Holis :3 hace mucho que no actualizaba esta historia, y pensé que ya lo merecía

_Attakai: No pienso usar eso! *señalando un disfraz de panque*

Perdiste la apuesta tsundere, ahora sufre! muajajaja! ... aquí les dejo la conti


* * * Mas tarde * * *

Fudou había salido de la escuela con prisa después de la propuesta que el de anteojos le había dado, no era una idea tan mala, busco por el centro comercial a la peli-negra de mechas azules, logro visualizar a la chica en un local de videojuegos que recién habían abierto, un videojuego de pelea era exactamente donde estaba posada l vista de la morena, la chica estaba destrozando a su competencia, tras acabar la ronda vio como el competidor de esta comenzó a empujarla molesto por la burla que sus colegas le hacían al haber perdido con una chica, se molestó cuando por tanto empujarla la termino tirando al suelo, se acercó deprisa y le dio al chico un golpe en el estómago.

- ¿Qué te pasa? – le pregunto el chico molesto, que mantenía la mano en donde el castaño lo había golpeado

- Tiraste a mi novia al suelo, que esperabas basura – respondió el de orbes verde bajo la atenta mirada de Shion que ahora estaba sonrojada por las palabras de este – ahora lárgate – el muchacho y sus acompañantes temblaron ante la inexpresiva mirada del chico y se fueron del lugar, respiro un momento antes de volver su vista a la chica - ¿estás bien? – le extendió la mano, la chica la tomo sonriendo y se sacudió la ropa una vez ya levantada

- No tenías que mentirles – menciono la chica mirándolo

- No les mentí – de la nada el chico la acerco de la cintura, haciendo que sus rostros quedaran viéndose a escasos centímetros uno del otro, miro de cerca las mejillas sonrojadas de la chica, sus orbes verdes chocaron un instante con los azul hielo de ella, se quedaron un momento en silencio antes de que se tomaran del rostro para comenzar a besarse con algo de desesperación

* * * En el hospital * * *

Shizen, preocupada por lo que le había ocurrido a su querido primo insistió en llevarlo al hospital y tras mucho insistir ambos chicos que iban con ella terminaron aceptando, ahora estaba en la sala de espera, mientras que uno de los médicos revisaba al castaño

- ¿Ya estas más tranquila? – le pregunto el peli-crema que llego a sentarse a su lado y la abrazo por encima del hombro

- ¿Ya se terminó eso? – Le formulo ella otra pregunta, la que confundió al chico – esa apuesta, ¿se acabó? – explico, el chico la miro un momento antes de asentir

- Si, ya se terminó – suspiro enderezándose en su lugar, viendo como la chica bajaba la mirada un poco

- ¿Significa que ya no necesitas que sea tu novia? – los mechones de cabello que llevaba sueltos en ese momento cubrían sus ojos, dejándole ver al moreno solo una entristecida sonrisa, sintió una fuerte opresión a ver el estado en el que la chica se encontraba, la acerco más a él y la abrazo con fuerza, sintiendo la calidez de las pequeñas lagrimas que Shizen estaba dejando escapar

- Yo no he dicho eso – le dijo separándose un poco para limpiar con el pulgar las pequeñas y saladas gotitas que recorrían su rostro – que eso se haya terminado no significa que vayamos a terminar nosotros – le sonrió en un intento de hacerla sonreír, cosa que le funciono, se acercó de nuevo para besar su frente y abrazarla

* * * En otro lugar * * *

Britt se encontraba en la orilla del lago esperando a que llegara el castaño, extrañamente el castaño la había citado en ese sitio, suspiro cansada, ya llevaba un buen rato esperando y el chico aun no llegaba

- Creo que al final no vendrá – se levantó ya dispuesta a irse cuando sintió unos brazos rodeando su cintura, frunció el ceño y le dio un golpe con el codo a aquella persona

- Cálmate – le pidió el chico que ahora estaba en el suelo – soy yo – miro al de orbes azules ahora en el suelo sobando donde la de cabellos rojizos lo había golpeado – que ruda

- Tú tienes la culpa – le dijo ayudándolo a levantarse – llegas tarde – le reprocho la chica cruzándose de brazos fingiendo molestia

- Lo lamento – se disculpó el chico sentándose a la orilla del lago y palmeando a su lado, invitando a la Brittany a sentarse, la chica suspiro y se sentó al lado del muchacho – supongo habrás oído los rumores – ella se limitó a asentir al tiempo que abrazaba sus piernas y lo miraba de reojo

- Todo el mundo los ha escuchado – le dijo la de orbes azul eléctrico mirándolo de reojo - ¿es verdad? – el chico no afirmo ni negó ante la pregunta de la chica, se mantuvo en completo silencio, dándole a entender a la peli-roja que los rumores eran ciertos

- Nunca tuve intención de dañar a nadie – le dijo, haciendo que la vista de la chiquilla se posara por completo en él – estaba confundido con lo que sentía cuando accedí a esa apuesta – evitaba a toda costa el contacto visual con la chica

- ¿confundido con qué? – pregunto ladeando un poco el rostro, ganándose la mirada azul del muchacho

- Me canse de ser tu amigo – las palabras combinadas con la seriedad con que las dijo, hizo sentir mal a la chica, bajo la mirada algo entristecida antes de que el chico le tomara el mentón para que lo mirara – Britt, me gustas – el mismo tono de seriedad que uso anteriormente lo uso también en esta frase, no era una broma, de verdad le gustaba al castaño que ahora la miraba más de cerca, sus labios se rozaron un momento, un sonrojo apareció en las mejillas de ambos, seguido de una pequeña sonrisa y terminando en el cálido contacto boca a boca que ambos ansiaban desde hacía bastante tiempo

* * * En otro lugar * * *

Tras el pesado día que él peli-negro había tenido en la escuela, regresaba a casa más irritado que otras veces, se detuvo un momento frente a una librería, miro por un momento los libros en exhibición antes de seguir su camino, suspiro pesadamente recordando a la chica peli-blanca que se había encontrado esa mañana, seguía encantado con aquellos orbes escarlata, miro de reojo en una pequeña cafetería, topándose con aquella encantadora chiquilla, un rubor a bordo de inmediato sus mejillas, cuando la chica lo miro a través del cristal del negocio, acelero el paso avergonzado y sin darse cuenta termino estampándose con alguien.

- L-Lo lamento – musito apenado con el chico frente a él

- ¡Mis caramelos! – grito dramáticamente el peli-negro frente a él que miraba sus preciosos caramelos regados por el suelo

- ¿Estas bien? – escucho de nuevo la cálida voz de Aiko a su lado, volvió la vista encontrándose con ella, su sonrojo ya notorio se hizo más grande al tomar la delicada mano de la chica

- Gracias – desvió la mirada avergonzado, miro de nuevo al chico en el suelo y se acercó para ayudarlo – de verdad lo lamento – le extendió la mano, la cual golpeo el chico de ojos ambarinos molesto

- Me pagaras cada uno de mis caramelos – con el ceño fruncido se levantó el muchacho y lo tomo con fuerza de la muñeca llevándolo con destino hacia la dulcería

- A-Adiós – se despidió Aiko confundida del peli-negro, se sonrojo cuando Attakai le dijo adiós y le sonrió

* * * Mientras tanto * * *

El castaño de la banda naranja caminaba en completo silencio a su casa, al salir de la revisión vio a su prima y al goleador de fuego muy ocupados por lo que decidió irse por su cuenta para evitar molestarlos, pateaba mientras caminaba una pequeña piedra, suspiro recordando la idiotez que se le había ocurrido, pensando en el momento en el que se había convertido en esa persona cuando más joven solía sonreír por cualquier estupidez, tan concentrado iba que no noto el balón que se dirigió con fuerza a su cabeza y lo golpeo haciéndolo caer al suelo

- Lo lamento – se acercó a él una chiquilla peli-negra – de verdad lo siento – lo miraba apenada por el golpe que le dio, el chico la miro con esa característica sonrisa que había llevado siempre en su rostro, la de ojos cobrizo lo miro un instante, parpadeo un par de veces – e-eres tu – señalo al castaño emocionada, confundiendo más de la cuenta al chico

- S-Sí, soy yo – le sonrió confundido y divertido por el angelical rostro que tenia

- Eres Endou Mamoru, ¿verdad? – Le sorprendió que la chica supiera su nombre – mi nombre es Hashimoto Yukishitsu –le extendió la mano sonriendo emocionada, el chico la tomo algo inseguro pensando en que la chica era algo extraña

- Mucho gusto Yukishutsi… Yukitshisu – la miro avergonzado al no poder pronunciar su nombre mientras ella reía por lo bajo

- Solo Yuki – le dijo sonriendo, avergonzando más al chico que sin saber por qué ahora estaba sonrojado – he jugado futbol desde que tú y tu equipo ganaron el futbol frontera internacional, aunque aún no soy muy buena – levanto su balón del suelo y se acercó al chico extendiéndole el balón – l-le importaría ayudarme un poco – bajo tímida la mirada y jugaba con los dedos sonrojada mientras el chico sostenía el balón

- Claro, será un placer – fue la respuesta que le dio el castaño antes de tomar su mano y llevarla a una cancha cercana a ese lugar, mientras ella sonreía avergonzada por el contacto que el muchacho estaba teniendo con ella

* * * En otro lugar * * *

Andrea, que ahora iba de regreso a casa en compañía del castaño ya estaba más tranquila, miraba sonrojada el agarre en su mano derecha y con timidez entrelazo los dedos con los del chico y agacho la mirada para que el de ojos rojizos no notara su sonrojo

- No tienes por qué avergonzarte – le menciono el de goggles, sorprendiendo a la peli-negra de lo bueno que era para leer sus expresiones, siguió desviando la mirada hasta llegar a la casa de la chica donde la esperaba ya su madre en la puerta preocupada

- Andrea – le llamo la mujer mayor y se acercó a su hija para cerciorarse de que estaba bien, miro el agarre que los chicos tenían el cual fue desecho rápidamente por la de orbes carmín – pero si es Kidou – sonrió al reconocer por fin al acompañante de su hija – así que tú eres el novio de mi niña

- Mamá – el chico rio divertido por la reacción apenada de la peli-negra y asintió

- Bueno, me alegra que seas tú y no algún muchacho loco – Andrea inflo las mejillas sonrojada por lo que su madre le estaba diciendo al castaño – bueno, pero no nos quedemos aquí, pasa – le invito a pasar, miro de reojo a la chica a su lado

- Le agradezco mucho, pero es algo tarde – hizo una reverencia ante la mayor y soltó el agarre de Andrea – buenas noches – se despidió y se retiró regalándole una última sonrisa a la peli-negra

* * * Familia Yoshikawa * * *

El peli-negro llego molesto a su casa, ya todos ahí estaba durmiendo cuando llego, se dirigió a su habitación y después de haber aventando la mochila en un rincón de esta se aventó cansado a la cama, suspiro, había pasado al menos dos horas de su vida en el que llamo el infierno cubierto de dulce, la dulcería a la que el muchacho lo había llegado no solo era increíblemente grande, sino que además quedaba bastante lejos de donde vivía, miro el reloj de pared, las 11:30 pm, suspiro cansado y se acomodó en su cama, deseando no volver a toparse con ese extraño chico nunca mas

* * * A la mañana siguiente * * *

Después de la larga noche que había tenido el peli-negro se encontraba ya en el salón de clases, en ese momento se encontraba leyendo un poco, un libro que su padre amablemente le había regalado por mantener buenas calificaciones, la llegada del profesor le hizo cerrar el libro y volver la vista al frente

- Buenos días jóvenes, el día de hoy un nuevo compañero se unirá a nosotros, por favor denle la bienvenida – el hombre miro a la puerta y asintió, un chico peli-negro que llevaba una sudadera naranja obre el uniforme se adentró al salón, sin poder creerlo Attakai pensó que debía ser una broma del destino, una muy cruel – por favor preséntate

- Mucho gusto – saludo levantando la mirada dejando ver sus ambarinos orbes – mi nombre es Masaki Nakamura, espero que nos llevemos bien – reverencio a la clase que a cambio le regalo un aplauso, se enderezo y por un instante su mirada choco con la mirada oscura del de anteojos y le regalo una sonrisa alegre


Listo! ahí acaba el cap de hoy

_Attakai: *disfrazado de panque* como te odio

Eres un panquecito, no podrías ser un poco mas dulce?

_Attakai: No!

Ok, como quieras, espero que les haya gustado. Saludos