Hola... el día de hoy estoy algo hiperactiva
_Attakai: Tu estas hiperactiva... y yo con mucho sueño *bostezo*
Les dejo aquí el corto capitulo que escribí mientras el chocolate me daba mas energía
_Attakai: *bostezo* esperamos les guste
Las manos de la rubia levantaron lentamente el rostro del oji-avellana, los orbes de ambos se encontraron, ella con lágrimas apenas saliendo, y él con lágrimas amenazando con salir de nuevo, Lizzy le regalo una sonrisa antes de que el ex velocista la abrazara de nuevo
- ¿Hasta cuándo? – pregunto la de orbes verdes acariciando el cabello de quien aún se mantenía abrazado a ella, haciendo que este levantara la vista confundido - ¿Cuánto más durara esta apuesta? – explico su incógnita mientras lo miraba fijamente
- Por mi cuenta ya termino – le dijo el peli-azul sonriéndole, ella solo se limitó a corresponder aquel abrazo que ambos esperaban
* * * Mientras tanto * * *
Fudou salía de la escuela, o más bien, escapaba, ya que lo hastiaba el hecho de que lo estuvieran juzgando si saber bien las cosas, camino un par de calles hasta un parque donde se sentó en una banca
- Así que, ¿una apuesta? – Escucho una voz cercana a él, obligándolo a dar vuelta y topándose con unos fruncidos ojos azul hielo – sabía que eras idiota, pero no pensé que hasta tales extremos
- No tengo nada que decir – se limitó y se puso nuevamente de pie con intención de alejarse
- ¿Cuál era tu plan? – Pregunto Shion cruzada de brazos – ¿Enamorarme para ganarle a tus amigos? ¿Usarme como un trofeo? – las interrogantes de la peli-negra eran como duras puñaladas al chico, que aunque no lo admitiese, al principio de todo era su plan, pero se olvidó de ello tras pasar más tiempo con la chicas de mechas azules – No puedo creer lo idiota que fui, creí que eras diferente – cada palabra era un golpe más duro que el anterior
- Suficiente – dijo el castaño con los ojos fruncidos, acercándose de nuevo a la peli-negra – nunca tuve intención de jugar contigo – la tomo del rostro obligándola a mirarlo directamente
- ¿Cómo creerte? – pregunto ella, dejando al chico sin respuesta alguna, ¿Cómo demostrarle que no quería jugar con ella?
De un solo movimiento, el de orbes verdes la jalo hacia sí, uniendo sus labios con los de Shion en un corto beso y dejando a la de ojos azul hielo sonrojada por el acto del castaño
- Solo debes creerme – le dijo también sonrojado y acercándose para besarla de nuevo, siendo este un beso más largo que el anterior
* * * En otro sitio * * *
Yugata iba caminando por los pasillos de la escuela, y no en busca del cabeza de helado, sino en busca de su querido amigo cabeza de cereza, la noticia de la apuesta ya había llegado a oído de todos los jóvenes de la ciudad, y ella sabía de sobra que el peli-rojo era amigo de Endou, por lo que como amiga de Mei, decidió actuar en su defensa, se dirigió a la biblioteca, encontrándose al fin con el chico de ojos esmeralda.
- Al fin – la de orbes escarlata cerró la puerta del lugar y se acercó al peli-rojo aun con el ceño fruncido - tu formaste parte de ello, ¿no es verdad? – pregunto parada frente al chico
- No sé de qué me estás hablando – el peli-rojo siguió con su lectura hasta que la mano de la chica obstruyo la página del libro y obligándolo a verla cara a cara
- Sabes perfectamente a que me refiero – insistió la peli-negra – ¿acaso planeabas jugar con Mei?
- Nunca planee jugar con Mei, ella ya está al tanto de eso – respondió Hiroto encarándosele a la de orbes escarlata
- ¿Qué? – La confesión del peli-rojo sorprendió a la chica, haciendo que su ceño se frunciera aún más – ¿Eres idiota o qué? ¿Cómo se te ocurrió?
- Le dije la verdad y ella me perdono – le respondió el peli-rojo – y al menos tengo el valor de decir las cosas – dicha oración confundió a la chica, el solo aqueo un poco la ceja – como es que juzgas lo que hago sabiendo como tratas a Midorikawa, si, tal vez me porte como basura, pero al menos yo fui honesto con Mei – continuo diciendo acorralando a la chica con sus palabras - ¿Y qué hay de ti? Desde siempre has tratado mal a Mido sin razón, solo por el hecho de que no te agrada su actitud lo tratas mal – el peli-rojo tomo su libro y se levantó para irse, dejando a Yugata pensando en lo que le decía, ciertamente tenia razón, siempre había tratado mal a Midorikawa solo por su actitud infantil y tierna – cuando tu tengas el valor de aceptar tus errores júzgame, no antes – Hiroto salió de la biblioteca y dejo a Yugata pensando en las cosas
* * * Rampa de patinetas * * *
Mikury se encontraba en la rampa esperando su turno, el torneo que se llevaba a cabo en ese momento estaba hasta el tope de gente, pero la mente de la chica con heterocromia regresaba a la confesión que el moreno le había hecho días antes, amarraba sus patines mientras sostenía un pocky entre sus labios
- Siguiente concursante… Fuchika Mikury – el anunciador la menciono desde el altavoz, haciéndola reaccionar
La peli-negra se dirigió a la rampa e intento realizar la rutina que había practicado estando con Tobitaka, un recuerdo rápido del chico en su mente la distrajo y la hizo caer, se levantó y de reojo pudo notar al peli-morado en el público
- Tu puedes Mikury – le grito el de ojos oscuros, haciendo sonreír a la oji-morado-amarillo que se puso de pie para iniciar de nuevo su rutina, la cual pudo concluir de manera perfecta, tal como le había salido durante las practicas
- El siguiente concursante – el anunciador estaba presentando al que seguía tras la peli-negra mientras ella se reunía con el chico en la parte de atrás de la rampa más grande
- De verdad lo lamento – se disculpó el peli-morado que se acercó para abrazarla, abrazo que la chica correspondió
- Gracias por venir – la chica se separó para mirarlo a los ojos, le sonrió de manera cálida antes de acercarse a su rostro para darle un corto beso, dejando al chico sonrojado
* * * De regreso al hospital * * *
Shizen salió después de haber jugado por un buen rato con los niños
- ¿Te divertiste? – pregunto el peli-crema parado tras ella, sorprendiendo a la chica
- ¿A qué hora llegaste? – pregunto la Shizen mirando al goleador de fuego
- Hace ya un rato – Goenji sonrió al ver el rostro de sorpresa de Shizen
- ¿Paso algo? – pregunto la oji-verde aqua provocando que la expresión del chico cambiara por completo
- Ya todos lo saben – le respondió el de ojos oscuros sorprendiendo aún más a la castaña
- ¿Estas bromeando? - pregunto la chica sin cambiar la expresión de sorpresa en su rostro, obteniendo a cambio una negación con la cabeza por parte del chico - ¿como fue que paso? - volvió a interrogar
- No lo sabemos - respondió el de ojos negros
- Y... ¿donde esta Endou? - pregunto preocupada por el castaño, que aunque fuera un torpe, seguía siendo su primo
* * * En otro sitio * * *
Tras haber llegado tarde a la escuela, Attakai se encontraba limpiando un poco el gimnasio como castigo, mientras pasaba el trapeador por todo el suelo del gimnasio, escuchaba como alguien se acercaba a donde se encontraba, al sentir demasiado cerca los pasos se dio vuelta, encontrándose con quien menos se hubiese esperado.
- ¿Tienes un momento? – pregunto el castaño de la banda naranja
- Supongo – Attakai lo miro unos instantes antes de darle un golpe con el trapeador
- ¿Y eso porque fue? – pregunto desconcertado
- Por ensuciar donde ya había limpiado – el de ojos negros dejo a un lado el trapeador y la cubeta para después sentarse en el suelo – bien, ¿Qué es lo que quieres? – pregunto sin quitarle los ojos de encima
- Pues veras – el castaño se sentó frente a su "amigo", para hablarle de todo el dilema que había causado
Es algo corto, pero es lo que pude escribir mientras tenia el efecto del chocolate
_Attakai: *durmiendo en el suelo*
Ahora me voy, llevare al tsundere a dormir, espero les haya gustado. Saludos.
