Actualizacion! si estoy de buenas :3 ... ha llegado a mi la musa y ahora la até a una silla para que no se valla xD

Ok solo hago esto para retrasar lo inevitable... estudiar... estoy en mis examenes finales 0/ -para pasar al sgt ciclo xD

Como sea disfruten y gracias a los que dejaron RW - besos :3


Ni glee ni sus personajes me perteneces... tampoco parte de la historia- es en algún sentido, una adaptación-


VII PARTE

YA ENTRADA LA NOCHE, habíamos llegado al fin a casa. Más sin embargo, aunque ni Judy ni los señores Berry preguntaron algo, nada salió como me lo esperaba. Mi madre me obligo a conducir de regreso a casa, y aun cuando le dije que no quería me riño y me obligo a hacerlo. Al final acepte con la condición de que a la mitad del camino cambiara con Santana. Aunque a esta tampoco le gusto mi decisión termino por aceptar gracias a Britt.

-Ha sido un maravilloso viaje - Judy decía entusiasmada, entrando a la casa.

-¿Donde han estado? - se escucho en seco proveniente de la sala. Era de esperarse. Quien más sino, Russell, acallando la tranquilidad de la casa.

-No te interesa- respondí de mala gana decidida por irme a mi habitación y evitar seguir "hablando" con él.

Pero mi camino se vio irrumpido por mi padre, quien me tomo del brazo y me llevo al jardín. Mire por ultimo a mi madre tratando de comunicarle con la mirada , que necesitaba su ayuda. Me vio con desdén y asintió con la cabeza y me deje llevar por él.

Aunque no quisiera aun el tenia influencia sobre mi madre.

De mi educación no se cuidaba en absoluto y hablaba apenas conmigo; pero no me reñía ni me molestaba nunca... bueno cada que no le contestara o le contradijera; en parte respetaba mi libertad, pero cuando se empeñaba con algo me prohibía de todo.

Si uno simplemente lo viera, dirían que es un modelo de hombre. Pero en un punto de conocerlo desearías nunca haberlo conocido. Lo quería a mi manera. Es mas fue parte importante en mi infancia. Pero una vez que crecí él fue cambiando. Muchas veces intente acercarme a él ¡que maravilloso hubiera sido que me acogiera a él, pero lo único que sentí fue su constante mano que me alejaba! de no hubiera sido por su rechazo, todo lo contrario hubiera sucedido, hubiera despertado en mi una confianza ilimitada.

Hablar con él era como sentir a estar jugando a los policías. Obviamente él era el oficial y yo el ladrón. Preguntaba de todo y aunque yo no quisiese me veía obligada a contestarle. Lo único, en lo cual nunca discutíamos, y se hallaba alegre, que se dejaba abordar y decidido como un chiquillo a alborotar conmigo - tenia predilección por los deportes-. Una vez, pero una sola y única vez, me acaricio con tanta ternura, que casi rompí a llorar. Pero su buen humor, como su ternura, desaparecían sin dejar rastro y cuanto había ocurrido entre nosotros no me daba esperanza alguna para el futuro: era como si hubiere visto todo aquello en un sueño.

Cuanto he reflexionado sobre el carácter de él, he llegado a la conclusión de que la vida de familia no le interesaba nada; indudablemente el amaba otra cosa... o más bien alguien más y en ello encontraba su satisfacción.

-"Toma lo que puedas, pero no te confíes en los demás; hay que ser siempre dueño de sí; en esto consiste el arte de la vida" - me dijo un día. Otro día en mi condición de joven poeta, apasionada por casi todo, comencé a hablar en su presencia de la libertad. Se encontraba en uno de esos momento suyos que yo llamaba bueno; entonces le podía contar de todo.

-¿libertad? - replico - ¿Tú sabes lo que puede dar al hombre libertad?

-¿Qué?

-¡la voluntad, la propia voluntad! solo esta le dará la fuerza que es más que la libertad. Aprende a querer, y seras libre y mandaras.

Russell, sobre todas las cosas, anhelaba vivir y vivía... no de la manera en la que el planteaba... y tal vez sería por su presentimiento de que no se le seria concedido gozar por mucho tiempo de su arte de vivir; triste y en parte bueno... murió a la edad de cuarenta y dos años.

Conté minuciosamente todo a Russell acerca del pequeño viaje con la familia Berry. Me escucho con atención y a la vez su rostro se reflejaba distraído, sentado en un banco en el jardín. De cuando en cuando sonreía con jovialidad, movía su cabeza y en veces me interrumpía con preguntas o comentarios burlos.

Me decidí, desde un principio no mencionar a Rachel; pero me fue imposible, no pude contenerme demasiado que empecé a hablar de ella como si fuera la octava maravilla del mundo; Russel algo sonriente -no le gustaba que hablara así de una mujer, pero ya habíamos hablado de esto, el podría obligarme a hacer cualquier cosa pero en lo que yo decía, el no tenía poder alguno- y de vez sonreía, se quedo un tiempo pensativo y poco después hizo una vacilación en irse, hasta que se levanto.

Recuerdo que mando a llamar al chofer a que le trajeran su auto.

-¿Donde iras? pregunte con curiosidad, su mirada me tenia intrigada; totalmente indescriptible, estaba entre cínica y seductora.

-¿Debería de importarte? - levanto una ceja y sonriendo de lado volteo a dirección dentro de la casa. Iba a decir algo pero el sonido del sonar de una bocina me irrumpió. Por instinto y curiosidad, seguí el camino por donde se había ido. Salió de la casa.

Camino de prisa hacia el auto. Paso alado de este haciendo ademan en entrar pero no fue así. Sigo de largo dirigiéndose hacia la casa de los señores Berry. Lo seguí con la vista y desapareció tras de la puerta. Vi cómo reaparecía su sombrero a lo largo del seto. No permaneció allí más de una hora. Luego fue a su trabajo, supongo, de donde volvió hacia el amanecer.

Al día siguiente, casi igual a los demás, desperté perezosa. Tome una ducha y me puse unos shorts sencillos y un buzo. Baje con el desea de solamente encontrar a mi madre, y así fue.

El desayuno pasó tranquilo, es mejor así, detestaba que ni bien entrada la mañana Russell anduviera armando una tormenta de desquiciadas palabras, odio y demás sentimientos que solo brotaban de él.

Después de comer, y de tanto pensar y meditar; decidí por ir a la casa de los Berry. Con tremenda ansiedad y nerviosismo, toque el timbre. Se escucharon unos pasos, y quien abrió la puerta fue uno de los Señores Berry.

-Quinn! – dijo entusiasmado y abrazándome – justo a la que quería. Vamos pasa – se hizo a un lado y abrió totalmente la puerta.

-Buenos días – dije entrando a la sala, saludando en conjunto al mayordomo – Para que soy buena… o mala? – bromee un poco. Tenía los nervios de punta. El señor rió y tomo asiento.

-Por favor, siéntate – señalo al mueble frente a él – Al venir , pensamos que sería igual que los otros lugares en los que hemos estado. A decir verdad, en lo que va del año hemos viajado mucho, y eso afecta mucho a Rachel – empezó a contar y al escuchar su nombre simplemente hizo que mi estomago diera un giro, y aunque no me podía ver a mi misma, me imagina el destello que habrá aparecido en mis ojos – Y el hecho de que te hallas acercado y te hallas vuelto una clase de amiga para Rach, ha sido sumamente bueno y perfecto para ella… - sopesó un poco lo que iba a decir – ella, no tiene facilidad por hacer amigos, es más, de todos los países que hemos estado solo ha tenido dos amigos, con los que tiene contacto… uno de ellos es Nick, suponga has de recordar..? – asentí recordando aquel día en el que pensaba que él podría significar más que un amigo para ella – bien, y por otro lado está Emily, es rubia ojos celeste… si no mal lo recuerdo – se rascaba la barbilla – muy cercana… creería que mucho.. - frunció el ceño – aunque es una chica increíble, no me parece perfecta para Rach. Me entiendes? – volví a asentir – o sea, uno como padre ve lo bueno para sus hijos, y está de más que claro que yo quiero, si es posible la perfección, para ella. No es que sea una mala influencia, solo que simplemente pienso que puede encontrar algo mejor.

-Yo creo que debería dejarla cometer sus propios errores y que los repare ella misma – argumenté.

-Lo sé, pero créeme que al punto en que la llegas a conocer, no quieres que nada le pase, porque si bien algo simple lo vuelve un completo drama, imagínate cómo reaccionará ante un problema de tal magnitud. Rachie es igual a su padre… totalmente una diva, le gusta que todo gire alrededor de ella y eso le imposibilita la posibilidad de hacer amigos de manera fácil. Y el hecho de que tú y ella hayan hecho clic al instante, es WOW! – dio un gran suspiro – se que tal vez lo que te voy a pedir sea mucho pero tampoco te obligaré… te pediría, que en el tiempo que estemos aquí, la cuides, que le adviertas del tipo de personas que las valla a rodear, es más que obvio que conoces a todas las personas de este pueblo o su mayoría.

-Un poco – interrumpí

-Ahora te lo preguntaré – se acomodó en el mueble, se cruzó de piernas y se inclino hacia delante frunciendo su entrecejo - ¿Quieres ser amiga de Rachie y estás dispuesta a cuidar de ella?

-Con mucho gusto – respondí sin pensar.

-Muy bien – se levantó - ¿Qué tal de salir con mi hija, y llevarla a conocer el pueblo?

-Claro, porque no

-Que te parece… hoy mismo? – sonrió enormemente

-Sería un placer.

Sentía como mi corazón latía a mil por hora. Parecía que se iba a salir de su lugar. Saldría con Rachel. Porque me emocionaba tanto?

Más que seguro, lo descubriría esa misma tarde.


Que tal? En algunas partes olvido la parte poética y el habla sofisticado así que, mil disculpas, es que cuando viene una idea no hay que dejarla ir... además ya recordé de qué iba la historia ...

Ahora ya sabemos más de la relación de Quinn con su padre - la cual no me esperaba xD - y el muere! sii pero no ahora xD aun estará presente y tal vez lo odien... o a mi? noo pero si yo los amo por leer mi historia :3 ... y parte de la vida de Rachel, que bien! -(ok solo fue 1/4 de su vida xD)

Sin mas... LA SIGUIENTE ACTUALIZACION SE DARÁ SOLO SI RECIBO ENTRE 5 A 10 RW ...MIENTRAS MÁS PRONTO LLEGUEN MÁS RAPIDO ACTUALIZO :) ...

ESPERO LES HALLA GUSTADO Y SIGAN LEYENDO MAS FICS :)

PD: vieron la promo de los 3 primeros cap?! ya quiero veeeer! a decir verdad yo no vi la 4ta temp a más halla de cuando salían los originales del glee club... como sea..

Adios :*