Creo que me voy de viaje así que antes de que se me olvide les dejo este capítulo. Es corto pero necesario. Espero lo disfruten.

Antes de todo agradecer a quienes dejaron sus RW y anlos nuevos followers y fav! Me alegra y me ayudan a seguir con esta historia. Por sobre todo a Pao Vargas que lee ambas de mis historia y creo que este cap no ayudará tanti en aclarar el anterior pero más o menis asi va la adaptación. En el siguiente es mas que seguro que iremos viendo que pasa. Creo jajaja.


Ni glee ni sus personajes me pertenecen


XII Parte

-NO SE PUEDE AMAR! – repitió Rachel como eco del último verso –. Esto es lo que la poesía tiene de bueno: nos dice no sólo aquello que no es, sino aquello que es mejor aún de cuanto existe y más se aproxima a la verdad… No se puede querer. Ya lo verás: ¡no se puede!

Luego de aquella conversación un tanto extraña hubo un silencio eterno entre nosotras. No hacía más que mirarla de reojo y ella tan concentrada en las flores. Me pidió que leyera "Auf Grusten's hohn' Más que confundida me encontraba. Era como estar en el limbo. Acepté desconcertada y empecé a leer. Noté como ya se sabía algunas líneas y las repetía en susurros.

-Ah llegado mi papá – se escucho el pitido del carro – vamos – me invitó. A lo lejos pude verlo con el que es mi padre – También él se halla perturbado en este momento, pero ¿Qué hacer? Algún día lo sabrás… solo espero que no te enojes conmigo – volvían aquellas palabras sin sentido. No tenía razón de ser. No para mí. Me turbaba más.

"Jamás lo haría" llegué a pensar.

Avanzamos hasta la entrada. Ambos hombres permanecían al pie del carro, ¡debatiéndose valla a saber Dios que! La mirada de mi padre se dirigió unos momentos hacia mí y sentí un escalofrío recorrer mi columna vertebral. Su mirada cínica y despiadada. ¿Qué estaba pasando?

-Vamos – Rachel volvió a llamarme y esta vez me llevó dentro de la casa – ¿Deseas tomar algo?

-No gracias estoy bien – seguía aturdida.

-¿Acaso no quieres estar conmigo? – soltó minutos después. Dirigí mi mirada hacia ella y se encontraba sentada en el mueble de una sola persona.

-Claro que sí – respondí rápido.

-Rachel – se escuchó una voz desconocida para mí. La mire y pude notar en sus ojos como se asomaba un brillo.

-¡Oh por Dio! Nicholas – corrió hacia la entrada y yo aun desconocía la figura.

-¿Cómo estás pequeña? –

-Bien, perfecto. Ven a conocer a alguien – soltó entusiasmada. Mi corazón saltó de alegría.

-¿Me has cambiado? – quise creer que lo decía en son de broma. Pero algo dentro de mí me alertó. Rachel soltó una carcajada.

-Quinn, este es Nicholas Sanders – Presentó a un joven, deduzco que de nuestra misma edad. Un chico con una alta tasa de masa muscular, moreno, y un peinado algo extraño.

-Mucho gusto – alargué mi mano en forma de saludo. Él al verme sonrió de lado, en sus rostro era indescriptible saber si le agradaba o no.

-Puedes decirme Nick – devolvió el saludo.

-Claro… Nick – susurré. Que hombre más extraño – Creo que será mejor que me marche.

-No no, quédate por favor – suplicó Rachel. Ni dos veces me volví hacia ella con una sonrisa inmensa – te estaría agradecida si nos acompañas a dar una vuelta, así no me pierdo – se ruborizó. ¡Hermosa! El color rosado apenas y era visible en sus mejillas pero era tan linda.

-Supongo que está bien – no le di tanta importancia.

-Perfecto me iré a cambiar de inmediato – salió corriendo.

La sala era más que silencio. El ambiente tenso. Sin prestarle atención a lo que hacía el chico me senté en el mueble, esperando y rogando que no se tardara mucho tiempo. El joven me siguió con la mirada, luego hizo lo mismo que yo y quedamos frente a frente. Pasaron cinco minutos y nada. Es que tenía que ser mujer. Si lo se también lo soy pero es diferente. Creo.

El chico frente a mí se puso a escuchar música. Segundos después empezó a cantar en voz baja.

-Tal vez un rival secreto te vencerá – exclamó de pronto. Alcé la mirada y me encontré con que Rachel entraba a la sala. La mirada de Rachel y la mía se cruzaron. Las mejillas se le sonrojaron levemente y desvió sus ojos que esta vez chocaron con los del chico y él se sonrojó.

Antes ya había tenido celos, pero en aquel instante la idea de que aquel otro pudiese querer algo más pasó, como centella, por mi mente. "¡Dios mío! ¡Está enamorado!"…

La calma ya era palabra que no hacía mella en mí. Cada gesto. Toda ella. Hacía de mi un laberinto. Sentía el vació. Como si estuviera flotando en el universo infinito. Viajando por un agujero negro. Como aguja en un pajar. Como caer por un barranco y jamás sentir el piso. Todo aquello y por ella. Jamás imaginé que terminaría enganchada por alguien. Son de esas cosas inexplicables, sin lógica. La vida es tan paradójica.

La tarde con Rachel y Nick fue, como se podría decir, una película de suspenso. Me mataba el saber que sucedería después. Si alguna palabra o gesto me hundiría tres mil metros bajo tierra o me llevaría al cielo y aclamaria ¡Aleluya! La mirada incesante, aniquiladora y despiadada de Nick sobre mí. No lo aguantaba. Quería simplemente dejarlos pero no podía eso era lo que desearía él. Quedarse a solas con Rachel. Pero no le daria el gusto. Y aunque me carcomiera jamás huiria.

Pero otra vez el destino estaba en mi contra. Recibí una llamada de mi padre. Así que tuve que dejar a ese maníaco con Rachel.


traté de hacerlo más largo pero no va mas la idea. El siguiente capítulo espero y creo si será largo.

Gracias a los que leen y me hes pedir porfavor me dejem un Rw sea bueno o malo pero me complace el recibirlos.

Sin mas nos leemos hasta la próxima.

Besos.