por la mente una y otra vez era la fría y tenebrosa mirada que le dedicó su ex prometida. Ya era definitivo, estaba próximo su funeral.
Ukyo estaba ya perdiendo la paciencia y al ver que no había forma de hacerlo entrar en sí sacó su espátula y de un zarpazo lo enterró en el suelo- ¡Despierta!- dejándolo como estampilla en el piso.
-I..itte…- balbuceó adolorido bajo la espátula con la cara enterrada en el suelo y con el signo Takahashi en sus manos- e…eso dolió…- agregó mientras se incorporaba lentamente frotándose la cabeza- ¿Por qué rayos hiciste eso?- observándola con lagrimitas en los ojos por el dolor.
-Fue lo único que se me ocurrió…no reaccionabas- apoyó la espátula sobre su hombro y su mano libre en su cintura mirándolo con seriedad- por si no te has dado cuenta estamos en serios problemas… Akane debe estar pensando miles de cosas en estos momentos sobre lo que vio…tienes que entrar a ese salón y explicarle que solo es un malentendido...tienes que aclarar todo esto...armarte de valor y…¿!Me estas prestando atención?!- le gritó al ver que el muchacho poco a poco volvía a su estado de depresión y se agachaba en un rincón haciendo circulitos en el piso con el dedo mientras un aura azul con fantasmitas lo rodeaban.
Una vena más grande palpitó en su sien y ya enojada se le acercó y lo tomó de la trenza obligándolo a levantarse mientras este se quejaba de dolor- ¡Ya deja de actuar como un cobarde Ranma! ¡Vas a entrar allí y enfrentar tus problemas de una maldita vez! ¡No vas a permitir que un recién llegado te quite a tu prometida así que comportarte como un hombre! ¡¿Entendiste?!- lo fulminó con una severa mirada mientras él solo asintió rápidamente mirándola con temor.
Ukyo tenía razón, otra vez Akane pensaba cosas que no son y debía aclararlo antes de que empeoraran las cosas, respiró profundo y se llenó de valor, caminó a la puerta del salón parándose frente a esta y dedicándole una última mirada a su amiga que le daba ánimos en silencio sonrió más confiado- ¡Bien! ¡Voy a hablar con ella como dé lugar o me dejo de llamar Ranma Saotome!- sentenció en su interior y con decisión abrió la puerta llamando la atención de sus compañeros, al dar el primer paso toda la valentía se le esfumó y un escalofrío recorrió su espalda al recibir una mortal mirada por parte de su linda pero enojada ex prometida que estaba rodeada por ese aura intenso "modalidad matar a Ranma".
El profesor acomodó sus lentes y carraspeó llamando su atención- Señor Saotome por favor pase adelante y tome asiento-
El muchacho solo asintió y sudando frio caminó con pasos robotizados hacia su asiento intentando ignorar esa sensación de peligro que sentía cada vez que Akane estaba enojada. Llegó a salvo a su puesto y sentándose pegó la frente en la mesa cubriendo su cabeza con sus brazos en un claro gesto de terror- ¡Kuso! Soy hombre muerto…-
El día transcurrió con normalidad, la tarde llegó mientras los rayos anaranjados de un sol durmiente cubrían los espacios de la ciudad, la campana sonó anunciando el fin de las clases por ese día y los alumnos poco a poco salian de la institución en dirección a sus hogares. Soiyiro había salido un poco antes del salón para entregar unos documentos pendientes en dirección y había quedado en encontrarse con Akane en la salida. Ella mientras tanto terminaba de acomodar su maletín despidiéndose de sus compañeras que se adelantaban saliendo del salón.
Mientras arreglaba encontró las notas que debía entregarle a Ranma para el trabajo de historia que tenían que entregar, así que suspiró con pesar y aun muy enojada se dirigió hacia el muchacho que aun seguía sentado con la cara apoyada entre sus brazos sobre la mesa, parecía tan tranquilo y tan desinteresado, temblándole levemente la ceja y carcomiéndole los celos golpeó con fuerza con la mano haciéndolo pegar un brinco por el susto- esta es tu parte del trabajo que tenemos que entregar…estúdiatela o reprobaras…ya eso depende de ti- le desvió la mirada con enojo y se dirigió a su puesto para tomar su maletín e irse.
-¿N…nani?- apenas pudo balbucear el chico de la coleta sin entender lo que había pasado, estaba tan metido en sus pensamientos que nisiquiera notó cuando culminaron las clases, al ver que Akane se dirigía a la salida sacudió la cabeza poniéndose de pie- ¡Espera Akane!-
-¿!Qúe?!- le gritó deteniéndose y fulminándolo con la mirada.
El grito lo hizo dar un brinco hacia atrás dudando si enfrentarla o no, sin embargo, tenía que armarse de valor y actuar como el hombre que era- e…escucha yo…ahm…respecto a Ukyo…ella y yo…- rascándose la nuca tratando de encontrar las palabras adecuadas para explicarle- n…no es lo que crees…es un…malentendido…de verdad-
Akane estaba dispuesta a no escucharlo pero suavizó su mirada al verlo tan nervioso y una pequeña esperanza comenzaba a surgir en su interior- ¿No es lo que yo creo? ¿Es un malentendido?- se dio media vuelta y dio un paso hacia él llevándose la mano al pecho llenándose de incertidumbre- ¿Ranma?-
Su dulce voz impregnada de cálida esperanza llamo su atención alzando su mirada encontrándose con la suya e inmediatamente su mente quedo en blanco al mirarla allí de pie observándolo con unos ojos impregnados de ansiedad , su corazón de un momento a otro se descontroló latiendo furiosamente en su pecho y sus mejillas se colorearon de un leve carmín. Tragó pesadamente sin poder dejar de mirarla como si una fuerza magnética lo mantuviera atado a ella- A…kane yo…quería decirte que…-
-¿Sí?- dio otro paso hacia él, sin darse cuenta poco a poco se estaban acercando, los segundos parecían minutos, el tiempo parecía más lento, como si estuvieran en una burbuja donde solo ellos dos podían convivir. La esperanza crecía y crecía en su interior, observándolo embelesada con sus ojos brillosos y su boca entreabierta, inconscientemente lo estaba invitando a cumplir todas sus fantasías.
-Akane…tus labios…como deseo besar tus labios…- caviló totalmente hechizado admirándola y deseándola cada vez más, estaba necesitado de ella, ya no quería más problemas con prometidas, con otros tipos, solo la quería a ella. Presionó sus manos, tomando todo el valor que tenia y mirándola intensamente terminó de acortar la distancia que los separaba quedando frente a ella aun totalmente perdido en sus ojos- Akane yo…quisiera…- susurró mirando sus labios embobado acercándose a ella mientras al mismo tiempo su mano se acercaba a la de ella rosando sus dedos sutilmente.
Akane sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, estaba helada, no podía mover ni un solo musculo de su cuerpo, estaba hipnotizada por la intensidad azul-grisácea de sus ojos, su corazón cada vez latía mas y mas rápido y su respiración se volvía mas entrecortada, al sentir el leve roce de sus dedos con los suyos tembló pero por inercia correspondió levemente su gesto, estaba perdida y entregándose a ese sentimiento cerró sus ojos y se alzó de puntillas ofreciéndole sus labios tomando de su mano presionándola suavemente invitándolo a sellar ese trato tan esperado.
Ranma no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa al sentir como su adorada niña le correspondía su gesto y entrecruzando sus dedos con los de ella cerró sus ojos, se dejó guiar con su corazón eliminando toda distancia y conectando sus labios con los suyos se sintió por fin en el paraíso. Ladeó un poco su rostro y pegándose a ella la tomó de la mejilla con su mano libre. Tímidamente y con algo de torpeza comenzó a mover sus labios invitándola a seguirle, cosa que ella aceptó inmediatamente brindándole la confianza que necesitaba. La estaba besando y ella no lo estaba mandando al diablo, no podía estar más feliz que en ese momento.
Sus dedos estaban firmemente entrecruzados mientras sus labios se dedicaban a consumirse mutuamente, sus mejillas estaban de un suave color rojo, sus respiraciones entrecortadas y los latidos de sus corazones parecían tambores retumbando en sus pechos.
-¿¡Que creen que ustedes estar haciendo?!- gritó con una mezcla de horror y rabia una muy enojada amazona parada en la puerta fulminándolos con la mirada. Ambos chicos se tensaron al escucharla y se separaron inmediatamente volteando a verla- ¡¿Airen besar a otra chica?!-
Tanto Ranma como Akane pestañearon como perdidos en el espacio y al darse cuenta de la situación se miraron invadiéndolos los nervios y la vergüenza poniéndose rojos como unos tomates y dieron un brinco terminando con 3 metros de distancia entre ellos.
-N…nos besamos otra vez…no puedo creerlo… ¡Él me beso! –pensó incrédula con una mano cubriendo su boca muy nerviosa mirando al suelo aun con las mejillas ardiéndoles.
-¡La bese! ¡Por fin tuve el valor de besarla! F…fue maravilloso…- se dijo el artista marcial rascándose la mejilla con el dedo y con su otra mano metida en su bolsillo teniendo el rostro del mismo color de su camisa con un gesto de sorpresa total.
La ira la estaba consumiendo, una vena estaba palpitando con fuerza en su sien al verse completamente ignorada por ambos chicos- Esto no perdonárselo a Airen…Shampoo no permitir perder de esta manera…- infló las mejillas como niña malcriada y dando pisotones caminó hasta Ranma quien aun estaba metido en su propio mundo- Si Airen querer que lo besen…Shampoo ser la única que lo haga…- tomó de las mejillas al distraído muchacho que apenas parpadeó y alzándose de puntitas lo besó.
-¡Q…qué demonios!- caviló el aturdido chico con un tic en el ojo totalmente fuera de lugar.
Shampoo con lentitud se alejaba con las mejillas sonrojadas y ojitos de enamorada- oh Airen…si tanto deseas que una mujer te bese…Shampoo estar dispuesta a cumplir con todos tus deseos…- pronunció con una voz sensual con las manos en las mejillas moviéndose como niña tímida rodeada de un aura rosa con flores y mariposas- Shampoo ser tan feliz…- teniendo a su lado a Ranma que aun seguía en la misma posición como si fuera una estatua de piedra con el tic en el ojo y un gesto de total incredulidad.
-Ranma…- masculló entre sus dientes una ahora enojada jovencita de cabellos azules que irradiaba un aura de fuego presionando sus manos con fuerzas- ¿Cómo pude ser tan ilusa? Él solo quiere tenernos a todas a sus pies- las lágrimas luchaban por escapar pero no iba a permitir que él se diera cuenta de lo dolida que estaba, el beso solo había sido una treta para engañarla y jugar con ella, eso no lo iba a permitir- ¡ESTUPIDO MUJERIEGO!- gritó con todas sus fuerzas
Apenas Ranma pudo reaccionar cuando vio con horror como Akane se le acercaba como fiera hambrienta y negando desesperadamente con las manos balbuceando incoherencias recibió un poderoso golpe en la cara con el maletín saliendo disparado por la ventana al infinito y más allá desapareciendo con un puntito brillante en el cielo.
-¡Airen!- se asomó por la ventana llorando dramáticamente observándolo desaparecer en el horizonte- ¡Chica violenta prepararse por que Shampoo vengar a su amor!- su llanto dramático paso a convertirse en un gesto de enojo total- Chica violenta lo vas a…- se medió giró pero no pudo continuar cuando sintió agua fría sobre su cabeza transformándose en una gata.
No estaba dispuesta a soportarla, tiró el envase de agua que había sacado de su maletín y malhumorada tomó a la gata tras el cuello quien refunfuñaba maullando intentando arañarla- Si tanto quieres seguirlo…pues bien ¡Ve con él!- y con su típica fuerza sobrehumana la tiró por la misma ventana donde segundos antes había salido Ranma disparado.
Respirando con dificultad por el enojo y el dolor que le oprimía el pecho intentaba deshacer el nudo que se le había hecho en la garganta, las lagrimas inevitablemente comenzaron a rodar por sus mejillas, no podía creer que Ranma era capaz de besarla con tal de mantenerla engañada, era obvio que él solo quería que ella se mantuviera interesada en él, era el típico mujeriego que no soportaba que otro tipo coqueteara con sus chicas. Era un descarado de lo peor. No se lo iba a perdonar.
No podía borrar de su cabeza esa imagen de Shampoo besándolo y que él no hiciera nada para detenerla, su ira al igual que los celos incrementaba mientras las lágrimas caían a sus pies.
-No volveré a creer en ti jamás Ranma…no voy a permitir que sigas jugando con mis sentimientos…- se pasó con rabia el brazo por el rostro secando sus mejillas húmedas- quédate con Shampoo o con Ukyo...con quien tú quieras…no me interesa…no voy a seguir soportando tus tonterías…idiota mujeriego- tomó su maletín y se giró aguantando las ganas de llorar desconsoladamente, tenía que ser fuerte.
En ese momento Soiyiro iba entrando al salón encontrándosela- Akane-san...vine a buscarte…te espere un buen rato pero como no…- detuvo su comentario al verla de pie frente a él, en silencio y cabizbaja sin decir ni una sola palabra- ¿Akane-san? ¿Te encuentras bien?- preguntó mirándola preocupado dando un paso hacia ella y abrió los ojos de golpe al sentir como la jovencita alzaba su mirada vidriosa y rompiendo en llanto se le lanzó en los brazos abrazándolo con fuerza llorando en su pecho- A…Akane-san…- apenas pudo pronunciar bajando la mirada muy sorprendido y sin poder evitarlo sonrojándose de las mejillas- ¿Q…que sucedió?- se le rompió el corazón cuando ella solo negó con la cabeza y se apretujó en su pecho escondiendo su rostro mientras temblaba desconsolada- Tranquila…puedes llorar todo lo que necesites…no estás sola Akane- susurró complaciente mientras la acobijaba en sus brazos y acariciaba con cariño su cabeza.
…
Las luces de los poster comenzaban a encenderse mientras solo unos pocos rayos del sol se podían observar, ya el cielo estaba adornándose de las preciosas estrellas que con sus colores brindaban hermosos espectáculos nocturnos. En silencio, tanto Soiyiro como Akane habían caminado hasta el parque y estaban sentados en los columpios. El oji-miel permanecía en silencio mirando al cielo y de vez en cuando a su amiga mientras se mecía suavemente en el columpio abrazando las cadenas pensando en la mejor forma de animarla. Vio una expendedora de bebidas y con una sonrisa se levantó y se dirigió hacia allá.
La menor de los Tendo se mantenía cabizbaja con las manos puesta sobre su regazo gimoteando de vez en cuando y secando alguna lagrimilla que por la gravedad corría por su mejilla. Estaba destrozada, se sentía terriblemente mal lo que la sorprendía por que no era primera vez que el artista marcial le hacia la misma jugarreta. Sintió una presencia frente a ella y alzó su mirada para encontrarse una lata de jugo.
-Pensé que necesitabas algo de beber- le ofreció Soiyiro con una amistosa sonrisa.
-Soiyiro-kun…- lo observó sorprendida y sonriéndole tiernamente la aceptó- que amable eres…muchas gracias-
-descuida…a veces una bebida bien fría es necesaria para subir los ánimos- sugirió riendo divertido mientras se sentaba en el columpio y destapando la lata bebía un gran sorbo.
Akane amplió su sonrisa muy agradecida con su amigo, sentía que esa sensación amarga de soledad era poco a poco aplacada con su compañía. Sintiendose mejor destapó la bebida y también dio un buen sorbo creando espacio de silencio entre ellos. Recordó el motivo de su tristeza y suspiró con resignación- Soiyiro-kun…discúlpame por la escena que tuviste que aguantarme…estoy muy avergonzada contigo- confesó con las mejillas sonrojadas comenzando a columpiarse, el joven a su lado solo la observaba entre sorprendido y confundido- de verdad ya ni sé porque lloro…ya no tiene gracia…es lo mismo todo el tiempo- agregó con la voz triste mientras aun columpiándose observaba el cielo estrellado sobre ella.
- por más que deseo…no puedo borrar la esperanza de que en algún momento él…- no pudo continuar ya que se le hizo un nudo en la garganta por las ganas de llorar que volvían a crecer en su interior- debes pensar que estoy loca ¿Verdad?- rió amargamente bajando la mirada cubriendo sus ojos con su cabello, detuvo el columpio y presionó con fuerza los ojos mientras se le humedecían con lagrimas de dolor- ¿Cómo puedo seguir enamorada de alguien como él? ¡Quisiera…quisiera dejar de sentir esto que siento!- añadió presionando con fuerza las manos en las cadenas temblando por el llanto.
Soiyiro simplemente se mantuvo en silencio, escuchándola atentamente, sentía como se le desgarraba el corazón con cada palabra que pronunciaba la dolida jovencita. No podía contener las ganas de apalear al causante de su desdicha, la ira corría por sus venas, no iba a seguir permitiendo que una niña tan hermosa y dulce siguiera sufriendo por alguien que obviamente no la valoraba.
Al mismo tiempo, en la calle cerca del parque iba caminando Ranma convertido en la hermosa pelirroja que surgía cada vez que se mojaba con agua fría, debido a que su aterrizaje había sido en el lago tuvo que nadar y trepar la cerca, ahora estaba refunfuñando con frio abrazándose a sí mismo- ¡Rayos! ¿Por qué todo esto me tiene que pasar a mí? Ni siquiera me dejo defenderme…- suspiró enojado estornudando y luego restregándose la nariz- es obvio que esta enojada…- se detuvo en seco bajando las manos y presionándolas- ¿Por qué Shampoo tuvo que llegar en ese instante?- se restregó el cabello con frustración- ¡Agrrr! Tengo que encontrar a Akane y hablar con ella-
Cuando fue a dar el primer paso miró a su derecha y observó a Soiyiro y a Akane en los columpios. Frunció el ceño levemente molesto al verlos juntos- ¿Qué rayos hacen ellos dos juntos? ¿Y por qué ese tonto esta tan cerca de ella?- los celos comenzaban a surgir en su interior.
Akane seguía cabizbaja mientras pasaba su mano por su rostro limpiando sus lágrimas de aflicción- gomen nee Soiyiro-kun…debo verme patética…que pena contigo- se percató que este se levantó y se paró frente a ella con la mirada oculta por su cabello y los puños presionados llamando su atención observándolo confundida- ¿Soi…yiro-kun?-
No le dio tiempo de entender la situación cuando su nuevo prometido sin decir ninguna palabra se inclinó y tomándola de la mejilla unió sus labios con los suyos en un inesperado beso que la dejó totalmente desencajada, tenía los ojos como platos y sus mejillas tomaron un fuerte sonrojo. Estaba totalmente atónita.
Ranma observó la situación como en cámara lenta con la boca que casi le llegaba al piso, sintió como si le hubieran jalado el piso bajo sus pies y una punzada atravesó su corazón. Como una olla de presión, la ira y los celos comenzaron a invadirlo presionando con fuerza los puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos. Ya no quería seguir viendo ese doloroso escenario, tenía la rabia al límite- ¡Aléjate de ella!-
El grito de la furiosa jovencita llamó la atención de Soiyiro que lentamente se alejó de Akane y la miró mientras se sonrojaba de las mejillas y la timidez lo embargaba, no había medido las consecuencias de sus actos y ahora el temía lo que ella pudiera pensar. Akane ni parpadeaba, aun estaba en estado de shock con la mirada fija al frente.
-¡¿Acaso no escuchaste lo que te dije maldito imbécil?! ¡Aléjate de ella!- gritó nuevamente la pelirroja que desbordaba ira y con paso firme caminaba rápidamente hacia ellos tronándose los dedos dispuesto a darle una paliza- No te voy a permitir que vuelvas a acercarte a ella…me la vas a pagar- gruñó entre dientes.
Soiyiro desvió la atención a la furiosa jovencita que se le acercaba y la confusión lo abordó- Disculpe señorita pero… ¿La conozco?- se rascó la nuca más confundido todavía al ver lo enfadada que estaba la chica y dispuesto a apaciguar su furia dio un paso hacia ella- Escucha... ¿Por qué mejor no te tranquilizas y hablamos?-
Akane volvió en sí al escuchar la voz tan familiar de Ranma-chan y miró como se acercaba hacia Soiyiro, la preocupación le llegó de pronto al verla tan enfurecida- ¿Acaso vio lo que pasó? ¡Oh no! ¡Tengo que detenerlo!- se puso de pie con la intención de interponerse en su camino.
-¡No tengo nada que hablar contigo!- exasperó conectándole un puñetazo en la mejilla que lo mando a volar hasta que chocó de espaldas contra el tronco de un gran árbol.
La peli-azul se llevó las manos a la boca por la impresión- ¡Soiyiro-kun!-
Ranma-chan cegado por la ira se acercó hasta un adolorido peli-negro que se llevaba la mano a la mejilla intentando ponerse de pie- ¡¿Cómo te atreviste a besarla?!- lo levantó al sujetarlo del cuello de la camisa- ¡Voy a molerte a golpes!-
-¡Ranma detente!- le gritó Akane que se metía entre ellos y de un empujón la alejó de Soiyiro que caía sentado al suelo mirando la situación más que confundido y sin dudarlo le dio una bofetada que resonó como eco en todo el lugar- ¡No voy a permitir que lo lastimes!- aseveró fulminándolo con la mirada.
Ranma lentamente se llevó la mano a la mejilla con una expresión de dolida sorpresa y lentamente conectó su mirada con la de la furiosa jovencita, no podía creer que lo estuviera defiendo a él, que haya permitido que la besara y ahora lo estuviera defendiendo- ¿Lo vas a defender?- masculló entre dientes con los ojos brillosos.
-¡Claro que sí! ¡No es justo que te aproveches de tus habilidades para hacerle daño a alguien que no puede defenderse! ¡¿Y se puede saber por qué estas tan enojado?!- inquirió cruzando los brazos sin despegarle su furiosa mirada de encima, no le importaba la fulminante mirada que le devolvía la pelirroja, que se hubieran besado en el salón o que Soiyiro la hubiera besado segundos atrás y esa sea la posible razón de su enfado, no iba a permitir una pelea donde Ranma tenía tanta ventaja.
Una vena palpitaba sin control en su sien al ver como la jovencita frente a él defendía fervientemente a su nuevo rival, estaba cegado por los celos y eso no lo hacía pensar bien lo que por su boca salía- ¡Tú bien sabes porque! ¡Me criticas porque a según tu criterio yo me dejo manosear y besar por todas mis prometidas! ¡Pero déjame decirte que tú no eres nada diferente!-
-¿! Como te atreves a compararme contigo idiota mujeriego?!- la enfrentó con una mortal mirada, le estaba diciendo que era una chica fácil y eso no se lo iba a dejar pasar- ¡Yo no me parezco nada a ti! ¡Lo que yo haga no es tu problema!-
-¡Claro que es mi problema! ¡Siempre me golpeas y me culpas por cosas que yo no tengo la culpa! ¡En cambio tú te la pasas siendo excesivamente amable con idiotas como él!- señalando a Soiyiro con ganas de lanzársele encima y terminarlo de matar- ¡Lo único que quieren es aprovecharse de ti! ¿! No te das cuenta?! ¡Eres demasiado tonta como para no notarlo!-
-¿! Aparte de que me utilizas y juegas conmigo también me insultas?!- la volvió a empujar con fuerza- ¡El único idiota aquí eres Tú!-
-¡Bien! ¡Haz lo que quieras! ¡Cásate con él si te da la gana!- reprochó dando pasos hacia atrás con un nudo en la garganta aguantando las ganas de llorar girándose y yéndose de allí corriendo pasándose el brazo por el rostro secando las pocas lagrimas que inevitablemente rodaban por sus mejillas- ¡Baka! ¡Estupida Akane! ¡Que haga lo que quiera! ¡Ya no me importa!- se detuvo para recuperar el aliento y con furia acumulada le dio una patada a un poster de luz haciendo que este se doblara por la fuerza y continuó andando a paso lento dejando a un lado la furia dándole paso a la tristeza inminente.
En el parque Akane aun seguía emanando furia por todo lo sucedido- Ese idiota ¿Qué se cree? No tiene derecho a reclamarme nada después de todo lo que me ha hecho…- tomó aire y se tranquilizó desviando su mirada hacia un Soiyiro que parecía sumido en un mar de confusión- pobre Soiyiro-kun…debe estar preguntándose qué ocurrió- no pudo evitar sonreír divertida y se agachó frente a él- Soiyiro-kun ¿Te encuentras bien?-
El oji-miel sacudió la cabeza volviendo a la realidad y la miró aun tratando de entender lo que había pasado- Eh…si si…estoy bien descuida…- se frotó la mejilla poniéndose de pie junto con ella- Disculpa Akane pero… ¿Qué rayos fue todo eso? ¿Quién es esa chica y porque te reclamó de esa forma? ¿Y por qué me golpeo?- preguntó riendo nervioso.
-bueno…la verdad es que esa chica es…Ranma- le confesó en medio de una risa nerviosa rascándose la mejilla.
La respuesta lo dejó fuera de base y la observó sin entender pestañeando varias veces- ¿Eh?-
10 minutos después, Akane y Soiyiro caminaban tranquilamente mientras ella le contaba sobre la maldición del joven Saotome y la razón del porqué ella estaba tan enojada con él, solo le contó lo del beso de la entrometida de Shampoo, le dio mucha vergüenza confesarle que antes de eso se habían besado. De solo recordarlo sus mejillas se tornaban de un leve carmín.
-Wooo…es impresionante todo lo que me estas contando…no sabía que existía ese tipo de maldiciones…vaya debe ser difícil para él como hombre transformarse en una mujer- indagó curioso mientras se rascaba su mejilla sana y sin poder evitarlo se imaginó a la pelirroja con poca ropa, cosa que lo hizo sonrojarse y sacudir la cabeza con fuerza sintiéndose un pervertido de lo peor- b…bueno…ahora lo entiendo todo…por un momento me asusté cuando la vi llegar…pensé que tenias un romance con ella- agregó riéndose incomodo rascándose la cabeza nervioso.
-¡Por Dios Soiyiro-kun que cosas dices!- le reclamó avergonzada mirándolo de reojo y luego suspirando resignada- no comprendo por qué se enojó tanto…si lo vieras…siendo hombre se aprovecha de toda mujer que se le atraviesa y cuando se transforma en mujer se cree una supermodelo…es odioso, egocéntrico y arrogante- continuó mientras cruzaba los brazos aumentando la velocidad de sus pasos.
Soiyiro solo la escuchaba sonriendo divertido, le encantaba escuchar su voz, era como una melodía, le divertía sus distintas facetas, no le importaba convivir todo el tiempo que fuera con esa jovencita de genio impredecible, cada vez le gustaba más su forma de ser.
Se detuvo en seco, la miró decidido y se armó de valor- Akane…-
La jovencita se detuvo por la sorpresa al escucharlo pronunciar su nombre de esa manera, se le erizó la piel por la profundidad de su voz, con timidez se dio media vuelta observándolo confundida- dime-
La observó por unos momentos mientras el viento frio de la noche los golpeaba con suavidad, fueron segundos de total silencio, solo era interrumpido por el resoplido de la brisa que levantaba algunas hojas que yacían en el suelo y ahora flotaban sin control surfeando las ondas invisibles del viento.
-¿Saldrías conmigo en una cita?- preguntó con extrema seriedad observándola con profundidad en su mirada sin un deje de nerviosismo en sus ojos.
La pregunta la tomó por sorpresa haciendo que se sonrojara y se llevara la mano al pecho observándolo estática.
-So…Soiyiro-kun…-
¿Qué se suponía que debía hacer ahora?
Continuara….
¿Qué les pareció este nuevo capítulo después de tanto tiempo? En mi opinión es bastante intenso…como una segunda temporada xD.
Les quiero agradecer de ante mano su compresión (autora se esconde bajo la mesa) no sean tan duros conmigo
Espero que después de tanto tiempo se conecten nuevamente con la historia y disfruten su continuación, también ansío que el modelo de escritura no haya cambiado. Mi intención es solo brindarle momentos de diversión y algo de suspenso y más adelante algo de acción xD.
Nuevamente me disculpo por haberlos dejado esperando tanto tiempo n.n prometo que no volverá a pasar.
Palabras en Japones:
Iie: No
Itte; Ittai; ouch (expresión de dolor)
Bakarayo: Estúpido Cretino, Estúpido Idiota
Kuso: mierda
Gomen nee: lo siento; perdón
Oe: oye
¡Shimatta!: ¡Maldición!; ¡Oh no!
¿Na?; ¿Ne? : ¿Verdad?; ¿No es cierto? ¿No es verdad? ("na" expresión usada por las chicas; "ne" utilizada por los chicos)
Baka: Idiota
Ranma no Baka: Ranma eres un idiota
Se les quiere. Hasta el próximo capitulo
Kane-chan (Ri-chan)
