_Attakai: ¡Hola! ¿a que nos extrañaban?, bueno mas a mi que a ella verdad

Y como siempre Attakai con su modestia, verdad n_n

_Attakai: Y bueno, ya que Bako ya no tiene nada que hacer, la puse a trabajar

-.- Si tengo cosas que hacer, que tu lo tomes como cosas sin importancia es diferente

_Attakai: Claro, claro, aquí les dejo la conti


La mañana transcurría de lo más tranquila en la escuela, el rumor de la apuesta que el equipo de soccer había hecho se iba extendiendo lentamente entre los estudiantes, rumor que aún no era confirmado, pero que molesto de sobremanera a Andrea, por lo que de inmediato se dirigió al salón de clases.

Las manos de la peli-negra se hicieron puños, los cuales apretaba con fuerza a cada paso que la aproximaba a donde estaban los chicos, se paró frente a la puerta y la abrió con tal fuerza que el estruendo de está azotándose se escuchó por todo el tercer piso.

- ¿Es verdad? – pregunto dirigiéndose más directamente solo a Kidou – lo de la apuesta, ¿Es verdad? – el de rastas no le respondió absolutamente nada, ni siquiera se tomó la molestia de mirarla a los ojos, solo pudo asentir para que después la de orbes rojos se acercara más a él y le diera un fuerte golpe en el rostro, golpe que lo saco del asiento, pero que parecía no haberlo sentido en absoluto – son un montón de desgraciados – miro con furia a los pertenecientes del equipo de soccer – y tu… maldigo el día en que te comencé a querer

Los ojos ocultos tras los goggles del chico se pusieron en blanco tras levantar un poco la vista y ver el rostro dolido de la chica parada frente a él, una fuerte punzada se posiciono en su corazón antes de verla salir del salón de clases y dirigirse a donde solo ella sabía.

* * * Mientras tanto * * *

Tras el encuentro con Endou el día anterior y el hecho de haberse dormido tarde por pasar parte de la noche jugando, al peli-negro de cienes rapadas se le había hecho tarde por lo que salió corriendo hacia la escuela.

- Maldito despertador – maldecía al aparatito que había asesinado un par de horas antes mientras corría a toda prisa para poder llegar, sin detenerse y sin fijarse por la prisa que llevaba, termino chocando con alguien que salía de una de las calles – maldición

- L-Lo siento, ¿estás bien? – pregunto la persona frente a él que le extendía la mano para poder ayudarlo a levantarse

- Si, gracias – tomo aquella blanquecina mano y al levantar la mirada se encontró con unos orbes escarlata en los que destellaban multicolores

- De verdad lo lamento – la chica de cabellos blanquecinos hizo una leve reverencia frente al de orbes negros, que no dejaba de ver cada detalle de la linda chica – bueno – se levantó y le regalo una tierna sonrisa, la cual sonrojo al chico – un placer… este… ¿c-cuál es tu nombre? – pregunto algo apenada

- A-Attakai – se presentó y le extendió la mano, la cual tomo de inmediato la chica

- Un placer Attakai, yo soy Aiko – sonrió de nuevo y el sonrojo del chico de vio en incremento – espero volverte a ver – con esto último la chica siguió con su camino, dejando al chico de lentes parado en medio del camino

- Ah… la escuela – reacciono segundos después y se puso de nuevo en marcha

* * * De regreso * * *

El rumor de la apuesta se siguió extendiendo, y se hizo aún más grande después de lo ocurrido entre el de rastas y Andrea, quien después de eso ya no fue vista por la escuela.

Para esta, la segunda clase, ya todos los alumnos sabían lo que pasaba, y para evitar problemas, Suzuno llevo a Elizabeth a ese lugar que para ella era tan preciado y poder hablar tranquilamente de aquel rumor, que al final no era falso.

- Supongo que ya estas enterada – Fuusuke decidió aclarar el mismo las cosas con Beth, antes de que alguien más le llenara la cabeza de ideas aún peores – prefiero que lo sepas de mi boca, y no de la de los demás

Sus orbes oscuros veían entristecidos el rostro del albino parado frente a ella, el brillo de las lágrimas amenazantes con apoderarse de ellos emergía lentamente, su rostro enrojeció por el coraje que sentía en ese momento hacia el chico de orbes azules, y al mismo tiempo hacia ella, por quererle tanto

- Entonces, ¿fui un juego? – pregunto y bajo lentamente la cabeza, temerosa de la respuesta que este le pudiera dar

- Nunca tuve esa intensión – le respondió el albino que posando su mano sobre la barbilla de la peli-rosa levanto su rostro delicadamente – cuando te pedí ser mi novia, fue porque realmente me gustabas – limpio con cuidado las pequeñas gotas saladas que salían de sus ojos y la abrazo con fuerza, abrazo que ella correspondió

* * * Torre de acero * * *

Tras lo ocurrido con el chico de orbes rojos, Andrea sintió la necesidad de ir a donde todo comenzó, es decir, el lugar donde el chico había comenzado a ganársela y ese sitio era la torre, subió hasta lo más alto de esta y se sentó mientras veía como el sol tomaba lentamente más altitud e iluminaba completamente todo, a su mente regreso el instante en que el castaño la abrazaba para consolarla por la muerte de su gato, por lo que no pudo evitar que las lágrimas escaparan y recorrieran su rostro, de cierta manera, y aunque lo quisiera seguir negando, estaba enamorada del de goggles y le dolía mucho lo que había ocurrido, abrazo con fuerza sus rodilla y poso su cabeza en medio de estas para comenzar a llorar y desahogarse.

* * * En otro sitio * * *

Las cosas se habían salido por completo de control, ya que el rumor se había extendido hasta la escuela donde estudiaban los demás, Brittany había oído de la supuesta apuesta, pero no le dio la más mínima importancia, ya que apenas se había reconciliado con Genda, además de que sabía que para ella, el castaño solo tenía disponible el lugar de mejor amiga, en su mente sabia, o pensaba que el chico de ojos azules jamás la vería de otro modo, por lo que si había o no tomado parte de esa apuesta no le afectaría en lo más mínimo.

- Buenos días – saludo a Sakuma y Genda que hasta su llegada se encontraban hablando de aquella apuesta

- Buenos días – saludaron ambos chicos viendo como Britt se sentaba al lado

* * * En los pasillos * * *

Al contrario de Brittany que estaba de lo más tranquila, Murasaki buscaba llena de rabia a su idiota por toda la escuela, llevaba ya un buen rato buscándolo y aun no lo encontraba, camino por cada pasillo hasta que al fin lo pudo divisar en el pasillo central del tercer piso

- Nagumo – le llamo mientras se acercaba a él, una vez cerca lo tomo de la camisa y lo jalo para quedar frente a frente – ¿también estás metido en eso? – pregunto lanzándole una intimidante mirada

- ¿D-De que hablas? – pregunto como si no estuviese enterado de nada, sabiendo bien a lo que la peli-violeta se refería

- Mas te vale que no estés metido en ese asunto – amenazo la joven antes de soltarlo – si me entero que fuiste parte de esa apuesta te hare conocer el infierno – la oji-naranja sentencio al chico antes de ponerse en marcha hacia su clase – te veo después de clases – le dijo antes de desaparecer por el pasillo

* * * En el hospital * * *

Shizen estaba en la sala donde estaban todos los niños internados, jugaba alegremente con ellos sin notar que afuera de aquella sala llena de niños se encontraba el peli-crema viendo como la castaña se divertía con los pequeños, ver la sonrisa de la chica le gustaba, desde muy pequeños siempre le gusto esa espontanea sonrisa que la de orbes verde aqua ponía cuando hacía algo que realmente disfrutaba.

- Te tengo – tomo a uno de los pequeños y lo levanto haciendo reír al niño, sonrió y se quedó observando un par de segundos más antes de ir donde su padre, que lo esperaba.

* * * De regreso * * *

El aura depresiva alrededor de Kazemaru se notaba a la distancia, su mirada se posaba cada 3 segundos en el asiento vacío de Lizzy, le preocupaba mucho el pensar que le hubiera pasado algo, pensó un momento en lo que podría hacer para poder hablar con ella y pedirle perdón.

Espero hasta que la clase terminara y saco su celular, marco el número de la rubia y espero en la línea, el teléfono sonó un par de veces, antes de mandarlo al buzón, repitió la acción, una, dos, tres veces más, repitiendo la acción anterior, siguió intentando hasta que su vista se posó en la entrada y vio a la chica de ojos verdes entrando con la cabeza gacha, se levantó de su asiento y se dirigió hasta donde ella

- Lizzy – se hinco frente a su asiento y le tomo las manos – estaba preocupado – acaricio la mejilla de la rubia y después le levanto el rostro, se dio cuenta que la chica había estado llorando, el color rojo en sus verdes ojos le indicaba eso, una opresión en su pecho se formó de repente, se acercó más a ella y la abrazo con fuerza de la cintura mientras seguía hincado en el suelo, con las lágrimas recorriendo libremente sus mejillas hundió su rostro en las piernas de la chica – por favor perdóname


Listo... es todo lo que tengo... no me maten *asustada en el suelo*

_Attakai: Muajajaja haré que el mundo pague por todo *aparecen relámpagos tras él*

De que hablas? *confundida*

_Attakai: De nada... pero siempre quise decir eso. Esperamos les haya gustado el capitulo

Adios :3

_Attakai: Hasta la siguiente