Ok si me he demorado DEMASIADO TIEMPO no merezco su perdón pero bueno. Aquí y espero que aun existan personas que lean esta historia así que estoy de vuelta. Espero les guste, no estoy de buenos animos pero bueno.
Ni glee ni sus personajes me pertenecen.
X Capítulo
ES EL DIA. Y yo ni sabía lo que sucedería. Estaba metida en un embrollo. ¿qué tenía que hacer? Santana estaba en mi habitación esperándome y yo metida en el baño arreglándome. Peor aun no sabía de que iba esta salida. Lo que me pasa por no escuchar a Santana.
-Quinn apúrate se está haciendo tarde, y sabes de antemano que a Rachel no le gusta la demora – bromeo pero no capté la gracia.
-¿Qué tiene que ver Rachel aquí? – grité para que me escuchara.
-¿Acaso no la invitaste a salir? – oh, claro.
-Si, por supuesto que lo hice… tú me pediste que lo hiciera.
-Mierda Q, dime que me escuchabas ayer cuando te hablaba? – preguntó algo molesta y preocupada.
-mmm claro – duda.
-Eso te pasa por andar en Berrylandia – volvía a burlarse – será una cita doble pero parecerá una salida entre amigas, tu sabes – dijo haciéndolo obvio.
-Para que la gente no sospeche y no se arruine tu reputación
-Si lo dices así suena mal – sonaba pensativa.
-Cuando será el día que dejaras esa obsesión que te impusieron tus padres – entraba a la habitación encontrando a Santana acostada – te está afectando, al igual que no puedes darte el placer de amar a alguien libremente.
-¿Quién habla? – sarcasmo. Como lo odio.
-A mi mis padres no me dijeron nada. Es más si me gustara una chica lo admitiría – dije sin importancia.
-Claro y porqué no admites que te gusta y que estas locamente enamorada de Rachel – me miró con su ceja en alto. Otra cosa que odiar de ella.
-Porque no es cierto.
-Eso sigue engañándote Fabray. Luego te lamentaras – se levanto y se dirigió a la puerta – te espero abajo. No tardes.
¿De qué demonios estaba hablando? ¿Enamorarme? Si yo se que de en veces me contradigo. Pero no creo que este total y locamente enamorada de Rachel ¿o sí? En aquellos días no supe descifrarlo. Bueno exagero, no hasta esa misma noche. ¿qué sucedió?
-Perfecto, vámonos – dijo Santana ni bien toqué el ultimo escalos. Se levanto como rayo y salió por la puerta – Será una noche estupenda – dijo una vez en el carro y encendiéndolo.
Llegamos a Breadstick, y como era de esperarse Brittany y Rachel ya se encontraban ahí. No estábamos ni cerca a la mesa en la que estaban y ya Brittany estaba junto a Santana abrazándola. Seguí el camino hasta la mesa. Y la ví ahí tan tímida con un vestido color cielo. Estaba más que hermosa. Se levanto grácil a saludarme.
-Buenas noches Quinn – deposito un suave y prolongado beso en mi mejilla.
-Buenas noches Rachel, te ves preciosísima – le halagué haciéndola ruborizar. ¡Oh sus mejillas!
-Tú también lo estás – sonrió tímida.
-Muy bien, dejen de coquetear – interrumpió Santana. Mis ojos se abrieron a la par y solo pude ver a Rachel que se sonrojaba y no sabía donde esconderse.
-Tengo hambre – intervino esta vez Brittany – ordenemos ya! – se quejó.
Llamamos a una de las meseras y nos atendió rápido. Ibamos de entre charlas algo incomodas gracias a los comentarios de Santana y otras tan amenas que agradecía a Brittany por eso.
Llegó la comida y todo iba perfecto. A decir verdad cada que hablaba Rachel me quedaba embelesada observándola. Era hermosa. Es hermosa. Siempre lo será. ¿Qué me sucedía? ¿Santana tenía razón? Sentía un cosquilleo en el estómago por cada roce involuntario de su rodilla con la mía. Mi cabeza daba vueltas. ¿Qué debía hacer? ¿Dejarme llevar? Creo que lo iré descubriendo en lo que va de la noche.
Hablaba de sus sueño cuando noté una ligera gota de salsa en la comisura de sus labios.
-mm ¿Rachel? – llamé su atención. No solo la de ella sino también la de mis amigas – tienes sucio – señale desde lejos pero ella entendió mal y se limpió del lado equivocado.
-¿Ya? – preguntó con un gesto avergonzado y negué con la cabeza a la par que sonreía tiernamente.
-Déjame yo te limpio – tomé la servilleta y me acerqué a ella. Para mi suerte me había tocado sentarme a su lado – ¿puedo? – pregunte para no parecer imprudente. Ella asintió. Me acerqué sigilosa, apenas rozando su piel con la servilleta. La ví. Tenía los ojos cerrados como disfrutando del momento. ¿ en realidad lo estaría? – listo – susurré.
-Muy bien tortolitas creo que es hora de irnos – perfecto. Santana siempre con sus comentarios inapropiados.
Lo más extraño es que ya en Rachel no tuvo ningún efecto. ¿Qué estaría pasando por su cabeza? Cómo quisiera tener superpoderes y que uno de ellos sea el de leer la mente. Creo que sería magnífico.
Salimos del pequeño restaurante- ¿Ahora qué? Santana no me había dicho más de su plan.
-Santana ¿podemos hablar? – lo pensó un poco ya que iba hablando con Britt pero terminó aceptando. Nos alejamos un poco de las chicas.
-¿Qué sucede? – preguntó de mala gana.
-¿Qué haremos ahora? ¿hay más planes para esta noche?
-Pareces desesperada - ¿Qué? – Bueno lo siguiente al "plan" según tú. Era ir al lago a caminar un rato.
-¿Al lago? ¿Qué lago?
-Al de mi casa de verano – dijo como que si fuera lo más obvio.
-Eso está como a 3 horas de aquí –
-Es perfecto ¿no? Así no se podrá escapar – y se fue guiñándome un ojo.
Eso! Santana había perdido la cabeza.
Todas subimos al auto de Santana y emprendimos viaje. Lo raro, de nuevo, fue que Rachel no dijo nada. Esperaba que dijera que no podría. Que sus papás se enojarían con ella. Todo lo contrario. Poco más y salta porque Santana dijo que iríamos al lago.
Al llegar Santana y Brittany emprendieron su caminata por el lago. ¿Será que Santana le pediría a Brittnay que sea su novia? Espero que sí. Por lo contrario Rachel y yo nos quedamos en una pequeña tienda frente al lago mirando las estrellas.
Estábamos casi pegadas. lo único que escuchaba era su respiración, cual melodía acompañada de unos cuando insectos. una que otra avecilla. La miré por unos segundos y sonreí involuntariamente. Volví mi mirada al cielo y vi pasar una estrella fugáz.
"Érase una vez un universo oscuro, un universo negro, un universo helado y matemático - Relataba -No se sabe por qué, dos estrellas se miraron y se enamoraron. Tan grande y hermoso fue su amor que dejaron de describir infalibles órbitas elípticas para dibujarse tiernos corazones entrelazados – Sentí que se volteó hacia mí - Se querían tanto, pero la distancia era grande, y no podían acariciarse ni besarse. ¡Si por un solo instante pudieran estar juntas! Pero eso estaba prohibido en un universo oscuro, en un universo negro, en un universo helado y matemático."
"Aun así no se resignaron a vivir separadas, alejadas por un denso y silencioso vacío; así que decidieron quebrantar la eterna ley del perfecto y ordenado universo – hice una pausa recordando el relato y esperando que de alguna manera entendiera mi indirecta – Con un cómplice guiño se salieron de sus órbitas convirtiéndose en dos estrellas fugaces, dirigiéndose a un mismo destino a la velocidad del deseo y el cariño."
"Tan solo querían besarse; sabían que ése sería su primer y último beso, pero a pesar deello continuaron vertiginosas su sendero suicida – su mirada era cada vez más intensa. Lo podía sentir – hasta que se encontraron, fundiéndose en un luminoso y bello abrazo de amor y de muerte. Fue el precio que tuvieron que pagar por quererse en un universo oscuro, en un universo negro, en un universo helado y matemático." – Daba fin a mi relato.
-Es hermoso – dijo en ensoñación - ¿De dónde lo has sacado?
-Mi madre solía contarme esa historia cada que salíamos a observar las estrellas mi niñez no había sido perfecta, pero habían momentos que rescatar – volteé a mirarla. Nuestras miradas chocaron y se sintió como tal beso de las estrellas fugaces – Se dice que si alguna noche de verano, mirando al cielo, vez una estrella fugaz, hay otra en algún lugar, que están enamoradas y que aunque vivamos en un universo oscuro, en un universo negro, en un universo helado y matemático, lograrán encontrarse, se besarán por un instante nada más y desaparecerán entre destellos de amor y ternura – Un brillo especial se posaba en sus ojos. Literal, podía ver mi alma reflejada en ella y se regocijaba junto a la suya, en un ritmo eterno, en el compás del amor, en la melodía de la esperanza, en las líricas de la alegría.
-Tenemos que irnos - Otra vez Santana. ¿Cuantas iban 5? Perdí la cuenta - Si no llega ahora mismo Britt a su casa no la dejaran salir nunca más hasta que se gradue - dramatizó.
-No exageres. Esta bien vámonos - me levante y ayude a Rachel a levantarse.
De regreso. No habíamos estado ni media hora y ya regresábamos. Estaba por amanecer. Rachel se había quedado dormida y había colocado su cabeza en mi hombro. Su olor llenaba mi ser y me sentía viva.
Dejamos a Brittany en su casa y nos dirigimos a la de Rachel en donde Santana se encargo de dejarnos solas.
-Ha sido una gran noche - dijo ella en el umbral de la puerta. Ya podía ver algunos rayos del sol empezando a salir.
-Espectacular - sonreí. Mire a todos lados. Espero que lo que haré no me traiga problemas - Creo que será mejor que me marche - me acerqué lentamente a su rostro, ella cerró sus ojos. Sentía su cálida respiración en mis labios y yo me desesperaba cada vez más.
Unas luces se encendieron y se apagaron, obligándome a separas de ella de inmediato. Era mi padre en su auto, mirándome fijamente. Paledecí.
-Buenas noches - dije y salí corriendo en dirección a mi casa.
Qué les pareció? Creo que no quedó tan mal después de todo.
Me encuentro escribiendo el siguiente capitulo, así que espero subirlo más tarde.
Sin más, dejenme sus RW y cuenteme si les ha gustado.
Nos leemos pronto. Besos.
