Aquí les dejo esta cap, espero lo disfruten y se que algunos quieren la actualización del otro fic pero NO!... este ya lo tenía casi terminado, por eso lo subo ahora :D
Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.
IV Parte
Tal y como había prometido, mi madre paso a visitar a los Señores Berry, a los cuales agradó.
No estuve presente en la cena. Se podría decir que llegue algo tarde y mi madre me dijo que iría sola. Cuando regreso de la cena, aun me encontraba en la sala, viendo una película. Se sentó a lado mío, obligo a que apagara la televisión y le prestara atención. Me comento que la había pasado realmente increíble, hablaron de muchas cosas, que tenían una linda personalidad y una diferente forma de ver el mundo y a la sociedad. También me dijo que le agrado su hija, Rachel, y que tenían una extraña costumbre antes de comer, cantar. Amaban todo lo relacionado con teatros y obras. Broadway. También le había encantado la casa. En fin, había disfrutado mucho de esa velada.
Otro punto que me contó fue, que se sorprendió. Ella al llegar y ver quien le abría la puerta, no lo podía creer. El señor frente a sus ojos había sido su compañero de escuela. Fue una gran sorpresa, y más aun saber que ahora se encontraba casado con un señor y tenían una hermosa hija. Se sentía tan feliz por él, lo tenía todo.
Terminado de hablar esto, me dirigía a mi habitación cuando mi madre recordó, me dijo que los había invitado para un día de campo. Agradecí por esto, pasaría un día entero con ella. Sentí una felicidad infinita. En definitiva seria una linda noche.
Desperté gracias a los gritos de mi padre. Baje de inmediato.
-Como te atreves!- estaba furioso. Mi madre se encontraba tranquila sentada, tomando su café.
-Que sucede?- pregunté confundida entrando al comedor.
-TU!- apunto hacia mi Russell- Eres mi hija y no me avisaste que los vecinos nos habían invitado a una cena. Que habrán pensado ellos de nosotros?
-No pensaron nada- interrumpió Judy al momento que me disponía a contestar
-Como?- pregunto confundido
-Les conté todo- dijo tranquila
-Acaso estás loca?
-No lo estoy- contesto irritada- fue más fácil contarles la verdad, a tener que seguir con esta gran mentira de "La familia modelo-religiosa a seguir"
-Tenemos una reputación que cuidar- dijo con obviedad
-Reputación que cuidar?- dijo con ironía
-Saben qué? Ya estoy arto! Ustedes no agradecen lo que hago por ustedes...
-Perdón?- interrumpió mi madre- lo que haces por nosotras?- Russel asintió- JAJAJA- río sin ganas
-no te burles- le advirtió- no hay forma de hablar con ustedes... me largo- dijo y camino perdiéndose en el pasillo que va directo a la puerta de entrada- Y será la última vez que vean!- grito y sin más se escucho un fuerte portazo. Judy permaneció callada. Suspiro y quedó pensativa.
Yo, durante la conversación, me sentía poco a gusto. Sentía rabia, tristeza, decepción.
Después de comer me dirigí al jardín, pero esta vez, con ningún libro. Me había puesto la obligación de no aproximarme al jardín de los Señores Berry, pero una fuerza indescriptible e irresistible me arrastraba hacia allí, por algo, sin duda.
No había hecho más que acercarme al seto cuando distinguí a Rachel. Esta vez se hallaba sola, con un librito en mano, y caminaba lentamente por el jardín. No me vio.
Estuve por dejarla pasar, pero instantáneamente reflexioné y cambiando de parecer, tosí. Volteó, mas no se detuvo, y arreglándose con la mano un mechón que caía por su rostro, me miró, sonrió casi imperceptiblemente y volvió a fijar la mirada en el libro. Sonreí, permanecí ahí parada por un buen rato, luego mire a mi alrededor y me fui con el corazón oprimido.
"Que suis-je pou elle?", pensé, sabe Dios por qué, en Francés. Al escuchar unos pasos conocidos volví y distinguí a mi rubia amiga, que venía en mi dirección con su andar ligero y tan infantil que la caracterizaba.
-QUINN!- grito efusivamente y literalmente lanzándose sobre mi
-Britt, puedes... soltarme o... si no moriré- dije entrecortadamente, me tenía tomada por el cuello.
-No mueras- dijo asustada
-tranquila- le sonreí y ella me sonrió de vuelta- como estas?
-Es esa la hija de los nuevos vecinos?- dijo mirando hacia la casa vecina, evitando totalmente mi pregunta.
-Si...has visto ha santana?- ella seguía aun con la vista en la morena.
-Tú la conoces?- volvió a preguntar como si no me escuchara.
-Si, la he visto y hemos hablado.
Brittany estuvo quieta un instante; luego se volvió de pronto, dirigiéndose al jardín de la casa vecina. Cuando estuvo próxima a Rachel, la saludó de la misma forma que había hecho conmigo. Rachel se sorprendió, se quedo quieta pero luego le correspondió el saludo, y dejó caes el libro. Vi como sonreía tan graciosamente. Después observé cómo conversaban, tan animadamente, como si se conocieran desde siempre. Se despidieron. Rachel seguía con la vista a Britt.
Ella iba siempre vestida de una forma muy... Sexy? Y a la vez sencilla. Su figura siempre me había impresionado, realmente tenía un buen cuerpo... Yo quería aproximarme a Rachel, pero ella no me miraba ya: había recogido su libro y se alejaba.
-De que hablaban?- pregunte cuando B ya se encontraba alado mío.
-De nada importante- sonrió divertida. Me dio un beso y la mejilla y se marchó- adiós- dijo antes de perderse en la calle dando pequeños saltos.
Durante toda la noche y la mañana siguiente me hallaba en un estado de abatimiento desconcertante. Recuerdo que intente terminar de leer "el kaidanoff"; pero las páginas del célebre libro pasaban maquinalmente en vano ante mis ojos. Releí diez veces seguidas la frase: "César se distinguió por su valor de guerrero", sin conseguir entender lo que leía. Luego tiré el libro.
Recordé que esa tarde tendríamos el día de campo con la Familia Berry, instantáneamente pensé en Rachel.
Antes de bajar arregle mi cabello y me puse algo ligero, unos jeans azul oscuro algo rotos y desgastados, una blusa negra, y zapatos converse negros.
-Lista?- pregunto Judy y yo asentí- si quieres puedes invitar a Santana- dijo entrando la cocina. No dude ni un segundo y ya me encontraba llamándola.
S- Fabrey! Que son estas horas de llamar?!- dijo con cierto enojo. Odiaba que la despertaran temprano.
Q- Vamos a un día de campo, quieres ir?
S- No gracias, prefiero seguir durmiendo...- rodé los ojos. Pensé un poco y luego una sonrisa se poso en mi rostro gracias a la idea que se me había ocurrido.
Q- oh- dije desanimada- está bien, entonces solo estaré con Britt
S- Que? Porque no me dijiste que ella también va?!- reí por su respuesta.
-Disculpe usted, que interrumpa su relato mi queridísima Quinn- yo asentí y le hice una seña con la mano para que prosiguiera- hay algo que no entiendo...
-Dígame, que no entiende?
-Según lo que oigo, usted al decirle a Santana que iría Britt también, ella se emociona, porque...?
-Ya sé por dónde va usted- interrumpí. Dirigí una mirada rápida a la latina y ella asintió
-Le diré yo- contesto ella- Para cuando Rachel se cambio de casa, yo ya había regresado del viaje: del cual yo ya les hable. Por tanto yo ya había descubierto mis sentimiento por esta hermosa mujer- dijo mirando a Britt.
-Oh, ahora entiendo perfectamente. Continúe por favor- dijo y volví mi vista al cuaderno.
Q- Porque...
S- Llego en 10- sentenció y colgó. Sonreí, ahora tenía q llamar a Britt.
1, 2, 3 tonos y descolgaron la llamada.
B- Si?- dijo una somnolienta brittany
Q- Britt quieres ir a acampar?
B- Siiiiii! - grito tan fuerte que tuve que alejar un poco el teléfono de mi oreja.
Q- pues prepárate rápido que salimos en 20 minutos
B- Ok, ya nos vemos- dijo y colgó la llamada.
Minutos después, Santana hacía presencia en mi casa. Llevaba unos jeans oscuros ajustados, una blusa azul, igual de ajustada, zapatos converse negros y su cabello recogido en una coleta.
-En serio va Britt?- pregunto emocionada
-No - dije seria, su rostro se desencajó- primero: Hola Quinn, como estas?... Muy bien gracias- dije con sarcasmo, ella frunció su entrecejo- Segundo - desvié mi vista detrás de ella y sonreí- ahí viene- dije señalando. Inmediatamente giró sobre sus pasos y la vio. Juré haber escuchado el ruido que provoco la mandíbula de Santana a tocar el suelo. Britt traía puesto un pequeño short: muy pequeño, dejaba ver sus piernas bien formadas... café oscuro. Una blusa de tiras blancas, unas sandalias y su cabello dorado caía por sus hombros.
-Hola Santy - dijo depositando un largo y sonoro beso en su mejilla, haciendo ruborizar a esta.
-Britt! – dijo mostrando sorpresa- no sabía que vendrías – dicho esto me miró como diciéndome "Cállate!" Pues estaba a punto de decir algo pero solo reí.
-Si, Quinn me llamo esta mañana- dijo B y me quede petrificada
-Si? – pregunto a brittany y ella asintió, volteo hacia mí se cruzó de brazos y alzó una ceja esperando una respuesta.
-Bueno iré ayudar a Judy – cambié rápido de tema – guarden sus cosas en mi camioneta y luego entran a la casa- terminé de decir y me dirigí inmediatamente a la casa.
Unos diez minutos después los Señores Berry llegaron, como era de esperarse, muy bien animados. Busqué con la mirada a Rachel pero no la encontré, eso me puso muy triste, quería saber más de ella, que mas de le gustaba hacer, y por sobre todo quería verla. Cada día aumentaba más aquel deseo. Miré otros segundos más a la puerta y nada, me resigne y subí a mi habitación por mi cámara.
-Quinn!- gritó Santana - Donde estas?!
-En mi habitación!- grite de igual forma para que me escuchara. Los pasos en la escalera no se hicieron esperar – ¿Que sucede? – pregunté una vez que sentí la puerta se abría.
-Ya nos vamos – dijo acostándose en la cama.
-Y no pudiste haberme gritado eso por las escaleras?
-No… tengo que hablar contigo
-¿Que sucede? – pregunte con el entrecejo fruncido y parándome frente a ella
-Le diré a Britt que me gusta – mis ojos se abrieron de par en par
-¿Estás segura? – asintió – Sabes que te voy a apoyar
-Lo sé y por eso te lo digo por si acaso me veas llorar y no quiera hablar… sabes cómo soy.
-Si, pero porque llorarías? – pregunte y me dirigió una mirada asesina
-Ash! Qué te parece si… si me rechaza, y me manda al carajo y nuestra amistad se termina, que haré? ¿reírme acaso?
-Tranquila ya entendí; pero porque piensas que te va a rechazar?
-No lo sé…
-Exacto! No lo sabes, puede que lo tome bien y que no te rechace, ella ya sabe que te gustan las chicas, debería de esperarse que gustaras de ella- dije con obviedad
-Fabrey, estamos hablando de Britt
-Ya, okey. Vamos antes de que se vayan sin nosotras.
-Está bien… gracias- no entendí ese gracias hasta más tarde.
Bajamos y ya todos nos esperaban subidos en el auto. Y ahí al vi tan hermosa como siempre, parada justo alado de mi auto. Llevaba puesto un vestido beige con un cinturón café en la cintura, su cabello suelto que caía tan majestuosamente por sus hombros y sandalias cafés haciendo juego con su cinturón.
-Quinn, Rachel ira contigo y las chicas en tu camioneta, ok?
-Claro, vamos suban- dije mirando a mis dos mejores amigas- Hola- me dirigí a Rachel, que como era de esperarse se encontraba con una hermosa sonrisa en su rostro.
-Hola- respondió de igual forma pero añadiendo un beso en mi mejilla. Me ruborice, pero de inmediato baje la mirada.
-Vamos Fabrey!.- gritó Santana. Que oportuna fue.
Subimos a los carros. Yo conducía, obviamente, Santana iba de copiloto, Brittany y Rachel atrás. Ella iban riendo y molestando y hablando de muchas cosas, y por momentos britt salía con sus cosas que nadie entendía. A decir verdad también me reía con sus locuras, era inevitable. La veía por el retrovisor y me parecía una obra de arte verla sonreír, tan hermosa, tan natural. Luego veía a britt y entendía a Santana al decir que estaba tan enamorada de ella. En un momento a B le dio por escuchar música y fue la mejor idea que se hubiera ocurrido, pues justo que enciende la radio y sale "Make you feel my love" de Adele. Todas, bueno en realidad las tres, yo no cante pues tan solo me concentre en deleitarme con la hermosa voz que tiene Rachel. Quede totalmente idiotizada, su voz era como el cantar de los ángeles y sentí estar en el cielo. Hubiera querido que durara mas, que se hiciera eterno pero no, la canción no duraba mas de unos tres minutos.
El viaje que duro no se cuanto, pues solo pensaba en Rachel, llegó a su fin. Llegamos a una casa, en todo el centro del bosque, de dos pisos con una piscina en la parte trasera. El sol de aquella mañana brillaba mas de lo normal, estaba radiante. El viento que golpeaba mi rostro era tan refrescante y tan encantador, pues solo la veía a ella, como su cabello se movía sutilmente gracias a este. Estaba totalmente segura que sería una tarde estupenda. Una de las mejores que jamás olvidaría.
Espero les haya gustado, dejen sus RW! Así sea anonimo :)
VAMOS! no les cuesta nada dejar uno :D si!?
Algún reclamo, opinión: negativa o positiva, sugerencia, anything. ACEPTO!
Les invito pasar a leer mi otro fic "Te quiero solo a ti"
Has la próxima nos leemos. xx
